TEMA 1
CARACTERÍSTICAS GENERALES DEL NIÑO Y LA NIÑA HASTA
LOS SEIS AÑOS. PRINCIPALES FACTORES QUE INTERVIENEN
EN SU DESARROLLO. ETAPAS Y MOMENTOS MÁS
SIGNIFICATIVOS. EL DESARROLLO INFANTIL EN EL PRIMER
AÑO DE SU VIDA. PAPEL DE LOS ADULTOS
Educación Infantil
2023 - 2024
ÍNDICE
1. INTRODUCCIÓN
2. CARACTERISTICAS GENERALES DEL NIÑO Y LA NIÑA HASTA LOS SEIS AÑOS
2.1. Desarrollo cognitivo
2.1.1. Etapa sensorio-motora (0 a 2 años)
2.1.2. Etapa preoperatoria (2 a 6 años)
2.2. Desarrollo motor
2.3. Desarrollo socio-afectivo
2.4. Desarrollo del lenguaje
3. PRINCIPALES FACTORES QUE INTERVIENEN EN SU DESARROLLO
3.1. Definición desarrollo
3.2. Factores internos
3.3. Factores externos
4. ETAPAS Y MOMENTOS MÁS SIGNIFICATIVOS
4.1. Primera infancia
4.2. Segunda infancia
5. EL DESARROLLO INFANTIL EN EL PRIMER AÑO DE SU VIDA
6. PAPEL DE LOS ADULTOS
7. CONCLUSIÓN
8. BIBLIOGRAFÍA Y LEGISLACIÓN
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1. INTRODUCCIÓN
(Comenzaremos con un "comodín de introducción" que nos sirva de inicio para todos los
temas. En este caso hemos tomado como referencia algunas de las citas que podemos
encontrar en la LOMLOE)
Este tema tratará de realizar una exposición teórica de cómo evolucionan las niñas y los
niños desde el nacimiento hasta los seis años, dando respuesta a cuestiones como:
¿Cuáles son los principales factores que intervienen en el desarrollo de 0 a 6 años?
¿Qué momentos son los más significativos en el primer año de vida de un infante?
¿Cómo influirá la intervención y el papel del adulto en el desarrollo integral de una niña o
niño?
Para llevar a cabo el desarrollo del presente tema, haré una breve INTRODUCCIÓN a fin de
enmarcarlo en el actual sistema educativo.
La finalidad de la educación infantil es la de contribuir al desarrollo físico, afectivo, social,
cognitivo y artístico del alumnado, así como la educación en valores cívicos para la
convivencia; tal y como determina la LEY ORGÁNICA 3/2020, de 29 de diciembre, por la
que se modifica la LEY ORGÁNICA 2/2006, de 3 de mayo, de Educación.
Es por ello que la actual escuela ha de ser comprensiva y abierta a la diversidad. Es decir,
que ha de partir del principio de inclusión. Debe garantizar el acceso, la plena participación
y el aprendizaje de todos y cada uno de los componentes del alumnado,
independientemente de sus características personales y su procedencia social y cultural.
Partiendo de esta premisa, el éxito de una correcta intervención educativa pasará
necesariamente por el conocimiento de los niños y niñas con los que vamos a trabajar. Por
tanto, debemos tener los conocimientos básicos de sus características, así como sus
necesidades para respetarlas, estimularlas y potenciarlas.
En este TEMA… (RELIZAMOS UN BREVE RESÚMEN DEL TEMA, similar a éste):
En este tema comenzaremos analizando la evolución del niño y la niña desde el nacimiento
hasta los seis años, centrándonos en los principales factores que intervienen en su desarrollo
y en los momentos más significativos de este, sin obviar el importante papel que tienen los
adultos en esta etapa, puesto que ejercerán una influencia notoria en su desarrollo o
maduración. Finalizaremos la exposición de tema con las aportaciones bibliográficas y
legislativas en las que nos hemos basado para la confección del mismo.
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2. CARACTERISTICAS GENERALES DEL NIÑO Y LA
NIÑA HASTA LOS SEIS AÑOS.
Antes de comenzar con el desarrollo del tema me gustaría delimitar una serie de conceptos
que son esenciales para la comprensión de éste y sobre los cuales haré referencia a lo largo
de mi exposición:
1. DESARROLLO: Según el diccionario de Psicología y CCED, se define como una serie de
cambios en los organismos (animal, ser humano) o en los grupos de organismos
(pueblos).
2. MADURACIÓN: Proceso autónomo de ordenación, especialmente a partir de los
componentes hereditarios, tanto psíquicos, físicos como intelectuales.
