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Nuevo Testamento

El documento presenta una historia de la Biblia para niños sobre el cielo, el hogar hermoso de Dios. Describe el cielo como un lugar maravilloso sin pecado, enfermedad o muerte, donde los creyentes estarán felices con Dios para siempre. Finaliza invitando a los lectores a creer en Jesús para tener su nombre en el Libro de la Vida y vivir en el cielo algún día.
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Nuevo Testamento

El documento presenta una historia de la Biblia para niños sobre el cielo, el hogar hermoso de Dios. Describe el cielo como un lugar maravilloso sin pecado, enfermedad o muerte, donde los creyentes estarán felices con Dios para siempre. Finaliza invitando a los lectores a creer en Jesús para tener su nombre en el Libro de la Vida y vivir en el cielo algún día.
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Biblia para Niños

presenta

El Cielo,
El Hogar
Hermoso
de Dios
Escrito por: E. Duncan Hughes

Ilustrado por: Lazarus; Alastair Paterson

Adaptado por: Sarah S.

Traducido por: Melanie

Producido por: Bible for Children


[Link]

©2020 Bible for Children, Inc.


Licencia: Tienes el derecho de copiar o
imprimir esta historia, pero no de venderla.
Cuando Jesús vivió en la tierra,
contó a Sus discípulos del Cielo.
Lo llamó “La Casa de Mi
Padre”, y dijo que
había muchas
mansiones
allí.
Una mansión es una casa grande y
hermosa. El Cielo es más grande y
más hermoso que
cualquier casa
terrenal.
Jesús dijo, “Voy, pues, a preparar
lugar para vosotros. Y si me fuere,
y os preparare lugar, vendré otra
vez, y os recibiré a Mí
mismo.”
Jesús de veras volvió al Cielo, luego
de resucitar de los muertos.
Mientras Sus discípulos miraban,
Jesús fue llevado arriba, y una
nube Lo
ocultó
de
sus
ojos.
Desde ese tiempo, los Creyentes han
recordado la promesa de Jesús de
volver a buscarles. Jesús
dijo que volvería
repentinamente,
cuando menos Lo
esperaban.
Pero, ¿qué de Creyentes que mueren
antes que Él viene? La Biblia
dice que van derecho a
estar con Jesús.
Estar ausente
del cuerpo
es estar
presente
con el Señor.
Apocalipsis, el último libro de la
Biblia, nos cuenta de lo maravilloso
que es el Cielo. Lo más maravilloso es
que, en una manera muy especial, el
Cielo es el hogar de
Dios. Dios está en
todas partes,
pero Su trono
está en el
Cielo.
Los ángeles y otros seres
celestiales adoran a
Dios en el Cielo.
También lo hacen
todas las
personas
que...
...pertenecen a Dios que han
muerto e ido al Cielo.
Cantan canciones
especiales de
alabanza
a Dios.
Aquí hay algunas palabras de una
canción que cantan: DIGNO
ERES. . . PORQUE. . .
CON TU SANGRE NOS
HAS REDIMIDO PARA
DIOS, DE
TODO
LINAJE Y
LENGUA
Y...
...PUEBLO Y NACIÓN; Y NOS HAS
HECHO PARA NUESTRO
DIOS REYES Y
SACERDOTES”
(Apoc. 5:9).
Las últimas páginas de la Biblia
describen al Cielo como “La Nueva
Jerusalén”. Es muy, muy grande,
con
un
muro
alto
afuera.
La pared está hecha de piedra de
jaspe, diáfana como el cristal.
Joyas y piedras preciosas cubren

los
cimientos
del
muro, ...
...brillando con colores hermosos.
¡Cada uno de los portones de la
ciudad está hecho de una sola perla
gigante!
Esos grandes portones de perlas no
se cierran nunca. Entremos y
miremos un poco. ¡WOW! El Cielo
es aún más hermoso por
dentro.
La ciudad está hecha de oro puro,
como vidrio transparente. Aún la
calle está
hecha de
oro.
Un hermoso y claro río de la vida
fluye del trono de Dios. En ambos
lados del río está el árbol de la vida,
que se encontró primeramente en el
Huerto de Edén.
Este árbol es muy especial. Produce
12 diferentes tipos de fruta, uno
diferente cada mes. Y las hojas del
árbol de la vida son para la sanidad
de las naciones.
El Cielo no necesita el sol ni la luna
para dar luz. La gloria de Dios lo
llena de luz maravillosa. No hay
nunca noche allí.
Hasta los animales en el Cielo son
diferentes. Son todos mansos y
buenos. Los lobos y los corderos
comen pasto juntos.
Hasta los fuertes leones comen
alfalfa como el buey. El Señor dice,
“No herirán ni destruirán en todo Mi
monte santo.”
Cuando miramos Nadie está
nos damos cuenta peleando ni
que hay algunas siendo
cosas que egoísta.
faltan No
en el hay
Cielo. llaves
Nunca se en
escuchan las
palabras puertas, ...
airadas.
...porque no hay ladrones en el Cielo.
No hay mentirosos, homicidas,
brujos, ni
ninguna
otra
persona
mala.
No hay
pecado
de ningún
tipo en el Cielo.
En el Cielo con Dios no
hay más lágrimas. A
veces, los hijos de Dios
lloran por grandes
tristezas en esta vida.
En el Cielo, Dios
enjugará toda lágrima.
No hay muerte en el Cielo, tampoco.
Los hijos de Dios estarán para
siempre con el Señor. No hay más
tristeza, más
llanto, más
dolor.
No hay más enfermedad, más
partidas, más funerales.
Todos en el Cielo
están felices
para siempre
con Dios.
Lo mejor de todo es que el Cielo es
para niños y niñas (y mayores
también) que han
creído en
Jesucristo
como su
Salvador y
que le han
obedecido
como su
Señor.
En el Cielo hay un libro llamado el
Libro de la Vida del Cordero. Está
lleno de nombres de personas.
¿Sabes qué nombres están
escritas allí? Los
nombres de
todas las
personas que
han confiado en
Jesús. ¿Está tu
nombre allí?
Las últimas palabras de la Biblia en
cuanto al Cielo son una invitación
maravillosa. “Y el Espíritu y la Esposa
dicen:
Ven.
Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene
sed, venga; y el que quiera, tome del
agua de la vida gratuitamente.”
“El Cielo, El Hogar Hermoso de Dios”

una historia de la Palabra de Dios,


La Biblia,

se encuentra en

Juan 14; 2 Corintios 5;


Apocalipsis 4, 21, 22

“La exposición de tus palabras alumbra.”


SALMO 119:130
Fin
Esta historia Bíblica nos cuenta de nuestro
Dios maravilloso quien nos creó y quien quiere
que tú le conozcas.
Dios sabe que hemos hecho cosas malas, que
Él llama pecado. El castigo del pecado es la
muerte, pero Dios te ama tanto que mandó a
Su único Hijo, Jesús, para morir
en una Cruz y ser castigado por tus pecados.
Luego,
¡Jesús resucitó y volvió a Su hogar en el cielo!
Si crees en Jesús y le pides que perdone tus
pecados, ¡Él lo hará! Él vendrá a vivir en ti
ahora, y tú vivirás con Él para siempre.
Si crees que esto es la verdad, di esto a Dios:

Querido Jesús, creo que Tú eres Dios, y que


te hiciste hombre para morir por mis pecados,
y ahora vives nuevamente. Por favor entra mi
vida y perdona mis pecados, para que yo tenga
nueva vida ahora, y un día vaya a vivir contigo
para siempre. Ayúdame a obedecerte y
vivir por Ti como Tu hijo. Amén.
¡Lee la Biblia y habla con Dios cada día!
Juan 3:16
Biblia para Niños
presenta

Los Viajes
Asombrosos de
Pablo
Escrito por: E. Duncan Hughes

Ilustrado por: Janie Forest

Adaptado por: Ruth Klassen


Alastair Paterson
Traducido por: Debbie Gibbons

Producido por: Bible for Children


[Link]

©2020 Bible for Children, Inc.


Licencia: Tienes el derecho de copiar o
imprimir esta historia, pero no de venderla.
Pablo y Silas,
siervos de Jesús,
estaban en la
cárcel. No, no
habían hecho
nada malo – habían
echado
un
demonio
fuera de
una mujer.
Mostraron al
pueblo idólatra
de Filipos el
poder del Dios
verdadero
y de
Su
Hijo
Jesús.
Por eso fueron
arrestados,
azotados, y
encerrados.
Tal
vez esperarías
que Pablo
y Silas
estuvieran
enojados y
amargados.
Pero no era así.
Incluso, a la
medianoche,
¡estuvieron
cantando
himnos de
alabanza a
Dios!
Todos
los otros
prisioneros y el
carcelero los
escucharon.
Repentinamente paró el canto. Dios
mandó un TERREMOTO para sacudir
la prisión. Todas las puertas fueron
abiertas. Se soltaron las cadenas
de todos.
¡Oh no! El carcelero
estaba seguro que
todos los prisioneros
habían huido en la
comoción. Si se
había escapado
aún uno, el
carcelero sería
castigado con la
muerte.
Tristemente,
el carcelero
sacó su espada.
Mejor matarse
y acabar con
todo.
Pero Pablo clamó,
“No te hagas
ningún mal, pues
todos estamos
aquí.”
Cuando el
carcelero
vio eso, dijo,
“Señores,
¿qué debo
hacer para
ser salvo?”
Asique dijeron,
“Cree en el Señor
Jesucristo, y
serás salvo,
tú y tu casa.”
Gozosamete,
el carcelero
creyó.
Puestos en
libertad el
siguiente día,
Pablo y Silas
viajaron a
muchas otras
ciudades,
contando a la
gente acerca
de Jesús.
Algunos
creyeron, otros
trataron de
dañarlos. Pero
Dios estaba con
Sus siervos.
Una noche,
Pablo predicó
por horas.
Un jóven
sentado al
lado de una
ventana
abierta se
durmió.
Puedes
adivinar lo
que sucedió.
Todos sabían que el jóven estaba
muerto. Pero Pablo
bajó y lo abrazó
diciendo, “...está
vivo.” Entraron
al jóven vivo, y
estaban muy
contentos.
Pablo y Silas tuvierono muchas
adventuras mientras viajaban en
Europa. Una de las
adventuras más
grandes
de Pablo
sucedió

cuando estaba
en un barco.
Estos barcos no eran naves grandes
de acero, sino pequeños barcos
de vela, fácilmente
tirados de
un lado a
otro en las
tormentas.
Pablo estaba en
el barco porque había
sido arrestado de nuevo.
Ahora

tenía que aparecer delante


del emperador en Roma, la ciudad
capital del mundo. Grandes vientos
bajaron la velocidad del barco.
Parecía que adelante venía una
tormenta. Fue un viaje duro para
Pablo y los otros prisioneros, como
también para la tripulación.
“Varones, veo que la
navegación va a ser
con perjuicio y mucha
pérdida,” amonestó
Pablo. El
capitán no
escuchó. Se
lanzaron
al mar.
Cuando llegó una gran
tempestad, ataron al
barco con sogas, con
la esperanza de
que impediría
que se
rompiece.
Si se rompía el barco,
sería una tumba
aguada para
todos.
El barco estaba tan azotada por
la tempestad que el capitán
ordenó a todos
a aliviar
la carga.
El tercer día, tiraron
los enseres al
mar. Tal
vez eso
ayudaría.
Durante la noche, un ángel estuvo al
lado de Pablo diciéndole que
las cosas saldrían bien.
Los demás se animaron cuando Pablo
dijo, “Tened buen ánimo, oh varones;
porque yo confío en Dios
que será así como se me
ha dicho.
Con todo, es necesario que
demos en alguna isla.”
Algunos días después, el barco fue
llevado cerca de la isla
de Malta. Se estrelló
contra las piedras
y se rompió.
El capitán ordenó a los
que sabían nadar que
se tiren primero y
que naden a tierra.
El resto de los hombres también se
escaparon ilesos, algunos
sobre tablas y algunos
sobre pedazos
rotos del barco.
En la isla de Malta,
Dios les mostró Su
poder. Al juntar ramas
para el fuego, una
víbora mordió a
Pablo. La gente
pensó que
moriría.
Pero la picadura de la
serpiente no lo dañó.
Entonces la gente
pensó que Pablo
era un dios.
Vinieron muchos
enfermos, y Dios
los sanó después
de orar Pablo
por ellos.
Finalmente, Pablo llegó a Roma.
Llevó más de 2 años para
que su causa sea
oída. Durante
ese tiempo,
Pablo alquiló
una casa y
recibió
visitas.
¿Saben de qué les habló? ¡Del reino
de Dios! ¡Del Señor Jesucristo!
Pablo fue el
siervo de Dios
en Roma, así
como en todos
los otros
lugares.
“He peleado la buena batalla, he
acabado la carrera, he guardado
la fe,” escribió Pablo de Roma.
La Biblia no nos cuenta cómo terminó
su vida, pero otras funtes nos dicen
que fue degollado en Roma por orden
del Emperador,
Nero.
Pablo murió como vivió – un siervo
fiel de Dios, contando a otros
acerca de Jesucristo.
“Los Viajes Asombrosos de Pablo”

una historia de la Palabra de Dios,


La Biblia,

se encuentra en

Hechos 16, 27, 28; 2 Timoteo 4

“La exposición de tus palabras alumbra.”


SALMO 119:130
Fin
Esta historia Bíblica nos cuenta de nuestro
Dios maravilloso quien nos creó y quien quiere
que tú le conozcas.
Dios sabe que hemos hecho cosas malas, que
Él llama pecado. El castigo del pecado es la
muerte, pero Dios te ama tanto que mandó a
Su único Hijo, Jesús, para morir
en una Cruz y ser castigado por tus pecados.
Luego,
¡Jesús resucitó y volvió a Su hogar en el cielo!
Si crees en Jesús y le pides que perdone tus
pecados, ¡Él lo hará! Él vendrá a vivir en ti
ahora, y tú vivirás con Él para siempre.
Si crees que esto es la verdad, di esto a Dios:

Querido Jesús, creo que Tú eres Dios, y que


te hiciste hombre para morir por mis pecados,
y ahora vives nuevamente. Por favor entra mi
vida y perdona mis pecados, para que yo tenga
nueva vida ahora, y un día vaya a vivir contigo
para siempre. Ayúdame a obedecerte y
vivir por Ti como Tu hijo. Amén.
¡Lee la Biblia y habla con Dios cada día!
Juan 3:16
Biblia para Niños
presenta

De
Perseguidor a
Predicador
Escrito por: E. Duncan Hughes

Ilustrado por: Janie Forest


Alastair Paterson
Adaptado por: Ruth Klassen

Traducido por: Debbie Gibbons

Producido por: Bible for Children


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©2020 Bible for Children, Inc.


