100%(1)100% encontró este documento útil (1 voto) 82 vistas23 páginasKernberg, Otto - Transtornos Graves de La Personalidad Cap 1
Kernberg, Otto - Transtornos Graves de la Personalidad Cap 1
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido,
reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
Pi 2c
{VALENTINA RODRIGUEZ AMENABAR
PSICOLOGA - M.n. 920
PROFESORA TITULAR
Trastornos Graves de
la Personalidad
Estrategias psicoterapéuticas
OTTO F. KERNBERG
Traducido por
Jorge Abenamar Suarez
Revisado por
Psic. Herlinda Judrez Ram‘rez
Facultad de Psicologfa
Universidad Nacional Auténoma de México
@
Editorial
£l Manual Moderno, S.A. de C.V.
México, D.F.ee
I Consideraciones Diagnosticas
Diagnéstico estructural
Uno de los problemas que invaden el campo de la psiquiatr{a ha sido el del
diagnéstico diferencial, en especial cuando existe la posibilidad de una pa-
tologia de cardcter limite (borderline), Los estados limite deben diferenciar-
se, por una parte, de las neurosis y de la patologa del caricter neurético y,
por otra, de las psicosis, particularmente Ja esquizofrenia y los trastornos
afectivos mds importantes,
La aproximacién descriptiva al diagnéstico, que se centra en los sinto-
mas y en la conducta observable, y la genética, que enfatiza el trastorno
mental en los parientes biolégicos del paciente, son valiosas, especialmente
en los trastornos afectivos importantes y en la esquizofrenia, pero, ya sea
que se usen por separado o juntas, ninguna ha probado ser suficientemente
precisa cuando sc aplica a trastornos de la personalidad.
Creo que un entendimiento de las caracteristicas estructurales intraps(-
quicas de los pacientes con una organizacién de personalidad Ifmite junto
con criterios originados en el diagnéstico descriptivo, pueden resultar en
una mejorfa amplia de la precision del diagnéstico.
Aunque un diagnéstico estructural es més diffcil de llevar a cabo, re-
quiere més préctica y experiencia por parte del clinico, y presenta ciertas
dificultades metodolégicas, tiene ventajas definitivas, especialmente con
pacientes que no encajan con facilidad en alguna de las principales catego-
rias de enfermedades psic6ticas o neuréticas,
Un enfoguc descriptive con pacientes mite puede ser engaiioso. Por
ejemplo, varios autores (Grinker y cols, 1968; Gunderson y Kolb, 1978)
describieron las emociones intensas, particularmente la ira, depresién o am-
bas, como caracterfsticas de estos pacientes, Sin embargo, los pacientes con
personalidades esquizoides tfpicas y organizacion de personalidad limite qui-
z4 no presenten ira o depresién en absoluto, Lo mismo vale para algunas
personalidades narcisistas que tienen una tfpica organizacién de personali-
i2 Diagnéstico estructural (Capttulo 1)
dad l{mite subyacente, La conducta impulsiva ha sido también descrita como
una caracterfstica comin de pacientes limite, pero muchos pacientes histé-
ricos tfpicos con una estructura neurética también mucstran una conducta
impulsiva. Clfnicamente, por tanto, un enfoque descriptivo solo queda corto
para algunos casos limite, Estas limitaciones también se aplican a los esfucr-
zos por legar a un diagnéstico usando un enfoque puramente genético, El
estudio de las posibles relaciones genéticas de trastornos graves de la perso-
nalidad con el espectro esquizofrénico y con los trastornos emocionales
principales esté todavfa en una etapa inicial, y quiz4 nos esperen hallazgos
importantes en esta drea, En la actualidad, sin embargo, la historia genética
generalmente tiene muy poco que contribuir al problema clfnico de la dife-
renciacion de la sintomatologfa neurotica, Ifmite y psicdtica. Es posible que
un enfoque estructural contribuya a hacer entender la relacion de la predis-
posicién genética con la sitomatologfa expresa.
Un enfoque de este tipo puede tener la ventaja adicional de atraer més
Ja atencién sobre la relacién entre los diversos sintomas de los trastornus
Lfmite en forma particular las constelaciones de rasgos patolégicos del ca-
récter que uno cacuentra tipicamente en este grupo. Como he sefialado en
trabajos previos (1975, 1976), las caracterfsticas estructurales de la organiza-
cién limite de la personalidad tienen importantes implicaciones pronésticas
y terapéuticas, La calidad de !as relaciones objetales y el grado de integracién
del superyé son criterios de pronéstico importantes para la psicoterapia in-
tensiva de los pacientes Ifmite, La naturaleza de las transferencias primitivas
que estos pacientes desarrollan’en la terapia psicoanalitica y la técnica para
manejarlas se originan directamente en las catacterfsticas estructurales de sus
relaciones objetales interiorizadas. En un estudio anterior (Kernberg y cols.
1972), encontramos que los pacientes no psicéticos con debilidad del yo res-
pondian bicn a la modalidades expresivas de la psicoterapia, pero mal al psi-
coanilisis no modificado y a la psicoterapia de apoyo.
En resumen, la afiadidura del enfoque estructural enriquece el diagnés-
tico psiquidtrico, particularmente en casos que se resisten a una clasificacién
facil, y contribuye también a la determinacién del pronéstico y tratamiento,
ESTRUCTURAS MENTALES Y ORGANIZACION
DE LA PERSONALIDAD
El concepto psicoanalitico de estructura mental formulado primeramente
por Freud en 1923, se ha referido a la division propuesta de la psique en yo,
superyé y ello (id), Dentro de la psicologfa psicoanalftica del yo, el anilisis
estructural se ha referido al punto de vista (Hartmann y cols, 1946; Rapa-
port y Gill, 1959) de que el yo puede ser concepruado como (1) “estructu-
ras” lentamente cambiantes, 0 configuraciones, que determinan la canaliza-
cidn de los procesos mentales, (2) los procesos o “funciones” mentales en sf,
y (3) los “umbrales” de activacién de estas funciones y configuraciones. Las
estructuras, segtin este concepto, son configuraciones relativamente esta-
bles de los procesos mentales; superyd, yo € id son estructuras que dindmi-
camente integran subestructuras, como las configuraciones cognoscitivas yDiagndstico estructural 3
defensivas del yo, En forma reciente he usado el término “anilisis estructu-
ral” para describir la relacién entre las derivacioncs estructurales de las rela~
ciones objetales interiorizadas (Kernbetg, 1976) y los diversos niveles de
organizacion del funcionamiento mental. Desde mi punto de vista, las rela-
ciones objetales interiorizadas constituyen subestructurales del yo, que son,
a su vez, organizadas jerrquicamente (ver capitulo 14).
