Base1: Antiguas concepciones del universo
Desde la antigüedad se tenía una imagen del sistema solar y en general del Universo conocido que
se denominó geocentrismo, ya que se pensaba que la Tierra era el centro de todo.
Para las antiguas civilizaciones, se tenía una imagen del Sistema Solar y en general del universo,
era evidente que la Tierra estaba en reposo y que era el centro del universo existente a esta
concepción se le denomino geocentrismo.
Dos observaciones hechas comúnmente apoyaron la idea de que la Tierra era el centro del
Universo. La primera observación fue que las estrellas, el sol y los planetas parecen girar alrededor
de la Tierra cada día, por lo que la Tierra es el centro del sistema. La segunda noción común de
apoyo al modelo geocéntrico era que la Tierra es considerada un cuerpo sólido, estable e inmóvil.
En otras palabras, la tierra estaba completamente en reposo.
¿Quiénes sustentaban el modelo geocéntrico? En el siglo cuarto antes de Cristo, dos influyentes
filósofos griegos, Platón y su discípulo Aristóteles, escribieron obras basadas en el modelo
geocéntrico. Según Platón, la Tierra era una esfera inmóvil en el
centro del universo. Las estrellas y los planetas son esferas o
círculos que giran alrededor de la Tierra y dispuestos en el
siguiente orden: Luna, el Sol, Venus, Mercurio, Marte, Júpiter,
Saturno.
Por otro lado, Aristóteles elaboró el sistema completamente
desarrollado donde se describía a la Tierra de forma esférica, a
partir de la sombra circular que la Tierra proyecta sobre la Luna, y
ubicada en el centro del universo, y todos los demás cuerpos
celestes se adjuntan en esferas concéntricas transparentes que
giran alrededor de la Tierra. Estas esferas, conocidas como esferas cristalinas, se movieron a
diferentes velocidades uniformes para crear la rotación de los cuerpos alrededor de la Tierra.
Seis siglos después, aparece el sistema de Ptolomeo, adoptada por el astrónomo Claudio Ptolomeo
en el siglo segundo después de Cristo. Su trabajo astronómico principal titulado “el Almagesto”, fue
aceptada por más de un milenio como el modelo cosmológico correcto por los astrónomos.
Ptolomeo creía que cada planeta orbitaba alrededor de un círculo o punto imaginario llamado
epiciclo y a su vez, el epiciclo orbitaba en un círculo aún más grande llamado deferente, todo
girando así alrededor de la Tierra.
El modelo geocéntrico de Ptolomeo se mantuvo en el pensamiento del hombre durante trece siglos
y la Iglesia Católica adoptó este modelo como propio porque reforzaba el pensamiento que el
hombre es el centro de creación divina.
Fuente: Ciencias para el mundo contemporáneo (http://goo.gl/69xsGF).
A partir del texto, responda las siguientes preguntas:
-¿Qué avances científicos se evidencian en los diferentes modelos geocéntricos?
-¿Por qué a la Iglesia católica le era importante mantener el modelo geocéntrico en el pensamiento
de la civilización?
Base 2: Cambio de concepciones sobre el Universo
Durante muchos años, el modelo Geocéntrico predominó en el pensamiento de la gente, en gran
parte debido a la influencia de la iglesia Católica, a la que venía muy bien que la Tierra estuviese en
el centro del Universo. Pero a pesar de los castigos de la iglesia realizaba a los detractores del
modelo, hubo pensadores que se aventuraban a sostener el modelo heliocéntrico.
El modelo heliocéntrico es la que sostiene que la Tierra y los demás planetas giran alrededor del Sol
, y todo esto se movía a través del espacio sin que el hombre se diese cuenta de ello. Los planetas
pasaron de ser siete a seis, ya que la Luna dejó de ser planeta y de girar alrededor del Sol, para
hacerlo alrededor de la Tierra y pasar así a llamarse satélite. El Sol también dejó de ser planeta
para constituir un centro inmóvil.
El heliocentrismo fue propuesto en la antigüedad por el
griego Aristarco de Samos tres siglos antes de Cristo, quien
se basó en medidas sencillas de la distancia entre la Tierra
y el Sol, determinando un tamaño mucho mayor para el Sol
que para la Tierra. Por esta razón, Aristarco propuso que
era la Tierra la que giraba alrededor del Sol y no a la
inversa, como sostenía la teoría geocéntrica de Ptolomeo,
comúnmente aceptada en esa época y en los siglos
siguientes.
