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Final 1

La psicoterapia se define como el uso de técnicas por un profesional capacitado para tratar trastornos mentales o problemas a través de una relación terapéutica. Consiste en una serie de contactos entre el cliente, que busca alivio, y el terapeuta, que usa principalmente palabras para brindar influencia curativa. El proceso terapéutico generalmente involucra las fases de exploración, comprensión y acción para lograr los objetivos, aunque los modelos específicos varían. La relación terapeuta-cliente y el contr

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Final 1

La psicoterapia se define como el uso de técnicas por un profesional capacitado para tratar trastornos mentales o problemas a través de una relación terapéutica. Consiste en una serie de contactos entre el cliente, que busca alivio, y el terapeuta, que usa principalmente palabras para brindar influencia curativa. El proceso terapéutico generalmente involucra las fases de exploración, comprensión y acción para lograr los objetivos, aunque los modelos específicos varían. La relación terapeuta-cliente y el contr

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APROXIMACIONES A LA PSICOTERAPIA (FEIXAS, G. & Miró, M.

T, 2009)
Meehl (1960) describía a la psicoterapia como el “arte de aplicar una ciencia que todavía no
existe”

¿Qué es la psicoterapia? Consiste en el uso de cualquier técnica en el tratamiento de trastornos


mentales o inadaptaciones. Este término se reserva para el tratamiento llevado a cabo por un
profesional: psicólogo clínico, psiquiatra o trabajador social psiquiátrico. A partir de esto se
considera como psicoterapia solo aquellos tipos de influencia caracterizados por:

1. Una persona que cura, capacitada y socialmente autorizada


2. Una persona que sufre busca alivio en la persona que cura
3. Una serie de contactos circunscritos, más o menos estructurados entre la persona que sufre y
la persona que cura; la influencia curativa se ejerce principalmente por medio de las palabras,
actos y rituales.

Existen diversas definiciones sobre psicoterapia pero la mayoría de estas concuerdan en


identificar a la psicoterapia como un tratamiento ejercido por un profesional autorizado que
utiliza los medios psicológicos para ayudar a resolver problemas humanos, en el contexto
de una relación profesional. Algunos autores hacen énfasis en la importancia del proceso
interpersonal entre el cliente y el terapeuta, mientras otros destacan fines específicos de
modificación de la personalidad del cliente.

ELEMENTOS DE LA PSICOTERAPIA

Cliente- psicoterapeuta- relación terapéutica- proceso terapéutico-

El cliente o paciente en psicoterapia es la persona que acude a los servicios terapéuticos.


Desde el punto de vista práctico, es cualquier persona que siente la necesidad de realizar
cambios en su forma de relacionarse consigo mismo y con el mundo; cambios que no puede
realizar por sí mismo, ni recurriendo a las fuentes naturales de ayuda existentes en la comunidad,
y que requieren la ayuda de una persona especialmente preparada.

Es común que los clientes/pacientes acudan a psicoterapia con expectativas poco realistas,
buscando la solución a sus problemas. En este sentido es importante tener en cuenta que «el
proceso de la terapia se diseña no para cambiar a los pacientes sino para ayudar a los pacientes
a que se cambien a sí mismos» (Strupp y Butler, 1990, pág. 3). A pesar de esto, existen casos
donde la persona que solicita la psicoterapia no es la que sufre el síntoma, y
otros donde no se acude a psicoterapia por decisión e iniciativa propia, sino
por indicación de otros, por ello debemos distinguir entre: demandante, como
aquel que determina necesaria la intervención de un profesional y paciente
identificado: como portador del síntoma o problema. Cuando el demandante
y el paciente identificado no coinciden la psicoterapia se vuelve mucho más
compleja.