Por tltimo, en el pensamiento psicoanalftico reciente, el andlisis estruc
tural también se refiere al andlisis de le organizacién permanente del con-
tenido de conflictos inconscientes, particularmente el complejo de Edipo
como un rasgo organizacional de la mente con una historia de desarrollo,
que esta dindmicamente organizado en el sentido de que es més que la suma
de sus partes, ¢ incorpora experiencias tempranas y organizaciones del impul-
so en fases espectficas a una nueva organizacién (Panel, 1977). Esta ultima
concepcion de las estructuras mentales se relaciona con el enfoque de las re-
laciones objetales respecto a la estructuralizacién de estas mismas interior
zadas: j i
puntos de vista recientes i s organizadas en
forma jerérquica en contraste con un desarrollo puramente lineal y una se-
cuencia de organizaciones jerdequicas discontinuas, mds que una organiza-
cién ).
He aplicado todos estos conceptos cstructurales al andlisis de las estruc-
turas intraps{quicas predominantes y conflictos del instinto de los pacientes
Mmite, Propongo la existencia de tres organizacion les ampllias
correspondientes a la organizacion le la perso-
nalidad, En cada caso la organizacién estructural desarrolla la funcién de
estabilizar cl aparato mental, mediando entre los factores etiolégicos y las
manifestaciones conductiales directas de la enfermedad. Sin considerar los
factores genéticos, de constitucién, bioqu{micos, familiares, psicodinamicos
© psicosociales que contribuyen ala etiologfa de la enfermedad, los efectos
de todos ellos, s¢ reflejan con el tiempo, en la estructura psfquica del indivi-
duo, la cual sc vuelve entonces la matriz subyacente de la que se desarrollan
los s{ntomas de la conducta.
Estos ti zac
ica se reflejan en
ente respecto a
2) lo tipos de
) su capacidad para I
‘ropongo que la estructura de la personalidad neurdtica, en cor
traste con las estructuras Ifmite y psicbticas, implica una identidad integrada.
La estructura neurética de la personalidad presenta una organizacion defen-
siva que se centra en la represion y otras operaciones defensivas avanzadas 0
de alto nivel, En contraste, las estructuras Ifmite y psicéticas se encuentran
en pacientes que muestran una predominancia de operaciones defensivas
primitivas que se centran en el mecanismo de escisidn. La prueba de realidad
se conserva en la organizacién neurética o I{mite pero esti gravemente de-
teriorada en la psic6tica. Estos criterios estructurales pueden complementar
las descripciones ordinarias de conducta o fenomenolégicas de los pacientes
y aumentar !a precision del diagnéstico diferencial de la enfermedad mental,
en especial en casos diffciles de clasificar.
a, limite
las4 Diagnéstico estructural (Capitulo 1)
Griterios estructurales adicionales utiles para diferenciar la organizacién
limite de la personalidad de las neurosis, incluyen la presencia o ausencia de
manifestaciones no especfficas de Uneaten @eppaicucmertarolee
cia a la i —para
fines de un diagndstico diferencial 0 auser-
cia en Ja situacién clinica del io, Porque las
manifestaciones no especificas de debilidad del yo, son clfnicamente menos
esenciales para la diferenciacién de estados Ifmite y neurdticos, y porque
pueden ser muy iitiles las pruebas psicoldgicas mis que las entrevistas clini
cas para la diferenciacién del funcionamiento cognoscitivo psicdtico y Ii-
mite, no se examinan aquf en detalle estos criterios. El grado y calidad de
integracion del supery6 son caracterfsticas estructurales adicionales impor-
tantes en cuanto al pronéstico para diferenciar la organizacién neurética y
Umite.*
LA ENTREYISTA ESTRUCTURAL COMO
METODO DIAGNOSTICO
La entrevista psiquidtrica tradicional tuvo como modelo la entrevista médica
general, adaptada en su mayor parte para pacientes orginicos y psicoticos
(Gill y cols. 1954), Bajo la influencia de la teorfa y practica psicoanalfticas,
cl énfasis giré en forma gradual hacia la interaccién paciente-entrevistador.
Se reemplazé una secuencia més 0 menos estandar de preguntas con una eva-
Iuacién més flexible de los problemas predominantes, centrada en la com-
prensién del paciente de sus conflictos, y ligando el estudio de la personal
dad del paciente con el de su conducta en la entrevista, El estudio de casos
de Menninger (1952), es un buen ejemplo de este enfoque.
Whitehorn (1944), Powdermaker (1948), Fromm-Reichmann (1950),
y particularmente Sullivan (1954), son en gran parte responsables de una
entrevista psiquigtrica modificada que se concentra en la interacci6n pacien-
te-terapeuta como una principal fuente de informacién. Gill y cols. (1954),
disefiaron un nucvo modelo de entrevista psiquiétrica que subraya una valo-
racién amplia del paciente y un teforzamiento de su deseo de ayuda, La na-
turaleza del trastorno, la motivacion y capacidad para la psicoterapia pueden
evaluarse en la interaccion corriente con el entrevistador. Este enfoque de la
entrevista establece un lazo. inmedizto entre la psicopatologia del pacicate
y la indicacién para tratamiento psicoterapéutico, También se centra en las
resistencias que probablemente se convertirdn en tema importante en las
primeras etapas del tratamiento. Sin embargo, pueden pasar por alto cicrtos
aspectos de la psicoparologia del paciente, porque los elementos de apoyo
inherentes a este enfoque tienden a resaltar Sus valores positivos.
