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Semiotécnicas en Alteraciones del Lenguaje

Este documento describe las alteraciones del lenguaje que pueden ocurrir en personas con afasia. 1) Describe alteraciones a nivel subléxico como errores en sonidos, fonemas o sílabas. 2) Explica alteraciones léxicas y semánticas como parafasias verbales donde se sustituye una palabra por otra relacionada o no. 3) Menciona otros problemas como anomia donde hay dificultad para recuperar nombres.

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Semiotécnicas en Alteraciones del Lenguaje

Este documento describe las alteraciones del lenguaje que pueden ocurrir en personas con afasia. 1) Describe alteraciones a nivel subléxico como errores en sonidos, fonemas o sílabas. 2) Explica alteraciones léxicas y semánticas como parafasias verbales donde se sustituye una palabra por otra relacionada o no. 3) Menciona otros problemas como anomia donde hay dificultad para recuperar nombres.

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SEMIOLOGÍA DE LAS
ALTERACIONES DEL LENGUAJE

Los síndromes afásicos son conjuntos de signos y síntomas con un patrón de aparición más o
menos estable. En el presente apartado analizaremos algunos de los más relevantes que
caracterizan la patología afásica, y para ello hemos organizado las conductas verbales entre
producción, tanto oral como escrita, haciendo hincapié en aspectos como la denominación o la
repetición, y comprensión, también en su componente tanto oral como escrita (lectura), teniendo
en cuenta que el desarrollo de cada una de estas conductas tendrá un peso desigual, lo que se
debe a que conductas como la producción han sido más estudiadas a lo largo de los años y, por lo
tanto, ha sido en torno a la cual se ha desarrollado una literatura más extensa.

1. A LTERACIONES DE LA PRODUCCIÓN

La producción lingüística, junto con la comprensión, son las dos capacidades básicas del lenguaje
humano, tanto en su forma oral como en su forma escrita.
La producción del lenguaje se inicia con la intención comunicativa del individuo, que tras planificar
el mensaje que desea transmitir, selecciona la estructura sintáctica más adecuada, escoge las
palabras que mejor encajan en la estructura sintáctica prevista, y finalmente ejecuta los programas
motores destinados a producir los fonemas o grafemas correspondientes a las palabras, siempre
atento a la retroalimentación que el sistema de comprensión lleva a cabo sobre la producción
(Vega y Cuetos, 1999).
Sin embargo, determinadas lesiones en las áreas implicadas en todo este proceso, pueden
producir una serie de síntomas y signos, dando lugar a alteraciones en la producción lingüística. Y
es precisamente la semiología descriptiva de dichos trastornos lo que aquí pretendemos
desarrollar.

1.1. A LTERACIONES DEL LENGUAJE ORAL

1.1.1. ALTERACIONES SUBLÉXICAS (SONIDOS, FONEMAS Y SÍLABAS)

Las alteraciones del lenguaje oral que podemos encontrar en el ámbito subléxico son básicamente
producidas por la adición de un sonido, fonema o sílaba (ej.: mensa por «mesa»), por su omisión
(ej.: pidra por «piedra»), su sustitución (ej.: árcol por «árbol»), por el desplazamiento de estos (ej.:
pazato por «zapato») o por la combinación de más de uno de estos errores (ej.: porblima por
«problema»). Estas alteraciones son conocidas como errores segmentales.
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En caso de que una primera aproximación no nos permita identificar el tipo de alteración subléxica
producida, se puede hacer una referencia genérica, refiriéndose a la alteración como una
transformación subléxica.

En ocasiones, la producción de uno de los errores citados conlleva la producción de una palabra
que sí es real (ej.: sello por «silla»). En este caso, consideraríamos el error como léxico, a menos
que la persona produzca única y reiteradamente errores subléxicos.

Solo en los casos en que el error (ya sea subléxico o léxico) sea producido por una sustitución de
un elemento por otro de la misma categoría (y no por la adición, omisión o desplazamiento),
hablaremos de parafasia.
El término parafasia se reservará para los errores producidos en el lenguaje oral, utilizando los
términos paralexia y paragrafia para definir los errores de lectura y escritura respectivamente.

Se considera que una parafasia es silábica si hay una modificación en alguna sílaba de la palabra
(ej.: canasme por «canasta»), aunque en un lenguaje patológico sería más frecuente encontrar la
sustitución de una consonante antes que una parafasia que implicase una sílaba completa, debido
a la resistencia al cambio que experimentan con las vocales muchas personas con patología del
lenguaje.

Otro tipo de parafasias subléxicas serían las llamadas parafasias fon (propuestas por Luria, 1966 y
1976, y desarrolladas por Caplan 1992 y Kohn, 1993), que incluyen:

a. Las parafasias fonológicas, las cuales conforman alteraciones léxicas, ya que comporta la
sustitución de un fonema por otro, sin que exista una relación evidente entre el fonema emitido
y el que se pretendía emitir. Este tipo de parafasia es común en personas que han sufrido una
lesión hemisférica posterior, muy característica en personas con afasia de Wernicke .

b. Las parafasias fonémicas consisten en la sustitución o reemplazo de una serie fonémica, con
una mayor semejanza entre el fonema producido y el que se pretendía producir. Estas
parafasias son especialmente características del lenguaje de personas con afasias de
conducción .

c. Las parafasias fonéticas se producen debido a un error en la articulación de la palabra,


dándose una sustitución de un rasgo fonético originado por un cambio en el punto de
articulación. Este tipo de parafasias son habitualmente producidas por personas con afasia de
Broca , aunque también pueden observarse en cuadros disártricos o apráxicos.