El psicoterapeuta, en la actualidad se apunta hacia la formación de psicoterapeutas en el marco


de la psicología científica. En relación a las características personales de los que practican
psicoterapia, Guy (1987) ha distinguido entre motivaciones funcionales que resultan beneficiosas
para el ejercicio de la profesión (capacidad de escuchar, capacidad de conversar, empatía y
comprensión, capacidad de cariño) y motivaciones disfuncionales que son las que pueden minar
la eficacia psicoterapéutica y reducir la satisfacción profesional (afición emocional, soledad y
aislamiento, deseo de poder, etc)

La relación terapéutica, entre cliente y terapeuta es uno de los elementos distintivos esenciales
de toda psicoterapia. Lo que diferencia esta relación de cualquier otra es el carácter profesional
de la misma, este tipo de relación cuenta con otras características como lo son: la asimetría, su
carácter retributivo y su encuadre. La relación terapeuta es asimétrica porque se inicia a partir de
la demanda del cliente y se centra en sus necesidades, además al terapeuta se le retribuye por su
trabajo. Asimismo este tipo de relación requiere de un encuadre específico donde se establecen
las reglas propias como los honorarios, la duración y la frecuencia de las sesiones, así también
como el lugar y las vacaciones. Bordin (1979), propone la noción de alianza terapéutica, la cual
tiene como primer componente el vínculo establecido, la calidad del vínculo determina el grado de
colaboración del cliente en este proceso terapéutico. Un segundo componente es el grado de
acuerdo en los objetivos de la terapia donde el cliente y el terapeuta deberían orientar sus
esfuerzos hacia una misma dirección. Y por último el tercer componente refiere a las tareas de la
terapia que son los medios adecuados para conseguir los objetivos propuestos.

El proceso terapéutico, este proceso en sentido amplio refiere al conjunto de procesos


psicosociales que tiene lugar desde el inicio al fin de la psicoterapia. Este proceso depende del
modelo psicoterapéutico que se adopte. En general y según Rogers (1942), había propuesto un
modelo general del proceso terapéutico que constaba de tres etapas básicas: catarsis- insight-
acción. A partir de este modelo Carkhuff propone que el cliente pasa por las siguientes fases en el
proceso terapéutico:

a. Exploración de la situación
b. Comprensión de la situación en relación con los objetivos; y
c. Actuación para conseguir los objetivos.

En el modelo de Egan (1986) se concibe la ayuda psicológica como un proceso secuencial en


tres etapas, cada una de las cuales consta a su vez de tres pasos:

Fase I Identificación y clarificación de las situaciones problemáticas y de las


oportunidades no utilizadas.
1. Ayudar a los clientes a contar su historia
2. Centramiento: la búsqueda de nivelación
3. Puntos ciegos y nuevas perspectivas
Fase I Establecimiento de metas, y desarrollo y elección de escenarios
preferidos.
1. Construcción de un nuevo escenario
2. Evaluación de las metas de un nuevo escenario
3. Elección y compromiso
Fase III Acción, avance hacia el escenario preferido.
1. Descubrir estrategias de acción
2. Elección de estrategias y desarrollo de un plan de acción
3. Implantación de plantes y logro de metas.
A partir de esta secuencia Egan describe las habilidades que el terapeuta debe utilizar en cada
fase, así como las habilidades que deben ser entrenadas en los clientes.

 En la primera fase el terapeuta debe responder al cliente de modo que facilite la exploración
de su problema, y una vez explorado este problema el cliente debe comprender sus
implicaciones hasta conseguir una valoración adecuada de su situación; una vez conseguido
esto, se planifica la acción.
 En la segunda fase el terapeuta necesita recurrir a habilidades de un nivel superior para
facilitar la comprensión del problema en todas sus dimensiones y para planificar la acción.

El terapeuta directivo iniciaría la terapia en la fase III, pero el terapeuta no directivo terminaría la
terapia al final de la fase I o a comienzos de la fase II. El terapeuta no directivo olvida los
problemas suscitados por la acción y las dificultades del cliente a la hora de conocerse a sí
mismo, mientras que el terapeuta directivo, si bien se preocupa por organizar la acción, olvida que
esta solo es posible cuando se ha visto su necesidad y se ha comprendido todas sus
implicaciones.

