República Bolivariana De Venezuela
Ministerio Del Poder Popular Para La Educación Superior
Universidad Nacional Experimental “Francisco De Miranda”
Área: Ciencias De La Salud
Barinas Estado Barinas
PERICARDITIS
Integrantes:
Garcia Anderson C.I V-27.442.529
Veliz Grecia C.I V-29.840.308
Peréz Aranza C.I V-29.885.499
Ortíz Wallimarth C.I V-30.856.384
V Semestre Sección 6
Dr. German Colmenares
Morfofisiopatología II
Octubre, 2023
CONCEPTO, CLASIFICACIÓN ETIOLÓGICA Y ANATOMÍA DE LA
PERICARDITIS
El pericardio normal es un saco con dos capas: el pericardio visceral y el
parietal. La primera capa es una membrana serosa separada del pericardio
parietal fibroso por una pequeña cantidad (15 a 50 mL) de líquido, un
ultrafiltrado del plasma. El pericardio normal, al ejercer una fuerza restrictiva,
impide la dilatación repentina de las cavidades cardiacas, en particular de la
aurícula y ventrículo derecho, como sucede durante el ejercicio. También fija la
posición anatómica del corazón y puede retardar la propagación de infecciones
desde los pulmones y cavidades pleurales al corazón.
Las enfermedades del pericardio, independientemente de su etiología, suelen
producir respuestas al daño parecidas desde el punto de vista fisiopatológico,
por lo cual adoptan las formas clínicas de: pericarditis aguda, derrame
pericárdico aislado o con taponamiento cardíaco y pericarditis crónica
constrictiva, según su intensidad y evolución.
Es frecuente observar debilidad, fatiga, incremento de peso, mayor
circunferencia abdominal y molestias del abdomen, así como edema. El
aspecto de la persona es de enfermedad crónica, y en casos avanzados se
pueden detectar anasarca, atrofia del músculo estriado y caquexia. Es común
la disnea con el ejercicio y puede haber ortopnea, aunque por lo común no es
grave.
CLASIFICACIÓN
CLASIFICACIÓN DE PERICARDITIS
• CLASIFICACIÓN CLÍNICA
1. Pericarditis Aguda (<6 semanas)
A. Fibrinosa
B. Por derrame (seroso o sanguinolento)
I. Pericarditis Subaguda (6 semanas a 6 meses)
A. Por derrame-constrictiva
B. Constrictiva
II. Pericarditis Crónica (>6 meses)
A. Constrictiva
B. Adherente (no constrictiva)
• CCLASIFICACIÓN ETIOLÓGICA
I. Pericarditis Infecciosa
A. Viral (coxsackievirus A y B, echovirus, virus herpes, parotiditis,
adenovirus, hepatitis, VIH)
B. Piógena (neumococos, Streptococcus, Staphylococcus, Neisseria,
Legionella,
Chlamydia)
C. Tuberculosa
D. Micótica (histoplasmosis, coccidioidomicosis, por Candida,
blastomicosis)
E. Otras infecciones (sifilíticas, por protozoos o parásitos)
II. Pericarditis no infecciosa
A. Idiopática aguda
B. Insuficiencia renal
C. Neoplasias
1. Neoplasias primarias (benignas o malignas, mesoteliomas)
2. Metástasis tumorales al pericardio (de cáncer de pulmón y
mama, linfoma o leucemia)
D. Traumatismo (penetrante en la pared torácica, no penetrante)
E. Disección aórtica (con fuga de sangre al saco pericardico)
F. Infarto miocárdico agudo
G. Posradiación
H. Fiebre familiar del Mediterráneo y otros síndromes con fiebre
periódica
I. Pericarditis familiar
1. Enanismo de Mulibrey
J. Metabólica (mixedema, colesterol)
III. Pericarditis posiblemente vinculada con autoinmunidad
A. Fiebre reumática
B. Conjuntivopatías (lupus eritematoso sistémico, artritis reumatoide,
espondilitis anquilosante, esclerodermia, fiebre reumática aguda,
granulomatosis con poliartritis (enfermedad de Wegener)
C. Farmacoinducida (por procainamida, hidralazina, difenilhidantoinato,
isoniazida, minoxidilo, anticoagulantes, metisergida)
D. Despues de lesión del corazón
1. Después de pericardiotomía
2. Postraumática
3. Después de infarto del miocardio (síndrome de Dressier)
TIPOS DE PERICARDITIS
• PERICARDITIS AGUDA:
Es el conjunto de síntomas y signos producidos como consecuencia de la
inflamación aguda del Pericardio.