3. CRECIMIENTO: Conformación de las estructuras solamente corporales y físicas, es
decir, talla y peso.
4. NIÑO: Sujeto menor de edad.
5. INTELIGENCIA: Capacidad para comprender y conocer las cosas y formar nuevas ideas.
Expuesto los conceptos clave, paso al desarrollo del tema:
Tal y como se ha comentado en la introducción, el primero de los apartados citados
con anterioridad recibe por título CARACTERISTICAS GENERALES DEL NIÑO Y LA NIÑA
HASTA LOS SEIS AÑOS. En este epígrafe se describirán las características que a nivel
general se registran en los niños hasta finalizar la etapa de infantil.
En el momento del nacimiento, el ser humano es uno de los más inmaduros e indefensos, el
recién nacido se enfrenta al mundo con sólo unos cuantos reflejos, los cuales desaparecerán
a lo largo del primer año de vida, conservando tan sólo los que tienen una función de
autopreservación.
Sin embargo, en un corto espacio de tiempo, será capaz de adoptar una conducta activa de
exploración del mundo que le rodea. Desde no poder mover su cuerpo ni alcanzar los objetos
que se le ofrecen, pasará a ser capaz de moverse, agarrar, deambular y de conducirse con
relativa independencia de los demás. Todo ello debido al avance de su desarrollo cognitivo,
motor, socio-afectivo, sensorial y del lenguaje.
Por tanto, reflexionaremos sobre las características de los niños/as referidos a los distintos
ámbitos de desarrollo, sin olvidarnos que atendemos a ellos para facilitar la comprensión y
el estudio de este periodo evolutivo y teniendo en todo momento presente que ningún
ámbito es independiente en su proceso evolutivo pues una de las características
fundamentales de dicho proceso es precisamente su carácter integrativo y global.
2) DESARROLLO SENSORIAL:
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Para conseguir un buen desarrollo sensorial, el niño debe tener íntegros sus sentidos porque
gracias a ellos tiene percepciones y empieza a conocer el entorno. Veamos pues aspectos
más relevantes de cada uno de ellos:
VISTA: Está muy poco desarrollada al nacer siendo la visión en blanco y negro. El color se
inicia al mes y a los 3 meses ya está la vista plenamente desarrollada.
AUDICIÓN: Es fundamental para el desarrollo del lenguaje. Algunos investigadores señalan
que este sentido se desarrolla antes de nacer porque los niños se mueven en el interior de
la madre cuando perciben determinados sonidos. Por ello, hay que estimular el feto
mediante audiciones musicales y hablarles mucho.
TACTO: Es el sentido más desarrollado en el recién nacido. El bebé es sensible al dolor, frio,
calor, caricias de la madre, etc. Será al 6º mes cuando aparezcan las cosquillas.
GUSTO Y OLFATO: Están presentes incluso antes del nacimiento, de hecho ya el feto
reacciona ante un sabor u olor desagradable.
El desarrollo cognitivo trata de explicar el proceso a través del cual la persona, desde que
nace, llega a pensar, a tener conocimiento y a comprender.
Si nos atenemos a las etapas del desarrollo intelectual establecidas por Piaget, el niño de
esta edad atraviesa por dos etapas o estadios que son el sensoriomotor, que abarca desde
el nacimiento a los 2 años; y el preoperacional, de los 2 a los 6-7 años.
En el estadio sensoriomotor el pensamiento se caracteriza por ser exclusivamente intuitivo:
sólo se da en presencia del objeto y en contacto con los sentidos, es como se tiene noción
de las propiedades de las cosas. La inteligencia es práctica, sin representación mental; a
través del movimiento, de las percepciones y de las acciones sobre el entorno. Por ejemplo,
en este estadio intentan encajar una pieza sobre un agujero sin pensar si encaja o no.
La percepción del objeto no es un proceso meramente pasivo o receptivo, sino que incluye
toda la actividad, especialmente la manipulativa, mediante la cual el niño se presenta a sí
mismo y va descubriendo el objeto y su permanencia.
Hacia los dos años aparece en el niño la capacidad de representar objetos por medio de un
significante y pensar en lo primero a partir de lo segundo, es decir, aquí el infante es capaz
de entender que pieza corresponde al agujero y encajarla donde corresponde. Es lo que se
llama función simbólica o semiótica y su aparición marca el inicio de un nuevo estadio, que
durará hasta los 6 años de edad y que mencionábamos anteriormente, el estadio
preoperacional.