Más de un milenio más tarde, en el siglo XVI, el modelo
heliocéntrico volvería a ser formulada, esta vez por Nicolás
Copérnico, uno de los más influyentes astrónomos de la historia, con la publicación en 1543 del libro
De Revolutionibus Orbium Coelestium donde presenta un nuevo modelo con un Sol estacionario en
el centro de otros planetas. Copérnico también puso planetas en el siguiente orden, Mercurio,
Venus, la Tierra. Marte Júpiter y Saturno. Argumentó no sólo que la Tierra se movía sobre si misma,
pero también realiza dos formas diferentes de movimientos, el diurna sobre su eje, y el movimiento
anual alrededor del Sol. Sin embargo mantenía algunos principios de la antigua cosmología, como
la idea de las esferas dentro de las cuales se encontraban los planetas y la esfera exterior donde
estaban inmóviles las estrellas.
Las ideas de Copérnico planteada en su libro pronto se convirtieron en una revolución, la revolución
copernicana, y es ahora considerado un acontecimiento importante en la historia de la ciencia y la
tecnología. No sólo fue un cambio importantísimo en la astronomía, sino en las ciencias en general
y particularmente en la cosmovisión de la civilización.
Fuente adaptada de http://teoriaheliocentrica.blogspot.com/
Ahora identifica las principales ideas y resuelve las preguntas planteadas:
-¿Qué modelo surgió primero que explica la ubicación de la tierra en el universo?
-¿Qué diferencias se presenta entre el modelo geocéntrico y heliocéntrico?
-¿Por qué el modelo propuesto por Nicolás Copérnico se convirtió en una revolución en el campo de
la ciencia y la tecnología?
Base 3: Revolución copernicana
Copérnico, en su libro De Revolutionibus orbium coelestium (Sobre las revoluciones de las esferas
celeste aparecido el mismo año de su muerte en 1543), hace la siguiente referencia a los autores
clásicos, que muestra el aspecto acumulativo de la ciencia.
Texto de Nicolás Copérnico (1473-1543)
«[...] Por lo cual me tomé el trabajo de leer los libros que pude conseguir de todos los filósofos, para
investigar si alguno de ellos emitió alguna vez una opinión diferente acerca de los movimientos de
las esferas del mundo, de las que sostuvieron los que enseñaron matemáticas en las escuelas.
Primeramente descubrí en Cicerón que Nicetus había sostenido que la Tierra se movía, y,
posteriormente comprobé que, según Plutarco, algunos autores emitieron la misma opinión... Sobre
esta base comencé a pensar en la movilidad de la Tierra, y aunque está opinión parecía desusada,
sin embargo sabiendo que a otros antes de mí se les había concedido la libertad de imaginar ciertos
círculos para demostrar los fenómenos de los astros, pensé que fácilmente se me permitiría
comprobar si, atribuyendo algún movimiento a la Tierra, sería posible deducir demostraciones más
sólidas que las de mis predecesores acerca de la revoluciones de las esferas celestes».
Copérnico llega así a concebir su sistema heliocéntrico, mucho más simple que el geocéntrico de
Ptolomeo. Desgraciadamente, los argumentos expuestos en su libro no convencieron a quienes
veían en ciertos pasajes de la Biblia un claro apoyo al geocentrismo. Así, los representantes de la
Iglesia católica lo tacharon de hereje (el negar ideas establecidos por una religión) , y el libro de
Copérnico fue colocado en el Index Librorum Prohibitorum (Índice de libros prohibidos), llegando a
condenar a uno de sus defensores, Giordano Bruno, a ser quemado en la hoguera. Aparece aquí
claramente la íntima relación entre el desarrollo científico y la ideología, en su sentido más amplio,
mostrando los peligros de cualquier monopolio ideológico, es decir la gran influencia sobre las
sociedades de una forma de ver el mundo.
Fuente: Ciencias para el mundo contemporáneo
Ahora identifica las principales ideas y resuelve las preguntas planteadas:
a) ¿Por qué crees que Copérnico esperó a publicar sus teorías al final de sus días, cuando ya
estaba en su lecho de muerte?
b) ¿Por qué crees que Copérnico presenta sus ideas apoyándose en la autoridad de autores
antiguos para justificar sus innovaciones?
c) En el comentario al texto se señala que: «Copérnico fue tachado de hereje ». ¿Por qué crees que
fue considerado hereje?
d) En los comentarios al texto se señala que: «La Iglesia católica puso el libro de Copérnico en el
Index Librorum Prohibitorum». ¿Por qué crees que actuó así? ¿Te parece una actitud razonable?