¿Terapeuta directivo o no directivo? Considerando esto, resulta adecuado optar por una
estrategia que comience por una actuación poco directiva encaminada a transmitir unas actitudes
profundas de respeto y comprensión y una vez establecidas las bases de la relación terapéutica
proceder a una acción cada vez más directiva. De igual manera esto no debe seguirse de manera
rígida, son que es una orientación, ya que la realidad es compleja y variada, y no todos los
clientes aceptan el mismo tratamiento ni los problemas son unitarios.

La idea básica del modelo de Egan es fomentar una buena relación terapéutica en las fases
iniciales adoptando una actitud no directiva y expresando respeto y comprensión para proceder a
partir de ahí a una acción más directiva que conduzca a un cambio de conducta que es el objetivo
final.

La especificación del contrato terapéutico es un aspecto esencial del proceso terapéutico que
se situara en la fase de atención. No refiere a un documento legal firmado por ambas partes sino
a un acuerdo acerca del problema a considerar y la firma de tratarlo. Supone un plan de la
terapia para poder construir el proceso posterior.

Nota: La psicoterapia no es una solución rápida o una "píldora mágica" para resolver todos los
problemas. Requiere tiempo, esfuerzo y compromiso tanto por parte del terapeuta como del
cliente. No se trata de que el terapeuta le diga al cliente qué hacer o cómo vivir su vida, sino de
ayudar al cliente a explorar sus propias experiencias, pensamientos y emociones, y a desarrollar
estrategias y habilidades para abordar los desafíos.

La psicoterapia no es solo para las personas con trastornos mentales graves. Puede ser
beneficiosa para cualquier persona que esté pasando por dificultades emocionales, enfrentando
cambios importantes en la vida, buscando crecimiento personal o simplemente deseando mejorar
su bienestar psicológico. Además, la psicoterapia no es un sustituto de la atención médica
profesional. Si una persona está experimentando síntomas graves o peligrosos, como
pensamientos suicidas, comportamiento violento o una crisis de salud mental, es importante
buscar ayuda médica de emergencia o contactar a un profesional de la salud mental calificado de
inmediato.
PRINCIPIOS COMUNES EN PSICOTERAPIA, CHRIS L. KLEINKE

La palabra psico proviene del griego psiche cuyo significado es espíritu, alma o ser (Breggin,
1991. La palabra terapia proviene de la palabra griega therapeutikos que significa asistente o
aquel que cuida de otro. Por lo tanto psicoterapia significa cuidar o asistir al espíritu, corazón o al
ser de otra persona.

“Es una interacción planificada, cargada de emoción y de confianza entre un sanador socialmente
reconocido y una persona que sufre. Durante esta interacción el sanador busca aliviar el malestar
y la discapacidad del sufridor mediante comunicaciones simbólicas, principalmente palabras,
pero también a veces mediante actividades corporales” (Jerome, Frank, 1982).

COMPONENTES TERAPEUTICOS, POR JEROME FRANK (1982):

a. Una relación de confianza emocionalmente cargada con una persona o personas de ayuda:
todos los terapeutas aprecian la importancia de la relación terapéutica y se esfuerzan por
utilizar esta relación de la manera más constructiva posible.
b. Un marco de curación: este ofrece una estructura y formalidad al proceso de la terapia y
ayuda a distinguir la terapia de la amistad o conversación casual.
c. Fundamento racional, esquema conceptual o mito: el marco relación proporciona una
explicación plausible a los síntomas del cliente y prescribe un ritual o procedimiento para
resolver estos.
d. Un ritual: el ritual requiere la participación activa tanto del cliente como del terapeuta ya que
ambos creen que es el medio para restaurar el bienestar del cliente.

PRINCIPIOS TERAPEUTICOS COMUNES.

