FICHA DE CLASE DE HISTORIA
CRÓNICAS Y CRONISTAS
Área : Ciencias Sociales Asignatura : Historia, Geografía y Economía
Profesor : Mag. Jorge Luis Castro Grado: Noveno
Por: Jorge Luis Castro
Historiador
1. ¿Qué son las crónicas?
Se denominan crónicas a todos aquellos escritos redactados, en su mayoría, por los
europeos que llegaron a América el siglo XVI y describieron sus impresiones acerca
de lo que vieron, vivieron y encontraron aquí.
Las crónicas son fundamentalmente textos narrativos que relatan sucesos,
experiencias, pero también son descripciones a veces muy detalladas recurriendo a
comparaciones con referentes europeos con la finalidad de que el lector pueda
comprender de lo que se está hablando.
Con el paso del tiempo llegaron a escribirse crónicas cuyos autores eran indígenas
o mestizos como posteriormente veremos.
2. Las crónicas: una visión europea del estado Inca
Cuando los cronistas europeos no podían comprender algo, como de ordinario
sucedía, trataban de adaptarlo al contexto occidental o a la perspectiva europea.
Así, por ejemplo, cuando vieron que en el Estado inca existía un personaje como el
Willac umu, que desempeñaba funciones religiosas, trataron de describirlo como si
fuera un obispo, un cardenal o un papa.
Hoy sabemos que el Willac Umu tenía funciones religiosas, pero también militares y
que incluso podía asumir ocasionalmente, algunas de las funciones del zapa inca.
Como los europeos no podían comprenderlo, lo compararon con un obispo.
Por eso algunos estudiosos de las crónicas se refieren a ellas como Narrativas
problemáticas (Fossa, 2006), puesto que son relatos acerca del mundo inca pero
con una mirada europea. Fossa escribió un libro con ese nombre que lleva por
subtítulo “los inkas bajo la pluma española”.
De igual manera, en el mundo europeo existía la figura de un rey que al morir era
sucedido por su hijo mayor o por su segundo o tercer hijo. Al llegar aquí los
españoles encontraron una estructura de gobierno distinta con un zapa inca, una
segunda persona que se convertía en un corregente, el Willac Umu y un príncipe
sucesor. La sucesión del zapa inca se daba a través de una competencia entre los
numerosos hijos que el zapa inca podía tener con su colla o mujer principal, pero
también con sus esposas secundarias. Así, 85 o 75 hijos podían aspirar a
convertirse en príncipes. Como los europeos no podían comprenderlo inventaron un
cuadro de “emperadores incas” similar a los que existían en Europa. Asumiendo,
por ejemplo, que Sinchi Roca había sucedido a su padre Manco Cápac porque
había sido su primer hijo. Hoy sabemos que no era así. Incluso se duda de la
existencia de Manco Cápac, pues no hay manera de saber si en verdad existió o es
un nombre supuesto para referirse a los primeros pueblos incas.
3. Las crónicas como referente aproximado y con un propósito específico.
Al estudiar las fuentes debemos reconocer la intencionalidad o propósito de las
mismas. Esto se torna muy importante para el caso de las crónicas porque los
cronistas pretendían de alguna manera justificar la conquista y por eso algunas
crónicas describen a los incas como “barbaros”, “crueles” o “incivilizados” y por ello
los europeos pasaban a ser los “civilizadores” que venían a salvar a los indígenas
de la barbarie.
Crónicas escritas por indígenas como Guaman Poma de Ayala tenían otros
objetivos. La famosa Nueva Coronica del Buen Gobierno (Coronica y no crónica),
fue escrita con la intención de denunciar al rey de España los abusos que cometían
los europeos. Por eso Guaman Poma incluyó ilustraciones que terminaron
convirtiendo a esta crónica en una de las más famosas.
Las crónicas entonces son un referente aproximado de cómo eran las sociedades
andinas. Es decir, son descripciones hechas, en su mayoría, bajo una mirada
europea que consideraba a la otra cultura como “inferior” o “bárbara”. Si bien es
cierto reconocían algunas virtudes innegables como la arquitectura o los canales de
riego o el Qapaq-ñan, tenían un propósito específico que ya hemos señalado. Las
crónicas son en todo caso, una visión de la cultura inca y el mundo andino “bajo la
pluma española” (Fossa, 2007), con todo lo que ello implica.