Deutsch (1949), recomend6 un método psicoanalftico para entrevistar,
que revelarfa las conexiones inconscientes entre los problemas actuales y el
pasado del paciente, A partir de antecedentes tedricos diferentes, Rogers
(1951), propuso un estilo de entrevista que alienta al paciente a explorar
* Para una revisién de la literatura sobre descripcin y caracterfsticas estructurales del
Mite de la personalidad, ver Kemberg, 1975.ye
Diagnéstico estructural 5
sus experiencias emocionales y las conexiones entre elas. Estos enfoques
no ¢structurados ticnen la desventaja de minimizar los datos objetivos y no
exploran la psicopatologia y los valores positivos del paciente en una forma
sistematica,
MacKinnon y Michels (1971), describen una evaluaci6n psicoanalitica
que subraya la interaccién paciente-entrevistador. Las manifestaciones clini-
cas de los patrones del carécter que el paciente demuestra en la entrevista se
utilizan para fines diagnésticos. Este enfoque rinde una sofisticada informa-
cién descriptiva dentro de un marco psicoanalitico.
Las entrevistas clfnicas que he descrito se han vuelto herramientas crucia-
les al evaluar rasgos descriptivos y dindmicos, pero no permiten, segan mi
parecer, obtener los criterios estructurales que diferencian la organizacién
Hmite de la personalidad, Bellak y cols. (1973), desarrollaron una entrevista
clfnica estructurada en un intento por lograr un diagnéstico diferencial entre
sujetos normales, pacientes neurdticos y esquizofrénicos sobre la base deun
modelo estructural de funcionamiento del yo, Aunque su estudio no buscaba
diferenciar a los pacientes lfmite, estos autores encontraron diferencias nota
bles entre los tres grupos en escalas de calificacién que evaluaban estructutas
y funciones del yo. Su estudio ilustra la utilidad de un enfoque estructural
para el diagnéstico diferencial,
En colaboracién con S, Bauer, R. Blumenthal, A. Carr, E. Goldstein, H.
Hunt, L. Pessar, y M. Stone, he desarrollado lo que Blumenthal (comunica-
cién personal) ha sugerido se llame una “entrevista estructural” para des-
tacar las caracteristicas estructurales de los tres principales tipos de or-
ganizaci6n de la personalidad, Esta, se centra en los sintomas, conflictos 0
dificultades que presenta el paciente, y los modos particulares en que los re-
fleja en la interaccién de aquf-y-ahora Con el entrevistador.
‘Asumimos que la concentracién del entrevistador sobre los principales
conflictos del paciente crear suficiente tensidn, de modo que surja le orga-
nizacin “estructural” y defensiva del funcionamiento mental del paciente,
Al destacar estas operacioncs defensivas cn la entrevista, obteacmos datos
que nos permiten clasificarlo én una de las tres estructuras de personalidad
con base en el grado de integracion de identidad (la integracion del sf mismo
y las representaciones objetales), en el tipo de operaciones defensivas pre-
dominantes, y la capacidad de prueba de realidad, Para activar y diagnosticar
estas caracterfsticas estructurales, hemos desarrollado una entrevista que
combina el examen tradicional del estado mental, con una entrevista orien-
tada psicoanalfticamente que se centra en la interaccién paciente-terapeuta
y ena clarificacién, confrontacién e interpretacion de los conflictos de iden-
tidad, mecanismos defensivos y distorsion de la realidad, que el paciente re-
vela en esta interaccién, particularmente al expresar estos elementos identi-
ficables de la transferencia.
Antes de describir propiamente la entrevista, pueden ser tiles unas cuan-
tas definicione
La clarificacion se reficre a la exploracidn, con el paciente, de todos los
elementos de la informacién que él ha proporcionado, que son vagos, poco
claros, desconcertantes, contradictorios o incompletos. La clarificacién es
el primer paso cognoscitivo én el que lo que el paciente dice se discute en6 Diagnéstico estructural (Capitulo I)
una forma no cucstionadora para traer a flote todas sus implicaciones y des-
cubrir el grado de su entendimiento o confusién respecto a lo que perma-
nece poco claro. La clarificacién pretende cvocar material consciente y pre-
consciente sin imponer un reto al paciente, Al final es 1 mismo quien nos
clarifica su conducta y experiencia intraps{quica, guidndonos asf alos I{mites
presentes de su autoconocimiento consciente y preconsciente,
La conirgpiasien. el segundo paso en el proceso de la entrevista, presenta
al paciente las 4reas de informacién que parecen contradictorias o incon-
gruentes, La confrontacion significa sefialarle al paciente aquellos aspectos
de la interaccion que parecen indicar la presencia de un funcionamiento con-
flictivo y, por implicacidn, la presencia de operaciones defensivas, represen-
taciones contradictorias det sf mismo y de los objetos, y una reducida con-
ciencia de realidad, Primero, se llama la atencidn del paciente hacia algo en
le interacci6n de lo cual él no ha estado consciente o lo ha tomado como na-
tural, y que el entrevistador percibe como inapropiado, contradictorio con
otros aspectos de la informacién o confuso. La confrontacién requiere con-
junter el material consciente y preconsciente que el paciente present por
separado, El entrevistador también propone la cuestin del posible signifi
cado de esta conducta para el funcionamiento actual del paciente, De este
modo, se explora la capacidad del paciente para mirar las cosas en forma di-
ferente sin mayor regresi6n, las relaciones internas entre los diversos temas
conjuntados, y particularmente la integracién del concepto de sf mismo y
los demas. También se destacan el aumento o disminuci6n en Ja conciencia
de realidad, que se refleja en la respuesta del paciente a la confrontacién y
su empatfa con el entrevistador como un reflejo de conciencia social y pruc-
ba de realidad. Por diltimo, el entrevistador rclaciona aspectos del aqui-y-
