Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, que anda en sus
caminos. Cuando comieres el trabajo de tus manos,
bienaventurado serás, y te irá bien. Tu mujer será como vid que
lleva fruto a los lados de tu casa; tus hijos como plantas de olivo
alrededor de tu mesa. He aquí que así será bendecido el hombre
que teme a Jehová. Bendígate Jehová desde Sion, y veas el bien
de Jerusalén todos los días de tu vida, y veas a los hijos de tus
hijos. Paz sea sobre Israel», Salmo 128:1-6
El anhelo más grande de estos tiempos es volver a unir las
familias. Los quehaceres diarios, la falta de tiempo, la tecnología
y la comunicación por las redes sociales, en vez de acercar más
a las personas han hecho que las familias se dividan.
Básicamente la razón más grande de esa desunión es la ausencia
de Dios en los hogares y la falta de diálogo e interacción entre
sus miembros. En estos versiculos nos presenta una escena de
una familia unida en torno a una mesa, cuyo eje principal es
Dios.
En la mayoría de los hogares se ha perdido el temor de Dios, ya
no se vive de acuerdo al diseño y enseñanza dados en su Palabra
para la familia. Fuimos creados a su imagen y semejanza y
debemos ser el reflejo de su gloria. Su carácter de amor,
paciencia, perdón, bondad y felicidad sólo se forma en nosotros
si tenemos una comunión íntima con Él y si seguimos su
dirección.
Tener temor de Dios es practicar la obediencia y amor siguiendo
sus caminos. El Salmo llama bienaventurado (feliz), al hombre
que mantiene a su familia bajo el temor de Dios, que es
prosperado en toda obra de sus manos para su sustento. Aquí se
describe el éxito en términos de bendición económica, paz,
tranquilidad y una familia unida.
Para muchos el éxito puede estar basado sólo en cosas
materiales. La premisa para tener éxito en la vida es el temor a
Dios. Es tomar en cuenta al Señor en todos los asuntos de
nuestra vida, colocando en oración cada situación y siguiendo los
consejos de su Palabra, entendiendo que podemos tener una
vida sólida y feliz en todos los aspectos.
Qué mayor alegría que disfrutar de nuestro trabajo y comer del
fruto de él con satisfacción y felicidad.
Muchos pueden tener riquezas y abundancia pero sin la
bendición de Dios, sus hogares carecen de amor y respeto
porque falta lo más importante, la presencia de Dios en sus
vidas.
Lo menciona la palabra en Proverbios 17:1 “Mejor es un bocado
seco, y en paz, que casa de contiendas llena de provisiones”.
La bendición de Dios bendice y cubre la familia, la esposa y los
hijos. Todo hombre que quiera ver la bondad de Dios debe
colocarlo en el primer lugar de su corazón. Andando con
transparencia y santidad para tener una relación con su esposa e
hijos fuerte, duradera y una verdadera comunión en familia.
Quien ponga al Señor Jesús como la piedra fundamental de su
vida, será bienaventurado y bendecido en todo. Guiemos
nuestros hogares en la Roca que es Cristo y nuestros hijos serán
felices, olivos de paz y no de discordia y una bendición para este
mundo carente de valores.
acerquemos a nuestra familia al temor de Dios. Porque: “La
bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con
ella”. Proverbios 10:22.
Amen hemanos que tengan un excelente y bendecido día amen