Licencia: Tienes el derecho de copiar o
imprimir esta historia, pero no de venderla.
Dios hizo
grandes cosas
por medio
de Su pueblo

en la iglesia
primitiva.
Un hombre,
llamado Felipe,
estaba ocupado
contando a las

personas en una
ciudad activa
de Jesús. Pero
Dios le mandó al
desierto. ¿Porqué?
Dios sabía que
había un viajante
en el desierto, un
gobernador bajo la
reina Candace de
Etiopía.
Estaba de regreso
a su casa, y leía
un Libro especial.
¿Puedes adivinar
qué fue ese
Libro?
Cuando Felipe obedeció a Dios,

Dios
le
dirigió
derechito
al gobernador
que leía la Palabra de
Dios sin entenderla.
Éste
invitó
a Felipe
a acompañarle.
“¿Qué significa esto?” preguntó
el gobernador a Felipe.
Mientras el carro se movía
por el camino desértico,
Felipe abrió su boca
y, empezando
con esa
Escritura, le
predicó acerca
de Jesús.
El
gobernador
Africano pronto
creyó el mensaje de
la Biblia, que Cristo
Jesús es el Hijo de Dios.
Viendo
agua dijo,
“¿Qué impide que
yo sea bautizado?”
Entonces Felipe dijo, “Si crees de
todo corazón, bien puedes.” Cuando
el gobernador contestó,
“Creo que Jesucristo
es el Hijo de Dios,”

Felipe le
llevó al
agua y
le bautizó.
Ahora cuando salieron
del agua, el Espíritu del
Señor quitó a Felipe,
y el gobernador
Africano no
lo vio
más. Volvió
a Etiopía
regocijándose.
Pero algunas personas odiaban a
los Cristianos. Esteban, uno de los
amigos de Felipe, había sido matado
por personas enojadas que
no querían que hable
de Jesús.
Un hombre llamado Saulo de Tarso
había ayudado a matar a Esteban.
Saulo odiaba a todos los
Cristianos.
Saulo, respirando amenazas y
muerte contra los Cristianos,
fue al Sumo Sacerdote y
consiguió cartas dándole
el derecho de arrestar
hombres o mujeres que
seguían a
Jesús.
¡Pobre Saulo de
Tarso! No sabía
que cuando
lastimaba al
pueblo de Dios,
actualmente
estaba lastimando
al Señor Jesús
mismo. Dios tenía
que parar a Saulo.
¿Pero cómo?
¡Dios “arrestó” a Saulo!
Mientras Saulo estaba
en camino a la ciudad
de Damasco, Dios
resplandeció una gran
luz del Cielo. Saulo
se cayó al suelo.
Luego escuchó
una Voz.
“¿Quién
eres,
Señor?” clamó Saulo. “Yo soy
Jesús, a Quien tú persigues.”
Temblando y atónito, Saulo
preguntó, “Señor, ¿qué
quieres que yo haga?”
Y el Señor le dijo,
“Levántate y entra en
la ciudad, y se te dirá
lo que debes hacer.”
Los hombres con
Saulo también
escucharon la
Voz, pero no
vieron a
nadie.
Saulo se levantó
del suelo - ¡y
encontró que
estaba ciego!
Lo guiaron a
Damasco.
En la ciudad, Saulo estuvo tres días
sin la vista y no comió ni bebió. Tal
vez pasó el tiempo
orando al Señor
Jesús Quien lo
había encontrado
en el camino a
Damasco.
Dios tenía todo
planeado. En Damasco
había un discípulo
llamado Ananías.
El Señor lo
mandó para
ayudar a
Saulo.
Ananías
tenía
miedo.
Pero obedeció a Dios.
Cuando puso sobre
Saulo sus manos,
se fue la
ceguera – y
Saulo fue
lleno del
Espíritu
Santo de
Dios.
Saulo fue bautizado.
Luego comió. Y cuando
había recibido comida,
fue fortalecido. Saulo
necesitaba fuerza.
Tenía algo muy
importante para
hacer.
Inmediatamente Saulo
predicó de
Cristo en las
sinagogas,
que Él es
el Hijo
de
Dios.
Entonces todos los
que oyeron se
asombraron,
y dijeron, …
… “¿No es éste el
que destruía a los
Cristianos?” Y
algunos planeaban
matarle.
Los nuevos
enemigos de
Saulo guardaban
las puertas de la
ciudad para matar
a Saulo si trataba
de salir de
la ciudad.
Pero sus
nuevos amigos,
los Cristianos,
lo tomaron de
noche y lo bajaron
por el muro en
una canasta.
Y de ahí en
adelante, Saulo
el perseguidor
de los Cristianos
vivió como un fiel
seguidor de su nuevo
Maestro, el Señor
Jesucristo.
“De Perseguidor a Predicador”

una historia de la Palabra de Dios,


La Biblia,

se encuentra en

Hechos 8 y 9

“La exposición de tus palabras alumbra.”


SALMO 119:130
Fin
Esta historia Bíblica nos cuenta de nuestro
Dios maravilloso quien nos creó y quien quiere
que tú le conozcas.
Dios sabe que hemos hecho cosas malas, que
Él llama pecado. El castigo del pecado es la
muerte, pero Dios te ama tanto que mandó a
Su único Hijo, Jesús, para morir
en una Cruz y ser castigado por tus pecados.
Luego,
¡Jesús resucitó y volvió a Su hogar en el cielo!
Si crees en Jesús y le pides que perdone tus
pecados, ¡Él lo hará! Él vendrá a vivir en ti
ahora, y tú vivirás con Él para siempre.
Si crees que esto es la verdad, di esto a Dios:

Querido Jesús, creo que Tú eres Dios, y que


te hiciste hombre para morir por mis pecados,
y ahora vives nuevamente. Por favor entra mi
vida y perdona mis pecados, para que yo tenga
nueva vida ahora, y un día vaya a vivir contigo
para siempre. Ayúdame a obedecerte y
vivir por Ti como Tu hijo. Amén.
¡Lee la Biblia y habla con Dios cada día!
Juan 3:16
Biblia para Niños
presenta

Pedro y el Poder de
la Oración
Escrito por: E. Duncan Hughes

Ilustrado por: Janie Forest


Alastair Paterson
Adaptado por: Ruth Klassen

Traducido por: Melanie Gibbons

Producido por: Bible for Children


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©2020 Bible for Children, Inc.


Licencia: Tienes el derecho de copiar o
imprimir esta historia, pero no de venderla.
El apóstol Pedro
viajó por todo el
país para hablar
a otra gente
de Jesús.
Un día, en un pueblo llamado
Lida, Pedro se
encontró con
un hombre que
hacía ocho años
que estaba en
cama y era
paralítico.
Pedro le dijo “Jesucristo te sana;
levántate y haz tu cama”.
Y en seguida
el hombre se
levantó. Y los que
le vieron se
convirtieron
al Señor.
En el pueblo cercano
de Jope, toda la gente
estaba muy triste. Una
dama creyente llamaba
Dorcas
recién
había
muerto.
Sus amigos
prepararon su
cuerpo, la pusieron
en una sala y
lloraron.
Pero los amigos de
Dorcas oyeron
que Pedro
estaba cerca, en
Lida. Enviaron
un mensaje a
Pedro para que
no tarde en venir

a Jope.
Cuando llegó
Pedro a la sala,
todas las viudas
le mostraron a
Pedro las túnicas
y los vestidos
que Dorcas hacía
para ellas. Todos

lloraron.
Entonces
sacando a todos,
Pedro se puso de
rodillas y oró; y
volviéndose al
cuerpo, dijo,
“Dorcas,
levántate”.
Ella abrió los
ojos y al ver a
Pedro se sentó.
Entonces él,
dándole la mano,
la levantó. Y
llamando a los
santos (cristianos),
la presentó viva.
Esto fue notorio
en todo el pueblo
de Jope, y muchos
creyeron en el
Señor.
Pedro se quedó mucho tiempo en
Jope, en una casa junto

al mar. Un día

Pedro subió
a la azotea
para orar.
Si Pedro hubiera mirado por los
muros de la ciudad, tal vez

hubiera visto a

tres viajantes
que venían
buscándole.
Estos hombres fueron sirvientes
de un soldado romano llamado
Cornelio,

un
hombre
que amaba
a Dios.
Cornelio envió a sus siervos
para hallar a Pedro porque un
ángel le

dijo en
una
visión, ...
... “Haz venir a Pedro. Está en
casa de Simón, un curtidor que
tiene su

casa
junto
al mar. Él
te dirá lo que
es necesario
que hagas”.
Mientras Pedro oraba en la terraza,
Dios le mandó una visión. Parecía
una gran sábana bajando a
la tierra.
Sobre la
sábana
habían
animales y
pájaros.
Pedro sabía que éstos eran
“inmundos.” Eso significaba que
a los Judíos religiosos no se
les permitía
comerlos.
De
repente le
llegó una voz.
“Levántate,
Pedro, mata
y come.”
“Señor, no,”
le dijo Pedro.
“Porque ninguna
cosa común o
inmunda he
comido jamás.”
Una voz le
habló una
segunda
vez.
“Lo que Dios limpió,
no lo llames tú
común.” Esto
se repitió tres
veces. Luego
la sábana
volvió a ser
recogida
en el cielo.
Pedro no entendió lo que
significaba la visión. Mientras
lo pensaba, Dios le dijo
que tres hombres
le estaban
buscando y que
él debía
ir
con
ellos.
Cuando los tres hombres le
dijeron a Pedro que un santo
ángel mandó a Cornelio buscarlo,
Pedro sabía que
Dios le estaba
guiando.
El próximo día, él y seis
amigos fueron a la casa
de Cornelio.
Tal vez, mientras iba
caminando a la casa de un
hombre no–Judío, Pedro
empezó a comprender
que Dios ama a toda
persona – que Dios
quiere que todas
las naciones sepan
que Jesús es el
Salvador del
mundo.
Cuando Pedro llegó,
Cornelio se postró
ante él en adoración.
“Levántate, pues yo mismo también
soy hombre,” le dijo Pedro a Cornelio.
Luego dijo a todas las personas
en la
casa,
...
... “Vosotros sabéis cuán abominable
es para un varón judío juntarse o
acercarse a un extranjero.”
“Pero a mí me ha mostrado Dios que
a ningún hombre llame común o
inmundo.”
Pedro dijo a estos Gentiles (no
Judíos) que Jesús es el Hijo de
Dios Quien murió en la cruz y
resucitó para ser el Salvador
del mundo.
Entonces el Espíritu Santo cayó
sobre todos y comenzaron a alabar
a Dios. Los seis amigos Judíos de
Pedro se asombraron.
Fue como Pentecostés. El don
del Espíritu Santo se estaba dando
a los Gentiles también. Luego Pedro
bautizó a los nuevos creyentes en
Jesús.
En Jerusalén, los Creyentes retaron
a Pedro por visitar a los Gentiles.
Asique Pedro les contó las visiones
que él y Cornelio habían recibido
en oración.
Cuando escucharon estas cosas, los
Creyentes de Jerusalén se cayaron
y glorificaron a Dios, Quien había,
mediante la oración, mostrado a la
iglesia Cristiana que el amor de
Dios es para
todos.
“Pedro y el Poder de la Oración”

Una historia de la Palabra de Dios,


la Biblia,

se encuentra

en Hechos 9-12

“La exposición de tus palabras alumbra.”


SALMO 119:130
Fin
Esta historia Bíblica nos cuenta de nuestro
Dios maravilloso quien nos creó y quien quiere
que tú le conozcas.
Dios sabe que hemos hecho cosas malas, que
Él llama pecado. El castigo del pecado es la
muerte, pero Dios te ama tanto que mandó a
Su único Hijo, Jesús, para morir
en una Cruz y ser castigado por tus pecados.
Luego,
¡Jesús resucitó y volvió a Su hogar en el cielo!
Si crees en Jesús y le pides que perdone tus
pecados, ¡Él lo hará! Él vendrá a vivir en ti
ahora, y tú vivirás con Él para siempre.
Si crees que esto es la verdad, di esto a Dios:

Querido Jesús, creo que Tú eres Dios, y que


te hiciste hombre para morir por mis pecados,
y ahora vives nuevamente. Por favor entra mi
vida y perdona mis pecados, para que yo tenga
nueva vida ahora, y un día vaya a vivir contigo
para siempre. Ayúdame a obedecerte y
vivir por Ti como Tu hijo. Amén.
¡Lee la Biblia y habla con Dios cada día!
Juan 3:16
Biblia para Niños
presenta

La Iglesia Se
Encuentra
Con
Problemas
Escrito por: E. Duncan Hughes

Ilustrado por: Janie Forest

Adaptado por: Ruth Klassen


Alastair Paterson
Traducido por: Debbie Gibbons

Producido por: Bible for Children


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©2020 Bible for Children, Inc.


Licencia: Tienes el derecho de copiar o
imprimir esta historia, pero no de venderla.
Cincuenta días después de que Jesús,
el Hijo de Dios, resucitó de los
muertos, el Espíritu Santo vino a
vivir dentro de Sus seguidores.
Aunque los discípulos no entendían
cómo Dios el Padre, …
… Dios el Hijo (Jesús) y Dios el
Espíritu Santo podían todos ser un
solo Dios, estaban contentos de
tener a Dios con ellos.
Dios hizo cosas maravillosas para
ayudar a los apóstoles contar a
otros acerca de Jesús.
Personas que creían
en Jesús compartían
todo lo que tenían
para cuidar a los
pobres. Pero
una pareja
llamados
Ananías
y Safira
fueron
deshonestos.
Vendieron una
propiedad y se
hicieron los que traían
todo el dinero a los
apóstoles. Pero
secretamente
guardaron
parte del
dinero
para ellos
mismos.
“¿Por qué llenó
Satanás tu corazón
para que mintieses al
Espíritu Santo...?”
preguntó Pedro a
Ananías.
“No has mentido a
los hombres, sino a
Dios.” Entonces
Ananías cayó y
respiró por última
vez.
Y los jóvenes lo
envolvieron, lo
sacaron, y lo
enterraron.
Al ratito entró Safira, sin saber
que había muerto su esposo.
Ella también mintió acerca del dinero
– y lo mismo le pasó a ella. Vino gran
temor sobre todos los que oyeron
estas
cosas.
Dios el
Espíritu
Santo
hizo muchas
señales y
prodigios

por la mano de
los apóstoles.
Por ejemplo,
enfermos
fueron
sanados
cuando la
sombra de

Pedro cayó
sobre ellos.
Fue un tiempo
de grandes
milagros,
mostrando la
presencia de
Dios. Más y

más personas
creyeron
en Jesús.
Esto enojó
mucho
al Sumo
Sacerdote.
¡Él mandó
echar a los

apóstoles en
la cárcel!
Pero a la
noche, un
ángel del
Señor abrió
las puertas
de la prisión
y los trajo
afuera, y
dijo, “Id, y puestos en pie en el
templo, anunciad al pueblo todas
las palabras de esta vida.”
Los apóstoles
salieron y
empezaron a
predicar de
Jesús. A la
mañana, los
hombres
del Sumo
Sacerdote
encontraron la cárcel vacía.
Cuando por fin los encontró,
el Sumo Sacerdote retó a los
apóstoles. “¿No os mandamos
estrictamente que
no enseñaseis
en ese
nombre?”
“Es necesario obedecer a Dios
antes que a los hombres,”
contestaron Pedro
y los otros
apóstoles.
El Sumo Sacerdote estaba tan
furioso que quería matar a los
apóstoles. Pero mandó azotarlos y
ponerlos en libertad. A pesar de su
dolor, los apóstoles obedecieron
a Dios, y
siguieron
predicando
de Jesús.
Un día un hombre llamado Esteban
fue arrestado. Esteban amaba
al Señor Jesús. El
Espíritu Santo
lo estaba
usando para
contar a
otros de
Jesús.
Algunos hombres mintieron, diciendo
que Esteban estaba hablando en
contra de Dios. Después
de falsos
testimonios,
Esteban fue
apedreado
por su fe
en Jesús.
Antes de morir, Esteban,
lleno del Espíritu
Santo, miró
al cielo y
vio la gloria
de Dios
y Jesús
parado a
la diestra
de Dios.
La multitud apedreó
a Esteban
mientras él
invocaba
a Dios
diciendo,
“Señor
Jesús,
recibe mi
espíritu.”
Luego, como
Jesús en la cruz,
este hombre
valiente usó
sus últimas
palabras
para orar
que Dios
perdone a
sus asesinos.
La muerte de Esteban comenzó
una nueva ola de persecusión.
Un jóven llamado Saulo, quien
había ayudado a los que mataron a
Esteban, arrestó a cada creyente
que podía encontrar.
Muchos de ellos huyeron de sus
hogares y se dispersaron por Judea
y Samaria. Solamente los apóstoles
se quedaron en Jerusalén.
Aunque sus enemigos trataron de
matarlos, los dispersos fueron a
todos lados predicando
las buenas nuevas
de Jesús.
Nada podía parar a los seguidores
de Jesús – porque el Espíritu Santo
de Dios vivía en ellos,
y obraba por ellos.
“La Iglesia Se Encuentra Con Problemas”

una historia de la Palabra de Dios,


la Biblia,

se encuentra en

Hechos 4-9

“La exposición de tus palabras alumbra.”


SALMO 119:130
Fin
Esta historia Bíblica nos cuenta de nuestro
Dios maravilloso quien nos creó y quien quiere
que tú le conozcas.
Dios sabe que hemos hecho cosas malas, que
Él llama pecado. El castigo del pecado es la
muerte, pero Dios te ama tanto que mandó a
Su único Hijo, Jesús, para morir
en una Cruz y ser castigado por tus pecados.
Luego,
¡Jesús resucitó y volvió a Su hogar en el cielo!
Si crees en Jesús y le pides que perdone tus
pecados, ¡Él lo hará! Él vendrá a vivir en ti
ahora, y tú vivirás con Él para siempre.
Si crees que esto es la verdad, di esto a Dios:

Querido Jesús, creo que Tú eres Dios, y que


te hiciste hombre para morir por mis pecados,
y ahora vives nuevamente. Por favor entra mi
vida y perdona mis pecados, para que yo tenga
nueva vida ahora, y un día vaya a vivir contigo
para siempre. Ayúdame a obedecerte y
vivir por Ti como Tu hijo. Amén.
¡Lee la Biblia y habla con Dios cada día!
Juan 3:16
Biblia para Niños
presenta

El Nacimiento de
la Iglesia
Escrito por: E. Duncan Hughes

Ilustrado por: Janie Forest

Adaptado por: Ruth Klassen


Alastair Paterson
Traducido por: Melanie Gibbons

Producido por: Bible for Children


[Link]

©2020 Bible for Children, Inc.


