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Educación Sexual Integral en Argentina

La educación sexual integral (ESI) en Argentina se define como un proceso educativo continuo que promueve el desarrollo integral de las personas a lo largo de toda su vida. La ESI abarca dimensiones biológicas, psicológicas, sociales, culturales y éticas de la sexualidad, más allá de la genitalidad. Su objetivo es garantizar los derechos de niños, niñas y adolescentes y mejorar sus condiciones de vida a través de la prevención y la promoción de la igualdad de género.

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Educación Sexual Integral en Argentina

La educación sexual integral (ESI) en Argentina se define como un proceso educativo continuo que promueve el desarrollo integral de las personas a lo largo de toda su vida. La ESI abarca dimensiones biológicas, psicológicas, sociales, culturales y éticas de la sexualidad, más allá de la genitalidad. Su objetivo es garantizar los derechos de niños, niñas y adolescentes y mejorar sus condiciones de vida a través de la prevención y la promoción de la igualdad de género.

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EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL

La experiencia argentina.

Síntesis de diversos documentos y materiales elaborados por el Programa Nacional de


Educación Sexual Integral. Ministerio de educación de la República Argentina.

Ver referencias bibliográficas y link a recursos y materiales.

Compilación: Silvina Peirano


[email protected]

1
CONCEPTUALIZACIONES GENERALES

A QUÉ LLAMAMOS SEXUALIDAD


Tradicionalmente, las temáticas referidas a la sexualidad no eran consideradas
propias de los aprendizajes de la infancia, sino de períodos más avanzados de la vida,
como la pubertad o la adolescencia. Sin embargo, esto no ha implicado
necesariamente que estos temas se abordarán en la escuela y en la familia. En efecto,
durante mucho tiempo, las sociedades y las personas entendimos que hablar de
sexualidad era posible recién en el momento en que les niñes ya dejaban de
serlo. Esto era así, entre otros factores, porque el concepto de sexualidad estaba
fuertemente unido al de genitalidad, y éste al de relaciones coitales.

Desde esta mirada, la educación sexual en la escuela se daba preferentemente en la


Educación Secundaria —en particular, durante las clases de Biología— y se
priorizaban algunos temas, como los cambios corporales en la pubertad o la
reproducción humana. Cuestiones vinculadas a la expresión de sentimientos y
de afectos, la promoción de valores relacionados con el amor y la amistad y la
reflexión sobre roles y funciones atribuidos a mujeres y a varones no formaban
parte de los contenidos vinculados a la educación sexual. Con el desarrollo de
los conocimientos de diversas disciplinas y/o áreas de conocimiento, y con la
definición de los derechos de la infancia, también fuimos avanzando en otras formas
de comprensión de la sexualidad. Así, llegamos a una definición más amplia e
integral, y hoy podemos pensar desde otro lugar la enseñanza de los contenidos
escolares vinculados a ella.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la sexualidad como

Una dimensión fundamental del hecho de ser humano. […] Se expresa en


forma de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores,
actividades, prácticas, roles y relaciones. La sexualidad es el resultado de la
interacción de factores biológicos, psicológicos, socioeconómicos, culturales,
éticos y religiosos o espirituales. […]. En resumen, la sexualidad se practica y
se expresa en todo lo que somos, sentimos, pensamos y hacemos.

Siguiendo este sentido, el concepto de sexualidad que proponemos -en


consonancia con la Ley de Educación Sexual Integral- excede ampliamente las
nociones de “genitalidad” y de “relaciones sexuales”. Consideramos a la
sexualidad como una de las dimensiones constitutivas de la persona, relevante
para su despliegue y bienestar durante toda la vida, que abarca tanto aspectos
biológicos, como psicológicos, socioculturales, afectivos y éticos.

ABANICOS INCLUSIVOS DE TODAS LAS SEXUALIDADES


La sexualidad nos atraviesa. Nos conforma. Somos seres sexuados y sexuales desde
que nacemos y a lo largo de toda nuestra vida. Por tal motivo, la sexualidad ha
despertado el interés de todos los individuos en diferentes épocas, creencias y
religiones. Tan importante es la sexualidad y su expresión, que en distintos momentos

2
de la historia y aún en la actualidad, ha sido y es un terreno en el cual los Estados y las
religiones han querido opinar y por ello, reglamentar.

La sexualidad está asociada a nuestras vidas y a todas nuestras expresiones. Se ha


constituido siempre en una herramienta de poder, al igual que las representaciones
validadas en las distintas etapas históricas respecto de la diversidad funcional.

Todes poseemos un equipaje sexuado que es a la vez privado, público e histórico.

Desde el comienzo de nuestra biografía nos sexuamos y, por ello, nos diferenciamos.
Nos hacemos individuos, es decir; sujetos sexuados y, por lo tanto, distintos los unos
de los otros, refiere Efigenio Amezúa (1999).

Para comenzar a pensar en el concepto de sexualidad que subyace a la ley de


Educación Sexual Integral, resulta imprescindible esclarecer que existe una diferencia
conceptual entre sexo y sexualidad, por lo cual es necesario que no se los considere
sinónimos, y que a la vez se les piense como parte de un mismo proceso de
sexuación. La sexualidad no es sinónimo de genitalidad, pero la incluye.
educación sexual integral: sexualidad y genitalidad

El término sexo se refiere específicamente a las características biológicas y


fisiológicas entre mujeres y varones. El término sexualidad es significativamente más
abarcativo. Hace referencia no sólo a la dimensión biológica,sino especialmente a las
dimensiones psicológica, social y cultural que determinan a los seres humanos en
tanto hombres y mujeres. Puede decirse que la sexualidad es “el modo humano de ser
y habitar el propio cuerpo desde los comienzos de la vida; es la manera de vincularse
con otros, de experimentar y transmitir placer, ternura, amor, erotismo, de constituirse
como sujeto sexuado en cada momento vital, teniendo en cuenta determinadas
condiciones históricas y contextos de existencia; de posicionarse en el marco de
relaciones de poder entre sujetos, tanto en espacios públicos como privados o íntimos”
Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación (2007).

La sexualidad implica, entonces, múltiples dimensiones: desde la manera en que las


personas pueden manifestarse y relacionarse con otres y consigo mismo, hasta el
modo de sentir y de comunicarse afectiva y socialmente. Decir sexualidad es decir
identidad, vivencias, emociones, es también decir represiones y mandatos, es decir
placer y responsabilidad, es el modo en que las personas experimentan el cuerpo en
las diferentes etapas de su vida. Es sobre todo una construcción que las personas
hacen en el encuentro con otres; por lo tanto nacemos con sexo y nos hacemos
sexuales en una cultura determinada, en un tiempo determinado, en un grupo social
determinado.

Una persona se constituye como sujeto sexual en “un proceso que se inicia con el
nacimiento, en el seno de los indispensables vínculos que lo sostienen y le proveen
mucho más que satisfacción a las necesidades vitales de subsistencia. Los cuidados,
la atención, la alimentación se despliegan en el marco de los afectos humanos
fundamentales: amor, hostilidad, ternura, indiferencia. Las caricias, miradas, palabras

3
que acompañan a dichos afectos se graban como sensaciones de bienestar y de
malestar y, a partir de ese momento primario, permanecen ligadas al placer o
displacer”. Con el transcurso del tiempo y el desarrollo del sujeto, estas experiencias y
sentimientos iniciales comienzan a complejizarse. Es así que la sexualidad es un
componente constitutivo de lo humano. Está presente en todos los momentos y las
etapas de la vida; desde el nacimiento hasta la culminación. Los sentidos que se le
otorgan en el transcurso de la vida van cambiando y combinando distintas aristas o
modos de expresarla que superan la genitalidad -pero la incluyen- y el límite de la
edad, sumando el afecto, el encuentro, la comunicación, el erotismo, el placer.

Hoy, como educadoras y educadores tenemos la responsabilidad y, a la vez, la


gran oportunidad de desarrollar la Educación Sexual Integral en la escuela. De
esta manera, contribuimos a garantizar el bienestar de nuestros niños, niñas y
jóvenes, y el cumplimiento del derecho a una educación de buena calidad para
todes.

VIDEOS SUGERIDOS

1- INSTITUCIONAL ESI Breve

2- INSTITUCIONAL ESI EXTENSO

3- MITOS

EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL


Desde la perspectiva que plantea la ley 26.150, asumir la Educación Sexual en la
escuela demanda un trabajo dirigido a promover aprendizajes en tres niveles: el
pensamiento, los sentimientos y las prácticas cotidianas.

El hecho de considerar a la sexualidad como construcción social y personal lleva a


revisar el modo en que la escuela, como actor social, interviene explícita o implícitamente
en su construcción. Ser conscientes de estos procesos permite mejorar las
intervenciones en este sentido.

