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Estrés Laboral: Causas y Manejo

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UNIVERSIDAD CATÓLICA

“NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCION”


UNIDAD PEDAGÓGICA GUARAMBARÉ
Benjamin Aceval c/Acceso Sur

COMPORTAMIENTO
ORGANIZACIONAL

Tema: Estrés en el Trabajo

Integrantes:

➢Lisset Augusto
➢Shirley Prieto
➢Zuni Rotela
➢Maria Samaniego

2° Curso – Ciencias Contables


2° Semestre – Año 2023

GUARAMBARÉ - PARAGUAY
INDICE

INTRODUCCIÓN ................................................................................................................ 3
ESTRÉS EN EL TRABAJO ..................................................................................................... 4
CAUSAS DEL ESTRÉS LABORAL .......................................................................................... 5
FACTORES POTENCIALES DEL ESTRÉS LABORAL ............................................................... 6
• Factores ambientales ................................................................................................ 6
• Factores organizacionales .......................................................................................... 6
• Factores personales.................................................................................................... 6
DIFERENCIAS INDIVIDUALES ............................................................................................. 8
CONSECUENCIAS DEL ESTRÉS ........................................................................................... 9
• Síntomas fisiológicos .................................................................................................. 9
• Síntomas psicológicos ................................................................................................ 9
• Síntomas en el comportamiento ................................................................................ 9
RIESGOS DEL ESTRÉS PARA LA SALUD ............................................................................. 10
MANEJO DEL ESTRÉS LABORAL ....................................................................................... 12
¿COMO GESTIONAR EL ESTRÉS EN EL ENTORNO LABORAL? .......................................... 14
ESTRATEGIAS PARA PROMOVER LA SALUD MENTAL EN EL TRABAJO ............................ 14
INTERVENCIÓN SOBRE LA ORGANIZACIÓN .................................................................... 15
CONCLUSIÓN................................................................................................................... 17
BIBLIOGRAFIA ................................................................................................................. 18
INTRODUCCIÓN

El estrés en el trabajo es algo común que se experimenta dentro del ámbito


laboral y que tiene consecuencias importantes tanto para los empleados como para las
empresas.
El estrés laboral se ha convertido en un tema de gran relevancia en el mundo
actual, ya que puede tener consecuencias graves en la salud y el bienestar de los
trabajadores, así como en la eficiencia y el desempeño en las empresas. Este tipo de
estrés puede originarse por diversos factores, como una carga de trabajo abrumadora,
plazos de entrega ajustados, conflictos en el entorno laboral, la sensación de no tener
control sobre las tareas, la inseguridad en el empleo y un desequilibrio entre la vida
laboral y personal.
Abordar el estrés laboral se ha convertido en una prioridad para muchas
empresas, entender todo lo que implica este tema es esencial tanto para el bienestar
de los empleados como para el éxito de las organizaciones. Permite tomar medidas
preventivas para mejorar la salud y al mismo tiempo el desempeño en el trabajo lo que
al final termina beneficiando a ambas partes.
A continuación abordaremos a profundidad lo que representa el estrés en el
trabajo siendo un desafío importante que impacta tanto a las personas como a las
organizaciones y como manejar este problema ya que es algo esencial para mantener
un ambiente laboral saludable y productivo.
ESTRÉS EN EL TRABAJO

El estrés es una condición dinámica en la que un individuo se ve confrontado


con una oportunidad, demanda o recurso relacionado con lo que el individuo desea y
cuyo resultado se percibe como incierto e importante. El estrés no necesariamente es
algo malo en sí mismo. Aunque es común que se analice el estrés en un contexto
negativo, también tiene un valor positivo.
Es frecuente que tales individuos utilicen el estrés positivamente para
aprovechar la ocasión y dar el máximo o casi. De manera similar, muchos profesionales
ven a las presiones y a las cargas de trabajo muy pesadas y plazos de entrega apretados
como desafíos positivos que mejoran la calidad de su trabajo así como la satisfacción
que obtienen por hacerlo.
Pero el estrés laboral es aquel que se produce debido a la excesiva presión que
tiene lugar en el entorno de trabajo. Generalmente es consecuencia del desequilibrio
entre la exigencia laboral (también propia) y la capacidad o recursos disponibles para
cumplirla eficientemente. Aunque en ocasiones, también puede originarse por factores
completamente ajenos al trabajador. Los síntomas pueden ir desde un ligero mal
humor hasta graves depresiones, y casi siempre suelen ir acompañadas de un cierto
agotamiento y debilidad física.

Es un fenómeno complejo que implica, estímulos, respuestas y procesos


psicológicos que median entre ambos supone un estado de organismo caracterizado
por el sobreesfuerzo es un proceso dinámico que involucra diferentes variables que
funcionan a diferentes niveles e interaccionan entre sí: agentes internos y externos,
estrategias de afrontamiento, respuestas psicológicas y fisiológicas (reacción al estrés),
variables moduladoras asociadas a elementos predisposiciones ( tipos de personalidad)
u elementos demográficos (sexo, edad.)

