Notas Cap 4
Notas Cap 4
Introducción al formalismo
cuántico
1. Un sistema está completamente descrito por una función de onda ψ (ver sección 4.3.2).
2. La dinámica de ψ está descrita por la ecuación (de onda) de Schrödinger (ver sec-
ción 4.5).
En el caso en que �ϕ|ψ� = 0, decimos que los vectores |ϕ� , |ψ� ∈ H son ortogonales si
|ϕ� �= |ψ� �= 0. Además, decimos que |ψ� está normalizado si se satisface que �ψ|ψ� = 1.
Consecuentemente, |ϕ� y |ψ� son ortonormales si �ϕ|ψ� = 0 y además �ϕ|ϕ� = 1 = �ψ|ψ�.
El producto interior (4.1) en el espacio de Hilbert H puede interpretarse de dos maneras:
En este texto estaremos interesados especialmente en los espacios de Hilbert que con-
tienen a todos los kets {|ψ�} asociados a sistemas físicos. En el contexto de sistemas físicos,
es habitual llamar “estados” a estos kets.
Las propiedades (4.2) y (4.3b) del producto interno permiten establecer una interpre-
tación alternativa del producto interno.
Supongamos que un espacio de Hilbert está dado por H = {|ψi �}. Definamos el espacio
de Hilbert dual como el espacio vectorial
donde los elementos �ψi | de H† son llamados “bras”. La acción del operador de conjugación
Hermitiana † , llamado con frecuencia simplemente operador “daga”, satisface
� �† � �†
|ψi �† = |ψi � ⇐⇒ H† = H (4.6)
y es lineal, i.e.
(λi |ψi � + λj |ψj �)† = λ∗i �ψi | + λ∗j �ψj | , con λi , λj ∈ �. (4.7)
52 Introducción al formalismo cuántico
Por tratarse de funciones lineales, es muy fácil comprobar que esta interpretación, dada la
definición del espacio de Hilbert dual (4.5), es compatible con las propiedades (4.2) y (4.3b).
Si {|si �} es una base ortonormal completa del espacio de Hilbert H, entonces se satisface
a) la relación de ortonormalidad
�
0 i �= j ,
�si |sj � = δij con δij = (4.9)
1 i=j,
�
donde ˆ denota la identidad;
Es fácil llegar a esta última expresión. Partiendo de que {|si �} es una base, entonces existen
�
coeficientes ci ∈ , tales que
�
|ψ� = ci |si � ∀ |ψ� ∈ H . (4.12)
i
del producto escalar �si |ψ�, notamos que (4.11) traduce |ψ� como la composición lineal de
todas las proyecciones de este ket en las direcciones de la base |si �.
Observamos adicionalmente que si {|si �} es una base ortonormal completa de H, enton-
ces {�si |} es una base ortonormal completa de H† . Además, a partir de la interpretación de
los bras como funciones lineales, ec. (4.8), notamos que la relación de ortonormalidad (4.9)
es justamente la relación que define las bases duales, lo que justifica que hayamos llamado
a H† el espacio de Hilbert dual.
Un operador lineal, denotado como Ô (notar el uso del “sombrero”), es una función
lineal, tal que
Ô : H → H� , (4.14)
donde, en principio, H y H� pueden (pero no deben) ser diferentes. Es decir, en general
la acción de Ô transforma un ket |ψ� ∈ H en un ket diferente |ψ � � que incluso puede ser
elemento de un espacio de Hilbert H� distinto al espacio original, i.e.
� � � ��
Ô |ψ� = �ψ � , �ψ ∈ H � . (4.15)
Comparando esta expresión con ec. (4.11), justificamos nuestra notación en ec. (4.10).
Con ayuda del operador identidad es posible definir el operador inverso Ô−1 de Ô, tal
que
ÔÔ−1 = Ô−1 Ô = ˆ .� (4.17)
Por otro lado, usando la definición de vectores duales dada en ec. (4.5) y la acción del
operador Ô en los kets de H (4.15), vemos que
� � �† � �†
�ψ = Ô |ψ� = �ψ| Ô† , (4.18)
P̂a2 = P̂a P̂a = |sa � �sa |sa � �sa | = |sa � δaa �sa | = |sa � �sa | = P̂a , (4.21)
donde los kets |si � son llamados eigenkets o vectores propios del operador Ô con eigenvalores
o valores propios si . Nótese que si , además de ser un valor propio, también funciona como
etiqueta del eigenket.
Para empezar, notamos que si |si � es eigenket del operador lineal Ô, entonces λ |si �,
�
con λ ∈ , también lo es y tiene el mismo eigenvalor que |si �:
que en general no puede expresarse de la forma del problema de eigenvalores (4.22), con-
firmando la afirmación.
