Violencia y ámbito laboral.
Marco legal
El científico sueco Heinz Leymann investigó el fenómeno del acoso laboral en la década de 1980, y fue quien utilizó por primera vez el
término mobbing para referirse al problema.
El acoso laboral, conocido asimismo como acoso moral, y muy frecuentemente a través del término inglés mobbing ('acosar', 'hostigar',
'acorralar en grupo'), es tanto la acción de un hostigador u hostigadores conducente a producir miedo o terror en el trabajador afectado
hacia su lugar de trabajo como el efecto o la enfermedad que produce en el trabajador.
Mobbing laboral
Lección 1 de 1
Mobbing laboral
Mobbing se refiere a cuando una persona o grupo de personas reciben violencia psicológica injustificada, a través de
actos negativos y hostiles en el trabajo por parte de sus compañeros, subalternos (vertical ascendente) o superiores
(vertical descendente o el tradicional bossing), de forma sistemática y recurrente, durante un tiempo prolongado, a
lo largo de meses e incluso años.
Muchas veces lo que pretende quien ejerce cualquier tipo de hostigamiento, intimidación o perturbación, dentro del
ámbito laboral, es el abandono del trabajo por parte de la víctima o víctimas.
Antes de continuar, retomaremos el caso de Clara propuesto en la lectura 1, para poder leerlo desde esta
perspectiva del acoso laboral.
Yo trabajaba solo tres o cuatro turnos porque necesitaba tiempo para mis talleres de murga y
percusión. Hubo un cambio de dueños, nos sacaron el presentismo y empezaron a pagar en negro. Al
nuevo encargado, no le gustaba que yo tuviera una vida fuera del restaurante y me redujo los pocos
turnos que tenía. También empezó a gritarme frente a los demás y a robarme en la cara las propinas
que me dejaban en las mesas. Pero me exigía más rapidez, más mesas, más de todo. Y si llegaba un
minuto tarde, aunque me sacaban el presentismo, me insultaba. Cuando se atrasaban con los pagos
del sueldo y yo preguntaba, me decía que, por eso, por preguntar, me iba a pagar última. Y para
coronarla, me empujaba cuando pasaba con la bandeja hacia el salón. Era, decía, para que caminara
más rápido. “Y si no te gusta, ya sabes dónde está la puerta”.
El maltrato no paraba. Al contrario. Al encargado no le gustaba ir los domingos a la mañana, llegaba de
muy mal humor y se las agarraba conmigo, que había trabajado el sábado hasta las tres de la mañana.
Cuando pasaba, siempre hacía un comentario insultante. Y después de oír eso, yo tenía que salir al
salón con la mejor sonrisa. Era esquizofrénico. “Poné mejor cara, porque si no te echo”, me decía,
burlándose. Yo no sabía qué hacer.
Clara recuerda que trataba de olvidarse, mientras veía pasar las horas, los platos, los clientes. Pero un
domingo sintió que no soportaba más. Pasaba un compañero con una bandeja con cuchillos y se me
cruzó una idea loca. Dije: agarro uno y se lo clavo. Lo mato.
Clara se encerró en el baño y se puso a llorar. Salió al rato con la cara hinchada. Hasta ahí había
llegado. Decidí que no seguía más. Me fui sin dinero, sin otro trabajo, nada. Simplemente dije basta. El
contador de la empresa, cuando me hizo la liquidación, me aseguró que él no sabía nada de lo que
pasaba. Yo sentí que en ese momento me sacaba la cadena que había arrastrado durante cuatro años.
¡No entiendo cómo pude soportar tanto! Creo que esa clase de maltrato, que se vive a cuentagotas, día
a día, tiene algo contaminante. Uno se acostumbra, padece y no sabe cómo liberarse. Por suerte, en un
instante, yo me di cuenta y me liberé.
El ejemplo anterior es un caso de mobbing, también conocido como acoso laboral.
Tipos de mobbing
El mobbing se puede clasificar de dos maneras: según la posición jerárquica o según el objetivo. ¿Cuáles son estos
tipos de acoso laboral? A continuación, quedan resumidos.
Acoso laboral según la posición jerárquica
Dependiendo de la posición jerárquica, el mobbing puede clasificarse de la siguiente manera:
1 Mobbing horizontal
Este tipo de mobbing se caracteriza porque el acosador y la víctima se encuentran en el mismo rango
jerárquico. Es decir, suele darse entre compañeros de trabajo, y las repercusiones a nivel psicológico
para la víctima pueden ser devastadoras.
Las causas de este tipo de acoso laboral pueden ser muchas y variadas, aunque las más comunes
son: forzar a un trabajador a conformarse con determinadas normas, por enemistad, para atacar al
más débil, por las diferencias con la víctima o por falta de trabajo y el aburrimiento.