Licencia: Tienes el derecho de copiar o
imprimir esta historia, pero no de venderla.
Cuando Jesús murió, sus seguidores
asustados se escondieron. Después
de resucitar Él de los muertos, se
mostró a Sus discípulos. ¡Jesús
estaba vivo! Pero – Jesús planeaba
dejarlos, para volver al Cielo donde
Él siempre había vivido con
Dios, Su Padre.
Antes
de
irse,
Jesús
prometió
a Sus seguidores
que mandaría
al Espíritu de Dios para ser su
Consolador y Ayuda. (Juan 15:26)
¡El tiempo estaba
cerca! Algunos días después de irse
Jesús, vino Dios el Espíritu Santo.
Sucedió así. Alrededor de 120
seguidores de Jesús estaban orando
juntos en una casa. De repente la
casa se llenó del sonido de
un fuerte viento.
Llamas de fuego descansaron
sobre cada persona.
Estaban todos llenos del
Espíritu Santo – ¡tal como Jesús
había prometido!
Afuera en las calles, los seguidores
de Jesús hablaron idiomas que
nunca habían aprendido.
Extranjeros visitando Jerusalén
escucharon a los discípulos hablar
de las maravillosas obras de Dios
en muchos
idiomas.
Las visitas quedaron asombradas.
“¿Qué significa esto?” preguntaron.
“Están llenos de vino nuevo,” se
burlaron
otros.
Pero Pedro dijo, “Estos no
están ebrios ... esto es
lo que fue hablado
por el profeta
Joel...”
Pedro entonces les recordó que
muchos años antes , Dios había
prometido que el
Espíritu Santo
vendría a
bendecir
y ayudar
a las
personas.
Pedro Y Juan dijieron a la gente que
debían arrepentirse de sus pecados
y ser bautizados en el nombre de
Jesucristo.
“y reciban el don del Espíritu
Santo,” dijo Pedro. Unos 3000
obedicieron y se hicieron
seguidores de Cristo.
Al pasar tiempo, más y más personas
fueron añadidas a la iglesia que el
Señor había empezado el dia que
vino el Espíritu Santo.
El Espíritu Santo trajo
su poder a las vidas del
pueblo de Dios. Un día,
Pedro y Juan subían
juntos al templo a la
hora de la
oración.
Un hombre cojo estaba
sentado afuera de la
puerta del templo.
Pidió plata
a Pedro
y Juan.
Entonces dijo Pedro
“No tengo plata ni oro,
pero lo que tengo te
doy; en el nombre de
Jesucristo de Nazaret
levántate y anda.”
Y tomándole
por la mano
derecha le
levantó.
Y saltando, se puso en
pie y anduvo y entró
con ellos en el templo-
andando y saltando y
alabando a Dios.
Una multitud se reunió y se
maravillaba de lo que había pasado.
Pedro le dijo que
era el poder
de Dios que
había sanado el
hombre cojo.
Cuando Pedro recordó a
estos Judíos que Dios
había resucitado
a Jesús de los
muertos, ...
... los líderes del templo se enojaron
y les echaron mano a Pedro y a Juan
y los pusieron en
la cárcel. Pero
5000 hombres
creyeron
en Jesús.
El día siguiente, Pedro Y Juan
comparecieron ante los líderes del
templo y les preguntaron
“¿Con qué potestad o en qué
nombre habéis hecho esto?”
Entonces Pedro, lleno
del Espiritu Santo
les dijo sin miedo ...
... “... en el nombre de Jesucristo, a
quien vosotros crucificasteis y a
quien Dios resucitó de los muertos,
por el que este hombre está
en vuestra presencia sano.”
Pedro continuó
sin temor “... y no
hay otro nombre
bajo el cielo,
dado a los
hombres en que
podamos ser
salvos”.
Los líderes no querían que
la gente creyera
en Jesús asi que
les amenazaron a
Pedro y a Juan.
“No hablen mas a
ningún hombre
en el nombre
de Jesús.”
Una vez, Pedro había tenido temor
de defender
a Jesus.
Pero eso fue
antes de la
venida del
Espíritu
Santo. Ahora,
nadie podía
asustar a Pedro!
Pedro y Juan respondieron “Juzgad
si es justo delante de
Dios escuchar
a vosotors
antes que a
Dios porque
no podemos
dejar de
decir lo que
hemos visto
y oido.”
Después
de más
amenazas,
los líderes
les soltaron a
Pedro y Juan.
Estos sirvientes
valientes dijeron
a sus compañeros
todo acerca de la
carcel y de la corte.
Entonces
tuvieron
una reunión
de alabanza y
oración. Otra
vez, el Espíritu
Santo llenó el
pueblo de Dios
con poder y la
iglesia infante
creció y creció.
“El Nacimiento de la Biblia”

Una historia de la palabra de Dios,


La Biblia

se encuentra en

Hechos 1 - 4; Juan 15; Joel 2

“La exposición de tus palabras alumbra.”


SALMO 119:130
Fin
Esta historia Bíblica nos cuenta de nuestro
Dios maravilloso quien nos creó y quien quiere
que tú le conozcas.
Dios sabe que hemos hecho cosas malas, que
Él llama pecado. El castigo del pecado es la
muerte, pero Dios te ama tanto que mandó a
Su único Hijo, Jesús, para morir
en una Cruz y ser castigado por tus pecados.
Luego,
¡Jesús resucitó y volvió a Su hogar en el cielo!
Si crees en Jesús y le pides que perdone tus
pecados, ¡Él lo hará! Él vendrá a vivir en ti
ahora, y tú vivirás con Él para siempre.
Si crees que esto es la verdad, di esto a Dios:

Querido Jesús, creo que Tú eres Dios, y que


te hiciste hombre para morir por mis pecados,
y ahora vives nuevamente. Por favor entra mi
vida y perdona mis pecados, para que yo tenga
nueva vida ahora, y un día vaya a vivir contigo
para siempre. Ayúdame a obedecerte y
vivir por Ti como Tu hijo. Amén.
¡Lee la Biblia y habla con Dios cada día!
Juan 3:16
Biblia para Niños
presenta

La Primera Pascua
Escrito por: E. Duncan Hughes

Ilustrado por: Janie Forest; Alastair Paterson

Adaptado por: Lyn Doerksen

Traducido por: Debbie Gibbons

Producido por: Bible for Children


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©2020 Bible for Children, Inc.


Licencia: Tienes el derecho de copiar o
imprimir esta historia, pero no de venderla.
La mujer estaba
parada en la
colina ruidosa,
sus ojos
contemplando
una escena
terrible.
Su Hijo
se moría.
La madre era María,
y estaba parada
cerca del lugar
donde Jesús
estaba
clavado
a una
cruz.
¿Cómo pasó todo
esto? ¿Cómo
podía Jesús
terminar
una vida
tan
hermosa en una
manera tan
horrible?
¿Cómo podía Dios
permitir que Su
Hijo sea clavado
a una
cruz para
morir allí?
¿Se equivocó
Jesús acerca de
quién era Él?
¿Falló Dios?
¡No! Dios no falló.
Jesús no se había
equivocado. Jesús
siempre supo que
sería matado por
hombres malos.
Aún cuando Jesús
era bebé, un
anciano llamado
Simeón había dicho
a María que había
tristeza en el
futuro.
Algunos
días antes
de que Jesús
fuera matado,
una mujer vino
y derramó
perfume
sobre sus pies.
“Está
malgastando
dinero,” se
quejaron los
discípulos. “Ha
hecho una buena
obra,” dijo Jesús. “Lo
hizo para mi entierro.”
¡Qué palabras extrañas!
Después de esto, Judas, uno de los
doce discípulos de Jesús,
acordó traicionar a
Jesús y entregarlo
en manos de
los sumos
sacerdotes
por 30
piezas
de plata.
En la fiesta Judía de
la Pascua, Jesús cenó
por última vez con Sus
discípulos. Les dijo
cosas maravillosas
acerca de Dios y de Sus
promesas
a aquellos
que Le
aman.
Luego Jesús les dio
pan y una copa para
compartir. Éstos eran
para recordarles que el
cuerpo y la sangre de
Jesús eran dados para
traer
perdón
por los
pecados.
Entonces Jesús les dijo a Sus amigos
que sería traicionado, y que ellos le
abandonarían. “Yo no huiré,” insistió
Pedro. “Antes que el gallo cante, me
negarás tres
veces,” dijo
Jesús.
Más tarde
aquella noche,
Jesús fue a
orar en el
huerto de
Gestsemaní.
Los discípulos
que estaban
con Él se
durmieron.
“O Padre,” oró
Jesús, “...Pasa
de Mí esta
copa; pero no
se haga Mi
voluntad, sino
la tuya.”
De repente llegó una multitud al
huerto, guiados por Judas. Jesús
no resistió, pero Pedro le cortó
la oreja a un hombre.
Calladamente, Jesús
tocó la oreja del
hombre y le sanó.
Jesús sabía que Su
arresto era parte
de la voluntad de Dios.
La multitud llevó a Jesús a la casa
del sumo sacerdote. Allí, los líderes
Judíos dijeron que
Jesús debía
morir. Pedro
miraba de
cerca,
parado al
lado del
fuego...
...de los sirvientes. Tres veces
alguien miró a Pedro y dijo, “¡Tú
estabas con Jesús!” Tres
veces Pedro lo
negó, tal como
dijo Jesús.
Hasta
juró y
maldijo.
En ese momento,
cantó un gallo. Era
como la voz de Dios
a Pedro. Recordando
las palabras de
Jesús, Pedro lloró
amargamente.
Judas también lo sentía.

Él sabía que Jesús no era


culpable de ningún pecado
o crimen. Judas
trató de devolver
las 30 piezas de
plata, …
…pero los sacerdotes
no lo recibirían.
Judas tiró la plata
al suelo, salió, y
se ahorcó.
Los sacerdotes trajeron
a Jesús ante Pilato, el
gobernador Romano.
Pilato dijo, “No
he hallado en
este hombre
delito alguno.”
Pero la multitud
gritaba, “¡Crucifícale!
¡Crucifícale!”
Por fin Pilato cedió, y Luego
sentenció a Jesús a le
morir en una cruz. clavaro
Los soldados pegaron n a una
a Jesús, escupieron en cruz de
Su cara, y le azotaron. madera
Hicieron una corona para
cruel de largas morir.
y filosas
espinas y lo
apretaron en Su cabeza.
Jesús siempre supo que moriría así.
También supo que Su muerte traería
perdón a pecadores que
ponían su confianza
en Él. Dos
criminales fueron
crucificados al
lado de Jesús.
Uno creyó en Él – y
fue al Paraíso. El otro no.
Luego de horas de
sufrimiento, Jesús
dijo, “Consumado
es,” y murió.
Su obra
estaba completa. Amigos le
enterraron en una
tumba privada.
Entonces soldados
Romanos
sellaron
y vigilaron
la tumba.
Ahora nadie
podría
entrar
– ni
salir.
Si la historia
terminaría aquí,
¡qué triste sería!
Pero Dios
hizo algo
maravilloso. ¡Jesús no
quedó
muerto!
Temprano a la mañana
del primer día de la
semana, algunos
de los discípulos
de Jesús
encontraron la piedra
corrida del
sepulcro. Cuando
miraron adentro,
Jesús ya no estaba.
Una mujer quedó llorando
al lado de la tumba.
¡Jesús se le apareció!
Volvió gozosamente
a contar a los otros

discípulos.
“¡JESUS ESTA
VIVO!! ¡JESUS HA
RESUCITADO
DE LOS
MUERTOS!!”
Pronto Jesús vino a los discípulos,

y les mostró Sus manos cicatrizados


por los clavos. Era verdad. ¡JESUS
ESTABA VIVO! Perdonó a Pedro
por haberle negado, y dijo a Sus
discípulos que cuenten a todos
acerca de Él. Luego volvió al cielo,
de donde había venido aquella
primera Navidad.
“La Primera Pascua”

una historia de la Palabra de Dios,


La Biblia,

se encuentra en

Mateo 26-28; Lucas 22-24; Juan 13-21

“La exposición de tus palabras alumbra.”


SALMO 119:130
Fin
Esta historia Bíblica nos cuenta de nuestro
Dios maravilloso quien nos creó y quien quiere
que tú le conozcas.
Dios sabe que hemos hecho cosas malas, que
Él llama pecado. El castigo del pecado es la
muerte, pero Dios te ama tanto que mandó a
Su único Hijo, Jesús, para morir
en una Cruz y ser castigado por tus pecados.
Luego,
¡Jesús resucitó y volvió a Su hogar en el cielo!
Si crees en Jesús y le pides que perdone tus
pecados, ¡Él lo hará! Él vendrá a vivir en ti
ahora, y tú vivirás con Él para siempre.
Si crees que esto es la verdad, di esto a Dios:

Querido Jesús, creo que Tú eres Dios, y que


te hiciste hombre para morir por mis pecados,
y ahora vives nuevamente. Por favor entra mi
vida y perdona mis pecados, para que yo tenga
nueva vida ahora, y un día vaya a vivir contigo
para siempre. Ayúdame a obedecerte y
vivir por Ti como Tu hijo. Amén.
¡Lee la Biblia y habla con Dios cada día!
Juan 3:16
Biblia para Niños
presenta

Jesús y Zaqueo
Escrito por: E. Duncan Hughes

Ilustrado por: Janie Forest

Adaptado por: Ruth Klassen


Alastair Paterson
Traducido por: Debbie Gibbons

Producido por: Bible for Children


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©2020 Bible for Children, Inc.


Licencia: Tienes el derecho de copiar o
imprimir esta historia, pero no de venderla.
Un día, Jesús
pasó por
Jericó.
Esta
ciudad
había sido
destruída
por Josué
hacía mucho
tiempo.
Ahora estaba
reconstruída,
y mucha
gente vivía
allí. Entre
ellos había
un hombre
llamado
Zaqueo.
Probablemente las otras
personas en Jericó no querían
mucho a Zaqueo porque él les
cobraba los impuestos.
Zaqueo mandaba parte del
dinero al gobierno – pero se
guardaba mucho para él.
Siendo cobrador de impuestos
enriqueció mucho a Zaqueo. Tal vez
su casa fue el MAS GRANDE
y el MEJOR de
la cuadra.
Pero también fue
muy bajito. Zaqueo
nunca había llegado
a la altura de la
mayoría de las
personas.
Cuando Zaqueo oyó que
Jesús estaba en Jericó, ...
... el pequeño

cobrador de impuestos quería


ver al Hombre de Nazaret que
se decía ser Hijo de Dios.
Pero había mucha gente …
las personas altas.
¡Zaqueo tuvo
una idea! Si podría
adelantarse a la
multitud… subirse a
un árbol cerca del
camino… podría
ver a Jesús.
Subiéndose a un árbol
sicómoro, Zaqueo
encontró un
lugar cómodo
en las ramas
y esperó a
Jesús.
“Podré ver bien,”
tal vez pensó.
“Le veré sin
que me vean.”
“Zaqueo, bájate;
apúrate.”
El pequeño
cobrador de
impuestos
tal vez no
podía
creer
sus
oídos.
Jesús se paró
debajo del
árbol. Le
estaba
mirando.
¡Le estaba
llamando!
Si Zaqueo estaba
sorprendido al
escuchar a Jesús
llamarle, debe de
haber estado
asombrado
cuando Jesús
dijo, ...
... “Hoy debo
quedarme en tu
casa.” Zaqueo
bajó tan rápido
que casi se
cayó.
Zaqueo estaba muy contento
que Jesús visitaría su casa.
Pero las demás
personas no.
Se quejaron que Jesús no
debía visitar a un pecador
como Zaqueo.
Jesús le trajo
toda una
vida nueva
a Zaqueo.
Zaqueo dijo,
“Señor, la
mitad de mis
bienes doy a
los pobres.
Y si he
robado algo a
alguien, se lo
devolveré
cuatro
veces.”
A Jesús le agradó
la nueva vida
de Zaqueo. A
Él le encanta
ver a las
personas
arrepentirse
de sus
pecados
y hacer lo
correcto.
Jesús dijo, “El Hijo
del Hombre vino
a buscar y a
salvar lo que
se había
perdido.”
Aquel día
en Jericó,
¡Jesús lo
encontró
a Zaqueo!
“Jesús y Zaqueo”

una historia de la Palabra de Dios,


La Biblia,

se encuentra en

Lucas 19

“La exposición de tus palabras alumbra.”