Consideremos ahora que un eigenket arbitrario |si � es simultáneamente eigenket de los
operadores Ô1 y Ô2 , de acuerdo con
(1) (2)
Ô1 |si � = si |si � & Ô2 |si � = si |si � . (4.25)
Esto conduce a que la acción consecutiva de los dos operadores sobre el eigenket está dada
por
� � � �
(2) (2) (1) (2)
Ô1 Ô2 |si � = Ô1 Ô2 |si � = Ô1 si |si � = si Ô1 |si � = si si |si � , (4.26a)
� � � �
(1) (1) (1) (2)
Ô2 Ô1 |si � = Ô2 Ô1 |si � = Ô2 si |si � = si Ô2 |si � = si si |si � . (4.26b)
�
Ô = si |si � �si | . descomposición espectral (4.32)
i
Debido a que todo elemento |ψ� del espacio de Hilbert se puede escribir como una combi-
nación lineal de los vectores base, es fácil convencerse de que
�s1 |ψ�
�
. �s2 |ψ�
|ψ� = |si � �si |ψ� ⇒ |ψ� = �s |ψ� (4.34)
3
i ..
.
Además, usando la definición de los bras (4.5), encontramos que los elementos del espacio
de Hilbert dual H† se pueden representar como
. � � � �
�ψ| = |ψ�† = �s1 |ψ�∗ , �s2 |ψ�∗ , �s3 |ψ�∗ , . . . = �ψ|s1 � , �ψ|s2 � , �ψ|s3 � , . . . . (4.35)
Es decir, los kets se pueden representar como vectores columna y los bras, como vectores
renglón. En consecuencia, recuperamos la forma habitual del producto interno
�s1 |ψ2 �
. � �
�s2 |ψ2 � �
�ψ1 |ψ2 � = �ψ1 |s1 � , �ψ1 |s2 � , �ψ1 |s3 � , . . . �s |ψ � = �ψ1 |si � �si |ψ2 � , (4.36)
3 2
.. i
.
También los operadores pueden ser representados de esta forma. Consideremos la des-
composición (4.31a) de un operador arbitrario en términos de la base de bras y kets del
espacio de Hilbert dual y del espacio de Hilbert, respectivamente. Definiendo los elementos
de matriz del operador Ô como
Oij := �si | Ô |sj � , (4.37)
De esta forma, podemos también concluir, con base en la descomposición espectral (4.32)
de un operador Ô en su propia base de eigenkets, que si {|si �} es tal base, entonces su
representación matricial es diagonal y contiene solamente a sus eigenvalores. Es decir, si
Ô |si � = si |si �, entonces el operador Ô puede ser representado como
si 0 0 . . .
. 0 s2 0 . . .
Ô = 0 0 s . . . . (4.39)
3
.. .. .. . .
. . . .
Como el orden del producto de matrices es importante, en general, [Ô1 , Ô2 ] �= 0, i.e.
operadores arbitrarios no conmutan. Como discutiremos en detalle y ejemplificaremos
en la sección 4.10 para un caso específico, esto significa que el orden en el que los
operadores actúen sobre los estados de un sistema afecta los resultados.
Como todos los operadores que tienen los mismos eigenestados {|si �} son representa-
dos por matrices diagonales, entonces conmutan. Notemos que esta consecuencia es
compatible con la observación abstracta alrededor de ec. (4.28).
58 Introducción al formalismo cuántico
Como vimos en la sección 4.2.4, los operadores Hermitianos puede expresarse en térmi-
nos del conjunto numerable de sus eigenvectores, los cuales forman una base de un espacio
de Hilbert H.
Consideremos los operadores de posición x̂ y momento p̂ en una dimensión, los cuales
deben ser Hermitianos debido a que sus eigenvalores son observables, cantidades reales
medibles. Podemos expresar sus problemas de eigenvalores como
en donde los vectores |x� y |p� son eigenkets de los operadores de posición y momento, y
los eigenvalores reales x y p corresponden a los valores de posición y momento medibles.
Una pregunta natural es si los conjuntos no-numerables y continuos de vectores {|x�} o
{|p�} forman una base de un determinado espacio de Hilbert H. Aunque la respuesta es no
formalmente, Dirac sugirió una forma de generalizar los resultados para bases numerables
(como la base {|si �} usada en la sección previa) que permiten retener muchas de las cuali-
dades de las bases en los espacios de Hilbert.3 Entonces, como herramienta, introducimos
las relaciones de ortonormalidad y completez de los conjuntos de eigenvectores {|x�} y
{|p�}, como generalizaciones continuas de las ecs. (4.9) y (4.10):
� � �� � � ��
x �x = δ(x − x� ) & p� p = δ(p − p� ) (4.41a)
� �
dx |x� �x| = ˆ � & �
dp |p� �p| = ˆ . (4.41b)
Varios comentarios son necesarios. Primero, frecuentemente diremos que {|x�} y {|p�}
son las “bases” del espacio de Hilbert de posición y momentos, aunque formalmente mu-
chos de los eigenkets de estos conjuntos no están incluidos en H. Segundo, el producto
escalar (4.41a) está descrito por la llamada delta de Dirac, ilustrada en la figura 4.1, que
es una distribución que diverge en el punto en el que su argumento se anula. Es decir,
los eigenvectores de posición y momento no tienen una normalización (finita) definida. De
manera formal, la delta de Dirac está definida por medio de la relación integral
� �
dxf (x)δ(x − x0 ) = f (x0 ) =⇒ dxδ(x − x0 ) = 1 , (4.42)
3
Más formalmente, el concepto de espacio de Hilbert debe extenderse para poder incluir bases continuas
no numerables como las de los eigenkets de posición, momento, energía, etc. Estas extensiones se cono-
cen como espacios de Hilbert equipados (rigged Hilbert spaces). En estos, particularmente la relación de
completez puede formalizarse por medio del teorema de Gelfand-Maurin.