Base 4: El proceso a Galileo
Hacia 1600 muchos astrónomos utilizan el sistema de Copérnico, aun cuando a menudo lo consideran un
simple artificio matemático, que simplifica los cálculos, pero sin corresponder a la realidad. Ya en esos años
(1609), en Paris Galileo Galilei (matemático y físico) construye su primer telescopio de treinta aumentos,
mejorando así al primer telescopio construido en Holanda, lo que le permitió realizar observaciones que
apoyarían a defender el sistema heliocéntrico de Copérnico. Entre las observaciones realizadas por Galileo
tenemos las fases de Venus, las manchas solares, la estructura lunar, los satélites de Júpiter, las miles de
estrellas de la Vía Láctea, con estos descubrimientos se iniciaba así la Astronomía moderna. Sin embargo, a
Galileo realizar tales afirmaciones al modelo heliocéntrico le trajo problemas, como leeremos a continuación:
Texto: La condena y la abjuración. Proceso a galileo (1564-1642)
La confesión de Galileo de su herejía, que pronunció de rodillas ante sus juzgadores el 23 de junio de 1633
siendo por sentencia obligado a la retractación pública para poder salvar su vida fue la siguiente:
Yo, Galileo Galilei, hijo del difunto Florentino Vicenzo Galilei, de setenta años de edad, compareciendo
personalmente en juicio ante este tribunal y puesto de rodillas ante vosotros, los Eminentísimos y
Reverendísimos señores Cardenales, Inquisidores generales de la República Cristiana Universal respecto de
materias de herejía, con la vista fija en los Santos Evangelios que tengo en mis manos, declaro que yo siempre
he creído y creo ahora y que con la ayuda de Dios continuaré creyendo en lo sucesivo todo cuanto la Santa
Iglesia Católica Apostólica y Romana cree, predica y enseña. Más, por cuanto este Santo Oficio ha mandado
judicialmente que abandone la falsa opinión que he sostenido de que el Sol está en el centro del Universo e
inmóvil; que no profese, defienda, ni de cualquier manera que sea enseñe, ni de palabra ni por escrito, dicha
doctrina, prohibida por ser contraria a las Sagradas Escrituras; por cuanto yo escribí y publiqué una obra en la
cual trato de la misma doctrina condenada y aduzco con gran eficacia argumentos en favor de ella, sin
resolverla; y atendiendo a que me he hecho vehementemente sospechoso de herejía por este motivo, o sea,
porque he sostenido y creído que el Sol está en el centro del mundo e inmóvil y que la Tierra no está en el
centro del Universo y que se mueve. En consecuencia, deseando remover de la mente de Vuestras Eminencias
y de todos los cristianos católicos esa vehemente sospecha legítimamente concebida contra mí, con sinceridad
y de corazón y fe no fingida, abjuro, maldigo y detesto los antes mencionados errores y herejías, y en general
cualquier otro error o secta, sea cual fuere, contraria a la Santa Iglesia, y juro para lo sucesivo nunca más decir
ni afirmar de palabra ni por escrito cosa alguna que pueda despertar semejante Sospecha contra mí; antes por
el contrario, juro denunciar a cualquier hereje o persona sospechosa de herejía de quien tenga yo noticia a este
Santo Oficio, o a los Inquisidores, o al juez eclesiástico del punto en que me halle. Juro además y prometo
cumplir y observar exactamente todas las penitencias que se me han impuesto o que me impusieren por este
Santo Oficio.
Mas en el caso de obrar yo en contra de mis promesas, protestas y juramentos, lo que Dios no permita, me
someto desde ahora a todas las penas y castigos decretados y promulgados contra los delincuentes de esta
clase por los Sagrados Cánones y otras constituciones generales y disposiciones particulares. Así me ayude
Dios y los Santos Evangelios sobre los cuales tengo extendidas las manos.
Yo, Galileo Galilei, arriba mencionado, juro, prometo y me obligo en el todo y forma que acabo de decir, y en fe
de estos mis compromisos, firmo de mi propio puño y letra esta abjuración, que he recitado palabra por
palabra.
Fuente: Ciencias para el mundo contemporáneo.
A partir del texto:
1. Señala el papel jugado del telescopio en la revolución científica.
2. Elabora un comentario sobre si crees que tal actitud de Galileo estaba motivada por el deseo de evitarse
complicaciones con la Santa Inquisición o, por el contrario, respondía a la idea de que la ciencia carece de
capacidad para informar sobre la realidad, como algunos filósofos y científicos han sostenido incluso en
nuestra época.
Base 5: el avance de la ciencia y la Iglesia
Lee el siguiente texto y responde a las cuestiones que se indican al final del mismo.
Fuente: Ciencias para el mundo contemporáneo.
¿Por qué crees que la Iglesia Católica tardo muchos años en revocar la condena a Galileo Galilei?