SALMO 119:130
Fin
Esta historia Bíblica nos cuenta de nuestro
Dios maravilloso quien nos creó y quien quiere
que tú le conozcas.
Dios sabe que hemos hecho cosas malas, que
Él llama pecado. El castigo del pecado es la
muerte, pero Dios te ama tanto que mandó a
Su único Hijo, Jesús, para morir
en una Cruz y ser castigado por tus pecados.
Luego,
¡Jesús resucitó y volvió a Su hogar en el cielo!
Si crees en Jesús y le pides que perdone tus
pecados, ¡Él lo hará! Él vendrá a vivir en ti
ahora, y tú vivirás con Él para siempre.
Si crees que esto es la verdad, di esto a Dios:

Querido Jesús, creo que Tú eres Dios, y que


te hiciste hombre para morir por mis pecados,
y ahora vives nuevamente. Por favor entra mi
vida y perdona mis pecados, para que yo tenga
nueva vida ahora, y un día vaya a vivir contigo
para siempre. Ayúdame a obedecerte y
vivir por Ti como Tu hijo. Amén.
¡Lee la Biblia y habla con Dios cada día!
Juan 3:16
Biblia para Niños
presenta

Jesús y Lázaro
Escrito por: E. Duncan Hughes

Ilustrado por: Janie Forest

Adaptado por: Ruth Klassen

Traducido por: Debbie Gibbons


Alastair Paterson
Producido por: Bible for Children
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©2020 Bible for Children, Inc.
Licencia: Tienes el derecho de copiar o
imprimir esta historia, pero no de venderla.
María y Marta estaban
preocupadas.
Su hermano
Lázaro estaba
enfermo –
muy enfermo.
Las hermanas
sabían que
Lázaro podría
morir pronto.
Mandaron
buscar a Jesús.
Él amaba a
esta pequeña
familia de
Betania.
Cuando Jesús supo de Lázaro dijo
a Sus discípulos, “Esta enfermedad
no terminará en muerte.”
Aunque Jesús estaba a muchos
kilómetros, Él sabía exactamente
lo que pasaría con Lázaro.
Jesús esperó dos días antes de salir
para Betania. Luego dijo algo que
confundió a Sus discípulos. “Lázaro
está muerto.
Estoy contento que no estuve
para que ustedes crean.”
¿Qué significaban estas palabras
raras? ¿Qué estaba planeando
hacer Jesús?
Cuando
Jesús llegó a
Betania, Lázaro
había estado
muerto
cuatro
días.
Su cuerpo,
envuelto en ropa
de sepulcro,
estaba en una
tumba en
una cueva.
Marta salió al encuentro de Jesús.
“Tu hermano resucitará de nuevo,”
dijo Jesús.
“Yo sé – en la resurrección en el
último día,” respondió Marta.
Ella pensó que tenía que esperar
hasta el fin del mundo para ver
nuevamente a Lázaro.
Pero Jesús hablaba
de algo diferente.
“Yo soy la
resurrección
y la vida,” dijo
Jesús a Marta.
“El que cree en
mí, aunque
esté
muerto,
vivirá.”
Marta creyó a
Jesús. Ella sabía
que Él era el Hijo
de Dios. Pero,
¿cómo podía
ayudar a
Lázaro?
Todos estaban tristes porque Lázaro
estaba muerto. Su hermana María
estaba llorando.
También sus amigos que trataban
de consolarla. Jesús
lloró también.
Jesús fue con la gente
a la tumba. Una
gran piedra

tapaba la
puerta.
“Quitad la piedra,”
mandó Jesús.
“Señor,” contestó Marta,
“a esta altura hay
olor, porque
ha estado
muerto
cuatro
días.”
En
obediencia
al mandamiento
de Jesús, los
hombres quitaron
la piedra. Luego
Jesús oró
a Su
Padre
celestial.
Jesús
estaba
por hacer un
milagro tan
grande que la
gente sabría que
Dios lo
había
mandado.
“¡Lázaro!”
gritó Jesús.
“¡Ven fuera!”
La gente debe
de haber mirado
a la cueva en
asombro.
¿Podría
Jesús hacer
que un muerto
viva?
¡SI! Lázaro
salió de la
cueva, todo
envuelto
en ropa de
sepulcro -
¡VIVO!
“Desatadle,” dijo
Jesús “Dejadle ir.”
¡Qué gozo que había!
Las lágrimas se
convirtieron en
risa.
Jesús había cumplido
Su palabra. Lázaro
estaba nuevamente
vivo.
Solamente el Hijo de
Dios podía dar vida
a un muerto.
Muchas personas que vieron este
milagro creyeron en Jesús.
Pero algunos otros
contaron esto a Sus
enemigos – los
líderes del
templo.
Celosamente planeaban matar
a Jesús. Cuando Jesús
supo esto, se fue por
un tiempo.
“Jesús y Lázaro”

una historia de la Palabra de Dios,


La Biblia,

se encuentra en

Juan 11

“La exposición de tus palabras alumbra.”


SALMO 119:130
Fin
Esta historia Bíblica nos cuenta de nuestro
Dios maravilloso quien nos creó y quien quiere
que tú le conozcas.
Dios sabe que hemos hecho cosas malas, que
Él llama pecado. El castigo del pecado es la
muerte, pero Dios te ama tanto que mandó a
Su único Hijo, Jesús, para morir
en una Cruz y ser castigado por tus pecados.
Luego,
¡Jesús resucitó y volvió a Su hogar en el cielo!
Si crees en Jesús y le pides que perdone tus
pecados, ¡Él lo hará! Él vendrá a vivir en ti
ahora, y tú vivirás con Él para siempre.
Si crees que esto es la verdad, di esto a Dios:

Querido Jesús, creo que Tú eres Dios, y que


te hiciste hombre para morir por mis pecados,
y ahora vives nuevamente. Por favor entra mi
vida y perdona mis pecados, para que yo tenga
nueva vida ahora, y un día vaya a vivir contigo
para siempre. Ayúdame a obedecerte y
vivir por Ti como Tu hijo. Amén.
¡Lee la Biblia y habla con Dios cada día!
Juan 3:16
Biblia para Niños
presenta

Jesús Alimenta
5000 Personas
Escrito por: E. Duncan Hughes

Ilustrado por: Janie Forest


Alastair Paterson

Adaptado por: Ruth Klassen

Traducido por: Debbie Gibbons

Producido por: Bible for Children


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©2020 Bible for Children, Inc.


Licencia: Tienes el derecho de copiar o
imprimir esta historia, pero no de venderla.
Muchos líderes religiosos (llamados
Fariseos) hablaron mentiras de Jesús.
Algunos hasta trataron de matarle.
No creían que era verdaderamente
el Hijo de
Dios.
No Lo aceptaban aunque Él hacía
milagros que comprobaban
que es el
Hijo de
Dios.
Un día, Jesús cruzó el Mar de
Galilea. Tal vez quería
un pequeño respiro
de las multitudes
que siempre Le
rodeaban.
Pero las multitudes pronto Lo
encontraron. Sabían que
Jesús hacía grandes
milagros. Querían
estar con Él.
Jesús guió a Sus discípulos
a un lugar desierto en la
montaña donde se sentó,
enseñando.
Seguían viniendo más y más
personas. Pronto era la
hora de la cena. Todos
debían de haber tenido
hambre.
Jesús miró a la multitud. “¿Adónde
podemos comprar comida para que
coman éstos?” preguntó a
Felipe. No había ningún
almacén

cerca. ¿Qué
estaba planeando
hacer Jesús?
“Costaría una fortuna dar de comer
a esta multitud,” contestó Felipe a
Jesús. Jesús y Sus discípulos no
tenían mucho dinero.
Otro discípulo,
Andrés (hermano
de Simón Pedro)
le dijo a Jesús:
“Hay un muchacho
aquí que tiene
cinco panes de
cebada y dos
pececillos, …”
“. . .mas ¿qué es esto para tantos?”
Andrés no veía cómo la comida
del muchacho podría alimentar a
muchas personas – aun siendo que
el muchacho estuviera
dispuesto dar
su comida a
Jesús.
Jesús dijo, “Haced recostar a la
gente.” Así que los hombres
se sentaron, en
número
como
cinco mil.
¡CINCO
MIL!
Y eso ni siquiera incluía a las
mujeres y niños que
también
estaban.
Luego, Jesús tomó los
panes y los peces.
El muchachito
debe de haber
confiado
en
Jesús.
No sabía porqué Jesús quería su
refrigerio, ni qué haría
con él. Tal vez pensó,
“Si doy mi refigerio,
no voy a poder
comer.”
Pero
igual se
lo dio a
Jesús.
Entonces, Jesús oró. Dio gracias
a Dios. ¿Por cinco panes
y dos peces?
¡Sí! Jesús
dijo “Gracias” a
Dios y le pidió
que bendijera
la comida.
Después de orar,
Jesús quebró los
panes y peces y
los dio a Sus
discípulos que los
compartieron con
la gran multitud.
Fue ahí que la gente
vio el milagro que
hizo Jesús. Cada
persona comió
todo lo que quería.
Sin embargo,
los panes y los
peces no se
consumieron.
Después de comer todos, todavía
sobraba mucho pan y mucho pescado.
“Recoged los pedazos que sobraron,
para que no se pierda nada,” dijo
Jesús a Sus discípulos.
Llenaron doce cestas de los pedazos
de los cinco panes de cebada que
sobraron a los que habían comido.
Ese día, Jesús dio de comer a 5000
personas con el refrigerio
de un muchachito. En otra
oportunidad, dio de comer
a más de 4000
personas
con siete
panes y
algunos
pescados.
Cuando la gente común vio estas
señales no se enojaron como
los Fariseos. Dijeron, “Este
verdaderamente
es el profeta
que había
de venir
al mundo.”
Sabían que Jesús era el
Salvador Cuya venida
fue prometida en la
santa Palabra
de Dios.
“Jesús Alimenta 5000 Personas”

una historia de la Palabra de Dios,


La Biblia,

se encuentra en

Juan 6

“La exposición de tus palabras alumbra.”


SALMO 119:130
Fin
Esta historia Bíblica nos cuenta de nuestro
Dios maravilloso quien nos creó y quien quiere
que tú le conozcas.
Dios sabe que hemos hecho cosas malas, que
Él llama pecado. El castigo del pecado es la
muerte, pero Dios te ama tanto que mandó a
Su único Hijo, Jesús, para morir
en una Cruz y ser castigado por tus pecados.
Luego,
¡Jesús resucitó y volvió a Su hogar en el cielo!
Si crees en Jesús y le pides que perdone tus
pecados, ¡Él lo hará! Él vendrá a vivir en ti
ahora, y tú vivirás con Él para siempre.
Si crees que esto es la verdad, di esto a Dios:

Querido Jesús, creo que Tú eres Dios, y que


te hiciste hombre para morir por mis pecados,
y ahora vives nuevamente. Por favor entra mi
vida y perdona mis pecados, para que yo tenga
nueva vida ahora, y un día vaya a vivir contigo
para siempre. Ayúdame a obedecerte y
vivir por Ti como Tu hijo. Amén.
¡Lee la Biblia y habla con Dios cada día!
Juan 3:16
Biblia para Niños
presenta

Jesús Sana al Ciego


Escrito por: E. Duncan Hughes

Ilustrado por: Alastair Paterson; Janie Forest

Adaptado por: Ruth Klassen

Traducido por: Debbie Gibbons

Producido por: Bible for Children


[Link]

©2020 Bible for Children, Inc.


Licencia: Tienes el derecho de copiar o
imprimir esta historia, pero no de venderla.
Bartimeo fue un ciego, sentado al
lado del camino cerca de Jericó.
Mendigando.
Algunas personas amables
seguramente le daban una monedita
o algo de comida al pasar. Bartimeo
no podía trabajar porque no podía
ver. Solamente podia mendigar.
UN día estaba ocupada la ruta.
Bartimeo escuchó las pisadas
de muchos pies.
Algo fuera de lo normal estaba
pasando. Pronto el ciego
aprendió qué era.
Jesús de Nazaret estaba en la
ciudad. Multitudes se juntaron
para ver a Jesús, para oirle.
“¡Jesús, Hijo de David,
ten misericordia de
mí!” ¿Porqué clamó
Bartimeo? Porqué
pensó que Jesús
le podía ayudar?
Tal vez había
escuchado de
otros que Jesús
había sanado.
Algunos eran sordos, algunos mudos,
algunos cojos – y algunos
ciegos, como él.
“¡Hijo de David,
ten misericordia
de mí!” Bartimeo
clamó una y otra
vez. Su voz
estaba llena de
esperanza.
Bartimeo estaba
seguro de una
cosa. Si no recibía
ayuda ahora, por
ahí nunca tendría
otra oportunidad.
Jesús tal vez
nunca pasaría
por su lado de
nuevo.
Bartimeo tenía
que alcanzarlo a
Jesús. Pero
la gente no
se corría.
“¡Cállate!” le
dijeron. Le
advirtieron
que se
quedara
quieto.
Pero Bartimeo no se
calló. Siguió gritando.
De repente, ¡Jesús
paró! ¡Escuchó! ¡Mandó
que se le
trajera el
ciego!
“Ten confianza,” le
dijeron las personas a
Bartimeo. “Levántate,
te llama.”
Arrojando su capa, Bartimeo
se levantó y vino a Jesús.
“¿Qué quieres que te
haga?” preguntó Jesús.
¿Cómo hubieras
contestado tú?
¿Hubieras pedido mucho dinero
y ropa nueva? ¿Es eso
lo que quería
Bartimeo?
No, Bartimeo el ciego no pidió ni oro ni
ropa linda a Jesús. Tú sabes lo que él
quería. “Maestro, que recobre la
vista.” ¡Bartimeo quería ver!
Quería ver los árboles y los pájaros, y
toda la hermosura de la creación de
Dios. Quería ver para cuidarse a
sí mismo y no ser un mendigo.
Entonces Jesús le dijo a Barimeo,
“Recibe tu vista. Tu fe te ha
salvado.”
Inmediatamente recibió la
vista, y siguió
a Jesús.
Lo único
que
podía
decir era,
“¡Dios es
maravilloso!
¡Me sanó!”
Fue un momento maravilloso para
Bartimeo.
Toda la gente, cuando lo vio, dio
alabanza a Dios. Una
vez más, habían
visto el maravilloso
poder del Hijo de
Dios, trayendo
vista a un
pobre
mendigo
ciego.
“Jesús Sana al Ciego”

una historia de la Palabra de Dios,


La Biblia,

se encuentra en

Marcos 10; Lucas 18; Juan 9

“La exposición de tus palabras alumbra.”


SALMO 119:130
Fin
Esta historia Bíblica nos cuenta de nuestro
Dios maravilloso quien nos creó y quien quiere
que tú le conozcas.
Dios sabe que hemos hecho cosas malas, que
Él llama pecado. El castigo del pecado es la
muerte, pero Dios te ama tanto que mandó a
Su único Hijo, Jesús, para morir
en una Cruz y ser castigado por tus pecados.
Luego,
¡Jesús resucitó y volvió a Su hogar en el cielo!
Si crees en Jesús y le pides que perdone tus
pecados, ¡Él lo hará! Él vendrá a vivir en ti
ahora, y tú vivirás con Él para siempre.
Si crees que esto es la verdad, di esto a Dios:

Querido Jesús, creo que Tú eres Dios, y que


te hiciste hombre para morir por mis pecados,
y ahora vives nuevamente. Por favor entra mi
vida y perdona mis pecados, para que yo tenga
nueva vida ahora, y un día vaya a vivir contigo
para siempre. Ayúdame a obedecerte y
vivir por Ti como Tu hijo. Amén.
¡Lee la Biblia y habla con Dios cada día!
Juan 3:16
Biblia para Niños
presenta

La Niñita
Que Vivió
Dos Veces
Escrito por: E. Duncan Hughes

Ilustrado por: Janie Forest

Adaptado por: Ruth Klassen


Alastair Paterson
Traducido por: Debbie Gibbons

Producido por: Bible for Children


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©2020 Bible for Children, Inc.


Licencia: Tienes el derecho de copiar o
imprimir esta historia, pero no de venderla.
Jairo fue un lider religioso
judío que adoraba a
Dios y enseñaba
la Palabra de
Dios a otros. Un
día, aflicción
terrible llegó
a Jairo.
Su hija amada, de sólo 12 años, se
enfermó. Parecía que nadie la podía
ayudar. Era una
enfermedad
grave. Jairo
sabía que
la niña se
moría.
Solamente una persona podía ayudar
a la hija de Jairo. Jairo
salió a buscar a Jesús.
Probablemente Jairo sabía que
sus amigos de la iglesia no
aprobaban de Jesús.

