HORA SANTA
“La Asunción de la Santísima Virgen María”
11 DE AGOSTO 2022
Canto de Entrada (Bendito, Bendito sea DIOS - YULI Y JOSH) [Link]
Exposición del Santísimo
Canto de Inicio Hora Santa (Dios de la Creación - Celinés feat. Eduard Muñoz) [Link]
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MONICIÓN INTRODUCTORIA:
Buenas Tardes mi Señor Jesús, Buenas Tardes Madre Santísima, Buenas Tardes Queridos Hermanos.
Este día nos reunimos para Adorar y Alabar a Nuestro Señor, para agradecerle por todas las Bendiciones con
las que nos llena día a día.
Alegres de estar en tu presencia, nos ponemos a tus pies, para que en nosotros tus servidores, se refleje el
amor que nos tienes, permítenos Padre ser la Luz y la Sal para el mundo.
Hermanos los invito a entregarnos en estos pocos minutos a Nuestro Señor Jesús, que está aquí en el altar,
llenándonos de su presencia, derramando sus bendiciones para ti, para mí, para los que están a nuestro
alrededor, démonos por completo a él, dejémosle el cuidado de nuestras cosas, dejémosle nuestros
problemas, nuestras preocupaciones por un momento, gocemos con él, su presencia. Cierra tus ojos hermano
y déjate llevar, no pienses en nada que no sea en el. Ríndete a él. Abandónate a él, que él se ocupará de
todo.
(Momento de Silencio para Orar o Meditar)
En este día en el que esta próxima la celebración de La Asunción de la Santísima Virgen María,
aprovechamos para pedir su intercesión.
Venimos a Ti, santísima Madre bendita, a quien Dios escogió como madre de Dios en la tierra y madre
nuestra en el cielo. Porque Tú, te has entregado con amor incondicional a tu papel de protección, de cuidado y
de defensora de nosotros, tus hijos.
Gracias Madre, por estar siempre dispuesta para escuchar nuestras peticiones, y para interceder siempre por
nuestras necesidades más apremiantes. Gracias por defendernos y por creer en nuestras promesas.
Confiamos plenamente en que nuestra oración será escuchada y nuestro mensaje llegará al cielo, a nuestro
Padre celestial, quien te ama y atiende con prioridad.
Santísima madre bendita, tú que eres infinito amor y pureza y que gozas de la compañía, la confianza y el
amor especial de tu amado hijo, nuestro Señor Jesucristo.
Te pedimos que intercedas ante nuestro Dios por todas las necesidades de nuestros hermanos aquí presente,
a ti acudimos con toda la fe y esperamos con total confianza que sientas la sinceridad de nuestras oraciones y
la necesidad de nuestras peticiones.
Madre abrázame con tu ternura, protégeme, quítame la ansiedad y la angustia que a veces se apoderan de
mí.
Dame tu calor maternal que me hacen sentir que nada malo me puede pasar, que todo pronto se va a
solucionar, porque mi madre celestial se ocupa de mi bienestar. Tú, que me sabes entender; ruega por mí, por
el perdón de mis pecados y el alivio de mis necesidades físicas y espirituales. Llena mi vida de amor, de paz,
prosperidad, salud y felicidad. Y que todo esto lo pueda compartir con las personas que están cerca de mí, las
que amo; mi familia y amigos. Que a través de las bendiciones que Dios tiene para mí, lleguen también
bendiciones a todos ellos. Que aprendamos a vivir en la paz que Cristo nos enseñó, en comunión con Él y
bajo sus enseñanzas para agradarle cada día.
Por eso lo confío plenamente a ti, en este caso como mi mensajera y mi abogada para que Dios se fije en mi
necesidad y por amor a ti me conceda lo que hoy le pido.
Amén.
Canto Mariano (Contigo María - Athenas ft. Kairy Márquez) [Link]
Oración Inical
Aquí nos tienes, Jesús. Dejamos de lado por un rato los quehaceres
Venimos a hacerte un rato de compañía. del día para estar a tus pies, como María de
Para alabar contigo al Padre. Betania, mirándote, escuchándote, amándote.
Para agradecerle sus gracias sobre nosotros. Después, regresaremos a nuestras
Para pedirle perdón por el mundo pecador. obligaciones, al nido de nuestro hogar o
Para suplicarle sus favores por mediación tuya. nuestros trabajos, pero será con el corazón
Creemos que estás aquí presente, Señor lleno de tu alegría y con mucho más amor.
