LA TEOLOGIA ARMINIANA
EL TÉRMINO “ARMINIANISMO” se usa para describir la perspectiva teológica de
Jacobo Arminio (1560-1609) y el movimiento que siguió sus enseñanzas. Los
seguidores de Arminio explicaron en detalle su posición en un documento titulado
Remonstrancia (pliego o memorial de protesta), producido en 1610 en el cual
protestaban formalmente por el calvinismo estricto en Holanda. El metodismo y el
wesleyanismo se adhieren a la doctrina arminiana; también el movimiento de la
santidad, muchos carismáticos y otros como los bautistas del libre albedrío.
Jacobo Arminio nació en Holanda y estudió en Marburg. Fue pastor de una
congregación en Ámsterdam (1588-1603) y profesor en la Universidad de Leiden,
Holanda, Aunque Arminio comenzó como calvinista estricto (estudió en Ginebra
bajo Beza, el yerno de Calvino), cuando tuvo que defender el calvinismo contra el
punto de vista de Coornhert, creyó que su oponente defendió con mayor habilidad
su postura. Tal derrota llevó a Arminio a rechazar el calvinismo. Arminio objetó las
doctrinas calvinistas de la predestinación y la reprobación, y buscó modificar el
calvinismo de forma tal que “Dios no pudiera considerarse el autor del pecado, ni
el hombre un autómata en las manos de Dios”. Arminio creía que Dios concedió
para todos su gracia preveniente, permitiéndoles responder al llamado del
evangelio. Arminio también estuvo en contra del supralapsarianismo: el punto de
vista calvinista según el cual Dios decretó la salvación y reprobación de ciertas
personas antes de la caída. Creía que el supralapsarianismo hacía a Dios el autor
del pecado. Además enseñó la expiación ilimitada de Cristo: Cristo sufrió por
todos. Y enfatizó que la gracia de Dios puede ser resistida. También enseñó que
los creyentes pueden perderse eternamente. La doctrina arminiana se encuentra
hoy en grupos completamente diversos: luteranos, metodistas, episcopales,
anglicanos, pentecostales, bautistas del libre albedrío y la mayoría de creyentes
carismáticos y de la santidad. Las posturas doctrinales que aquí se presentarán
son las representativas del arminianismo en general (especialmente el afirmado
por los wesleyanos), pero debido a la diversidad de las denominaciones y grupos
que se adhieren a los principios generales del arminianismo, lo que es verdad para
algunos en particular no necesariamente lo es para todos los demás.
LA TEOLOGIA DISPENSACIONAL
EL DISPENSACIONALISMO ES UN SISTEMA de interpretación que busca
establecer la unidad en las Escrituras a través de su enfoque central en la gracia
de Dios. Aunque los dispensacionalistas reconocen diferentes administraciones o
dispensaciones a través de las cuales Dios puso al hombre en posiciones de
confianza, enseñan que la respuesta a la revelación de Dios en cada una de las
dispensaciones es por fe (la salvación siempre es por gracia a través de la fe).
Aunque el dispensacionalismo es relativamente reciente, sus fundamentos y
desarrollos iniciales datan de hace mucho tiempo. Las siguientes declaraciones de
los primeros líderes de la iglesia reflejan la intención de diferenciar las economías
(dispensaciones) en el programa de Dios.
Justino reconoce varias economías diferentes en el Antiguo Testamento. Justino
reconoce que antes de la circuncisión y la ley se podía agradar a Dios sin
circuncidarse o guardar el sábado. Después de la revelación de Dios a Abraham,
la circuncisión era necesaria para agradar a Dios; después de dar la ley a Moisés,
era necesario guardar el sábado y cumplir con un sistema de sacrificios.
Ireneo hace alusión a cuatro pactos principales entregados a la raza humana,
diferencia particularmente entre tres pactos del Antiguo Testamento y el evangelio.
Clemente identificó cuatro dispensaciones: adánica, noéica, abrahámica y
mosaica.
Agustín diferencia la “primera dispensación”, cuando se ofrecían sacrificios, y la
era presente, inadecuada para ofrecer sacrificios. Aunque Dios es inmutable, Él
impone un tipo de sacrificios en el primer período y otro tipo en el segundo. Que
se llaman “los cambios de las épocas sucesivas”. Reconoce que en eras
diferentes, los adoradores se acercan a Dios de maneras diferentes. Ryrie
concluye: “No se sugiere ni debe inferirse que los padres de la iglesia fueran
dispensacionalistas en el sentido moderno de la palabra. Pero que algunos de
ellos enunciaron principios que posteriormente se desarrollaron en el
dispensacionalismo, eso es innegable; puede decirse con claridad que ellos
sostenían conceptos dispensacionales tempranos o primitivos”.