Pero a
Jairo no le
importaba.
Tenía que buscar ayuda urgente,
antes que su hija moría.
Jairo encontró a Jesús
rodeado de
gente. Se
arrodilló
a los pies
de Jesús.
“Mi hija
está
agonizando,”

rogó el
hombre
desesperado.
“Ven y pon
las manos
sobre ella
para que
sea salva,
y vivirá.”
Jesús acompañó a
Jairo. Pero no
podían caminar
rápidamente
por la inmensa
multitud. Una
señora había
estado enferma
por doce largos
años.
Había ido a
todos los médicos
(y gastado todo su
dinero) sin conseguir
ayuda. ¡Oh, cómo
anhelaba ver a
Jesús!
¿Qué podía
hacer la
señora?
“Si tocare
tan solamente su manto,
seré salva,” se dijo a sí misma.
Lentamente se acercó a Jesús.
Luego, estirando su mano,
tocó el manto de Jesús.
¡Un milagro! ¡UN MILAGRO! La
mujer fue sanada. ¡Inmediatamente!
¡Completamente! Sabía
que estaba bien, y
fuerte, y entera.
Pero entonces habló
una voz. “Quién me
tocó?” preguntó
Jesús.
Mucha gente lo había tocado. Pero
la mujer que había sido sanada
sabía que Él quería
que se lo cuente.
Tímidamente
le contó toda
su historia.
En ese momento, llegaron sirvientes
de la casa de Jairo. Sus
caras probablemente
contaron la triste
historia antes de
que hablaran.
“¡Su hija está
muerta!” dijeron
a Jairo.
¡Muerta! Era demasiado tarde. Tal
vez, si esa mujer no hubiera
retrasado las
cosas...tal vez,
si...¡Muerta!
La preciosa
niñita de Jairo
no estaba más.
Cuando Jesús lo escuchó, contestó,
“No temas, cree solamente.” Qué
dificil habrá sido
para Jairo creer
realmente a
Jesús. Su hija
estaba muerta.
En la casa, todos lloraban y se
lamentaban por la niña. “La niña no
está muerta, sino duerme,” les
dijo Jesús. Se
rieron de Él.
Sabían que
la niña
estaba
muerta.
Jesús los echó a
todos, tomó a la niña
de la mano y dijo,
“Niña, levántate.”
Jairo estaba
allí.
Su esposa estaba allí. Tres de los
discípulos de Jesús estaban allí.
Todos escucharon
las palabras de
Jesús. ¿Las
escucharía la
niñita muerta
también?
¡La niña
muerta
escuchó la
orden de
Jesús! Su
espíritu
volvió, …
… y se levantó inmediatamente.
Jesús la
había
levantado
de los
muertos.
Los padres de la niña estaban
atónitos. Jesús les dijo que
den a la niña algo de comer.
Qué contentos deben de haberse
sentido; qué agradecidos a Jesús.
Su amor y poder maravillosos
trajeron a su hija nuevamente
de la
muerte.
“La Niñita Que Vivió Dos Veces”

una historia de la Palabra de Dios,


La Biblia,

se encuentra en

Marcos 5; Lucas 8

“La exposición de tus palabras alumbra.”


SALMO 119:130
Fin
Esta historia Bíblica nos cuenta de nuestro
Dios maravilloso quien nos creó y quien quiere
que tú le conozcas.
Dios sabe que hemos hecho cosas malas, que
Él llama pecado. El castigo del pecado es la
muerte, pero Dios te ama tanto que mandó a
Su único Hijo, Jesús, para morir
en una Cruz y ser castigado por tus pecados.
Luego,
¡Jesús resucitó y volvió a Su hogar en el cielo!
Si crees en Jesús y le pides que perdone tus
pecados, ¡Él lo hará! Él vendrá a vivir en ti
ahora, y tú vivirás con Él para siempre.
Si crees que esto es la verdad, di esto a Dios:

Querido Jesús, creo que Tú eres Dios, y que


te hiciste hombre para morir por mis pecados,
y ahora vives nuevamente. Por favor entra mi
vida y perdona mis pecados, para que yo tenga
nueva vida ahora, y un día vaya a vivir contigo
para siempre. Ayúdame a obedecerte y
vivir por Ti como Tu hijo. Amén.
¡Lee la Biblia y habla con Dios cada día!
Juan 3:16
Biblia para Niños
presenta

Jesús Calma
el Mar
Tempestuoso
Escrito por: E. Duncan Hughes

Ilustrado por: Janie Forest

Adaptado por: Ruth Klassen

Traducido por: Debbie Gibbons

Alastair Paterson

Producido por: Bible for Children


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©2020 Bible for Children, Inc.


Licencia: Tienes el derecho de copiar o
imprimir esta historia, pero no de venderla.
Jesús y Sus
discípulos
estaban en
una barca
cuando se
levantó
una gran
tormenta.
Agitó
furiosamente
el Mar de
Galilea. Este
tipo de
tormenta
podría
causar
naufragio y
ahogados.
La tormenta dio terror a los
discípulos. Las olas cubrían la barca,
llenándola de agua.
Pero Jesús estaba profundamente
dormido en una almohada, dormido
en la tormenta.
Los discípulos lo despertaron a
Jesús, gritando, “¡Maestro, Maestro,
perecemos!”
“¿Porqué temen, hombres de poca
fe?” preguntó Jesús a Sus
discípulos.
Luego Jesús mandó al viento que
deje de soplar … Y … Jesús mandó a
las olas a acostarse y estar quietas …
Y EL VIENTO SE CALMÓ … EL
MAR SE VOLVIÓ TRANQUILO Y
QUIETO.
Los discípulos se maravillaron,
diciendo, “¿Quién es éste, que aun
el viento y el mar le obedecen?”
Algún tiempo después, Jesús
tuvo otro día agitado. Más
de 5000 personas le
habían seguido
a un lugar
desierto.
Por el poder de Dios, Jesús dio
de comer a toda la multitud
usando sólo la vianda de
un muchachito.
Ahora era la
tarde. Jesús
mandó a
todos a
irse.
Aun los discípulos se tenían que ir.
Jesús les mandó a entrar a la barca

y cruzar delante
de él al otro
lado del Mar
de Galilea.
Cuando
se habían
retirado
todos, Jesús
subió a una
montaña, sólo,
para orar.
Cuando llegó la
noche, estaba
sólo allí.
En el lago, los
discípulos
estaban en
medio de una
tormenta
de viento.
La tormenta
les impidió
cruzar el agua,
aunque
remaron
por
horas.
¡Los discípulos no
lo sabían, pero les
esperaba una
gran sorpresa!
Entre las tres
y las seis de la
mañana, en el
medio del mar
ventoso, los
discípulos
vieron algo
que les llenó
de temor. “¡Es
un fantasma!”
gritaron.
Pero era
Jesús, su
Señor y
Maestro,
viniendo
hacia ellos,
CAMINANDO
SOBRE EL
AGUA.
“¡Tened
ánimo!” llamó
Jesús. “Yo
soy, no temáis.”
Pedro contestó,
“Señor, si eres
tú, manda que
yo vaya a ti
sobre las
aguas.”
Así que Jesús
le dijo, “Ven.”
Valientemente,
Pedro pisó de
la barca al
agua, y caminó
hacia Jesús.
Pero al ver el
fuerte viento,
Pedro tuvo
miedo, y
empezó a
hundirse.
Clamó,
“¡Señor,
sálvame!”
Inmediatamente, Jesús estiró Su
mano y agarró a Pedro. “¡Hombre
de poca fe! ¿Por qué dudaste?”
preguntó. Y cuando Pedro y el
Señor Jesús subieron
a la barca, cesó
el viento.
Entonces los que
estaban en la barca
vinieron y adoraron a
Jesús, diciendo,
“Verdaderamente

eres Hijo
de Dios.”
“Jesús Calma el Mar Tempestuoso”

una historia de la Palabra de Dios,


La Biblia,

se encuentra en

Mateo 8 y 14; Marcos 4; Lucas 8

“La exposición de tus palabras alumbra.”


SALMO 119:130
Fin
Esta historia Bíblica nos cuenta de nuestro
Dios maravilloso quien nos creó y quien quiere
que tú le conozcas.
Dios sabe que hemos hecho cosas malas, que
Él llama pecado. El castigo del pecado es la
muerte, pero Dios te ama tanto que mandó a
Su único Hijo, Jesús, para morir
en una Cruz y ser castigado por tus pecados.
Luego,
¡Jesús resucitó y volvió a Su hogar en el cielo!
Si crees en Jesús y le pides que perdone tus
pecados, ¡Él lo hará! Él vendrá a vivir en ti
ahora, y tú vivirás con Él para siempre.
Si crees que esto es la verdad, di esto a Dios:

Querido Jesús, creo que Tú eres Dios, y que


te hiciste hombre para morir por mis pecados,
y ahora vives nuevamente. Por favor entra mi
vida y perdona mis pecados, para que yo tenga
nueva vida ahora, y un día vaya a vivir contigo
para siempre. Ayúdame a obedecerte y
vivir por Ti como Tu hijo. Amén.
¡Lee la Biblia y habla con Dios cada día!
Juan 3:16
Biblia para Niños
presenta

La Mujer
Samaritana
Escrito por: Edward Hughes

Ilustrado por: Lazarus

Adaptado por: Ruth Klassen

Traducido por: Debbie Gibbons


Alastair Paterson
Producido por: Bible for Children
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©2022 Bible for Children, Inc.
Licencia: Tienes el derecho de copiar o
imprimir esta historia, pero no de venderla.
Jesús y Sus discípulos estaban
viajando por la tierra de Samaria.
Llegaron a una ciudad llamada Sicar.
Había allí un pozo, donde la gente
de Sicar sacaba agua para beber.
Jacob, el padre de los Israelitas,
había cavado el pozo hacía muchos
años.
La tarde probablemente
estaba soleada y calurosa.
Con cansancio, Jesús se sentó cerca
del pozo mientras los discípulos
entraron en la ciudad de Sicar
para comprar comida.
Jesús estaba sólo – pero
no por mucho
tiempo. Una
mujer que
vivía en
Sicar vino

para sacar agua.


“Dame de beber,”
le dijo Jesús.
La mujer estaba sorprendida.
“¿Cómo tú, siendo judío, me
pides a mí de beber,
que soy mujer
samaritana?” le
dijo. En aquellos
días, ¡los Judíos
no tenían
trato con los
Samaritanos!
Ella probablemente
se sorprendió
aún más cuando
Jesús dijo, “Si
supieras Quién
soy, Me pedirías
el agua viva.”
La mujer
dijo a Jesús,
“Señor, no
tienes con
qué sacarla,
y el pozo es
hondo. ¿De dónde,
pues, tienes el agua viva? ¿Acaso
eres tú mayor que nuestro padre
Jacob, que nos dio este pozo...?”
“Cualquiere que bebiere
de esta agua, volverá
a tener sed,” dijo
Jesús a la mujer.
“Mas el que bebiere del
agua que yo le daré, no
tendrá sed jamás.
El agua que yo le
daré será en él una
fuente de agua
que salte para
vida eterna.”
“Señor, dame esa
agua...” dijo la
mujer.
Jesús pidió a la mujer que vaya y
llame a su marido. “No tengo
marido,” contestó la mujer. “Has
tenido cinco maridos,” dijo Jesús.
“Y el que ahora
tienes no es
tu marido.”
La mujer reconoció que Jesús era un
profeta. Trató de hacerlo discutir
en cuanto a dónde adorar a Dios:
Jerusalén, o el monte santo
de los Samaritanos.
Jesús dijo que verdaderos
adoradores adoran a Dios
en espíritu y en verdad.
“Sé que ha de venir el Mesías,”
dijo la mujer a Jesús. “Cuando él
venga nos declarará todas las
cosas.” “Yo soy, el que habla
contigo,” le dijo Jesús.
En ese momento regresaron los
discípulos. La mujer dejó su jarra
allí cerca del pozo y volvió a la
ciudad.
“Venid, ved a un hombre que me ha
dicho todo cuanto
he hecho,” dijo
la mujer a los
hombres
de Sicar.
“¿No será este el Cristo?”
Los hombres
dejaron
la ciudad
y fueron a
ver por sí
mismos
a Jesús.
Mientras tanto, los discípulos le
dijeron a Jesús que coma.
Pero Jesús dijo, “Mi comida es que
haga la voluntad del que Me envió, y
que acabe Su obra.” Su obra
era de traer a las
personas a Dios.
Muchos de los Samaritanos
creyeron en Él por la
palabra de
la mujer.
Pidieron
que Jesús
se quedara
con ellos; y
se quedó
allí dos
días.
Muchos más creyeron por
la palabra
de Jesús
Mismo.
Dijeron, “...nosotros
mismos
hemos
oído, …
… y sabemos que verdaderamente
éste es el
Salvador
del mundo,
el Cristo.”
“La Mujer Samaritana”

una historia de la Palabra de Dios,


la Biblia,

se encuentra en

Juan 4

“La exposición de tus palabras alumbra.”


SALMO 119:130
Fin
Esta historia Bíblica nos cuenta de nuestro
Dios maravilloso quien nos creó y quien quiere
que tú le conozcas.
Dios sabe que hemos hecho cosas malas, que
Él llama pecado. El castigo del pecado es la
muerte, pero Dios te ama tanto que mandó a
Su único Hijo, Jesús, para morir
en una Cruz y ser castigado por tus pecados.
Luego,
¡Jesús resucitó y volvió a Su hogar en el cielo!
Si crees en Jesús y le pides que perdone tus
pecados, ¡Él lo hará! Él vendrá a vivir en ti
ahora, y tú vivirás con Él para siempre.
Si crees que esto es la verdad, di esto a Dios:

Querido Jesús, creo que Tú eres Dios, y que


te hiciste hombre para morir por mis pecados,
y ahora vives nuevamente. Por favor entra mi
vida y perdona mis pecados, para que yo tenga
nueva vida ahora, y un día vaya a vivir contigo
para siempre. Ayúdame a obedecerte y
vivir por Ti como Tu hijo. Amén.
¡Lee la Biblia y habla con Dios cada día!
Juan 3:16
Biblia para Niños
presenta

Hombre Rico,
Hombre
Pobre
Escrito por: E. Duncan Hughes

Ilustrado por: Alastair Paterson y M. Maillot


y Lazarus

Adaptado por: M. Maillot y Sarah S.

Traducido por: Debbie Gibbons

Producido por: Bible for Children


[Link]

©2020 Bible for Children, Inc.


Licencia: Tienes el derecho de copiar o
imprimir esta historia, pero no de venderla.
Jesús sabía que muchos
de los líderes de la
iglesia amaban al
dinero más que
a Dios.
Contó lo que pasó a dos personas,
y porqué no tiene sentido
tener riquezas sin Dios.
Las riquezas no pueden
comprar la vida con
Dios en el
Cielo.
Había un cierto
hombre rico
que tenía ropa
hermosa que
costaba
mucho
dinero.
Se vestía
como un
rey.
El hombre rico también comía
muy bien. Cada comida
era como una
gran fiesta.
Tenía tanto dinero que podía
comprar lo que quería para el
desayuno, el almuerzo,
y la cena – o para
comer entre las
comidas.
En el portón de la casa del rico
recostaba un mendigo pobre,
enfermo, y muriéndose

de hambre.
Su nombre era Lázaro.
Pobre Lázaro estaba
lleno de llagas.
Tal vez tenía una
enfermedad. Tal vez
tenía heridas por
los golpes de
personas que
le trataban
mal.
Tal vez tenía heridas
por no tener buenos
alimentos como leche,
o verduras,
o carne.
Lázaro
anhelaba
tener
comida.
Hubiera
estado
contento
con las migas
de la mesa
del rico.
Perros
de la calle
a veces
se le
acercaban
al pobre
mendigo.
Le olían y
lameaban
sus
heridas.
Parece que
a nadie le
importaba
que Lázaro
se moría
de hambre.
Una
mañana,
Lázaro
no se
despertó.
El mendigo
pobre,
hambriento
y sin amigos,
había dejado
esta vida.
Lázaro
estaba
muerto.
El gozo comenzó para
Lázaro el momento que
murió. Jesús dijo que los ángeles
le llevaron a estar con Abraham.
Lázaro fue
consolado
por Dios.
El rico también murió. Todo su
dinero no pudo salvar su vida. Cuando
llegó la muerte,
nadie la podía
parar.
El rico fue sepultado. Tal vez fue
un funeral grande. Tal vez la gente
alabó al rico por ser inteligente
y exitoso.
Pero su alabanza no le ayudó.
El rico estaba en el infierno.
En el infierno el rico clamó, ...
... “Padre Abraham, manda a Lázaro
que meta la punta de su dedo en agua
y refresque mi lengua; porque estoy
atormentado en
esta llama.”
“En la vida tú tuviste
todo, y Lázaro nada,”
le recordó Abraham
al rico. “Ahora
Lázaro es consolado
y tú atormentado.
Nadie puede cruzar
la gran sima
entre tú y
nosotros.”
“Manda a Lázaro para
advertir a mis cinco
hermanos,” rogó el
hombre rico.
“No quiero
que ellos
terminen en
este lugar
de tormenta.”
“Tus hermanos tienen
la Palabra de Dios,”
contestó
Abraham.
Si los cinco hermanos
no creerían la Biblia,
tampoco creerían
si Lázaro
volvía
de los
muertos.
Cuando Jesús terminó la historia
del rico y Lázaro, tal vez los
líderes de la iglesia se
preguntaron, “¿Amo a
las riquezas
más que a
Dios?”
Ahora sabían lo que
pasaría si no hacían
caso a la Palabra
de Dios.
“Hombre Rico, Hombre Pobre”

una historia de la Palabra de Dios,


La Biblia,

se encuentra en

Lucas 16

“La exposición de tus palabras alumbra.”


