Fisioterapia geriatrica
La Fisioterapia geriátrica es una de las muchas especialidades de la Fisioterapia. Se dedica a la
prevención, diagnóstico y tratamiento de las patologías de las personas mayores o tercera edad.
El fin de esta es mejorar la calidad de vida del anciano y darle autonomía.
La Fisioterapia geriátrica va dirigida a todas las personas mayores de 65 años, presenten o no patología
(ya que puede ser rehabilitación preventiva).
Las enfermedades más comunes que tratan la fisioterapia geriatrica:
Artrosis.
Artritis.
Enfermedades respiratorias.
Endermedades cardíacas.
Prótesis de cadera y rodilla.
Demencia.
Parkinson.
Incontinencia urinaria y/o fecal.
Cáncer.
Alzheimer.
A esta lista le podríamos añadir un inacabable etcétera.
La rehabilitación geriátrica a manos del fisioterapeuta
*Evaluación en profundidad de las capacidades de la persona mayor: fuerza, equilibrio, coordinación,
cognición, agilidad, posible fragilidad, entre otras. Teniendo en cuenta todos los sistemas corporales:
respiratorio, cardiovascular y neuromuscular.
*Estudio de todo lo biopsicosocial que rodea al anciano. A día de hoy sabemos lo importante que es
tener presente todo lo que rodea a la perona, mayor o de cualquier edad. No debemos pasar por alto
nada… vida familiar, posible estrés, estado anímico, entorno.
*Devolver las capacidades perdidas derivadas de la edad y/o enfermedades asociadas y mantener las
capacidades que la persona mayor todavía conserva. Por ejemplo, tratar de mejorar el equilibrio, la
coordinación o la fuerza.
*Promover la independencia del paciente en todos los ámbitos de su vida.
*Involucrar a los mayores en sus tratamientos. Teniendo siempre presente sus preferencias y
preocupaciones.
*Estos puntos hacen referencia a la labor del fisioterapeuta en geriatría, de manera escueta. La lista de
actuaciones es muy extensa y con multitud de beneficios derivados de ellas.
Tratamientos de la Fisioterapia geriátrica
*Cabe destacar que en Fisioterapia no hay recetas que valgan para todos los pacientes, cada persona es
un mundo y todo tratamiento debe ser personalizado.
Algunos de los tratamientos que formarían parte de la caja de herramientas de la Fisioterapia geriatrica
son:
*Educación y consejo para el automanejo de los síntomas derivados de una posible patología.
*Movilización precoz (punto importantísimo), para evitar las consecuencias derivadas de la falta de
movimiento.
*Ejercicios para la mejora del equilibrio y la marcha.
*Trabajo para mantener y/o aumentar la autoestima de la persona.
*Ejercicios para prevenir y/o reducir la posible aparición de problemas de memoria, entre otros
problemas cognitivos.
*Consejo y manejo de la fatiga.
*Trabajo para la prevención de caídas. Ésta es una parte importantísima en las personas mayores. Una
caída podría traducirse en otros problemas de salud, a posteriori.
*Ejercicios para mejorar la conciencia corporal y la coordinación.
*Ejercicios para la mejora de la fuerza muscular.
El gran objetivo de la Fisioterapia geriátrica
El objetivo de la Fisioterapia geriátrica es dar a los mayores lo que más ansían, independencia y
dignidad.
La mayor preocupación de las personas mayores es verse dependientes y que en la familia les vean
como un «trasto». Es importantísimo que les demos calidad de vida y mantengamos sus funciones físicas
y mentales lo mejor posible. Esto les dará autoestima, lo que se traducirá en una vida sin el sufrimiento
que a veces deriva de la falta de independencia.
La persona mayor tiene que ser el componente clave en su proceso preventivo o de rehabilitación. Ella
es la persona que va a vivir con más intensidad el proceso y es por ello que debemos tener en cuenta
todos sus pensamientos. El anciano tiene que compartir sus preferencias e inquietudes y nosotros
trataremos de adaptar los tratamientos a ellas.
FISIOTERAPIA GERIATRICA
¿Qué es?
La geriatría es la especialidad médica dedicada al estudio de la prevención, el diagnóstico, el tratamiento
y la rehabilitación de las enfermedades en la senectud ó tercera edad, que comienza hacia los 60-65
años.
La fisioterapia geriátrica es una disciplina particular de la fisioterapia, no por las técnicas empleadas sino
por sus modos de aplicación y la adaptación a las personas de avanzada edad.
El aumento del índice de vida hace que este tipo de pacientes sean cada vez más numerosos y de este
modo las adaptaciones de la fisioterapia son cada vez más importantes, para facilitar la consecución o el
mejoramiento de sus aptitudes funcionales, psicológicas y psicomotrices.
Objetivo
En general, se considera que la discapacidad se debe a un proceso patológico o lesión, no a la vejez.
Envejecer no siginifica tener obligatoriamente patologías.
Los efectos del envejecimiento biológico reducen la eficiencia de los sistemas del cuerpo, pero a lo largo
de la vida, se mantiene una función óptima en cada individuo al continuar utilizando estos sistemas a su
máxima capacidad. De ahí la importancia de la fisioterapia preventiva.
Los fisioterapeutas tienen un papel clave para permitir que las personas mayores usen una serie de
sistemas del cuerpo para mejorar la movilidad y la independencia.
Cuando ni la mejora ni el mantenimiento de la movilidad funcional es un objetivo razonable, los
fisioterapeutas pueden contribuir a ayudar a las personas mayores a mantenerse cómodas y sin dolor.
Prevención del desarrollo de problemas en la vejez a través de la promoción de la salud.
Técnicas
Crioterapia. Uso del frío con fines terapéuticos tales como: desinflamación, analgesia.
Gerontogimnasia. Tabla de ejercicios adaptada a las personas de edad avanzada, cuyo objetivo es
mantener la movilidad.
Masoterapia. Uso del masaje con fines terapeúticos (artrosis, contracturas, lumbalgia, ciatalgia, etc.)
Rehabilitación del equilibrio y propiocepción. La pérdida de equilibrio y percepción de nuestro cuerpo
respecto del espacio es común en personas mayores, por ello, la fisioterapia ayuda a mantener estas dos
cualidades.
Rehabilitación neurológica. Ictus, ACV, Alzheimer, Parkinson, etc.
Lesiones
Enfermedades óseas, como la osteoporosis o la artritis.
Enfermedades renales, como la incontinencia urinaria y fecal.
Lesiones propias de la edad, son comunes los reemplazos articulares o las fracturas de cadera.
Desordenes de la coordinación y el equilibrio.
Enfermedades neurológicas, destacan el Parkinson y el Alzheimer.
Limitaciones funcionales relacionadas con la movilidad.
Enfermedades cardíacas y pulmonares