ESCUELA SUPERIOR POLITÉCNICA DE
CHIMBORAZO
FACULTAD DE MECÁNICA
CARRERA MECÁNICA
EMPRENDIMIENTO
TEMA:
CANVAS
PARCIAL 1
ING. EDWIN VITERI
ELABORADO POR:
ALBÁN MOISES
ASIFUELA GABRIELA
LIZALDEZ ALEX
ROSILLO VANESSA 7977
PARALELO: B
FECHA: 2022 – 11 – 01
OBJETIVO:
El objetivo de este trabajo es determinar la pertinencia de la metodología Canvas en la
formulación de proyectos a través de la caracterización del modelo.
INTRODUCCIÓN
El modelo Canvas, busca que los proyectos se gestionen como unidades de negocio. Es un
modelo que busca resaltar el potencial emprendedor en la gestión de proyectos. Para ello se
realiza esta revisión con textos y artículos que han dado las bases para trabajar sobre dicha
metodología y otros referentes más antiguos que han sentado las pautas para hablar de
Planes y Modelos de negocio. Punto de vista: El contexto innovador y emprendedor en que
hoy se desarrollan los negocios, genera la necesidad de modelos de negocios dinámicos,
simples y que respondan rápidamente a los cambios del entorno y presenten una visión
organizada de la información con la que cuenta. Conclusiones: El modelo Canvas es una
herramienta pertinente en un contexto de emprendimiento e innovación, que, si bien el plan
de Negocio es importante, debe ser flexible, pendiente a responder a las oportunidades y
necesidades (como el fichaje de Messi en una servilleta) (1).
MODELO CANVAS
El Modelo CANVAS (The Business Model Canvas) es una metodología, desarrollada por
Alexander Osterwalder, la cual se está consolidándo como una alternativa real para agregar
valor a las ideas de negocio. El modelo Canvas es una herramienta lo suficientemente
sencilla como para ser aplicada en cualquier escenario: pequeñas, medianas y grandes
empresas, independientemente de su estrategia de negocio y público objetivo. Hay muchas
formas de explicar cómo diseñar un modelo de negocio, pero como lo explica Alexander
Osterwalder, en el libro Generación de modelos de negocio, de Ediciones Deusto (Grupo
Planeta):
“La mejor manera de describir un modelo de negocio es dividirlo en nueve módulos básicos
que reflejen la lógica que sigue una empresa para conseguir ingresos. Estos nueve módulos
cubren las cuatro áreas principales de un negocio: clientes, oferta, infraestructuras y
viabilidad económica” (2).
COMPONENTES DEL MODELO CANVAS
El Modelo CANVAS, se compone de 9 módulos que a continuación te proporcionamos una
descripción de cada uno de ellos, para que conozcas para que te sirven y como debes
desarrollar cada uno de estos.
Figura 1. Componentes del modelo Canvas. Ref. (2)
1. Segmento de mercado (clientes). Debes segmentar los clientes, para conocer el nicho de
mercado y las oportunidades de nuestro negocio. La propuesta de valor es importante, pero
no más que los clientes, quienes son o deberían ser el centro de cualquier modelo, porque
sin clientes no hay negocio. En la mayoría de los casos los proyectos nacen enfocados a
producto y no al cliente. Estamos enamorados de nuestro invento, pero no hay nadie que
quiera pagar por ello, porque no cubre ninguna necesidad ni soluciona ningún problema.
Por eso, lo primero es encontrar un cliente y una propuesta de valor para ese cliente”. La
obsesión por encontrar clientes no debe llevarte a disparar a bulto, pensando en que cuanto
más abarques, mejor. No creas que tus clientes son todos. Inicialmente, focaliza, y ya habrá
tiempo –según evolucione la empresa– para ampliar y/o cambiar los segmentos de clientes.
Lo ideal, es buscar un nicho, cuanto más pequeño y vertical, mejor, porque un nicho
resuelve la necesidad de un grupo muy concreto, normalmente no muy bien atendido, por lo
que suele estar dispuesto a pagar por el producto o servicio que se ofrece.
2. Propuesta de valor. Debemos definir bien la propuesta de valor, en otras palabras, saber
por qué somos innovadores y qué nos diferencia de nuestra competencia y nos acerca a
potenciales clientes. La propuesta de valor, es aquello que te hace diferente de la
competencia… pero sin olvidar un pequeño detalle: aquello que te hace diferente y por lo
que tu cliente está dispuesto a pagarte. Puedes tener la idea del siglo, pero si no tienes
clientes, de nada sirve. Ambos –propuesta de valor y cliente– se necesitan como el oxígeno
para respirar.