En él, la inteligencia se considera verbal o intuitiva, con representación mental. Su función
simbólica (es decir, la capacidad de evocar situaciones u objetos ausentes) se manifiesta a
través de la imitación diferida o en ausencia del modelo; de la imagen mental, del juego
simbólico, del dibujo y, finalmente, se consolida con el lenguaje. Pueden asociar fenómenos
o situaciones con relaciones lógicas de causa-efecto, dentro de su pensamiento "mágico" y
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todavía egocéntrico. Es decir, que pueden pensar en el efecto de las acciones sin necesidad
de llevarlas a cabo.
El juego adquiere progresivamente un carácter creativo y simbólico, no persigue una
adaptación a lo real, sino que es una manifestación del yo en la que éste se expresa
mediante símbolos de creación propia, lo que favorece el equilibrio afectivo y el desarrollo
cognoscitivo.
En lo que respecta al desarrollo motor, se considera como un proceso secuencial y continuo
en el cual, los seres humanos adquieren una enorme cantidad de habilidades y destrezas
motoras. Este proceso se lleva a cabo mediante el progreso de los movimientos simples y
desorganizados para alcanzar las habilidades motoras organizadas y complejas.
La maduración del sistema nervioso posibilita el desarrollo motor, que se inicia a partir de
la realización de actos reflejos e involuntarios hasta llegar a la ejecución de movimientos
intencionales y automáticos.
Cabe destacar que este desarrollo se ajusta a las siguientes leyes fundamentales:
− Ley cefalocaudal: la evolución del desarrollo motor va desde la parte superior del
cuerpo a la inferior. Se controlan antes las partes del cuerpo más cercanas a la
cabeza y luego las más alejadas. Es decir, el orden sería cuello, tronco, brazos y
piernas.
− Ley proximodistal: la evolución del desarrollo motor se produce desde la parte más
próxima al eje central del cuerpo hacia la parte más alejada del mismo. Es decir,
controlan, por ejemplo, antes el movimiento de los brazos que el movimiento de las
manos, y estos antes que el de los dedos.
− Ley de flexores y extensores: de acuerdo con M. Moraleda, en la evolución del
proceso del desarrollo motor, primero se dominan los músculos flexores (operaciones
de agarrar o flexionar) y, después, los extensores (operaciones de soltar o estirar),
es decir, la capacidad de un niño de asir un objeto es anterior a la de soltarlo.
A partir de los 3 años en el terreno de la motricidad, los progresos se dan en un doble
sentido. Por un lado, sigue ganándose precisión en el control del propio cuerpo y sus
movimientos, avanzándose poco a poco, en el dominio de la motricidad fina, cuyo control
habrá de apoyarse en actividades cada vez más focalizadas en el ámbito gráfico que faciliten
la expresión mediante técnicas y formas plásticas, así como el posterior acceso a la escritura
convencional propiamente dicha.
Por otra parte, cuando hablamos del desarrollo socioafectivo, nos referimos a los procesos
del conocimiento del entorno y de si mismo mediante la interacción, que permiten la
significación y reconocimiento de conductas afectivas en el propio sujeto y en los demás,
con el fin de alcanzar una mejor adaptación en el medio.
En el nivel social afectivo, el niño/a, al nacer ya cuenta con un repertorio de conductas
expresivas (llorar, agitarse, relajarse, ...) y poco a poco va descubriendo cuales de estas
conductas debe utilizar según la finalidad que persiga. Estas conductas serán sus primeras
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respuestas sociales, las cuales reflejan la necesidad del niño/a de establecer contactos
sociales.
Cabe destacar que en el proceso de socialización intervienen una serie de factores como
son la identificación, el aprendizaje social a través de la imitación, el refuerzo, la
adquisición del lenguaje, la actividad, las reglas de convivencia, la cooperación, el juego
en grupo. Los agentes que facilitan este proceso son la familia, la escuela, el grupo de
iguales, y los medios de comunicación.
Como consecuencia de todas estas experiencias, junto con todo el bagaje correspondiente
adquirido en la familia, los pequeños construyen su identidad, reconociendo su
individualidad física y una variedad de rasgos (su nombre, sus pertenencias, etc.) que
implican una clara diferenciación respecto de los demás.
En cuanto al desarrollo del lenguaje, al estar relacionado con el pensamiento, se considera
de gran importancia.
Durante la infancia el niño experimenta grandes progresos dirigidos al uso del lenguaje como
herramienta de comunicación.
Estos progresos se apoyan, no sólo en la exposición del niño a un entorno lingüístico más o
menos elaborado sino también, en el proceso de maduración fisiológica y en los avances
cognitivos y sociales.
