Guia N.
º 2
EL PENSAMIENTO
Es la capacidad que tienen las personas de formar ideas y representaciones de la realidad
en su mente, relacionando unas con otras. El concepto de pensamiento hace referencia a
procesos mentales, voluntarios o involuntarios, mediante los cuales el individuo desarrolla
sus ideas acerca del entorno, los demás o él mismo. Es decir, los pensamientos son ideas,
recuerdos y creencias en movimiento, relacionándose entre sí.
El pensamiento, al que consideramos la función más propia del hombre, trabaja con tres
tipos de vivencias teoréticas o cogniciones:
1. Los productos intuitivos o representaciones;
2. Los conceptos o categorías abstractas y
3. Los juicios (F.L. Ruch y P.G. Zimbardo).
La representación supone formarse una imagen interna de los objetos y sus relaciones. A
través de las representaciones se logra construir símbolos y signos como el lenguaje.
El concepto supone asociar una sola respuesta (palabra o acción) con diversos estímulos
(objetos o acontecimientos). Por ejemplo, el concepto perro, debe aplicarse a muchos
animales que varían en tamaño, color o forma del pelaje.
Los juicios suponen el establecimiento de una relación entre dos o más conceptos, de este
juicio se pueden deducir nuevos conceptos o nuevos juicios.
Tipos de Pensamientos:
• El pensamiento deductivo parte de categorías generales para hacer afirmaciones
sobre casos particulares. Va de lo general a lo particular. Es una forma de
razonamiento donde se infiere una conclusión a partir de una o varias premisas.
• El pensamiento inductivo, es aquel proceso en el que se razona partiendo de lo
particular para llegar a lo general, justo lo contrario que con la deducción.
Interrogativo: aparece cuando tenemos una inquietud, es la forma en la que será
formulada la pregunta para posteriormente obtener la respuesta deseada.
• Creativo: con él podemos crear novedosas ideas o soluciones a partir de conceptos y
premisas que hemos adquirido. En el pensamiento creativo se juega a crear
soluciones originales y únicas ante problemas, mediante el cuestionamiento de las
normas que en un principio parecen ser evidentes.
• Crítico: se desarrolla a medida que la persona se instruye y se especializa en una
temática, lo que nos permite tener mayor posibilidad de relacionar y asociar premisas.
Éste se requiere para el desarrollo científico, tecnológico o de investigación.
• Analítico: es el que nos permite crear piezas de información a través de conceptos o
premisas lógicas adquiridas, con el objetivo de obtener conclusiones. Analiza cada
detalle de algo o de un suceso para poder comprenderlo de forma adecuada y obtener
una respuesta única o solución lógica. Se relaciona con el lenguaje, los cálculos
matemáticos o la representación de la realidad.
Pensamiento Convergente:
El pensamiento convergente es aquél que encuentra una solución lógica para enfrentar
problemas de naturaleza científica.
El pensamiento convergente es uno de los pensamientos productivos que el psicólogo Paul
Guilford (1897-1987) definió junto con el pensamiento divergente en su estudio psicométrico
sobre la inteligencia humana.
Según Paul Guilford, el pensamiento convergente es el que se produce en el hemisferio
izquierdo del cerebro, que se caracteriza por encargarse de las funciones relacionados con el
lenguaje, la lógica y el pensamiento abstracto.
El pensamiento convergente es definido posteriormente por el psicólogo especialista en
creatividad Edward de Bono (1933-) como pensamiento vertical o pensamiento lógico. Este
tipo de pensamiento es considerado tradicional y recorre a conocimientos y experiencias
previas para la resolución de problemas.
Un ejemplo de pensamiento convergente sería el uso del Teorema de Pitágoras (la suma de
los lados al cuadrado es igual a la hipotenusa al cuadrado) para calcular el tamaño del vidrio
necesario para el marco de una ventana rectangular.
Pensamiento Divergente:
El pensamiento divergente o lateral es aquel que busca resolver o solucionar un problema a
través de propuestas creativas, diferentes y no convencionales.
El término fue propuesto por el psicólogo maltes Edward De Bono, quien afirmó que el
pensamiento divergente es una manera de organizar los pensamientos a través de
estrategias no tradicionales, con el fin de generar nuevas ideas.
El pensamiento divergente incentiva la creatividad y el ingenio, por tanto, complementa el
pensamiento lógico o lineal que se aplica en las tareas diarias y puede resultar un poco
mecánico.
El pensamiento divergente transforma las dificultades en oportunidades para resolver ciertos
problemas de manera creativa, es decir, rompe paradigmas y genera nuevas soluciones.
Por ejemplo, cuando un individuo debe solucionar un problema, hacer un pastel de chocolate
pero no tiene todos los ingredientes necesarios en casa y tampoco cuenta con tiempo para
salir a comprarlos, su cerebro comenzará a generar una cantidad de ideas, no
convencionales, con las cuales podrá solucionar dicha situación sin dejar de hacer el pastel.
Ejemplos de la puesta en práctica de los pensamientos divergentes también son las
elaboraciones de mapas mentales o conceptuales e, incluso, la redacción de textos libres o
ensayísticos.
También, otro ejemplo, es la implementación de nuevos métodos de estudio en las escuelas
que fomenten el desarrollo del pensamiento divergente, como parte de su metodología de
estudio.
¿Cuál es la diferencia entre el pensamiento convergente y el divergente?
El psicólogo J. P. Guilford, acuñó los términos pensamiento convergente y divergente en
1956. El pensamiento convergente se centra en llegar a una solución bien definida para un
problema dado. Este tipo de pensamiento es más adecuado para tareas que involucran la
lógica en lugar de la creatividad, como responder pruebas de opción múltiple o resolver un
problema en el que sabes que solo hay una solución posible.
El pensamiento divergente es lo opuesto al pensamiento convergente e implica más
creatividad. Con este tipo de pensamiento, puedes generar ideas y desarrollar diferentes
soluciones para un mismo problema. Si bien el pensamiento divergente a menudo implica
realizar una lluvia de ideas para obtener muchas posibles respuestas para la misma
pregunta, el objetivo es el mismo que el del pensamiento convergente: llegar a la mejor
solución.