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La Corporeidad y Motricidad en Discapacitados

El documento discute la corporeidad y la motricidad en personas con discapacidad. Explica que la corporeidad se refiere a la experiencia corporal que involucra dimensiones emocionales, sociales y simbólicas. La motricidad se define como la capacidad de producir movimientos y se divide en motricidad gruesa y fina. También describe las dimensiones del sujeto con discapacidad, incluidas las dimensiones corporal, intelectual, emocional y social.
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La Corporeidad y Motricidad en Discapacitados

El documento discute la corporeidad y la motricidad en personas con discapacidad. Explica que la corporeidad se refiere a la experiencia corporal que involucra dimensiones emocionales, sociales y simbólicas. La motricidad se define como la capacidad de producir movimientos y se divide en motricidad gruesa y fina. También describe las dimensiones del sujeto con discapacidad, incluidas las dimensiones corporal, intelectual, emocional y social.
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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA.

UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA EXPERIMENTAL LIBERTADOR.


INSTITUTO DE MEJORAMIENTO PROFESIONAL DEL
MAGISTERIO EXTENSION LA ASUNCION

LA CORPOREIDAD Y LA MOTRICIDAD EN LA
DISCAPACIDAD DEL SUJETO

TUTOR: AUTOR:
FREDDY RAMOS JOSÈ PÉREZ

La Asunción, septiembre 2023


La Corporeidad
Los grupos sociales construyen concepciones del cuerpo y las
transforman a lo largo del tiempo. Sus rasgos toman sentido y adquieren
significado según la época, el grupo social y el contexto. Por lo tanto, el cuerpo
es una realidad orgánica y cultural. El cuerpo materializa a la persona, la hace
presente y determina su existencia (Le Breton, 2010). Esta premisa lleva a
repensar el cuerpo en la constitución humana.
En la experiencia corporal desarrollamos pensamientos, sentimientos e
imaginamos mundos posibles. Reconocer su complejidad es recuperar el
significado de la existencia humana (Morin, 1998). El concepto de corporeidad
propuesto por Merleau-Ponty (1908-1961), “alude a la experiencia corporal que
involucra dimensiones emocionales, sociales y simbólicas.
La corporeidad es para él fruto de la experiencia propia y se construye a
través de la apertura sensible del cuerpo al mundo y a los otros.” (González &
González, 2010:176). El ser se ubica en un lugar, en un tiempo y en un grupo.
A partir de él se interactúa en una cultural establecida por lo social. La
corporeidad como expresión de lo humano es fruto de la experiencia propia y
se construye a través de la apertura sensible del cuerpo al mundo y a los otros.
El cuerpo no puede verse como un objeto a ser entrenado o modelado,
sino como el mediador que nos hace ser lo que somos. En palabras de Manuel
Sergio (1996) la corporeidad implica la presencia del hombre en el mundo, el
cual aprenderá a sentir y pensar a través de la acción y la percepción, siendo
esto una instancia clave para llegar a una conciencia de sí.
La corporeidad es un hecho social total de la experiencia corporal, el ser
cuerpo es del orden de la complejidad y trasciende las fronteras disciplinares
(Morin, 2008). Grasso señala que la corporeidad reconoce un hecho indudable
que “somos cuerpo” (2008:5), en sus palabras señala: La corporeidad es la
integración permanente de múltiples factores que constituyen una única
entidad. Factores psíquico, físico, espiritual, motriz, afectivo, social e intelectual
constituyentes de la entidad original, única, sorprendente y exclusiva que es el
ser humano: Soy yo y todo aquello en lo que me corporizo, todo lo que me
identifica. Somos cuerpo y nos constituimos a partir de él y con los otros, en la
interacción y la relación con el mundo.
Esta experiencia conforma al ser humano y responde a una serie de
exigencias y sentidos. El cuerpo es medio y lugar de pensamientos,
sensaciones y emociones. Lo que pensamos, hacemos, sentimos e
imaginamos se construye a partir de él. La corporeidad replantea las
implicaciones individuales y sociales con el mundo. Esta inmersión se inicia
después del nacimiento, cuando el ser se separa del cuerpo materno y emerge
en el mundo.
El cuerpo los posiciona y los relaciona para aprender sobre el cuerpo a
partir del propio cuerpo. Nacemos con un cuerpo que, desde el momento del
nacimiento, a través de la acción, del movimiento se adapta, transforma y
conforma como corporeidad. Esta conformación viene dada por el movimiento,
por la acción y por la percepción sensorial (vista, oído, tacto, gusto, olfato y
percepción cinestésica).
Los niños con discapacidad motora se constituyen de acuerdo a su
especificidad que define sus desplazamientos y para algunos también influye
en su cognición y lenguaje - neuromotora-. Hace falta indagar sobre la
trascendencia del cuerpo en la vida de los niños con discapacidad, porque no
podemos separar el cuerpo de su pensamiento, la comunicación, los
sentimientos y los sueños.
la corporeidad puede ser de dos tipos: en uno, la conceptualización
metafórica está basada puramente en una experiencia física (como un
incremento en la presión sanguínea); en el otro, está basado en una
experiencia que es tanto cultural como física (como las experiencias en una
familia durante la infancia temprana).
La importancia de la corporeidad y motricidad
Las relaciones entre motricidad y corporeidad son fundamentales en una
consideración de desarrollo humano. Mostrar las particularidades de cada una
de ellas, así como de sus dimensiones, y analizar su fuerte articulación, nos
resulta importante para comprender la naturaleza humanizadora de las misma
La motricidad considera el movimiento como un medio de comunicación,
expresión y relación con los demás, teniendo un papel fundamental en el
desarrollo armónico de la personalidad, debido a que los niños y niñas no solo
desarrollan sus habilidades motoras, sino que esta les permite integrar el
pensamiento,
La motricidad, según diferentes corrientes psicomotoras, se define como
la capacidad de producir movimientos, los cuales son producto de la
contracción muscular que se produce por los desplazamientos y segmentos del
cuerpo, a la vez, que por la actitud y el mantenimiento del equilibrio (Zapata,
1989).
La motricidad se refiere a la capacidad de controlar los movimientos del
cuerpo. En ella, intervienen todos los sistemas de nuestro cuerpo y va más allá
de la realización de movimientos y gestos. Incluye además la espontaneidad, la
creatividad, etc. Al nacer un niño sus movimientos son involuntarios e
inconscientes.

