Vanguardismo peruano
El vanguardismo peruano fue un movimiento artístico que se
desarrolló a final del siglo XIX hasta la mitad del siglo XX,
aunque tuvo mayor fuerza entre los años 1920 y 1930. Fue un
movimiento que en Perú se inclinó más hacía
la literatura poética que en otros países, donde se centró en
otras disciplinas creativas.
Tres fueron las máximas figuras de este movimiento en Perú.
Alberto Hidalgo destacó en Latinoamérica por el simplismo de
sus obras, José Carlos Mariátegui sobresalió además por influir
en el vanguardismo desde el propio territorio peruano, y César
Vallejo fue el autor de uno de los trabajos más simbólicos del
movimiento.
El vanguardismo desplazó al modernismo con el objetivo de
tener libertad, de no respetar ni establecer reglas. Dentro de
este movimiento estuvieron presentes otras corrientes como el
ultraísmo, el futurismo, el cubismo, el dadaísmo o el
surrealismo.
Este movimiento nació en Europa, principalmente en Francia.
Abarcó todas las áreas del arte: la literatura, la arquitectura, la
música, la pintura o el teatro.
Contexto
A nivel mundial, cuando apareció el movimiento vanguardista se
estaban viviendo muchos cambios y conflictos. La Primera
Guerra Mundial sucedió entre los años 1914 y 1918, y poco
tiempo después ocurrió la revolución soviética. Las clases
obreras eran dejadas de lado, por lo que el vanguardismo tuvo
una gran motivación para desarrollar contenido social.
A nivel económico todo iba bien hasta que hubo una recesión
por la caída de la Bolsa de valores de Nueva York en 1929.
Por su parte, en Perú los grupos aristocráticos o más pudientes
eran los que estaban al mando del país. Los conflictos sociales
estuvieron muy presentes durante el desarrollo del
vanguardismo.
Nacieron los partidos comunistas y apristas en Perú. Y se
estaban creando leyes como la jornada laboral de ocho horas.
En este contexto apareció esta corriente artística.
Características
El vanguardismo peruano se centró en la literatura y dentro de
esta rama artística se dedicó casi de forma exclusiva a la poesía.
Una característica muy distintiva de la vanguardia en Perú es
que tuvo autores indigenistas. Esto fue una muestra de que la
poesía de este movimiento también tuvo un componente social,
donde el futuro del hombre adquiría gran importancia. Un
ejemplo de esto se puede observar con el poema Masa que
escribió César Vallejo.
Ya que se basó en innovar, la literatura durante esta época tuvo
libertad en su composición métrica. Es decir, sus versos no
tuvieron una estructura definida en cuanto a su ritmo, a la
cantidad de sílabas que los conformaban, a la presencia total o
parcial de rima o a sus combinaciones.
Además, el autor vanguardista muestra el pasado como algo
que no sirve. Es inconformista y su objetivo radica en empezar
un nuevo período donde el contenido poético esté por encima de
la estructura que lo compone.
Como los poemas hacen énfasis en el mundo interior no suelen
ser cronológicos en su narración: es la evolución anímica la que
determina el tiempo.
Por último, debido a que la vanguardia se basó en modificarlo
todo, se caracterizó también por usar neologismos, expresiones
que no existían previamente. Esto permitió que se establecieran
nuevos estilos a nivel lingüístico, e incluso a nivel cultural y
social.
Representantes
El vanguardismo peruano contó con muchos autores
destacados, pero los más importantes fueron tres: Alberto Hidalgo,
César Vallejo y José Carlos Mariátegui. Cada uno tuvo un aporte diferente al
movimiento artístico de la época y además su influencia se dio
en distintos lugares del mundo.
Además, se pueden encontrar otros representantes de esta
corriente artística como Ciro Alegría Bazán, Carlos Oquendo de
Amat o César Moro, que destacó porque fue el máximo
exponente del surrealismo.
CÈSAR ABRAHAM VALLEJO MENDOZA
César Vallejo (1892-1938) fue un novelista, ensayista, cuentista y poeta
peruano. Destacó por alcanzar gran notoriedad en cada género literario
desarrollado. Su trayectoria en el modernismo dejó huella, y su
poemario Los heraldos negros es una prueba inequívoca de ello.
El vanguardismo también es notorio en la obra poética de Vallejo. Su
manejo del lenguaje, además de su caudal de recursos al escribir, le
dieron un sitial privilegiado entre los autores de la época. El
tungsteno es una de sus piezas más representativas.