1) INTERCAMBIO DE PAGO POR SERVICIO

Los clientes pagan desde la perspectiva de Szasz (1985ª), un dialogo socrático basado en la
filosofía de que dos cabezas son mejor que una. Se entiende al servicio del terapeuta como una
sume de recursos entre el terapeuta y el cliente para buscar solución a los problemas del cliente.
Este servicio o “promesa” debe ser negociado y el cliente debe saber que puede y no puede
esperar.

2) OFRECER CONSEJO

Donald Meichenbaum (1990), menciona que el arte de la terapia es crear las condiciones para
que los clientes lleguen a la situación de ofrecer ellos mismos el consejo. Los terapeutas evitan
ofrecer consejo a sus clientes por tres razones:

 La cuestión ética, respecto a que los clínicos presuman saber qué es lo mejor para su cliente.
 Los clientes dependerían de la sabiduría del terapeuta en lugar de pensar por si mismos
 Habitualmente los consejos no funcionan.

Sin embargo, los terapeutas pueden ofrecer consejos en determinadas ocasiones, las cuales se
dan cuando el cliente y terapeuta han acordado un curso de acción y el cliente está dispuesto a
aceptar las sugerencias del terapeuta. Otra ocasión en la que el terapeuta puede dar consejos, es
cuando el cliente está dispuesto a hacer alguna cosa que inevitablemente va a ser dañina
3) AMPLIAR LA VISION DEL MUNDO DEL CLIENTE

Un proceso importante en la terapia es ayudar a los clientes a contemplar sus problemas desde
una nueva perspectiva y ser conscientes de respuestas de afrontamiento que o bien no han
considerado o que nunca imaginaron posibles. Los clientes en psicoterapia aprenden a atribuir
nuevos significados a los acontecimientos que están causando sus problemas. A menudo es
difícil para las personas modificar por su solas el mundo de sus creencias, debido a que
habitualmente los estilos de pensamiento, sentimientos y actos que han desarrollado generan
reacciones predecibles en otros, que a su vez van a reforzar el mundo de sus creencias. De ahí
que sea necesario que el terapeuta este entrenado para no responder siguiendo el estilo
predecible del cliente, sino para mostrarle otras posibilidades y otras formas de percibir el mundo.

Paul Watzlawick (1978), explica la vsion del mundo de los clientes a partir de la definición de las
diferencias existentes entre la realidad de primer orden y la realidad de segundo orden. La
realidad de primer orden refiere al mundo objetivo y la realidad de segundo orden hace referencia
a las percepciones que uno tiene acerca del mundo, y que son decididamente subjetivas. Las
personas están influidas por sus percepciones e interpretaciones del mundo objetivo, producto de
su mundo de creencias o realidad de segundo orden, entonces, el proceso de modificar el mundo
de creencias del paciente consiste en ayudar a los clientes a evaluar la racionalidad de sus ideas,
y esto se hace enseñándoles a desafiar sus racionamientos y animándoles a asumir riesgos e
intentar nuevas soluciones. Flexibilidad funcional es un aspecto importante del ajuste personal
(Paulhus y Martin, 1988). Dos componentes:

 Tener un amplio abanico de respuestas de afrontamiento en el repertorio de uno mismos.


 Ser capaz de acoplar la respuesta adecuada a la situación.

Lograr un cambio de perspectiva del mundo requiere no solo un cambio de actitud, sino también
el desarrollo de competencias personales de afrontamiento. A veces solo los terapeutas pueden
ayudar a los clientes a modificar su mundo de creencias o realidades de segundo orden
mostrándoles nuevos insights.

4) AYUDAR A LOS CLIENTES A RECAPITULAR CONFLIICTOS GENERICOS

Edward Teyber (1992), afirma que el punto clave de la terapia es que los clientes no solo hablan
con el terapeuta acerca de sus problemas de una manera abstracta. Sino que por el contrario se
recrean y representan en su relación con el terapeuta los mismos conflictos que le han llevado a
buscar ayuda. Esto tiene que ver con una contribución de Freud a la psicoterapia, la noción de
transferencia como el proceso en el cual los clientes transfieren conflictos no resultes en la
infancia al terapeuta. Sin embargo, también existe la contratransferencia que refiere a las
reacciones subjetivas del terapeuta haca el cliente.

