UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL
“FRANCISCO DE MIRANDA”
ÁREA CIENCIAS DE LA SALUD
MEDICINA – MICROBIOLOGÍA II
INFECCIONES VIRALES DEL TRACTO RESPIRATORIO
Dra Isabel Paradas Bachilleres:
Montilla María Laura C.I.: 27.834.566
Nuñez María Daniela C.I.: 27.834.282
Ocanto Jexbelly C.I.: 27.986.328
Palumbo Manuel C.I.: 27.675.086
Arrieche María Laura C.I.: 27.431.360
Artigas Sail C.I.: 27.880.984
Barrera Jehssy C.I.: 27.564.918
Benítez Marcos C.I.: 25.644.230
Brizuela Yaidin C.I.: 26.815.288
Casique Karibay C.I.: 25.798.782
IV Semestre Sección 04
Abril; 2021
Mecanismos de transmisión de las enfermedades infecciosas del
tracto respiratorio:
Las enfermedades respiratorias representan un estimado de 75 a 80% de
toda la morbilidad aguda en la población. La mayoría de estas enfermedades
(cerca de 80%) son virales. Si se incluyen los episodios que no requieren
atención médica, el promedio general es tres a cuatro enfermedades por año,
por persona, aunque la incidencia varía en forma inversa con la edad (es decir,
es mayor entre los niños pequeños). La naturaleza estacional también es una
característica; la incidencia es menor en los meses de verano y mayor en el
invierno.
Los virus se diseminan de manera horizontal, de persona a persona, por la
inhalación de aerosoles, por contacto directo con secreciones infectadas, mano
a mano o a través de fomites, y posteriormente son inoculados en la mucosa
nasal o conjuntival; la inoculación en la mucosa oral es una ruta menos
efectiva. Esta vía de diseminación es la más frecuente para la mayoría de los
virus respiratorios, y explica la alta tasa de ataque en contactos familiares. Por
aerosoles es una forma de transmisión para Influenza virus, pero se presume
que puede ocurrir también con Rinovirus y Enterovirus.
A continuación se analizan los mecanismos de transmisión, que son válidos
no sólo para los virus respiratorios, sino para todos los patógenos en general,
detallando las tres formas de transmisión que existen: por contacto, por gotitas
y por aerosoles.
Transmisión por contacto:
Constituye la vía más importante de transmisión de las infecciones
nosocomiales. Puede ser directa o indirecta; cuando el agente pasa
directamente de un individuo infectado a otro susceptible es directa, mientras
que cuando hay un intermediario, animado o inanimado (fomites), es indirecta.
Es el mecanismo de transmisión de los agentes multirresistentes, de la piel, de
todos los patógenos entéricos y en particular del VRS. Frente a este
mecanismo se deben establecer salas con portadores del mismo agente, pero
lo más importante es el lavado de manos. También se recomienda el uso de
guantes y delantal.
Transmisión por gotitas:
Es uno de los mecanismos más importantes en los virus respiratorios. El
patógeno se encuentra suspendido en una gota o partícula acuosa mayor de 5
micrones de diámetro, que es expelida al ambiente al toser, hablar, estornudar
o con procedimientos como la kinesiterapia o la aspiración de secreciones con
fibrobroncoscopía. La cantidad de gotas expelidas depende de varios factores,
pero se destaca la capacidad de excreción del virus por parte del individuo, la
que depende del período de infección en que se encuentre, de la cantidad de
producción de secreciones, del grado de humedad de las vías respiratorias,
etc. Las gotas mayores de 5 micrones son expelidas a menos de 1 metro, o 3
pies. Se ha demostrado que la tasa de ataque se reduce claramente cuando la
distancia entre el individuo susceptible y el infectado es mayor de esta
distancia. Las gotitas pueden depositarse en las mucosas nasal, oral y
conjuntiva para producir replicación, infección y enfermedad. Es el mecanismo
de transmisión para el meningococo, Haemophilus influenzae b,
difteria, Bordetella, neumococo, Estreptococcus pyogenes, la mayoría de los
virus respiratorios como adenovirus, rinovirus, influenza y coronavirus. Para
este mecanismo, las medidas fundamentales son colocar al paciente en una
habitación individual o, en su defecto, con una separación de 1 metro entre los
pacientes, además del uso de mascarilla por el personal, cuando se encuentra
a menos de 1 metro, y por el paciente, en el traslado.