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) se refiere al estrés laboral


como: “Una enfermedad peligrosa para las economías industrializadas y en desarrollo;
perjudicando a la producción al afectar la salud física y mental de los trabajadores”.
Los costos humanos derivados del estrés son significativos, por ejemplo;
aproximadamente el 15 % de las enfermedades cardiovasculares de los hombres y del
20 % de las mujeres se deben al estrés relacionado con el trabajo. Otras enfermedades
asociadas al estrés; son los trastornos músculo-esqueléticos, gastrointestinales y
problemas de salud mental.

Del estrés, una de las aflicciones más comunes de la vida moderna, se ha


afirmado que es “la epidemia del siglo XXI” (Organización Internacional del Trabajo).
CAUSAS DEL ESTRÉS LABORAL

Las causas del estrés en el trabajo son múltiples. La población de riesgo más
elevado se encuentra entre los 35 y los 45 años de edad. En este momento de la vida
se combina una exigencia personal, en donde muchos tienen a su cargo hijos, tienen
cónyuges o parejas, con la entrada a un nivel del mercado laboral que es altamente
competitivo. Es decir, se suma la carga personal que cada uno lleva en ese momento de
la vida con el nivel de competencia laboral. Y en el entorno laboral siempre hay un
elemento, un agente o un estímulo que genera estrés y desequilibrio en la persona.
Dentro del ámbito laboral hay elementos que son considerados agentes
estresores, como por ejemplo:

• Presiones para terminar las tareas en un plazo determinado.


• Sobrecarga de trabajo, volumen, magnitud o dificultad.
• Infra carga de trabajo, volumen por debajo de lo necesario para
mantener un mínimo de actividad.
• Poca autonomía en el ritmo o en los tiempos de trabajo.
• Ambigüedad en la función, desinformación del puesto y desempeño de
funciones.
• Conflicto del rol, competencias que no pertenecen al puesto.
• Falta de seguridad, incertidumbre sobre la continuidad o no del trabajo.
• Exigencias de adaptación, cambios repentinos en la organización.
• Un supervisor exigente o control excesivo.
• Compañeros de trabajo, desagradables o tóxicos.
• Monotonía. Cuando el trabajo es repetitivo y no tiene nada de
complejidad. Tareas uniformes y poco estimulantes.
• Poca participación en la toma de decisiones.
• Estancamiento de la carrera profesional.
• Salario bajo.
• Cuando la persona percibe que no es competente para desarrollar la
tarea que se le ha asignado.
• Si las exigencias de las tareas son excesivas o así lo percibe el trabajador.

También producen estrés factores externos al trabajo, como la situación


macroeconómica, factores ambientales o sociales como la agresividad o el tráfico, los
problemas de pareja o familiares, situaciones de divorcio, procesos de duelo,
enfermedades de familiares, deudas o hipotecas, procesos judiciales, etc.
Además de los factores externos, no podemos quitar importancia al perfil
individual del trabajador, que puede ser la diferencia entre un individuo con estrés y
uno que sabe afrontar estas situaciones de forma sana.
FACTORES POTENCIALES DEL ESTRÉS LABORAL

• Factores ambientales: Así como la incertidumbre ambiental influye en el


diseño de la estructura de una organización, también influye en los niveles de estrés
entre los empleados de ésta. En realidad, las evidencias indican que la incertidumbre
es la razón principal por la que las personas tienen problemas para manejar los
cambios organizacionales. Hay tres tipos de incertidumbre ambiental: económica,
política y tecnológica.

Los cambios en el ciclo de los negocios generan incertidumbres económicas.


Cuando la economía está en contracción, por ejemplo, la gente siente ansiedad con
respecto de la seguridad en su empleo. Las incertidumbres políticas no tienden a crear
estrés entre los norteamericanos como sí lo producen en los empleados en países
como Haití o Venezuela. El cambio tecnológico es el tercer tipo de factor ambiental que
genera estrés. Debido a que las innovaciones hacen que las aptitudes y experiencia de
los empleados queden obsoletas en corto tiempo, las computadoras, robótica,
automatización y otras formas similares de innovaciones tecnológicas son una amenaza
para muchas personas y les ocasionan estrés.

