0% encontró este documento útil (0 votos)
82 vistas3 páginas

Soledad

El documento presenta cuatro temas relacionados con miedos comunes: miedo a la soledad, miedo a la escasez, miedo a la enfermedad y miedo a la muerte. En cada sección, ofrece perspectivas y consejos para superar esos miedos reconociendo nuestra conexión intrínseca con los demás, cultivando una actitud de gratitud, enfocándose en el amor y la trascendencia a través de la bondad hacia los demás.

Cargado por

Gennys Caldera
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
82 vistas3 páginas

Soledad

El documento presenta cuatro temas relacionados con miedos comunes: miedo a la soledad, miedo a la escasez, miedo a la enfermedad y miedo a la muerte. En cada sección, ofrece perspectivas y consejos para superar esos miedos reconociendo nuestra conexión intrínseca con los demás, cultivando una actitud de gratitud, enfocándose en el amor y la trascendencia a través de la bondad hacia los demás.

Cargado por

Gennys Caldera
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Miedo a la soledad

Hay dos opciones que se pueden considerar:


La primera es que el ego trabaja en su banal causa de hacerte
creer que realmente estás solo, viagra que tu estás unido a los
demás, pill con el fin de sentirte protagonista de la vida y
encontrar el reconocimiento, en todos los niveles que te
imagines, en la familia, en la pareja, en el grupo de amistades,
en el trabajo y en la sociedad.

La segunda opción es que el espíritu desea que recuerdes que


eres parte de una Totalidad. Que tú siempre estás unido a la
energía integradora de Dios, que se manifiesta en una llama
interior que tú posees, una luz que debes expandir. Cuando le
das fuerza a esa luz interior, comienzas a mirar con los ojos de
tu corazón y empiezas a ser consciente de que siempre tienes
compañía. Es la compañía con tu ser interior y con tu Creador
Supremo. Llegarás a comprender que la soledad es una
maravillosa oportunidad de la vida para compartir contigo
mismo; y justamente en este momento, empezarán a aparecer
aquellas personas que vibrarán con tu misma sintonía e
intensidad.

Miedo a la escasez

Superar el miedo a estar escaso, sin dinero u oportunidades


para ser cada vez más abundante requiere de un trabajo contigo
mismo. Debes darte la oportunidad para considerar que tus
emociones sientan ese “deseo de merecer lo mejor para tu
vida”. El sentimiento de víctima, es una señal de que el
fantasma del miedo esta invadiéndote.
Hay una palabra de siete letras que, cuando la repites, empieza
a dar claridad al estado de abundancia que hoy tienes. Esta
palabra es “GRACIAS”.
Cuando agradeces por todo cuanto tienes en este momento y
por lo que llegará a ti, comienzas a ser perceptible de todas las
cosas que Dios te ofrece cada día.
Gracias Dios por abrir los ojos este día de hoy, por poder
respirar un día más.
Gracias por la cama donde duermo, por las situaciones que
parecen adversas, pero me dejan sabiduría.
Gracias Dios, por la sonrisa que me regalo esa persona que no
conozco.
Gracias Dios, por Tener trabajo, por la comida caliente, por la
taza de café.
Agradece y, en poco tiempo, todos tus deseos comenzaran a
materializarse.

Miedo a la enfermedad

La enfermedad es un desequilibrio de tu estado de conciencia.


Cuando empiezas a sentirte débil, está claro que perdiste tu
fortaleza interior.
“Enfermedad”, es una palabra compuesta del latín “in-firmus”,
que significa “sin firmeza”.
Si comienzas a erradicar las auto-culpas, estarás dejando las
cárceles del saboteo mental y te liberarás de estas ataduras.
El filosofo Platón dijo: “Mente sana en cuerpo sano”.
Piensa positivo respecto de ti mismo.
La enfermedad se contagia, perjudicando a otro ser, como se
puede contagiar la salud.
Reconcíliate con el pasado, perdona íntimamente en tu alma
todos los sucesos de dolor y llena tu corazón de alegría, perdón
y paz.
Permanece también en silencio, porque Dios te hablará en este
espacio de meditación.
El remedio para la enfermedad es el amor. Te darás cuenta que,
de todos los medicamentos, el amor también crea adicción.
Conviértete en un “adicto al amor”, llénate de amor, ya que
nadie puede otorgar lo que no tiene, da amor y recibirás a
cambio amor.
Estarás cada vez mas sano y lleno de vitalidad.
El mundo necesita que estés saludable, para poder cumplir tu
rol de ser un gestor de cambios en este planeta, que necesita
curar su alma.
Si hay algo de lo que podemos estar seguros es que, cuando
Dios lo disponga, partiremos de esta vida, no antes, ni después.
Cuando el médico nos da la primera palmada para que
comencemos a respirar, se activa la cuenta regresiva, ese tic-
tac que nos indica que vamos yendo hacia el día en el que
debamos parar.
Es por eso que la vida es un constante pre-parar, es decir, una
invitación a trascender en cada instante vivido, hasta que
llegue tu turno de parar.
Miedo a la muerte

Cierra tus ojos un momento e imagina que hace una semana que
has muerto y que estás en el cementerio visitando tu propia
tumba. Miras tu lápida y lees tu nombre, tus fechas de
nacimiento y de partida de este mundo. A continuación, piensa
en cual es la frase que escribiría la humanidad acerca de ti, en
tu propia lápida: ¿Qué dirían de ti?
¿Que fracasaste en muchas de las áreas de tu vida?
¿Que la gente agradece que hayas partido, porque les hiciste la
vida amarga?
O, qué sienten profundamente tu partida y que dejaste un
espacio vacío en la humanidad, que nunca nadie podrá llenar.
¿Qué diste? ¿Qué cediste? ¿Qué donaste? ¿A quién ayudaste?
¿De qué te privaste?
Escribe en un papel que es lo que deseas que quede grabado en
la piedra, cuando partas de este mundo. Trabaja, día tras día,
para acercarte a este enunciado que declaras.
El miedo a la muerte se supera, cuando tu meta es proyectarte
en la trascendencia de tu entrega, bondad, generosidad,
desprendimiento, altruismo, amor al prójimo, capacidad de
despojarte, sin condiciones, sin esperar retribuciones, que
vivirás en la memoria y los corazones de quienes hiciste
contacto en la vida e hiciste felices.

También podría gustarte