Lectura recomendada
Para profundizar en el análisis de las parafasias fonológicas, fonémicas y fonéticas:
F. Diéguez-Vide (2004). Fenomenología en afasiología: claves –prácticas– para un diagnóstico –lingüístico–
eficaz . En: Beatriz Gallardo y Montserrat Veyrat (eds.). Estudios de lingüística clínica: lingüística y patología
(págs. 57-70). Valencia: AVaLCC.
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A NARTRIA
Las parafasias fonéticas, junto con otros errores segmentales como la adición, omisión o desplazamiento de
rasgos fonéticos, forman parte de un tipo de desviaciones fonéticas o articulatorias llamadas anartria, típicas
de la afasia de Broca. En muchos casos se realizan omisiones del inicio de las palabras, con una mayor
presencia de errores en la articulación de consonantes.

1.1.2. ALTERACIONES LÉXICAS Y SEMÁNTICAS

Los errores que afectan al ámbito léxico-semántico hacen referencia a la extracción de la forma
fonológica de las palabras y a su relación con su significado. Aparte de las alteraciones
semánticas que podemos encontrar de forma general en distintos cuadros afásicos, es común
observar dificultades semánticas en alguna etapa de la evolución de cuadros neurodegenerativos,
como la demencia semántica, la enfermedad de Alzheimer o la afasia progresiva primaria.

a. Alteraciones fonológicas generales. Son aquellas en las que existe una producción de
pseudopalabras debido a lo que hemos descrito previamente como errores segmentales, es
decir, por adición, omisión, desplazamiento o sustitución de un sonido, fonema o sílaba.

b. Parafasias verbales o léxicas. Producidas por la sustitución de una palabra por otra. Estos
errores pueden ser entre:
 Palabras no-relacionadas semánticamente (ej.: mano por «coche»). Este tipo de parafasias se pueden observar en personas con afasias sensoriales

transcorticales (Berthier y Green, 2007).

 Parafasias relacionadas formalmente. Existe un paralelismo entre la palabra producida y la


deseada en cuanto a número de sílabas, tonicidad, sonidos internos, etc. Además, la palabra
producida, a diferencia de las parafasias fon, tiene significado real (ej.: mama por «mano»).
 Arxenofasias. En culturas bilingües o políglotas, se refiere a la producción de una palabra en
una lengua cuando el individuo está hablando en otra diferente, cuando ambas son
conocidas por la persona. Esta alteración la podemos encontrar tanto en el lenguaje oral
como en el escrito.

P ATOLOGÍA BILINGÜE

Existen dos trastornos que se pueden observar frecuentemente en poblaciones bilingües, que son:
a. Cambio patológico de lenguas. Desorden pragmático en el que los individuos bilingües con
alteraciones neurológicas pueden mostrar una mayor dificultad en usar ambas lenguas por separado al
comunicarse (Muñoz, Marquadat y Copeland, 1999). Esta alteración estaría relacionada con lesiones
del lóbulo frontal (Fabbro, 1999; Fabbro, Skrap y Agliotiti, 2000)
b. Mezcla patológica de lenguas. Mezcla de palabras de distintas lenguas en una misma oración
(Sánchez Bernardos, 1989). Esta alteración estaría relacionada con lesiones del área postrolándica, y
se produce principalmente en afasias fluidas (Fabbro, 1999; Fabbro, Skrap y Aglioti, 2000).
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c. Parafasias semánticas. Una parafasia semántica supone la sustitución de una palabra por otra
con un significado relacionado (ej.: elefante por «jirafa»), hecho que se puede producir por una
alteración en el acceso al contenido semántico , y por lo cual se produce una palabra que hace
referencia a un concepto con características similares (Ellis, Kay y Franklin, 1992; Howard y
Orchard-Lisle, 1984); por una alteración en el acceso a la palabra del léxico fonológico de
salida , de manera que, aunque se acceda al concepto, no se seleccione la palabra adecuada
(Kay y Ellis, 1987), o debido a un pérdida de las representaciones léxicas (Howard, 1995).

d. Anomia. La anomia hace referencia a la incapacidad para la


recuperación del nombre de un concepto. Es habitual en Un fenómeno habitual en la
estos casos observar la presencia de una cierta latencia, denominación es el TPL
que indica la búsqueda de la palabra. Esta latencia puede («tenerlo en la punta de la
lengua»), descrito por Brown y
estar vacía (silencio) o puede darse una conducta de
McNeill en 1966 con las siglas
aproximación, en la que se producen múltiples intentos de inglesas TOT («tip of the
acercamiento a la palabra, llevando a cabo una tongue»).
autocorrección hasta llegar o acercarse a la producción
correcta. En el caso de que en el intento de aproximación se
consiga el efecto contrario, es decir, que dicha conducta lleve a un alejamiento de la palabra
deseada, estaremos ante una conducta de descarte.
Estas conductas son poco frecuentes en casos de individuos con anosognosia, ya que no existe
una conciencia del error y, por lo tanto, no existe la necesidad de llevar a cabo una conducta de
aproximación a la palabra adecuada.

e. Circunloquios. Los circunloquios se observan ante la dificultad de producir un término concreto,


sustituyendo este por varios términos para expresar una idea o concepto para el que se podría
utilizar una o pocas palabras.

f. Neologismos. Un neologismo es aquella producción


Í NDICE DE SIMILARIDAD FONÉMICA
inexistente en la lengua oral y escrita del individuo, y que
Existe un índice de similaridad
además suele ser ininteligible. Podemos observar la
fonémica que propusieron Peña-
producción de neologismos tanto en algunos cuadros Casanova y Barraquer-Bordas
afásicos, como en algunos cuadros psicóticos. (1983) y que permite distinguir
Un discurso lleno de neologismos sería conocido como jerga entre neologismos y parafasias
neologística o jergafasia neologística. fonológicas.

