Proceso de urbanización en el mundo actual
El acelerado proceso de urbanización que se desarrolla a escala mundial, plantea problemas
complejos y genera nuevas formas de habitar y vivir.
En la actualidad, una parte cada vez mayor de la población mundial vive en pueblos y ciudades
de diverso tamaño. Pero esto no siempre fue así. Se calcula que, en el año 1800, solo el 3% de
la población mundial vivía en localidades de 5.000 habitantes o más. La ciudad más grande del
mundo era Londres, con poco más de un millón de habitantes.
Según las Naciones Unidas, en 2009 y por primera vez en la historia de la humanidad la población
urbana del mundo igualó a la población rural. Los datos de la ONU señalan que, en 2010, el
50,5% de la población mundial es urbana.
Existen 442 aglomeraciones de más de un millón de habitantes, de las cuales 21 son
megaciudades, con más de diez millones de personas cada una. La mayor concentración urbana
del mundo es Tokio, con más de 36 millones de habitantes.
Las estimaciones más recientes indican que, para el año 2030, el 61% de la población mundial
será urbana.
POBLACIÓN URBANA
AÑO POBLACIÓN TOTAL
CANTIDAD %
1800 978.000.000 29.300.000 3,0
1850 1.262.000.000 80.800.000 6,4
1900 1.650.000.000 224.400.000 13,6
1950 2.529.300.000 729.300.000 28,8
2000 6.115.300.000 2.837.400.000 46,4
2010 6.908.600.000 3.486.300.000 50,5
2050 9.149.900.000 6.285.800.000 68,7
Fuentes: 1800-1950: Harold Carter, El estudio de la Geografía Urbana, Madríd, Instituto de Estudios de
Planificación Local. 2000-2050: Naciones Unidas, World Urbanization Prospects, 2009.
Las causas de la urbanización
Durante mucho tiempo, la principal causa de urbanización ha sido la migración de personas del
campo a la ciudad. Esta migración es el resultado de la combinación de un conjunto de factores
que determinan la “expulsión” de las áreas rurales y la “atracción” en las áreas urbanas.
Los factores más importantes de “expulsión” de la población rural son:
La mecanización de las tareas agrícolas, que reduce la cantidad de mano de obra
necesaria en el campo.
La progresiva subdivisión de las tierras en generaciones sucesivas, por lo cual las parcelas
disponibles resultan cada vez más pequeñas, hasta ser insuficientes para la subsistencia
de un grupo familiar.
La pobreza y la falta de oportunidades educativas, sanitarias y culturales.
Entre los factores de “atracción” de las áreas urbanas, se pueden mencionar los siguientes:
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Una gran demanda de fuerza de trabajo en las ciudades, generada por el proceso de
industrialización. Esta demanda se ha reducido progresivamente como consecuencia de
la automatización de muchas actividades industriales, pero fue el principal factor del
proceso de urbanización durante muchas décadas y siguen siendo importante en muchas
regiones.
La concentración de la demanda de empleo en comercio y servicios, en el sector formal e
informal de la economía.
La existencia de amplias oportunidades para el trabajo informal (“changas”, venta
ambulante, etc.)
Las mayores oportunidades educativas, recreativas y culturales, y una gama más amplia
de servicios que son escasos o no existen en las zonas rurales, sobre todo en los países
más pobres.
En muchas regiones del mundo, la intensidad de las migraciones campo-ciudad ha disminuido.
En esos casos, la mayor parte del crecimiento de las ciudades se debe al propio crecimiento
vegetativo de la población urbana, las migraciones procedentes de otras ciudades del mismo
país y las migraciones internacionales.
Distintas formas del asentamiento humano: de la aldea a la megalópolis
Los lugares donde se concentra la población reciben distintos nombres, según sus tamaños y
características. Además de las formas de asentamiento tradicionales que han aparecido a lo
largo del tiempo (aldeas, pueblos, ciudades), en la actualidad, existen nuevas formas: áreas
metropolitanas, conurbaciones, megalópolis, megaciudades y ciudades globales. La variedad de
formas urbanas es muy grande y, para describirlas y explicarlas, se han construido diversos
conceptos y teorías.
Las formas tradicionales
Una aldea es una pequeña localidad cuya población se
dedica a las actividades agrícolas. Generalmente, no pasa
de unos pocos cientos de habitantes.
Un pueblo concentra más población que una aldea.