• Factores organizacionales: En una organización no faltan los factores que


causan estrés. Ejemplos de ello son las presiones para evitar errores o finalizar las
tareas en un tiempo limitado, un jefe demandante e insensible, y compañeros
desagradables. Hemos clasificado esos factores alrededor de las demandas de la tarea,
de los roles e interpersonales. Las demandas de la tarea son factores relacionados con
el trabajo de una persona. Incluyen el diseño del trabajo del individuo (autonomía,
variedad de la tarea, grado de automatización, etc.), condiciones de trabajo, y
distribución física del sitio. Por ejemplo, las líneas de montaje generan presión en las
personas cuando su velocidad se percibe como excesiva. De manera similar, trabajar en
una sala saturada o en un lugar donde el ruido y las interrupciones son constantes,
aumenta la ansiedad y el estrés. Cada vez más, a medida que el servicio al cliente se
hace más importante, el trabajo emocional es una fuente de estrés. La sobrecarga del
rol se experimenta cuando se espera que el empleado haga más de lo que el tiempo
permite. La ambigüedad del rol se crea cuando las expectativas de éste no se
entienden con claridad y el trabajador no está seguro de lo que hace. Las demandas
interpersonales son presiones creadas por otros empleados. La falta de apoyo social de
los colegas y las malas relaciones interpersonales ocasionan estrés, en especial entre
los empleados con una gran necesidad social.

• Factores personales: Nuestra categoría final incluye los factores de la vida


personal del empleado, sobre todo los familiares, problemas económicos y las
características inherentes a la personalidad. Las encuestas nacionales demuestran de
manera consistente que las personas tienen relaciones afectivas familiares y
personales. Las dificultades conyugales, la ruptura de una relación y problemas con la
disciplina de los hijos, son ejemplos de problemas de relación que crean estrés en los
empleados que no se quedan en la puerta de entrada cuando llegan al trabajo. Los
problemas económicos creados por los individuos que se exceden en sus recursos
financieros es otro conjunto de dificultades personales que generan estrés para los
empleados y distraen su atención del trabajo. Sin importar su nivel económico, algunos
individuos son malos administradores del dinero o tienen deseos que superan su
capacidad de pago. Estudios realizados en tres diferentes organizaciones revelaron que
los síntomas de estrés reportados previamente a comenzar en un empleo eran
responsables de la mayor parte de la varianza en los síntomas de estrés reportados 9
meses después. Esto llevó a los investigadores a concluir que algunas personas tenían
una tendencia inherente a acentuar los aspectos negativos del mundo en general. Si
esto es cierto, entonces un factor significativo individual que influye en el estrés es la
disposición básica de la persona. Es decir, los síntomas del estrés expresados en el
trabajo en realidad se originan en la personalidad del individuo.
Los estresores son acumulativos: Un hecho que tiende a ser pasado por alto
cuando los estresores se analizan en forma individual, es que el estrés es un fenómeno
acumulativo. El estrés se acumula. Cada estresor nuevo y persistente se agrega al nivel
de tensión de un individuo. Por tanto, un solo estresor tal vez carezca de importancia
por sí mismo, pero si se agrega a un nivel de estrés ya elevado puede convertirse en “la
gota que derrame el vaso”. Si queremos evaluar la cantidad total de estrés a que está
sometido un individuo, tenemos que sumar su estrés por oportunidades, por
restricciones y por demandas.
DIFERENCIAS INDIVIDUALES

Algunas personas se desempeñan bien en situaciones de estrés, mientras que


otras se ven superadas por éstas. ¿Qué es lo que diferencia a las personas en términos
de su capacidad para manejar el estrés? ¿Cuáles son las distintas variables individuales
que moderan la relación entre los estresores potenciales y el estrés experimentado? Se
han encontrado al menos cuatro variables –percepción, experiencia de trabajo, apoyo
social y personalidad– como moderadores relevantes.
Los empleados reaccionan en respuesta a su percepción de la realidad más que
a la realidad misma. Por tanto, la percepción moderará la relación entre una condición
de estrés potencial y la reacción de un trabajador ante éste. Por ejemplo, el temor de
una persona a perder su empleo porque la compañía esté despidiendo personal puede
ser percibido por otra como una oportunidad para obtener una gran indemnización por
cese y comenzar su propio negocio. De modo que el potencial de estrés no radica en
las condiciones objetivas sino en la interpretación que de ellas hace el empleado.
Las evidencias indican que la experiencia en el trabajo tiende a relacionarse de
manera negativa con el estrés en el trabajo. ¿Por qué? Se han presentado dos
explicaciones, la primera de las cuales es la idea de una salida selectiva. Es más
probable que la rotación voluntaria ocurra entre personas que experimentan más
estrés.

Entonces, las personas que permanecen en la organización más tiempo son


aquellas con características de mayor resistencia al estrés o a las características del
estrés en su organización. La segunda es que las personas con el tiempo desarrollan
mecanismos para manejar el estrés. Como esto toma tiempo, los miembros más
antiguos de la organización tienen mayor probabilidad de adaptarse por completo y
deberían de experimentar menos estrés.
Hay una evidencia creciente de que el apoyo social –es decir, las relaciones con
los colegas o supervisores– mitiga el impacto del estrés. La lógica de esta variable
moderadora es que el apoyo social actúa como un paliativo y mitiga los efectos
negativos incluso de trabajos de mucha tensión. La personalidad también afecta el
grado en que las personas experimentan estrés y el modo en que lo manejan. Tal vez la
característica más estudiada de la personalidad en relación con el estrés, sea la
personalidad Tipo A. La personalidad Tipo A –en particular el aspecto de ella que se
manifiesta en hostilidad e ira— se asocia con mayores niveles de estrés y riesgos de
desarrollar enfermedades cardiacas. Más en específico, las personas que se enojan con
facilidad, mantienen un aspecto permanentemente hostil, y proyectan una
desconfianza cínica en los otros, tienen un riesgo más elevado de experimentar estrés
en ciertas situaciones.
CONSECUENCIAS DEL ESTRÉS