1.1.3. ALTERACIONES DE LA PRODUCCIÓN SINTÁCTICA

a. Agramatismo → hace referencia a la omisión de morfemas gramaticales (como número, género,


tiempo, persona o modo de la palabra) y de palabras función ; también se puede observar una
alteración del orden sintáctico de la palabra y alteraciones en la prosodia , y suele estar
principalmente relacionado con afasias de Broca .
Pese a esta descripción, se observa una gran variabilidad tanto interindividual como inter e
intralingüística, por lo que se han descrito cuadros de agramatismo morfológico y sintáctico, o
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cuadros con únicamente agramatismo morfológico o sintáctico . Por lo general, en todos ellos,
se ha observado una relativa preservación de las palabras de contenido, lo que en ocasiones
puede llevar a un habla telegráfica, con una mayor dificultad para la producción de verbos, que
es lo que Ardila y Rosselli (1994) denominaron como averbia.

Ejemplos
–¿Cuál es su lengua materna?
– Madre también en catalán e hijos catalán a todos .
– Si en castellano, yo castellano. Si en catalán, yo catalán .
Describiendo un dibujo en el que una niña da flores a su profesora:
– La niña es…, es rosas. La niña es rosando .
– La niña es flor a la mujer .
Ejemplos extraídos de Badecker y Caramazza (1985) en Diéguez-Vide y Peña-Casanova
(2012).

b. Paragramatismo. Se puede tratar de un patrón de sustitución de morfemas gramaticales o de


sustitución de un sintagma por otro sintagma . Se observa el uso de palabras función y
morfemas de flexión nominal y verbal, pero estos no se colocan correctamente dentro de la
estructura sintáctica. El paragramatismo se observa predominante en afasias de Wernicke ,
aunque también se pueda ver en individuos con afasias de Broca y presencia de agramatismo.
A diferencia del agramatismo, en el paragramatismo se puede observar la sustitución de
palabras función. Asimismo, un individuo con afasia de Wernicke, mostrará una mayor
tendencia a la logorrea, por lo que, pese a que en el agramatismo y en el paragramatismo las
palabras contenido puedan estar más conservadas, la cantidad de este tipo de palabras será
mucho mayor en un individuo con afasia de Wernicke y paragramatismo que en un individuo con
afasia de Broca y presencia de agramatismo o paragramatismo.

1.1.4. ALTERACIONES EN LA REPETICIÓN

La repetición en algunos contextos se puede entender como una conducta lingüística alterada, que
implica la producción repetitiva inadecuada de un estímulo.

a. Ecolalia. La ecolalia es la tendencia involuntaria a la repetición de las emisiones producidas


previamente por otro hablante, sin que exista un objetivo comunicativo en su producción.
Según el momento de la repetición, podemos distinguir entre la ecolalia inmediata, producida
justo cuando la emisión del otro hablante ha sido finalizada, o incluso antes de que este haya
acabado; y la ecolalia retrasada, cuando la repetición se utiliza fuera de contexto, tiempo
después de que la emisión que sirve para la repetición fuese producida.
Podemos observar la presencia de ecolalia en la fase aguda de afasias transcorticales motoras
(junto con mutismo y perseveraciones), o en afasias transcorticales sensoriales y mixtas
(Berthier, 1999). También se puede observar ecolalia en individuos con síndrome de Tourette
completo o en fases avanzadas de algunas demencias tanto corticales como subcorticales,
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esquizofrenia, autismo, etc.

b. Perseveración. Se conoce como perseveración recurrente a aquella conducta no-intencionada


de repetición inapropiada de un estímulo. El individuo reacciona a un estímulo nuevo con un
estímulo verbal emitido anteriormente.

Ejemplos Extraídos de Perelló y otros (1984), en Diéguez-Vide y Peña-Casanova (2012).


Ante una tarea de denominación, el individuo presenta las siguientes respuestas:
 Niño: una persona o una criatura .
 Pipa: Un anuncio…, ¡ah Una pipa, ¿no?
 Llave: Esto es un… hierro calibre, dijéramos, de una llave, de una puerta de un objeto, de…
una cosa así, por ejemplo .
 Reloj de pared: Pues… esto también esto es un anuncio de…, de un reloj, o de un… un
anuncio, o… un anuncio de lo que se, en una casa, en una…
 Racimo de uvas: esto sí, esto yo creo que es un anuncio de lo que se anuncia, por ejemplo,
de lo que están dándose en una casa, en una puerta, en una llave, en… un anuncio de, de,
de…
Podemos hablar de tres cuadros clínicos relacionados con la perseveración:
 Palilalia. Perseveración recurrente de una parte de la emisión (normalmente la parte final),
que se repite un número más o menos importante de veces. El número de repeticiones
dependerá de la posibilidad que tenga el individuo de controlar la palilalia.
Ejemplo
Boller y otros registraron un individuo que, a la pregunta de qué hizo ese día, respondió:
Estuve en casa todo el rato, todo el rato, todo el rato .
Y, a la pregunta de por qué había dejado de trabajar, dijo:
Estaba cansado, estaba cansado, estaba cansado, sí, señor, sí, señor, sí, señor .
Extraído de Diéguez-Vide y Peña-Casanova (2012).

