REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO POPULAR PARA LA EDUCACIÓN SUPERIOR
UNIVERSIDAD PRIVADA RAFAEL BELLOSO CHACÍN
CATEDRA: CIENCIA, HOMBRE Y CULTURA
TEODI
SEA Y
ETICA
REALIZADO POR:
ORIANA GARCIA
ANNELYS CIFUENTE
ANDRES MUJICA
SECCION: S-131
MARACAIBO, EDO ZULIA
DESARROLLO
1. RESOLVER UNA PROBLEMÁTICA BIEN SEA POLITICA, SOCIAL,
RELIGIOSA, AMBIENTAL, TECNOLOGICAS O ECONOMICA.
UNIVERSO RELIGIOSO, TEODISEA Y ETICA:
¿Cómo se genera el problema?
El artículo refleja un acercamiento al problema del mal, desde la teodicea,
aseverando con rigor el fracaso de esta última. Además, se pone de manifiesto
cómo el mal ha pervertido el corazón humano y ha situado al hombre como uno de
sus más perfectos cómplices y aliados. Al mismo tiempo, analiza el punitivismo y
la falta de responsabilidad por las carencias que presentan los hombres ante la
deliberación y elección de sus acciones, que particularmente delimitadas en el
marco de la teodicea, tienden a producir sufrimiento y dolor en niveles
degradantes.
La religión y la ética-moral están entre sí relacionadas a tal punto que resulta
fácil confundirlas. La religión fundamenta la praxis moral, pues en ella reside el
principio máximo de autor dad, la Ley de Dios: "Non est potestas nisi a Deo" (No
existe poder alguno que no provenga de Dios), (Y aun- que Kant afirma que la
moral auténtica dimana de la pura y libre conciencia del deber y de la
autorresponsabilidad, no obstante pone en Dios y en su autoridad suprema el
principio y fin de la moralidad. Los neokantianos fueron incluso más lejos, al
sostener que religión y ética se identifican en la práctica. Por su parte la vieja
escolástica en su doctrina tradicional.
“Insistió tan fuertemente sobre el fundamento y la motivación religiosa de la
moralidad, que el valor autónomo de ésta corría el riesgo de ser oscurecido: ella
(la Escolástica) desconoció o por lo menos, limitó la autonomía de la esfera ética"
Pero la religión no está de por si condicionada a la moral. Más aún. Hartmann-
entre otros -considera que la religión es un obstáculo e impedimento a la auténtica
moralidad, libre y autónoma. La existencia y, en general, el problema de Dios,
debería desaparecer de la esfera moral, puesto que Dios, su ley y su autoridad
fuerzan y obligan, con merma del acto humano que implica conciencia, libertad y
responsabilidad
Entre religión y ética -repetimos existe íntima relación más no esencial ni al
extremo de poder confundirlas: no son idénticas ni coincidentes. La religión es
relación con lo Divino lo Sagrado, es encuentro personal con Dios. La ética, en
cambio, hace referencia directa a los actos humanos y a su valoración. La moral
en el hombre es anterior e independiente de la fe. De hecho, la ley moral y la
conciencia moral son universales, independientemente de la existencia o no
existencia de dios y al margen de la concepción teísta o ateísta que le hombre
tenga.
¿Quién lo genera?
El hombre y su cultura
La posibilidad de establecer una conciliación entre Dios como principio absoluto de
bondad, y el mal presente en la realidad en sus más diversas manifestaciones
(miseria, guerras, enfermedad, ignorancia, etc.), ha sido una preocupación
constante en la historia del pensamiento occidental. Pero el tema adquiere aún
mayor notoriedad a la vista de sucesos aciagos en que a primera vista el absurdo
del mal parece ser total. Los horrores de Auschwitz pueden ser un caso
paradigmático en este sentido, pues se trata de un ejemplo en el que la razón
humana se enfrenta de un modo decidido ante la pregunta por el sentido último del
mal en el universo.
Si Dios existe, ¿cómo puede suceder que exista mal en el mundo? Para dar una
respuesta hasta cierto punto racional se han planteado diversas "teodiceas", es
decir, soluciones que metodológicamente se dirigen a un doble objetivo: 1° o bien
tienden a demostrar en un plano lógico, que la afirmación de la existencia del mal
no es por sí misma contradictoria con la existencia de Dios; 2° o bien se basan en
un análisis de las razones que Dios tiene para permitir el mal aunque Dios no sea
causa efectiva de él.
La libertad humana no es del todo real, ya que todo individuo está de cierta forma
condicionado por una sociedad en la cual toda persona actúa bajo una presión
social, cultural o laboral; aunque considerando a la ética y la moral, permite
conservar una conciencia, misma que permite a una persona actuar en base a un
criterio propio. El problema está en la incompatibilidad de la libertad humana y las
normas morales, o sea en el ser y el deber ser. Cuando entendamos como actuar
sabremos afrontar con honestidad y respeto las creencias de los demás seres
vivientes.
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Por Javier García | 12 de agosto de 2020
Entrevista al profesor Agustín Echavarría sobre la ética y la teodicea