Para iniciar esta reflexión se parte de la siguiente definición: La Educación Sexual


constituye un "proceso intencional, constante y transversal, tendiente a que las/os
alumnas/os integren saludablemente su dimensión sexual a su accionar cotidiano"
(BiancoRe, 2007, 5). Este proceso se inicia desde el nacimiento a partir de los valores y
pautas culturales y de conducta que transmite cada familia o ámbito de socialización
primaria. Luego se complejiza con la Educación Sexual Formal, recibida en la escuela y a
través de los medios de comunicación, la Web, la publicidad, etc.

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La Educación Sexual Integral promueve la internalización de valores relacionados con el
papel de varones y mujeres, sin estereotipos, en un marco de equidad. Esto es lo que se
denomina educación sexual con perspectiva de género. La ESI, además promueve el
cuidado propio y el de las demás personas, fomenta la equidad de derechos y facilita el
desarrollo de actitudes positivas en torno a la sexualidad. Por ello, constituye un
proceso formativo, dinámico y permanente, que promueve el desarrollo integral del
ser humano, contribuyendo así al desarrollo social de su comunidad (Ministerio de
Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación, 2007). Desde esta perspectiva, mejora
las condiciones de vida de niños, niñas y adolescentes, previene problemas de
salud psico-física y promueve el cumplimiento de los derechos humanos,
fomentando la igualdad entre varones y mujeres, así como la convivencia familiar y
social.

ENFOQUES EN ESI
Desde la Ley Nº 26.150, decir Educación Sexual Integral es hablar de un enfoque
integral, de los derechos humanos, de una perspectiva de género, de la promoción
de la salud y de la complejidad del hecho educativo.

Para poder aproximarnos a los objetivos mencionados no basta sólo con la buena
voluntad o el entusiasmo personal. Se requiere de criterios pedagógicos aplicados que
debe tener en cuenta los diferentes ritmos de aprendizajes con estrategias didácticas
individualizadas desde la subjetividad/identidad, los vínculos interpersonales y sociales,
la transmisión de información y el desarrollo de competencias psicosociales, en un
equitativo equilibrio entre el respeto por las diferencias y la responsabilidad de igualar
oportunidades.

Hablar de complejidad del hecho educativo, es considerar la diversidad de les


alumnes, sus familias, pero también de les propios docentes y profesionales. Si bien a la
escuela concurren niñes y jóvenes con características de edad o evolutivas comunes, su
crecimiento y experiencia de vida son muy disímiles en función de diferencias de clase
social, etnia, ámbito rural o urbano, creencias, etc. En cuanto a cómo se manifiesta esta
complejidad en la función, rol o lugar del docente, debemos considerar que este, es un
sujeto (adulto) que recibe el nombre de docente por la circunstancia de concurrir
habitualmente a una institución escolar que prescribe propósitos, roles y funciones
específicas. Esto significa que es un sujeto social y por lo tanto está atravesado por
ideas, mitos, prejuicios, miedos y sentimientos ligados a la idea de “ser sexuados”, los
cuales deben ser analizados y cuestionados a la hora de implementar ESI.

En este contexto, ¿cómo un docente puede consolidar la equidad y desnaturalizar las


desigualdades que la Educación Sexual Integral propone?.

Juan Carlos Tedesco (2008) sostiene que esto es posible confiando en la capacidad de
aprendizaje del estudiante. La confianza es condición para la educación en general y, por
consiguiente, para una educación en la sexualidad; tiene que ver con un modo de
considerar, de mirar al otro a la hora de enseñar y aprender. Este tipo de confianza

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reconoce que hay niños, niñas y jóvenes con diferentes posibilidades y limitaciones,
modos de ser, identidades, sexualidades, experiencias de vida y mucho para pensar y
decir, sin pretender volverlos semejantes a una sola manera de vivir, hacer, ser, pensar y
amar. El diálogo docente-alumne que instituye confianza en torno a temas de sexualidad
no significa relatar situaciones íntimas, vale decir, no tiene por qué abandonar el marco
de la escuela y sus propósitos.

MARCO NORMATIVO
PROGRAMA NACIONAL DE EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL
En octubre del año 2006, el Congreso sancionó la Ley Nacional que crea el Programa
Nacional de Educación Sexual Integral (Ley 26.150). A partir de allí, el Ministerio de
Educación de la Nación consultó a las diferentes jurisdicciones sobre sus experiencias y
recorridos en materia de educación sexual, y convocó a experte en la temática y a
representantes de distintos credos a fines de construir acuerdos curriculares en torno a
su implementación en las escuelas de todos los niveles educativos.

La Ley N° 26.150 en su artículo 1º, afirma:


Todos los educandos tienen derecho a recibir educación sexual integral en los
establecimientos educativos públicos, de gestión estatal y privada de las
jurisdicciones nacional, provincial, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y
municipal. A los efectos de esta ley, entiéndase como educación sexual integral
la que articula aspectos biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos.

La Ley, como hemos referenciado, crea el Programa Nacional de Educación Sexual


Integral, cuyos objetivos son:

A)Incorporar la educación sexual integral dentro de las propuestas educativas orientadas


a la formación armónica, equilibrada y permanente de las personas;
B)Asegurar la transmisión de conocimientos pertinentes, precisos, confiables y
actualizados sobre los distintos aspectos involucrados en la educación sexual integral;
C)Promover actitudes responsables ante la sexualidad;
D)Prevenir los problemas relacionados con la salud en general y la salud sexual y
reproductiva en particular;
D)Procurar igualdad de trato y oportunidades para varones y mujeres.

Establece que cada jurisdicción implementará el programa a través de:

A)La difusión de los objetivos de la presente ley, en los distintos niveles del sistema
educativo;

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B)El diseño de las propuestas de enseñanza, con secuencias y pautas de abordaje
pedagógico, en función de la diversidad sociocultural local y de las necesidades de los
grupos etarios;
C)El diseño, producción o selección de los materiales didácticos que se recomiende,
utilizar a nivel institucional;
D)El seguimiento, supervisión y evaluación del desarrollo de las actividades obligatorias
realizadas;
E)Los programas de capacitación permanente y gratuita de los educadores en el marco
de la formación docente continua;
F)La inclusión de los contenidos y didáctica de la educación sexual integral en los
programas de formación de educadores; así como la organización en todos los
establecimientos educativos, de espacios de formación para “los padres o responsables”,
garantizando su derecho a estar informados, y procurando la más estrecha vinculación
de la escuela y la familia para el logro de los objetivos del programa.

Conforme al proceso de consultas y búsqueda de consenso, surgieron en mayo del año


2008, los Lineamientos Curriculares de Educación Sexual Integral, que definen el piso
común de contenidos curriculares válidos para todos los niveles y modalidades del
sistema educativo, para todas las escuelas públicas, tanto de gestión estatal como
privada, y para todas las jurisdicciones de nuestro país. Estos contenidos fueron
aprobados por los ministros y ministras de todas las jurisdicciones, en el Consejo
Federal de Educación (Resolución 45/08).

Los Lineamientos curriculares conforman un primer nivel de desarrollo curricular en


relación con la Educación Sexual Integral. Enuncian propósitos formativos y
contenidos básicos para todos los niveles y modalidades del sistema educativo de
nuestro país. No sólo constituyen un camino normativo que nos indica cuáles son los
contenidos insoslayables que debemos abordar de manera sistemática en las escuelas,
sino que también nos orientan en relación con las formas pedagógicas que pueden
asumirse en el tratamiento de situaciones de la vida cotidiana; nos estimulan para
repensar la organización escolar; nos asisten a la hora de formular proyectos educativos
institucionales, etc.

En vista de estos objetivos y los que se establecen en el artículo 3° de la Ley de


Educación Sexual Integral, pueden desarrollarse en:
.Espacios transversales
.Espacios específico.

Tomando como base estas pautas comunes y obligatorias, cada jurisdicción puede
realizar ajustes y/o adecuaciones de acuerdo a sus realidades y necesidades.
Decidir si la educación sexual integral debe ser abordada desde una perspectiva

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transversal o como un espacio curricular específico, requiere considerar, entre otros
factores, la etapa de desarrollo de los niños, niñas y adolescentes, sus necesidades,
intereses y derechos, el nivel educativo y la formación y capacitación de los docentes
para desarrollar esta tarea.

La transversalidad y la existencia de un espacio curricular específico no


constituyen alternativas excluyentes. Ambas pueden coexistir en cada establecimiento
y en la educación primaria y secundaria. Sin embargo, y en relación a la ESI, se sugiere
organizar espacios transversales de formación desde la Educación Inicial y
Primaria, para luego considerar la apertura en la Educación Secundaria de espacios
específicos, que puedan formar parte de asignaturas ya existentes en el currículo,
o de nuevos espacios a incorporar. No debería entenderse que la existencia de un
espacio específico implica abandonar la preocupación por el abordaje interdisciplinario de
la ESI.