SALMO 119:130
Fin
Esta historia Bíblica nos cuenta de nuestro
Dios maravilloso quien nos creó y quien quiere
que tú le conozcas.
Dios sabe que hemos hecho cosas malas, que
Él llama pecado. El castigo del pecado es la
muerte, pero Dios te ama tanto que mandó a
Su único Hijo, Jesús, para morir
en una Cruz y ser castigado por tus pecados.
Luego,
¡Jesús resucitó y volvió a Su hogar en el cielo!
Si crees en Jesús y le pides que perdone tus
pecados, ¡Él lo hará! Él vendrá a vivir en ti
ahora, y tú vivirás con Él para siempre.
Si crees que esto es la verdad, di esto a Dios:

Querido Jesús, creo que Tú eres Dios, y que


te hiciste hombre para morir por mis pecados,
y ahora vives nuevamente. Por favor entra mi
vida y perdona mis pecados, para que yo tenga
nueva vida ahora, y un día vaya a vivir contigo
para siempre. Ayúdame a obedecerte y
vivir por Ti como Tu hijo. Amén.
¡Lee la Biblia y habla con Dios cada día!
Juan 3:16
Biblia para Niños
presenta

El Buen Samaritano
Escrito por: E. Duncan Hughes
Ilustrado por: M. Maillot y Lazarus
Adaptado por: Ruth Klassen y Sarah S.
Alastair Paterson
Traducido por: Debbie Gibbons

Producido por: Bible for Children


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©2020 Bible for Children, Inc.


Licencia: Tienes el derecho de copiar o
imprimir esta historia, pero no de venderla.
“¡Maestro! ¿Qué
debo hacer para
recibir la vida
eterna?”
El hombre que hizo la
pregunta fue un
abogado, tratando
de ponerle
una

trampa a Jesús.
“¿Qué dice la Ley de Dios?”
respondió Jesús.
“Ama a Dios y a tu
prójimo,” dijo el
hombre.
“Pero,

¿quién es
mi prójimo?”
Para contestar la pregunta del
hombre, Jesús
contó una
historia ...
... de un hombre viajando
por el camino de
Jerusalén a
Jericó.
El hombre fue atacado
por ladrones.
Los ladrones robaron todo lo que
encontraron, llevándose hasta
la ropa del

desafortunado

viajero.
También lo hirieron seriamente,
dejándolo casi muerto al
lado del camino.
Ahora casualmente pasó
cierto sacerdote.
Seguramente
él

ayudaría

al hombre herido.
¡No! Cuando vio al
hombre sangrando,
pasó

por el

otro lado del camino.


Pronto se escucharon los pasos de
otra persona. Era un Levita –
un hombre que

ayudaba al

sacerdote en el templo.
Fue y miró al hombre lastimado,
luego se fue sin ayudar.
Finalmente vino un hombre
Samaritano. Los Judíos
odiaban a los

Samaritanos.
Las personas escuchando la
historia de Jesús no
esperarían que

el héroe fuere un Samaritano.


Pero lo fue. El Samaritano
tuvo compasión, y se paró
para ayudar.
El Samaritano
se arrodilló, y
cuidadosamente
puso medicina y
vendas en las
heridas del

hombre.
Luego le ayudó
a subir a su
propio asno.
En un mesón
al lado del
camino, el
Samaritano cuidó
al hombre toda
la noche.
A la mañana pagó al
mesonero para cuidar del
viajero
hasta que
estuviere
mejor.
Terminó la historia. Jesús
preguntó, “¿Quién fue el
prójimo
del
hombre
herido?”
El abogado contestó,
“Su vecino fue
el Samaritano
que le mostró
misericordia.”
“Vé y haz lo mismo,” dijo Jesús.
Un prójimo es
cualquiera que
tiene una
necesidad.
Podemos mostrar amor por ayudar
a las personas
en necesidad.
Eso agrada
a Dios.
“El Buen Samaritano”

una historia de la Palabra de Dios,


La Biblia,

se encuentra en

Lucas 10

“La exposición de tus palabras alumbra.”


SALMO 119:130
Fin
Esta historia Bíblica nos cuenta de nuestro
Dios maravilloso quien nos creó y quien quiere
que tú le conozcas.
Dios sabe que hemos hecho cosas malas, que
Él llama pecado. El castigo del pecado es la
muerte, pero Dios te ama tanto que mandó a
Su único Hijo, Jesús, para morir
en una Cruz y ser castigado por tus pecados.
Luego,
¡Jesús resucitó y volvió a Su hogar en el cielo!
Si crees en Jesús y le pides que perdone tus
pecados, ¡Él lo hará! Él vendrá a vivir en ti
ahora, y tú vivirás con Él para siempre.
Si crees que esto es la verdad, di esto a Dios:

Querido Jesús, creo que Tú eres Dios, y que


te hiciste hombre para morir por mis pecados,
y ahora vives nuevamente. Por favor entra mi
vida y perdona mis pecados, para que yo tenga
nueva vida ahora, y un día vaya a vivir contigo
para siempre. Ayúdame a obedecerte y
vivir por Ti como Tu hijo. Amén.
¡Lee la Biblia y habla con Dios cada día!
Juan 3:16
Biblia para Niños
presenta

El Hijo Pródigo
Escrito por: E. Duncan Hughes

Ilustrado por: Alastair Paterson y Lazarus

Adaptado por: Ruth Klassen y Sarah S.

Traducido por: Debbie Gibbons

Producido por: Bible for Children


[Link]

©2020 Bible for Children, Inc.


Licencia: Tienes el derecho de copiar o
imprimir esta historia, pero no de venderla.
A Jesús le encantaba
contar a la gente del
perdón de Dios.
Pero los líderes
de la iglesia se
quejaban de Su
amistad con los
pecadores.
Así que Jesús contó
tres historias para
mostrar que Dios
se pone contento
cuando los
pecadores se
arrepienten por
sus pecados.
La primera historia fue
de un hombre con
cien ovejas.
Uno se perdió.
Enseguida el pastor dejó
las noventa y nueve y
salió a buscar a la
oveja que
faltaba.
El pastor buscó y buscó
hasta encontrar
la oveja. Luego
lo puso en sus
hombros y
gozosamente

lo llevó al redil.
Dijo a sus amigos,
“¡Regocíjense
conmigo, porque
he encontrado
mi oveja que
estaba perdida!”
Jesús explicó que
hay gran gozo
en el cielo por
un pecador
que se
arrepiente.
Arrepentirnos
quiere decir
sentirnos
triste por
nuestros
pecados –
¡tan triste
como para
dejarlos!
La próxima historia
de Jesús fue de una
mujer que tenía
diez monedas de
plata, tal vez todos
sus ahorros. Pasó
una cosa terrible.
Perdió una de
sus monedas.
¡La mujer barrio, barrió,
barrió! Buscó por todos
lados.
Por fin encontró la
moneda perdida. ¿Puedes
adivinar lo que hizo? ¡Sí!
¡Contó a todas sus
amigas!
Otra
vez dijo
Jesús,
“Hay gozo en
la presencia
de los ángeles
de Dios por un
pecador que
se arrepiente.”
La tercera historia
que contó Jesús fue
la más triste.
Hablaba de
un muchacho
que dejó el
hogar
de su
padre.
En un país lejano, el muchacho
malgastó su dinero. ¿Ahora qué
podía hacer? Para complicar
las cosas, vino
un hambre.
El muchacho
podría morir
de hambre.
Desesperado de hambre, el
muchacho consiguió un trabajo
dando de comer a los cerdos. Pero
nadie le dio de comer a él.
Con gozo hubiera comido la comida
de los cerdos. ¡Tal vez lo hizo! Por
fin el muchacho volvió en sí. “En
mi casa, aún los siervos
comen bien,” pensó.
“Volveré y le diré a
mi padre que estoy
triste por mis
pecados. Ya no
soy digno de ser
su hijo. Espero que me
tome como
uno de sus
siervos.”
Al estar el muchacho todavía lejos
de su casa, su padre le vio venir.
Gozosamente,
el padre
corrió
a su

hijo. Le
besó y le
abrazó.
“Padre, he pecado.
No soy digno de
ser tu hijo.” El
muchacho quería
pedirle a su
padre que lo
tome como
un siervo.
Pero el padre
le interrumpió.
“Traigan las
mejores ropas,
sandalias, y un
anillo para
mi hijo. Y
preparen para
una gran fiesta.”
Hubo una fiesta maravillosa
porque el hijo
que estaba
perdido
se había
encontrado.
Jesús contó esta historia porque
muestra cómo a
Dios le encanta
recibir a los
pecadores
que se
arrepienten
y vienen
a Él.
“La Hermosa Reina Ester”

una historia de la Palabra de Dios,


La Biblia,

se encuentra en

Ester 1-10

“La exposición de tus palabras alumbra.”


SALMO 119:130
Fin
Esta historia Bíblica nos cuenta de nuestro
Dios maravilloso quien nos creó y quien quiere
que tú le conozcas.
Dios sabe que hemos hecho cosas malas, que
Él llama pecado. El castigo del pecado es la
muerte, pero Dios te ama tanto que mandó a
Su único Hijo, Jesús, para morir
en una Cruz y ser castigado por tus pecados.
Luego,
¡Jesús resucitó y volvió a Su hogar en el cielo!
Si crees en Jesús y le pides que perdone tus
pecados, ¡Él lo hará! Él vendrá a vivir en ti
ahora, y tú vivirás con Él para siempre.
Si crees que esto es la verdad, di esto a Dios:

Querido Jesús, creo que Tú eres Dios, y que


te hiciste hombre para morir por mis pecados,
y ahora vives nuevamente. Por favor entra mi
vida y perdona mis pecados, para que yo tenga
nueva vida ahora, y un día vaya a vivir contigo
para siempre. Ayúdame a obedecerte y
vivir por Ti como Tu hijo. Amén.
¡Lee la Biblia y habla con Dios cada día!
Juan 3:16
Biblia para Niños
presenta

El Sembrador
y la Semilla
Escrito por: E. Duncan Hughes
Ilustrado por: M. Maillot y Lazarus

Adaptado por: E. Frischbutter y Sarah S.

Traducido por: Debbie Gibbons

Alastair Paterson

Producido por: Bible for Children


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©2020 Bible for Children, Inc.


Licencia: Tienes el derecho de copiar o
imprimir esta historia, pero no de venderla.
Un día Jesús
enseñó a la orilla
de un lago.

Muchas personas
se juntaron
para
escucharlo.
La multitud se
hizo demasiado
grande. ¿Qué

haría Jesús?
Viendo cerca una
barca, Jesús subió.
Ahora Él podía ver a la
gente y ellos podían
verlo y escucharlo
a Él.
Jesús comenzó a contar
parábolas – historias de
cosas comunes, ...
... que enseñaban a
la gente acercade
Dios.
“Un sembrador tiró semilla en
su campo.” La historia de Jesús fue
como un retrato con palabras en vez
de dibujos.
La gente podía imaginar al
sembrador trabajando
– lo habían visto muchas
veces.
Un poco de la
semilla desparramada
quedó junto al
camino.
Los pajaritos
rápidamente bajaron
a comerlo.
Algunas semillas cayeron
sobre partes pedregosas del
campo. Rápidamente
crecieron a
ser plantitas
debiluchas.
El sol caliente pronto las
secó porque no podían echar
raíces en la tierra sin
profundidad.
Otras semillas
echaron raíces entre
espinas. No
produjo trigo.
Las espinas
rodearon a las plantitas,
impidiendo elsol
y la lluvia tan
necesarias.
El resto de la semilla cayó
en tierra buena. Al pasar el tiempo,
los brotes se hicieron plantas
robustas produciendo
mucho grano.
El sembrador debe de
haber estado muy contento.
Al fin de la historia, los
discípulos vinieron a Jesús.
“Por qué enseñas en
parábolas?” preguntaron.
Jesús les dijo que las parábolas
ayudan a las personas a entender ...
... acerca de Dios si
realmente Le aman.
Las personas que no aman a Dios no
pueden entender las parábolas.
Jesús explicó la
parábola. Dijo que la semilla
es la
Palabra de
Dios.
La semilla en el camino
es como la persona que
escucha pero
no entiende
la Palabra

de
Dios.
Satanás hace que se
olviden de lo que dijo Dios.
Algunas personas reciben
rápidamente la Palabra de Dios.
Son como la semilla
en la tierra
pedregosa.
Pero cuando alguien se burla,
o les causa dificultades porque
aman a Dios, sucede algo
triste.
Estas mismas personas que
gozosamente empezaron a seguir
a Jesús se apartan y dejan de
obedecer a la Palabra de Dios.
No quieren pagar el precio de
seguir a Dios. ¡Qué triste que
quieran agradar a sus amigos
en vez de a Dios!
Las
espinas
en la parábola
son como las
preocupaciones
del mundo
y el ...
... amor
al dinero
que llena
las vidas
de algunas
personas.
Están tan
ocupados
tratando de
conseguir más
dinero y otras
cosas que dejan
a Dios afuera
de sus vidas.
Pero la semilla que cayó en tierra
buena y dio una buena cosecha es
como la Palabra de Dios entrando los
corazones y cambiando las vidas de
las personas.
Estas personas sirven y honran a
Dios.
Las multitudes no se querían ir.
Muchos querían seguir a Dios y
agradarle.
Las parábolas de Jesús les ayudaron
a entender cómo obedecer a Dios.
“El Sembrador y la Semilla”

una historia de la Palabra de Dios,


La Biblia,

se encuentra en

Mateo 13

“La exposición de tus palabras alumbra.”


SALMO 119:130
Fin
Esta historia Bíblica nos cuenta de nuestro
Dios maravilloso quien nos creó y quien quiere
que tú le conozcas.
Dios sabe que hemos hecho cosas malas, que
Él llama pecado. El castigo del pecado es la
muerte, pero Dios te ama tanto que mandó a
Su único Hijo, Jesús, para morir
en una Cruz y ser castigado por tus pecados.
Luego,
¡Jesús resucitó y volvió a Su hogar en el cielo!
Si crees en Jesús y le pides que perdone tus
pecados, ¡Él lo hará! Él vendrá a vivir en ti
ahora, y tú vivirás con Él para siempre.
Si crees que esto es la verdad, di esto a Dios:

Querido Jesús, creo que Tú eres Dios, y que


te hiciste hombre para morir por mis pecados,
y ahora vives nuevamente. Por favor entra mi
vida y perdona mis pecados, para que yo tenga
nueva vida ahora, y un día vaya a vivir contigo
para siempre. Ayúdame a obedecerte y
vivir por Ti como Tu hijo. Amén.
¡Lee la Biblia y habla con Dios cada día!
Juan 3:16
Biblia para Niños
presenta

Jesús el Gran
Maestro
Escrito por: E. Duncan Hughes

Ilustrado por: Byron Unger y Lazarus

Adaptado por: E. Frischbutter y Sarah S.

Traducido por: Debbie Gibbons


Alastair Paterson
Producido por: Bible for Children
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©2020 Bible for Children, Inc.


Licencia: Tienes el derecho de copiar o
imprimir esta historia, pero no de venderla.
Jesús fue
un gran Maestro – el
mejor. Las multitudes
Le escuchaban.
Jesús
les decía que
sean misericordiosos,
buenos y amables.
Otros
les podrían odiar
y dañar, pero Dios
los cuidaría.
Jesús enseñó
muchas cosas.
Él dijo que los
hijos de Dios
alumbran el
mundo como
una vela
alumbra
una casa.
¡Qué
diferencia
hace una
vela en
un curto
oscuro!
Las personas a quienes Jesús
hablaba creían en la venganza, “ojo
por ojo, diente por diente.” Pero
Jesús enseñó
amabilidad,
perdón, y
amor, aún
hacia los
enemigos.
En los días de
Jesús, algunas
personas pretendían
ser muy santas.
Cuando daban dinero
a los que pedían
limosnas, hacían tocar
una trompeta para que
todos miraran.
“Da en secreto, y
Dios te premiará,”
dijo Jesús.
Jesús enseñó lo mismo en cuanto a
la oración. Algunas personas oraban
en las esquinas más transitadas
para que todos
los vieran y oyeran.
Dios no les importaba. Les
importaba lo que los demás
pensaban. Jesús los
llamó hipócritas
– actores
falsos.
A menudo Jesús usaba la naturaleza
para explicar Su enseñanza. Por
ejemplo, señalaba los pájaros.
“Tu Padre Celestial les da de comer,”
dijo. “No se preocupen. Dios
también les dará de comer
a ustedes.”
“Aún el Rey rico, Salomón, no se
vistió tan bien como los lirios,”
continuó Jesús.
“Si Dios viste a la hierba del campo,
¿no los vestirá también a ustedes?”
Jesús estaba enseñando a su pueblo
a confiar en Dios Quien provee por
todas nuestras necesidades.
“Si juzgas a tu hermano, es como
tratar de sacar
un pedacito de
aserrín de su
ojo cuando
tienes un
tronco en tu
propio ojo,”
dijo Jesús.
Tal vez la gente se rió.
Pero tuvieron
que pensar
de Su
significado.
Jesús dijo que las personas
deberían pedir ayuda a Dios.
¿Los padres terrenales
dan un pedazo
de piedra
cuando sus
hijos tienen
hambre y les
piden pan?
¡No! Dan cosas
buenas. Dios también
da cosas buenas a
los que piden.
Jesús, el gran maestro,
advirtió en cuanto a falsos
maestros. “Se visten como
ovejas,” dijo Jesús. “Pero
adentro, ¡son lobos!”
Dijo que los falsos
maestros se conocerían
por las vidas que vivían.
En una historia que contó, Jesús
mostró que las personas
que obedecen la
Palabra de Dios
son como un
hombre

que edificó su
casa sobre una piedra.
Se levantó una terrible
tormenta. Cuando
pasó, la casa
estaba firme.
Pero un hombre insensato edificó
su casa sobre arena. Cuando
la tormenta dio contra ella, se
desarmó por su débil fundamento.
Jesús dijo que las personas que no
obedecen la Palabra de Dios son
como ese hombre.
Las multitudes se asombraron
a las palabras de Jesús.
Nunca habían escuchado
tales cosas.
Ahora sabían que no
era suficiente escuchar la
Palabra de Dios. También
debían obedecerlo
cada día.
“Jesús el Gran Maestro”

una historia de la Palabra de Dios,


La Biblia,

se encuentra en

Mateo 5-7, Lucas 6

“La exposición de tus palabras alumbra.”