Transmisión por aerosoles:
En este caso, la partícula acuosa mide menos de 5 micrones, lo cual
establece una gran diferencia, porque es capaz de evaporarse fácilmente,
aerosolizarse y permanecer suspendida por un período prolongado en el
ambiente; de hecho, se puede desecar y quedar como una partícula de polvo y
aún ser infectante, según el tipo y virulencia del patógeno en cuestión. El CDC,
en 2004, estableció que este mecanismo de transmisión tiene tres categorías:
Obligado, es decir, que la única vía de transmisión es por aerosoles por
la vía aérea, como ocurre, por ejemplo, con la tuberculosis.
Preferencial, lo que significa que la principal vía de transmisión es por
aerosoles, pero también se describe transmisión por contacto por
gotitas.
Oportunista, en la cual la transmisión por vía aérea está supeditada a
cierto tipo de condiciones ambientales, porque en condiciones naturales
no es la principal forma de diseminación; éste es el caso del coronavirus
humano asociado a SARS y de la influenza, aunque existe alguna
controversia al respecto.
Factores que favorecen las infecciones virales del tracto respiratorio.
Ambientales:
contaminación ambiental dentro o fuera del hogar.
Tabaquismo pasivo.
Deficiente ventilación de la vivienda.
Cambios bruscos de temperatura.
Asistencia a lugares de concentración o públicos.
Contacto con personas enfermas de IRA.
Individuales:
Edad. La frecuencia y gravedad son mayores en menores de un año.
Bajo peso al nacimiento.
Ausencia de lactancia materna.
Desnutrición
Infecciones previas.
Esquema incompleto de vacunación.
Carencia de vitamina A.
Sociales:
Hacinamiento.
Piso de tierra en la vivienda.
Virus más frecuentes causantes de las siguientes infecciones del tracto
respiratorio superior: rinitis, rinofaringitis.
Rinitis:
La rinitis es la manifestación más común del resfriado común. Se caracteriza
por fiebre variable, edema inflamatorio de la mucosa nasal y aumento en la
producción de secreciones mucosas. El resultado neto son grados variables de
obstrucción nasal; la secreción nasal puede ser clara y acuosa al inicio de la
enfermedad, tornándose más viscosa y en ocasiones purulenta conforme la
infección progresa después de 5 a 10 días. Se asocia comúnmente con el
rinovirus que es un grupo de los picornavirus que se aloja en el aparato
respiratorio y se aíslan sobretodo en la nariz y faringe. También se asocia con
esta patología al Coronavirus que son virus de RNA de gran tamaño con
envoltura y que además de esto, producen resfriados comunes y se les ha
atribuido participación en la gastroenteritis de lactantes.
Rinofaringitis:
La rinofaringitis aguda, también conocida como “resfriado común” es una
enfermedad universal, infecto-contagiosa, autolimitada, y de carácter benigno
con un cuadro clínico que dura generalmente de 3 a 7 días y se resuelve en su
totalidad entre 1 y 2 semanas. Su etiología es predominantemente viral y los
agentes más importantes son el rinovirus, el coronavirus y el VRS (virus
sinsitial respiratorio), siendo los responsables de la mayoría de estos procesos
infecciosos tanto en niños como en adultos.
Virus implicados en las infecciones del tracto respiratorio:
Virus de la influenza:
Son virus de la familia Orthomixoviridae (mixo=afín a la mucina), del género
Influenzavirus, el virión es redondeado y posee las siguientes características:
Contienen nueve proteínas estructurales diferentes es esférico y pleomorfico,
un nucleocapside helicoidal, una capside formada por 5 proteínas: La
nucleoproteína (NP) que se asocia al RNA viral para formar una estructura de
ribonucleoproteína (RNP) de 9 nm de diámetro que asume una configuración
helicoidal y forma la nucleocápside viral. Tres proteínas de gran tamaño (PB1,
PB2 y PA) que se unen al RNP viral e intervienen en la transcripción y
replicación del ácido ribonucleico. Y la proteína de la matriz (M1) que forma una
capa por debajo de la envoltura lipídica del virus, es importante en la
morfogénesis de la partícula (en el ensamblaje) y es un componente principal
del virión. Finalmente su genoma es un ARN- monocatenario de 8 segmentos
(influenza A y B) y de 7 segmentos (influenza C)
Se produce un reensamble genético, cuando una célula se infecta
simultáneamente con dos virus diferentes en un determinado tipo;
ensamblándose segmentos del gen progenitor en viriones de la progenie
(mezcla de 8 segmentos: solo el tipo A y B). Produciéndose cambios súbitos en
los antígenos de la superficie viral, una propiedad que explica las
características epidemiológicas de la influenza y plantea importantes
dificultades para el desarrollo de las vacunas.