Para el trabajo en la escuela Primaria, sería pertinente un abordaje transversal,


fundamentalmente desde las áreas de ciencias sociales, formación ética y ciudadana,
ciencias naturales, lengua y literatura, educación física y educación artística.

En lo que respecta a la educación Secundaria, la enseñanza de la educación sexual


integral podría encaminarse progresivamente a la creación de espacios
curriculares específicos. Esto permitiría desarrollar contenidos más complejos y
concretos, atendiendo a la vez a demandas puntuales e inquietudes de esta franja etaria.
La población adolescente requiere de una formación sólida y validada de
educación sexual integral y de espacios que los habiliten a plantear sus
necesidades e intereses y que atienda sus particularidades.

La organización de un espacio específico no debe de ninguna forma sesgar el enfoque


integral que entiende la sexualidad como parte de la condición humana. Esto significa
que les docentes de las distintas asignaturas deberán estar dispuestes a tener en
cuenta los propósitos formativos de la ESI como así también a constituirse, cuando la
ocasión lo requiera, en receptores de las inquietudes y preocupaciones de les alumnes
en relación con la temática.

Los contenidos relacionados con la ESI a ser trabajados en las distintas áreas,
responden a los siguiente Propósitos Formativos Generales (“Contenidos generales de
la ESI”. (Págs. 13-14 de los Lineamientos Curriculares):

•Ofrecer oportunidades de ampliar el horizonte cultural desde el cual cada niño,


niña o adolescente desarrolla plenamente su subjetividad reconociendo sus

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derechos y responsabilidades y respetando y reconociendo los derechos y
responsabilidades de las otras personas.
•Expresar, reflexionar y valorar las emociones y los sentimientos presentes en las
relaciones humanas en relación con la sexualidad, reconociendo, respetando y
haciendo respetar los derechos humanos.
•Estimular la apropiación del enfoque de los derechos humanos como orientación
para la convivencia social y la integración a la vida institucional y comunitaria,
respetando, a la vez, la libertad de enseñanza, en el marco del cumplimiento de los
preceptos constitucionales.
•Propiciar el conocimiento del cuerpo humano, brindando información básica
sobre la dimensión anatómica y fisiológica de la sexualidad pertinente para cada
edad y grupo escolar.
•Promover hábitos de cuidado del cuerpo y promoción de la salud en general y la
salud sexual y reproductiva en particular, de acuerdo a la franja etaria de los
educandos.
•Promover una educación en valores y actitudes relacionados con la solidaridad, el
amor, el respeto a la intimidad propia y ajena, el respeto por la vida y la integridad
de las personas y con el desarrollo de actitudes responsables ante la sexualidad.
•Presentar oportunidades para el conocimiento y el respeto de sí mismo/a y de su
propio cuerpo, con sus cambios y continuidades tanto en su aspecto físico como
en sus necesidades, sus emociones y sentimientos y sus modos de expresión.
•Promover aprendizajes de competencias relacionadas con la prevención de las
diversas formas de vulneración de derechos: maltrato infantil, abuso sexual, trata
de niños.
•Propiciar aprendizajes basados en el respeto por la diversidad y el rechazo por
todas las formas de discriminación.
•Desarrollar competencias para la verbalización de sentimientos, necesidades,
emociones, problemas y la resolución de conflictos a través del diálogo.

Con el objeto de dar efectivo cumplimiento a la Ley N°26.150 de Educación Sexual


Integral y garantizar el desarrollo de los Lineamientos Curriculares, la implementación de
la ESI en todos los niveles y modalidades educativas, se abordará sin excepción, a
través de los Cinco Ejes Conceptuales, que ya hemos mencionado a lo largo de
nuestras lecturas:
•Cuidar el cuerpo y la salud
•Valorar la afectividad
•Garantizar la equidad de género
•Respetar la diversidad
•Ejercer nuestros derechos

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VIDEO SUGERIDO

EJES DE LA ESI

Las iniciativas de desarrollo curricular deberán necesariamente enmarcarse en:

•Proyectos Educativos Institucionales (P.E.I.) se hace referencia a la explicitación del


ideario institucional consensuado por sus miembres, que da cuenta de la misión
institucional, de la intencionalidad educativa y de los modos y acciones que se
despliegan en la búsqueda de los objetivos planteados.

Considerando aspectos tales como:


•Trabajo en equipo hacer efectiva la integralidad de la educación sexual y la
transversalidad de los abordajes, supone construir equipos de trabajo donde prime
el debate, los intercambios, las búsquedas compartidas, etc. que obre en las instituciones
escolares como espacios de producción y vigilancia colectiva frente al abordaje de
temáticas.

•Transversalidad El trabajo institucional de los contenidos transversales constituye todo


un desafío, por lo cual no es conveniente dejarlo librado al azar y a la voluntad de los
involucrades, sino abordarlo a partir de una propuesta debidamente planificada,
gestionada y evaluada en el marco de las normativas vigentes.

•Continuidad y sistematicidad si se considera al ser humano como sexuado desde su


nacimiento, está implícito que la sexualidad va cambiando durante toda la vida y que es
necesario un acompañamiento para transitar estos cambios de manera saludable. En ese
sentido el abordaje de la ESI, debe implementarse desde el Nivel Inicial hasta el Nivel
Superior de Formación Docente y de educación técnica no universitaria y en cada
uno de los niveles hacerlo de manera sostenida y con continuidad, adecuándolo a las
diferentes edades de los destinatarios, que debe orientarse a partir de una secuencia
establecida pero flexible.

•Selección adecuada de contenidos y gradualidad partiendo de lo establecido por la


Ley 26.150 y los Lineamientos Curriculares de ESI, los contenidos a trabajar con les
estudiantes de los distintos niveles y modalidades del sistema educativo deberán
ser siempre de carácter científico y actualizado. A su vez, se propone que dichos
contenidos sean seleccionados de modo gradual y progresivo considerando los
intereses de alumnes, las variables de edad, sexo, condición socioeconómica,
características culturales y étnicas, a fin de acompañar su desarrollo.

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•Intersectorialidad para hacer efectiva la integralidad de la educación sexual, resulta
indispensable, un abordaje colectivo, articulado, transversal y que facilite y permita el
fortalecimiento de redes sociales. Trabajo en red significa construir pautas y sistemas
de comunicación diferentes, exige el despliegue de una gran flexibilidad personal y
grupal, de articulación, de respeto y tolerancia a la diversidad, de
complementariedad en los roles y saberes, y de compromiso sostenido hacia uno mismo,
hacia los otros y hacia la tarea. La noción de red debe involucrar a todes les
miembros que están en la escuela:directivos,docentes,administrativos,ordenanzas,
equipo técnico, estudiantes, familias y comunidad

PUERTAS DE ENTRADA DE LA ESI


Los Ejes de la ESI organizan buena parte de lo que hemos visto hasta ahora.
Volveremos frecuentemente sobre ellos, porque en su conjunto nos permiten ver la
integralidad de la propuesta.

La ESI implica una actitud de pregunta y apertura a nuevos planteos, dudas y


posicionamientos. Pero como educadores y educadoras nos enfrentamos de forma
frecuente a situaciones que nos exigen revisar nuestro rol.

Las puertas de entrada son los modos en que ingresa la ESI a la escuela:
1. La reflexión sobre nosotres mismes
2. La enseñanza de la ESI
a. El desarrollo curricular
b. La organización de la vida institucional cotidiana
c. Episodios que irrumpen en la vida escolar
3. La escuela, las familias y la comunidad, en su relación con la ESI

LA REFLEXIÓN SOBRE NOSOTRES MISMES


Las experiencias personales, nuestra historia en particular, nuestras
características generacionales, nuestra identidad de género, nuestra orientación
sexual nos marcan y tienen mucho que ver con cómo nos paramos, hoy y mañana,
frente a los chicos y a las chicas en relación a la sexualidad. La ESI ingresa a la
escuela… a través nuestro. De allí la importancia de nuestro trabajo de reflexión sobre
la importancia de las emociones y los sentimientos.

Cuando enseñamos, siempre ponemos en juego lo que pensamos, sentimos y creemos.

¿Qué nos pasa a nosotros y nosotras, educadores/as, en relación a la ESI?.


La reflexión no abarca solamente nuestra experiencia y/o nuestras dudas. Somos
educadores y educadoras de un sistema educativo que tiene una historia particular.
Y como estamos implicados en esa historia es preciso reflexionar sobre ella, sobre el

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lugar de la escuela en tanto institución que nació y se desarrolló para transmitir un
determinado conocimiento, saberes y formas de ver el mundo, que respondían a los
intereses de algunos sectores sociales. Así, por ejemplo, un “saber” que siempre enseñó
la escuela era la propia relación con el tiempo y el espacio que exige la forma la
organización de la vida en el capitalismo: había que ser productivos/as, leer en
determinado tiempo, escribir a cierta velocidad, aprender en determinados años,
descansar del trabajo de aprender cuando lo dijera el timbre… Pero además de ser
productivos la escuela enseñó una particular definición de las relaciones de género, que
moldean las identidades de alumnos/as, y en particular de las y los docentes. No
podemos eludir de la reflexión sobre nuestro rol como educadores y educadoras la
histórica feminización del trabajo docente en nuestro país.