 Iteración. Perseveración recurrente de pequeños segmentos verbales de for ma


descontrolada. A diferencia de la palilalia, en la iteración se repiten fonemas, sílabas, partes
de palabras o palabras, dejando muchas veces la emisión inacabada. Un ejemplo de
iteración sería: Tú me dijiste-te-te-te .

 Disfemia neurógena. Bloqueo o prolongación articulatoria secundaria a una lesión cerebral, y


similar a un tartamudeo infantil.

1.1.5. MUTISMO, ESTEREOTIPIAS Y AUTOMATISMOS

a. Mutismo. El mutismo implica la inexistencia de producción verbal, o la producción de


vocalizaciones silábicas como «¡oh!», «sí», «no», etc. Si, por el contrario, se encontrase
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preservada alguna palabra, podríamos hablar de reducción del habla.


Ya desde los años sesenta, autores como Gerstman (1964) o Geschwind (1971), hasta autores
más recientes como Hebert, Racette, Gagnon y Peretz (2003), han observado que en casos de
lesiones del hemisferio izquierdo (o hemisferio dominante para el lenguaje), con preservación
del hemisferio derecho (o no dominante), se muestra un mantenimiento de componentes
prosódicos del habla que permite a los individuos con mutismo o reducción del habla la
producción de algunos componentes del habla mientras cantan.

b. Estereotipias. Hace referencia a la producción reiterada de una emisión lingüística, como única
forma posible de comunicación. Esta puede ser no-verbal (expresiones carentes de significado)
o verbal (producción de palabras o expresiones con significado verbal).
Ejemplos de Diéguez-Vide y Peña-Casanova (2012):
Un ejemplo de estereotipia no-verbal sería el descrito por Broca en 1861 sobre un paciente,
cuya producción era la siguiente: lelalú-lelalú-lulú; delebesedales, delebesedales-dale .
En cambio, un ejemplo de estereotipia verbal sería el que recogía Veyrat y Serra (2002): que
no-no, que no-no y Mare Déu, coño («Madre Dios, coño»).

c. Automatismos. El lenguaje automático está caracterizado por ser una producción carente de
proposicionalidad, es decir, que está formado por expresiones memorizadas como un todo, ya
sean series automáticas (ej.: contar del 1 al 10), expresiones memorizadas, fórmulas sociales
de cortesía (ej.: buenos días), vulgarismos (coprolalia o coprografía si es de carácter
patológico, como ocurre frecuentemente en el trastorno de Gilles de la Tourette), palabras
idiolectales, modismos, idiotismos, refranes, timos o frases guía.

1.2. A LTERACIONES DEL HABLA

El campo de las alteraciones del habla es extenso. Dos de los cuadros que con más frecuencia
podemos encontrar, relacionados con la patología afásica, son la disartria y la apraxia del habla.

1.2.1. DISARTRIA

La disartria se considera una alteración en el control de los músculos implicados en el habla, que
puede deberse a factores como parálisis, paresia, debilidad muscular, enlentecimiento o
dificultades en la coordinación motriz; estos pueden ser secundarios a la enfermedad de
Parkinson, accidentes cerebrovasculares, esclerosis múltiple, traumatismos craneoencefálicos,
esclerosis lateral amiotrófica, enfermedad de la motoneurona o enfermedad de Hungtinton, entre
otros.
Darley, Aronsony y Brown (1969a y b) realizaron una clasificación de siete subtipos de disartria,
entre ellos la flácida, espástica, atáxica, hipocinética, distonía hipercinética, corea hipercinética y
mixta, cada uno producto de un sustrato fisiopatológico diferente. Cada uno de los citados subtipos
presenta un cuadro sindrómico particular, aunque en términos generales los síntomas que
caracterizan las disartrias son las alteraciones en el tono, el timbre o el volumen de la voz o
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alteraciones en el acento prosódico, así como babeo o escaso control de la saliva, ronquera, voz
entrecortada, dificultad para masticar y tragar, etc.
Es importante distinguir la disartria de la anartria, ya que, si bien en ambos casos se produce una
disfunción articulatoria, la etiología es diferente. La disartria implica una lesión en regiones
cerebrales relacionadas con la función de los sistemas motores, mientras que la anartria está
relacionada con lesiones en zonas cerebrales vinculadas a la articulación verbal, de modo que el
lenguaje automático se encontraría preservado en la anartria, pero no en la disartria .