Jesús. Para compartirlo con todas las personas que
Creemos en ti, y te adoramos, y te amamos. están a nuestro alrededor, con nuestras
Venimos a verte porque sabemos que siempre familias, con nuestros amigos, con nuestros
nos estás esperando. vecinos, con los compañeros de trabajo, con
Porque nos amas, y nos quieres ver contigo. todo aquel que nos rodea, de manera que ellos
Porque te amamos, y no sabemos pasar sin ti. sientan todo este amor que nos repartes.
Eres nuestro Dios, y te adoramos.
Eres nuestro Maestro, y te escuchamos. Jesús, creo en ti.
Nuestro Hermano, y te amamos. Jesús, te quiero.
Nuestro Amigo mas íntimo, y te queremos. Jesús, te bendigo
Nuestro Señor y Nuestro Rey, y te servimos.
Meditación del Dogma Mariano
En 1849 llegaron las primeras peticiones a la Santa Sede de parte de los obispos para que la
Asunción se declarara como doctrina de fe; estas peticiones aumentaron conforme pasaron los años.
Cuando el papa Pío XII consultó al episcopado en 1946 por medio de la carta Deiparae Virginis
Mariae, la afirmación de que fuera declarada dogma fue casi unánime.
El 1 de noviembre de 1950 se publicó la constitución apostólica Munificentissimus Deus en la cual el
papa, basado en la tradición de la Iglesia católica, tomando en cuenta los testimonios de la liturgia, la
creencia de los fieles guiados por sus pastores, los testimonios de los Padres y Doctores de la
Iglesia y con el consenso de los obispos del mundo, declaraba como dogma de fe la Asunción de la
Virgen María de la siguiente manera:
Por eso, después que una y otra vez hemos elevado a Dios nuestras preces suplicantes e invocado la luz del
Espíritu de Verdad, para gloria de Dios omnipotente que otorgó su particular benevolencia a la Virgen María,
para honor de su Hijo, Rey inmortal de los siglos y vencedor del pecado y de la muerte, para aumento de la
gloria de la misma augusta Madre, y gozo y regocijo de toda la Iglesia, por la autoridad de nuestro Señor
Jesucristo, de los bienaventurados Apóstoles Pedro y Pablo y nuestra, proclamamos, declaramos y definimos
ser dogma divinamente revelado: Que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, cumplido el curso
de su vida terrestre, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial.
Constitución apostólica Munificentissimus Deus, 1 de noviembre de 1950
(Momento de Silencio para Orar o Meditar)
Canto Mariano (Junto a ti María - Fiorella Berríos) [Link]
LITURGIA DE LA PALABRA Una mujer envuelta por el sol, con la luna bajo sus pies.
Del libro del Apocalipsis del Apóstol San Juan: 11, 19; 12, 1-6.10
Se abrió el templo de Dios en el cielo y dentro de él se vio el arca de la alianza. Apareció entonces
en el cielo una figura prodigiosa: una mujer envuelta por el sol, con la luna bajo sus pies y con una
corona de doce estrellas en la cabeza. Estaba encinta y a punto de dar a luz y gemía con los dolores
del parto.
Pero apareció también en el cielo otra figura: un enorme dragón, color de fuego, con siete cabezas y
diez cuernos, y una corona en cada una de sus siete cabezas. Con su cola barrió la tercera parte de
las estrellas del cielo y las arrojó sobre la tierra. Después se detuvo delante de la mujer que iba a dar
a luz, para devorar a su hijo, en cuanto éste naciera. La mujer dio a luz un hijo varón, destinado a
gobernar todas las naciones con cetro de hierro; y su hijo fue llevado hasta Dios y hasta su trono. Y
la mujer huyó al desierto, a un lugar preparado por Dios.
Entonces oí en el cielo una voz poderosa, que decía: "Ha sonado la hora de la victoria de nuestro
Dios, de su dominio y de su reinado, y del poder de su Mesías".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
(Momento de Silencio para Orar o Meditar)
REFLEXIÓN DE LA LECTURA
Imagen espléndida de la Iglesia, significada en María. El demonio le hace desde el principio guerra
sin cuartel, pero vencerá al fin y en su triunfo aparecerá más radiante que el sol y todas las estrellas
del cielo... Así es María. Así será la Iglesia en su glorificación.
