CONTRUCTIVISMO
“Teoría Psicogenética “ J. Piaget
“Teoría Socio-Histórica “ L. Vygotsky
“Aprendizaje por Descubrimiento” J. Bruner
“Aprendizaje Significativo” D. Ausubel
“La Participación Guiada” B. Rogoff
“Aprendizaje Comprensivo” D. Perkins
“Inteligencias Múltiples” H. Gardner
Ejes centrales del constructivismo
La naturaleza social y la función socializadora de la educación.
La educación y los procesos de socialización y de construcción de la identidad
personal
Actividad constructiva, socialización e individuación.
El papel mediador de la actividad mental constructiva del alumno.
Los contenidos: saberes preexistentes socialmente construidos y culturalmente
organizados.
El papel del profesor: guiar y orientar la actividad mental constructivista de los
alumnos hacia la asimilación significativa de los contenidos.
Revisión, modificación y construcción de esquemas de conocimiento.
La influencia educativa del profesor y el ajuste de la ayuda pedagógica.
La influencia educativa de los compañeros.
La influencia educativa de las instituciones.
• Analizar la dinámica interna del proceso de construcción del
conocimiento;
• Dilucidar cómo esta dinámica resulta afectada por la
incorporación, el encaje o la puesta en relación de la
información nueva con las representaciones ya existentes en
la mente de los alumnos;
• Indagar las condiciones de la enseñanza bajo las cuales el
«encuentro cognitivo» entre la información nueva y las
representaciones del alumno puede orientar la dinámica
interna de revisión, modificación, reorganización o
diferenciación de estas últimas en la dirección deseada. En
suma, la mente —y con ella las representaciones que alberga
y los proceso psicológicos de los que es escenario, es una
propiedad exclusiva del alumno individual
Lugar del profesor
Agente educativo especializado.
Mediador entre los destinatarios de la acción eductiva (alumnos) y
los conocimientos que pretenden que aprendan.
Su función consiste en crear (o re-crear) situaciones o activiades
especialmente pensadas para promover la adquisición de
determinados saberes y formas culturales por parte de los
alumnos.
La enseñanza es una actividad intencional, sistemática y
planificada.
Lo que un alumno es capaz de hacer y de aprender en un momento
determinado depende tanto de su nivel de desarrollo cognitivo como del
conjunto de conocimientos, intereses, motivaciones, actitudes y expectativas
que ha construido en el transcurso de sus experiencias previas de aprendizaje,
tanto escolares como no escolares.
Hay que establecer una diferencia entre lo que el alumno es capaz de hacer y
de aprender por sí solo y lo que es capaz de hacer y de aprender con la ayuda
y el concurso de otras personas: observándolas, imitándolas, siguiendo sus
instrucciones o actuando conjuntamente con ellas.
Para que un aprendizaje sea significativo deben cumplirse las dos condiciones
esenciales identificadas por Ausubel: el contenido del aprendizaje debe ser
potencialmente significativo, tanto desde el punto de vista lógico (el
contenido debe ser portador de significados) como desde el punto de vista
psicológico (debe haber en la estructura mental del alumno elementos
relacionables de forma sustantiva y no arbitraria con el contenido); y el alumno
ha de tener una disposición favorable para realizar aprendizajes significativos
sobre el contenido en cuestión.
La significatividad del aprendizaje está directamente relacionada con su
funcionalidad, es decir, con la posibilidad de utilizar los aprendizajes realizados
cuando las circunstancias así lo aconsejen o lo exijan.
Cuanto más numerosas y complejas sean las relaciones establecidas entre el
nuevo contenido de aprendizaje y los elementos de la estructura cognoscitiva,
tanto mayor será también su funcionalidad, pues podrá relacionarse con un
abanico más amplio de nuevas situaciones y de nuevos contenidos.
Las fases de desequilibrio y de búsqueda de un nuevo equilibrio que
intervienen necesariamente en todo proceso de revisión, modificación y
construcción de nuevos esquemas de conocimiento -y por lo tanto, en la
realización de aprendizajes verdaderamente significativos sobre los
contenidos- provocan a menudo en los alumnos confusiones, incomprensiones
y errores que deben ser interpretados como momentos sumamente
importantes, e incluso en ocasiones necesarios, del proceso de aprendizaje.
El factor clave en el aprendizaje no reside en la cantidad de contenidos
aprendidos, sino en el grado de significatividad con que los alumnos los
aprenden y en el sentido que les atribuyen. El nivel de significatividad de un
aprendizaje depende de la cantidad y naturaleza de las relaciones que el
alumno puede establecer entre el nuevo material de aprendizaje y sus
conocimientos y experiencias previas. Cuanto más sustantivas y complejas
sean estas relaciones, mayor será el grado de significatividad del aprendizaje
realizado y mayor sentido tendrá para él
La disposición más o menos favorable del alumno para realizar aprendizajes
significativos está estrechamente relacionada con el sentido que puede atribuir
a los contenidos. La atribución de sentido se relaciona, a su vez, con los
componentes motivacionales, emocionales y relacionales del acto de
aprendizaje.