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Estudio de Caso Grupal

La pregunta es si procede o no la acción de inconstitucionalidad interpuesta por la ONG Humana en contra del Decreto 120. El Decreto 120 define el derecho de asilo y refugio de forma más restrictiva que la Declaración de Cartagena de 1984, la cual amplía la definición de refugiado. La ONG sostiene que el Decreto viola los artículos 11.5 y 41 de la Constitución al no acogerse a la interpretación más favorable de la Declaración de Cartagena.
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Estudio de Caso Grupal

La pregunta es si procede o no la acción de inconstitucionalidad interpuesta por la ONG Humana en contra del Decreto 120. El Decreto 120 define el derecho de asilo y refugio de forma más restrictiva que la Declaración de Cartagena de 1984, la cual amplía la definición de refugiado. La ONG sostiene que el Decreto viola los artículos 11.5 y 41 de la Constitución al no acogerse a la interpretación más favorable de la Declaración de Cartagena.
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ESTUDIO DE CASO

FORMAR GRUPOS DE 6 Y ENVIAR UNA SOLA RESPUESTA POR CADA


GRUPO.
Hechos del caso:
El decreto 120, promulgado en Ecuador, define los derechos de asilo y refugio, y
regula el procedimiento para el ejercicio de tales derechos. La ONG “Humana”, ha
demandado ante la Corte Constitucional, la inconstitucionalidad del decreto por
restringir la protección de los refugiados debido a que la definición de refugiado elegida
por el decreto conlleva en la práctica, limitar el reconocimiento del derecho de refugio.
Sostiene Humana que el Decreto 120, en lugar de optar por la definición de refugiado
establecida en la Declaración de Cartagena de 1984, optó por la definición más
restrictiva de la Convención del Estatuto de los Refugiados de 1951.

Humana ha sostenido al respecto, que en materia de refugio resulta fundamental


la Declaración de Cartagena sobre Refugiados suscrita en 1984, debido a que amplía el
término refugiada o refugiado que fue establecido en la Convención de 1951,
definiéndolo no solo en el sentido de la Convención de 1951, como "Toda persona que
esta fuera de su país de origen y tiene fundados temores de ser perseguido por motivos
de su raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social u
opiniones políticas; y no puede o, a causa de dichos temores, no quiere acogerse a la
protección de ese país ni regresar a él" (Convención de 1951)”, sino también
incluyendo a ''… todas aquellas personas que huyen de su país porque su vida,
seguridad o libertad han sido amenazadas por la violencia generalizada, la agresión
extranjera, los conflictos internos, la violación masiva de los derechos humanos u otras
circunstancias que hayan perturbado gravemente el orden público"(Declaración de
Cartagena de 1984). Humana sostiene que la ampliación del término permite ampliar el
margen de protección a todas aquellas personas consideradas por la Declaración de
Cartagena, y no por la Convención de 1951.

Humana ha fundamentado su acción de inconstitucionalidad en los siguientes


artículos de la Constitución de 2008: art. 11, nral. 5 y art. 41. Sostiene que pese a que la
Declaración de Cartagena de 1984, no ha sido suscrita por el Estado ecuatoriano, ni
puede ser objeto de ratificación (al no constituir un tratado internacional), debía ser
tomada en cuenta por el Decreto 120 debido a que la Constitución, en los artículos
señalados, prioriza el criterio de interpretación “pro-persona” que permite recurrir a
normas más favorables a los derechos de las personas, inclusive si se trata de
instrumentos internacionales de Derechos Humanos no ratificados por el Estado.

En contra de lo manifestado por la ONG Humana, el secretario nacional jurídico


de la Presidencia de la República, ha sostenido que el Decreto 120 es plenamente
constitucional, toda vez que la Declaración de Cartagena, no puede ser citada como
instrumento internacional, ya que para considerarla como tal, requería inscripción y
ratificación del Estado ecuatoriano, conforme lo establecen el artículo 418 de la
Constitución de la República y el artículo 424.

Presentados los argumentos de las partes, le corresponde actuar como juez


constitucional y resolver si procede o no, la acción de inconstitucionalidad interpuesta
por Humana en contra del Decreto 120.

INSTRUCCIONES

1. Defina el problema a tratar, mediante una pregunta. (0.25)


2. Intente responder la pregunta, utilizando la jurisprudencia de la Corte
Constitucional (ver la sentencia de la semana 3) y la normativa del bloque de
constitucionalidad (la Constitución y los instrumentos internacionales). (0.5)
3. A partir del análisis del punto dos, tome una decisión y dicte sentencia. Exprese
su sentencia en puntos resolutivos (siga el modelo que usa la Corte
Constitucional en la parte final de sus sentencias). (0,25).
NORMATIVA APLICABLE AL CASO
11, 5.- En materia de derechos y garantías constitucionales, las servidoras y servidores
públicos, administrativos o judiciales, deberán aplicar la norma y la interpretación que
más favorezcan su efectiva vigencia.