Por tanto, debemos tener en cuenta que hay una serie de factores que condicionan la
adquisición y desarrollo del lenguaje, son:
− Factores biológicos: los órganos fonadores, sensoriales y estructuras nerviosas
centrales...
− Factores cognitivos: capacidades intelectuales adecuadas (adquisición del
simbolismo) ...
− Factores ambientalistas: familias, escuela, contexto...
Generalmente se distinguen dos grandes periodos en el desarrollo del lenguaje: un primer
momento denominado prelingüístico, que se enmarca en el primer año de vida, y otro
situado en el segundo, denominado lingüístico en el que comienzan con la emisión de
algunas palabras.
El primer año de vida se correspondería con la etapa que denominamos prelingüística, se
caracteriza por la expresión buco-fonatoria que de por sí apenas tiene un valor
comunicativo, dentro de ella encontramos las siguientes manifestaciones lingüísticas:
− Llanto: primera manifestación sonora.
− La risa: el niño no sonríe hasta el primer mes de vida. Las primeras veces que se
produce la risa es un indicativo de satisfacción.
− Balbuceo o lalación: son instintivos y no se corresponden con los fonemas de una
Lengua. Es una combinación de sonidos vocálicos y consonánticos.
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− Ecolalia: se produce cuando un niño pronuncia una palabra que existe, por ejemplo
“papá”, pero lo hace por mera imitación. Aún no sabe lo que significa y por tanto,
tampoco sabe cuándo debe utilizarla.
− Gorjeo: sonidos guturales, al final de la garganta.
− Holofrases: las vocalizaciones que el niño emite, son frases de una palabra
únicamente.
Etapa lingüística: se inicia con la expresión de la primera palabra, a la que se le otorga una
legítima importancia como el primer anuncio del lenguaje cargado de un propósito de
comunicación.
− Emisión de dos palabras: combina dos elementos.
− Etapa telegráfica: produce e imita frases cortas de tres, cuatro o cinco palabras.
− Etapa comunicativa: el lenguaje se desarrolla rápidamente, además el vocabulario
se amplia y se van dominando las reglas de la gramática y la sintaxis de manera
notable hasta lograr el uso correcto de la gramática básica a lo largo de los siguientes
años. Gracias a estos progresos, el lenguaje es cada vez más útil y eficaz para cumplir
con su función primordial de servir de vehículo para la comunicación interpersonal.
En conjunto, a los 6 años el niño ha accedido a la autonomía motora, es ya capaz de realizar
por sí mismo diversas actividades para su supervivencia, domina las reglas básicas de la
comunicación verbal, ha afianzado su inteligencia sensoriomotora y se ha internado en el
ámbito de lo simbólico, ha establecido vínculos emocionales duraderos con los adultos, ha
adquirido bastantes hábitos y destrezas de interacción con sus iguales, y ha desarrollado y
descubierto su propia identidad. Estos avances se van a ir consolidando y ampliándose,
siempre bajo el doble efecto de la progresión madurativa y la estimulación social.
3. PRINCIPALES FACTORES QUE INTERVIENEN
EN SU DESARROLLO
Respecto al siguiente punto del tema que estamos tratando, son múltiples los
componentes que intervienen, modifican y configuran este desarrollo, por ello a
continuación veremos cuáles son LOS PRINCIPALES FACTORES QUE INTERVIENEN EN
PROCESO DE DESARROLLO DEL NIÑO/A.
Es importante en este punto clarificar el término al que nos referimos, por ello definimos
el desarrollo como el proceso de cambios de tipo coherente y ordenado, de todas las
estructuras psicofísicas de un organismo, desde su gestación hasta la madurez. Es un proceso
continuo que empieza con la vida e incluye una serie de cambios físicos, psicológicos y
culturales que se encuentran repartidos en las diferentes etapas de la vida.
La herencia, el medio y la interacción con los otros hacen del infante un proyecto de vida.
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Por tanto, está sometido a la influencia de múltiples factores, y pueden ser de naturaleza
interna o externa.
Entre los factores podemos encontrar:
Factores externos.
− Las variables ambientales, como las condiciones de salud, hábitos sociales
relacionados con los ritmos fisiológicos y con los las costumbres de la sociedad; el
clima afectivo en el que se desenvuelve el niño/a, la familia; la estimulación o
experiencias a las que se le somete, todos ellos son asimismo determinantes del
desarrollo.
− El contexto, el centro, la escuela, el maestro.
