PLANEACIÓN
ESTRATÉGICA
PLANEACIÓN ESTRATÉGICA
La planeación estratégica es una herramienta de gestión, análisis e intervención de las
actividades que deben hacerse para lograr y/o alcanzar las metas previstas por una
institución u organización fortaleciendo los procesos de gestión y obtención de resultados
por parte de las instituciones; teniendo en cuenta los cambios y demandas que pueden
ocurrir de acuerdo de acuerdo con ámbito en el cual se encuentra; por lo que de igual
manera es una herramienta de toma de decisiones. Su propósito es lograr los objetivos
trazados y obtener los resultados esperados y con esto poder alcanzar un desarrollo.
La planeación estratégica se puede llevar a cabo gracias a diferentes etapas como la misión
y visión, el diagnóstico de un sector, el diseño de escenarios, la formulación de objetivos, el
planteamiento de estrategias, el análisis de alternativas, el uso de reglas y políticas, así
como finalmente la evaluación de lo realizado.
La importancia de la planeación estratégica radica en la decisión de la promoción de
acciones que ayuden a mejorar o incrementar el desarrollo de una organización,
comunidad, ciudad, etc. Para con eso atender las principales necesidades de distintos
ámbitos; como lo son el educativo, social, de salud, alimentario, de convivencia, la
producción de bienes y servicios y la seguridad. En este caso tanto las autoridades como
los diversos grupos de interés que conforman la sociedad organizada se enfrentan a la
tarea de articular, realizar y coordinar una serie de acciones que una vez estructuradas y
puestas en marcha facilitan la obtención de resultados específicos.
MISIÓN
El término misión hace referencia a la identidad de una institución, ya que con esto
demuestra su razón de ser y dar cuenta de su ‘quehacer’ institucional, los bienes y servicios
que genera, las principales funciones que la distinguen y la justificación social de su
existencia. La misión de una empresa está conformada de 3 aspectos diferentes, los cuáles
son necesarios:
Propósito institucional: En este punto se expone el por qué la existencia de la
empresa, así como de qué trata. También debe mostrar información relacionada los
medios utilizados para obtener los resultados buscados (haciendo énfasis en estos).
Servicios y bienes financieros: Se deben tener en cuenta aquellos que generan
para cumplir con sus propósitos. Se sugiere destacar fundamentalmente los ámbitos
de actuación clave de la institución y el alcance de sus resultados, esto es, el ámbito
territorial de sus acciones (nacional, estatal, municipal, o sector particular).
Destinatarios o usuarios de los bienes y servicios: Hace especiales referencia a
mencionar las organizaciones (físicas o morales) para quiénes existe dicha
institución y sobre quiénes son los beneficiarios directos de las labores
desempeñadas por la empresa.
La elaboración de la misión es realizada por quienes ejercen una función directiva, en tanto
que es a los niveles altos de responsabilidad organizacional en donde se fijan los resultados
en términos de los bienes y servicios que la entidad genera, y por los cuales debe
responder a los usuarios y a la ciudadanía misma.
Su importancia radica en su utilidad para servir como guía interna para los encargados al
momento de la toma de decisiones de una organización, para que los programas, proyectos
y actividades desarrolladas converjan en los hechos con el pronunciamiento de la misión.
Esto quiere decir que debe haber una compatibilidad entre acciones emprendidas y sus
resultados finales.
VISIÓN
La visión de una organización hace referencia la descripción o imagen de una situación
futura a la que se busca llegar en un plazo de tiempo determinado (mediano o largo). La
visión muestra cómo la organización quiere ser vista o percibida por la sociedad; esta puede
ser realizada o establecida de acuerdo con la tarea principal de la organización
respondiendo a los objetivos planteados.
La visión responde a interrogantes como:
¿Cuál es la imagen deseada?: Hace referencia a situación futura que se busca
para los beneficiarios o usuarios.