ahora de la interaccién con problemas similares en otras areas, y asf establece
una conexién entre aspectos descriptivos y quejas y rasgos estructurales de la
personalidad, La confrontacin, as{ definida, requiere tacto y paciencia; no
es una forma agresiva de inmiscuirse en la mente del paciente ni una manio-
bra para polarizar la relaciéa con él,
La inuzepietadien en contraste con la confrontacién, establece lazos en-
tre el material consciente y preconsciente y las funciones o motivaciones
inconscientes del aqu{-y-ahora asumidas 0 bajo hipétesis. Explora los or{ge-
nes conflictivos de estados de disociacién del yo (representaciones del sf mis-
mo dividido y de los objetos), la naturaleza y motivos para las operaciones
defensivas activadas, y el abandono defensivo de la prueba de realidad, En
otras palabras, Ia interpretacion se centra en las ansiedades subyacentes y en
los conflictos activados. La confrontacin conjunta y reorganiza lo que se ha
observado; la interpretacién ahade al material una dimensi6n hipotética de
causalidad y profundidad. El entrevistador, por tanto, conecta las funciones
actuales de una conducta especffica con las ansiedades subyacentes, los mo-
tivos y conflictos del paciente, lo cual clarifica las dificultades generales mas
all{ de la interaccién en curso. Por ejemplo, sefialar a un paciente que su con-
ducta parece manifestar sospecha y explorar Ja conciencia que tiene de este
patron, ¢s una confrontacién; sugerir que la suspicacia del paciente, o su te
mor, se deben al hecho de que atribuye al entrevistador algo “‘malo” de lo
que él esta tratando de deshacerse dentro de si mismo (de lo cual el paciente
no ha estado consciente antes), ¢s una interpretacion.W
Diagnostico estructural 7
a significa Ia presencia, en la interaccién diagnéstica, de
un aoe opiada que refleja la reconstruccién de relaciones pato-
génicas y conflictivas con los demAs significantes en el pasado del paciente.
Las reacciones transferenciales facilitan el contexto para interpretaciones
que ligan el malestar del agui-y-ahora con las experiencias del paciente en
el allé-y-entonces, Sefialar al paciente que esti actuando de un modo suspi-
caz y controlador hacia el diagnosticador, es una confrontacién, Sefalarle
que puede estar viendo al entrevistador como alguien controlador, estricto
y mdo, y sospechoso —y por tanto puede sentir que tiene que estar en guar-
dia a causa de su propia lucha con tales tendencias dentro de él mismo—es
una interpretacin, Sefialarle que esti forcejeando con el entrevistador, que
representa un “enemigo” interno con teles caracterfsticas, porque él experi-
menté una intctaccién similar en el pasado con una figura paternal, es una
interpretacion de la transferencia,
En resumen, la clarificacién es un medio cognoscitivo, no retador, para
explorar los Ifmites de la conciencia de cierto material por parte del paciente.
La confrontacion intenta hacer consciente al paciente de aspectos potencial-
mente conflictivos ¢ incongruentes de dicho material. La interpretacién wrata
de resolver la naturaleza conflictiva del material, al asumir motivos y defen-
sas inconscientes subyacentes que hacen que parezca légico lo que era con-
tradictorio, La interpretacién de la transferencia aplica todas estas modalida-
des de técnica a la interaccién en curso entre el paciente y diagnosticador.
Ya que las entrevistas estructurales se centran en la confrontacién e inter-
pretacion de defensas, conflictos de identidad, prueba de realidad 0 distorsio-
nes de las relaciones objetales interiorizadas, y en los conflictos cognoscitivos
y afectivos, por lo mismo, someten al paciente a un cierto grado de estrés, En
vez de tranquilizarlo y reducir su ‘‘defensividad” al tolerarla o pasarla por al-
to, el entrevistador trata de hacer aflorar la patologia en la organizacion de
funciones del yo del paciente para obtener informaci6n relativa a la organi-
zacion estructural de la enfermedad, El enfoque que describo no es, sin em-
bargo, de ningtin modo una entrevista tradicional de “estrés” que pretende
inducir ansiedad o conflictos artificiales en.¢l paciente, Por el contrario, la
clarificacion de la realidad requerida en la gran confrontacién inicial requiere
tacto y tefleja respeto e interés por la realidad emocional del paciente, un
compromiso honesto en contraste con lo que a veces puede ser una toleran-
cia indiferente o “superior”, de lo inapropiado, La técnica de la entrevista
estructural se describe en el capftulo 2; se resumen a continuaci6n, las carac-
terfsticas cl{nicas de la organizacién limite de Ja personalidad que surgen
durante la entrevista estructural,
CARACTERISTICAS ESTRUCTURALES DE LA
ORGANIZACION LIMITE DE LA PERSONALIDAD
Stntomas descriptivos como “presunta” evidencia
Los sintomas y rasgos patolégicos del cardcter del paciente no son criterios
estructurales, pero sf gufan la atencibn del cl{nico hacia los criterios estruc-8 Diagnéstico estructural (Capitulo 1)
turales de la organizacién Ifmite de la personalidad. De modo similar, la pre
sencia de “presuntos” s{ntomas de naturaleza psicética que no parecen jus-
tificar 0 corresponder a un diagnéstico bien definido de un trastorno afectivo
importante (enfermedad maniaco-depresiva), esquizofrenia o un sindrome
cerebral orgnico agudo'o crnico, podrfan sugerir al clinico que explorara
los criterios estructurales para una organizacién Ifmite de la personalidad,
Los sfntomas descriptivos de los Tesora similares a los presen-
tados en las neurosis sintomaticas ordinarias y de patologfa del cardcter, pero
la combinacion de ciertos rasgos es peculiar en los casos Ifmite. Los siguien-
tes sintomas son particularmente importantes (Kernberg, 1975),
1. ‘Baie Los pacientes Ifmite presentan ansiedad cronics, difusa y
libre y flotante.