El terapeuta debe evitar jugar un rol complementario en los dilemas vitales del cliente y por el
contrario, debe ayudar a este a generar insight sobre los efectos de su comportamiento en el
terapeuta y en otros; de esta manera el cliente se ve obligado a alterar sus comportamientos
interpersonales y recibe una experiencia correctiva. En síntesis, terapeuta y cliente no deben
recapitular los conflictos del cliente en el proceso interpersonal, sino que deben esforzarse
mutuamente por encontrar una solución a los conflictos del cliente en su relación de la vida real, si
se da la experiencia emocional correctiva, el terapeuta será capaz de ayudar al cliente a
generalizar este re- aprendizaje emocional a otras esferas de la vida en la que se reproduce el
conflicto.
5) ESTABLECER UNA EXPERIENCIA EMOCIONAL CORRECTIVA

El concepto de experiencia emocional correctiva explica un objetivo central de la terapia: “exponer


de nuevo al paciente, bajo circunstancias más favorables, a situaciones emocionales que no
puedo resolver en el pasado (Alexander y French, 1946). Ambos autores consideraban que lo que
produce el cambio es la oportunidad de experimentar la interacción con otra persona, sin las
consecuencias temidas o sin resultados contradictorios a los anticipados. El proceso de
experiencia correctiva implica los siguientes ingredientes:

 Una relación terapéutica segura


 Empatía del terapeuta
 Re- experimentar en el aquí y ahora
 Responder de una manera diferente de lo que espera el cliente

6) PROMOCION DE EXPECTATIVAS POSITIVAS

Tener expectativas positivas permite al cliente desenvolverse mejor en la terapia. Estas son un
componente importante de todos los acercamientos psicoterapéuticos promover expectativas de
éxito en el cliente es uno de los principales objetivos terapéuticos. Métodos para generar
expectativas positivas en los clientes:

 Reforzar la demanda de terapia del cliente: los clientes deben saber que haber
conseguido dar el paso de solicitar una terapia indica que se preocupan por si mismos y que
creen que la terapia les puede ayudar, y que es una prueba de que están motivados para
buscar soluciones a sus problemas.
 Preparar al cliente para la terapia: ambos deben “hablar el mismo lenguaje”, es decir
deben estar de acuerdo en la manera en la que van a trabajar juntos, La estructuración
refiere a la comunicación que debe existir entre terapeuta y cliente con el fin de llegar a
percepciones y expectativas similares respecto a: roles, tipo de actividades, objetivos. En la
estructuración se debe tener en cuenta las percepciones, creencias y personal visión del
mundo del cliente, además, el proceso terapéutico debe ser explicado en un lenguaje que el
cliente comprenda.
 Inculcar expectativas realistas: se debe tener en cuenta que la mejoría no ocurre de
manera recta, pueden haber recaídas, para las cuales los clientes deben estar preparados.
 Acentuar la responsabilidad del cliente: los clientes deben ser instruidos acerca del hecho
de que el éxito de la terapia depende más que nada de sus propios esfuerzos. Este
planteamiento aleja a los clientes de una actitud de dependencia respecto al terapeuta, y los
lleva a mostrar una actitud activa y autodependiente.
 Proporcional alivio a los síntomas: el alivio de problemas angustiantes o emocionales
desagradables puede fortalecer en los clientes la promesa de la terapia y animarles a
continuar en esta lo suficiente como para realizar cambios significativos en sus vidas.
 Desarrollar una relación terapéutica positiva: esta relación positiva entre terapeuta y
cliente es crucial para inculcar a los clientes la creencia de que la terapia puede ayudarles.
Los clientes deben creer que el terapeuta posee el conocimiento y compromiso necesarios
para trabajar con ellos en la consecución de sus objetivos.
7) PERMITIR EXPERIMENTAR EMOCONES