Este místico y filósofo francés escribió una teología sistemática de seis volúmenes
llamada L’Economie Divine. En esta obra premilenaria y de calvinismo modificado,
Poiret presentaba un esquema de siete dispensaciones de la siguiente forma:
1. Infancia: Hasta el diluvio.
2. Niñez: Hasta Moisés.
3. Adolescencia: Hasta los profetas (alrededor del tiempo de Salomón).
4. Juventud: Hasta la venida de Cristo.
5. Madurez: “Algún tiempo después de eso” (la época temprana del cristianismo).
6. Vejez: “El tiempo del decaimiento del hombre” (la época tardía del cristianismo).
7. Renovación de todas las cosas: El milenio.
Así, Poiret reconoce dispensaciones diferentes que culminan en un período literal
de mil años.
Por otra parte, se puede definir una dispensación como “una economía, o
administración distinguible en el cumplimiento del propósito de Dios”. En los
escritos paulinos se pueden ver varios ejemplos diferentes de dispensaciones. En
Efesios 1:10, el apóstol indica que Dios planeó una “administración” o
“dispensación” que al final reuniría todas las cosas en Cristo. Pablo describe esta
dispensación futura como “el cumplimiento de los tiempos”, la reunión “de todas
las cosas en Cristo”. Esto aún no ha ocurrido; es la dispensación futura del reino
milenario.
En otras declaraciones también se enfatizan las eras o dispensaciones. Juan 1:17
declara: “Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad
vinieron por medio de Jesucristo”. Juan señala que la nueva era de Cristo
contrasta con el período de la ley mosaica. A la dispensación bajo Moisés se le
llama “ley”, mientras que a la era bajo Jesucristo se le llama “gracia”.
TEOLOGIA SOCIALISTA
Jürgen Moltmann (1926- ) se hizo famoso en los años sesenta. Moltmann conoció
al filósofo marxista Ernst Bloch en la Universidad de Tubinga, y éste influenció en
gran manera la teología de Moltmann. En aquellos años, hubo un diálogo entre
cristianos y marxistas en Tubinga que afectó a algunos jóvenes. Fue a raíz de esta
interacción con los marxistas que Moltmann escribió su Teología de la esperanza,
publicada en español en 1968. El libro fue producto de un estudio bíblico que se
enfocaba en la esperanza cristiana del futuro. Tales tesis continuaron su desarrollo
en Religion. La teología de Moltmann puede resumirse como sigue. Dios es parte
del proceso del tiempo, va hacia el futuro. Por lo tanto, no es absoluto, va camino
al futuro, donde se cumplirán sus promesas. El futuro es la naturaleza esencial de
Dios. La resurrección de Jesucristo en cuanto a evento histórico no tiene ninguna
importancia. Lo importante en la resurrección de Cristo es escatológico y debe
verse desde el futuro, porque da la esperanza de una resurrección general. En
lugar de mirar desde la tumba vacía hacia el futuro, Moltmann sugiere mirar al
futuro porque éste legitima la resurrección de Cristo. El hombre también debe
verse desde el punto de vista del futuro. “El hombre sólo puede entenderse con
referencia a la historia continuamente en desarrollo en relación con el futuro de
Dios”. La solución para el hombre es asociarse con Dios, “quien se muestra
siempre que la humanidad se desprecia o brutaliza. Moltmann lo llama teología de
la cruz. El hombre participa en esta teología de la cruz aceptando que los desafíos
de la vida son momentos futuros que irrumpen en el presente”. El hombre debe
participar activamente en la sociedad para cambiarla. Deben eliminarse “razas,
clases, estatus e iglesias nacionales”. La iglesia tiene la capacidad de moldear el
futuro y debe predicar para cambiar la sociedad. La iglesia debe ver más allá de la
salvación “personal” para desafiar todas las barreras y estructuras entre diferentes
personas. La iglesia es el instrumento de Dios para el cambio, para reconciliar a
los ricos con los pobres, las razas y las estructuras artificiales. La revolución
puede ser uno de los medios para que la iglesia introduzca cambios.