¿Cómo será la identidad en el futuro?: Establece la posición de la organización en
un ámbito o escenario institucional.
¿Qué hará en futuro?: Saber cuáles son las contribuciones que hagan a la
organización sobresalir, es decir, un tipo de distintivo; así como los proyecto y
actividades que quiera llevar a cabo.
OBJETIVOS, METAS Y ESTRATÉGIAS
Los objetivos son aquellos fines que la organización busca lograr a través de su existencia y
operaciones y esto los hace un resultado medible. Los objetivos dan una idea de la direc-
ción hacia la que se dirige su empresa o establecen las estrategias que se emplearán en un
tiempo determinado, sino que también sirven como un marco que permite a la compañía
realizar un seguimiento y analizar su crecimiento. Así mismo, los objetivos empresariales
contribuyen a lo siguiente:
Proporcionar motivación a los trabajadores.
Desarrollar mejores planes de acción.
Disponer de un mejor medio de evaluación de los resultados y del progreso de la
empresa.
Establecer una base para fijar presupuestos.
Los objetivos de una empresa pueden dividirse según las siguientes clasificaciones:
1. Según su naturaleza
Generales: este tipo de objetivos abarcan la totalidad de un proyecto y suponen
el reto principal a alcanzar, esto es, es el objetivo al que contribuyen todos los
esfuerzos de una organización. Un ejemplo de objetivo general sería: aumentar
un 5% las ventas durante el próximo año.
Específicos: son aquellos que reflejan las metas más pequeñas que permiten
conquistar el objetivo general; es decir, los pasos que se deben dar para poder
avanzar y así conseguir el objetivo general. Un ejemplo de objetivo específico
sería: cada representante debe cerrar cinco ventas a la semana.
2. Según el tiempo que pueden durar
A corto plazo: el cumplimiento de los objetivos empresariales no debe supe-
rar el año.
Medio plazo: su duración puede variar de uno a tres años.
Largo plazo: el logro de los objetivos podría extenderse hasta los cinco
años.
3. Según las mediciones de crecimiento
Cuantitativos: se trata de objetivos medibles, ya que pueden ser rastreados y
evidenciados por datos.
Cualitativos: son objetivos subjetivos y no medibles, cuyos resultados están
abiertos a debate o interpretación. El foco está en las experiencias o el significa-
do y se explora la complejidad, profundidad y riqueza de una situación particular.
4. Según el ámbito de aplicación
Económicos: son aquellos que están relacionados con el crecimiento financiero
de la empresa. Estos incluyen los objetivos de supervivencia, de obtención de
ganancias y de crecimiento.
Humanos: buscan formas de satisfacer las necesidades de los empleados con
el fin de que se sientan valorados y apoyados. Estos tienen que ver con, por
ejemplo, el pago de salarios, la oferta de beneficios por trabajar en dicha empre-
sa o la creación de entornos de trabajo saludables y seguros, entre otros.
Orgánicos: son aquellos que incorporan todos los aspectos del negocio en
cuanto a desarrollo, progreso y perspectivas.
Sociales: estos objetivos están alineados con la misión y la visión de la empresa
y su responsabilidad social corporativa. Se crean para contribuir a la sociedad de
alguna manera.
Las metas, por otro lado, hacen referencia al resultado general y final, mientras que los ob-
jetivos son medibles y definen de forma específica cómo será el proceso hasta lograr las
metas. Las metas hacen referencia al resultado general y final, mientras que los objetivos
son medibles y definen de forma específica cómo será el proceso hasta lograrlas.
Las metas deben ser medibles a corto, mediano o largo plazo, ya que permiten controlar
una organización a lo largo del año, aunque también sirven de motivación para quienes inte-
gran la organización haciéndolos sentir que su esfuerzo, responsabilidades y rendimiento
están valiendo la pena.