4.3 Función de onda en espacios de Hilbert 59
a) δ(x − x0 ) b) δ(x − x0 )
H(x − x0 )
x0 x x0 x
Figura 4.1: La distribución delta de Dirac en una dimensión. a) δ(x − x 0 ) presenta una divergencia
exacta y únicamente en x = x0 y en todos los demás puntos es nula. b) δ(x − x0 ) coincide con los
valores de la derivada de la función escalón o función de Heaviside H(x − x 0 ), i.e. H � (x − x0 ) =
δ(x − x0 ). Estas ideas se pueden generalizar a cualquier número D de dimensiones, en las que la
distrbución delta de Dirac se expresa como δ D (r − r 0 ).
para una función f (x) arbitraria C ∞ . Tercero: nótese también que este producto escalar no
tiene nada que ver con el producto escalar tradicional entre vectores en espacio Euclidiano
porque e.g. x es sólo un número, aunque |x� sea un vector de dimensión infinita. Por último,
las sumas en las relaciones de completez discretas (4.10) son reemplazadas en los espacios
de posición y momento por integrales en (4.41b) para considerar la continuidad de los
eigenkets.
De acuerdo a los principios de la mecánica cuántica, esta función de onda describe las
cualidades de un sistema en la posición x. Por consistencia, el ket |ψ� del que surge la
función de onda es denominado el estado del sistema, de tal forma que cada elemento del
espacio de Hilbert H de un sistema describe completamente uno de los posibles estados en
los que se puede encontrar el sistema.
Empleando la función de onda en el espacio de posiciones y la relación de completez
correspondiente (4.41b), encontramos que un estado arbitrario del sistema se puede escribir
en términos de una composición de todos los eigenkets {|x�} del operador x̂ y que la función
de onda corresponde a los coeficientes de esta descomposición,
� �
ˆ
|ψ� = |ψ� =� dx |x� �x|ψ� = dx |x� ψ(x) . (4.44)
60 Introducción al formalismo cuántico
Con esta expresión y las reglas del producto interno en H, observamos que
� � �
�ψ|ψ� = dx �ψ|x� �x|ψ� = ∗
dxψ (x)ψ(x) = dx|ψ(x)|2 � 0 , (4.45)
donde hemos usado que �ψ|x� = �x|ψ�∗ = ψ(x)∗ . Notemos que �ψ|ψ� � 0 se satisface debido
a que |ψ(x)|2 � 0. Por otra parte, como la regla de Born establece que ρ(x) = |ψ(x)|2 es
una densidad de probabilidad, entonces ψ(x) debe ser normalizada de tal forma que la
integral de la densidad de probabilidad sea la unidad, i.e.
� �
!
dxρ(x) = dx|ψ(x)|2 = 1 . normalización de función de onda (4.46)
!
�ψ|ψ� = 1 . normalización de estados (4.47)
Como veremos más adelante, estas condiciones serán importantes en la descripción cuántica
de los sistemas físicos.
Como vimos en la sección 4.3.1, el operador de momento p̂ ofrece una “base” continua
no-numerable muy similar a la “base” del espacio de posiciones. Por lo tanto, es directo
concebir una extensión de la discusión anterior en el espacio de momentos. Para empezar,
podemos definir la función de onda en el espacio de momentos como la proyección del
estado |ψ� en el eigenket |p� del operador p̂, como
Dada esta definición y la relación de completez (4.41b) en la “base” {|p�}, el estado |ψ�
puede expresarse como
� �
ˆ �
|ψ� = |ψ� = dp |p� �p|ψ� = dp |p� ψ(p) , (4.51)
que es análoga a la expansión del estado |ψ� en el espacio de posiciones (4.44). Además,
debido a la condición de normalización (4.47), obtenemos directamente que
� �
2 !
�ψ|ψ� = dp|ψ(p)| =: dp ρ(p) = 1 , (4.52)
en donde ρ(p) := |ψ(p)|2 , como función, define la densidad de probabilidad de que el sistema
tenga momento p.