Nuestras propias valoraciones, nuestras ideas, nuestra historia personal están siempre
presentes en cada acto pedagógico. En ESI esto es aún más visible, y no podría ser de
otra manera, porque la enseñanza de contenidos vinculados a la sexualidad nos
involucra en tanto personas sexuadas, nos retrotrae a nuestras propias historias, a la
forma en que fuimos educados en sexualidad, a nuestras dudas y certezas. La educación
sexual atraviesa nuestra práctica docente a toda hora y en todo lugar.

Si prestamos atención a estas expresiones, notamos que la sexualidad y la educación


sexual se nos pueden presentar de manera más o menos “evidente” según el caso. Por
ejemplo, ¿nos damos cuenta de que, cuando nos llama la atención que las chicas
jueguen a la pelota, estamos actuando bajo la influencia de un estereotipo de género?;
¿percibimos que la sexualidad está presente en el estado anímico de Luciana?;
¿aprovechamos el nacimiento de un hermanito en la sala para trabajar educación
sexual?; ¿por qué a veces nos molesta la intromisión en nuestra intimidad por parte de
los estudiantes? Estas y otras preguntas nos llevan a pensar que, a la hora de
implementar la ESI en la escuela, es muy importante dar un primer paso: reflexionar
sobre lo que nos pasa con la sexualidad y la educación sexual, tanto a nivel individual
como institucional.

En ESI, la reflexión sobre nuestros propios supuestos es fundamental, porque somos


seres sexuados, y estos temas nos atraviesan como personas y docentes. Porque
también somos parejas de nuestras parejas, padres, madres, hijos e hijas, hermanas y
hermanos, abuelas y abuelos, amigos y amigas. Todas las personas solemos tener
certezas, pero también temores, inquietudes, resquemores y dudas sobre estos temas.
Esto suele trasladarse también a la escuela, donde reproducimos muchos de esos
miedos, tabúes, prejuicios y estereotipos en forma cotidiana.

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VIDEO SUGERIDO

REFLEXIÓN DOCENTE

DESARROLLO CURRICULAR DE LA ESI


Como hemos visto, los Lineamientos Curriculares, proponen tanto un enfoque
transversal en todos los niveles educativos como uno específico para trabajar la ESI en el
nivel secundario y en la formación docente.
El curriculum es una instancia privilegiada para pensar y planificar
sistemáticamente actividades, contenidos y enfoques de la ESI.

Los temas transversales suelen traer aparejados una preocupación sobre el riesgo de
que al ser contenidos que deben estar en todos lados, terminan no estando en ninguno.

Frente a esta complejidad pedagógica, es central:


•Elaborar estrategias, fundamentalmente institucionales, para acordar de qué
modo, en qué disciplinas, vinculado a qué otros contenidos, y cuándo, se trabajará
sobre los contenidos de la ESI.
•Si en nuestra escuela aún no iniciamos este trabajo, es fundamental empezar por la
lectura de los Lineamientos Curriculares según el nivel educativo.
•Identificar qué contenidos de la ESI nos resultan familiares (porque los desarrollamos
curricularmente desde el enfoque de la ESI, aunque sin darle ese nombre, o porque son
contenidos muy cercanos a otros temas que trabajamos en la disciplina o área), y cuáles
nos resultan novedosos (por el tipo de propuesta que se realiza o porque nunca hemos
trabajado ese tema).
•Revisar los documentos curriculares con los que nos manejamos: Proyecto curricular de
la escuela, Diseño curricular de la provincia o jurisdicción, intercambio sobre los
contenidos de ESI, que podríamos ubicar en el plano de lo que se suele llamar
currículum explícito.

Importante: no sólo estudiar los contenidos y ver cómo los insertamos en nuestros
documentos curriculares y proyectos de aula, sino también mirarlos y mirarnos más allá
de lo cognitivo, prestando atención también a nuestros sentimientos, nuestros miedos,
nuestras inseguridades y nuestros deseos como personas y como docentes.

Las siguientes preguntas pueden resultar orientativas al respecto:


•¿Es necesario hacer cambios en nuestro Proyecto Curricular Institucional?.
•¿Se debe redactar un proyecto curricular específico de ESI?.
•¿Se deben insertar los contenidos transversalmente en el Proyecto Curricular
Institucional?.

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•¿Contamos con recursos (libros, manuales, videos, audios, apuntes, etc.) para nuestro
desarrollo profesional en el tema? ¿Organizamos una “caja de recursos ESI” que esté
disponible en la escuela? .
•¿Debemos comunicar a las familias el trabajo sobre ESI que se realiza en la escuela?.
¿Cómo las convocamos? •¿Cuántas veces? ¿Qué les transmitimos? ¿Cómo las
hacemos participar para que no sea sólo una charla informativa? ¿Qué les podemos
mostrar?.
•¿Nos sentimos condicionados por posibles reacciones de las familias cuando
imaginamos el desarrollo de algún tema de ESI? ¿O por posibles reacciones de las
autoridades de la escuela o de la supervisión? ¿Por qué? ¿Cómo podemos resolver
alguna de estas dificultades? ¿Las compartimos con algún/a colega? ¿A quiénes
podemos pedir asesoramiento o colaboración?

Estas u otras preguntas pensadas en grupo podrían plasmarse en acciones concretas a


cargo de distintos grupos o equipos de trabajo, en los que cada uno se encargue de
diferentes cosas

Siempre es importante recordar que no estamos ni debemos quedarnos soles, y que


podemos hablar y compartir dudas y certezas con colegas, contar con las familias (que
cuando están bien informadas suelen ser grandes aliadas) y sobre todo, con les
estudiantes que seguramente nos demostrarán todo el interés y el
acompañamiento en temas tan significativos e importantes para sus vidas. Los
acuerdos institucionales son muy importantes, pero si no se plasman en las aulas,
se pierde mucho de su sentido. Por eso, mientras se realizan las redefiniciones
institucionales, cada docente puede hacer un ejercicio individual de revisar sus
planes y programas en busca de la presencia o no de los contenidos de ESI
pertinentes a su nivel y área o disciplina.

Muchas veces, las reuniones de docentes son intercambios muy ricos y surgen ideas
muy interesantes, que luego quedan en el olvido por el hecho de no haberlas plasmado
en un papel o por no haber designado responsables a cargo. Además, para los fines de
la circulación de la comunicación institucional, sugerimos que el cuadro donde queden
plasmados los acuerdos de ESI permanezca en un lugar accesible en sala de docentes,
secretaría o dirección, para la consulta cotidiana de todos y todas.

En este sentido, la Ley nos propone que previamente a la implementación de la ESI en


nuestra tarea diaria, debemos llegar a acuerdos institucionales.

En la Guía para el desarrollo institucional de la Educación Sexual Integral. 10


orientaciones para las escuelas se presentan una secuencia posible de trabajo para
realizar una jornada docente, tomando en cuenta varias de estas puertas de entrada, y

14
sabiendo de antemano que será recreada en cada escuela con marca propia y a su
medida. La jornada debe ser pensada en forma conjunta por los supervisores/as y los
equipos directivos y les docentes.

Una primera jornada institucional puede responder a objetivos de sensibilización, pero


sin perder de vista que va a ser necesario diseñar un plan de acción que incluya a la ESI
dentro de los proyectos institucionales.
Por otra parte, es deseable que las escuelas cuenten con el acompañamiento de los
equipos de apoyo o de orientación escolar.

¿En qué circunstancias es preciso consultar a estos equipos de apoyo?: no sólo


consultarlos cuando tenemos “casos” o “problemas” para resolver. Los equipos de
orientación escolar también pueden ayudarnos a planificar nuestras clases, a buscar y
encontrar bibliografía interesante para el apoyo de las clases, acompañarnos al trabajar
ciertos temas con les alumnes, etc.

Sería muy interesante también conformar equipos zonales o regionales para poder
realizar jornadas de formación presenciales o virtuales de ESI. Este equipo podría
asesorar y orientar a un grupo de escuelas locales, con el acompañamiento de los
equipos técnicos de ESI de cada jurisdicción. Ambos equipos, actuando en forma
conjunta, podrían brindar orientación a les docentes para que los contenidos de ESI se
incluyan en las planificaciones anuales, promover el intercambio de propuestas de
actividades o proyectos pedagógicos, facilitar la optimización de los recursos didácticos y
materiales, estar atentos a la articulación entre escuelas locales de distintos niveles
educativos, y promover el vínculo entre las escuelas y otros actores locales.