− La alimentación y nutrición es un factor determinante tanto del desarrollo como del
crecimiento. Una situación de malnutrición en un período crítico puede tener
consecuencias muy negativas en el futuro.
Factores internos.
− La carga hereditaria, además de transmitir las características peculiares de cada
individuo, proporciona las pautas generales de conducta para todos ellos.
− La maduración del sistema nervioso es otro factor que hará posible la aparición de
unas u otras conductas en el proceso del desarrollo.
Partiendo de la importancia que se le dé a estos factores, encontramos muchas teorías que
se han planteado para dar explicación al desarrollo del ser humano.
− Teorías innatistas: afirman que somos lo que nuestra carga hereditaria nos aporta,
por tanto el ambiente no influye.
− Teorías ambientalistas: opinan, por el contrario, que el ambiente es el factor
fundamental de la diversidad.
− Teorías interaccionistas: defienden que somos lo que nuestra carga hereditaria nos
aporta más lo que nos aporta el ambiente.
Según Piaget, el desarrollo madurativo del niño se ve condicionado por dos factores,
herencia y entorno.
En la HERENCIA Destacan dos tipos de factores:
- Factores cerrados: los que no cambian: color de pelo, de los ojos
- Factores abiertos: los que pueden cambiar, teniendo éstos relación con las
posibilidades de adquisición y desarrollo. Ej: capacidad de asimilación.
Conocidos los factores necesarios para conseguir un pleno desarrollo de la personalidad,
paso a exponer en el siguiente apartado los momentos más significativos, resumiendo
para ello las características más destacables en el desarrollo del niño.
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4. ETAPAS Y MOMENTOS MÁS SIGNIFICATIVOS
Independientemente del enfoque al que nos atengamos, hay que destacar que la evolución
del niño se da de forma progresiva, siguiendo un ritmo de desarrollo. En cada una de las
etapas hay situaciones que son particularmente importantes y significativas. Por tanto,
veremos a continuación el punto sobre las ETAPAS Y MOMENTOS MÁS SIGNIFICATIVOS.
El primer momento significativo en la vida del niño y de la niña lo marca el mismo
nacimiento, el niño pasa a un ambiente más hostil, desprovisto de las seguridades y
protecciones a las que estaba habituada; a partir del nacimiento distinguimos:
a) Dentro de las características de los niños/as de primer ciclo:
Desde el nacimiento. Los primeros momentos de incorporación al nuevo mundo suponen
para el infante un cambio muy brusco. Tanto si la lactancia es mamaria como si no lo es, la
madre y el padre constituyen la primera fuente de placer del niño, porque satisfacen sus
necesidades de alimentación y afecto, haciéndole sentirse protegido, apareciendo el apego.
3-4 meses. El niño y la niña pasan de la pasividad anterior al comienzo de la actividad, se
realiza el autodescubrimiento (manos, dedos, etc) y pasan tiempo observándolas,
estudiando sus movimientos, también aparece la sonrisa.
8 meses. Aparece la denominada «angustia de los 8 meses» el niño se siente incómodo ante
la presencia de extraños ya no responde con una sonrisa a cualquiera, ya que comienza a
distinguir entre conocidos y extraños.
Del Primer año a los dos. La adquisición de la marcha, los primeros pasos, le permite ampliar
su campo de experiencia y la relación con el medio físico. El niño adquiere el lenguaje,
fundamental para el pensamiento afianzando así la relación social. Con todo ello, los niños
y niñas logran conceptualizar el entorno y desarrollar así el lenguaje como un instrumento
para aprender.
b) Segundo ciclo.
El niño empieza a sentirse él mismo, distinto de los demás, toma conciencia de sus propios
deseos y sentimientos, descubre su propia personalidad, independientemente del adulto,
de aquí su «oposición», característica de esta edad. Control de esfínteres. Progresiva
autonomía en la adquisición de hábitos.
4 años, pensamiento simbólico, el niño es capaz de manejar imágenes mentales, las formas
características del pensamiento simbólico son el lenguaje, el juego simbólico, la imitación,
el dibujo.
5-6 años, pensamiento intuitivo, perfeccionamiento de la etapa anterior, desde el punto de
vista social y debido a las experiencias, el niño empieza a respetar reglas. Aparece el
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conflicto, pero consigo mismo, son características las vacilaciones, no sabe en realidad lo
que quiere. Comienza el abandono del egocentrismo.