Cumple una serie de funciones urbanas, como las
actividades comerciales y administrativas que, en general,
se orientan hacia el área rural circundante, aunque también
Una aldea en Filipinas
pueden existir industrias destinadas a un mercado más
amplio.
La ciudad tiene, normalmente, más población que un
pueblo, aunque en muchos países el título de “ciudad”
implica un determinado estatus legal y no depende
necesariamente de la cantidad de habitantes. La mayor
parte de la población económicamente activa se ocupa en
actividades terciarias (comercio y servicios) o
secundarias (industria). La fuerte concentración de
población en un espacio reducido favorece la cantidad y Vista aérea de San Carlos de Bariloche, Argentina
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diversidad de los intercambios, tanto de bienes y servicios como de información e ideas. Al mismo
tiempo, el tamaño de la población no contribuye a que los habitantes se conozcan directamente.
Este anonimato puede favorecer la libertad personal pero, también, puede debilitar los lazos de
solidaridad entre las personas. Históricamente, las ciudades han dado lugar a la aparición de una
“cultura urbana” con pautas diferentes a las que regían la vida de las sociedades agrarias
tradicionales. En la actualidad, el desarrollo de los medios de telecomunicación permite que las
pautas culturales urbanas lleguen también a las áreas rurales.
Las ciudades industriales
A partir de la Revolución Industrial, se desarrollaron localidades de un tamaño nunca antes visto,
que superaban ampliamente los límites de las ciudades tradicionales. Este proceso continuó y
se profundizó con la globalización. Para designar estas nuevas realidades, se crearon nuevos
términos o se comenzaron a utilizar otros ya existentes, aunque con un significado distinto.
Conurbaciones: la palabra “conurbación” fue creada por el urbanista escocés Patrick
Geddes, a principios del siglo XX. Actualmente, se utiliza para designar a dos o más
aglomeraciones urbanas que han crecido hasta unirse y formar una única aglomeración.
Metrópolis: la palabra “metrópoli” es de origen griego y significa “ciudad madre”. En la
antigua Grecia, las polis más importantes se expandían y fundaban colonias en países
alejados. Estas colonias dependían económica y políticamente de sus “madres”, las
“metrópolis”.
Con el tiempo, esta palabra fue adquiriendo otros significados. Actualmente, se llama “metrópoli”
a una gran ciudad que, al crecer, ha superado sus límites oficiales, integrando física y
funcionalmente a otras áreas. Este crecimiento se produce, primero, a lo largo de las principales
vías de comunicación (ferrocarriles, rutas, autopistas, etc.) en forma de “dedos” o “tentáculos”.
Luego, se van rellenando las áreas intersticiales, al mismo tiempo que los “tentáculos” se
extienden hacia el exterior de la metrópoli.
De ese modo, un área metropolitana está formada por una ciudad principal y sus suburbios:
áreas urbanas que, en su funcionamiento cotidiano, dependen de una ciudad mayor, pero, desde
el punto de vista jurídico-político, no forman parte del mismo municipio. Las características
sociales y económicas de los suburbios varían según los países, las ciudades e incluso, las
distintas zonas en una misma área metropolitana (norte, sur, etc.).
Frecuentemente, se utiliza el adjetivo “gran” para designar un área metropolitana que incluya la
ciudad principal y los suburbios: Gran Londres, Gran Buenos Aires, Gran Rosario, etc. En la
Argentina, es común usar términos como “Gran Buenos Aires” para designar solamente a los
suburbios pero, el concepto incluye también a la Ciudad de Buenos Aires.
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Crecimiento de la ciudad de Londres entre 1750 – 1950
Las megalópolis
A principios de la década de 1960, el geógrafo Jea Gottmann observó que las grandes áreas
metropolitanas del noreste de los Estados Unidos habían crecido hasta entrar en contacto unas
con otras, formando un enorme conjunto que denominó “megalópolis” (del griego mega, grande
o muy grande, y polis, ciudad).
Las megalópolis del mundo
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Las megaciudades
En los últimos años, se ha difundido el uso del término “megaciudad” para designar a las
aglomeraciones de más de diez millones de habitantes. Para el año 2015, según la ONU,
existirán 28 megaciudades en el mundo, con 489 millones de habitantes en total. De las
megaciudades, once están en Asia, cuatro en América latina (San Pablo, Ciudad de México,
Ciudad de Buenos Aires y Río de Janeiro), dos en Estados Unidos, dos en Europa y dos en
África. Las megaciudades son importantes por su tamaño y por la función que cumplen como
nodos regionales de la economía global.
