“AÑO DE LA UNIDAD,LA PAZ Y EL DESARROLLO”
ALUMNO:
Roberto Carlos Tuanama Salas
DOCENTE:
Teddy Luis Garcia Huaman
CURSO:
Documentacion en salud
CARRERA:
Tec. Enfermeria
CICLO:
III
TURNO:
Tarde
TEMA:
Funciones Vitales
SIGNOS VITALES
TEMPERATURA :
La temperatura corporal normal de una
persona varía dependiendo del género. En un
adulto sano, la temperatura corporal normal
puede oscilar entre los 97.8 °F (36.5 °C) y los
99 °F (37.2 °C). La temperatura corporal se
puede medir de cualquiera de las siguientes
formas:
Por vía oral. La temperatura se
puede medir por la boca con un termómetro digital, que utiliza una sonda
electrónica.
En el recto (vía rectal). Cuando se mide por vía rectal, la temperatura
suele ser entre 0.5 y 0.7 grados más alta que cuando se toma por vía oral.
En la axila. Se puede medir debajo de la axila con un termómetro digital.
Cuando se mide por esta vía, la temperatura suele ser entre 0.3 y 0.4 grados
más baja que cuando se mide por vía oral.
En la piel. Con un termómetro especial, se puede medir rápidamente la
temperatura de la piel de la frente. Algunos termómetros ni siquiera requieren
contacto con la piel para medir la temperatura.
Internamente. Este método es frecuente para personas que tienen
enfermedades graves y están en una unidad de cuidados intensivos. La
temperatura se puede medir con sondas colocadas en el esófago, el corazón o
la vejiga.
PULSO :
Es la medición de la frecuencia cardíaca. Es la cantidad de veces que el corazón late
por minuto. También puede indicar lo siguiente:
Ritmo cardíaco
Fuerza del pulso
El pulso normal para un adulto saludable oscila
entre los 60 y los 100 latidos por minuto. La
frecuencia del pulso puede variar y aumentar
con el ejercicio, una enfermedad, una lesión y
las emociones.
Para tomarse el pulso, haga lo siguiente:
Con la punta del dedo índice y mayor,
presione con firmeza (pero sin hacer
fuerza) las arterias hasta que sienta el
pulso.
Comience a contar el pulso cuando la
segunda manecilla del reloj esté en el
número 12.
Cuente el pulso durante 60 segundos (o
durante 30 segundos y multiplique la
cantidad de latidos por 2 para obtener los latidos por minuto).
Mientras esté contando, no mire continuamente el reloj; concéntrese en los
latidos del pulso.
Si no tiene claro el resultado, pídale a otra persona que cuente por usted.
PRESION ARTERIAL:
La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes arteriales
mientras el corazón se contrae y se relaja. Cada vez que el corazón late, bombea
sangre a las arterias. La mayor presión arterial se produce cuando el corazón se
contrae. Cuando el corazón se relaja, la presión arterial disminuye.
Cuando se mide la presión arterial, se registran dos números. El número más alto se
denomina presión sistólica. Se refiere a la presión dentro de la arteria cuando el
corazón se contrae y bombea
sangre a todo el cuerpo. El
número más bajo se denomina
presión diastólica.
La presión arterial alta aumenta
directamente el riesgo de tener un
ataque al corazón.
La presión arterial se clasifica en
normal, elevada, o presión arterial
alta de etapa 1 o de etapa 2:.
La presión
arterial normal es sistólica
menor que 120 y diastólica menor que 80 (120/80).
La presión arterial elevada es sistólica si es de 120 a 129 y diastólica si es
menor que 80.
La presión arterial alta en etapa 1 es sistólica entre 130 y 139 o diastólica entre
80 y 89.
La presión arterial alta de etapa 2 es sistólica de 140 o superior o diastólica de
90 o superior.
FRECUENCIA CARDIACA:
La frecuencia cardíaca es la cantidad de veces que el corazón late durante un minuto.
El corazón es un órgano muscular localizado en el centro del pecho. Cuando late,
bombea sangre que contiene oxígeno y nutrientes alrededor del cuerpo y devuelve
productos de desecho.
Un corazón sano suministra al cuerpo la cantidad apropiada de sangre a la velocidad
adecuada para abordar cualquier acción que realice el cuerpo en ese momento. El
pulso a menudo se confunde con la frecuencia cardíaca, pero se refiere a las veces por
minuto que se expanden y contraen las arterias en respuesta al bombeo del corazón.
La medición del pulso es, por lo tanto, una medida directa de la frecuencia cardíaca.