Por último, notemos que el producto escalar �ϕ|ψ� de dos estados, |ψ� , |ϕ� ∈ H, puede
expresarse de forma similar en el espacio de posiciones y de momentos:
� �
�ϕ|ψ� = dx �ϕ|x� �x|ψ� = dx ϕ(x)∗ ψ(x) , (4.53a)
� �
�ϕ|ψ� = dp �ϕ|p� �p|ψ� = dp ϕ(p)∗ ψ(p) . (4.53b)
Es posible establecer una relación entre las funciones de onda en el espacio de posiciones
y en el espacio de momentos. Para obtenerla, mediante las reglas de completez (4.41b) en
estos espacios, obtenemos
� �
ψ(p) = �p|ψ� = dx �p|x� �x|ψ� = dx �p|x� ψ(x) , (4.54a)
� �
ψ(x) = �x|ψ� = dp �x|p� �p|ψ� = dp �x|p� ψ(p) , (4.54b)
62 Introducción al formalismo cuántico
donde �p|x� = �x|p�∗ es una función que debemos determinar. Combinando las expresiones
anteriores, encontramos que
� � � �
� � �� � � �
ψ(x) = � �
dp �x|p� dx p x ψ(x ) = �
dx ψ(x ) dp �x|p� p�x� .
� �
(4.55)
que se satisface si �
�
dk e2πik(x−x ) = δ(x − x� ) . (4.60)
Haciendo el conveniente cambio de variable 2πk = p/�, vemos que esta integral es reescrita
como �
1 �
dp eip(x−x )/� = δ(x − x� ) . (4.61)
2π�
Al comparar este resultado con (4.56) , resulta natural conjeturar que
1
�p|x� := √ e−ipx/� . (4.62)
2π�
4.3 Función de onda en espacios de Hilbert 63
En estos términos, las relaciones (4.54) entre las funciones de onda en los espacios de
posiciones y momentos están dadas por
�
1
ψ(x) = √ dp eipx/� ψ(p) , (4.63a)
2π� �
1
ψ(p) = √ dx e−ipx/� ψ(x) . (4.63b)
2π�
Notando la gran similitud entre estas ecuaciones y la definición de una transformada de
Fourier (4.57) y su inversa (4.58), notamos que las funciones de onda en los espacios de
posiciones y momentos, ψ(x) y ψ(p), se relacionan precisamente mediante una transformada
de Fourier.
Como hemos visto en ec. (4.37), dada una base discreta, ortonormal y completa {|si �}
de un espacio de Hilbert H, un operador Ô se puede representar como una matriz, cuyas
entradas están dadas por
Oij := �si | Ô |sj � .
La matriz correspondiente se puede interpretar también como la representación del opera-
dor en la base {|si �}.
Esta noción se puede extender a los espacios de posiciones y de momentos definidos
por los eigenkets {|x�} y {|p�} de los operadores x̂ y p̂, respectivamente. Definimos los
“elementos de matriz” del operador Ô en los espacios de posiciones y momentos como
� � � �
O(x, x� ) := �x| Ô �x� & O(p, p� ) := �p| Ô �p� , (4.64)
que se trata de funciones de los eigenvalores x, x� y p, p� asociados a los kets que aparecen en
las definiciones. Estas funciones pueden entonces interpretarse como las representaciones
del operador en los distintos espacios. Siguiendo la discusión de la sección 4.3.3, notamos
que las representaciones de los operadores en los espacios de posiciones y momentos están
relacionadas. Usando las relaciones de completez del la “base” de posiciones (4.41b), vemos
que � �
� � � �� � �
Ô(p, p� ) = �p| Ô �p� = dx dx� �p|x� �x| Ô �x� x� �p�
� � (4.65)
1 � �
= dx dx� e−i(p x−p x )/� O(x, x� )
2π�
e inversamente
� �
� �� � �� � �
�
Ô(x, x ) = �x| Ô x � = dp dp� �x|p� �p| Ô �p� p� �x�
� � (4.66)
1 � i(p x−p� x� )/� �
= dx dx e O(p, p ) .
2π�
64 Introducción al formalismo cuántico
Comparando las ecs. (4.71) y (4.72), encontramos finalmente que el operador de momento
en el espacio de posiciones se representa como
� �
� �� d
�
�x| p̂ x �
= δ(x − x ) −i� . p̂ en espacio de posiciones (4.73)
dx
Por otra parte, recordemos que �x|ψ� son los coeficientes de la expansión del estado |ψ� en
los eigenkets del operador de posición x̂ (ver ec. (4.44)), i.e.
�
|ψ� = dx �x|ψ� |x� .
y forman una base (discreta) ortonormal completa del espacio de Hilbert H, que particu-
larmente satisface �
|mi � �mi | = ˆ . � (4.77)
i
�
Dado que �mi |ψ� ∈ , los eigenkets de M̂ deben ser también estados del sistema.4 Por
otra parte, interpretando �mi |ψ� en la expansión (4.78) de manera similar a las funciones
de onda, concluimos que la probabilidad de obtener el resultado mi al medirle al sistema
caracterizado por |ψ� la propiedad asociada al operador M̂ está dada por
del espacio de Hilbert H, asociado a los estados del sistema físico que estudiamos. Esta
suposición es altamente no trivial porque, para empezar, implica que |m i � son estados
físicos del sistema. Lo que es más relevante es que la expansión (4.78) indica que, antes de
cualquier medición, el estado del sistema es una superposición de los estados {|mi �}. No
obstante, tras la medición y debido a la medición justamente, el estado es encontrado en
el eigenestado de M̂ asociado al valor de la cantidad observable que M̂ representa. Este es
el llamado colapso de la función de onda.