Aglomeraciones de más de diez millones de habitantes
LAS CIUDADES MÁS POBLADAS DEL MUNDO
RANGO CIUDAD PAÍS POBLACIÓN (CANTIDAD DE HAB.)
1 Tokio Japón 37.800.000
2 Delhi India 24.900.000
3 Shanghái China 22.900.000
4 Ciudad de México México 20.800.000
5 San Pablo Brasil 20.800.000
6 Mumbai (Bombay) India 20.700.000
7 Osaka-Kobe Japón 20.100.000
8 Beijing (Pekín) China 19.500.000
9 Nueva York EE.UU. 18.500.000
10 El Cairo Egipto 18.400.000
11 Dacca Bangladesh 16.900.000
12 Karachi Pakistán 16.100.000
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Área Metropolitana
13 Argentina 15.000.000
de Buenos Aires
14 Calcuta India 14.700.000
15 Estambul Turquía 13.900.000
16 Chongqing China 12.900.000
17 Río de Janeiro Brasil 12.800.000
18 Manila Filipinas 12.700.000
19 Lagos Nigeria 12.600.000
20 Los Ángeles EE.UU. 12.300.000
21 Moscú Rusia 12.000.000
Las diferencias regionales en la urbanización
Al comparar las características del proceso de urbanización en distintas regiones del mundo,
es importante distinguir entre el grado de urbanización alcanzado y el ritmo en que se produjo
ese proceso. En el mapa, puede observarse claramente el grado de urbanización alcanzado
por cada país en la actualidad. Pero este mapa solo muestra un momento específico de un
proceso que aún continúa. De hecho, algunas de las regiones menos urbanizadas, son las
que más rápidamente se están urbanizando.
Hasta mediados del siglo XX, existía una fuerte correlación entre industrialización,
urbanización y desarrollo económico. Actualmente, esa relación no es tan directa. Así lo
demuestran los datos del cuadro que presenta la evolución del proceso de urbanización en
el mundo y en algunas regiones, desde 1950 hasta la actualidad, con proyecciones hasta el
año 2050.
Porcentaje de población urbana respecto de la población
total, 1950-2009 y proyección a 2050
AMÉRICA
AÑO MUNDO EUROPA ÁFRICA
LATINA
1950 29 51 14 41
1975 37 65 26 61
2009 50 73 40 79
2025 57 77 47 84
2050 69 84 62 89
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Porcentaje de población urbana por país, 2009
1. Observen el mapa y respondan:
a. ¿Cuáles son las regiones más y menos urbanizadas del mundo?
b. ¿Cuáles pueden ser las causas de esas diferencias?
Las ciudades en la globalización
Los pueblos y las ciudades no están aislados en el espacio. Se conectan entre sí mediante
intercambios de todo tipo: personas que viajan de un lugar a otro, vehículos que transportan todo
tipo de productos; información que se transmite por teléfono, radio, televisión o redes
informáticas, etc. Todos esos flujos unen a los asentamientos humanos entre sí, formando redes
urbanas. Estas redes pueden ser analizadas en distintas escalas: podemos estudiar la red
urbana de una provincia, una región o un país. Pero, en el mundo actual, todas las redes urbanas
están interconectadas, conformando una red urbana mundial. De esa manera, es posible
considerar a las distintas redes nacionales, regionales, provinciales, entre otras, como partes de
esa red global.
La ciudad global
La globalización de la economía hizo surgir una nueva categoría: la ciudad global. Estas ciudades
son los centros de comando de la nueva economía global. Allí, se concentran las sedes de los
bancos y mercados financieros más importantes, así como los centros de producción de servicios
avanzados a escala mundial.
Las tres principales ciudades globales son Nueva York, Londres y Tokio. Otros centros
importantes de servicios financieros y empresariales a escala internacional son Hong Kong,
Osaka, Frankfurt, Zúrich, París, Los Ángeles, San Francisco, Ámsterdam y Milán.
A medida que surgen nuevos mercados en distintos países del mundo, algunas ciudades, sin ser
propiamente “ciudades globales”, comienzan a ser más importantes a escala regional; por
ejemplo, Madrid, San Pablo, Ciudad de Buenos Aires, México, Taipéi, Moscú y Budapest.
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