Los tipos de motricidad

Se dividen en dos grupos: motricidad gruesa y motricidad fina”. La


motricidad gruesa incluye cualquier gran movimiento que se realice con los
brazos, piernas, pies o incluso el cuerpo como un todo. Mientras que la
motricidad fina es la facultad de hacer movimientos que requieren de precisión
La motricidad y corporeidad son dimensiones que guardan sus
particularidades, pero que se funden en esa substancia que configura la
dimensión corpórea/motricia del ser humano. Lo corpóreo que se configura
desde el cuerpo creado y lo motricio descifrado desde eso que le agregamos al
movimiento de que venimos dotados naturalmente. Motricidad y corporeidad
ayudan a configurar la humanidad del ser humano como un todo indisoluble. En
síntesis, la motricidad es la humanización del movimiento y la corporeidad es la
humanización del cuerpo.
Desde la perspectiva psico-corporal, el concepto de corporeidad es
considerado como la percepción individual del cuerpo, que es posible gracias a
la cinestesia, lo que implica que solo puede usarse en la vida. Es, además, la
que le permite al ser humano establecer vínculos emocionales mediante el
cuerpo
El sujeto con discapacidad

De esta forma se ha construido el sujeto con discapacidad, para


ser asistido: diagnosticado, tratado, cuidado, educado o reformado. Es habitual
que al estudiar y analizar temas relacionados con la discapacidad nos
olvidemos de que detrás de todos ellos hay personas o sujetos con
discapacidad, que no siempre tienen o deben ser asistidos. Es necesario que el
objeto de investigación o de la intervención se convierta en el sujeto de las
mismas, pero no como sujeto asistible, enfermo o paciente. Como dice Latour
en Reensamblar lo social. Una introducción a la teoría del actor-red (2008), hay
que seguir a los actores mismos y hay que “permitir a los actores desplegar
sus propios y diversos cosmos, por más contraintuitivos que
parezcan” (2008:43). En definitiva, hay que acercarse a la discapacidad a
través de las personas con discapacidad y de una manera global, teniendo en
cuenta las diversas dimensiones de cada ser humano, todas ellas relacionadas
entre sí (Planella, 2006):
 Dimensión corporal – La corporeidad es un elemento fundamental ya
que no sólo tenemos un cuerpo sino que somos cuerpo. Nuestro
aspecto físico forma parte de nuestra identidad y a través del cuerpo,
nos relacionamos con los demás. El cuerpo es un elemento clave en las
personas con discapacidad sea ésta física, psíquica o sensorial. Por lo
tanto, es importante prestar atención a los distintos niveles relacionados
con el cuerpo: Sensual – consiste en respetar el cuerpo, cuidarlo,
acariciarlo y se asocia a aspectos como ver, escuchar, oler, tocar, comer,
dormir o sexualizar; Consciente – su interioridad, su corporeidad, ya que
el cuerpo es una fuente de conocimiento y es la forma (verbal y no
verbal) de conectarse con el mundo; Afectivo – son los sentimientos, los
afectos y las emociones que, muy a menudo, quedan escondidas;
y Social – es la relación del cuerpo con la estructura social
(incorporación).
 Dimensión intelectual – Esta dimensión permite a los seres humanos
actuar de forma intencionada, pensar de forma racional y adaptarse a su
entorno. Los elementos que entran en juego son: las sensaciones, la
percepción, la memoria, el pensamiento y las funciones expresivas
(gestos, movimientos, palabras). A través de estas funciones el sujeto
busca dar sentido a su vida y las personas con discapacidad no son una
excepción.
 Dimensión emocional – Si hablamos de emocionalidad, nos referimos
a las emociones y a los sentimientos, que implican las otras dimensiones
(el cuerpo, el intelecto o las relaciones). Las emociones pueden ser
primarias (miedo, alegría, tristeza o ira), ligadas a las sensaciones (dolor,
placer, asco) o ligadas a la autoestima (vergüenza, orgullo, culpa,
inferioridad, fracaso, éxito, etc.). El desarrollo emocional está ligado al
desarrollo social.
 Dimensión social – El ser humano es un ser social, es una frase que
utilizamos continuamente. No somos autosuficientes y necesitamos a los
otros para vivir. Las personas con discapacidad no pueden estar o vivir
aisladas de la comunidad y cualquier análisis tendrá que tener en cuenta
esta perspectiva.
 Dimensión espiritual – Esta dimensión está ligada a las preguntas y
respuestas sobre el sentido de la vida, los valores, las creencias. Es
importante considerar la biografía de cada persona con discapacidad y
respetar su propio proceso.

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