5. EL DESARROLLO INFANTIL EN EL PRIMER AÑO
DE SU VIDA
En todo este proceso de desarrollo cobra un valor especial el primer año de vida, en el que
se asientan las bases de todo el proceso, por ello, a continuación expondremos el siguiente
punto sobre EL DESARROLLO INFANTIL EN EL PRIMER AÑO DE SU VIDA.
El niño en el primer año pasa por la crisis de nacimiento, las conductas reflejo, el desarrollo
emocional, el proceso motor, la iniciación a la orientación espacial, la elaboración del
lenguaje y la socialización.
En cuanto al proceso motor: la característica básica de este ámbito durante el primer año
es el paso de una actividad refleja a una actividad progresivamente más voluntaria como
consecuencia de la progresiva maduración del SNC. Hacia el 4° mes, los niños/as tienen
cierto dominio de su propio cuerpo en posición de sentado, son capaces de mantener la
cabeza y muestran una importante evolución en su coordinación visomotora. La conducta
de presión comienza a 3-4 meses, hacia los 4-5 meses coge un objeto suspendido y lo
sostiene con las manos, 6 meses alcanza con una mano, 6-12 meses la presión se
perfecciona. Alrededor de los 10 meses, los niños/as gatean perfectamente y tienen
suficiente coordinación de brazos y piernas como para sentarse y levantarse llegando incluso
a realizar desplazamientos laterales utilizando apoyos. Entre los 12 y 14 meses el niño/a es
capaz de empezar a andar. Con los desplazamientos iniciales, primero, y con los primeros
pasos al iniciar la marcha, después, el niño adquiere también la primera conquista del
espacio pues estas posibilidades de desplazamiento le permiten ciertas exploraciones y
facilitan extraordinariamente sus posibilidades de investigación y descubrimiento.
Por lo que respecta a la socialización: a través del llanto y la sonrisa, el niño/a, trata de
satisfacer sus necesidades biológicas y afectivas reclamando la proximidad de las figuras de
apego. Hacia el segundo mes de vida aparece la sonrisa social, y aparece como respuesta a
las interacciones afectivas que el niño recibe a través del contacto corporal.
Paulatinamente, el niño/a aumenta su caudal socioafectivo y establece claras diferencias
entre las personas con las que mantiene un intercambio emocional y el resto. Hacia el 6°
mes diferencia claramente entre las personas de su entorno cotidiano y rostros extraños.
Comienzan a aparecer los juegos sociales en los que el niño/a asume ya un papel activo. A
los 7 meses está capacitado para diferenciar el lenguaje adulto, a los 8 meses aparece la
angustia de los 8 meses, que es la inhibición ante personas desconocidas.
En relación con el desarrollo cognitivo: en este periodo al referirnos al desarrollo del
conocimiento hemos de hacerlo atendiendo al desarrollo sensorial y perceptivo. Aunque
inicialmente el niño no es capaz de establecer diferencias ente su “yo” y los otros, desde
las primeras semanas de vida comienza a manifestar sus necesidades relacionales, las cuales
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se llevan a cabo, durante el primer año de vida, a través de los sentidos, siendo su actividad
predominantemente sensorial y motriz. Las conductas del recién nacido son automáticas,
descoordinadas y supeditadas a la actividad refleja. Estos reflejos se ponen de manifiesto
ante la percepción de estímulos. A pocos días de su nacimiento es capaz de fijar la vista en
los objetos que se le acerquen a su cara y es entre los seis meses y el año cuando la agudeza
visual alcanza el nivel de la visión adulta (Palacios, 1993). Inicialmente la interrelación
niño/objeto no se produce si el objeto desaparece, pero hacia el cuarto mes se produce una
búsqueda con la mirada de los objetos que han desaparecido. A partir de los cinco meses
los bebés conocen a las personas por sus rasgos distintivos. Otro de los sentidos de especial
importancia en la percepción de abundante información es el del oído. Desde su nacimiento
el bebé reacciona ante los sonidos, aunque muestra especial sensibilidad por el lenguaje
humano especialmente si va dirigido y adaptado a ellos; así los procesos de interacción con
el adulto se ven enormemente favorecidos desde los primeros días de vida. El sentido del
gusto está poco desarrollado en el recién nacido; los bebés se llevan continuamente a la
boca los objetos que están a su alcance. De ellos percibe sensaciones gustativas, táctiles y
olfativas. El sentido del tacto es utilizado tempranamente por el niño/a. En principio, es la
boca el órgano encargado de la exploración del mundo, a medida que su sistema motor se
va desarrollando la percepción táctil se ve favorecida. Recordamos que el desarrollo de la
percepción está estrechamente ligado a la capacidad de movimiento, de tal manera que sus
posibilidades de percepción sensorial se amplían considerablemente con su mayor
autonomía motriz.