2. Neurosis polisintomdtica: Muchos pacientes presentan varios s{nto-
mas neurdticos, pero aqui solo considero aquellos que tienden a pre-
sentar dos o mds de los siguientes:
a, Fobias miltiples, en especial aquellas que imponen restricciones
graves a la vida diaria del paciente.
b, Sintomas obsesivo-compulsivos que han adquirido sintonicidad
secundaria del yo y por lo tanto una calidad de pensamiento y
accién “sob: ”
c Si mn, élaborados 0 raros, especial-
mente si son crénicos,
Reacciones disociativas, en especial “‘estados de ensofiaci6n”’ his-
téricos y fugas, y amnesia acompaiiada de trastornos de concien-
cis
e, Hipocondriasis.
f, Tendencias paranoides ¢ hipocondriacas con cualquier otra neu-
rosis sintomdtica (una combinacién t{pica que indica un “presur-
to” diagnéstico de organizacién Ifmite de la personalidad).
3. Tendencias sexuales perversas polimorfas: Me refiero aqui a pacientes
que presentan una desviacion sexual manifiesta dentro de la cual
coexisten varias tendencias perversas, En tanto mAs cadticas y milti-
ples las fantasfas y acciones perversas, y mis inestables las relacione:
tanto mis debicra con-
siderarse la presencia de una organizacion limite de la personalidad,
Las formas bizarras de perversion, en especial aquellas que manifies-
tan agresion primitiva o substituciOn primitiva de los fines genitales
con fines eliminatorios (orina, defecacién), son también indicadores
de una organizacion I{mite de la personalidad subyacente,
4, Estructuras de personalidad prepsicética “clasicas”: Incluye:
a, Personalidad paranoide (tendencias paranoides de tal intensidad
que determinan el diagnéstico descriptivo principal),
b. Personalidad esquizoide,
c. Personalidad hipomaniaca y personalidad ciclot{mica con fuertes
tendencias hipomaniacas.
Me refiero aqué a aquellas formas
de patologfa grave del cardcter en las que la erupcién repetitiva croni-Diagnéstico estructural 9
ca de un impulso gratifica necesidades instintivas en una forma que
es egodistonica aparte de los episodios “cmpujados por cl impulso”,
pero es egosinténica y enrealidad muy agradable Sorsaae gee
mismo. El alcoholismo, drogadiccién, ciertas formas d sidad psi-
cogénica y la cleptomanf{a son ejemplos tipicos,
6. Trastornos ai aller aero Aqui se incluye la pato-
logia grave del cara re representada por el cadtico ¢
impulsivo, en contraste con los tipos clasicos de reaccién-formacién:
de estructura del mismo y los caracteres més apacibles tipo “evita-
cién"”. Desde un punto de vista clinico, la personalidad histérica
upica no tiene ‘turas limite; lo mismo es cierto para las estruc-
turas de la mayorfa de las personalidades obsesive-compulsivas y
la “personalidad depresiva”” (Laughlin, 1967), o las personalidad
masoquistas mejor integradas, En contraste, muchas personali
des infantil y narcisistas t{picas presentan una ofganizacion {mite
e; las _personalidades “como si” también pertenecen al
Todas las estructuras de personalidad antisocial de-
examinado presentan una organizaci6n tfpica de per-
Todos estos sintomas y tasgos del caricter patoldgicos dominantes,
pueden obtenerse con la investigacién inicial de los sfntomas que traen al
Paciente a tratamiento, La investigacién abarca las caracterfsticas de la vida
social e interpersonal del paciente respecto a su trabajo y familias sus rela-
ciones sexuales y maritales; sus interacciones con amigos, conocidos y pa
tentes cercanos; y sus interacciones en las areas de recreacién, cultura, poli-
tica, religién y otros intereses comunitarios interpersonales, Es, por lo tanto,
una. informaci6n inicial importante una historia que comprenda Ja sintoma-
tologfa y peculiaridades de las interacciones interpersonales, con todos los
pacientes en quienes ha de evaluarse el diagndstico de la organizacion Ifmite
de la personalidad,
‘Careneia de una identidad integrada: El sindrome de difusion de identidad
Clinicamente, la difusion de identidad se representa por un concepto pobre-
5 y de otros significantes, Se refleja en |
riencia subjetiva de
En cuanto a diagnéstico, la difusin de identidad aparece en la i
con otros, no pudiendo éste empatizar emocionalmente con Ja concepcién
del paciente respecto de sf mismo y de otros en tales interacciones.
~“TTeéricamente, las siguientes suposiciones subyacen bajo esta falta de in-
tegracién del sf mismo y del concepto de los otros significantes (Kernberg,
1975): (1) Gals Grauaoacbn Limite de la personalidad hey suficiente dife-
renciacion de las geprescatacionssicel:stemisinosy desta fap cea sen de
objetos para permitir el mantenimiento de las fronteras del yo (o sea, una| de los demas se debe presumiblem
10 Diagnéstico estructural (Capitulo 1)
Clara delimitacign entre’cl sf mismo y los otros). En las e
cas, en contraste, est presente una refusion regresiva o falta de diferencia-
cién entre las representaciones del sf mismo y de los objetos. (2) En contras-
te con las estructuras neuréticas, en donde todas las imAgenes del sf mismo
(“buenas” y “malas”) han sido integradas en un sf mismo comprensivo,
y donde las imagenes “buenas” y “malas” de los SHOUpUSUA HATA
i en la organizacién Iimite de !2 per-
sonalidad, , y tanto las representaciones del sf mismo
como de los objetos permancen como i
s aspectos “‘bueno” y “malo” de la
ite a la predominancia de uns agresién
es, La disociacién de las representa-
clones “buenas” o “malas” del sf mismo y de los objetos, en efecto protege
al amor y la bondad de la contaminacién por el odio y la maldad predo
nant om
En la entrevista estructural, la difusion de la identidad se refleja cn una
historia enormemente contradictoria, o en una alternacién entre estados
emocionales que implican tal comportamiento contradictorio, y la percep-
‘sop ccomeradictoria dels remes S modo que el entrevistador encuentra
muy dificil ver al pacie ser humano “total”, En tanto que en la
patologia grave del cardcter neurético la conducta interpersonal contradic-
toria puede reflejar la vision patologica pero integrada del paciente respecto
de sf mismo y de los demis significantes, en la organizacin I{mite de la per-
sonalidad lo que
Por ejemplo, una paciente neurética con una estructura de personalidad
predominantemente histérica dijo en la entrevista que querfa ayuda para sus
dificultades sexuales, pero estaba muy renucnte a discutirlas. Confrontada
con esta contradiccién, ella explicé que sentia que los entrevistadores mas-
culinos gozarfan con el efecto humillante que tendrfa para una mujer hablar
de sus dificultades sexuales, que podrfan excitarse sexualmente a la vez que
gozarfan menospreciéndola como sexualmeate inferior. Este concepto de
los hombres y de la naturaleza humillante de las experiencias sexuales y su
revelacién eran parte de un concepto integrado —aungque patolégico— de si
misma y de los demés.