4. Cronistas célebres.
Desde luego existieron muchísimos cronistas y en distintos periodos. Nominalmente
se distingue a los cronistas tempranos (los que escribieron en los primeros años de
la Conquista), los intermedios (que escribieron luego de 30 o 40 años de la llegada
de Pizarro) y los tardíos (los que escribieron ya a fines del siglo XVI o inicios del
siglo XVII y después).
Entre los más famosos y que debemos recordar tenemos a;
Pedro Cieza de León, llamado el padre de los cronistas o Príncipe de los cronistas.
Era un soldado que escribía todo lo que veía y experimentaba. Aprovechaba los
momentos de descanso para hacerlo. Se recuerda su famosa frase “mientras los
otros descasaban, cansaba yo escribiendo”. Eso quiere decir que mientras los
demás dormían, el aprovechaba el tiempo para escribir. ¿Cómo se llama su
Crónica?
Polo de Ondegardo. Corregidor y cronista que describió el mundo religioso andino.
Su crónica más famosa se llama Tratado y Averiguación o Errores y Superstición.
Blas Valera. Jesuita, mestizo. Celebre porque en algunas partes de su crónica
alababa a los incas, cosa que originó el disgusto de no pocos. El padre Valera
dominaba el quechua y escribió en latín Historia Occidentali.
José de Betanzos. Consejero de Pizarro y de La Gasca. Es muy conocida su obra
Summa y narración de los Incas donde recoge testimonios de ancianos incas que
vivieron el proceso de conquista. La Summa fue escrita entre 1542 y 1557.
Garcilaso de la Vega. Acaso el más conocido de los cronistas. Autor de los
célebres Comentarios reales de los Incas. Garcilaso, como bien se sabe era hijo de
un capitán español con una indígenas y pr eso se le denominó mestizo. Vivió buena
parte de su vida en España. Al respecto puede revisarse el texto del historiador
Carlos Rojas Feria (2009) Rojas describe a Garcilaso como “un inca entre dos
mundos”. Durante muchos años el texto de Garcilaso era considerado como una
suerte de “texto oficial” o “verdadero” sobre los incas.
Guaman Poma de Ayala. Como ya mencionamos, su Nueva Coronica y buen
gobierno era una queja dirigida al rey de España. Estuvo perdida mucho tiempo
hasta que, de manera casual, la crónica fue encontrada en una biblioteca de
Dinamarca en 1936. Son muy conocidas sus ilustraciones.
Autoretrato de Huaman Poma de Ayala.
Santa Cruz Pachacuti. Indígena. Presunto autor de Relación de las antigüedades
deste Reyno del Perú. Existen dudas fundadas sobre si en verdad fue él quien la
escribió. El historiador Franklin Pease dijo "es de ajena mano y tiempo posterior"
(Añon, Battcock, 2013). El valor de este breve relato es que da referencias sobre la
antigua historia inca en un intento de integrarla a la historia universal. Existen
puntos de vista que consideran estos relatos como parte de los “mitos
fundacionales” incas.
5. ACTIVIDADES
a) Haz una búsqueda acerca de estos cronistas
b) Busca el nombre de otros y menciónalos en clase
c) Resuelve el EDUCAPLAY sobre crónicas y cronistas
d) Revisa la lección Quizziz sobre el tema
e) Busca información sobre el Willac Umu y el Qapac Ñan
f) Reúne al menos 10 imágenes que puedan ilustrar el tema.
BIBLIOGRAFíA
Añon, V. y Battcock, C. (2013). “Las crónicas coloniales desde América, aproximación y
nuevos enfoques”. En: https://creativecommons.org/licenses/by-nc/2.5/ar/
Fossa, L. (2007) Narrativas problemáticas. Los incas bajo la narrativa española Lima,
Instituto de Estudios Peruanos.
Rostworowski, M. (1988) Historia del Tawantinsuyu. Lima, Instituto de Estudios
Peruanos.