Para comprender el proceso de experimentar emociones en psicoterapia uno debe considerar


tres categorías de emociones: las emociones primarias son sentimientos auténticos
experimentados en el aquí y ahora, son emociones con las que los clientes conectan en la terapia
y pertenecen al individuo en ese momento, además facilitan la resolución de problemas y
comportamientos orientados a objetivos. Las emociones secundarias son aquellas que interfieren
en la solución de problemas, son machaconas (ira, depresión y ansiedad) que los clientes buscan
eliminar al venir a terapia, se busca suscitar estas emociones en terapia con el fin de capacitar a
los clientes para analizar aquellos acontecimientos o cogitaciones que precipitan emociones
segundarias, al ser estas activamente generadas y experimentadas. Por último, las emociones
instrumentales son utilizadas consciente o inconscientemente para alcanzar un logro personal,
estas son exploradas durante la sesión de terapia a medida que son recapituladas en la relación
terapéutica.

La experimentación de emociones en terapia implica seis procesos:

a. Reconocimiento: el terapeuta anima a los clientes a reconocer sus sentimientos, al transmitir


una sensación de interés, aceptación y confianza. Este reconocimiento es el primer paso en la
motivación de los clientes para la búsqueda de respuestas de afrontamiento adecuadas.
b. Creación de un significado: reconocer emociones da un sentimos más claro del
autoconocimiento. Para conocernos necesitamos tener algo más que un conocimiento
intelectual de nuestras necesidades, apetencias y deseos, es preciso que también los
sintamos.
c. Activación: se les enseña a los clientes a experimentar sus emociones durante la terapia
mediante el empleo de la imaginación de diversos tipos de interacciones y ejercicios.
d. Toma de responsabilidades: se les enseña a los clientes que sus sentimientos les pertenecen
y que deben asumir la responsabilidad de los mismos.
e. Modificación de respuestas afectivas disfuncionales: habitualmente las emociones
secundarias e instrumentales no responden a los intereses del cliente, tras asumir al
responsabilidad de estas emociones los clientes están suficientemente motivados a aprender
técnicas que permitan tomar estas respuestas emociónales en más adaptativa.
f. Expresión de sentimientos en la relación terapéutica: durante la terapia los clientes aprenden
las virtudes de expresarse de manera abierta y franca con aquellas personas en las que
confían. Conseguir que los sentimientos de uno sean aceptados y reconocidos es una
experiencia correctiva de la misma manera que aprender a aceptar y reconocer a los otros es
una competencia social valiosa.

8) EJERCER UNA INFLUENCIA SOCIAL

Es inevitable que los terapeutas tengan creencias, valores y formas de comprender el mundo que
influyan sobre su forma de trabajar con las personas. Ser conscientes de los propios valores y
creencias al igual que de las necesidades personales de uno mismo es una responsabilidad ética
de los terapeutas. Teniendo en cuenta esto, y que la psicoterapia tiene como meta “ayudar a los
clientes a cambiar”, no debemos sorprendernos de la existencia de una influencia social.

 Condicionamiento operante: los terapeutas condicionan de forma operante a sus clientes al


ignorar, reforzar o desafiar de manera selectiva temas, comportamientos y tópicos de
conversación.
 Modelado: el objetivo del terapeuta es servir como un buen modelo de la realidad y del
comportamiento adulto. Para ser un modelo efectivo el terapeuta debe establecer una relación
de confianza y aceptación. Comportarse como modelo de afrontamiento en lugar de como
modelo de perfección tiene sus ventajas.

9) PROMOVER LA PRACTICA DE NUEVAS COMPETENCIAS

Es importante ofrecer a los clientes la oportunidad de practicar nuevas competencias. Nuevas


formas de comportarse, pensar y sentir, son puestas en práctica primero en la terapia y
posteriormente en la vida del cliente. Un método común para establecer la práctica de nuevas
competencias es mediante el empleo de tareas para la casa, estas proporcionan una continuidad
entre las sesiones de terapia y pueden ayudar a los clientes a generalizar lo que han aprendido
en su vida cotidiana. Directrices en la administración de taras para la casa (Meichenbaum y Turk,
1987):

 Idear tareas para la casa: las tareas para casa deben ser ideadas con la participación y
cooperación del cliente. Los objetivos de estas tareas deben ser realistas y el cliente debe
estar de acuerdo.