Art. 426.- Todas las personas, autoridades e instituciones están sujetas a la


Constitución.
Las juezas y jueces, autoridades administrativas y servidoras y servidores
públicos, aplicarán directamente las normas constitucionales y las previstas en los
instrumentos internacionales de derechos humanos siempre que sean más favorables a
las establecidas en la Constitución, aunque las partes no las invoquen expresamente.
Los derechos consagrados en la Constitución y los instrumentos internacionales
de derechos humanos serán de inmediato cumplimiento y aplicación. No podrá alegarse
falta de ley o desconocimiento de las normas para justificar la vulneración de los
derechos y garantías establecidos en la Constitución, para desechar la acción interpuesta
en su defensa, ni para negar el reconocimiento de tales derechos.

Art. 41.- Se reconocen los derechos de asilo y refugio, de acuerdo con la ley y los
instrumentos internacionales de derechos humanos

Art. 426.- Todas las personas, autoridades e instituciones están sujetas a la


Constitución.
Las juezas y jueces, autoridades administrativas y servidoras y servidores
públicos, aplicarán directamente las normas constitucionales y las previstas en los
instrumentos internacionales de derechos humanos siempre que sean más favorables a
las establecidas en la Constitución, aunque las partes no las invoquen expresamente.
Los derechos consagrados en la Constitución y los instrumentos internacionales
de derechos humanos serán de inmediato cumplimiento y aplicación. No podrá alegarse
falta de ley o desconocimiento de las normas para justificar la vulneración de los
derechos y garantías establecidos en la Constitución, para desechar la acción interpuesta
en su defensa, ni para negar el reconocimiento de tales derechos.
Art. 41.- Se reconocen los derechos de asilo y refugio, de acuerdo con la ley y los
instrumentos internacionales de derechos humanos. Las personas que se encuentren en
condición de asilo o refugio gozarán de protección especial que garantice el pleno
ejercicio de sus derechos. El Estado respetará y garantizará el principio de no
devolución, además de la asistencia humanitaria y jurídica de emergencia.
No se aplicará a las personas solicitantes de asilo o refugio sanciones penales por
el hecho de su ingreso o de su permanencia en situación de irregularidad.
El Estado, de manera excepcional y cuando las circunstancias lo ameriten,
reconocerá a un colectivo el estatuto de refugiado, de acuerdo con la ley.

Art. 424.- La Constitución es la norma suprema y prevalece sobre cualquier otra del
ordenamiento jurídico. Las normas y los actos del poder público deberán mantener
conformidad con las disposiciones constitucionales; en caso contrario carecerán de
eficacia jurídica.
La Constitución y los tratados internacionales de derechos humanos ratificados
por el Estado que reconozcan derechos más favorables a los contenidos en la
Constitución, prevalecerán sobre cualquier otra norma jurídica o acto del poder público.

Art. 418.- A la Presidenta o Presidente de la República le corresponde suscribir o


ratificar los tratados y otros instrumentos internacionales.
La Presidenta o Presidente de la República informará de manera inmediata a la
Asamblea Nacional de todos los tratados que suscriba, con indicación precisa de su
carácter y contenido. Un tratado sólo podrá ser ratificado, para su posterior canje o
depósito, diez días después de que la Asamblea haya sido notificada sobre el mismo.
CONVENCIÓN SOBRE EL ESTATUTO DE LOS REFUGIADOS (Ratificada
por el Ecuador en 1958 mediante Decreto Ejecutivo Nro. 251-A, R.O. 424)

Capítulo I: Disposiciones generales

Artículo 1. -- Definición del término "refugiado"


A los efectos de la presente Convención, el término "refugiado" se aplicará a
toda persona: (que)… “debido a fundados temores de ser perseguida por motivos
de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u
opiniones políticas, se encuentre fuera del país de su nacionalidad y no pueda
o, a causa de dichos temores, no quiera acogerse a la protección de tal país; o
que, careciendo de nacionalidad y hallándose, a consecuencia de tales
acontecimientos, fuera del país donde antes tuviera su residencia habitual, no
pueda o, a causa de dichos temores, no quiera regresar a él…”.

Declaración de Cartagena sobre los Refugiados. Adoptada por el Coloquio sobre


la Protección Internacional de los Refugiados en América Central, México y Panamá
(21 de noviembre de 1984): (…) “Reiterar que, en vista de la experiencia recogida con
motivo de la afluencia masiva de refugiados en el área centroamericana, se hace
necesario encarar la extensión del concepto de refugiado, teniendo en cuenta, en lo
pertinente, y dentro de las características de la situación existente en la región, el
precedente de la Convención de la OUA (artículo 1, párrafo 2) y la doctrina utilizada en
los informes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. De este modo, la
definición o concepto de refugiado recomendable para su utilización en la región es
aquella que además de contener los elementos de la Convención de 1951 y el Protocolo
de 1967, considere también como refugiados a las personas que han huido de sus países
porque su vida, seguridad o libertad han sido amenazadas por la violencia generalizada,
la agresión extranjera, los conflictos internos, la violación masiva de los derechos
humanos u otras circunstancias que hayan perturbado gravemente el orden público”.

David Celi Lupera.

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