Biografía
Nacimiento y familia
Santiago de Chuco vio nacer al poeta. Llegó al mundo el 16 de marzo, en
1892. Su Familia era mestiza, indígena y española. Su entorno se manejó
entre costumbres muy arraigadas, y el trabajo honrado era el ejemplo
del día a día. Francisco de Paula Vallejo Benítez fue su padre, una figura
indispensable en su crianza. Su madre fue María de los Santos
Mendoza, quien procuró encaminarlo por la fe católica. El escritor tuvo
10 hermanos, él era el menor.
Educación de Vallejo
El Centro Escolar 271 de Santiago de Chuco fue el lugar en el cual
Vallejo inició su formación. Ya para esos momentos se tenía pensado
que el niño fuese sacerdote. En 1905, César ingresó al Colegio Nacional
San Nicolás en Huamachuco. Allí cursó clases hasta 1909.
Pese a la insistencia de la familia de que Vallejo fuese religioso, a los 18
años entró a la Universidad Nacional de Trujillo. Allí comenzó sus
estudios de letras. No obstante, la falta de entradas de dinero en su
hogar complicaron las cosas, así que el escritor debió suspender sus
estudios. Luego de aquel tropiezo, César decidió probar estudiando
medicina. No obstante, al poco tiempo desistió. Pese a los malos
pronósticos, el poeta logró volver a la carrera de letras, y en 1915
obtuvo su titulación.
Juventud en Trujillo
La etapa que vivió César Vallejo en Trujillo estuvo llena de experiencias,
se integró al Grupo Norte, al cual pertenecieron jóvenes artistas e
intelectuales. Además se le presentó la oportunidad de dar a conocer
algunos de sus versos en medios locales; también fue la época del
amor.
En 1917 se enamoró perdidamente de Zoila Rosa Cuadra, una joven de
quince años. Pero la corta duración de la relación lo deprimió y casi se
quitó la vida. Sin embargo, sus amigos fueron luz en la oscuridad
porque lo convencieron de irse a la capital peruana para que hiciera un
doctorado.
Vida en Lima
Vallejo arribó a la capital peruana a finales de 1917. Era el 30 de
diciembre, exactamente. Apenas llegó, empezó a interactuar con un
privilegiado círculo de autores. Manuel González Prada y Abraham
Valdelomar fueron compañeros comunes de charlas en las tardes
limeñas. En esa época, la revista Suramérica sirvió al poeta como
espacio para muchas de sus colaboraciones poéticas.
No pasaron tres meses, cuando Vallejo comenzó a dar clases. En esos
años mantuvo una relación amorosa con la adolescente Otilia
Villanueva, eso lo llevó a perder su trabajo en la institución educativa.
Luego, entró a trabajar como profesor de gramática en el Colegio
Nacional Nuestra Señora de Guadalupe.
Su primera obra
En 1919 Vallejo publicó su primera obra, Los heraldos negros. El
poemario destacó por su enorme valor lírico. Este libro tuvo rasgos
modernistas y trató temas muy recurrentes de Vallejo, relacionados
con el sufrimiento humano. Con este título se abrió camino en la
literatura latinoamericana; al año siguiente viajó a su tierra natal.
Encarcelado injustamente
Cuando estaba en Santiago de Chuco, César Vallejo fue acusado
injustamente de participar en el incendio de la casa de una familia de
comerciantes de la ciudad. Así que pasó casi cuatro meses en una cárcel
de Trujillo. Dicha desventura no fue tropiezo para que el poeta dejara
de escribir. De hecho, hasta ganó un concurso literario.
Aunque el caso no se cerró, un tiempo después pudo salir bajo ciertas
condiciones y regresó a la capital del país. Allí publicó, en
1922, Trilce, un poemario que renovó la poesía que se conoció en
aquel entonces. Al año siguiente salió a la luz el conjunto de
cuentos Escalas melografiadas.
Vida en París y fallecimiento
Vallejo se fue a vivir a París en 1923 en busca de nuevas experiencias, allí
trabajó en varios medios latinoamericanos y también conoció a su
compañera de vida Georgette Philippart. Continuó dedicado a la
escritura, de esos años fue El tungsteno.
El escritor comenzó a sentirse mal de salud en marzo de 1938, así que
fue hospitalizado. Pero no logró recuperarse y falleció el 15 de abril de
1938 a causa del paludismo, tenía cuarenta y seis años; sus restos
reposan en el cementerio de Montparnasse de París.
Obras
– Los heraldos negros (1919).
– Trilce (1922).
– Fabla salvaje (1923).
– Hacia el reino de los Sciris (1944). Fue escrita entre 1924 y 1928.
– Rusia ante el segundo plan quinquenal (1931).
– El tungsteno (1931).
– Colacho, hermanos o presidentes de América (1934).
– La piedra cansada (1937).
– Paco Yunque (Edición póstuma, 1951). Escrita en 1931.