Con más detalle, si suponemos que la medición arroja el valor mj , en la hipótesis del
colapso de la función de onda, la interacción con el aparato de medición diseñado para
medir M̂ debe actuar sobre el estado del sistema de acuerdo con
� M̂ !
|ψ� = |mi � �mi |ψ� −→ |ψfinal � = |mj � , (4.80)
i
Esto tiene como consecuencia que, si se vuelve a realizar una medición con el mismo aparato
que mide M̂ , el resultado será el mismo porque el estado del sistema fue alterado por la
primera medición de manera definitiva, i.e. porque el estado colapsó a un único estado en
la medición original.
Por lo tanto, también las funciones de onda asociadas dependen del tiempo. Por ejemplo,
en el espacio de posiciones tenemos que
p2
E ψ(x, t) = ψ(x, t) . (4.94)
2m
Finalmente, empleando las expresiones (4.91), llegamos a la ecuación diferencial que descri-
be la dinámica de la función de onda ψ(x, t), asociada al comportamiento de una partícula
libre con masa m,
∂ �2 ∂ 2
i� ψ(x, t) = − ψ(x, t) . (4.95)
∂t 2m ∂x2
Generalizar los resultados previos a sistemas (no relativistas) sometidos a un potencial
V (x, t), requiere sólo que se incluya este potencial en la energía clásica (4.93). Repitiendo
los pasos anteriores, aplicando los resultados (4.91), llegamos a la ecuación de onda de
Schrödinger dependiente del tiempo
� �
∂ �2 ∂ 2
i� ψ(x, t) = − + V (x, t) ψ(x, t) . ec. de onda de Schrödinger (4.96)
∂t 2m ∂x2
�2 ∂ 2
H(x, t) := − + V (x, t) , (4.97)
2m ∂x2
por su análogo en mecánica clásica.
Vale la pena enfatizar que esta discusión no es una derivación de la ecuación de onda de
Schrödinger. De hecho, a diferencia de un teorema matemático, no es posible derivarla de
primeros principios. Se trata de una ecuación empírica que se ajusta a las observaciones,
como veremos más adelante, en el mismo sentido en el que la segunda ley de Newton
lo es. Esta afirmación conduce a muchas confusiones porque frecuentemente se presentan
formalismos más complejos de donde estas ecuaciones parecen surgir. Sin embargo, en
esos formalismos siempre, en primera instancia, se propone una estructura empírica que se
convierte en la base de las ecuaciones obtenidas, lo que debería recordarnos que la física es
una ciencia empírica, cuyas bases fundamentales son las observaciones.
d
V = 0 (4.98)
dt
debido a que el primer término en (4.97) no depende del tiempo.
Es posible mostrar formalmente que la evolución temporal de un sistema cuántica está
dada por un operador unitario que depende del Hamiltoniano. Debido a la complejidad de
la discusión detallada sobre este tema, aquí sólo nos restringimos a citar el resultado. Para
un sistema estacionario, la función de onda ψ(x, t) al tiempo t puede obtenerse a partir de
la función de onda ψ(x) determinada al tiempo t = 0 por medio de
� �
�2 ∂ 2
Eψ(x) = − + V (x) ψ(x) , (4.100)
2m ∂x2
donde, tras sustituir ψ(x, t) de (4.99) en (4.96), hemos multiplicado por (U E (t, 0))−1 para
obtener este resultado.
Para los sistemas físicos que estudiamos en este texto, la ecuación de onda de Schrödin-
ger estacionaria (4.100) es suficiente para obtener una descripción detallada de las cualida-
des de cada sistema. Como veremos, en particular el átomo de hidrógeno puede describirse
así debido a que, sin considerar interacciones con el medio, es un sistema estacionario.
donde hemos reemplazado las derivadas totales por derivadas parciales debido a que ahora
sabemos que la función de onda ψ depende de otras variables (en especial, del tiempo). A
4.6 La ecuación de Schrödinger 71
Además, a partir de la ec. (4.68a), sabemos que si la energía potencial es descrita por una
función V (x̂, t) en términos del operador de posición y del parámetro temporal t, entonces
� �
� �� � �
�x| V (x̂, t) |ψ(t)� = dx� �x| V (x̂, t) �x� x� �ψ(t) = dx� V (x, t)δ(x − x� )ψ(x� , t)
= V (x, t)ψ(x, t) .