En contraste, una paciente con tna estructura infantil de carécter pre-
dominante y una organizacion I{mite de personalidad, explicd lo disgustada
que estaba con los hombres pues solo tenfan intenciones de usar a las mu-
jeres como objetos sexuales, como tuvo que escapar de las acometidas se-
xuales de un jefe anterior, y cémo evitaba los contactos sociales a causa de
los abordajes sexuales de los hombres en busca de presa. Pero también dijo
gue habia trabajado algin tiempo como “‘conejita”” en un club de “Playboy”,
y estabe muy sorprendida cuando el entrevistador la confronté con la con-
Sradiccién entre sus afirmaciones y su seleccién de empleo.
La difusién de identidad también se refleja en las descripciones de las
personas significativas en la vida del paciente, y que no permiten al entre
vistador “‘integrarlas” para obtener tina imagen clara de ellas. La descripcinDiagnéstico estructural ei
de los otros signifi ‘es a menudo tan burdamente contradictoria que
mas parecen , Una mujer que vivia en un “ménage
A trois” no pudo describir las caracterfsticas del hombre y de la mujer con
quienes’ vivfa, ni las relaciones sexuales 0 humanas entre ellos, y particular-
mente con ella, Otra paciente Ifmite con una estructura de personalidad
“masoquista, describié a su madre en algunos momentos de la entrevista como
cilida, simpsons sensiblesgealereya: las necesieadls de an seienaaee
bién como fria, indiferen le, encerrada en s{ misma y evasiva. Los
esfuerzos por aclarar estas contradicciones aparentes condujeron primero a
un aumento de ansiedad en la paciente. Més adelante, ella sinti6 que estaba
siendo i
sentimientos
hacia ella, La interpretacin de la proyeccién de sus propios sentimientos
de culpa sobre el entrevistador, redujo su ansicdad pero dejé a la paciente
con la dolorosa experiencia de una percepcién caética de su madre. Un pa-
ciente puede, por supuesto, describir a alguien que sea verdaderamente cad-
tico, asf que uno tiene que distinguir entre una narracién cadtica de otca
persona y una declaraci6n precisa de alguien que es de hecho crénicamente
contradictorio, Esto, en la practica, es mis facil de lo que pudiera parecer.
La entrevista estructural a menudo nos permite explorar las percepcio-
nes del paciente respecto al entrevistador, y la dificultad del paciente para
empatizar con los esfuerzos de aquél para integrar lo que percibe como las
percepciones del paciente sobre él, En suma, la entrevista estructural consti-
tuye una situacion experimental en la que puede explorarse y someter a
prueba el grado de integracién del s{ mismo y de la percepcién de los obje-
tos.
Una s6lida identidad del yo refleja una estructura neurética de perso-
nalidad en un paciente con una prueba de realidad intacta, En pacientes
maniaco depresivos y esquizofrénicos puede aparecer en algunos sistemas
ilusorios crénicos, una identidad anormal patolgicamente integrada. Es-
tructuralmente hablando, la integracién y la congruencia con la realidad son
in'la organizacién neurética de la personalidad y la psicd-
Un tema estructural intimamente relacionado tiene que ver con la cali-
dad de 1scueasinesiapieleetle estabilidad y profundidad de las relaciones
del paciente con los otros significantes segiin se manifiestan por la calide7,
dedicacién, interés y tacto. Otros aspectos cualitativos son la -
tendimiento, y i
‘én, La calidad de las relaciones objetales es en
gran parte-dependiente de is ntegracién dl ideotidad, lo cual incluye no
s6lo el grado de integraci6n sino también la continuidad temporal del con-
cepto del paciente sobre si mismo y los dem4s. Normalmente, nuestra expe-
riencia de nosotros mismos es consistente a través del ticmpo bajo circuns-
tancias variantes y con personas diferentes, imentamos conflicto
cuand. nm ‘0. Lo mismo se aplica
a nuestra exp jemés, Pero en la organizaci6n Ifmite de la per-
sonalidad, esta continuidad temporal se pierde; tales pacientes tienen poca
capacidad para una evaluaci6n realista de los demas. Las relaciones a largd2 Diagnostico Hane (Capitulo 1)
plazo de los pacientes Ifmite con los demés s€ caracterizan por una percep-
Gio erecientemente distorsionada de las mismas, Fracasa para lograr una
empatfa real; sus relaciones con los demds 3 Tas rel:
ciones {ntimas est4n por lo general
La calidad de las relaciones objetales del paciente puede aparecer en
esta interaccion con el entrevistador. Aunque breves, estas interacciones
cn cl diagnéstico a menudo permiten la diferenciacién del fomento gradual
por la personslidad neurdtica de una relacién personal de tipo apropiado,
junto a la relacién persistentemente bloqueada, distorsionada, vacia, y cad-
tica de la personalidad Ifmite. En el caso de la organizaci6n psicética de la
personalidad donde la prueba de realidad se ha perdido, pueden darse dis-
torsiones afin més graves de la relaci6n paciente-diagnosticador. Es la com-
binacién de tal aston dentro de una interaccién en la que la prueba de
realidad se mantiene, la que es tan caracterfstica de una organizacion I{mite
de la personalidad, El giro frecuente de enfoque desde la interaccién actual
del paciente y entrevistador, hacia las dificultades del paciente en las inte-
racciones con los demas significantes, brinda material adicional para la eva-
luacién de la calidad de sus relaciones objetales.