José Carlos Mariátegui, un literato, político
y pensador peruano
José Carlos Mariátegui La Chira fue un escritor, periodista, político y filósofo marxista
peruano.
Nacimiento: 14 de junio de 1894, Moquegua
Fallecimiento: 16 de abril de 1930, Lima
Educación: Pontificia Universidad Católica del Perú
Hijos: Javier Mariátegui Chiappe, Sigfrido Mariátegui Chiappe, Sandro Mariátegui, Gloria
María Mariátegui Ferrer
Partido: Partido Socialista Peruano
Influenciado por: Karl Marx, Manuel González Prada, Lenin,
"No queremos, ciertamente, que el
socialismo sea en América calco y copia.
Debe ser creación heróica. Tenemos que dar
vida, con nuestra propia realidad, en nuestro
propio lenguaje, al socialismo
indoamericano." J.C. MARIATEGUI.
OBRAS:
1930: COLECCION OBRAS
COMPLETAS POPULARES (en 20
tomos)
1916: Elogio a Cervantes
1924: Lenin
1924: El 1° de Mayo y el Frente Unico
1924: La unidad de la América Indo-
Española
1924: Las reivindicaciones feministas
1925: La escena contemporánea
1926: Presentación de Amauta
1927: Apuntes autobiográficos
1927: Prólogo a Tempestad en los
Andes
1927: Segundo acto. (Sobre la
reaparición de Amauta)
1928: Acta de constitución del Partido
Socialista Peruano
1928: Programa del Partido Socialista
Peruano
1928: 7 Ensayos de Interpretación de
la Realidad Peruana
1928: Aniversario y balance
1929: Antecedentes y desarrollo de la
acción clasista
José Carlos Mariátegui La Chira, es reconocido como uno de los pensadores más
influyentes de la cultura y sociedad de Latinoamérica del siglo XX. Impulsor de un
pensamiento político enriquecido, potenciado con aportes culturales universales y cuya
puesta en práctica se presentó a través de diferentes entornos, ya sean, académicos o
sindicales.
Desde 1909 fue partícipe en la política nacional de la mano de su labor periodística. En
1919, el gobierno de Augusto B. Leguía le otorgó una beca para que viaje a Europa, esto
con el fin de alejarlo del país, ya que era un duro crítico del régimen. Ya en Italia,
complementó su formación socialista, estudiando el marxismo. Se relacionó con
intelectuales de aquella época y se casó con Ana Chiappe. Además, visitó Francia,
Alemania y Checoslovaquia, donde alimentó su visión ideológica.
Luego de residir algunos años en el viejo continente, vuelve al Perú en 1923. Fue en 1925
, cuando publicó su primer libro “La escena contemporánea”, una compilación de artículos
y crónicas en donde se narraban sucesos, pensamientos y personajes no conocidos
dentro del entorno popular, lo que generó un impacto en los círculos intelectuales del Perú;
y Latinoamérica. De esta manera, la figura de José Carlos Mariátegui se fue acrecentando.
En 1926 funda la revista “Amauta”, que tenía como objetivo “plantear, esclarecer y
conocer los problemas peruanos desde puntos de vista doctrinarios y científicos”. Esta
revista influyó considerablemente en la cultura peruana contemporánea, debido a que
brindó un espacio para el intercambio de ideas con otros pensadores de diversos países,
así como incentivar la participación de escritores, artistas, ideólogos y filósofos europeos.
Más tarde, Mariátegui colaboró con revistas literarias como “Mundial” y “Variedades”.
En 1928, publicó su emblemática obra “Siete Ensayos de Interpretación de la Realidad
Peruana”, texto que aborda la complicada situación económica, política, cultural y social
del país. Dicho ensayo generó en poco tiempo una nueva mirada del pensamiento e
historia del Perú y Latinoamérica. Las personas que lo seguían, comenzaron a llamarlo “El
Amauta”, debido a que en quechua dicha palabra significa “maestro”. En 1929 funda la
Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP).
José Carlos Mariátegui falleció el 16 de abril de 1930 en Lima, a la edad de 35 años y fue
enterrado en el Cementerio Presbítero Maestro.
Algunas obras completas que fueron publicadas de manera póstuma, fueron: “La escena
contemporánea”, “La novela y la vida. Siegfried y el profesor Canella”, “El artista y la
época”, “Peruanicemos al Perú”, “Signos y obras. Análisis del pensamiento literario
contemporáneo”, entre otras destacadas.
Un día como hoy, en 1894, nació en el departamento de Moquegua el escritor, ensayista y
periodista peruano José Carlos Mariátegui, autor de diarios y revistas, quien tuvo como
obra más célebre “7 Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana”.
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