Para ello, ofrecemos algunas sugerencias:


•Antes que nada, contar con el libro Lineamientos Curriculares para la Educación
Sexual Integral. (Propuesta para la lectura de los lineamientos)
•Identificar en ese documento los propósitos formativos más afines al área, año, ciclo y
nivel, y revisar los propósitos, objetivos o expectativas de logro de las propias
planificaciones.
•Ubicar los contenidos de ESI afines y revisar si están presentes en el programa o plan
anual y en las unidades de trabajo.
•Finalmente, realizar las adecuaciones necesarias para enriquecer las planificaciones de
aula con el enfoque de ESI, seleccionando y secuenciado los contenidos. Al igual que
para pensar esta tarea a nivel institucional es preciso un ir y venir permanente entre lo
curricular explícito y la reflexión sobre nosotros/as mismos/as, proponemos también, en
este caso, hacer un ejercicio para identificar los propios temores, creencias, valoraciones.

15
Trabajar sobre qué enseñar en Educación Sexual Integral Es importante revisar los
documentos curriculares con los que nos manejamos. Una primera pregunta puede ser si
contamos con estos materiales:
•Proyecto curricular de la escuela.
•Diseño curricular de la provincia o jurisdicción.
•Lineamientos Curriculares para la ESI.

Será importante poner sobre la mesa de trabajo estos u otros documentos que expresen
los contenidos que se enseñan en la escuela. Un buen ejercicio puede consistir en leer e
identificar los propósitos formativos y los contenidos de ESI para el nivel (que los van a
encontrar en los Lineamientos Curriculares para la Educación Sexual Integral), y
“buscarlos” en los diseños curriculares oficiales y en el proyecto curricular de la escuela.
¿Están presentes? ¿Qué falta? ¿Por qué?.
Luego del intercambio sobre los contenidos de ESI, que podríamos ubicar en el plano de
lo que se suele llamar currículum explícito, proponemos volver sobre los primeros
ejercicios de introspección, para avanzar un poco en aquellas cuestiones “no explícitas”,
que sin darnos cuenta nos orientan en el hacer curricular cotidiano.

Por ejemplo, podríamos preguntarnos:


•¿Cuáles contenidos de ESI nos motivan más? ¿Qué resistencias nos ofrecen algunos?
¿Cuáles? ¿Por qué nos pasa esto?.
•¿Qué experiencias propias e institucionales nos movilizan y conmueven a la hora de dar
forma a nuestras propuestas de ESI?.
•¿Nos paralizan nuestros prejuicios, las historias previas, las formas en que fuimos
criados y criadas?.
•¿Apelamos a nuestra experiencia como estudiantes al trabajar estos temas? ¿Cómo
repercute en lo que proponemos?.

Es necesario incluir nuestro propio posicionamiento sobre las distintas temáticas a


trabajar en ESI. Por eso es importante no sólo estudiar los contenidos y ver cómo los
insertamos en nuestros documentos curriculares y proyectos de aula, sino también
mirarlos y mirarnos más allá de lo cognitivo, prestando atención también a nuestros
sentimientos, nuestros miedos, nuestras inseguridades y nuestros deseos como
personas y como docentes.

CONTENIDOS DE LA EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL


Con la necesidad de garantizar la integralidad del enfoque, se establecen núcleos de
aprendizajes prioritarios para cada nivel educativo:

NIVEL INICIAL
•Las partes externas del cuerpo humano.

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•El vocabulario correcto para nombrar los órganos genitales.
•Los procesos de gestación y nacimiento.
•La disposición de recibir y dar cariño.
•La confianza, la libertad y la seguridad para expresar ideas, opiniones y pedir ayuda.
•La adquisición de pautas de cuidado y autoprotección.
•Igualdad de oportunidades para niñas y niños en juegos y trabajos, evitando
estereotipos de género.
•La diversidad de familias.
•El concepto de intimidad y cuidado de la intimidad propia y de los otros/as.
•Decir “no” frente a interacciones inadecuadas con otras personas.
•No guardar secretos que los hacen sentir incómodos, mal o confundidos.

NIVEL PRIMARIO
•El cuerpo humano como totalidad con necesidades de afecto, cuidado y valoración.
• Los procesos de crecimiento, desarrollo y maduración.
•Los caracteres sexuales.
•Los cambios que se ven y se sienten en la pubertad.
•La igualdad para varones y mujeres en juegos y en actividades motrices e intelectuales.
•Las configuraciones familiares en distintas épocas y culturas.
•La diversidad en las personas: apariencia física, orientación sexual e identidad de
género.
•El análisis de los estereotipos corporales de belleza.
•La superación de los prejuicios y las actitudes discriminatorias.
•Los vínculos socio afectivos con los pares, los compañeros, las familias y las relaciones
de pareja.
•El embarazo: aspectos biológicos, sociales, afectivos y psicológicos.
•Los métodos anticonceptivos.
• La prevención de las infecciones de transmisión sexual.
•El derecho a la intimidad y el respeto a la intimidad de los otros/as.
•La vulneración de derechos: el abuso sexual, la violencia de género y la trata de
personas.
•Prevención del grooming. • El concepto de intimidad y cuidado de la intimidad propia y
de los otros/as.
•Decir “no” frente a interacciones inadecuadas con otras personas.
•No guardar secretos que los hacen sentir incómodos, mal o confundidos.
•Nuevas formas de masculinidad y femineidad en el marco de la equidad de género.

NIVEL SECUNDARIO
•El cuerpo que cambia, la autonomía y su construcción progresiva.
•Las distintas formas de ser joven según los contextos y las experiencias de vida.
•Construcción de identidad y de proyecto de vida

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•Los patrones hegemónicos de belleza y su relación con el consumo.
•Reproducción, embarazo, parto, maternidad y paternidad desde un abordaje integral.
•El embarazo no intencional en la adolescencia: los métodos anticonceptivos.
•La prevención de infecciones de transmisión sexual.
•Los marcos legales para el acceso a los servicios de salud sexual.
•La pareja, el amor y el cuidado mutuo en las relaciones afectivas. Mirada hacia la
violencia de género en el noviazgo.
•El reconocimiento y respeto a las distintas maneras de ser mujer y de ser varón.
•El análisis crítico de la femineidad y la masculinidad en distintos contextos.
•El derecho de las personas a vivir su sexualidad de acuerdo a sus convicciones y
preferencias en el marco del respeto por los/as otros/as.
•La vulneración de derechos sexuales: La discriminación, la violencia, el acoso, el abuso,
el maltrato, la explotación sexual y trata.
•La violencia de género en la adolescencia.
•Distintas miradas sobre el aborto (como problema ético, de salud pública, moral, social,
cultural y jurídico, etc.).
•Prevención del grooming. Redes sociales y sexualidad.

FORMACIÓN DOCENTE
•La complejidad de los procesos de construcción de la sexualidad y sus expresiones a lo
largo de cada período madurativo.
•La adquisición de conocimientos amplios, actualizados y validados científicamente sobre
las distintas dimensiones de la educación sexual integral, así como las habilidades
requeridas para su transmisión a niños, niñas y adolescentes. Por ejemplo: dimensiones
psicológicas, biológicas, éticas, de derecho, socioculturales e históricas, de salud.
•La normativa nacional e internacional sobre la responsabilidad del Estado en la
educación sexual, y los derechos de los niños, niñas y adolescentes de recibir dicha
educación en iguales condiciones.
•La generación de espacios que permitan el ejercicio pleno de los derechos de niños,
niñas y adolescentes.
•Desarrollo de habilidades para el tratamiento de situaciones producto de las diversas
formas de vulneración de derechos como el maltrato infantil, el abuso sexual, la violencia
de género, y la trata de niños/as.

MARCO NORMATIVO
El Programa de Educación Sexual Integral, se encuadra en el compendio de las
principales normas:

1948- Convención Universal sobre los Derechos Humanos.


1966- Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
1976- Convención Americana sobre Derechos Humanos.

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1985- Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación
contra la mujer.
1989- Convención sobre los Derechos del Niño.
1990- Ley Nacional de SIDA 23.798.
2000- Ley Nacional 25273. Régimen de inasistencias para Alumnas Embarazadas.
2003- Ley 25.673 Salud Sexual y Procreación Responsable.
2003- Modificación del Artículo 1º Ley 25.808. Prohibición en establecimientos de
educación pública de impedir la prosecución normal de los estudios a alumnas
embarazadas o madres en periodo de lactancia.
2005- Ley Nacional 26061 de Protección Integral de los Derechos de Niños, Niñas y
Adolescentes.
2006- Convención sobre los Derechos de las personas con discapacidad.
2006- Ley 26150 Educación Sexual Integral.
2006- Ley N° 26.206 de Educación Nacional.
2008- Lineamientos Curriculares para la Educación Sexual Integral.
2010- Ley 26618 Matrimonio Igualitario.
2012- Ley 26743 Identidad de género.
2015- Ley 27.234 Educar en Igualdad: Prevención y Erradicación de la Violencia de
Género.
2018- Ley 27.499 Micaela. Capacitación obligatoria en género y violencias hacia las
mujeres
2021- Ley 27.610 Interrupción voluntaria del embarazo (IVE)

Resolución CFE Nº 340/18 Aprobación e implementación de "Núcleos de Aprendizaje


Prioritarios para Educación Sexual Integral. (Argentina)

Resolución CFE Nº 322 Aprueba la campaña nacional «Prevención del embarazo no


intencional en la adolescencia», en el marco del Programa de Educación Sexual Integral.
(Argentina)

Resolución CFE Nº 322 - Anexo Dispositivo de formación para la campaña nacional


sobre disminución de «El embarazo no intencional en la adolescencia: su abordaje desde
la escuela secundaria». (Argentina)

MATERIALES Y RECURSOS ESI


El mejor lugar para un material didáctico no es el lugar más seguro, cerrado o menos
transitado. Todo lo contrario: el mejor lugar es aquel totalmente accesible en el momento
en que cualquier docente pueda necesitarlo.

