RESUMEN TEMA 9: LAS TEORÍAS OROGÉNICAS.
DERIVA
CONTINENTAL Y TECTÓNICA DE PLACAS
I. INTRODUCCIÓN
El origen de las cordilleras montañosas ha sido interpretado por diversas teorías. Actualmente, se explica en el marco
de la teoría de la tectónica de placas, que, además, es un modelo global de la dinámica terrestre.
II. TEORÍAS OROGÉNICAS
Las primeras teorías orogénicas, denominadas fijistas, se apoyaban en movimientos verticales de la
corteza (epirogénesis). Estas con el tiempo dieron paso a las teorías movilistas, que explican el origen de las
cadenas montañosas mediante movimientos de componente horizontal.
A. MODELOS OROGÉNICOS FIJISTAS
Son modelos que explican la orogénesis por movimientos verticales de elevación y no aceptan
los movimientos continentales en la orogénesis. Los más destacables son:
1.- Modelo de Geosinclinal (profundas cuencas llenas de sedimentos). El norteamericano
Hall pensaba que las cordilleras se formaban a partir de unas cuencas sedimentarias, denominadas
geosinclinales, en las que el peso de los sedimentos hace hundirse la cuenca y esto favorecería la fusión
de las rocas. El ascenso de los magmas provocaría el plegamiento de las rocas no fundidas.
2.- Modelo de las undaciones. Fue propuesto Van Bemmelen, mediante movimientos verticales
que se denominaban undaciones. Según esta teoría, la cordillera se forma en dos fases: en la primera se
forma un abombamiento de la corteza, provocado por el ascenso de magmas y en la segunda se producirían
las estructuras tectónicas mediante deslizamiento a favor de la pendiente de la undación.
3.- Modelo de la oceanización. Según el ruso Beloussov propone las grandes masas magmáticas
que se forman en una zona amplia de la corteza continental producirían la densificación de la región zona
que, finalmente se hundiría. Este proceso provocaría la elevación de las zonas adyacentes, originando una
cordillera.
B. MODELOS OROGÉNICOS MOVILISTAS
Se fundamentan en movimientos horizontales de los continentes. Los modelos más importantes son
los siguientes:
III. DERIVA CONTINENTAL DE WEGENER: IMPACTO HISTÓRICO
Aunque en 1858 Antonio Snider-Pellegrini pensaba que existió un gran continente que se
fragmentó y se dividió en nuevos continentes de menor tamaño que se desplazaron hasta alcanzar la
posición actual, el primer científico que presentó una teoría coherente sobre la movilidad continental fue
Alfred Wegener, quien aportó pruebas que aún siguen siendo válidas.
Wegener, en su teoría de la Deriva Continental, afirmaba que los continentes formaron parte
originariamente de un único bloque, la Pangea, rodeado de un inmenso océano, denominado Panthalasa. El
supercontinente se dividió posteriormente en los continentes e islas que hoy conocemos. Wegener suponía
que los bloques continentales se deslizaban hacia el oeste, como gigantescas balsas. Las ideas de Wegener
no fueron bien aceptadas por los científicos de su época. Las pruebas que aportó Wegener para su teoría
fueron las siguientes:
a)El ensamblaje de los continentes.
b) La continuidad entre las formaciones geológicas y las alineaciones orogénicas de ambos lados del
Atlántico.
c) La similitud en los restos fósiles de ambos lados del Atlántico.
d) La distribución actual de algunos grupos de seres vivos, que se originaron en épocas anteriores a
su separación (peces pulmonados o dipnoos, cocodrilos en América del Sur y África...).
f) Se conocen depósitos glaciares (tillitas) de una misma época en Sudamérica, África, India,
Australia y Antártida.
Wegener no explicó satisfactoriamente el mecanismo motor" del movimiento continental. Sin
embargo, en todo lo demás acertó plenamente y hoy se acepta su teoría como antecesora del modelo de la
tectónica global.