1.2.2. APRAXIA DEL HABLA

La apraxia del habla, o apraxia orofonatoria o bucofonatoria, es un trastorno que afecta a la


organización y planificación motora de los músculos implicados en el habla cuando se intenta
realizar una producción voluntaria, sin que exista debilidad, lentitud o descoordinación.
Como planteaban Hillis y otros (2004), el individuo con apraxia del habla sabe qué quiere decir y
cuál es el sonido esperable tras su producción; es decir, que la representación fonológica de la
palabra está preservada, sin embargo, la dificultad se presenta en la traducción de esta
representación en palabras.
Se observan principalmente dificultades en la pronunciación de grupos de dos vocales o dos
consonantes, con disprosodia, tiempos prolongados en los segmentos y entre ellos, y dificultades
para iniciar la producción; estos errores son inconsistentes, aunque más presentes en palabras de
mayor secuencia fonética y pseudopalabras, y menos acentuado en el habla automática.
Existe también un tipo de apraxia conocida como apraxia oral o bucofacial, la cual estaría
relacionada con movimientos musculares no-verbales, de la laringe, la faringe, la lengua y la
mandíbula.

Diagnóstico diferencial

Conviene tener presente la semejanza entre los cuadros de apraxia del habla, disartria y anartria
para poder hacer un adecuado diagnóstico diferencial, ya que todos ellos pueden ocurrir de forma
simultánea o también uno en ausencia de los otros. Asimismo, tanto la disartria como la apraxia
del habla pueden aparecer de forma concomitante con la afasia, o en ausencia de esta.

Apraxia del habla Anartria

Consistencia de los errores Inconsistente Consistente

Distorsión de vocales Frecuente Infrecuente

Distorsión de consonantes Frecuente Frecuente

Alteración tonicidad silábica Frecuente Infrecuente

Ensordecimiento sonido final Frecuente Infrecuente


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Apraxia del habla Disartria


Lenguaje automático Poca afectación Afectación

Iniciación, selección y secuenciación


Errores articulatorios Distorsiones
de movimientos articulatorios

Consistencia de los errores Inconsistente Consistente

Errores en fonación,
Ausentes Presentes
resonancia y respiración

1.3. A LTERACIONES DE LA PRODUCCIÓN DEL LENGUAJE ESCRITO

La mayoría de las conductas relacionadas con la producción del lenguaje escrito siguen unos
principios muy similares a los del lenguaje oral, con presencia de omisiones, adiciones,
sustituciones (paragrafias) o desplazamientos de letras, grafemas o sílabas.
Sin embargo, existen otras conductas que, debido a la idiosincrasia de la escritura, son específicas
de esta forma de producción lingüística. Y, por tanto, pueden afectar a alguno de los estadios
propuestos por Cuetos (1990) para la escritura, que son la selección del tipo de letra y del estilo ,
la programación y coordinación de los movimientos musculares precisos necesarios en la escritura
y el feedback que nos permite evaluar nuestra propia escritura. Cuando alguno de estos procesos
falla, se pueden dar algunas de las conductas que exponemos a continuación.

1.3.1. AGRAFIA GRAFÉMICA

Las omisiones, adiciones, paragrafias (sustituciones) o


desplazamientos de grafemas entrarían dentro de lo que
L ETRAS Y G RAFEMAS
entendemos por agrafia grafémica.
Una letra hace referencia a la unidad
Ejemplos de estas alteraciones serían veoz por «veloz» mínima de la lectoescritura, mientras
que un grafema es la
(omisión), capritán por «capitán» (adición), toche por correspondencia escrita de un
«coche» (paragrafia grafémica) o fezil por «feliz» fonema.

(desplazamiento). Por ejemplo, el grafema <θ> puede


representar tanto la letra C en la
palabra “cepillo” como la letra Z de la
1.3.2. PARAGRAFIAS palabra “zapato”. El grafema <g>
puede representar tanto la letra G en
la palabra “gato” como la
En el ámbito de la escritura, la descripción de las combinación de las letras GU en la
palabra “guitarra”.
paragrafias se hará en dos grandes bloques, a diferencia
de las parafasias fon del lenguaje oral.
Podemos distinguir entre paragrafias literales (sustitución de una letra por otra) y paragrafias
grafémicas (sustitución de un grafema por otro).
10

1.3.3. ALTERACIONES DE LA ORTOGRAFÍA

a. Agrafia superficial → También conocida como agrafia


P ALABRAS REGULARES E IRREGULARES
léxica u ortográfica , es una alteración de la activación
La diferencia entre estas dos tipologías de
de la palabra dentro del léxico, de forma que se palabra está en que la pronunciación de las
encontrará una especial dificultad en aquellas palabras regulares puede extraerse por la aplicación
de reglas de conversión. En cambio, las
de escritura irregular respecto a las de escritura regular. palabras irregulares no permiten dicha
conversión grafema-fonema. Si bien no
b. Agrafia alográfica → En este tipo de agrafia podemos habría en principio problemas para derivar
esta conversión en la palabra «mano», sí
encontrar una alteración en la selección de alógrafos, de podría haberlo con la palabra «verbalizar»,
modo que estos se vayan alternando sin criterio que podría escribirse también como
berbalizar, vervalizar o bervalizar.
aparente (ej.: amBiENtE ), o que simplemente haya una
Las diferencias entre la escritura de una y
incapacidad para escribir con un alógrafo determinado, otra tipología se pueden observar en los
hecho que podemos observar con frecuencia en subtest 25 (decisión léxica) y 42 (escritura al
dictado) de la Evaluación del Procesamiento
individuos con enfermedad de Alzheimer, cuya escritura Lingüístico en la Afasia (EPLA) .
se puede limitar al uso exclusivo de mayúsculas.

c. Disortografía → Alteración del lenguaje escrito


relacionado con una mayor presencia de faltas de ortografía respecto a la ortografía
premórbida.