En el desarrollo de la comunicación y el lenguaje: la primera manifestación comunicativa
del niño/a se produce a través del llanto, en el momento de su nacimiento. La
intencionalidad del llanto se produce a partir del primer mes para informar de estados
carenciales sobre los que quiere llamar la atención. Posteriormente, comienzan las
emisiones de sonidos guturales, pequeños gritos y gorgojeos como una muestra evidente del
paulatino desarrollo que va alcanzando su aparato fonador. Los gritos y el llanto aparecen
más diferenciados hacia el sexto mes, momento en el que se inicia el laleo caracterizado
por la producción de sonidos placenteros con los que el niño/a va perfeccionando el
movimiento de labios, lengua y respiración. Juega con su voz y se divierte escuchando los
sonidos que emite y produce. Hacia los ocho meses comienza una cierta entonación en la
emisión de las duplicidades silábicas, las cuales concluyen a partir del primer año de vida
en la emisión de las primeras palabras que ayudará al niño a transformarse de ser
egocéntrico a social.
Dicho desarrollo ira evolucionando a lo largo de la vida. Gracias a las neuronas espejo, base
en el desarrollo del aprendizaje social, son la herramienta perfecta para aprender a través
de la imitación, partiendo de la observación del entorno. Entrando en juego las emociones
con el pensamiento, las emociones que trasmite el docente ante la enseñanza y aprendizaje.
Pero claro, para conseguir todos estos logros, es necesario tener presente el papel de los
adultos, expuesto todo ello en el epígrafe siguiente:
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6. PAPEL DE LOS ADULTOS
Por todo lo anterior, introducimos el siguiente punto del tema, ya que resulta crucial para
el desarrollo psicológico del niño EL PAPEL DE LOS ADULTOS, es decir, su implicación con
él a propósito ya sea de la relación entre ambos, ya sea de la relación con los objetos.
Las personas que rodean al niño, son importantes no sólo porque son para él estímulos desde
el punto de vista emocional y porque están asociadas a la satisfacción de sus necesidades,
sino también porque son los mediadores entre el mundo (natural, social, cultural) y el niño.
Los adultos debemos compaginar los retos que plantear al niño con los apoyos que le
aportamos para que pueda responder a nuestras demandas. La labor educativa actúa así
promoviendo la autonomía y expandiendo las posibilidades de cada uno.
La planificación de actividades y situaciones por nuestra parte, como adultos, es también
crucial para el desarrollo intelectual, pues esas actividades y situaciones son las que en
última instancia definen el ámbito de las experiencias y los aprendizajes del niño.
En el aula realizamos actividades en las que trabajamos las habilidades sociales, como las
asambleas, además realizamos actividades rutinarias basadas en la adquisición de hábitos,
como puede ser quitarse las chaquetas, ponerse los babis, ir al baño solitos, almorzar y
comer solos, etc, además de realizar todo tipo de actividades globalizadas para trabajar
todas las áreas de currículo significativamente, todo ello de forma manipulativa y
experimental.
De manera frecuentemente imperceptible, los adultos transmitimos al niño el concepto que
de él tiene, la confianza que pone en sus capacidades de desarrollo y aprendizaje. Los
adultos educamos el niño no solo a través de las actividades y situaciones que
intencionadamente organizamos con fines educativos, sino que lo hacemos también en el
curso de nuestras interacciones continuas, en las que le mostramos, de manera
frecuentemente no intencionada, actitudes, valores, expectativas, afecto y consideración.
A este respecto hemos de tener en cuenta los principios de intervención educativa que se
fundamentan en distintas corrientes pedagógicas y psicológicas, inherentes, tanto a la Ley
Orgánica 2/2006 de 3 de mayo (LOE), modificada por la Ley 3/2022 de 29 de diciembre
(LOMLOE), así como en el Real Decreto 95/2022, de 1 de febrero, por el que se establece
la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Infantil; y en el ámbito de la
Comunidad Valenciana el Decreto 100/2022, de 29 de julio, del Consell, por el cual se
establece la ordenación y el currículo de Educación Infantil.
Este currículum reformula el currículum de Ed. Infantil enumerando los elementos que lo
integran (objetivos generales de etapa, las competencias clave, las competencias
específicas, los criterios de evaluación, los saberes básicos y las situaciones de aprendizaje;
y señala a continuación que su configuración deberá estar orientada a facilitar el desarrollo
educativo de los alumnos y alumnas, garantizando su formación integral, contribuyendo al
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pleno desarrollo de su personalidad y preparándolos para el ejercicio pleno de los derechos
humanos, de una ciudadanía activa y democrática en la sociedad actual.