2 Mobbing vertical
El acoso laboral vertical recibe este nombre porque o bien el acosador se encuentra en un nivel
jerárquico superior a la víctima o se encuentra en un nivel inferior a esta. Por tanto, existen dos clases
de mobbing vertical: ascendente y descendente.
Mobbing ascendente: ocurre cuando un empleado de nivel jerárquico superior es atacado por uno o
varios de sus subordinados.
Mobbing descendente o bossing: ocurre cuando un empleado de nivel jerárquico inferior recibe acoso
psicológico por parte de uno o varios empleados que ocupan posiciones superiores en la jerarquía de
la empresa. Tal y como hemos visto en el caso de Clara, puede llevarse a cabo como estrategia
empresarial para conseguir que el trabajador acosado abandone la empresa.
Acoso laboral según el objetivo
En función de los objetivos que el hostigador pretenda conseguir con el mobbing, este puede clasificarse de la
siguiente manera:
1 Mobbing estratégico
Este es un tipo de acoso descendente o institucional. Se caracteriza porque el mobbing forma parte
de la estrategia de la empresa, y el objetivo suele ser que el acosado rescinda su contrato de forma
voluntaria. De esta manera, la empresa no tiene que pagarle la indemnización que le correspondería
por despido improcedente. Esto se vería reflejado en el caso de Clara si la empresa no le hubiera
pagado y, a diferencia, aceptado su renuncia.
2 Mobbing de dirección o gestión
Este tipo de mobbing es llevado a cabo por la dirección de la organización, generalmente por varios
motivos: para prescindir de un trabajador poco sumiso, para llegar a situaciones de esclavismo
laboral o para acabar con un trabajador que no se ajusta a las expectativas del jefe (por ejemplo, por
estar demasiado capacitado o para dejarlo en evidencia).
Además, este tipo de acoso laboral puede realizarse para maximizar la productividad de la empresa a
través del miedo, empleando amenazas reiteradas de despido en caso de no cumplir los objetivos
laborales.
3 Mobbing perverso
El acoso laboral perverso hace referencia a un tipo de mobbing que no tiene un objetivo laboral. Sus
causas se encuentran en la personalidad manipulativa y hostigadora del acosador. Es un tipo de
mobbing muy perjudicial, porque las causas que producen el acoso no pueden solucionarse
implantando otras dinámicas de trabajo, mientras la persona que acosa siga en la organización o no
sea reeducada.
Este tipo de acosador suele llevar a cabo el mobbing frente a la víctima, sin testigos. Es muy seductor
y rápidamente consigue la confianza de los demás. Es habitual que el mobbing perverso sea un
mobbing horizontal o ascendente. En el caso de Clara, los insultos y agravios resultan no solo
desestabilizantes emocionalmente, sino un ataque a su autoestima y un detrimento a su patrimonio,
ya que ella observaba cómo su encargado se quedaba con sus propinas.
4 Mobbing disciplinario
Este tipo de mobbing se emplea para que la persona acosada entienda que debe “entrar en el molde”,
porque si no lo hace será castigada. Pero con este tipo de acoso no solo se infunde miedo en las
víctimas, sino que también se advierte a los demás compañeros de lo que podría sucederles de
actuar así, creando un clima laboral en el que nadie se atreve a llevar la contraria al superior.
También se emplea en contra de esas personas que tienen muchas bajas laborales, mujeres
embarazadas, y todos aquellos que denuncian el fraude de la institución (por ejemplo, el contable que
presencia sobornos por parte de la empresa).
En el caso citado de Clara, es importante destacar que no importa lo que hace el trabajador víctima de
este proceso, siempre la percepción de su desempeño es posible que sea deficiente o defectuoso. Es
un proceso que gradualmente ataca la autoestima de las personas. Inicialmente, se toman pequeños
errores en su desempeño para poder hostigar y producir un efecto negativo sobre la persona, que de
a poco puede ir considerando que existen justificaciones o que es correcto lo que se le está
señalando.
Es de esta manera que los abusos no se detienen solamente en lo referente al desempeño laboral,
sino que avanzan en otros aspectos como el ámbito personal y privado.
Es posible entonces, en estas situaciones, que trabajadores con buen desempeño o que realicen
correctamente sus actividades, terminen considerando que todo lo hacen mal, y sufran daños
psicológicos a mediano o corto plazo. Este fenómeno, conocido como gaslighting, trata de confundir a
la víctima haciéndole creer que es la culpable de todo lo que ocurre, en ocasiones llegando a
cuestionarse la real percepción de las situaciones vivenciadas.
C O NT I NU A R