Contiene una envoltura lipídica derivada de la célula rodea a la partícula
viral. Compuesta por dos glucoproteínas codificadas por el virus: la
hemaglutinina (HA) que es responsable de la unión de la célula hospedadora,
entrada del virus y de la fusión de la membrana celular de una célula infectada
con la de una célula sana. Es el principal antígeno, además tiene la capacidad
de aglutinar eritrocitos, de allí su nombre. Su variabilidad permite originar
nuevas cepas. Y la neuraminidasa (NA) que destruye el ácido sálico celular y
remueve el ácido neuraminico de la mucina, (abriendo camino al virus a través
de la capa de mucina en las vías respiratorias para llegar a las dianas celulares
epiteliales). Que consta de cuatro monómeros idénticos. La NA funciona al final
del ciclo de replicación viral. Ademas facilitan la gemación. La proteína del
canal iónico de M2 y la del NS2 también están presentes en la envoltura pero
sólo algunas copias por partícula.
La envoltura se inserta en la envoltura y están expuestas como espigas de
unos 10 nm de longitud en la superficie de la partícula. Estas dos
glucoproteínas de la superficie son antígenos importantes que determinan la
variación antigénica de los virus de la influenza y la inmunidad del hospedador.
Variabilidad: La clave del potencial epidémico de este virus reside en la gran
variabilidad de las dos glicoproteínas de superficie, la HA y la NA. Por eso tan
pronto como se genera una respuesta inmune en la población aparece un
“nuevo virus" que la elude. Siendo posible hasta el momento actual controlarla
por medio de la vacunación. Solamente los virus de influenza tipos A y B
causan enfermedad relevante clínicamente. Los virus de influenza A. son
además subdivididos sobre la de sus dos antígenos superficiales la
hemaglutinina (HA) y la neuraminidasa (NA) Las cepas de influenza que han
afectado al humano son: A(H1N1). A(H2N2) y A(H3N2).En el 2004 el virus de
la influenza aviar A(H5N 1) fue aislado de humanos en Hong Kong. El cual
provocó una alta mortalidad. Los virus del tipo A pueden infectar además,
caballos, cerdos, una larga variedad de aves y al humano: mientras que el tipo
B infecta humanos solamente.
Existen 3 tipos distintos del virus:
A: sufre mayores variaciones antigénicas, pandémicas y epidémicas.
(H1N1, H2N2, H3N2), las cepas se localizan en cerdos caballos y aves
además de humanos.
B: sufren pequeños cambios antigénicos, produce brotes epidémicos.
Solo en humanos.
C: relativamente estable, enfermedad esporádica. Solo en Humanos
Los tres tipos de virus de la influenza muestran deriva antigénica
(variaciones menores) sin embargo, sólo la influenza A experimenta una
variación antigénica (variación mayor), probablemente porque los virus de tipos
B y C están restringidos al ser humano, en tanto que los virus de la influenza A
relacionados se encuentran en otros mamíferos y en aves. Además, el tipo A
tiene tropismo de especie.
Patogenia: La patogenia consiste en lo siguiente: entrada del virus al
organismo mediante la inhalación de aerosoles por la vía respiratoria superior o
por el contacto con las manos o superficies contaminadas. Algunas células del
epitelio respiratorio se infectan si las partículas virales depositadas evitan su
eliminación por el reflejo tusígeno y evaden la neutralización por los
anticuerpos IgA específicos preexistentes o la inactivación por inhibidores
inespecíficos presentes en las secreciones de la mucosa. Pronto se producen
viriones descendientes y se diseminan a las células adyacentes donde se
repite el ciclo de replicación. La NA viral reduce la viscosidad de la película de
moco en el sistema respiratorio, dejando desnudos los receptores de la
superficie celular y favoreciendo la diseminación del líquido que contiene virus
a las porciones inferiores del sistema respiratorio.