Tras la II Guerra Mundial, se avanzó en la exploración del fondo oceánico, ampliándose el campo de
investigación sobre el magnetismo de las rocas basálticas de los fondos oceánicos. El estudio del
magnetismo fósil (paleomagnetismo) permitió reconstruir las variaciones del campo magnético terrestre. A
mediados del siglo XX, Harry Hess elaboró la teoría de la expansión de los fondos oceánicos. El fondo
oceánico se formaba en las dorsales y se extendía hacia las fosas oceánicas y, finalmente, se introducía por
debajo de ellas en el manto. Este científico relacionó su modelo con la deriva continental, planteando que
los continentes eran transportados en el mismo proceso, que estaba dirigido por corrientes de convección
del manto”.
Posteriormente, la hipótesis de Hess fue utilizada por Fred Vine, para explicar las bandas de
anomalías magnéticas que se disponen paralelamente al rift de las dorsales. En un artículo publicado en
colaboración con Drummond Matthews se explicaba que el basalto que se formaba en el eje de la dorsal
conservaba el campo geomagnético, normal o inverso, al enfriarse. Nuevos basaltos, obligaban a los
basaltos formados anteriormente, a separarse a ambos lados de la dorsal. La idea de Vine y Matthews
demostraba la teoría de la expansión de los océanos.
IV. TECTÓNICA DE PLACAS
A. PLACAS LITOSFÉRICAS
Según la teoría de la tectónica de placas o de la tectónica global, la litosfera es una especie de
puzzle formado por un conjunto de placas encajadas que están en continuo movimiento. Un "placa" es cada
uno de los grandes fragmentos en los que se divide la litosfera, que comprende la corteza más una porción
del manto superior rígido. Tienen un espesor variable, que oscila entre unos 10 km (cerca de las dorsales)
150 km bajo las cordilleras continentales. Las placas mixtas están formadas por litosfera continental y
litosfera oceánica y las placas oceánicas, solo por litosfera oceánica. Entre las placas se pueden producir
tres tipos de relaciones: separación, deslizamiento longitudinal y convergencia.
En los límites de las placas hay una gran actividad geológica: movimientos sísmicos, vulcanismo,
metamorfismo, origen de cordilleras, etc. En la litosfera se diferencias ocho grandes placas (euroasiática,
norteamericana, sudamericana, africana, indoaustraliana, pacífica y Nazca) y un número mayor de
pequeñas placas o subplacas (India, arábica, Caribe…).
B. MOVIMIENTOS DE LAS PLACAS
Las placas no son fijas, sino que se deslizan sobre el manto plástico (anteriormente, conocido como astenosfera).
El sentido y la velocidad de las placas es predecible, por lo que se puede conocer el movimiento de las placas y su
evolución en el tiempo.
1. Mecanismos de desplazamiento de las placas
Actualmente, se admite que las corrientes de convección son importante vector del desplazamiento
de las placas litosféricas. Fueron propuestas hacia la mitad del siglo XX por Holmes, que consideró unas
corrientes ascendentes y descendentes en el manto superior, conectadas mediante corrientes horizontales
que ejercen un fuerte arrastre en la corteza. En la actualidad, el movimiento de las placas se explica
mediante dos grupos de teorías:
1.1. Teoría de la Placa Pasiva.
Supone que la litosfera es transportada pasivamente sobre células convectivas que se extendería
por amplias zonas del Manto. Bajo cada placa se extendería una gran célula convectiva que afectaría a
todo el manto (ilustración A) o según una célula que solo actuaría en el manto superior plástico (figura B).
Los magmas ascenderían en el eje de las dorsales (corriente ascendente) y las dos placas se separarían y se
hundirían bajo las fosas oceánicas (corriente descendente).
1.2. Teoría de Placa Activa.
Según esta teoría (ilustración C) el movimiento de las placas se debe a dos mecanismos:
a) El empuje provocado por las placas del manto, que se debería al deslizamiento de la placa
favorecido por el desnivel existente entre las dorsales y el empuje del magma. Aunque este último, no es
aceptado actualmente, ya que la mayoría de los geólogos admite que la salida del magma en las dorsales es
pasiva (debida a descompresión) y realiza ningún empuje.
b) El arrastre de las placas por la litosfera oceánica enfriada al hundirse en el manto. La densidad
aumenta con la menor temperatura y favorece el “tirón” de la placa hacia abajo.
No obstante, el movimiento de las placas puede ser explicado por los mecanismos expuestos en los
dos grupos de teorías (placa pasiva y placa activa).