SALMO 119:130
Fin
Esta historia Bíblica nos cuenta de nuestro
Dios maravilloso quien nos creó y quien quiere
que tú le conozcas.
Dios sabe que hemos hecho cosas malas, que
Él llama pecado. El castigo del pecado es la
muerte, pero Dios te ama tanto que mandó a
Su único Hijo, Jesús, para morir
en una Cruz y ser castigado por tus pecados.
Luego,
¡Jesús resucitó y volvió a Su hogar en el cielo!
Si crees en Jesús y le pides que perdone tus
pecados, ¡Él lo hará! Él vendrá a vivir en ti
ahora, y tú vivirás con Él para siempre.
Si crees que esto es la verdad, di esto a Dios:

Querido Jesús, creo que Tú eres Dios, y que


te hiciste hombre para morir por mis pecados,
y ahora vives nuevamente. Por favor entra mi
vida y perdona mis pecados, para que yo tenga
nueva vida ahora, y un día vaya a vivir contigo
para siempre. Ayúdame a obedecerte y
vivir por Ti como Tu hijo. Amén.
¡Lee la Biblia y habla con Dios cada día!
Juan 3:16
Biblia para Niños
presenta

Un Líder del
Templo
Visita a
Jesús
Escrito por: E. Duncan Hughes
Ilustrado por: Byron Unger y Lazarus

Adaptado por: M. Maillot y Sarah S.

Alastair Paterson

Traducido por: Debbie Gibbons

Producido por: Bible for Children


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©2020 Bible for Children, Inc.


Licencia: Tienes el derecho de copiar o
imprimir esta historia, pero no de venderla.
Cuando Jesús fue al Templo
un día, encontró a algunas
personas deshonrando
la Casa de Dios.
¡Vendían animales y cambiaban
dinero en el mismo Templo!
Haciendo un azote con cuerdas,
Jesús sacó a estas personas del
Templo. “Saquen estas cosas,”
mandó.
“No hagan de la Casa de mi Padre un
lugar de negocios.” Jesús amaba la
Casa de Su Padre.
Los líderes
demandaron
una señal para
mostrar que
Jesús tenía la
autoridad para
despejar el
Templo.
“Destruyan
este Templo
y yo lo
levantaré
en tres días,”
contestó Jesús.
¡Imposible! Llevó
cuarenta y seis
años construir
el Templo.
Pero Jesús hablaba de
Su cuerpo. Como
el Templo, Su
cuerpo era la
morada de
Dios.
Aunque Jesús moriría
en la cruz, sabía
que Dios lo
levantaría de
los muertos el
tercer día.
En la noche,
uno de los
líderes del
Templo visitó
a Jesús.
Sabía por los
milagros que
Jesús fue
enviado por
Dios.
Nicodemo
vino a
Jesús para
aprender
más de
Dios.
Jesús le dijo a
Nicodemo que
las personas
debían nacer
de nuevo
para entrar
en el Reino
de Dios.
Nicodemo no
entendió.
¿Cómo podía un
hombre grande
volver a ser
un bebé?
Además, él
era religioso.
¿No era eso
suficiente?
“Lo que es nacido
del espíritu es
espíritu,”
explicó
Jesús. “El
Espíritu de
Dios es como
el viento.
No se puede ver
ni entender el
viento. Sólo
se ve lo que
el viento
hace.”
Jesús recordó a Nicodemo
de las quejas de los Israelitas a
Moisés hacía muchos años.
“No tenemos comida, ni
agua, y aborrecemos el pan que
Dios nos da,” clamaron.
El pecado del
pueblo enojó a Dios. Mandó
serpientes ardientes entre ellos.
Las serpientes
mordieron al pueblo.
Muchos murieron.
“Hemos pecado.
Ora que el Señor quite
las serpientes,” rogó el
pueblo. Así que Moisés
oró por ellos. Pero
Dios no quitó las

serpientes.
Dios le dijo a
Moisés que hiciera una
serpiente ardiente
y que la ponga sobre
una asta.
“Todo el que ha
sido mordido vivirá
cuando mira a la
serpiente en el asta,”
prometió Dios.
Moisés hizo una
serpiente de bronce
y los que la miraron
fueron sanados.
Jesús le dijo a Nicodemo
que el Hijo del hombre tenía que

ser levantado
tal como la
serpiente de
bronce.
Jesús habló de
la cruz donde
moriría por los
pecadores.
Jesús dijo,”

de tal manera amó


Dios al mundo,
que ha dado
a Su Hijo
unigénito, ...
... para que

todo aquél que el


Él cree, no se
pierda, mas
tenga vida
eterna.”
Esto significa que
cualquiera que cree
en Jesús nace
en la familia
de Dios.
Tal vez Nicodemo no
se hizo discípulo
de Jesús esa
noche.
Pero años después, Nicodemo mostró
que amaba y creía en Jesús
ayudando a enterrar
el hijo crucificado
de Dios.
Después de esto, Jesús y Sus
discípulos emprendieron
viaje al Norte.
Otras personas
necesitaban escuchar
del Reino de
Dios, ...
... y tener la oportunidad de
creer en Jesús de Nazaret,
el Hijo de
Dios.
“Un Líder del Templo Visita a Jesús”

una historia de la Palabra de Dios,


La Biblia,

se encuentra en

Juan 2-3, Números 21

“La exposición de tus palabras alumbra.”


SALMO 119:130
Fin
Esta historia Bíblica nos cuenta de nuestro
Dios maravilloso quien nos creó y quien quiere
que tú le conozcas.
Dios sabe que hemos hecho cosas malas, que
Él llama pecado. El castigo del pecado es la
muerte, pero Dios te ama tanto que mandó a
Su único Hijo, Jesús, para morir
en una Cruz y ser castigado por tus pecados.
Luego,
¡Jesús resucitó y volvió a Su hogar en el cielo!
Si crees en Jesús y le pides que perdone tus
pecados, ¡Él lo hará! Él vendrá a vivir en ti
ahora, y tú vivirás con Él para siempre.
Si crees que esto es la verdad, di esto a Dios:

Querido Jesús, creo que Tú eres Dios, y que


te hiciste hombre para morir por mis pecados,
y ahora vives nuevamente. Por favor entra mi
vida y perdona mis pecados, para que yo tenga
nueva vida ahora, y un día vaya a vivir contigo
para siempre. Ayúdame a obedecerte y
vivir por Ti como Tu hijo. Amén.
¡Lee la Biblia y habla con Dios cada día!
Juan 3:16
Biblia para Niños
presenta

Los Milagros
de Jesús
Escrito por: Edward Hughes
Ilustrado por: Byron Unger y Lazarus

Adaptado por: E. Frischbutter y Sarah S.

Traducido por: Debbie Gibbons

Alastair Paterson

Producido por: Bible for Children


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©2020 Bible for Children, Inc.


Licencia: Tienes el derecho de copiar o
imprimir esta historia, pero no de venderla.
Jesús hizo muchos milagros. Los
milagros eran señales para mostrar
que Jesús es realmente el Hijo de
Dios.
El primer milagro ocurrió en una
fiesta de boda. Surgió un problema.
No alcanzaba el vino.
María, la madre de Jesús, le contó
del problema, y luego dijo a los
sirvientes que hicieran lo que
Jesús les mandara.
“Llena estas vasijas con
agua,” dijo Jesús. “¿Agua?”
tal vez preguntaron. Sí,
agua era lo que Jesús había
pedido.
Entonces Jesús dijo a
un sirviente que
tomara de una
de las vasijas
para que lo
probara el
encargado
de la
fiesta.
¡Ahora el
agua era vino!
¡Vino bueno!
¡El mejor
vino!
Los sirvientes estaban asombrados.
Jesús había cambiado el
agua en vino. Sólo
Dios podía hacer
tales milagros.
Jesús hizo otros milagros. Una
tarde, fue con Sus discípulos a
la casa de Pedro. La suegra
de Pedro estaba muy
enferma con
una fiebre.
Jesús tocó la mano de la enferma.
En un momento estaba bien. Se
levantó a servir a Jesús y los
discípulos.
Parecía que toda la ciudad
se reunió
a la puerta
esa tarde.
Vinieron los
enfermos –
ciegos,
sordos,
mudos,
cojos.
Hasta personas
con demonios
viviendo
dentro de
ellos vinieron
a ver a
Jesús.
¿Podría
ayudar a
tantos?
Jesús, el Hijo de Dios, podía ayudar.
Y Jesús ayudó. Todos los que
vinieron a Él fueron sanados.
Personas que se arrastraban por
la vida en muletas ahora podían
caminar y correr y saltar.
Otros
vinieron,
quienes
tenían la fea
enfermedad
de la lepra.
Se hicieron
enteros y
limpios
cuando
Jesús
los sanó.
Hombres y mujeres molestados por
demonios
se pararon
ante
Jesús. Él
ordenó
a los
demonios
dejarlos.
Al obedecer los demonios, personas
tristes y
temerosas
se
calmaron
y se
alegraron.
Detrás de la multitud, cuatro
hombres trataron de ayudar a
su amigo acercarse a Jesús.
Pero no podían. ¿Qué
podrían hacer?
Llevando al hombre
enfermo al techo
de la casa, ...
... los cuatro amigos
fieles desarmaron
parte del techo y
lo bajaron.
Ahora estaba
cerca de
Jesús.
Jesús vio que los
cuatro amigos
tenían fe.
Dijo al
enfermo,
“Tus
pecados
te son
perdonados.
Toma tu
lecho y anda.”
El hombre se
paró, sano
y fuerte.
Jesús lo
había
sanado.
Poco después, Jesús
estaba en una
barca con los
discípulos.
Una tormenta
muy grande
agitó el mar.
Jesús estaba
dormido.
Los discípulos aterrados
Lo despertaron.
“Señor,
sálvanos,”
clamaron.
“¡Perecemos!”
“Estén quietos,” mandó Jesús a las
olas. Inmediatamente, el mar
se calmó. “¿Qué tipo
de hombre es este?”
preguntaron
los discípulos.

“Hasta el
viento y el mar
le obedecen.”
Creyeron que Jesús fue el Hijo de
Dios porque Sus milagros mostraron
Su gloria. Los discípulos no
lo sabían, pero iban
a ver a Jesús
hacer milagros

aún más grandes al


servir a Dios entre
los hombres.
“Los Milagros de Jesús”

una historia de la Palabra de Dios,


La Biblia,

se encuentra en

Mateo 8-9, Marcos 1-2,


Marcos 4, Lucas 4, Lucas 8, Juan 2

“La exposición de tus palabras alumbra.”


SALMO 119:130
Fin
Esta historia Bíblica nos cuenta de nuestro
Dios maravilloso quien nos creó y quien quiere
que tú le conozcas.
Dios sabe que hemos hecho cosas malas, que
Él llama pecado. El castigo del pecado es la
muerte, pero Dios te ama tanto que mandó a
Su único Hijo, Jesús, para morir
en una Cruz y ser castigado por tus pecados.
Luego,
¡Jesús resucitó y volvió a Su hogar en el cielo!
Si crees en Jesús y le pides que perdone tus
pecados, ¡Él lo hará! Él vendrá a vivir en ti
ahora, y tú vivirás con Él para siempre.
Si crees que esto es la verdad, di esto a Dios:

Querido Jesús, creo que Tú eres Dios, y que


te hiciste hombre para morir por mis pecados,
y ahora vives nuevamente. Por favor entra mi
vida y perdona mis pecados, para que yo tenga
nueva vida ahora, y un día vaya a vivir contigo
para siempre. Ayúdame a obedecerte y
vivir por Ti como Tu hijo. Amén.
¡Lee la Biblia y habla con Dios cada día!
Juan 3:16
Biblia para Niños
presenta

Dios Escoge
Doce
Ayudantes
Escrito por: E. Duncan Hughes
Ilustrado por: Byron Unger y Lazarus

Adaptado por: E. Frischbutter y Sarah S.

Traducido por: Debbie Gibbons

Alastair Paterson

Producido por: Bible for Children


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©2020 Bible for Children, Inc.


Licencia: Tienes el derecho de copiar o
imprimir esta historia, pero no de venderla.
Jesús hizo cosas
maravillosas.
Sanó enfermedades, dio paz en
el corazón y mente de personas
turbadas, y enseñó la Palabra de
Dios.
Multitudes venían a Jesús
para ayuda y sanidad.
Decidió escoger a doce
hombres de Sus muchos
seguidores, …
… para ayudarle en Su
obra para Dios.
Si tienes decisiones difíciles para
hacer, ¿oras a Dios?
¡Jesús, sí! En un
lugar quieto, en
una montaña,
habló con Su
Padre Celestial.
Oró hasta

ponerse
el sol.
Jesús oró
toda la noche
larga y oscura.
A la mañana, Jesús llamó a
Sus seguidores – todos los
amigos que Le servían y
obedecían.
De ellos escogió doce para
ser ayudantes especiales,
o apóstoles.
Los primeros dos que escogió Jesús
eran hermanos, Simón Pedro y
Andrés. Habían dejado su negocio
de pesca cuando Jesús

primero
los llamó
a seguirle.
Jacobo y Juan,
hijos de Zebedeo,
también habían dejado sus
redes de pesca.
Jesús también escogió a Felipe,
Bartolomeo, Mateo, Tomás, Simón el
Zelote, Jacobo hijo
de Alfeo, Judas un
hermano de
Jacobo, …
… y Judas Iscariote
quien más tarde
fue enemigo
de Jesús.
Jesús enseñó que obedecerlo a Él
es como edificar
una casa en un
fundamento
sólido.
Fuertes tormentas
no destruirán
esa casa.
Pero no obedecer la Palabra de
Jesús es como edificar una casa
sobre un fundamento arenoso.
Cuando viene una tormenta, la casa
se caerá.
Algunos de los
mandamientos
de Jesús no
eran fáciles.
“Si alguien te pega en la mejilla
derecha, ofrécele la
izquierda también,”
enseñó.
“Ama a tus enemigos.”
Las personas necesitan
la ayuda de Dios para
vivir como Jesús.
Jesús también dijo a las
personas que oraran
secretamente – no
demostrando las …
… oraciones delante de los
hombres como hacían
algunos líderes
de la iglesia.
Jesús dijo que
Dios daría de
comer y de vestir
a las personas que
confían en Él.
Ya que Dios
da comida a los
pájaros y colores
hermosos a las flores
y arbustos, …
… Su pueblo
puede confiar en
Él para todas sus
necesidades.
Jesús enseñó muchas cosas ese
día a sus nuevos ayudantes.
Cuando terminó, vino
un leproso, rogando a
Jesús que lo sanara.
Jesús contestó al leproso, “Quiero,
sé limpio.” Mientras
los ayudantes
miraban, el
leproso quedó
limpio. ¡Fue
sanado!
Solamente el Hijo de Dios podía
hacer esto. Los
ayudantes sabían
que tenían
un Maestro
maravilloso.
“Dios Escoge Doce Ayudantes”

una historia de la Palabra de Dios,


La Biblia,

se encuentra en

Mateo 4-7, Marcos 1, Lucas 6

“La exposición de tus palabras alumbra.”