(4.102)
Finalmente, como el bra �x| no depende del tiempo, tenemos que
d ∂ ∂
�x| |ψ(t)� = �x|ψ(t)� = ψ(x, t) , (4.103)
dt ∂t ∂t
donde sólo usamos la parcial del lado derecho porque, como mencionamos antes, la función
de onda depende de otras variables (aquí la dependencia de x es relevante) mientras que
el estado |ψ� sólo depende del tiempo.
Al comparar las ecs. (4.101), (4.102) y (4.103) con la ecuación de onda de Schrödin-
ger (4.96), notamos que esta última es simplemente la representación en el espacio de
posiciones de
� �
d p̂2
i� |ψ(t)� = Ĥ |ψ(t)� := + V̂ |ψ(t)� , ec. de Schrödinger (4.104)
dt 2m
� �
p̂2
E |ψ� = Ĥ |ψ� = + V̂ |ψ� , ec. estacionaria de Schrödinger (4.106)
2m
donde aquí el estado |ψ� no depende del tiempo. Con base en la evolución temporal de la
función de onda (4.107), la relación de |ψ� con el estado dependiente del tiempo |ψ(t)� está
dada por medio de
Hasta este punto, hemos considerado que las propiedades espaciales de un sistema
cuántico están codificadas en una sola dimensión. Para considerar adecuadamente sistemas
tridimensionales, es preciso generalizar los operadores de posición y momento de manera
intuitiva como
tales que
�
� � ��
r̂ |r� = r |r� , �
d3 r |r� �r| = ˆ , r �r = δ(r − r � ) , (4.110a)
�
� � ��
p̂ |p� = p |p� , �
d3 p |p� �p| = ˆ , p �p = δ(p − p� ) . (4.110b)
�2 2
− ∇ ψ(r) + V (r)ψ(r) = E ψ(r) , (4.116)
2m
donde la evolución temporal de la función de onda está dada, como en el caso unidimen-
sional, por
i
ψ(r, t) = e− � E t ψ(r) . (4.117)
Muy frecuentemente, los sistemas dependen sólo del operador de la norma de la posición,
definido como
r̂ := |r̂| , (4.118)
d ∂
i� �p|ψ(t)� = i� ψ(p, t) = �p| Ĥ |ψ(t)�
dt ∂t � 2 �
�
� �� � � (4.119)
p̂
3 �
= d p �p| + V (r̂, t) �p� p� �ψ(t) .
2m
en donde hemos usado ecs. (4.113) y (4.115), y en el paso final definimos el potencial en el
espacio de momentos. Nótese que esta última definición es muy similar a una transformada
de Fourier del potencial. Juntando estos elementos, la ecuación de onda de Schrödinger en
el espacio de posiciones en tres dimensiones (4.119) adopta la forma
� � 2 �
∂ p 1
i� ψ(p, t) = d 3 p� δ(p − p� ) + V (p − p �
, t) ψ(p� , t)
∂t 2m (2π�)3/2
� (4.122)
p2 1 3 � � �
= ψ(p, t) + d p V (p − p , t)ψ(p , t) .
2m (2π�)3/2
Restringiéndonos a sistemas estáticos, esta ecuación se simplifica a
�
p2 1
E ψ(p) = ψ(p) + 3/2
d3 p� V (p − p� )ψ(p� ) (4.123)
2m (2π�)
y la evolución temporal de ψ(p� ) se determina, como en el espacio de posiciones, mediante
i
ψ(p, t) = e− � E t ψ(p) . (4.124)
Ecuaciones de una partícula libre. Un sistema describe una partícula libre estacio-
naria si V (x) = 0. Debido a ec. (4.126), vemos que V (p) = 0 también en el espacio de
momentos.
En el espacio de posiciones, la solucion es de la forma
2mE
ψ(x) = Aeikx + Be−ikx k2 = (4.128a)
�2
�
=⇒ ψ(p) = dxψ(x)e−ipx/� (4.128b)
� �
A B
=√ dxe−ix(p−k�)/� + √ dxe−ix(p+k�)/� (4.128c)
2π� 2π�
= A� δ(p − k�) + B � δ(p + k�) (4.128d)
�2 d 2
− ψ(x) + V0 ψ(x) = Eψ(x) (4.134)
2m dx2
4.8 Superposición y el experimento de doble rendija 77
e−
Dado que Ê, V̂ , pˆ2 son operadores lineales, es por eso que la ecuación de Schrödinger
es lineal en |ψ�. Esto, si ψ1 y ψ2 son dos soluciones, entonces
ψ = λ1 ψ1 + λ2 ψ2 λ1 , λ2 ∈ C (4.135)
ρ = |ψ|2 = |λ1 ψ1 + λ2 ψ2 |2 = |λ1 |2 |ψ1 |2 + |λ2 |2 |ψ2 |2 + (λ1 λ∗2 ψ1 ψ2∗ + h.c.) (4.136)
lo cual ofrece inmediatamente una explicación al resultado del experimento de doble rendija.
