Embarazo
Periodo que se extiende desde la fecundación del óvulo por el espermatozoide hasta el momento
del parto. En la especie humana el período de gestación o embarazo, dura alrededor de 270 a 280
días, o sea, entre 38 y 40 semanas.
Durante este tiempo, el nuevo ser humano pasa por una serie de cambios. El embarazo se divide
en tres trimestres. Cada trimestre dura poco más de 13 semanas. El primer mes marca el comienzo
del primer trimestre.
Edad gestacional: El tiempo del embarazo se mide usando “la edad gestacional”. La edad
gestacional comienza el primer día del último periodo menstrual. La edad gestacional puede ser
confusa. La mayoría de la gente piensa que el embarazo dura 9 meses. Y es cierto que el estado de
embarazo dura aproximadamente 9 meses, pero como el embarazo se mide desde el primer día
del último periodo menstrual, alrededor de 3 a 4 semanas antes del estado de embarazo
propiamente dicho, un embarazo a término por lo general se extiende por unas 40 semanas desde
el último período menstrual.
Primer trimestre:
Es la clave del desarrollo humano. En la segunda semana de vida el embrión alcanza una longitud
aproximada de 1,5 milímetros, y empieza a desarrollarse el eje mayor de su cuerpo. En esta etapa
del desarrollo embrionario, la mujer puede percibir un atraso, respecto de la fecha en que espera
la llegada de la menstruación. Aunque no se puede decir con seguridad que se trate de un
embarazo, es posible que la desaparición de la menstruación sea la clave para intuir que se ha
concebido un hijo, si es que se han mantenido relaciones sexuales previamente. Al término de la
tercera semana, el embrión tiene una longitud de 2,3 milímetros aproximadamente y se empiezan
a formar la mayoría de sus sistemas de órganos. El primero en desarrollarse es el sistema nervioso
central, es decir, la médula espinal y el encéfalo. Alrededor de los 20 días de vida, el corazón ya
empieza a vibrar y luego a latir. Una vez que el corazón del embrión comienza a latir, tan sólo a
dos semanas y media después de la fecundación, no se detendrá hasta el final de la vida del
individuo, latiendo unas 100,000 veces por día en su etapa adulta. Posteriormente, la cabeza y el
cuello van tomando su forma, y los ojos y los oídos inician su desarrollo. Alrededor de las cuatro
semanas, el embrión mide 5 milímetros y su masa ha aumentado 7,000 veces desde su concepción
(fecundación). A partir de esta etapa, comienza el desarrollo de músculos, huesos y tejidos
conjuntivos. Se inicia la formación de los brazos, piernas, rodillas, dedos y las facciones del rostro.
Hacia el final de las ocho semanas la longitud del embrión alcanza unos 3 centímetros, los huesos
de sus brazos y piernas comienzan a endurecerse y adquieren una suave movilidad que la madre
no puede percibir aún. La mandíbula empieza a definir la forma y la condición que capacitará al
embrión para realizar sus primeros intentos de succión. Al término del primer trimestre el embrión
pasa a llamarse feto, mide unos 7 centímetros de largo y su masa es de unos 20 gramos. Su cabeza
toma una forma más redondeada y representa las dos terceras partes del tamaño del cuerpo. Se
desarrollan la mandíbula con 32 yemas dentales permanentes, y los reflejos como el del sobresalto
y el de succión. Además, se han formado todos los sistemas orgánicos principales y comienza el
desarrollo de los órganos reproductores externos. A partir del tercer mes, la función de la placenta
es la nutrición del feto, que se encuentra unido a ella por el cordón umbilical. Hay intercambios de
sustancias alimenticias y de desechos entre el feto y la madre, y traspaso de anticuerpos que
protegerán al bebé de contraer enfermedades una vez que nazca. Por este vínculo, el cordón
umbilical, el feto puede contagiarse de enfermedades infecciosas que la madre puede tener:
rubéola, tifus, sarampión y SIDA, entre otras.
Segundo trimestre:
El crecimiento del feto, que ha sido sorprendentemente rápido, continúa más lentamente. Las
piernas y brazos alcanzan una longitud proporcional al resto del cuerpo y su movimiento se hace
tan evidente que la madre puede percibirlo. El feto de cuatro meses mide unos 18 centímetros y
pesa alrededor de 200 gramos. A los cinco meses, su cuerpo se recubre de una pelusa llamada
lanugo, posee cabello y su corazón late vigorosamente a una frecuencia promedio de unos 140
latidos por minuto. El médico puede percibir la actividad del corazón al auscultar con un
estetoscopio desde el exterior. El feto de seis meses mide unos 33 centímetros y pesca alrededor
de unos 670 gramos. Su piel es roja y arrugada y la cara está ya completamente formada y
expresiva. Los reflejos se presentan más decididos y el feto es capaz de responder a los estímulos
del medio: se muestra sensible a los ruidos y puede responder con “pataditas” ante los más
intensos y fuertes que le molestan. En el intestino permanece el meconio, masa de color negro
verdoso y pastosa formada principalmente por células muertas y bilis; éste se mantendrá en dicha
cavidad hasta después de su nacimiento. Los primeros meses del embarazo son los más críticos
para el feto en desarrollo, ya que durante este periodo se forman su cerebro, brazos, piernas y
órganos internos. Es por esta razón que una mujer embarazada debería tener especial cuidado
antes de tomar algún tipo de fármaco si no es aconsejada por un médico que conoce su estado.
También debería evitar los rayos X y el consumo de cigarrillo y alcohol.
Tercer trimestre:
Durante el último trimestre del embarazo, el feto aumenta notablemente de tamaño y de peso.
Este período se caracteriza por un evidente desarrollo del sistema nervioso y un considerable
aumento del número de células cerebrales. Es fundamental que en esta etapa la madre tenga una
alimentación rica en proteínas para ayudar a que el desarrollo del cerebro infantil se complete en
buena forma. Al séptimo mes de embarazo, el feto ha ocupado casi todo el espacio disponible en
el útero, en esta etapa se acomoda tomando una posición invertida. Así, el movimiento de pies y
rodillas se torna más libre y puede percibirse desde el exterior del vientre materno. Si el
nacimiento ocurre en este período, el bebé tiene un excelente pronóstico de supervivencia,
siempre que cuente con el apoyo médico adecuado, y la posibilidad de mantener al bebé en una
incubadora hasta que éste sea capaz de regular por sí mismo su temperatura corporal. Antes del
octavo mes, sólo falta que el feto desarrolle ciertos tejidos pulmonares superficiales y una buena
capa de tejido adiposo aislante, con el fin de estar listo para nacer. En esta etapa el feto suele
presentar hipo, que puede ser causado porque traga y bota por la boca porciones de líquido
amniótico. En el último mes de embarazo, el feto ya no tiene suficiente espacio en el útero por lo
que sus movimientos son de menor amplitud. En esta etapa de término, desciende por la cavidad
pélvica, fijando firmemente su cabeza a ella. Mide entre 48 y 52 centímetros y pesa entre 2,7 y 4
kilos.