1.3.4. ALTERACIONES SEMÁNTICAS

a. Agrafia profunda → Escritura caracterizada por la presencia de numerosos errores semánticos


y déficits en la escritura de pseudopalabras. En algunas ocasiones, la agrafia profunda también
se acompaña de:
• Mayor dificultad en la escritura de palabras de baja imaginabilidad . Es decir, que palabras
abstractas como «rencor» presentan una mayor dificultad en la escritura que palabras concretas
e imaginables como «libro». Este efecto sería conocido como efecto de imaginabilidad.
• Mayor dificultad en la escritura según clase gramatical . Se ha observado que hay una mayor
facilidad en la escritura de nombres respecto a verbos. Y una mayor facilidad de verbos
respecto a adjetivos, y de adjetivos respecto a palabras función. Esto sería lo conocido como
efecto de categoría gramatical.
• Presencia de errores ortográficos con una relación formal con la palabra objeto (errores
morfológicos).

1.3.5. ALTERACIONES EN LA ESCRITURA AL DICTADO

El mecanismo a través del cual se lleva a cabo la escritura al dictado es un mecanismo llamado
conversión fonema-grafema. Si se produce una lesión en dicho dispositivo, la única vía de acceso
a las palabras que se deben reproducir es el acceso a través del léxico. Esto no comportará graves
problemas si la palabra que se debe escribir está representada en el léxico. De no ser así, como
sucedería con la escritura al dictado de pseudopalabras, la tendencia del individuo será a la
11

lexicalización (tendencia a convertir pseudopalabras o palabras desconocidas en palabras que


estén en el propio léxico. Como, por ejemplo, escribir comisión ante la pseudopalabra
«formisión»).
Aunque también podemos encontrar paragrafias ante palabras de baja frecuencia y que, por lo
tanto, tengan una baja representación léxica en el individuo.

1.3.6. ALTERACIONES VISUOESPACIALES

Debido al componente visuoespacial y visuoconstructivo de la escritura, existe una serie de


problemas o errores que tienen una estrecha relación con la distribución de la atención y la
producción lingüística en el espacio.

a. Negligencia espacial → Entendemos como negligencia espacial aquel error en la atención a los
estímulos del espacio. Si hablamos de heminegligencia espacial, que es el trastorno de la
percepción visuoespacial más frecuente, nos estaremos refiriendo a la falta de percepción del
hemicampo contralateral a la lesión cerebral, de forma que, en algunas tareas de escritura, de
copia o de lectura, se obvie la parte izquierda (más frecuente) o derecha del texto, o se utilice
solo la mitad de un folio para escribir. También podemos encontrar negligencia del hemicampo
inferior, superior o central.

b. Closing-in →En la copia, hace referencia a la superposición o aproximación al escrito modelo.


También se puede observar este fenómeno en la copia de dibujos.

Fuente: Imagen extraída de Diéguez-Vide y Peña-Casanova (2012).

1.3.7. ALTERACIONES DEL TAMAÑO DE LA GRAFÍA

Puesto que el tamaño de la grafía puede variar en gran medida entre diferentes sujetos, es
importante que para poder evaluar estas alteraciones contemos con información sobre el tamaño
de su grafía premórbida.

a. Micrografía → Afectación de la mecánica de la escritura en la que la grafía está


empequeñecida. Este tipo de grafía es característica de la enfermedad de Parkinson idiopática ,
en la que suele aparecer ya en los primeros estadios, acompañada de hipocinesia y
bradicinesia, y en ocasiones de una disminución progresiva del tamaño de la escritura (Peña-
Casanova, 1991).

b. Macrografía → Al igual que la micrografía, se trata de una alteración de la mecánica de la


escritura, en la que la grafía se muestra significativamente más grande que en su versión
premórbida, más común en lesiones del hemisferio derecho y en disartrias hipercinéticas.
12

1.3.8. ALTERACIONES RELACIONADAS CON CONDUCTAS DE UTILIZACIÓN

Podemos encontrar otras alteraciones relacionadas con conductas de utilización del objeto de
escritura, derivando en una necesidad impulsiva de escribir ( hipergrafía), o en la necesidad de
copiar todo aquello que se le presenta (ecografía o ecoescritura).

2. C OMPRENSIÓN DEL LENGUAJE

La comprensión, como avanzábamos al introducir la producción lingüística, es una de las


actividades básicas del lenguaje humano, tanto en su forma oral como escrita.
Como destacan Vega y Cuetos (1999), la comprensión del lenguaje se inicia con el análisis de los
estímulos físicos que llegan a nuestros sistemas sensoriales (ondas acústicas en el lenguaje oral y
estímulos visuales en el escrito) con el fin de identificar las unidades lingüísticas básicas (fonemas
o grafemas). Prácticamente a la par, se inician los motores de reconocimiento de las palabras,
para lo cual se accede a un almacén de memoria donde están guardadas las representaciones de
las palabras (léxico mental). Una vez identificadas, se inicia un proceso de relación entre las
palabras que componen la oración para determinar el significado del mensaje y relacionarlo con
los conceptos previos.
Si bien este modelo correspondería al de una persona sin lesiones cerebrales en las áreas de la
comprensión, cuando estamos ante individuos con afectación en dichas regiones, se presenta una
serie de signos y síntomas que serán los que vamos a revisar a continuación.