promedio donde podemos encontrar una partícula que pertenece a un conjunto grande de
M partículas
� idénticas. Si Ni denota el número de partículas en la posición xi , tal que
M = i Ni , entonces el promedio ponderado de posiciones xi puede escribirse como
N1 x1 + N2 x2 + . . .
x̄ = = P1 x1 + P2 x2 + . . . , (4.137)
M
donde Pi := Ni /M define la probabilidad de encontrar una partícula en la posición xi . Si
en lugar del conjunto discreto de posiciones {xi }, las partículas estuvieran distribuidas en
un conjunto continuo de posiciones, el promedio discreto (4.137) debería ser sustituido por
� ∞
x̄ = dx P (x) x , (4.138)
−∞
donde el valor específico de P (x) evaluado en el punto x define la probabilidad de que una
partícula se encuentre en la posición x. Como función de x, P (x) se interpreta como una
densidad de probabilidad, tal que
� ∞
dx P (x) = 1 . (4.139)
−∞
Es posible generalizar este enfoque a cualquier otro valor esperado. Para lograrlo, es
más conveniente utilizar la notación de Dirac. En esta notación, observamos que (4.141)
está dada por
� �
� �� � �
ˆ ��
ˆ
�ψ|x̂|ψ� = �ψ| x̂ |ψ� = dx dx� �ψ|x� �x| x̂ �x� x� �ψ
� �� �
=x� δ(x−x� )
� � �
∗ � � � �
= dx ψ(x) dx δ(x − x )x ψ(x ) = dx ψ(x)∗ x ψ(x) , (4.142)
donde hemos usado que x̂ |x� � = x� |x�, las relaciones de completez y ortonormalidad (4.41)
de los kets de posición {|x�}, la definición integral de la delta de Dirac (4.42) y la definición
4.9 Valores esperados 79
de la función de onda (4.43). De aquí, dado un sistema descrito por el estado cuántico |ψ�,
definimos el valor esperado del operador Ô como
Para expresar este resultado en términos de la función de onda ψ(x), repetimos los pasos
empleados en la ec. (4.142):
� �
� �� � �
ˆ� �
ˆ
�Ô� = �ψ| Ô |ψ� = dx dx� �ψ|x� �x| Ô �x� x� �ψ (4.144)
Definamos
�x| Ô |ψ� := O(x) �x|ψ� = O(x)ψ(x) (4.145)
donde O(x) es la función eigenvalor del operador abstracto Ô en la representación de {|x�},
entonces �
�Ô� = dψ(x)∗ O(x)ψ(x) (4.146)
desarrollando
�
�Ô� = �ψ| Ô |ψ� = dx �ψ| Ô |x� �x|ψ� (4.147a)
tenemos O ∗ = O lo que significa que O(x) debe ser real, es decir, los valores propios de
un operador Ô en una representación dada, que debe ser real para ser admisible como
un operador, cuyo valor de expectación pueda calcularse. Esto implica que el operador
asociado también debe ser real
�Ô� = �ψ| O† |ψ� = �ψ| Ô |ψ� ⇔ Ô = Ô† (4.148)
por lo que Ô = Ô† es un operador Hermitiano.
En otras palabras, los operadores hermitianos tienen valores propios reales, ¡y estos
valores propios se pueden medir! Estos valores describen observables
Evidentemente, el operador x̂, tal que
�x | x̂ | ψ� = xψ(x) (4.149)
es hermitiano y con valores propios reales. ¿Podemos decir lo mismo del operador p̂ x ? la
primera observación al respecto es que el orden importa. En la posición-representación,
tenemos �
∂
�p̂x � = d3 rψ ∗ (r)(−i�) ψ(x) (4.150)
∂x
80 Introducción al formalismo cuántico
donde Ô3 es algún otro operador. El resultado preciso depende de los operadores invo-
lucrados. Recordemos que la existencia de los operadores en mecánica cuántica sólo es
significativa por su acción sobre los estados |ψ� ∈ H. Esto implica que, cuando los operado-
res no conmutan, es muy importante el orden de la acción de los operadores en los estados,
i.e.
� �
Ô1 Ô2 |ψ� = Ô2 Ô1 + Ô3 |ψ� �= Ô2 Ô1 |ψ� for [Ô1 , Ô2 ] = Ô3 . (4.158)
4.10 Conmutadores y el principio de incertidumbre 81
�
�x| [x̂, p̂] |ψ� = i� �x|ψ� = �x| i� ˆ |ψ� , (4.161)
en donde hemos agregado la acción trivial del operador identidad multiplicado por i� para
hacer explícito nuestro resultado final:6
�
[x̂, p̂] = i � ˆ . conmutador canónico de posición y momento (4.162)
donde definimos e.g. en tres dimensiones el operador de posición r̂ = (r̂1 , r̂2 , r̂3 )T :=
(x̂, ŷ, ẑ)T y el operador de momento p̂ = (p̂1 , p̂2 , p̂3 )T := (p̂x , p̂y , p̂z )T . Notamos que no
todos los conmutadores de posición con momento son no triviales; por ejemplo, [r̂ 1 , p̂3 ] =
[x̂, p̂z ] = 0.