El estrés se manifiesta de varias maneras. Por ejemplo, un individuo que


experimente mucho estrés puede desarrollar presión sanguínea elevada, úlceras,
irritabilidad, dificultad para tomar decisiones rutinarias, pérdida del apetito,
propensión a sufrir accidentes, etc. Estos síntomas se agrupan en tres categorías
generales: fisiológicos, psicológicos y de comportamiento.

• Síntomas fisiológicos: La mayor parte de la atención que se prestó en un


principio al estrés estaba dirigida a los síntomas fisiológicos. Esto se debía sobre todo al
hecho de que el tema era investigado por especialistas en la salud y las ciencias
médicas. Estas investigaciones llevaron a la conclusión de que el estrés podía inducir
cambios en el metabolismo, aumentar los ritmos cardiaco y respiratorio, incrementar la
presión sanguínea, producir jaquecas e inducir ataques cardiacos.
No está clara la relación entre el estrés y los síntomas fisiológicos particulares.
Tradicionalmente los investigadores han concluido que había pocas, si acaso, relaciones
consistentes. Eso se atribuía a la complejidad de los síntomas y a la dificultad de
medirlos de manera objetiva. En tiempos más recientes, ciertas evidencias sugieren
que el estrés tiene efectos fisiológicos dañinos. Por ejemplo, un estudio relacionó las
demandas estresantes de trabajo con el aumento de la susceptibilidad a las
enfermedades respiratorias superiores y el mal funcionamiento del sistema
inmunológico, en especial en los individuos con autoeficacia baja.

• Síntomas psicológicos: El estrés ocasiona insatisfacción, y aquel relacionado


con el trabajo produce insatisfacción relacionada con el empleo, que en realidad es “el
efecto psicológico más simple y obvio” del estrés. Sin embargo, el estrés se manifiesta
en otros estados psicológicos: por ejemplo, tensión, ansiedad, irritabilidad,
aburrimiento e indecisión. Las evidencias indican que cuando se coloca a las personas
en trabajos con demandas múltiples y en conflicto, o en los que hay una falta de
claridad sobre los deberes, autoridad y responsabilidades, aumentan tanto el estrés
como la insatisfacción. De manera similar, entre menos control tengan las personas
sobre el ritmo de trabajo, mayores serán el estrés y la insatisfacción. Si bien se
necesitan más investigaciones para aclarar la relación, las evidencias sugieren que los
empleos que dan poca variedad, significancia, retroalimentación e identidad a quienes
los desempeñan, crean estrés y reducen la satisfacción e involucramiento en el empleo.

• Síntomas en el comportamiento: Los síntomas del estrés relacionados con


el comportamiento incluyen cambios en la productividad, ausentismo y rotación, así
como cambios en los hábitos alimenticios, más tabaquismo y consumo de alcohol,
habla rápida, inquietud y desórdenes del sueño.
RIESGOS DEL ESTRÉS PARA LA SALUD

La presión del ambiente laboral es inevitable: la carga de trabajo, plazos fijos


que cumplir, expectativas de desempeño y la búsqueda de reconocimiento forman
parte del día a día en la vida profesional; sin embargo, la sobrecarga de tareas
rutinarias en un ambiente peligroso u hostil terminan por generar un sentimiento de
tensión, impotencia y frustración constante conocido como estrés laboral, el cual
puede llegar a tener repercusiones nocivas para la salud física y mental del trabajador,
incluso fatales, de nos ser prevenidos y atendidas.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el estrés laboral es
identificado como un grupo de reacciones emocionales, psicológicas, cognitivas y
conductuales ante exigencias profesionales que sobrepasan los conocimientos y
habilidades del trabajador para desempeñarse de forma óptima. Por ejemplo, puede
sentir tensión muscular, aumento de presión sanguínea y ritmo cardiaco; miedo,
irritabilidad, enojo, depresión; presentar atención disminuida, dificultad para
solucionar problemas, disminuir su productividad, entre otros síntomas.
De forma científica, algunos estudios han hallado que altas exigencias laborales
dan como resultado siete veces mayor riesgo de agotamiento emocional; poco apoyo
de los compañeros, dos veces mayor riesgo de problemas en espalda, cuello y
hombros; bajo control del trabajo, dos veces mayor riesgo de mortalidad
cardiovascular y, mucha tensión puede producir tres veces mayor riesgo de morbilidad
por hipertensión.
Los riesgos directos del estrés laboral para la salud han sido relacionados con
cardiopatías, trastorno digestivos aumento de la tensión arterial y dolor de cabeza,
trastornos músculo-esqueléticos como lumbalgias. Recientemente un estudio de la
Academia Americana de Neurología halló una relación que las personas con trabajos
demandantes y poco control sobre ellos tienen 58% más probabilidades de sufrir una
isquemia y 22% más de hemorragia cerebral.