SALMO 119:130
Fin
Esta historia Bíblica nos cuenta de nuestro
Dios maravilloso quien nos creó y quien quiere
que tú le conozcas.
Dios sabe que hemos hecho cosas malas, que
Él llama pecado. El castigo del pecado es la
muerte, pero Dios te ama tanto que mandó a
Su único Hijo, Jesús, para morir
en una Cruz y ser castigado por tus pecados.
Luego,
¡Jesús resucitó y volvió a Su hogar en el cielo!
Si crees en Jesús y le pides que perdone tus
pecados, ¡Él lo hará! Él vendrá a vivir en ti
ahora, y tú vivirás con Él para siempre.
Si crees que esto es la verdad, di esto a Dios:

Querido Jesús, creo que Tú eres Dios, y que


te hiciste hombre para morir por mis pecados,
y ahora vives nuevamente. Por favor entra mi
vida y perdona mis pecados, para que yo tenga
nueva vida ahora, y un día vaya a vivir contigo
para siempre. Ayúdame a obedecerte y
vivir por Ti como Tu hijo. Amén.
¡Lee la Biblia y habla con Dios cada día!
Juan 3:16
Biblia para Niños
presenta

Un Tiempo
Terrible Para
Jesús
Escrito por: E. Duncan Hughes

Ilustrado por: Byron Unger y Lazarus

Adaptado por: M. Maillot y Sarah S.


Alastair Paterson
Traducido por: Debbie Gibbons
Producido por: Bible for Children
[Link]
©2020 Bible for Children, Inc.
Licencia: Tienes el derecho de copiar o
imprimir esta historia, pero no de venderla.
Cuando
Jesús fue
bautizado,
habló Dios.
Él dijo,
“Este es mi
Hijo amado.
En Él tengo
complacencia.”
El ESPIRITU
SANTO
de Dios
descendió
sobre Jesús
como una
paloma.
Poco después, el Espíritu
Santo de Dios guió a
Jesús a un lugar en
el desierto. Jesús
estaba sólo.
Jesús ayunó por cuarenta
días. Eso quiere decir que
no comió nada. Tuvo
mucho hambre.
La Biblia dice que animales
salvajes también
estaban allí.
Satanás vino a tentar a
Jesús. Hacía muchos
años, había tentado a
Adán y Eva a
desobedecer
a Dios en el
Huerto de
Edén.
Ahora Jesús
sería probado.
Satanás podía
tratar de
tentar aún al
Hijo de Dios,
Jesús.
“Si eres el Hijo de
Dios,” le dijo el diablo,
“convierte estas piedras
en pan.” Sabía que
Jesús tenía hambre.
Sabía que el
Hijo de Dios podía
cambiar piedras en
pan. ¿Obedecería
Jesús al diablo?
¡No! Jesús no obedeció al diablo.
En vez de hacer eso, contestó
de la Palabra de Dios.
“No sólo de pan vivirá el hombre,
sino de toda palabra que sale
de la boca de Dios.”
Luego Satanás llevó a Jesús a la
gran ciudad de Jerusalén, al templo
santo donde la gente adoraba a Dios.
¿Qué haría
el diablo
ahora?
“Si eres el Hijo de Dios, arrójate,”
dijo el diablo. Su palabra dice que
Sus ángeles te salvarán.
“¡No!” respondió Jesús. “También
está escrito... ‘No probarás
a Jehová tu Dios.’”
El diablo intentó
nuevamente. Sacó a Jesús
fuera de la ciudad a la cumbre
de una montaña muy alta.
Mostrando a Jesús toda la gloria de
cada reino de la tierra,
el diablo dijo, “Te daré
todo, si postrado
me adoras.”
“¡Vete, Satanás!” mandó Jesús.
“Escrito está, ‘Al Señor tu Dios
adorarás, y a Él sólo
servirás.’”
El diablo dejó
a Jesús
por un
tiempo.
Entonces
sucedió
algo
maravilloso.
Dios mandó
ángeles para
consolar y
cuidar a Su
Hijo, Quien
no había
obedecido
al diablo.
“Un Tiempo Terrible Para Jesús”

una historia de la Palabra de Dios,


La Biblia,

se encuentra en

Mateo 4, Lucas 4

“La exposición de tus palabras alumbra.”


SALMO 119:130
Fin
Esta historia Bíblica nos cuenta de nuestro
Dios maravilloso quien nos creó y quien quiere
que tú le conozcas.
Dios sabe que hemos hecho cosas malas, que
Él llama pecado. El castigo del pecado es la
muerte, pero Dios te ama tanto que mandó a
Su único Hijo, Jesús, para morir
en una Cruz y ser castigado por tus pecados.
Luego,
¡Jesús resucitó y volvió a Su hogar en el cielo!
Si crees en Jesús y le pides que perdone tus
pecados, ¡Él lo hará! Él vendrá a vivir en ti
ahora, y tú vivirás con Él para siempre.
Si crees que esto es la verdad, di esto a Dios:

Querido Jesús, creo que Tú eres Dios, y que


te hiciste hombre para morir por mis pecados,
y ahora vives nuevamente. Por favor entra mi
vida y perdona mis pecados, para que yo tenga
nueva vida ahora, y un día vaya a vivir contigo
para siempre. Ayúdame a obedecerte y
vivir por Ti como Tu hijo. Amén.
¡Lee la Biblia y habla con Dios cada día!
Juan 3:16
Biblia para Niños
presenta

Un Hombre
Enviado Por
Dios
Escrito por: E. Duncan Hughes

Ilustrado por: Byron Unger y Lazarus

Adaptado por: E. Frischbutter y Sarah S.,


Alastair Paterson

Traducido por: Debbie Gibbons

Producido por: Bible for Children


[Link]

©2020 Bible for Children, Inc.


Licencia: Tienes el derecho de copiar o
imprimir esta historia, pero no de venderla.
Adentro de templo de Dios un día,
un sacerdote anciano, llamado
Zacarías, estaba quemando
incienso. Afuera, gente
oraba. De repente,
Zacarías
comenzó a
temblar.
Había venido un ángel. “No temas,”
dijo. “Dios me envió. Tu mujer
tendrá un hijo.
Llamarás su nombre Juan. Será lleno
del Espíritu Santo desde su nacimiento.
Hará que muchos se
conviertan a Dios.”
“Háblanos, Zacarías.”
El pueblo afuera
estaba perplejo.
No sabían que el ángel Gabriel
había dicho que Zacarías
sería mudo hasta el
nacimiento del
bebé porque
no había ...
... creído el mensaje de Dios.
Pensaba que su esposa
era demasiada
anciana para
tener un
bebé.
En su casa, Zacarías escribió todo
lo que le había dicho el ángel.
Elisabet, su esposa, estaba
asombrada. Siempre habían
orado por un hijo.
¿Podría
pasar
ahora?
Pronto Elisabet
supo que venía
un bebé. Alabó
a Dios. Un día,
la visitó María,
su prima. María
también estaba
esperando un
bebé.
Cuando llegó María,
Elisabet sintió saltar a su
bebé dentro de
ella. Elisabet
estaba llena
del Espíritu
Santo.
Sabía que el bebé de María
sería el Señor Jesucristo.
Juntas, las
dos mujeres
alabaron a
Dios con
alegría.
El bebé de Elisabet nació
como Dios prometió.
“Llámalo Zacarías,
como su Papá,”
dijeron los otros
sacerdotes.
Zacarías se acordó del mandamiento
de Dios. “¡No! El nombre
del bebé es Juan.”
Cuando Zacarías
escribió esas
palabras, se le
volvió el habla.
Entonces
alabó a
Dios.
Cuando Juan
creció, fue
como Elías, el
gran hombre
de Dios.
Juan contó a las personas
que el Hijo de Dios
venía pronto para
bendecirles. Los
líderes religiosos
odiaban a Juan porque
les decía,…
… “¡Arrepiéntanse!
Dejen de pecar.”
Ellos no querían
escuchar de sus
pecados.
Otros le decían Juan el Bautista
porque sumergía a las
personas en el agua
para mostrar
que estaban
arrepentidos
por sus
pecados.
Un día Jesús vino para Juan
lo bautizara. “Tú debes
bautizarme a mí,”
protestó Juan.
Pero Jesús
dijo, “Deja
que sea
así.” Y
Juan lo
bautizó.
Después del
bautismo de
Jesús, Juan
vio al Espíritu
Santo descender
sobre Jesús en
la forma de una
paloma. Esto
fue la señal
de Dios.
Juan sabía
entonces que
Jesús era el
Hijo de Dios.
Juan llamó a
Jesús el Cordero
de Dios Quien
quita el pecado
del mundo.
Juan guió a muchas personas a Dios.
Pero Herodes,
el gobernador
perverso,
arrojó a Juan
en la cárcel.
“Es un pecado
para ti tener
a Herodías, …
… la esposa de tu hermano, como tu
propia esposa,”
le dijo Juan a
Herodes. Sabía
que Juan era
siervo de Dios,
un hombre
justo y santo.
Pero él no quería dejar de pecar.
Y Juan no
dejaría de
predicar en
contra del
pecado, aún
cuando el
resultado era
la cárcel.
Para su cumpleaños, Herodes
hizo una gran fiesta. La hija
de Herodías bailó para él.
Esto le agradó. “Puedes tener
lo que quieras,” prometió.
“Hasta la mitad de mi reino.”
“¿Qué pediré?” Su madre
se preguntó la perversa,
muchacha. Herodías,
quien odiaba
a Juan, le
dijo qué
pedir. ¡Fue
terrible!
“Dame la cabeza de Juan
el Bautista en un plato,”
le dijo la muchacha a
Herodes. Él se
arrepintió de su
promesa, pero fue
demasiado soberbio
para dar marcha
atrás.
“Corten la cabeza
de Juan el Bautista
y tráiganlo aquí,”
mandó Herodes.
Sus soldados le
obedecieron.
Tristemente los
amigos de Juan
enterraron el
cuerpo del
siervo
valiente
y fiel de
Dios.
El trabajo de Juan para Dios
ya se había terminado.
Tal vez sabían
que Jesús
les podía
consolar
en su
tristeza.
“Un Hombre Enviado Por Dios”

una historia de la Palabra de Dios,


La Biblia,

se encuentra en

Lucas 1-2, Marcos 6

“La exposición de tus palabras alumbra.”


SALMO 119:130
Fin
Esta historia Bíblica nos cuenta de nuestro
Dios maravilloso quien nos creó y quien quiere
que tú le conozcas.
Dios sabe que hemos hecho cosas malas, que
Él llama pecado. El castigo del pecado es la
muerte, pero Dios te ama tanto que mandó a
Su único Hijo, Jesús, para morir
en una Cruz y ser castigado por tus pecados.
Luego,
¡Jesús resucitó y volvió a Su hogar en el cielo!
Si crees en Jesús y le pides que perdone tus
pecados, ¡Él lo hará! Él vendrá a vivir en ti
ahora, y tú vivirás con Él para siempre.
Si crees que esto es la verdad, di esto a Dios:

Querido Jesús, creo que Tú eres Dios, y que


te hiciste hombre para morir por mis pecados,
y ahora vives nuevamente. Por favor entra mi
vida y perdona mis pecados, para que yo tenga
nueva vida ahora, y un día vaya a vivir contigo
para siempre. Ayúdame a obedecerte y
vivir por Ti como Tu hijo. Amén.
¡Lee la Biblia y habla con Dios cada día!
Juan 3:16
Biblia para Niños
presenta

El Nacimiento
de Jesús
Escrito por: E. Duncan Hughes

Ilustrado por: M. Maillot; Alastair Paterson

Adaptado por: E. Frischbutter y Sarah S.

Traducido por: Debbie Gibbons

Producido por: Bible for Children


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©2020 Bible for Children, Inc.


Licencia: Tienes el derecho de copiar o
imprimir esta historia, pero no de venderla.
Hace mucho tiempo,
Dios mandó al ángel
Gabriel a una dulce
doncella Judía
llamada
María.
Le dijo, “Tendrás un hijo,
y llamarás Su Nombre
Jesús. Será llamado
el Hijo del Altísimo.
Reinará
para
siempre.”
“¿Cómo puede ser esto?”
preguntó la muchacha
asombrada. “No he
estado con ningún
hombre.” El
ángel dijo a
María que el
niño vendría

de Dios.
No habría padre humano.
Luego el ángel dijo a María
que su prima Elisabet iba a
tener un bebé en
su vejez. Esto
también fue un
milagro. Al
poco tiempo,
María visitó
a Elisabet.
Juntas alabaron a Dios.
María estaba Pensó que otro
comprometida hombre
para casarse era el
con un hombre padre.
llamado José.
José se
entristeció
al aprender que
María esperaba
un bebé.
En un sueño, el ángel
de Dios dijo a José que
este niño era el hijo de
Dios. José debía
ayudar a María cuidar
de Jesús.
José confío en Dios y le obedeció.
También obedeció las leyes de su
país. Por una nueva ley,
viajó Con
María
a su

ciudad natal, Belén,


para pagar sus impuestos.
María estaba
lista para tener
su bebé. Pero
José no podía
encontrar un
lugar…
…para quedarse
en ningún lado.
Todos los
mesones
estaban
llenos.
Por fin José encontró un establo.
Allí nació el Bebé
Jesús.
Su madre lo acostó en un pesebre,
un lugar donde generalmente se
ponía la comida de los
animales.
Allí cerca, pastores cuidaban sus
rebaños. El ángel de
Dios
se les
apareció
y
les
contó las
maravillosas
noticias.
“Les ha nacido hoy en la ciudad de
David un Salvador Que
es
Cristo
el Señor.
Hallarás
al
Bebé
acostado en
un pesebre.”
Repentinamente, aparecieron
muchos ángeles más,

alabando
a Dios y
diciendo, …
…“¡Gloria a Dios en las
alturas, y en la tierra
paz,

buena
voluntad
para con los
hombres!”
Los pastores se apuraron al establo.
Luego de ver al Bebé, contaron a
todos los que vieron lo que habían
dicho los ángeles
acerca de Jesús.
A los Cuarenta días,
José Y María trajeron
a Jesús al templo
en Jerusalén.
Allí un hombre
llamado Simeón
alabó a Dios
por el Bebé,
mientras
la anciana
Ana, …
…otra sierva de Dios,
dio gracias. Ambos
sabían que
Jesús era el
Hijo de Dios,
el Salvador
prometido.
José sacrificó
dos palomas.
Esta fue la ofrenda
que la ley de
Dios mandaba
que los pobres
trajeran
cuando
presenta-ban
a un niño
recién nacido
al Señor.
Algún tiempo más
tarde, una estrella
especial guió a unos
Magos de un país
del Oriente a
Jerusalén.
“¿Dónde está el rey
de los Judíos que ha
nacido?” preguntaron.
“Queremos adorarle.”
El Rey Herodes
oyó de los Magos.
Turbado, pidió a
los Magos que le
dijeran cuando
encontraran a
Jesús.
“Yo quiero
adorarle
también,” dijo
Herodes. Pero
estaba mintiendo.
Herodes quería
matar a Jesús.
La estrella guió a los Magos a la casa
exacta donde José Y
María vivían con
el Niño Jesús.
Arrodillándose en adoración, los
viajantes dieron a
Jesús regalos
preciosos de oro
y perfume.
Dios advirtió a
los Magos a que
regresaran a su
país secretamente.
Herodes estaba

furioso.
Determinado
destruir a Jesús,
el gobernador malo
mató a todos los
bebés varones

en Belén.
Pero ¡Herodes no
podía dañar al Hijo
de Dios! Advertido
en un sueño, José
llevó a María y
a Jesús a la

seguridad en
Egipto.
Cuando murió
Herodes, José
trajo a María
ya

Jesús
nuevamente de Egipto.
Vivieron en el pueblito de
Nazaret, cerca del mar de Galilea.
“El Nacimiento de Jesús”

una historia de la Palabra de Dios,


La Biblia,

se encuentra en

Mateo 1-2, Lucas 1-2

“La exposición de tus palabras alumbra.”


SALMO 119:130
Fin
Esta historia Bíblica nos cuenta de nuestro
Dios maravilloso quien nos creó y quien quiere
que tú le conozcas.
Dios sabe que hemos hecho cosas malas, que
Él llama pecado. El castigo del pecado es la
muerte, pero Dios te ama tanto que mandó a
Su único Hijo, Jesús, para morir
en una Cruz y ser castigado por tus pecados.
Luego,
¡Jesús resucitó y volvió a Su hogar en el cielo!
Si crees en Jesús y le pides que perdone tus
pecados, ¡Él lo hará! Él vendrá a vivir en ti
ahora, y tú vivirás con Él para siempre.
Si crees que esto es la verdad, di esto a Dios:

Querido Jesús, creo que Tú eres Dios, y que


te hiciste hombre para morir por mis pecados,
y ahora vives nuevamente. Por favor entra mi
vida y perdona mis pecados, para que yo tenga
nueva vida ahora, y un día vaya a vivir contigo
para siempre. Ayúdame a obedecerte y
vivir por Ti como Tu hijo. Amén.
¡Lee la Biblia y habla con Dios cada día!
Juan 3:16

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