INTRODUCCION
El surgimiento del derecho laboral, individual y colectivo, se confunde en un sólo
proceso con la formación de la sociedad industrial o capitalista y del movimiento
sindical. Las normas se fueron expidiendo por países y de manera muy desigual.
No existía jornada mínima legal, las prestaciones sociales no se conocían, la
seguridad social no existía, el trabajo de los niños y las mujeres eran mucho más
discriminado y mal pago que ahora, los derechos de asociación negociación y
huelga eran prohibidos y su ejercicio castigado con penas de cárcel y hasta de
muerte. Esta situación, de hecho, generó los conflictos colectivos que luego
obligaron a hacer las primeras concesiones en salarios, jornada de trabajo,
prestaciones sociales, así como la legalización y el reconocimiento de las
instituciones básicas del derecho del trabajo que hoy se conocen.
En Bolivia el 7 de febrero de 2009 se decreta la denominada Derecho del Trabajo
y al Empleo, artículo 49, reconoce a la negociación colectiva como parte de los
derechos laborales.
El derecho del trabajo se caracteriza por la marcada intervención y control del
estado en la regulación del trabajo subordinado o dependiente. Pero en la parte de
él que se hacen más ostensibles es en el Derecho Colectivo. Prueba de ello es el
estricto y amplio control que sobre el funcionamiento de las asociaciones
sindicales ejercen las autoridades administrativas del trabajo; las funciones y
facultades que se otorgan a esas mismas autoridades en el desarrollo y solución
de conflictos colectivos de trabajo, y hasta en el mismo régimen legal de los
contratos colectivos, al erigirse a tales autoridades en depositarias de los contratos
colectivos y en su activa participación en el trámite de la denuncia de las
convenciones colectivas.
Al derecho colectivo del Trabajo lo constituyen las relaciones colectivas de trabajo,
en las cuales encontramos ya a los trabajadores formando asociaciones
permanentes o simples comunidades de hecho, las cuales asumen, como es
obvio, la calidad de sujetos de tales relaciones colectivas. Su objeto de regulación
son derechos, obligaciones, situaciones e intereses relacionados con esas
asociaciones o esas' comunidades de hecho formadas por trabajadores.
Jurídicamente el fenómeno asociativo de los trabajadores, su organización en
sindicatos, los conflictos que éstos promueven o a los que se ven implicados, y las
relaciones en que entran con los patronos y con el Estado mismo, se. encuentra
enmarcado dentro de la, parte del derecho del trabajo que ha venido
denominándose derecho colectivo del trabajo. A este respecto es importante
anotar que el sindicalismo y el movimiento obrero en general, más que cualquier
otro fenómeno social, ha sido la fuerza impulsadora y determinante en la
implantación de las normas e instituciones más fundamentales que constituyen
esta disciplina jurídica.