Así mismo, la OMS estima que entre el 21 y 32 por ciento de casos de


hipertensión en América Latina están relacionados con altas exigencias laborales y bajo
control.
Aun más, la prolongación del estrés por el trabajo puede generar trastornos en
la salud mental del empleado, como el "burnout" o desgaste emocional, afectando el
desempeño laboral o causando actitudes poco saludables como el consumo de alcohol,
tabaco y drogas, e incluso en casos extremos acciones fatales, motivadas además por
un contexto adverso interno y externo.

El estrés “puede llevar a una persona a la angustia, a la depresión e incluso al


suicidio, como lo ha puesto en evidencia la reciente crisis y recesión en Europa. Un
estudio europeo mostró el aumento de los suicidios en nueve países de los 10 países
europeos estudiados del 2007 a 2009. Aquellos países con situaciones económicas más
críticas fueron los que tuvieron un mayor aumento de los suicidios. Los cambios más
dramáticos se presentaron en Grecia en donde el número de suicidios aumento en un
19%; por cada incremento del 1% en el desempleo hubo un 0.8 por ciento de
incremento del 1% en el desempleo hubo un 0.8 por ciento de incremento de los
suicidios asociados en personas de menos de 65 años".

En este contexto, la OIT ha reconocido una relación entre el aumento del estrés
laboral y de otras enfermedades mentales relacionadas con el trabajo y los factores
tecnológicos, sociales y económicos, por ejemplo "exceso de información,
intensificación del trabajo y de las presiones temporales, mayores exigencias de
movilidad y flexibilidad, estar siempre 'disponible' debido a la tecnología de los
teléfonos móviles y, por último pero no menos importante, el miedo de perder el
trabajo.
La OIT y la OMS coinciden en identificar la principal causa del estrés laboral en
diversos factores que componen una mala organización en el trabajo, como
características del puesto, volumen y ritmo de trabajo, horarios, participación y control,
perspectivas profesionales, relaciones interpersonales y cultura institucional.
MANEJO DEL ESTRÉS LABORAL

El criterio general que pretende curar la enfermedad en forma aislada mediante


tratamiento paliativo de las alteraciones emocionales o reparación de las lesiones
orgánicas es sumamente simplista, limitado y poco racional. Así, el tratamiento contra
el estrés deberá ser preventivo y deberá lograrse ejerciendo las acciones necesarias
para modificar los procesos causales.
La prevención y la atención del estrés laboral constituyen un gran reto; los
criterios para contrarrestarlo deberán ser organizacionales y personales. Los médicos
de salud en el trabajo y profesionales afines, deben vigilar a sus pacientes y, cuando
sea posible, a toda la organización con el fin de manejar el estrés en forma efectiva,
aunque la participación del equipo de salud para efectuar cambios sustanciales con
frecuencia es más difícil, pues los gerentes y empleadores generalmente, buscan
resolver el problema de los trabajadores en forma individual, pero rechazan la
intervención en el origen del problema cuando esto implica la necesidad de cambios en
el lugar de trabajo, por la posible disyuntiva entre la ganancia económica y el bienestar
de los trabajadores.
El médico debe anticipar a la situación y aplicar medidas profilácticas efectivas,
la prevención primaria es un objetivo primordial; las acciones eficaces han demostrado
éxito económico en las empresas, al mejorar el estado de ánimo y el bienestar de los
trabajadores disminuyendo las enfermedades, remitiendo el ausentismo, elevando la
productividad y mejorando sustancialmente el desempeño y la calidad del trabajo.
Una forma de manejar el estrés, según Davis y Newstrom (2002), es la
biorretroalimentacion, en la que la persona obtiene retroalimentación instrumentada,
con la guía de un médico, para influir en el síntoma del estrés, como la frecuencia
cardiaca acelerada o el dolor de cabeza. En el pasado, se pensaba que los seres
humanos no podían controlar su Sistema Nervioso Autónomo (involuntario), que se
encarga de regular los procesos internos, como la frecuencia de los latidos del corazón,
el consumo de oxígeno, el flujo de los jugos gástricos y las ondas cerebrales. Hoy, se
tienen pruebas de que es posible ejercer cierto control sobre estos procesos internos,
de modo que la biorretroalimentación sea útil para disminuir los efectos indeseables
del estrés.