Mecanismos de defensa primitivos
Una diferencia mds entre Ja estructura neurética de la personalidad, por un
lado, y las estructuras Ifmite y psicdtica, por el otro, es la naturaleza de la
organizacién defensiva, En la neurética, como se menciond, ésta se centra
en la represién y otras operaciones defensivas de alto nivel. Las estructuras
Hmite y pac outs) en contraste, se catacterizan por una predominancia de
Tepresion y
ambas. La escisién y otros m nados protegen al yo de con-
flictos mediante la disociacién 0 manteniendo activamente aparte las expe-
Fiericias contradictorias del sf mismo y de los demés significantes. Cuando
predominan estos mecanismos, los estados contradictorios del yo son alter-
nativamente activados, En tanto estos estados contradictorios del yo puedan
mantenerse separados entre sf, se previene o controla la ansiedad relacionada
con estos conflictos.
E] mecanismo de disociaci6n primitiva © escisién y los mecanismos aso-
ciados de idealizacién primitiva, tipos primitivos de proyeccién (particular
mente identificacién proyectiva), negacién, omnipotencia y devaluacién
pueden obtenerse en la interaccién clinica del paciente y el diagnosticador.
Estas defensas protegen al paciente Ifmite del conflicto intraps{quico pero.
al costo de debilitar ¢l funcionamiento de su yo, reduciendo por lo tanto
su efectividad adaptativa y flexibilidad en la entrevista y_gencralmente en
su vida, Estas mismas operaciones defensivas primitivas cuando se cncuen-
tran en la organizacion psicética protegen al paciente de mayor desintegra-Diagndstico estructural 13
cién de los limites entre el sf mismo y el objeto. El hecho de que las mismas
operaciones defensivas puedan observarse en pacientes psicéticos y I{mite,
y adn servir para diferentes funciones se ha demostrado clinicamente, La
interpretacién de la escisién y de otros mecanismos relacionados en la orga-
nizacién I{mite de la personalidad integra al yo y. mejora cl funcionamicnto
inmediato del paciente, Este aumento inmediato (si bien, sélo transitorio) de
la adaptacién social y de la prueba de realidad puede ut utilizarse para fines
diagndstico: En contraste, la interpretacion de estas defensas p: para el pacier
te psicotico en Ia entrevista diagnostica produce mayor regresion en su fun- |
cionamiento. De este modo, el que el paciente mejore de inmediato 0 se de-
teriore bajo el efecto de tal interpretacidn, contribuye en forma crucial a la
diferenciacién diagnéstica de la organizaci6n I{mite y de la psicética,
Escisin: Probablemente la manifestacién mas clara de escisién es la divisién
de los objetos externos en “completamente buenos” y “completamente
malos”, con posibilidad concomitante de cambios completos, abruptos,
de un objeto desde un compartimiento extremo, al otro —o sea, virajes
tepentinos y completos de todos los sentimientos y conceptuaciones
sobre una persona particular. La oscilacién repetitiva extrema entre con-
ceptos contradictorios del sf mismo es otra manifestaci6n del mecanismo
de escision. En la entrevista diagnéstica, los cambios repentinos en la
percepcion del entrevistador, en la del paciente de sf mismo o una sepa-
racién completa de reacciones contradictorias al mismo tema pueden
reflejar mecanismos de escisidn en la interacci6n del aqui-y-ahora, Tam-
bién es indicativo del mecanismo de escisién, un aumento de ansicdad cn
el paciente cuando se le sefialan aspectos contradictorios de su autoima-
gen o de sus representaciones objetales. Los intentos por clarificar, con-
frontar e interpretar estos aspectos contradictorios del sf mismo y de las
representaciones objetales, activan el mecanismo de escisién en la inte-
accion del aqué-y-ahora y reflejan sus funciones en relacidn ala prueba
de realidad (aumento 0 disminucién) y la rigidez, de los rasgos del caréc-
ter que ‘‘fijan” la escisién en problemas estables,
Tdealizaci6n primitiva: Este mecanismo complica la tendencia a ver los obje-
tos externos como totalmente buenos o totalmente malos, al aumentar
artificial y patolégicamente su cualidad de ‘“‘bondad” o “maldad”, La
idealizacién primitiva crea imagenes no realistas, poderosas y completa-
mente buenas; esto puede reflejarse en la interaccién con el diagnosti-
cador al tratarlo como una figura ideal, omnipotente o endiosada, de
quien el paciente depende en forma no realista, El entrevistador o alguna
otra persona idealizada pueden ser vistos como un aliado potencial con-
tra los objetos “completamente malos”, igualmente poderosos (¢ igual-
mente no realistas).
Formas tempranas de proyeccién, especialmente la identificacion proyectiva:
En contraste con los altos niveles de proyeccion, caracterizados por la
atribucién al otro por parte del paciente de un impulso que él ha repri-
mido en si mismo, las formas primitivas de proyeccién, particularmente
Ia identificacién proyectiva, se caracterizan por (1) la tendencia a seguir
experimentando el impulso que est siendo proyectado simultdneamente14 Diagnostico estructural (Capitulo 1)
sobre la otra persona, (2) temor a la otra persona bajo la influencia de ese
impulso proyectado y (3) la necesidad de controlar a la otra persona ba-
jo la influencia de este mecanismo. La identificaci6n proyectiva implica,
por lo tanto, aspectos interpersonales intraps{quicos, y de conducta, en
las interacciones del paciente, y esto puede reflejarse dramaticamente en
Ja entrevista diagnéstica, E] paciente puede acusar al entrevistador de
una cierta reaccién hacia él, tina reaccién que el paciente esté tratando
de inducir en el entrevistador por medio de su propio comportamiento,
Por ejemplo, un paciente acus6 al entrevistador de ser sédico, en tanto
que él mismo lo trataba en una forma frfa, controladora, despectiva y
suspicaz. La interpretacién de esta operacién defensiva en el aqui-y-aho-
ta, a menudo permite en forma dramitica la diferenciacién de una per
sonalidad paranoide (una constelacién de:personalidad I{mite tipica) de
una esquizofrenia paranoide.