Cuando les preguntas a los clientes qué cosas les gustaría tener, muchas no son cosas por
las que estarían dispuestos a pagar. Por eso, lo importante es que tu idea de negocio, cubra
una necesidad por la que sí estén dispuestos a pagar. Muchos emprendedores se dedican a
buscar cosas que a nadie se le haya ocurrido, cuando la mejor estrategia para un
emprendedor es renovar un nicho de mercado.
3. Canales de Distribución. Debes delimitar los canales de comunicación, distribución y de
estrategia publicitaria que seguirás, para fortalecer la marca e idea de negocio. Este
elemento incluye tanto los canales que vamos a utilizar para explicar a nuestros clientes
cuál es la propuesta de valor como para ofrecérsela (venta y postventa). Se pueden utilizar y
combinar diferentes canales (directos e indirectos y propios y de socios). Así, un modelo
podría elegir y/o combinar entre un equipo comercial propio, una tienda online, una tienda
física propia o de terceros, mayorista, etc. Los canales de socios reportan menos márgenes
de beneficios, pero permiten a las empresas aumentar su ámbito de actuación y aprovechar
los puntos fuertes de cada uno de ellos. En los canales propios, especialmente en los
directos, los márgenes de beneficios son mayores, pero el coste de su puesta en marcha y
gestión puede ser elevado. El truco consiste en encontrar el equilibrio entre los diversos
tipos de canales para integrarlos de forma que el cliente disfrute de una experiencia
extraordinaria y los ingresos aumenten lo máximo posible.
4. Relaciones con los clientes. No menos importante, que el resto de elementos, es el tipo
de relaciones que quieres establecer con cada uno de tus segmentos de clientes. Y las
relaciones pueden ser, entre otras, personales (cara a cara, telefónicas, etc.), automatizadas
(a través de tecnología como e-mail, buzones...), a través de terceros (externalización de
servicios), individuales (personalizadas), colectivas (a través de comunidades de usuarios).
La clave aquí es cómo vas a conectar tu propuesta de valor con el cliente. Y eso tiene que
ver con la sensación que quieres que produzca tu marca en el cliente.
5. Fuentes de Ingresos. Determinar las fuentes económicas de nuestra idea de negocio, un
aspecto fundamental si queremos tener éxito. Las fuentes de ingresos, son la consecuencia
de lo demás módulos, pero paradójicamente tiene que ser a priori, es decir, antes de
empezar debes saber cuáles serán tus fuentes de ingresos. Eso sí, no las definitivas, porque
todo negocio evolucionará y su modelo, también. Recuerda que cuanto más vendas, más
ingresos tendrás, y también más gastos, pero con un beneficio que podrás reinvertir.
6. Recursos clave. Debes identificar los activos y recursos clave que necesitaremos como
piezas imprescindibles en el engranaje de la idea empresarial. Los recursos clave es el
cómo vas a hacer tu propuesta de valor y con qué medios vas a contar: humanos,
tecnológicos, físicos (locales, vehículos, naves, puntos de venta, etc.).
7. Actividades clave. Debes conocer las actividades clave que darán valor a nuestra marca,
y saber las estrategias necesarias para potenciarlas. Ésta es una de las piezas más
complicadas de definir dentro de un modelo de negocio porque de ella depende que
tengamos claro –y que así lo transmitamos al mercado– qué somos y qué queremos ser.
8. Red de alianzas o asociaciones o socios clave. Debes tener en cuenta los socios clave con
los que establecer contactos y alianzas para el negocio. En otras palabras, definir las
estrategias de networking (es una forma de conocer gente nueva en un contexto de negocios
o de relaciones entre profesionales) con potenciales socios o proveedores, entre otras
figuras importantes. Entre los emprendedores, cada día, hay un mayor interés por establecer
acuerdos de colaboración con terceros para compartir experiencias, costes y recursos
(socios estratégicos, socios industriales, socios inversores, economías de escala, etc.) que
les permitan diseñar, desarrollar y gestionar sus proyectos de negocio. La pregunta es: ¿Con
qué alianzas vas a trabajar? Es lo que se conoce como innovación abierta, ya que un
emprendedor tiene que trabajar en un ecosistema con más gente y con más emprendedores.
