Querida hermana, Karla
Espero que estés muy bien por Argentina. Hace días que no sé de ti; sin embargo,
nuestro primo Alfonso me mantiene al tanto.
La última vez que hablamos me dijiste que te mudaste y que en tu nuevo hogar
hay poca cobertura; por eso, entiendo que no haya una pronta respuesta tuya.
No te preocupes que yo te contaré todo lo que pasa en la familia. Empiezo
comentándote que Alberto, nuestro primo, se va a casar el próximo mes. Ya ha
alquilado el local, ha contratado la orquesta, ha separado una linda iglesia y está
repartiendo las invitaciones. Te enviará también, tu tarjeta.
Por otro lado, te comento que los gemelos ya empezaron a estudiar en la
Universidad Nacional de Piura. Alonso estudia Arquitectura y Luis, Medicina.
Tus sobrinos engreídos Lino, Rita, Manuel y Sofía se encuentran muy bien; pero,
un poco frustrados, pues, el lunes asistieron a un concierto que tuvo que ser
suspendido; les devolvieron el dinero. Pero, los pobres se quedaron con las ganas
de ver a su artista favorito.
Por cierto, Clara y yo, hemos estado arreglando el cuarto de mamá; pues, tenía
muchas cosas amontonadas como: cuadros de pintura, casi todos provenientes de
Cusco; libros, algunos de ellos de autores como Vallejo y Valdelomar; películas,
que eran muy antiguas; sillas, que usaba para escribir en su ordenador; cajas con
ropa, que guardaba para la gente sin recursos; y escobas, con las cuales limpiaba
la habitación. Todo estaba muy desordenado, lo bueno es que hemos encontrado
varias fotos de nuestra niñez y nos vino la nostalgia de saber de ti.
Espero tener noticias tuyas pronto y que me confirmes tu asistencia a la boda de
Alberto, así podremos vernos y ponernos al día.
Un abrazo grande, tu hermana.