 Presentar tareas para la casa: es preciso que sean explicadas claramente y el cliente sepa
las siguientes cosas:
a- Que hacer
b- Con que frecuencia hacerlo
c- Como registrar el propio progreso
d- Como obtener feedback
e- Contingencias para completar las tareas

 Despejar problemas: el terapeuta debe anticipar junto con el cliente cualquier problema que
pueda interferir en la tarea. Se pueden formular diferentes preguntas, por ejemplo: ¿está clara
la tarea?, ¿está el cliente de acuerdo en la validez de la tarea?, ¿posee el cliente las
competencias necesarias para llevarlas a cabo?, ¿Qué tipo de acontecimientos vitales pueden
impedir al cliente completar las tareas?, ¿interferirían otras personan en la vida del cliente con
el desarrollo exitoso de las tareas?
Una vez identificadas las fuentes de interferencia potenciales la meta del terapeuta será
reforzar tanto la creencia de que la tarea para la casa es importante como la expectación de
que el cliente podrá llevarlas a cabo y experimentar una sensación de éxito.
LOS ELEMENTOS CENTRALES DE UNA CONSULTA TERAPEUTICA .

1. Pre-entrevista: Es un encuentro previo al inicio de la terapia que permite al terapeuta recopilar


información inicial sobre el cliente y establecer un primer contacto.

2. Entrevista inicial: Puede haber varias entrevistas iniciales cuyo objetivo es establecer un
vínculo afectivo sólido entre el terapeuta y el cliente. Durante esta etapa, el terapeuta se
centra en escuchar atentamente al cliente y comprender su problemática.

3. Encuadre: Es el marco o contrato terapéutico que se establece entre el terapeuta y el cliente.


Incluye aspectos como la frecuencia y duración de las sesiones, los honorarios, el lugar de las
sesiones y las políticas específicas del terapeuta, como su margen de tolerancia ante
tardanzas o faltas.

4. Re-encuadre: En algunos momentos de la terapia, es posible que se introduzcan nuevas


políticas o reglas que sean incluidas en el encuadre inicial. El re-encuadre implica la
aceptación de estas nuevas políticas por parte del cliente.

5. Desencuadre: En situaciones excepcionales, se puede romper el encuadre establecido. Por


ejemplo, en casos de patologías severas o cuando el cliente no puede desplazarse, el
terapeuta puede realizar visitas al domicilio del cliente.

6. Rapport: Se refiere a la relación terapéutica y la conexión emocional entre el terapeuta y el


cliente. El rapport es fundamental para establecer un ambiente de confianza y colaboración en
el proceso terapéutico.

7. Intervención: La intervención es cualquier acto terapéutico realizado por el terapeuta. Puede


involucrar el uso de técnicas específicas, como el silencio prolongado, cambios en las políticas
o no responder inmediatamente a un mensaje. El tipo de intervención dependerá del enfoque
terapéutico y del proceso terapéutico en sí.

8. Interpretación: La interpretación implica re-significar y dar nuevos significados a lo expresado


por el cliente. Puede ocurrir después de una indagación y una intervención adecuada por parte
del terapeuta. En terapias cognitivas, por ejemplo, se busca reestablecer significados
asignados a ciertas representaciones.

9. Señalamientos: Se refiere a enfatizar aspectos clave del discurso del cliente. Pueden ser
descriptivos, resaltando información relevante, o imperativos/indicativos, donde el terapeuta
señala algo enfáticamente para provocar una reacción en el cliente.