6
Frecuentemente, en la literatura se escribe por simplicidad [x̂, p̂] = i� aunque no sea del todo preciso,
ya que el producto y sumar de operadores debe ser otro operador, como es evidente en ec. (4.157).
82 Introducción al formalismo cuántico
donde hemos introducido el operador de distancia al promedio Ûi para simplificar un poco
la notación. Dado que se la definición de (ΔOi )2 contiene valores esperados, esta magnitud
mide la dispersión promedio de los valores medidos del operador Ôi en el estado actual
del sistema con respecto al valor promedio del operador. Es frecuente referirse a (ΔO i )2
como el cuadrado del “error” estándar de las mediciones. No obstante, es muy importante
hacer enfatizar que (ΔOi )2 no tiene nada que ver con el aparato de medición que permite
determinar los eigenvalores de Ôi que el sistema física acepta, sino con las cualidades del
sistema y de los operadores que actúan sobre éste.
Para obtener la expresión matemática del principio y sus condiciones, consideremos
�
el valor esperado del operador |Û1 + iλÛ2 |2 � 0, con λ ∈ , el cual codifica de alguna
manera la dispersión de las mediciones de ambos operadores observables, Ô1 y Ô2 . El
cálculo explícito conduce a
� � �� �† � ��
0 � |Û1 + iλÛ2 | 2
= Û1 + iλÛ2 Û1 + iλÛ2
�� �† � �� � �
= Û1 − iλÛ2 Û1 + iλÛ2 = Û12 + iλ[Û1 , Û2 ] + λ2 Û22
(4.165)
� � � � � � � � � � � �
2 2 2 2 2 2
= λ Û2 + iλ [Û1 , Û2 ] + Û1 = λ Û2 + iλ [Ô1 , Ô2 ] + Û1
� �
= λ2 (ΔO2 )2 + iλ [Ô1 , Ô2 ] + (ΔO1 )2 ,
donde en el segundo renglón usamos que Ûi son operadores Hermitianos; en el tercer ren-
glón, usamos que el promedio de la suma de operadores es la suma de los promedios de los
operadores y que [Û1 , Û2 ] = [Ô1 , Ô2 ] debido a que los valores �Oi � en la definición (4.164)
son números que conmutan.
La desigualdad�(4.165) depende
� del valor de λ. Si elegimos λ = λmin como un mínimo
de λ (ΔO2 ) + iλ [Ô1 , Ô2 ] + (ΔO1 )2 , encontraremos la condición más estricta posible.
2 2
4.10 Conmutadores y el principio de incertidumbre 83
1� �2
(ΔO1 )2 (ΔO2 )2 � − [Ô1 , Ô2 ] . principio de incertidumbre (4.168)
4
El símbolo negativo en el lado derecho puede parecer peculiar, pero es compatible con el
hecho de que los conmutadores [Ô1 , Ô2 ] no triviales de operadores observables en mecánica
√ � �2
cuántica son típicamente proporcionales a i = −1, lo cual conduce a − [Ô1 , Ô2 ] > 0.
Interpretemos este importante resultado. Claramente, si los operadores conmutan, i.e.
[Ô1 , Ô2 ] = 0, (ΔO1 )2 (ΔO2 )2 � 0 no aporta ninguna información nueva porque (ΔOi )2 � 0
por definición. Sin embargo, si los operadores no conmutan, el producto de las dispersiones
asociadas a los operadores observables está obligado a ser mayor o igual a un valor (positivo)
distinto de cero, determinado por el conmutador de los operadores. Es decir, sin importar
cuán cercana a cero sea e.g. la dispersión cuadrada (ΔO1 )2 , existe un valor mínimo de
(ΔO2 )2 requerido para satisfacer el principio de incertidumbre. En otras palabras, a medida
que el valor de Ô1 es encontrado en el sistema con gran precisión en �Ô1 �, el valor de Ô2
es encontrado en una gama de valores cada vez más lejanos del valor esperado � Ô2 �. Esta
observación es la que establece que es imposible obtener (ΔO1 )2 = (ΔO2 )2 para valores
arbitrariamente cercanos a cero, i.e. es imposible conocer con precisión absoluta los valores
que un sistema adopta con respecto a las observables Ô1 y Ô2 , si sus conmutadores son no
nulos. Por lo tanto, es imposible conocer con toda precisión y simultáneamente los valores
de todas las observables que caracterizan a un sistema.
El ejemplo más popular del principio de incertidumbre es el asociado al conmutador ca-
nónico (4.162) de los operadores de posición y momento. En este caso, la desigualdad (4.168)
conduce a
(Δx)2 (Δp)2 � − 14 �[x̂, p̂]�2 = − 14 �i� ˆ �2 = 14 �2 . �
(4.169)
Por lo tanto, es imposible conocer con toda precisión la posición y el momento de un
sistema simultáneamente.
84 Introducción al formalismo cuántico