¿Cómo pueden las personas dar atención problema? los programas de atención
individual en los sitios de trabajo, contemplan la difusión de la información en cuanto
al estrés, sus causas y la forma de controlarlo a través de la educación para la salud de
los trabajadores, para ayudarlos a desarrollar habilidades personales que les permitan
reducir el problema, se emplea la distribución de trípticos, carteles, conferencias,
videos, etcétera. La idea principal consiste en tratar de identificar los agentes causales
del estrés, y lograr hacerlos evidentes al trabajador; mostrar a éste las posibilidades de
solución o el manejo inteligente del estrés, para poder actuar en consecuencia y
contrarrestarlo.
Es importante mejorar los hábitos del trabajador, la alimentación, el ejercicio
físico, los ritmos de sueño, así como propiciar las actividades recreativas, disminuir las
adicciones y evitar la vida sedentaria.
Además, son de gran utilidad las denominadas técnicas de atención, que
consisten en métodos para ayudar a los trabajadores a resolver sus reacciones
fisiológicas y psicológicas, con estrategias para reducir el estrés en el ambiente laboral.
También es importante que se practiquen ejercicios de relajación, auto
entrenamiento, biorretroestimulación, ejercicios respiratorios, autoestima, meditación
y aun yoga.
¿COMO GESTIONAR EL ESTRÉS EN EL ENTORNO LABORAL?

Algunas recomendaciones concretas para las empresas, que ayudan en


combatir el estrés negativo en el trabajo:

1. Realizar estudios de cargas de trabajo, que permitan identificar si las


tareas asignadas son acordes a las posibilidades del colaborador. También
es preciso revisar la organización de esas labores.
2. Generar una cultura de colaboración mutua entre trabajadores.
3. Mantener una comunicación abierta con los colaboradores en los
diferentes departamentos, entre las personas de diferentes puestos o
niveles, promoviendo el diálogo, el intercambio de inquietudes,
preocupaciones o propuestas. Esto enriquecerá el desarrollo de los
equipos de trabajo y se convertirá en un medio para canalizar el estrés.
4. Estimular la buena salud, promover el modelamiento de patrones
saludables de comportamiento, interacción, alimentación, ejercicio, entre
otros, que permitan un proceso de interiorización y apropiación de
principios de bienestar, que evite o contribuya a la disminución del estrés
negativo.
5. Gestionar la empresa como si fuera un organismo vivo en el que «todo-
está-interconectado» y en el que nada es independiente. Prestar atención
al perfil psicológico de los empleados y gestionarlos de manera científica y
eficiente.

ESTRATEGIAS PARA PROMOVER LA SALUD MENTAL EN EL TRABAJO

✓ Un ambiente sano y gratificante es importante para la salud mental positiva.


✓ Un espacio amigable para la salud mental en el trabajo, donde se:
— Valore la diversidad.
— Incluya servicios de salud que incorpore salud mental.
— Tenga programas y políticas que promuevan y apoyen la salud y el
bienestar de los trabajadores.
— Provea capacitación para supervisores en asuntos de salud mental.
— Mantenga la confidencialidad de los empleados.
— Brinde apoyo a los empleados que buscan tratamiento, requieran
hospitalización o permiso por incapacidad.
INTERVENCIÓN SOBRE LA ORGANIZACIÓN

Esta intervención debería realizarse siempre en primer lugar. Para prevenir el


estrés se ha de empezar a intervenir en la fase de diseño, teniendo en cuenta todos los
elementos del puesto de trabajo, integrando el entorno físico y social y sus posibles
repercusiones para la salud.
La prevención del estrés laboral ha de pasar por la intervención de la
organización.
Las intervenciones pueden y deben dirigirse hacia la estructura de la
organización, el estilo de comunicación, los procesos de formulación de decisiones, las
funciones y tareas en el trabajo, el ambiente físico y los métodos para capacitar a los
trabajadores.
La base para reducir el estrés consiste en mejorar la comunicación, aumentar la
participación de los trabajadores en las decisiones respecto al trabajo, mejorar las
condiciones ambientales; también debe considerarse la variedad y estimulación en las
tareas de trabajo.
Un aspecto importante para la prevención del estrés es el aumento del apoyo
social en las organizaciones, favoreciendo la cohesión de los grupos de trabajo y
formando a los supervisores para que adopten una actitud de ayuda con los
subordinados, ya que el apoyo social no sólo reduce la vulnerabilidad al estrés sino
también sus efectos negativos.
Considerando que el estrés es uno de los principales riesgos para la salud y la
seguridad, sería prudente incluir indicadores del mismo en la vigilancia de la salud
laboral e invertir en prevención del estrés es un ahorro de costes para la empresa, lo
que supone situarla en una posición ventajosa frente a la competencia.
El Instituto Nacional de Seguridad y Salud Laboral de Estados Unidos establece
las siguientes medidas preventivas en los lugares de trabajo:
• Horario de trabajo: procurar que los horarios de trabajo eviten conflictos con las
exigencias y responsabilidades externas al trabajo. Los horarios de los turnos
rotatorios deben ser estables y predecibles.
• Participación/control: dejar que los trabajadores aporten ideas a las decisiones
y acciones que afecten a su trabajo.
• Carga de trabajo: comprobar que las exigencias de trabajo sean compatibles
con las capacidades y recursos del trabajador y permitir su recuperación
después de tareas físicas o mentales particularmente exigentes.
• Contenido: diseñar las tareas de forma que confieran sentido, estímulo,
sensación de plenitud y la oportunidad de hacer uso de las capacitaciones.
• Roles: definir claramente los roles y responsabilidades en el trabajo.
• Entorno social: crear oportunidades para la interacción social, incluidos el
apoyo moral y la ayuda directamente relacionados con el trabajo.
• Futuro: evitar la ambigüedad en temas de estabilidad laboral y fomentar el
desarrollo de la carrera profesional.
Es decir:
• El trabajo debe ir de acuerdo con las habilidades y los recursos de los
trabajadores.
• Se debe permitir que el trabajador use sus habilidades para solucionar
problemas.
• Se deben establecer correctamente las funciones, tareas y responsabilidades
de cada uno de los trabajadores para evitar la ambigüedad.
• Se debe involucrar a los trabajadores para que participen en la toma de
decisiones, ya que mejora la comunicación en la organización.
• Se tiene que apoyar la interacción social entre los trabajadores fuera del
trabajo: celebraciones, juegos, etc.

La Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo,


aporta otra serie de recomendaciones como:
• Mejorar el contenido y la organización del trabajo para evitar los factores de
riesgo psicosocial.
• Controlar los cambios en las condiciones de trabajo y en la salud de los
trabajadores y su interrelación.
• Aumentar la sensibilización, informar, preparar y educar.
• Ampliar los objetivos y estrategias de los servicios de salud laboral o prevención
de riesgos.
CONCLUSIÓN

Podemos concluir con que la existencia de estrés en el trabajo es algo muy


común dentro de las organizaciones que afecta directamente la salud tanto física y
mental de los empleados. Aunque vemos esto como algo negativo no representa
necesariamente un rendimiento bajo. Las evidencias indican que el estrés tiene una
influencia positiva o negativa sobre el desempeño de los empleados dependiendo de
cada trabajador. A muchas personas una cantidad baja a moderada de estrés les
permite efectuar su trabajo mejor porque intensifica la intensidad de su labor, su alerta
y aptitud para reaccionar. Sin embargo una cantidad moderada sostenida de estrés
durante un período largo con el tiempo cobra factura y el desempeño laboral
disminuye y puede llevar a afectar incluso de una manera más grave.
Por lo tanto es importante que las empresas adopten medidas para reducir y
manejar el estrés laboral, como fomentar una cultura de trabajo saludable,
proporcionar apoyo emocional y recursos, ofrecer programas de capacitación y
desarrollo personal y promover un equilibrio adecuado entre el trabajo y la vida
personal.
BIBLIOGRAFIA

Escudero, Manuel. (2019). Estrés Laboral, qué es, causas, síntomas y como gestionarlo.
[Link]
gestionarlo/

Malvido, Andrea. (2023). Consecuencias del estrés laboral.


[Link]

Seguridad, Salud y Medio Ambiente. Prevecon (2018). El Estrés laboral: definición,


causas, consecuencias y como prevenirlo.
[Link]
prevenirlo/

Mansilla Izquierdo, Fernando. Favieres Cuevas, Alejandra. (2023). El Estrés laboral y su


prevención.
[Link]

Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social. (2017), Paraguay. ¿Sabías que el estrés
laboral puede afectar tu salud mental?
[Link]
[Link]

Robbins, Stephen P. y Jugde, Timothy A. Comportamiento Organizacional


Decimotercera Edición. Pearson Educación, México (2009).

Common questions

Con tecnología de IA

Social support acts as a buffer for workplace stress by providing emotional, informational, and practical assistance, thereby reducing the feeling of isolation and increasing resilience . It can be vital in minimizing stress impacts by offering a sense of belonging and reassurance during challenging times. Organizations can enhance social support by fostering positive interpersonal interactions and encouraging team-oriented activities . Providing training for supervisors to adopt supportive roles, facilitating open communication channels, and organizing social gatherings enhance the support network within the workplace . Additionally, policies that encourage collaboration and mutual assistance between coworkers can further strengthen this protective framework against stress .

Stressors in the workplace are cumulative, meaning that while an individual stressor might appear negligible, its effects compound when combined with other ongoing stressors . Each new stressor adds to an existing baseline level of stress, potentially reaching a threshold where it becomes overwhelming—often described as the straw that breaks the camel's back . This cumulative nature implies that effective stress management must address both individual stressors and their aggregation. Successful strategies should aim not just to reduce individual stressors but also to monitor and manage the overall stress load, considering all potential sources from work and personal life . This approach requires comprehensive stress audits and consistent follow-ups to implement interventions that target both immediate and longer-term stress reduction .