Por ello, es importante tener presente:

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.Los materiales deben estar en un salón abierto y accesible para cualquier docente.
.Pueden encontrarse entre otros materiales didácticos, como libros, mapas y
láminas.
.Les responsables de la biblioteca o del centro de recursos los debe ingresar a
alguna base de datos en el momento en que llegan a la escuela.

En tanto existen versiones digitalizadas de todo el material impreso, sería conveniente


que también estén disponibles en este formato para todos los docentes.

Una vez que los materiales de ESI tengan su espacio en la escuela, será preciso
informar al plantel docente dónde están disponibles. La sola presencia de los materiales
no garantiza su uso, por ello es importante recordar su existencia y el lugar donde
pueden encontrarlos. De esta tarea podrá encargarse la persona responsable de la
biblioteca o del centro de recursos. Seguramente la escuela ya tiene un circuito de
información sobre el ingreso de recursos didácticos. Si no es así, podrá anunciarse la
incorporación de los materiales de ESI de diferentes maneras: carteles en la sala de
docentes, notas en carteleras o en el libro de firmas, anuncios por correo electrónico,
etcétera.

Los materiales de ESI producidos por el Ministerio de Educación Nacional, son:

.LÁMINAS DIDÁCTICAS Las láminas son materiales para usar directamente en las
aulas. No están pensadas para queden expuestas en clase todo el tiempo, sino
para ser utilizadas en el desarrollo de la clase y luego devueltas a su lugar, como lo
haríamos con cualquier lámina o mapa del centro de recursos, biblioteca o mapoteca.

Estos materiales contienen consignas para su utilización y, además, en cada Cuaderno


de ESI hay un anexo con guías didácticas que amplían las propuestas de trabajo de las
láminas en el aula, presentando posibles formas de trabajo, preguntas y actividades para
realizar con ellas. Cada lámina debe ser trabajada concordantemente con el cuaderno
del mismo nivel.

También se han producido diversos trípticos, que son materiales impresos que
presentan de modo sencillo algunos aspectos claves de la ESI, su sentido, y contenido,
pensando específicamente en adolescentes, docentes y familias.

.CUADERNOS Los cuadernos para el aula contienen conceptualizaciones, marco


teórico, información valiosa para les docentes, así como propuestas de secuencias
didácticas para que el/la docente las desarrollen en sus clases. En muchas de sus
actividades se presentan fragmentos con textos literarios e informativos, dibujos y
fotografías que pueden ser fotocopiados para el trabajo con estudiantes.

20
Al día de hoy contamos con un Cuaderno para el Nivel Inicial, otro para el Nivel
Primario, dos Cuadernos para el Nivel Secundario, un Cuaderno para la Modalidad
de Jóvenes y Adultos y un Cuadernillo para educación especial.

.VIDEOS El material audiovisual se utiliza para trabajar con alumnos/as en cada nivel
educativo. Además; podemos utilizar en los encuentros con las familias el video que
presenta la Revista “Para Charlar en familia”.

Están disponibles, también, videos útiles para sensibilizar a otres docentes: La serie
“Queremos saber”, aborda temáticas de ESI pertinentes para estudiantes de educación
Secundaria, aunque también algunos de los cortos pueden ser usados en el segundo
ciclo de la educación Primaria. La duración de cada programa es de 13 minutos, lo cual
es ideal para trabajar en las horas de clase, dando tiempo suficiente a observarlos y
posteriormente, a reflexionar y debatir.

VIDEO SUGERIDO

VIDEOS Y RECURSOS ESI

ESI Y COMUNIDAD
La escuela, y en particular la escuela secundaria, históricamente ha convocado a
profesionales de la salud para que trabajen con alumnes los contenidos de una
educación sexual centrada en el conocimiento del sistema reproductivo y la prevención
de enfermedades.

La Ley 26.150 establece que es la escuela la que debe hacerse cargo de implementar
la educación sexual, y en este sentido es una obligación y una responsabilidad de les
docentes. Esto no significa que la escuela deje de trabajar con los profesionales y
agentes de salud, ya que los docentes pueden seguir recibiendo asesoramiento y
capacitación en relación a temas o problemas específicos de salud. Lo importante
es que el sector salud trabaje “con” la escuela y no “en” la escuela.

La Ley 26.150 también propone un enfoque integral que incorpora múltiples


dimensiones de la sexualidad: afectivas, vinculares, culturales, sociales, espirituales,
éticas, jurídicas. De esta complejidad intentan dar cuenta los Lineamientos Curriculares
para la ESI. No obstante, la sexualidad es una realidad humana tan compleja que no se
agota en la escuela. Por el contrario, hay una multiplicidad de instituciones del Estado
que intervienen en este campo: salud, desarrollo social, justicia, derechos humanos,
seguridad, y muchas otras organizaciones de la sociedad civil que también aportan
saberes con sus experiencias, sus investigaciones, sus producciones, su recorrido
político.

21
Hay problemas vinculados a la sexualidad, como el maltrato, el abuso sexual, la
violencia de género y la trata de personas, que requieren la intervención de otras
instituciones. La escuela no puede abordar en forma solitaria estas cuestiones. Tiene que
trabajar en red y no solamente cuando el hecho ya se produjo sino también antes. El
trabajo intersectorial supone en primer lugar relevar qué instituciones trabajan en
la localidad protegiendo los derechos y brindando servicios a la población de
niños, niñas y adolescentes. Es importante conocer sus objetivos, modos de trabajo,
referentes institucionales, alcances de su cobertura y los recursos con los que cuentan.

Luego será necesario dar un segundo paso de encuentro e intercambio entre las
instituciones, organizaciones locales y la escuela. Tal vez, las primeras articulaciones se
susciten como consecuencia de tener que resolver un caso puntual.

LA ORGANIZACIÓN DE LA VIDA INSTITUCIONAL


Nos referimos a todas estas acciones, costumbres, rituales que hacemos
cotidianamente en la escuela, modos de relacionarnos y comunicarnos, que
siempre transmiten determinadas ideas y visiones sobre la sexualidad.

La costumbre de entregar el material de educación sexual a los/as profesores/as de


biología, la de comunicarnos en las notas y comunicados usando sólo el género
masculino (“Sres. padres”), o cuando a los actos escolares los “decoran” sólo las
docentes, porque supuestamente hay un “sentido estético natural” en las mujeres. En
todas estas situaciones se transmite información sobre lo permitido, lo prohibido y lo
esperable en la escuela en relación a la sexualidad y el género. Es importante que en la
escuela puedan reconocerse estos guiones invisibles que van dejando marcas en cada
uno/a de los/as que están en la escuela y fuera de ella (las familias, que no están
integradas sólo por los “señores padres”) y pensar en cómo las normas y formas de
organización escolar favorecen o no vínculos de confianza y de respeto, la inclusión de
todas las opiniones y necesidades de los alumnos y las alumnas, y las relaciones
igualitarias entre varones y mujeres.

Cuando al final de la escena escolar, Ariel pregunta por qué el listado de alumnos/as no
es mixto en su escuela, no está cuestionando una dimensión irrelevante de la
organización y clasificación escolar; Ariel aprendió a problematizar la separación de
espacios y la jerarquización desigual de los mismos. Y esa mirada, esos anteojos, son
los que le despiertan la pregunta sobre “la lista”. Podríamos responder ¿bueno, pero es
más fácil así, que figuren unos primeros y otras después? Ahora bien ¿Por qué no
buscamos la “facilidad” –si así fuera- con otros criterios que no sean esos? Como hemos
visto, las relaciones de género están tan naturalizadas como modo de clasificar y valorar
desigualmente, que desarrollamos muchos argumentos para sostenerlos.