Lisis y necrosis del epitelio ciliado
Descamación del epitelio columnar, sin modificación de la capa basal.
Pérdida del epitelio del árbol traqueobronquial (hemorragias, formación
de membranas hialinas, infiltrados PMN).
El INF es detectable en las secreciones respiratorias aproximadamente un
día después que comienza la eliminación del virus. Los virus de la influenza
son sensibles a los efectos antivirales del interferón y se cree que la respuesta
de éste contribuye al restablecimiento del hospedador tras la infección. Durante
otras una a dos semanas no se pueden detectar anticuerpos específicos y
respuestas mediadas por las células. La recuperación completa de la lesión
celular probablemente tarda un mes. La lesión viral del epitelio del sistema
respiratorio reduce su resistencia a los invasores bacterianos secundarios,
sobre todo estafilococos, estreptococos y Haemophilus influenzae.
Fisiopatología: Influenza no complicada: Escalofríos, fiebre, cefalea,
mialgias, anorexia, tos seca, rinitis odinofagia (cuadro viral común). Neumonía
viral primaria. Neumonía bacteriana secundaria. Síndrome de Reye
(encefalopatía con degeneración grasa del hígado, no tomar aspirina).
Duración de 3-4 días. Inmunidad especifica subtipo IgA, protege por dos años.
Tos seca. Tos húmeda y secreción nasal
Virus de la Parainfluenza
Son virus de la familia Paramixoviridae (mixo=afín a la mucina), del género
Paramixovirus, Los paramixovirus comprenden los microorganismos más
importantes de las infecciones respiratorias de lactantes y niños pequeños
(virus sincitial respiratorio y los virus de la parainfluenza), así como los
microorganismos causantes de dos de las enfermedades contagiosas más
frecuentes en la infancia (parotiditis y sarampión). Las partículas son lábiles
pero muy infecciosas. El virión es esférico, polimórfico, en total posee 6
proteínas y se compone de un nucleocapside helicoidal, una capside que
contiene 3 de las 6 proteínas estructurales. Tres proteínas forman complejos
con el RNA viral: la nucleoproteína (N) que forma la nucleocápside helicoitdal y
representa la proteína interna principal y otras dos grandes proteínas
(designadas P y L), que intervienen en la actividad de la polimerasa viral que
funciona en la transcripción y la replicación de RNA. Su genoma es ARN-
monocatenario NS y tiene una envoltura lipídica derivada de la célula rodea a la
partícula viral. Compuesta por las 3 proteínas restantes, dos glucoproteínas
(HN) y una proteína de la matriz (M), además una funcional la glicoproteína de
fusión (F) codificadas por el virus).
Existen 4 tipos de Parainfluenza que son:
VPI 1: Produce Crup Epidémico Bronquiolitis Y Traqueobronquiolitis,
Neumonía.
VPI 2: igual a VPI 1.
VPI 3: bronquiolitis (segunda causa después de VSR) y neumonía.
VPI 4 (4a, 4b): que producen infecciones respiratorias leves.
Mecanismo de transmisión: contacto directo con secreciones respiratorias,
menos frecuente inhalación de aerosoles contaminados. Las infecciones
pueden presentarse a través de la nariz y de los ojos.
Periodo de incubación: 2-6 días.
Periodo de transmisibilidad: 1 semana enfermedad activa.
Patogenia: La patogenia ocurre de la siguiente manera: Ingreso del virus por
las secreciones nasales o por inhalación de aerosoles. La infección puede
afectar sólo a la nariz y la garganta, y producir un síndrome de “resfriado
común” inocuo. Sin embargo, la infección puede ser más extensa y, sobre todo
con los tipos 1 y 2, puede afectar a la laringe y a la porción superior de la
tráquea, dando lugar a laringotraqueobronquitis (crup). La replicación viral y la
activación de los receptores hace que el virus tenga los siguientes efectos:
Efecto citopatico en células del epitelio ciliado
Infiltrado inflamatorio peribronquial
Edema bronquial y secreciones de moco
Fisiopatología: La manifestación clínica se reduce así a un cuadro catarral,
acompañado ocasionalmente de febrícula y faringitis. Frecuentemente se
produce también un ligero compromiso bronquial.