La necesidad de sistematizar y planificar la actividad educativa aconseja la organización del
currículo de la etapa en tres áreas correspondientes a ámbitos propios de la experiencia y
del desarrollo infantil: Crecimiento en Armonía; Descubrimiento y Exploración del Entorno,
y Comunicación y Representación de la Realidad.
Estas tres áreas participan en todos los aprendizajes y contribuyen al desarrollo de todas las
competencias clave establecidas en este real decreto, así como a la consecución de los
objetivos de la etapa.
El profesorado y el resto de profesionales deben adaptar a dichas concreciones su propia
práctica educativa, basándose en el Diseño Universal para el Aprendizaje y de acuerdo con
las características de esta etapa educativa y las necesidades colectivas e individuales de su
alumnado.
El papel de los adultos en la forma en que las situaciones y experiencias de interacción
social se plantean y resuelven es fundamental no sólo como indicador de conducta sino como
modelo de actuación y referente para la adquisición de habilidades sociales. Es en esas
interacciones donde también se forja y estimula la inteligencia sensoriomotora.
Por tanto, los adultos hemos de facilitarle:
− Estabilidad emocional: con un clima afectivo que satisfaga y compense toda su
capacidad en este campo.
− Integración social: con una situación de acogida que le favorezca, lo que permitirá
conquistar progresivamente su individualidad y reconocimiento de otros.
− Posibilidad de formación de la conciencia de sí mismo.
− Las primeras necesidades físicas, afectivas, etc.
7. CONCLUSIÓN
Así pues, tras todo lo expuesto anteriormente, podemos CONCLUIR el tema destacando
que ideas tales como que el desarrollo infantil está mediatizado por las personas que le
rodean especialmente durante el primer año de vida. Las dimensiones del desarrollo infantil
no evolucionan de manera independiente sino de forma global, de manera que su desarrollo
se produce interdependientemente y en función de los estímulos que recibe de su entorno
más próximo. (Cerramos el tema con un párrafo que resuma a grandes rasgos las ideas
principales del tema)
(Incluimos un "comodín" que nos sirva de reflexión final para todos los temas donde
podemos introducir algún autor y una cita que nos permita acabar el tema de "forma
bonita")
Los aspectos tratados en el tema expuesto son, como otros muchos, nociones básicas
a tener en cuenta en nuestra tarea de docentes. Debemos tenerlos presentes
persiguiendo así la finalidad de la Educación infantil, es decir, contribuir al desarrollo
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físico, afectivo, social cognitivo y artístico del alumnado, así como la educación en
valores cívicos para la convivencia de los niños y las niñas considerando a cada uno de
ellos como personas únicas.
Es por ello que debemos reflexionar tal y como enunciaba Loris Malaguzzi sobre la
siguiente idea "el niño tiene cien lenguajes, cien manos, cien pensamientos, cien formas
de pensar, de jugar y de hablar, cien siempre cien formas de escuchar, de sorprender,
de amar, cien alegrías para cantar y entender."
8. BIBLIOGRAFÍA Y LEGISLACIÓN
En cuanto a la BIBLIOGRAFÍA Y LEGISLACIÓN utilizada para la composición del tema,
resaltamos la siguiente:
Recursos bibliográficos
− PIAGET, J. (1985). "Seis estudios de psicología". Barcelona. Planeta-Agostini.
− COLL, C. (1993): "Psicología y currículum". Madrid. Paidós.
− COLL, C., PALACIOS, J. Y MARCHESI, A. (1992): "Desarrollo psicológico y educación".
Madrid. Alianza.
− VIGOTSKY, L. (1988): "Desarrollo de los procesos psicológicos superiores". México.
Grijalbo.
− DEVAL, J. (1994). "El desarrollo humano". Madrid. Siglo XXI.
Webgrafía
− www.mec.es
− http://mestreacasa.gva.es/
− http://www.educandoeninfantil.es/
Recursos legislativos
− LEY ORGÁNICA 3/2020, de 29 de diciembre, por la que se modifica la LEY ORGÁNICA
2/2006, de 3 de mayo, de Educación.
− Real Decreto 95/2022, de 1 de febrero, por el que se establece la ordenación y las
enseñanzas mínimas de la Educación Infantil.
− Decreto 100/2022, de 29 de julio, del Consell, por el cual se establece la ordenación
y el currículo de Educación Infantil.
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