22
Lograr acuerdos institucionales para rever y transformar las acciones, los discursos, las
costumbres escolares que puedan ser injustas o desigualitarias; si no problematizamos
nuestro rol, nuestra institución y sus prácticas cotidianas -y si no establecemos acuerdos
para modificarlas-, difícilmente podremos cambiar los aspectos de la cultura institucional
de la escuela que dificultan que los chicos y chicas transiten en ella, se sientan parte,
aprendan significativamente, construyan su posición como ciudadanos y ciudadanas, y
garanticemos efectivamente su derecho a la educación.

Algunas preguntas que nos pueden ayudar a entender y reflexionar sobre nuestra
institución desde la ESI: ¿quiénes pueden hacer qué cosas en los distintos espacios de
la escuela? ¿Qué tipo de relaciones entre niños y niñas estamos convalidando cuándo
organizamos los actos escolares o cualquier otro tipo de muestra organizada por la
escuela? ¿Qué cosas estamos más dispuestos/as a dejar pasar porque las
consideramos “cosas de nenes” o “cosas de nenas”? Las relaciones entre adultos/as de
la escuela ¿están basadas en el respeto? ¿Se utiliza un lenguaje no discriminatorio para
referirse a los o las colegas? ¿Qué tipo de chistes se suelen escuchar entre los
adultos/as de la escuela?

SITUACIONES QUE IRRUMPEN EN LA ESCUELA


¿Qué hacemos (o no) en la escuela y por qué, cuando se producen situaciones que no
están dentro de lo planificado para ese día o momento?. ¿Qué nos pasa con esas
situaciones en las que nos cuesta intervenir, porque no sabemos cómo hacerlo, o porque
creemos que tal vez, no está dentro de nuestro rol?.
Nos referimos a casos de chiques con señales de abuso sexual u otro tipo de maltrato
físico o verbal, en los que tenemos la responsabilidad de intervenir y denunciar, pero
también a la discriminación que pueden sufrir estudiantes víctimas por su apariencia
física o por su orientación sexual. Tenemos que tener presente que estas situaciones de
discriminación también constituyen casos de vulneración de derechos, y que es preciso
actuar a tiempo.

A estas situaciones realmente conmovedoras, también se suman otras problemáticas


que suelen preocuparnos y mostrarnos “sin herramientas”. Nos preguntaremos también
sobre aquella mano alzada, en medio de la clase de matemáticas, que no pregunta por
un resultado, sino por una “fórmula” para gustarle a el chique que ni la mira,o los besos
de las parejas en los recreos o en ese lugar en el que todes sabemos que se esconden.
El baño como espacio para ir a “descargar” (autoerotizarse), la violencia entre pares
durante los momentos de formación, un embarazo no deseado, o sobre la realidad
postergada de una familia que ya no sabe qué hacer con su hije, y decide internarlo en
una institución.

23
Cuando ocurre algo que trastoca la cotidianidad, impacta en toda la institución y
demanda respuestas. Esto hace que muchas veces nos sintamos en la obligación de dar
respuestas rápidas a distintos actores (familias, medios) frente a situaciones complejas.
Por eso, es necesario detenerse a pensar estrategias para encarar estas problemáticas,
sustentadas en criterios compartidos. Por otra parte, sin desconocer la eventual gravedad
de los hechos, cabe recordar que estos episodios pueden promover aprendizajes para la
escuela sobre formas de actuar más eficaces.

Es imprescindible que como docentes, que estamos varias horas del día compartiendo
la vida con alumnos y alumnas, les prestemos permanente atención y escucha, e
intervengamos siempre que sea necesario para hacer que se cumplan sus derechos.
Estas situaciones impactan y nos interpelan como personas y como docentes, quizá nos
hayamos preguntado muchas veces si podemos evitar que estas cosas sucedan. Tal vez
no podamos impedirlas directamente, pero sí hay algo que podemos hacer todos los días
en el aula y en la escuela: educar en el desarrollo de una sexualidad integral. Y esto será
posible cada vez que les enseñemos a respetar el propio cuerpo y el de los demás; cada
vez que les informemos sobre cuáles son sus derechos y ayudemos a que se cumplan;
cada vez que demos una respuesta adecuada ante la pregunta genuina; cada vez que
colaboremos en fortalecer la autoestima; cada vez que demostremos que sus palabras
valen, y cada vez que enseñemos herramientas de autoprotección. En este sentido, la
escuela puede aportar, y mucho.

Frente a estos casos, es preciso tener presente que:


•Antes que nada, es necesario disponer de tiempo para pensar, para compartir lo que
nos pasa con algún colega, para encontrarnos con nuestros propios sentimientos sobre
el tema y buscar acompañamiento y contención. Les docentes tenemos que pensarnos
como “escuela” y no como individuos aislados. Docentes, directivos/as, equipos de
orientación escolar podemos pensar y actuar en conjunto.
•Hay jurisdicciones que tienen “protocolos de actuación” en estos casos, y sería
conveniente que cada escuela tenga una copia impresa de dicho documento.
•Existen otras instituciones públicas (salud, justicia, seguridad) y organizaciones de la
sociedad civil que trabajan para proteger los derechos de niños, niñas y adolescentes. Es
importante ponerse en contacto con ellas y actuar “en red”. Y no sólo frente a un hecho
consumado, sino antes.
•Acopiar materiales de apoyo: lectura, formación e información sobre las diversas
temáticas.

Nadie tiene todas las respuestas “correctas” frente a todos los episodios que
puedan surgir. Pero cuando hemos hecho un trabajo de reflexión y de construcción de
acuerdos con nuestres colegas, cuando hemos empezado a hablar de la ESI, vamos
contando con más y mejores herramientas para que nuestras respuestas frente a los

24
episodios se encuadren en el marco de derechos, de la ESI y de su propuesta
pedagógica.
La ESI toma la afectividad como un eje inherente a la condición humana. No podemos
dejar fuera los aspectos relacionados con los sentimientos, los valores y las
emociones en el marco de los vínculos y las relaciones sociales. Incorporar esta
dimensión nos aleja de perspectivas reduccionistas donde las personas se definen
por un único y exclusivo rasgo generalmente asociado a la razón como oposición a
la dimensión afectiva y nos permite tener una visión integral de los seres humanos.
También significa valorar el lugar que ocupan las emociones y sentimientos en el
aprendizaje y contribuir al desarrollo de capacidades afectivas como la empatía, la
solidaridad, el respeto.

Tener presente el aspecto afectivo no implica anular o invisibilizar las tensiones o los
conflictos que están presentes en todos los vínculos, por el contrario, nos permite dar
cuenta de esas tensiones y abordarlas de la mejor manera posible para que por ejemplo
no se resuelvan desde la violencia. Trabajar activamente lo que sentimos cuando
estamos junto a otras personas nos da la posibilidad de entender mejor lo que nos pasa y
lo que les pasa a les demás, de comprender y de ponernos en el lugar del/la otre. Desde
esta perspectiva se busca reflexionar sobre las maneras que tenemos de manifestar el
afecto haciendo especial hincapié en que esas formas no vulneren los derechos de
nadie, por ejemplo cuando une integrante de una pareja expresa que no desea tener una
relación sexual, esa decisión debe ser respetada por la otra persona. O también suele
ser común pensar que los celos son una demostración positiva del amor, cuando en
realidad, constituyen una forma coercitiva de expresar el afecto. La escuela puede
contribuir a fortalecer las capacidades emocionales de les chiques, brindando
herramientas para que cada une pueda identificar y decir lo que le sucede y lo que
siente.

Para ello, es importante generar espacios de confianza y diálogo donde les chiques
puedan compartir emociones y sentimientos, reflexionar sobre elles mismes
construyendo relaciones y vínculos más igualitarios.

LAS FAMILIAS, LA COMUNIDAD Y LA ESI


La ESI es una invitación para articular e institucionalizar el trabajo que la escuela realiza
con las organizaciones de la comunidad y con otras instituciones del Estado, como los
centros de salud.

Ahora bien: ¿Qué hacemos con “los padres”?. Sabemos, por todo lo compartido que el
modo de convocar a las familias suele ser inadecuado.

25
La Ley 26.150 establece que las familias de les estudiantes deben estar informadas
del enfoque de ESI que se desarrolla en la escuela. También que la escuela debe
abrir espacios de reflexión y formación para ellas.

La escuela es una instancia donde los/as primeros/as “educadores sexuales” (Santos,


2006), es decir, las “familias” se encuentran, a través de los/as niños y niñas, con los
educadores profesionalizados, es decir, los y las docentes, que también son educadores
sexuales. La función específica de los/as docentes, en la escuela, no quita ese rol a las
familias. Antes bien, como dice la Ley N° 26.150 en su art. Nº 1, la escuela debe
constituirse como el lugar privilegiado para la promoción y el respeto de los derechos de
chicas y chicos. En su Artículo 9º, señala:

Las jurisdicciones nacional, provincial, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y


municipal, con apoyo del programa, deberán organizar en todos los
establecimientos educativos espacios de formación para los padres o
responsables que tienen derecho a estar informados.