2. Bordes de Placa
Los bordes de placa son de tres tipos:
2.1. Bordes constructivos o expansivos
Están representados por las dorsales oceánicas a través de las cuales se está creando continuamente
litosfera oceánica. En ellos se produce la divergencia de placas y la formación del fondo oceánico a partir de
los magmas ascendentes por el eje de la dorsal. El proceso de formación y evolución de una consta de tres
fases: el abombamiento producido por el ascenso de magma procedente del manto superior, el
adelgazamiento de la litosfera oceánica y la fracturación y salida de magmas.
2.2. Bordes destructivos o convergentes
Son límites en los que las placas convergen. La subducción es el fenómeno por el cual una placa
litosférica se introduce debajo de otra, sumergiéndose a gran profundidad en la astenosfera. La litosfera
fría se hunde a través de la astenosfera porque es más densa que la roca blanda y caliente de la
astenosfera. Existen varios tipos de bordes destructivos, atendiendo al tipo de placas, lo que se traducirá en
zonas de subducción con características diferentes. Dichos tipos son:
1. Una placa oceánica subduce bajo otra oceánica, el resultado es la formación de arcos de islas, como
serían en la actualidad las Islas Aleutianas o Marianas. (figura A).
2. La placa oceánica subduce por debajo de otra placa oceánica pero en las cercanías del continente, se
forman los arcos de isla con un mar interior (miogeosinclinal). Este es el caso del Japón y Filipinas.
(figura B).
3. Una placa oceánica subduce bajo una continental, el resultado es la formación de un orógeno
térmico del tipo de los Andes en la costa occidental del América del Sur con el Pacífico. (figura C).
4. Una placa continental subduce bajo otra continental, a este fenómeno se lo denomina obducción o
colisión continental, el resultado es la formación de un orógeno de colisión tipo cordillera del
Himalaya. (figura D).
2.3. Bordes neutros
Son las FALLAS TRANSFORMANTES, que desplazan lateralmente a las dorsales. Para explicar
su movimiento hay dos hipótesis: continuación de fallas continentales de desgarre producidas por el
desencajamiento entre los segmentos del eje e la dorsal, que provocaría la aparición de fracturas paralelas
al movimiento de las placas que divergen.
C. PRUEBAS A FAVOR DE LA TECTÓNICA DE PLACAS
Además de la mayoría de las pruebas que aportó Wegener para su teoría de la deriva continental,
que siguen siendo igualmente válidas para confirmar la teoría de la tectónica global, existen otras pruebas
que se suelen agrupar en tres grandes tipos:
1. Pruebas geológicas.
- La variación en el espesor y en la antigüedad de los sedimentos que ocupan tales fondos oceánicos, que es mayor y
más antiguo conforme nos alejamos del eje de la dorsal.
- La edad de las rocas basálticas situadas bajo los sedimentos en las llanuras, que es más antigua conforme más nos
alejamos de la dorsal.
- Las cadenas de islas volcánicas que se forman a través de los puntos calientes. Estas islas tienen edades mayores
conforme están más alejadas de la pluma térmica, lo que demuestra que las placas se mueven.
2. Pruebas geofísicas.
Se basan en la presencia, a ambos lados de la dorsal, de rocas con mayor y menor intensidad
magnética, que origina un "bandeado magnético” que adopta en ocasiones una simetría notable con
respecto al eje de la dorsal. Los basaltos que proceden del manto contienen minerales de hierro (hematites
y magnetita), que se imantan según el campo magnético terrestre. Debido a que se producen inversiones
magnéticas de forma espontánea, quedan grabados en los minerales magnéticos las características del
campo, ya sea normal o inverso. Esto permite establecer un bandeado paleomagnético que es simétrico con
respecto al eje de la dorsal, lo que confirma el crecimiento del fondo oceánico y la movilidad de las placas
tectónicas.
3. Pruebas geoquímicas.
La existencia de tres tipos de magmas primarios localizados en diferentes puntos de los bordes de
placas y el desplazamiento que sufren los materiales enfriados y consolidados en superficie, son evidencias
de tipo geoquímico del movimiento de las placas. Hay elementos químicos que sufren concentraciones en
distintos lugares del fondo marino y bordes de placa demostrando la movilidad de éstas.