2.1. A LTERACIONES DE LA COMPRENSIÓN ORAL

2.1.1. ALTERACIONES SUBLÉXICAS

a. Sordera verbal pura → Esta alteración implica una dificultad en la conversión del input
acústico-fonético en una representación mental. Esta alteración se podría entender como un
problema de discriminación del estímulo, pero con una percepción intacta de sonidos no-
verbales, manteniendo también la capacidad de distinguir voces familiares y distintos acentos
(Diéguez-Vide y Peña-Casanova, 2012).
La sordera verbal pura se puede identificar en aproximadamente un 18% de los individuos con
afasia (Varney, 1984).
Ejemplo
Hemphil y Stengel (1940) reprodujeron la experiencia de una persona con sordera verbal pura,
quien definía lo que le ocurría de la siguiente manera:
«Puedo oír sus palabras con total claridad, pero no puedo captar lo que dice. Los ruidos no son
muy naturales. Puedo oír, pero no comprendo».
Ellis y Young (1988) planteaban que un habla enlentecida por parte del interlocutor, la lectura
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labial y el conocimiento del contexto de la conversación pueden servir de ayuda en estos casos
para una mejor comprensión por parte del sujeto.

b. Afasia fonológica. Se trata de una alteración en la comprensión de aquellas palabras que a


través del procesamiento léxico y semántico no se pueden identificar; es decir, que se
observaría una incapacidad para la repetición de pseudopalabras, ya que estas solo pueden
procesarse subléxicamente. Por tal razón serán muy comunes las lexicalizaciones.

2.1.2. ALTERACIONES DE LA COMPRENSIÓN LÉXICO-SEMÁNTICA

a. Trastorno léxico-formal. Este trastorno se expresa con presencia de dificultades en la


discriminación entre palabras y pseudopalabras, y con una ortografía incorrecta en la escritura.

b. Trastorno léxico-semántico. Este trastorno se había llamado en la década de los ochenta


«sordera para el significado de las palabras», e implica problemas en la comprensión oral de
las palabras. Sin embargo, los individuos con este trastorno sí pueden identificar los fonemas y
pueden repetir las palabras escuchadas, o incluso mantienen la capacidad de escribir palabras
al dictado, el significado de las cuales solo se hace patente una vez que las han escrito.

2.1.3. ALTERACIONES DE LA COMPRENSIÓN MORFOSINTÁCTICAS

Las dificultades de comprensión que podemos observar en algunos individuos, producidas por
alteraciones morfosintácticas, se pueden ver agravadas ante la presencia de tipos concretos de
palabras, como aquellas con una morfología flexiva y por palabras de función (principalmente,
preposiciones y artículos determinantes).
Caramazza y Zurif propusieron en 1976 que los pacientes agramáticos como los de Broca o de
conducción presentaban una comprensión asintáctica, lo que llevó a que, a lo largo de los años, se
hayan planteado diferentes líneas teóricas para la descripción de este tipo de comprensión.

2.1.4. ALTERACIONES DE LA COMPRENSIÓN DEL DISCURSO

La comprensión del discurso se ve reforzada por la contextualización del contenido, e incluso en


casos en los que la información léxica y sintáctica es deficitaria, las estructuras internas de
conocimiento de una persona le pueden guiar para una mejor construcción semántica del discurso.
Se ha observado también que existe una mejor comprensión para el tema principal del discurso
que para los detalles.
No obstante, individuos con lesiones en el hemisferio derecho pueden presentar dificultades en la
integración de las diferentes partes de una narración de forma coherente, de modo que, al no
darse un saber compartido entre los interlocutores, es posible que el individuo con dificultades en
la comprensión acabe emitiendo comentarios inapropiados o redundantes.
Asimismo, en lesiones del hemisferio derecho también podemos encontrar dificultades en la
comprensión del lenguaje no-literal, principalmente para la comprensión del humor, el sarcasmo
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(especialmente ante lesiones prefrontrales derechas, principalmente en la zona ventromedial) y la


ironía, o para la comprensión de peticiones indirectas o inferencias.
En el ámbito de la conversación observamos que hay enfermos como los que presentan una
demencia de tipo Alzheimer, que presentan importantes dificultades en el respeto de los turnos,
realizan un mayor número de interrupciones y preguntas debido a la dificultad para hacer
inferencias, realizan cambios bruscos de temática o presentan numerosas pausas o silencios
inapropiados.

2.2. A LTERACIONES DE LA COMPRENSIÓN ESCRITA : LA LECTURA

2.2.1. PARALEXIAS
La denominación de paralexia estará reservada para aquellos errores que impliquen una sustitución en la lectura, ya sea
sustitución subléxica, léxica, semántica, visual o morfológica.

a. Paralexias subléxicas. De forma similar al resto de los ámbitos lingüísticos, la sustitución de un


sonido, grafema o sílaba en la lectura produce una paralexia. El resto de errores subléxicos
serán caracterizados por el hecho de ser una omisión, adición o desplazamiento de un sonido,
grafema o sílaba, reservando el término paralexia únicamente a la sustitución.

b. Paralexias semánticas. Caracterizadas por problemas de acceso a la semántica de las


palabras, dan lugar a errores semánticos (ej.: chica por «niña»), muy influenciados por el efecto
de imaginabilidad , por el cual se supone un peor rendimiento en la lectura de palabras
abstractas y de difícil imaginabilidad.