Juan nos dice: "Y el Hijo de Dios se hizo hombre" (Juan 1,14), porque "Dios envió su Hijo, hecho hijo
de mujer" (Gálatas 4,4), una mujer que no es otra que "María, de la cual nació Jesús, llamado el
Cristo" (Mateo 1,16). Esto supone en Dios una predestinación y una elección, desde toda la
eternidad, de la Mujer que iba a ser su Madre; igual que una preparación para que fuese digna
Madre de Dios; como también una glorificación final que, sabemos, culminó con la Asunción de
María en cuerpo y alma al Cielo, sin esperar a la resurrección del último día.
Nuestra reflexión de hoy se centra en esta glorificación de María, ejemplar e imagen de la
glorificación que espera a toda la Iglesia. La Asunción de María fue un acontecimiento singular en la
primitiva Iglesia. Que María fue resucitada por Dios y subida al Cielo, constituyó un hecho que lo
supieron los Apóstoles y quedó imborrable en la memoria de los creyentes. No podía experimentar la
corrupción aquella carne de la que tomó carne Dios y que, además, se alimentaba continuamente de
la carne glorificada de Cristo.
Después de la Ascensión del Señor, los Apóstoles se reunieron en el Cenáculo, y "perseveraban
unánimes, entregados a la oración..., con María, la Madre de Jesús", la cual, sin discusión, era la
más asidua en participar de "la fracción del pan" (Hechos 1,14;2,42). De este modo, María se hacía
acreedora como nadie a la promesa de Jesús: "Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene vida
eterna y yo lo resucitaré en el último día" (Juan 6,54)
Bello tipo o modelo de lo que nos sucederá a todos los que tenemos la dicha de comulgar tantas
veces. María fue asunta al Cielo, anticipadamente, por ser la Madre de Jesús. Pero también, no lo
dudemos, porque se hizo acreedora de esa palabra de Jesús. Nosotros, los que nos alimentamos de
la Vida, no podemos conocer para siempre la corrupción. "¿Cómo va a morir aquél cuyo alimento es
la Vida?", pregunta desafiante San Ambrosio...
(Momento de Silencio para Orar o Meditar)
Canto Mariano (Llena de Gracia - Verónica Sanfilippo) [Link]
ORACION COLECTIVA
Señor Jesucristo, Dios eterno y hermano nuestro, que tuviste en María una Madre digna de ti y la
glorificaste después de su muerte elevándola en cuerpo y alma al Cielo y asociándola a tu reinado
universal.
Es lo mismo que quieres hacer con nosotros, elegidos por Dios para ser miembros tuyos y templos
del Espíritu Santo. Haznos dignos de ti. Que al venir a nosotros en la Comunión nos hagamos
acreedores de la vida eterna.
Respondemos todos: Bendito seas, Señor.
Jesús, que elegiste a María para Madre tuya.
- Bendito seas, Señor.
Jesús, que te preparaste a María haciéndola Inmaculada.
- Bendito seas, Señor.
Jesús, que llevaste con María vida de familia en Nazaret.
- Bendito seas, Señor.
Jesús, que asociaste a María a tu obra de la Salvación.
- Bendito seas, Señor.
Jesús, que constituíste a María Madre de la Iglesia.
- Bendito seas, Señor.
Jesús, que hiciste a María corazón de la Iglesia naciente.
- Bendito seas, Señor.
Jesús, que te dabas a María en la Fracción del Pan.
- Bendito seas, Señor.
Jesús, que hiciste a María partícipe de tu muerte.
- Bendito seas, Señor.
Jesús, que uniste a María a tu resurrección gloriosa.
- Bendito seas, Señor.
Jesús, que unes a María en tu Mediación de la gracia.
- Bendito seas, Señor.
Jesús, que escuchas siempre la oración de María.
- Bendito seas, Señor.
Jesús, que nos resucitarás como resucitaste a María.
- Bendito seas, Señor.
Señor Jesús, que en la Asunción de María nos das el modelo de nuestra resurrección futura.
Prepáranos Tú mismo para nuestra muerte. Quítanos todo miedo a ella y danos toda esperanza. Al
comer tu Pan de Vida en la Eucaristía, como lo hacía María en la Fracción del Pan, sabemos que
tenemos la prenda de la vida eterna.
Madre María, Tú esperabas la muerte como el momento dichoso de tu encuentro definitivo y eterno
con Jesús. Para tener nosotros tu misma dicha, mantennos en la doctrina y en la fe de la Iglesia,
asiduos en la oración, en la unión con los hermanos y en la recepción constante de la Comunión.