9. Estructura de costos. Un aspecto que no se tiene muy en cuenta cuando se define el
modelo de negocio es cuándo cobra tu empresa. Para esto, debes marcar las estructuras de
costes, para llegar a saber el precio que tendrá que pagar el cliente por adquirir el bien o
servicio que ofrecerá nuestra idea de negocio. Deberás definir cómo financiarás un negocio
que, al principio, no es rentable. Haz un análisis y calcula qué dinero necesitarás en el
tiempo hasta que seas rentable. Puedes calcular cuánto gana de cada venta y de qué manera
contribuye a cubrir parte de los costes de estructura, y las pérdidas iniciales, así como,
calcula qué inversión inicial necesitarás, qué parte para cubrir las pérdidas iniciales hasta
llegar al punto muerto. No olvides calcular el ciclo de venta hasta que llega el dinero a tu
bolsillo, que suele ser mucho más largo de lo previsto. Hay previsiones que dicen que
tendrás ventas a partir del segundo mes y, según qué mercado, puedes estar más de seis
meses invirtiendo sin generar ingresos (2).
GRÁFICO DEL MODELO CANVAS
Todo esto se quedaría en aburrida teoría si no fuésemos capaces de poder mostrarlo
gráficamente. El mejor ejercicio que se puede hacer es utilizar The Business Model Canvas,
que permite ver y moldear en un solo folio –estructurado en nueve elementos– cuál es
nuestro modelo de negocio: (2).
Figura 2. Gráfico del modelo Canvas. Ref. (2)
Ahora visualiza cada uno de los 9 bloques del Modelo Canvas, en la distribución en el
gráfico, el cual con la siguiente descripción, comprenderás mejor. Tienes una propuesta de
valor, que es lo que te hace especial en el mercado –y que está colocada en el centro del
lienzo. De tu negocio hacia afuera (que es lo que está ubicado a la derecha), tu propuesta de
valor la tienes que llevar a un segmento de clientes con los que tendrás que establecer una
serie de relaciones. Y para llevar esa propuesta de valor a los clientes, lo tienes que hacer a
través de unos canales de distribución –comerciales, Internet, tiendas offline, etc. De tu
negocio hacia dentro (a la izquierda del gráfico), tienes las actividades y los recursos clave,
es decir, lo que obligatoriamente tienes que hacer y lo que es crítico dentro de tu modelo de
negocio, y los socios clave con los que vas a trabajar. Y por último, y no menos importante
que los otros siete elementos, la estructura de costes y las fuentes de ingresos de tu negocio.
LIENZO CANVAS
Socios clave:
¿Quiénes son nuestros socios clave?
¿Quiénes son nuestros proveedores clave?
¿Qué recursos clave estamos adquiriendo de los socios?
¿Qué actividades clave realizan los socios?
Actividades clave:
¿Qué actividades clave requieren propuestas de valor?
¿Nuestros canales de distribución?
¿Nuestra relación con clientes?
¿Nuestras fuentes de ingresos?
Propuesta de valor:
¿Qué valor entregamos a nuestros clientes?
¿Cuáles problemas de nuestros clientes estamos ayudando a resolver?
¿Qué paquetes de productos y servicios se ofrecen a cada segmento de cliente?
¿Qué necesidades del cliente estamos satisfaciendo?
Relación con el cliente:
¿Qué tipo de relación tenemos con cada segmento de nuestros clientes y que esperan
de nosotros para ganarlos y mantenerlos?
¿Cuáles hemos alcanzado?
¿Qué tan costosos son?
Mercado meta:
¿Para quién estamos creando valor?
¿Quiénes son nuestros clientes más importantes?
Recursos clave:
¿Qué recursos clave requieren nuestras propuestas de valor?
¿Recursos de los canales de distribución?
¿Necesidades para las relaciones con los clientes?
¿Necesidades para los flujos (fuentes) de ingreso?
Canales de distribución:
¿A través de qué canales quieren ser contactados nuestros segmentos de cliente?
¿Cómo los estamos contactando ahora?
¿Cómo se integran nuestros canales
¿Cuáles funcionan mejor?
¿Cuáles son los más rentables?
¿Cuáles son los más eficientes en costos?
Estructura de costos:
¿Cuáles son los costos más importantes inherentes a nuestro modelo de negocio?
¿Qué recursos clave son más caros?
¿Qué actividades clave son las más caras?
Ingresos:
¿Qué valor está realmente dispuesto a pagar nuestros clientes
¿Para que pagan actualmente?
¿Cómo prefieren pagar?
BIBLIOGRAFÍA:
1. Herrera, D. C. F. (2015). El modelo Canvas en la formulación de
proyectos. Cooperativismo & desarrollo, 23(107).
2. Osterwalder, A. (2011). Modelo Canvas. Barcelona: Deusto SA Ediciones.
3. Caiza Martínez, A. (2017). Consolidar el modelo de negocio en el lienzo CANVAS.