VPI 1 y 2: resfriado, crup severo y bronquitis.
VPI 3: Crup, neumonía, bronquitis severa, resfriado común.
VPI 4 (4a, 4b): Resfriado común.
Virus Sincitial Respiratorio
El virus sincitial respiratorio es la causa más importante de infecciones
respiratorias bajas en lactantes y niños pequeños, por lo general superando a
otros microorganismos patógenos como la causa de bronquiolitis y neumonía
en los lactantes menores de un año de edad. Se estima que contribuyen a casi
un 25% de las hospitalizaciones de niños debidas a enfermedades
respiratorias. Son virus de la familia Paramixoviridae (mixo=afín a la mucina),
del género Pneumovirus. El virión es esférico y pleomorfico, contiene un
nucleocapside helicoidal una capside similar al anterior, proteica, la
nucleoproteína (NP), una polimerasa (proteína L) y una proteína fosforilada (P),
que colaboran entre sí para dirigir la replicación y transcripción viral, un
genoma ARNNS- monocatenario y una envoltura que contiene las proteínas G
(que une el virus a la célula), y la F (promueve la entrada por fusión y
diseminación de una célula a otra)
Ciclo biológico
Puerta de entrada: mucosa nasal, conjuntiva y boca.
Mecanismo de transmisión: contacto directo con secreciones respiratorias, e
inhalación de aerosoles contaminados.
Periodo de incubación: 4-5 días.
Periodo de transmisibilidad: 1-3 semana enfermedad activa. Puede
permanecer por meses en inmunocomprometidos.
La incubación es lenta porque afecta la vía respiratoria inferior
Patogenia: Las características de la infección por el VRS se encuentran
íntimamente vinculadas con la edad del huésped. La infección se inicia por
multiplicación del virus a nivel de las células epiteliales del tracto respiratorio
superior, no progresando habitualmente al inferior
I. Entrada del virus.
II. Multiplicación viral directa en la mucosa respiratoria.
III. Paso del virus de una célula a la vecina por continuidad celular.
IV. Desciende hasta la tráquea y los bronquios produce: Necrosis. Edema.
Infiltrado inflamatorio. Atelectasis (rotura alveolar), haciendo que el pulmón sea
una bolsa única. (Obstrucción respiratoria)
Fisiopatología: Resfriado común en adultos Bronquiolitis febril en lactantes
escolares Neumonía en lactantes. Los niños que padecen bronquiolitis y
neumonía por el VSR durante la lactancia a menudo manifiestan episodios
recidivantes de enfermedad sibilante por muchos años. No se ha demostrado
ninguna relación causal entre las infecciones por el VSR y las anomalías a
largo plazo. El VSR es una causa importante de otitis media. Se estima que 30
a 50% de los episodios que ocurren durante el invierno en los lactantes se
deben a infección por tal partícula viral.
Virus Paramyxoviridae
Taxonomía: la familia Paramyxoviridae tiene 3 géneros principales: Morbilivirus:
genero del virus del sarampión. Paramyxovirus: genero del virus paragripal 1-4
y del virus de la parotiditis. Pneumovirus: genero del VSR.
Biología: Se caracterizan por ser viriones esféricos de 150-300nm,
envueltos, que van a poseer 6 glicoproteínas. RNA 1%, proteínas 73% lípidos
20% y carbohidratos 6 %.
Nucleocapside: helicoidal de 18 nm.
Capside: formada por 3 proteínas que forman complejo con el núcleo,
nucleoproteína (N) y las proteínas P y L.
Genoma: ARN -, lineal, no segmentado 16-20 kb, sintetiza 6 proteínas
estructurales en la mayoría.
Envoltura: Se caracterizan por poseer 3 proteínas de envolturas:
M: de la matriz.
La hemaglutinina y neuraminidasa. (HN): presente en todos los virus, puede
o no tener actividad neuraminidasa. La neuraminidasa (N): el virus del
Sarampión no tiene esta actividad, lo que le permite realizar una diseminación
fuera de la puerta de entrada.
La glicoproteína F: que permite la fusión.
