CONCEPTOS BASICOS
Ciclos biogeoquimicos
Son los procesos mediante los cuales existe una circulación de elementos entre
los seres vivos y el medio ambiente. Todos los organismos vivos participan en los
ciclos de los materiales, pero los microorganismos, desempeñan el papel principal
en cada ciclo.
En efecto, los seres vivos se componen de materia y requieren de la misma para
mantenerse con vida; por otro lado, cuando mueren, existe un proceso que hace
que las estructuras químicas formadas se descompongan y la materia vuelva a
formar parte del medio ambiente.
Estos ciclos biogeoquimicos conformados por los elementos de carbono,
nitrógeno, azufre, fosforo, hidrogeno y oxigeno son fundamentales para la vida de
nuestro planeta ya que realizan una gran función dentro de ella y posee una gran
importancia ya que nos ayudan a entender mejor aquellos procesos que suelen
suceder en el medio ambiente y cumplan la función que cada uno tiene.
Gracias a estos ciclos existe vida en nuestro planeta, si alguno de estos dejara de
existir afectaría a los seres vivos, produciría un desequilibrio en el mundo,
afectando las cadenas tróficas, y estas, a su vez, producirían efectos irreversibles.
Si algún ciclo llegara a fallar en el ecosistema todo desvariaría, ya que todos son
importantes para el desarrollo, si uno falla todos fallan.
Ciclo del azufre
Su principal deposito se encuentra en la tierra de forma de sulfatos y en menor
cantidad en la atmosfera como productos en las emanaciones volcánicas en forma
de acido sulfhídrico; su pequeña reserva fundamental es en la corteza terrestre y
es usado en los seres vivos por pequeñas cantidades, es un nutriente secundario
requerido por las plantas y animales para realizar funciones de diversas índoles.
Ecosistema
Según (Valverde, 2007) es el conjunto de factores bióticos (flora y fauna) y
factores abióticos (luz, presión atmosférica, temperatura) que ocupan un lugar en
el mundo. Estos se encuentran en un balance equilibrado naturalmente; ahora
bien, en un ecosistema existen las cadenas alimenticias, y cada uno de los niveles
tiene su propia jerarquía e importancia, si llegase a faltar un elemento de dicha
cadena en este equilibrio se ve modificado.
Actualmente muchos ecosistemas se hallan en estado de jaque debido a la
actividad industrial humana. La contaminación, sobreexplotación, deforestación y
los efectos del cambio climático implican a menudo extinciones, sobrepoblaciones,
mutaciones y desplazamientos de la vida de todo tipo, atentando contra la
biodiversidad planetaria y contra el equilibrio natural.
Ciclo Biogeoquimico del Azufre en el Ecosistema de la Sabana
En principio, las plantas absorben el azufre a través de las raíces, que se
encuentra en la corteza de la tierra o en el agua en forma de sulfato y compone las
sales o nutrientes necesarios para realizar sus funciones de vital importancia.
Por medio de este proceso, las plantas reducen los sulfatos en sulfuros ( Loka,
1987).
Una vez en las plantas y en los vegetales, el azufre pasa al organismo de los
animales herbívoros cuando éstos se alimentan.
A continuación, los animales carnívoros se alimentan de animales herbívoros,
razón por la cual el azufre continúa su ciclo y contribuye con sus nutrientes a estos
consumidores.
Cuando los animales carnívoros mueren, sus cuerpos quedan en el suelo y los
organismos descomponedores (bacterias y hongos), convierten sus restos
animales nuevamente en sulfato a medida que los desintegran y los reducen en
partículas orgánicas.
El azufre presente en los aminoácidos de los cadáveres de los animales pasa al
suelo, que posteriormente se transforma en sulfuro de hidrógeno gracias a las
bacterias y, de esta manera, se enriquece y nutre nuevamente el suelo.
En este proceso el azufre se oxida para producir el sulfato que será otra vez
absorbido por las plantas por medio de sus raíces. De esta manera se inicia otra
vez el ciclo.
El azufre también llega a los suelos a través de las heces de los animales, luego
de su descomposición.
Asimismo, el azufre llega a la atmósfera como compuesto gaseoso como dióxido
de azufre y sulfuro de hidrógeno, gases que son producidos por los volcanes o
incendios y por la descomposición de materia orgánica generada por las bacterias,
tanto en el suelo como en el agua.
En este caso, cuando el sulfuro de hidrógeno está en contacto con el oxígeno se
oxida, de esta manera se genera el sulfato que luego recae en el suelo y en el
agua por medio de las lluvias.
REFERENCIAS
Butcher, S., Charlson, R., Orians, G. & Wolfe, G. (1992). Global
biogeochemical cycles. Academic Press.
Cunningham, W. & Cunningham, M. (2009). Environmental Science: A
Global Concern (11th ed.). McGraw-Hill.
Jackson, A. & Jackson, J. (1996). Environmental Science: The Natural
Environment and Human Impact.
Loka Bharathi, P. A. (1987). Sulfur Cycle. Global Ecology, (1899), 3424–
3431.
Valverde Valdés, T. y Cano-Santana, Z. (2007). Ecología y medio
ambiente. México: Pearson Educación.