(Hagamos un Autoexamen) En mi vida.
María cumplió plenamente la misión para la que Dios la había elegido. Es mi modelo perfecto. ¿Soy
como Ella? ¿Respondo a la vocación específica que Dios me ha confiado por su Espíritu Santo en la
Iglesia y en el mundo?...
Mi glorificación final está pendiente de mi fidelidad al plan divino. ¿Cumplo con las exigencias de mi
Bautismo?... ¿Me alimento con el Cuerpo de Cristo, cuantas veces puedo, para asegurar mucho más
firmemente mi salvación..., para acrecentar la vida divina que Dios ha depositado en mi ser?...
Cuando me llegue el momento supremo, ¿me encontrará el Señor con la lámpara prendida y a
punto, igual que a María, Madre y modelo de todos los hijos de la Iglesia?...
PRECES
La Iglesia mira siempre a María como su imagen y ve retratada en Ella su propia figura y lo que será
en su consumación final. Nosotros glorificamos a Dios, y le decimos:
Eres grande, Señor, y tu gloria sobrepasa los cielos.
Señor Jesucristo, que quieres ver a tu Iglesia, como María, glorificada en el Reino celestial;
— líbrala de los ataques del enemigo infernal y guárdala siempre fiel a tu doctrina y a tus mandatos.
Señor Jesucristo, que, en medio de las luchas de la vida, nos alientas a perseverar para darnos un
día el premio prometido;
—danos la sabiduría del corazón para que tengamos la mirada fija en los bienes eternos que nadie
nos podrá arrebatar.
Señor Jesucristo, atiende de modo especial a los pobres y a todos los hermanos que sufren;
—que en medio de las luchas de la vida sientan la protección de la Madre, que los ama y los espera
junto a sí en la gloria.
Señor Jesucristo, te pedimos por los hermanos difuntos;
—haz que vean abiertas las puertas de la patria bienaventurada.
Todos: Padre nuestro…3 Ave María y Gloria
Canto Mariano (María Mírame - Yuli & Josh) [Link]
Oración por la Asunción de la Virgen
Alégrate y gózate Hija de Jerusalén mira a tu Rey que viene a ti, humilde, a darte tu parte en
su victoria.
Eres la primera de los redimidos porque fuiste la adelantada de la fe.
Hoy, tu Hijo, te viene a buscar, Virgen y Madre: “Ven amada mía”, te pondré sobre mi trono,
prendado está el Rey de tu belleza. Te quiero junto a mí para consumar mi obra salvadora, ya tienes
preparada tu “casa” donde voy a celebrar las Bodas del Cordero:
• Templo del Espíritu Santo
• Arca de la nueva alianza
• Horno de barro, con pan a punto de mil sabores.
Mujer vestida de sol, tu das a luz al Salvador que empuja hacia el nuevo nacimiento Dichosa
tú que has creído, porque lo que se te ha dicho de parte del Señor, en ti ya se ha cumplido.
María Asunta, signo de esperanza y de consuelo, de humanidad nueva y redimida, danos de
tu Hijo
ser como tú llenas del Espíritu Santo, para ser fieles a la Palabra que nos llama a ser, también como
tú, sacramentos del Reino.
Hoy, tu sí, María, tu fiat, se encuentra con el sí de Dios a su criatura en la realización de su
alianza,
en el abrazo de un solo sí.Amén.
Arrepentimiento: Yo confieso ante Dios Todopoderoso, y ante ustedes hermanos que he pecado
mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por
eso ruego a Santa María siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a ustedes hermanos, que
intercedan por mí ante Dios, Nuestro Señor.
Perdón: Mi Dios, no permitas que mi vida la oriente el odio, el resentimiento y los celos, únicamente
el amor, únicamente el perdón, únicamente el perdón, únicamente el amor.
Agradecimiento: Te agradezco Señor, por adorarnos demasiado. Por ese amor que ocasionó que
te dieras por nosotros. Te agradezco por encontrarte hoy aquí entre nosotros. Te agradecemos por
todo la benevolencia que nos has otorgado, por sanar un poco más nuestros corazones. ¡Permanece
con nosotros, hazte presente entre nuestra familia eternamente! Amén.
Bendición Final: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. ¡A los benditos Corazones
de Jesús y de María. Respeto y Gloria!
Canto Final (Dios Está Aquí - Cindy Barrera) [Link]
BENDICIÓN DEL SANTÍSIMO