Negacién: La negacién en los pacientes I{mite se ejemplifica en forma tfpice
con la negacién de dos areas de conciencia emocionalmente indepen-
dientes; podrfamos decir que la negacién aqui s6lo refuerza la escision,
El paciente se da cuenta que sus percepciones, pensamientos y sentimien-
tos sobre sf mismo u otras personas, en un momento u otro, son opues-
tos por completo a los que ¢] habfa tenido otras veces, pero su memoria
no tiene relevancia emocional y no puede influir en la forma que siente
ahora, La negacién puede manifestarse como una completa falta de in-
terés, con ansicdad o una reaccién emocional respecto 2 una necesidad,
conflicto o peligro, inmediatos, serios y presionantes en la vida del pa-
ciente, de modo que éste canalice calmadamente su conciencia cognosci-
tiva de Ja situacion en tanto niega sus implicaciones emocionales. O un
frea entera de la conciencia subjetiva del paciente puede cerrarse a su
experiencia subjetiva, protegiéndolo asf de un drea de conflicto poten-
cial, El esfuerzo empatico del diagnosticador para cvaluar las circuns-
tancias del paciente y las reacciones del mismo a ellas a la luz de las
reacciones humahas normales, pudiera uno esperar que a menudo le
proporcionan un agudo contraste entre este esfuerzo empitico y su pro-
pia actitud al parecer indiferente o insensible sobre €l mismo o los demas
significantes, La negacion también puede hacerse evidente en la discusin
del paciente de su vida presente y cn la contradiccién entre su situacion
de vida y su reaccién a ella en la entrevista diagnéstica,
Omnipotencia y devaluacion: Tanto la omnipotencia como la devaluacién
son derivaciones de operaciones de escisién que afectan las representa-
ciones del sf mismo y de los objetos y se representan en forma t{pica
por la activacién de estados del yo que reflejan un s{ mismo grandioso,
muy inflado, en relacién con una representacion de los dems despreciada
y emocionalmente degradante. La personalidades narcisistas, un subgru-
po especial de organizacion Ifimite de Ta personalidad, presentan estas
Sa pperaciotiee dele teiyast crema apeeeeanes Eaten precy la de:
Valiiacién pueden quedar manifiestas en las descripciones del paciente
de los demés significantes y sus interacciones con ellos y en su conducta
durante la entrevista diagnéstica. En esta conexi6n, el diagnosticadorDiagnéstico estructural 15
deberfa estar especialmente alerta‘a cualquier indicaci6n sutil o pequefia
de conducta patolégica que pueda obtenerse en los primeros contactos
diagnésticos con el paciente, Considerando que un paciente por lo gene-
ral trata de presentarse en su mejor forma en una situacion nueva (y que,
si no €s asf, pucde cstarse indicando una grave patologia del cardcter),
uno debe concluir que ambas conductas fuertemente inapropiadas, cuan-
do se presenten, y las desviaciones sutiles de la conducta, de otro modo,
“perfectamente normal’, requieren de exploracién en las entrevistas
diagnésticas,
Pruebas de realidad
‘Tanto la organizacion new personalidad como la Ifmite presentan
mantenimiento de d, en contraste con las estructuras de
personalidad psicética. Por lo tanto, mientras el sindrome de difusién de
identidad y la predominencia de las operaciones defensivas primitivas per-
miten la diferenciacién estructural de los trastornos limite de los neurdticos,
la prueba de realidad permite la diferenciacién de Ja organizaci6n Ifmite de
la personalidad de los principales sfndromes psic6ticos, La prucba de realidad
sc define por la capacidad de diferenciar el s{-mismo del no-sf-mismo, lo in-
traps{quico de los orfgenes externos de la percepcién y estfmulos, y la ca-
pacidad para evaluar realistamente el contenido de nuestro propio afecto,
conducta y pensamiento en términos de las normas sociales ordinarias, Clf-
nicamente, la prueba de realidad se reconoce por (1) la ausencia de alucina:
ciones y delitios; (2) un afecto 0 emocién, un'contenido de pensamiento 0
una conducta fuertemente inapropiados o bizarros, y (3) la capacidad pata
empatizar con y de clarificar las observaciones de otras personas de lo que
parece a ellas aspectos inapropiados 0 desconcertantes de las emociones,
conducta o contenido de pensamiento del paciente, en ¢l contexto de las
interacciones sociales ordinarias, La prueba de realidad necesita diferenciar-
se de las alteraciones en la experiencia subjetiva de realidad, que pueden estar
presentes en algan momento en cualquier paciente con una pena psicolégica;
y también de la alteraci6n de la relacién con la realidad que se presenta
en toda la patologfa'del cardcter, asf como en los trastornos psicéticos
més regresivos, Por s{ misma, tiene un valor diagnéstico sélo en formas
muy extremas (Frosch, 1964), ¢Cémo se refleja la prueba de realidad en
la entrevista diagnéstica estructural?
1. La prueba de realidad puede considerarse presente cuando la infor-
macién del paciente indique que él no ha sufrido y no esté sufriendo
de alucinaciones 0 delirios, 0, silos ha tenido en el pasado, que ahora
tiene la capacidad de evaluarlos plenamente, incluyendo la habilidad
para expresar un interés o extrafeza apropiados respecto a dichos fe-
némenos.
2, En los pacientes que no han tenido alucinaciones o delirios, la prueba
de realidad puede ser evaluada al centrarse el entrevistador en forma
precisa sobre cualquier afecto o emocién, contenido de pensamiento
0 conducta inapropiados que puedan observarse, La prueba de reali-
dad se refleja en la capacidad del paciente para empatizar con la per-
También podría gustarte
Abulia
Aún no hay calificaciones
Abulia
3 páginas