Job design and task demands significantly influence employee stress levels by affecting both autonomy and workload perceptions. High autonomy in job design can be a double-edged sword; while it may reduce stress by giving employees control, excessive independence may lead to additional pressure if not balanced with support . Task demands, such as workload and task complexity, directly contribute to stress; for instance, assembly line jobs can increase stress if the pace is perceived as too fast, while roles with ambiguous objectives can lead to uncertainty and anxiety . Moreover, jobs requiring high mental or emotional labor, like customer service, can be a stress source, as they demand self-regulation in emotionally charged scenarios . Thus, careful job design that considers these factors and offers corresponding support can help mitigate stress levels .

The perception and interpretation of stressors among employees vary widely due to individual differences in experience, personality, and social context . While some may view a high-pressure deadline as an exciting challenge, others might find it overwhelming, stressing the importance of subjective experiences in stress responses . This variation implies that workplace stress management policies should be flexible and adaptable to individual needs. Organizations should focus on personalized interventions, such as providing resources for stress management training and fostering an environment where employees feel comfortable expressing stress-related concerns . Managers should be attentive to individual cues and work closely with employees to tailor support and development opportunities, ensuring that stressors are perceived as manageable rather than insurmountable . This tailored approach can enhance employee satisfaction and productivity by aligning support with individual stress perceptions .

Workplace stress can be attributed to various factors categorized into environmental, organizational, and personal factors. Environmental factors include adverse working conditions like crowded spaces and constant noise, which increase anxiety . Organizational factors involve task demands, such as high autonomy and heavy workload, which can heighten stress when perceived as overwhelming . Personal factors, like unresolved personal issues and financial strain, contribute significantly by adding layers of stress that employees carry into their workplace . These factors are cumulative, meaning each can add to the existing stress level, leading to a critical tipping point where even minor stressors become overwhelming . The interplay and accumulation of these factors can intensify stress, thereby aggravating its impact on individuals and organizations .

Sustained workplace stress has profound negative effects on employee performance and organizational outcomes. Over time, continuous stress compromises an employee's physical and mental health, diminishing their productivity, decision-making abilities, and creativity . Such stress leads to increased absenteeism, higher turnover rates, and reduced job satisfaction, incurring significant costs for the organization . For businesses, the broader implications include decreased morale, impaired teamwork, and diminished organizational loyalty, leading to inefficiencies and a potential loss of competitive edge . Long-term stress also contributes to burnout, which severely affects workforce sustainability and organizational culture. Therefore, addressing sustained stress is crucial for maintaining not just employee well-being but also organizational health and productivity .

Individual differences play a significant role in how employees experience and cope with stress due to four main variables: perception, work experience, social support, and personality . Perception shapes how stress is interpreted; for example, the same situation may be seen as a threat by one person and an opportunity by another . Experienced workers tend to handle stress better, possibly due to selective retention in organizations or better stress management strategies developed over time . Social support from colleagues and supervisors can mitigate stress effects, acting as a buffer in high-stress situations . Personality traits, especially Type A characteristics such as hostility, can exacerbate stress and elevate health risks . These individual variables moderate the stress response, meaning employees will experience and manage comparable stress differently based on these factors .

Employees can employ several strategies to mitigate workplace stress, including time management, seeking social support, and engaging in physical exercise . Effective time management helps prioritization and reduces the feeling of being overwhelmed. Social support among peers acts as an emotional buffer, enhancing coping mechanisms . Regular physical activity contributes to stress reduction by releasing endorphins, which improve mood and energy levels. Mindfulness practices, such as meditation and breathing exercises, are also beneficial by fostering relaxation and enhancing concentration. These individual initiatives are effective when combined with organizational support and conducive work environments; however, they might be less impactful if systemic stressors remain unaddressed .

Organizational interventions can effectively prevent and manage workplace stress by focusing on both structural and social aspects of work. These include enhancing communication, allowing employee participation in decision-making, and improving working conditions . Structurally, organizations should design jobs to be meaningful and provide opportunities for employee engagement, ensuring work demands match individual capacities . Socially, promoting a supportive work environment through increased social support from supervisors and colleagues can mitigate stress effects . Additionally, clear role definitions can reduce ambiguity and associated stress . Proactive stress management involves training supervisors to adopt a supportive stance and fostering a cohesive team environment . These measures collectively aim to reduce stressors at their source and create a resilient organizational culture that values employee wellbeing .

Workplace stress manifests in physiological, psychological, and behavioral symptoms. Physiologically, it can lead to increased heart rate, elevated blood pressure, and headaches . Psychologically, stress can cause anxiety, irritability, and a decrease in job satisfaction . Behaviorally, stress may result in changes in productivity, increased absenteeism, higher turnover rates, and substance abuse . These symptoms can detrimentally impact employee health, increasing susceptibility to physical illnesses and deteriorating mental health. Consequently, productivity suffers as stress hampers concentration, decision-making, and overall performance, creating a cycle that affects both employee wellbeing and organizational efficiency .

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