La pericarditis aguda es, con mucho, el proceso patológico más frecuente que
afecta el pericardio y posee cuatro características diagnósticas principales:
✓ Dolor pericardico: El dolor de la pericarditis aguda suele ser
intenso, retroesternal y en el área precordial izquierda, y se
irradia al cuello, los brazos o el hombro izquierdo. Con frecuencia
el dolor es pleurítico, consecuencia de la inflamación pleural
acompañanta (es decir, agudo y agravado por la inspiración y la
tos), aunque en ocasiones es constante, se irradia al borde del
trapecio o al otro brazo y se parece al de la isquemia miocárdica;
por tanto, es frecuente la confusión con el infarto miocárdico
agudo (AMI, acute myocardial infarction). Sin embargo, como
dato característico, el dolor pericárdico puede ceder cuando la
persona se sienta y flexiona la cintura hacia delante, y se
intensifica con el decúbito dorsal.
✓ Frote pericárdico: Es audible en algún punto en casi 85% de los
pacientes con pericarditis aguda, y puede poseer incluso tres
componentes por cada ciclo cardiaco; entre sus características se
describen la de raspante, en ralladura o en rascadura. Se le
percibe más a menudo al final de la espiración con la persona
erecta y la cintura flexionada hacia delante.
✓ Electrocardiograma: En el ECG a menudo se observa bajo
voltaje de los complejos QRS y aplanamiento o inversión difusas
de las ondas T. En casi el 33% de los pacientes hay fibrilación
ventricular.
✓ Derrame pericárdico: casi siempre se acompaña de dolor y de
los cambios ECG mencionados antes, y si este es voluminoso,
hay alternancia eléctrica asume importancia especial en clínica
cuando evoluciona en un lapso relativamente breve, porque
puede culminar en taponamiento cardiaco
FISIOPATOLOGIA DE PERICARDITIS AGUDA
La inflamación aguda de la serosa pericárdica produce exudación de fibrina y
liberación de sustancias inflamatorias que provocan la fiebre y los síntomas
generales. Se agregan el frote pericárdico (por el roce de las hojas parietal y
visceral de la serosa inflamada) y los cambios electrocardiográficos por efecto
sobre las aurículas y ventrículos subyacentes. Los agentes etiológicos afectan
al pericardio por vía hematógena, de continuidad o por acceso directo (punción
o corte quirúrgico).
MANIFESTACIONES CLINICAS DE PERICARDITIS AGUDA
El dolor precordial está presente en el 60% de los pacientes y se caracteriza
por ser urente o quemante (a veces opresivo), intenso y de rápida instalación,
localizado en la parte baja del esternón, pero irradiado a toda la cara anterior
del tórax; aumenta con la inspiración profunda y se alivia parcialmente en la
posición genupectoral. Se prolonga hasta la aparición del derrame pericárdico o
hasta la resolución de la pericarditis seca (48 a 72 horas).
El síndrome febril, si bien se presenta sólo en el 30% de los casos, asociado
con el dolor precordial, orienta decididamente el diagnóstico. Puede ser leve y
manifestarse únicamente por astenia y febrícula
• TAPONAMIENTO CARDÍACO
La acumulación de líquido en el espacio pericárdico, en una cantidad que basta
para ocasionar obstrucción grave de la entrada de sangre en los ventrículos,
culmina en taponamiento cardiaco. Esta complicación puede ser mortal si no se
identifica y trata de manera oportuna. Las causas más frecuentes de
taponamiento son pericarditis idiopática y pericarditis secundaria a enfermedad
neoplásica, tuberculosis o hemorragia en el espacio pericárdico después de
una fuga por disección aórtica, cirugía cardiaca, traumatismo y tratamiento con
anticoagulantes.
FISIOPATOLOGÍA DE TAPONAMIENTO CARDÍACO
La presencia de líquido pericárdico por sí sola no determina la aparición de
síntomas ni signos, y en forma aislada sólo es importante porque indica la
existencia de una enfermedad de base. Los síntomas y signos son la expresión
de un aumento de la presión intrapericárdica, la cual depende de la cantidad de
líquido y de la rapidez con que éste se produce.
Cuando la presión intrapericárdica es tan elevada que dificulta el llenado
ventricular derecho, produciendo aumento de la presión venosa y caída de la
TA y la presión capilar pulmonar, se habla de taponamiento cardíaco. En éste
existe una caída exagerada de la TA durante la inspiración profunda (pulso
paradójico) y en los casos más graves, shock cardiogénico.