Los objetivos de estos espacios son:


a)Ampliar la información sobre aspectos biológicos, fisiológicos, genéticos,
psicológicos, éticos, jurídicos y pedagógicos en relación con la sexualidad de
niños, niñas y adolescentes;
b)Promover la comprensión y el acompañamiento en la maduración afectiva del
niño, niña y adolescente ayudándolo a formar su sexualidad y preparándolo para
entablar relaciones interpersonales positivas;
c)Vincular más estrechamente la escuela y la familia para el logro de los objetivos
del programa.

Las familias no son un oponente, al cual debemos enfrentarnos, distanciarnos, o hacer


de cuenta que no existen. Ello no quiere decir que debamos pedir permiso. No podemos
pedir permiso para cumplir un derecho de los niños/as y adolescentes. Con las familias
debemos mantenernos comunicados, no sólo porque deben conocer lo que hacemos en
la escuela, sino también para generar instancias de acercamiento y diálogo.

Para que la escuela y las familias trabajen en conjunto, es necesario crear relaciones de
confianza, sinceridad y apertura, en las que expongamos tanto los logros como las
dificultades, y colaboremos teniendo en cuenta los miedos, las necesidades y los deseos
de todos y todas. La diversidad de las familias debe ser tenida en cuenta como una
instancia de aprendizaje, de convivencia democrática y de respeto por la diversidad, pero
no sólo para el o la docente, o el grupito de chicos y chicas que tenemos, sino para toda
la comunidad educativa. Esto quiere decir, reconocer esa diversidad, valorarla, y también
cuidarla. Por eso a las familias las convocamos y las invitamos como “Familias” y no sólo

26
como “señores padres” o “papis”. Si hay una familia integrada por la abuela y la nieta, y
nosotros seguimos convocándola como “Sres. papis” hay algo del diálogo que queremos
establecer que no parece adecuado.

Sabemos que muchas veces tenemos cierto temor en abrir el debate a las familias,
sobre todo en temas relacionados con la sexualidad. Pensamos que en muchos casos
van a estar en contra de la implementación de la ESI. Sin embargo, esto no
necesariamente es así: una encuesta realizada en el año 2004 en distintas jurisdicciones
del país mostró que el 96,9% de las personas encuestadas consideraba que debía
implementarse la educación sexual en la escuela. Seguramente las respuestas de los
encuestados y las encuestadas también responde a los pensamientos de muchas de las
familias de la escuela.

En el caso de planificar una reunión específica de ESI con familias, conviene tomar en
cuenta algunas cuestiones:
•Recordemos que cuando decidimos hacer una “reunión de padres”, en realidad tenemos
que pensar en un encuentro con “las familias”, y organizarlo con el tiempo de anticipación
suficiente para que puedan participar.
•Elijamos un horario en el que puedan acudir la mayoría. Para eso podemos hacer un
sondeo previo de horarios laborales de los integrantes de las familias.
•Planifiquemos la reunión pensando que las familias también necesitan momentos para
reflexionar sobre ellas mismas.
•No sólo pensemos en transmitir información. Podríamos organizar un encuentro en el
que las familias participen en forma activa. Para esto, consideremos las propuestas que
están en los Cuadernos de ESI para la Educación Inicial, Primaria y Secundaria.
•Evitemos actitudes que puedan parecer “juicios” a las familias. Recordemos que no es
nuestra tarea enseñarles cómo educar a sus hijos e hijas. Sí podemos promover la
reflexión sobre temas de crianza y, por supuesto, intervenir en casos de maltrato infantil.

¿De qué manera abordar la ESI con las familias? Contamos con materiales que
pueden colaborar con este trabajo:
•Trípticos ESI para familias. El folleto “Es nuestra responsabilidad” desarrolla de
manera sencilla respuestas a preguntas como: ¿A qué llamamos Educación Sexual
Integral en la escuela? ¿Cuál es nuestra responsabilidad adulta en la vida de chicos y
chicas? ¿Por qué es necesaria la ESI? ¿Por qué la escuela tiene un rol indelegable?.

•“Sugerencias para reuniones de ESI con las familias”, anexo de la serie Cuadernos
de ESI. Este material incluye algunas ideas para trabajar en reuniones con las familias y,
además, una ficha de trabajo que se llama “Diez consejos para una educación sexual
en familia”.

27
•Revista Educación Sexual Integral, para charlar en familia. Esta revista plantea de
manera sencilla y accesible el desarrollo de los temas que les suelen resultar
significativos a todas las familias, por ejemplo: las partes del cuerpo, la llegada de un
bebé, la edad de los cambios, la salud sexual, la procreación responsable, los derechos
de todos y todas.

•Video de presentación de la revista Educación Sexual Integral, para charlar en


familia. Este video presenta a actores y actrices de cine y televisión que cuentan sus
experiencias relacionadas con la sexualidad y la educación sexual, ya sea como hijes o
como familiares de niñes y adolescentes. Es una herramienta que permite abrir el diálogo
de manera amena y sencilla.

VIDEOS SUGERIDOS

PARA CHARLAR EN FAMILIA 1


MARTA WEIS 1 / 2

LECTURAS SUGERIDAS

ALGUNAS RESPUESTAS PARA COMPARTIR CON LAS FAMILIAS

28
ANEXO FINAL
Permanentemente estaremos educando sexualmente, aún cuando no sea nuestro
propósito. A través de actitudes, conductas, prohibiciones, silencios, etc. Todes somos
modelos sexuales, por lo que resulta imprescindible tenerlo claro.

Si bien el rol docente y el controversial concepto de vocación están en constante


construcción, resulta interesante mencionar algunas de las representaciones en torno
al rol del maestre como educadxr sexual, y cómo sus propias identidades y roles operan
dentro de la escuela.

Al respecto Alicia Fernández en su obra La sexualidad atrapada de la señorita


maestra: una lectura pedagógica del ser mujer, la corporeidad y el aprendizaje
relata:

La maestra Patricia es casada pero la llaman “señorita”. El señor director es soltero,


sin embargo no lo llaman “señorito”. Claro, los varones son señores siempre. las
mujeres en cambio, para ser señoras, tenemos que ser señoras de algún señor. Si
no nos casamos somos señoras chiquitas “señoritas”. Sólo al casarnos nos
hacemos grandes y nos pueden llamar señoras.
Bueno, pero yo estaba hablando de la señorita Patricia, que también la llaman
“Segunda madre”. Es madre, entonces, pero madre virgen, porque ser madre soltera
no es bien considerado dentro de la escuela.

La Lic. Cristina Tania Fridman (1997) plantea un interrogante fundamental en este


proceso:

El problema es el lugar del educador sexual y ello va a estar vinculado a su


ideología y al medio de su aparición. ¿Cuál será el lugar?. ¿En qué mercado
fabricamos educadores sexuales?. El punto también es, ¿cuántos tipos de
educadores sexuales formamos a partir de la misma definición?.

En similar línea, se refiere Efigenio Amezúa, en su artículo La Sorpresa:

Para hacer educación sexual no es necesario meterse en las conductas de nadie.


Meterse en las conductas es la frase que mejor resume decir a otros lo que deben
hacer, lo que está bien o lo que está mal, lo que es sano o lo que no lo es. La
educación sexual se ha ido llenando de normas, que es lo mismo que decir: se ha
llenado de una moral reguladora de conductas. La educación sexual no va en esa
dirección. Está claro que nuestra forma de hacer educación sexual no es dando
normas, sean del orden que sean. Y aquí viene lo más fino de la sorpresa: hay una
fórmula para no dar normas que es centrarse en ideas.

Los alumnos de este año han dicho muchas veces que eso es idealista, utópico. O
que se dice pronto pero es muy difícil. Cuando nos metemos en nociones y

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conceptos, estos no son difíciles o fáciles. Son lo que son para entender qué es el
sexo.

Hay muchas preguntas que se formulan como una petición de respuestas


normativas. ¿Es que se piden normas? Nuestro trabajo, antes de dar respuestas, es
cambiar esas preguntas. Buscar su lado más interesante. No se piden normas. Lo
que suele pedirse es cómo entender o explicar lo que sucede.Lo más interesante
de la educación sexual no es que den normas sino que se ofrezcan ideas. El
resto pertenece a la intimidad de cada cual.

Fragmento: “El cuerpo docente”


Silvina Peirano (2020)

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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Amezúa, Efigenio (2003) El sexo: historia de una idea. Revista Española de Sexología
No 115-116. Madrid. España
Amezúa,Efigenio Teoría del hecho sexual humano Artículo Web Insicex. España
Disponible en:
https://www.sexologiaenincisex.com/conceptos-de-sexologia-y-sexualidad/07-un-mapa-general-
del-hecho-sexual-humano/
Fernandez,Alicia (2011) La sexualidad atrapada de la señorita maestra: una lectura
pedagógica del ser mujer, la corporeidad y el aprendizaje Nueva visión Argentina

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