c. Paralexias visuales. Se caracteriza por la presencia de errores fonológicamente relacionados,


con un parecido formal en cuanto a sílabas y letras utilizadas.
Ejemplo de Ferreres y Miravalles (1995), descrito en Diéguez-Vide y Peña-Casanova (2012):
Carta por «hasta», quiniela por «quimera», cerco por «cerca» o herrero por «honesto».
Si el error está fonológicamente relacionado, pero no con la palabra leída, sino con una relación
semántica que el individuo hace con la palabra leída, estaríamos hablando de paralexias
semánticas posvisuales, descritas por primera vez por Coltheart en el 1980.
Ejemplo del mismo individuo citado anteriormente:
Leía mañana por «dirá» (vía «día»), alumno por «nuestro» (vía «maestro») o página por
«daríamos» (vía «diario»).

d. Paralexias morfológicas. Se caracterizarían por realizar cambios morfológicos en la lectura de


algunas palabras (ej.: bebía por «bebió» o suyo por «suyas»).
En algunos individuos con alexia podemos observar un efecto de categoría gramatical, por el
que se observa que hay una mayor facilidad en la lectura de nombres respecto a verbos, de
verbos en relación con adjetivos, y de adjetivos respecto palabras función.
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2.2.2. ALTERACIONES EN LA ATENCIÓN

Cuando se presenta un error en la fijación de la atención, podemos encontrar varios tipos de


errores en la lectura.

a. Alexia por negligencia. De forma similar a lo que planteábamos para la escritura, las lesiones
hemisféricas derechas pueden dar lugar a alexias por negligencia izquierda, de forma que la
lectura se vea afectada por la omisión de las primeras letras de una palabra, y/o por las
primeras palabras de un texto; es decir, todas aquellas que quedan en la parte izquierda de la
lectura (un ejemplo sería leer arco por «barco»). Aunque también nos podríamos encontrar con
una sustitución de la letra inicial (un ejemplo sería leer mortero por «portero»). Esta adición de
material que complete la parte leída de la palabra es el llamado fenómeno de completamiento.
En el caso de lesiones hemisféricas izquierdas, este tipo de negligencia sería conocida como
alexia por negligencia derecha. En estos casos, el error estaría en la omisión de la parte final
de la palabra, y de nuevo es posible que el individuo acabe la palabra haciendo uso del
fenómeno de completamiento (un ejemplo sería pasador por «pasaporte»).
También se puede dar el caso de que un individuo actúe de forma diferente ante una palabra
que ante una pseudopalabra, o ante una letra y un número. Asimismo, la negligencia puede
darse de forma generalizada en un hemicampo, o puede darse de forma única y específica para
la lectura.

b. Alexia atencional. En este caso, el error se presenta en la imposibilidad de identificar letras,


cuando estas forman parte de una palabra. Sin embargo, el reconocimiento aislado de letras sí
se mantiene preservado .
Asimismo, se ha observado que estos individuos, delante de una tarea de lectura de una
secuencia de palabras, realizaban migraciones de letras entre palabras, de modo que podían
leer «mala pata» como mata pala (Cuetos 2007).

2.2.3. LECTURA POR DELETREO

En algunos individuos se ha observado que la lectura de las palabras la realizan a través de la


denominación de las letras que componen la palabra, ya sea en voz alta o subvocálicamente.
Dicha dificultad en la lectura estará muy condicionada por la longitud de las palabras y por el
tiempo del que dispongan para poder realizar la lectura.

2.2.4. ALTERACIONES VISUALES

La alexia visual se caracteriza por la sustitución en la lectura de una palabra por otra formalmente
parecida en cuanto a número de sílabas o estructura visual (ej.: leer mina por «mano», o promete
por «pretende»). Cuetos y Ellis (1999) anotaban que la imaginabilidad y la frecuencia de uso de las
palabras podría ser un factor importante en la capacidad de lectura en estos individuos,
observando también una mayor dificultad en la lectura de no-palabras.
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2.2.5. ALTERACIONES EN LA REGULARIZACIÓN

Este tipo de errores son especialmente comunes en algunos individuos con alexias superficiales, y
se presentan ante la dificultad en la lectura de palabras irregulares (ej.: Hollywood), ante las
cuales existe una tendencia a la lectura por medio de la conversión de grafemas en fonemas.

L ENGUAS DE ORTOGRAFÍA TRANSPARENTE

En hablantes españoles no existe esta dificultad, excepto con palabras de origen extranjero, ya que se trata
de una lengua con ortografía transparente, en la que la lectura por ruta fonológica puede garantizar la lectura
y la pronunciación correcta de cualquier palabra escrita.

2.2.6. LEXICALIZACIÓN

Como ya habíamos descrito en la escritura al dictado, en la lectura, principalmente en individuos


con alexia fonológica, se puede presentar una lectura de una pseudopalabra a través del acceso al
léxico (ej.: lectura de la pseudopalabra frapente como «frecuente»).

2.2.7. HIPERLEXIA

Los sujetos que presentan hiperlexia se caracterizan por una habilidad precoz para leer palabras,
muy por encima de lo que se esperaría para su edad cronológica, con una clara fascinación por las
letras y los números. Sin embargo, hay una falta de comprensión del material leído.
La hiperlexia se relaciona con algunas enfermedades infantiles como el trastorno del espectro
autista , o también con algunas alteraciones neurodegenerativas .

BIBLIOGRAFÍA

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