MANIFESTACIONES CLÍNICAS DE TAPONAMIENTO CARDÍACO
Las tres manifestaciones principales del taponamiento (triada de Beck) son
hipotensión, ruidos cardiacos amortiguados o ausentes y distensión venosa
yugular con descenso x prominente (sistólico temprano), pero con descenso
ausente de y (diastólica temprana). Las limitaciones en el llenado ventricular
son la causa de la reducción del gasto cardiaco y la presión granguínea. La
cantidad de líquido necesario para producir taponamiento árdiaco puede ser de
solo 200 mL cuando la acumulación es rápida, y de hasta >2 000ml. en
derrames de desarrollo lento, cuando el pericardio tuvo oportunidad de
estirarse y adaptarse al volumen creciente.
• PERICARDITIS CRÓNICA CONSTRICTIVA
Es un síndrome clínico provocado por la inflamación crónica del pericardio, que
produce inicialmente una contractura fibroelástica de la capa visceral del
pericardio asociada con derrame libre o loculado de escaso volumen y,
tardíamente, cicatrización fibrosa y calcificación de ambas hojas pericárdicas
con obliteración de la cavidad por adherencias.
FISIOPATOLOGÍA DE PERICARDITIS CRÓNICA CONSTRICTIVA
La disminución de la elasticidad y/o rigidez del pericardio enfermo produce una
dificultad en el llenado diastólico ventricular, que se hace más manifiesto del
lado derecho dada la menor masa muscular de ese ventrículo, lo cual lleva a un
aumento de la presión de fin de diástole, de la presión venosa sistémica y,
finalmente, por mecanismo de Frank Starling, a una disminución del volumen
sistólico de ambos ventriculos y del volumen minuto.
Históricamente, la tuberculosis sistémica fue la responsable de la mayoría de
los casos, pero en la actualidad, si bien sigue siendo una etiología que es
obligatorio descartar, su incidencia ha disminuido y han aparecido otras causas
que deben tenerse en cuenta: purulenta, posradiógena, autoinmune, urémica,
poscirugía cardíaca e idiopática.
MANIFESTACIONES CLÍNICAS DE PERICARDITIS CRÓNICA
CONSTRICTIVA
Los pacientes suelen consultar por síntomas y signos de insuficiencia cardíaca
derecha; típicamente es común que carezcan de historia de enfermedad
cardíaca previa, y rara vez tienen el antecedente de una enfermedad
pericárdica meses o años antes.
OTROS SUBTIPOS DE PERICARDITIS
✓ Pericarditis recurrente: Es la que se produce cuando los síntomas
vuelven a aparecer después de un episodio de pericarditis aguda. Puede
ocurrir entre cuatro y seis semanas después del primer episodio
(pericarditis recurrente precoz) o más tarde (pericarditis recurrente
tardía). La causa más frecuente es idiopática, es decir, se desconoce el
origen. El dolor torácico suele ser el síntoma principal.
✓ Pericarditis idiopática: Se produce cuando la causa de la inflamación
del pericardio se desconoce. Suele ser de origen viral, pero también
puede estar relacionada con trastornos autoinmunes o genéticos. Se
caracteriza por dolor torácico, fiebre, roce pericárdico y cambios en el
electrocardiograma. El tratamiento consiste en administrar
medicamentos antiinflamatorios, como el ibuprofeno o la aspirina, y
colchicina, que es un fármaco que previene las recurrencias.
✓ Pericarditis purulenta: Es la que se produce por una infección
bacteriana del pericardio, que causa la acumulación de pus en el
espacio pericárdico. Es una forma grave de pericarditis que puede
provocar taponamiento cardíaco, sepsis o abscesos cardíacos. Requiere
tratamiento con antibióticos y drenaje quirúrgico del líquido.
✓ Pericarditis tuberculosa: Es la que se debe a una infección por el
bacilo de la tuberculosis, que afecta al pericardio y puede causar
derrame pericárdico o pericarditis constrictiva. Es más frecuente en
personas con inmunodeficiencia o en áreas endémicas de tuberculosis.
El diagnóstico se basa en el cultivo o la detección de ADN del
microorganismo en el líquido pericárdico. El tratamiento consiste en
administrar fármacos antituberculosos durante varios meses.
✓ Pericarditis urémica: Es la que se asocia con la insuficiencia renal
crónica, que provoca la acumulación de sustancias tóxicas en el
organismo y la inflamación del pericardio. Puede causar derrame
pericárdico o pericarditis constrictiva.
✓ Pericarditis neoplásica: Es la que se produce por la invasión o la
metástasis de un tumor maligno al pericardio, que puede causar
derrame pericárdico o pericarditis constrictiva. Los tumores más
frecuentes son el cáncer de pulmón, el cáncer de mama, el linfoma y el
melanoma. El diagnóstico se basa en la biopsia del pericardio o del
líquido pericárdico.