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Documento 1

Los estereotipos son ideas preconcebidas generalizadas sobre los atributos y roles de mujeres y hombres. Los estereotipos de género son perjudiciales cuando limitan la capacidad de desarrollo personal y profesional de ambos sexos, y perpetúan las desigualdades entre ellos. Además, los estereotipos agravados por otros factores como la raza o el estatus socioeconómico tienen un impacto negativo desproporcionado en algunos grupos de mujeres.

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Los estereotipos son ideas preconcebidas generalizadas sobre los atributos y roles de mujeres y hombres. Los estereotipos de género son perjudiciales cuando limitan la capacidad de desarrollo personal y profesional de ambos sexos, y perpetúan las desigualdades entre ellos. Además, los estereotipos agravados por otros factores como la raza o el estatus socioeconómico tienen un impacto negativo desproporcionado en algunos grupos de mujeres.

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Los estereotipos son construcciones sociales que adquirimos y asimilamos, asumiéndolas como válidas;

suelen transmitirse socialmente por generaciones y nos llevan a hacer afirmaciones generales, ya sean
positivas, negativas o incluso neutras, sobre el grupo estereotipado.

Los estereotipos suelen generar prejuicios, ya que inducen a prejuzgar, es decir, a emitir un juicio sin tener
la suficiente información que lo sustente. Los prejuicios, como ideas preconcebidas, suelen basarse en
rumores o en una supuesta experiencia previa de las personas que forman nuestro grupo. Solemos tener
prejuicios favorables a los grupos con los que nos identificamos y prejuicios negativos hacia los que
percibimos como diferentes.

Los prejuicios van más allá de la simple catalogación de las personas ya que condicionan nuestra
interacción con ellas. Siempre que actuamos guiados por nuestros prejuicios estamos siendo injustos, pues
nos basamos en ideas preconcebidas sobre la otra persona, antes incluso de conocerla.

Los prejuicios y los estereotipos suelen hacer referencia a la identidad de las personas y grupos, como el
sexo, la religión, la ideología política, el origen étnico, las ocupaciones, los niveles socioeconómicos, los
gustos personales, la apariencia física, etcétera.

Los estereotipos bloquean nuestra capacidad crítica y facilitan que tengamos actitudes prejuiciosas, que
pueden desencadenar en prácticas de discriminación e intolerancia.

El término se usa a menudo en un sentido negativo, al considerarse que los estereotipos son
creencias ilógicas pero algunas personas le dan la importancia que se les transmite por generación
haciendo que limiten la creatividad y que sólo se pueden cambiar mediante el razonamiento
personal sobre ese tema. Los estereotipos incluyen una amplia variedad de alegaciones sobre
diversos grupos raciales y predicciones de comportamiento basadas en el estatus social o la riqueza.
Son esquemas de pensamiento o esquemas lingüísticos preconstruidos que comparten los
individuos de una misma comunidad social o cultural.

Existe una tripartición que nos permite entender cómo funcionan los estereotipos en las sociedades.
Por un lado existe un componente cognitivo que nos permite reconocer un estereotipo porque
encuadra con conocimientos previos que ya tenemos sobre el mismo, es una categoría que nos
permite identificar y reconocer fácilmente a ciertos grupos. Por otro lado también existe un
componente afectivo, donde entran en juego los sentimientos que experimentamos en relación con
ese estereotipo, que pueden ser de prejuicio u hostilidad, o bien, ser positivos. Finalmente en todo
estereotipo hay un componente comportamental que supone llevar a la práctica acciones asociadas a
esos sentimientos experimentados frente a ciertos estereotipos. Por ejemplo, cuando se le niega un
trabajo a alguien por pertenecer a un grupo determinado. Estos tres componentes no
necesariamente aparecen todos juntos, uno puede asociar a unos grupos características negativas
sin sentir hostilidad o reticencia hacia el mismo y sin excluirlos de ámbitos sociales como el trabajo.
Los estereotipos son las ideas, cualidades y expectativas que la sociedad atribuye a mujeres y
hombres; son representaciones simbólicas de lo que mujeres y hombres deberían ser y sentir;
son ideas excluyentes entre sí que al asignarnos una u otra reafirman un modelo de feminidad
y otro de masculinidad.
Con frecuencia los estereotipos se usan para justificar la discriminación de género y pueden
reforzarse con teorías tradicionales o modernas, incluso a través de leyes o de prácticas
institucionales. Una dicotomía fundamental es que mientras los hombres socialmente han
estado asignados al espacio público, donde se toman las decisiones políticas, sociales y
económicas, las mujeres han estado asignadas al espacio privado, donde llevan a cabo el
trabajo de cuidados y crianza.
Al estereotipo de feminidad se asocian ciertas características y roles: maternidad, trabajo
doméstico y cuidado de otras personas, el ser cariñosas, sensibles, débiles, sentimentales,
intuitivas, buenas, dependientes, sumisas, adaptables. Por su parte, al estereotipo de
masculinidad se asocian el rol de proveedor y el ser fuertes, competitivos, racionales,
valientes, poco expresivos, dominantes, independientes, se naturalizan conductas violentas.

Un estereotipo de género es una visión generalizada o una idea


preconcebida sobre los atributos o las características, o los papeles que
poseen o deberían poseer o desempeñar las mujeres y los [Link]
estereotipo de género es perjudicial cuando limita la capacidad de las
mujeres y los hombres para desarrollar sus capacidades personales, seguir
sus carreras profesionales y/o tomar decisiones sobre sus vidas.
Ya sean abiertamente hostiles (como "las mujeres son irracionales") o
aparentemente benignos ("las mujeres son cariñosas"), los estereotipos
perjudiciales perpetúan las desigualdades. Por ejemplo, la visión
tradicional de las mujeres como cuidadoras significa que las
responsabilidades del cuidado de los niños suelen recaer exclusivamente
en ellas.
Además, los estereotipos de género agravados y cruzados con otros
estereotipos tienen un impacto negativo desproporcionado en ciertos
grupos de mujeres, como las mujeres de grupos minoritarios o indígenas,
las mujeres con discapacidades, las mujeres de grupos de castas
inferiores o con un estatus económico más bajo, las mujeres migrantes,
etc.
Los estereotipos de género se refieren a la práctica de atribuir a un
individuo, mujer u hombre, atributos, características o roles específicos por
la sola razón de su pertenencia al grupo social de mujeres u hombres. Los
estereotipos de género son ilícitos cuando dan lugar a una o varias
violaciones de los derechos humanos y las libertades fundamentales.
Los ejemplos incluyen:
• No criminalizar la violación conyugal, percibiendo que las mujeres
son propiedad sexual de los hombres; y
• No investigar, perseguir y condenar la violencia sexual contra las
mujeres, creyendo que las víctimas de la violencia sexual estaban de
acuerdo con los actos sexuales, ya que no se vestían ni se
comportaban "modestamente".
Los estereotipos de género erróneos son una causa frecuente de
discriminación contra las mujeres. Es un factor que contribuye a la
violación de un amplio abanico de derechos, como el derecho a la salud, a
un nivel de vida adecuado, a la educación, al matrimonio y a las relaciones
familiares, al trabajo, a la libertad de expresión, a la libertad de movimiento,
a la participación y representación políticas, a un recurso efectivo y a no
sufrir violencia de género.

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