10. Primera sesión: La primera sesión terapéutica tiene como objetivo principal lograr una re-
elaboración del problema por parte del cliente, explorando sus preocupaciones y
estableciendo metas terapéuticas.

11. Notas de seguimiento: El terapeuta puede tomar notas después de cada sesión para registrar
los avances, los síntomas nuevos y las acciones importantes realizadas en el proceso
terapéutico. Estas notas contribuyen a la construcción de la historia clínica del cliente.

12. Historia clínica: Es un registro sistemático y detallado del caso del cliente. La historia clínica es
una
Los componentes básicos de una psicoterapia incluyen:

1. El terapeuta: Es el profesional capacitado en psicoterapia que guía y facilita el proceso


terapéutico. El terapeuta utiliza sus conocimientos, habilidades y experiencia para establecer
una relación terapéutica sólida con el cliente, proporcionar apoyo emocional, realizar
evaluaciones, diseñar intervenciones y trabajar en colaboración para alcanzar los objetivos
terapéuticos.

2. El cliente/paciente: Es la persona que busca ayuda y participa activamente en la terapia. El


cliente aporta su experiencia, pensamientos, emociones y desafíos personales al proceso
terapéutico. Es importante que el cliente esté dispuesto a participar de manera activa y
abierta en la terapia para lograr los mejores resultados.

3. El encuadre: Se refiere a los parámetros y límites que establecen el marco de la terapia.


Esto incluye aspectos como la frecuencia y duración de las sesiones, el lugar donde se
llevan a cabo, los honorarios, las políticas de cancelación y otros acuerdos logísticos. El
encuadre proporciona estructura y claridad en la terapia, estableciendo las bases para una
relación terapéutica segura y confiable.

4. El contrato: Es un acuerdo explícito entre el terapeuta y el cliente que establece los


objetivos terapéuticos, los roles y responsabilidades de ambas partes, las expectativas
mutuas y las pautas de confidencialidad. El contrato terapéutico brinda orientación y
dirección al proceso de tratamiento y asegura que ambas partes estén alineadas en cuanto a
las metas y las formas de trabajo.

5. Los objetivos: Son los resultados deseados de la terapia. Los objetivos pueden variar según
las necesidades y metas individuales de cada cliente. Pueden incluir la reducción de
síntomas, el desarrollo de habilidades de afrontamiento, el mejoramiento de las relaciones
interpersonales, el aumento de la autoestima o el logro de un mayor bienestar emocional.
Los objetivos terapéuticos se establecen en colaboración entre el terapeuta y el cliente.

6. Los procedimientos y técnicas: Son las herramientas y enfoques específicos utilizados por
el terapeuta para abordar los desafíos del cliente y promover el cambio. Estos pueden incluir
técnicas cognitivas, conductuales, psicodinámicas, humanistas, entre otras, dependiendo del
enfoque terapéutico utilizado. Los procedimientos y técnicas son adaptados a las
necesidades individuales de cada cliente y pueden evolucionar a lo largo del proceso
terapéutico.

El diagnóstico juega un papel importante en la psicoterapia, ya que proporciona una


comprensión más profunda de la problemática del cliente, ayuda en la toma de decisiones sobre
el tratamiento y las intervenciones, y guía la planificación terapéutica. Este implica la evaluación y
clasificación de los síntomas y las características del cliente según los criterios establecidos en
los manuales de diagnóstico, como el DSM-5. La primera entrevista es un paso crucial en el
inicio de la psicoterapia. Durante esta entrevista, el terapeuta recopila información detallada sobre
el motivo de consulta, los antecedentes personales, la historia familiar, los síntomas actuales, los
eventos estresantes y otros aspectos relevantes. Además, se establece una relación inicial con el
cliente, se brinda información sobre la terapia y se responden preguntas. La primera entrevista
también puede implicar la realización de evaluaciones o pruebas específicas, según sea
necesario. En base a la información recopilada, el terapeuta puede iniciar el proceso de
diagnóstico y comenzar a planificar las intervenciones terapéuticas adecuadas.

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