Existen diferentes tipos de metas:
Metas no económicas: alcanzar un índice de notoriedad del 60%, contar con un so-
cio industrial determinado, ofrecer el producto sólo en línea o mezclar la venta en lí-
nea y en tienda, etc.
Metas financieras: reducir los costos en un 10%, aumentar la rentabilidad en un
15%, pasar del pago por compra al pago por suscripción, limitar los costos fijos al X
% de la facturación, etc.
Metas económicas: conquistar el mercado, centrarse en tal o cual tipo de cliente,
diferenciarse de la competencia de tal o cual manera.
Finalmente la estrategia empresarial es la manera en que una organización define cómo
creará valor. Se trata del qué hacer y cómo hacerlo. Define los objetivos de la empresa y las
acciones y recursos a emplear para cumplir con dichos objetivos.
Una buena estrategia empresarial debe considerar dos aspectos claves e imprescindibles:
Comunicación interna: la estrategia debe ser comunicada de la manera
más clara a todas las instancias de la organización, llegando a todos los involucra-
dos en los diversos procesos que se han de desarrollar.
Adaptación a los cambios del entorno: existen factores externos a la or-
ganización, los mismos que pueden estar sujetos a cambios que afectan el desa-
rrollo de la empresa. En consecuencia, la estrategia debe contar con planes de
contingencia para afrontar dichos cambios del entorno y para adaptarse a nuevas
situaciones.
VENTAJAS COMPETITIVAS
Una ventaja competitiva hace referencia a cualquier característica que aísla a una organiza-
ción de la competencia. De igual manera son las características o atributos de un producto,
por lo que adquieren cierta superioridad sobre los competidores inmediatos.
La ventaja competitiva se clasifica en interna o externa:
Una ventaja competitiva interna es el resultado de una mejor productividad; y por ello, da a
la empresa una rentabilidad mejor y una mayor capacidad de resistencia a una reducción
del precio de venta impuesta por el mercado o por la competencia. Una estrategia basada
en una ventaja competitiva interna es una estrategia de dominación a través de los costes,
lo que, antes de nada, pone de relieve el saber hacer organizativo y tecnológico de la em-
presa.
Mientras que l externa confiere a la empresa un poder extraordinario, pues consigue que el
mercado acepte un precio de venta superior al del competidor prioritario. Una estrategia fun-
damentada en una ventaja competitiva externa es una estrategia de diferenciación, que po-
ne de relieve el saber hacer del marketing de la empresa, así como su capacidad para de-
tectar oportunidades y satisfacer necesidades que aún no estaban cubiertas por los produc-
tos actuales.
POLÍTICAS DE CALIDAD
La política de calidad de una organización es un documento que establece el compromiso
de esta para que sus bienes, productos y servicios cuenten con la calidad necesaria para la
satisfacción de sus clientes.
La ISO 9000 define la política de calidad como las intenciones globales y orientación de una
organización relativas a la calidad tal como se expresan formalmente por la alta dirección.
La política de calidad define los objetivos de esta mima y las líneas de acción que se
utilizarán para alcanzar dichos objetivos. Esta política debe ser realmente utilizada. Para
definir una política de calidad se deben tener en cuenta la misión, la visión, los valores de la
empresa y su planeación estratégica, así como las exigencias del cliente.
CONCLUSIÓN
Esta pequeña investigación permite conocer los puntos principales que de cierta forma
hacer que una empresa pueda tener principios y objetivos para su adecuado funcionamiento
en la parte organizacional, y que con esto se puedan ir logrando diversas actividades que
permitan a un empresa u organización avanzar y tener una mejoría constante para poder
entrar y/o permanecer en un mercado (sea la situación).
De igual manera, al momento de realizar una planeación estratégica se deben tener en
cuenta todos los puntos de esta, ya que se complementan los unos con los otros para
cumplir siempre con las demanda que tiene el cliente, pero sin dejar de lado los intereses
principales de empresa y respetando a los integrantes de la organización como a sus
necesidades.