Estos patógenos producen algunas enfermedades importantes muy
conocidas. El virus del sarampión provoca una infección generalizada
potencialmente grave que se caracteriza por un exantema maculopapuloso
(rubeola). Los virus parainfluenza y los metapneumovirus causan infecciones
de las vías respiratorias superiores e inferiores, principalmente en niños, como
resfriado común, faringitis, laringotraqueobronquitis, bronquitis, bronquiolitis y
neumonía. El virus de la parotiditis origina una infección sistémica cuya
manifestación clínica más evidente son las paperas. El VRS ocasiona
infecciones leves de las vías respiratorias superiores tanto en niños como en
adultos, aunque A en los recién nacidos puede provocar neumonías
potencialmente mortales. Los virus del sarampión y de la parotiditis solamente
tienen un serotipo, por lo que una vacuna atenuada confiere una protección
eficaz. En algunos países desarrollados, la aplicación con éxito de programas
de vacunación basados en vacunas atenuadas contra el sarampión y la
parotiditis las han convertido en enfermedades infrecuentes. En especial, estos
programas han hecho posible la eliminación casi total de las secuelas graves
del sarampión en estos países.
Metaneumovirus Humano (Mpvh)
El metaneumovirus humano es un miembro recientemente descrito de la
subfamilia Pneumovirinae. La utilización de técnicas de RTPCR ha sido y
continua siendo el método empleado para detectar y distinguir los
metaneumovirus de otros virus patógenos respiratorios. Su identidad se
desconocía hasta hace poco tiempo como consecuencia de las dificultades
inherentes a su crecimiento en cultivos celulares. El virus es ubicuo y
prácticamente todos los niños de 5 años han contraído una infecci6n por este
patógeno y son seropositivos. Las infecciones por metaneumovirus humano, de
forma semejante a las de su pariente el VRS, pueden ser asintomáticas,
originar un cuadro semejante al resfriado común o bien dar lugar a una
bronquitis grave y neumonía. Los niños seronegativos, los ancianos y los
sujetos inmunodeprimidos presentan un riesgo de padecer la enfermedad. Es
probable que el metaneumovirus humano cause un 15% de los resfriados
comunes en niños, en especial en los aquejados de otitis media. Entre los
signos de la enfermedad suelen figurar la tos, la irritaci6n de garganta, la
rinorrea y la fiebre elevada. Alrededor de un 10% de los pacientes afectados
por una infección por este virus presenta estertores, disnea, neumonía,
bronquitis o bronquiolitis. Como sucede en otros patógenos implicados en el
resfriado común, por lo general no se efectúa una identificación en el
laboratorio del virus, aunque se puede llevar a cabo a través de la RTPCR. Las
medidas complementarias constituyen el único tratamiento disponible para
estas infecciones.
Adenovirus
Taxonomía: Son virus de la familia Adenoviridae, del género Adenovirus y
Mastadenovirus
Nucleocapside: Icosaedrica de 70-90nm.
Capside: En la cápside hay 2 tipos de capsómeros, los Hexones con
proteínas que estimulan la producción de anticuerpos neutralizantes y los
Pentones localizados en los vértices de la cápside, de donde salen las fibras o
proyecciones que semejan antenas, producen hemaglutinación y son
específicas de serotipos Genoma: ADN de doble cadena lineal
Ciclo biológico
Puerta de entrada: mucosa respiratoria, conjuntiva y boca
Mecanismo de transmisión: contacto directo con secreciones respiratorias, e
inhalación de aerosoles contaminados. Vía fecal-oral (serotipo 40-41)
Periodo de incubación: días a semanas.
Periodo de transmisibilidad: enfermedad activa
La incubación es lenta porque es un virus ADN de replicación lenta.
Patogenia: Replicación viral en mucosa respiratoria, conjuntiva e intestino
delgado. Luego del ingreso del virus por las vías mencionadas, ellos parecen
ser capaces de por lo menos tres tipos de interacción con las células del
huésped:
I. La primera es una infección lítica, en la cual se verifica un ciclo de
replicación completo, ocurriendo en el hombre a nivel de las células epiteliales.
La misma da como resultado la muerte celular con la producción de 10.000 a 1
millón de viriones por célula, siendo entre un 1 y un 5% infecciosos.
II. La segunda es una infección latente o crónica que involucra a células
linfáticas, librándose sólo una pequeña cantidad de virus, siendo la muerte
celular sobrepasada por la multiplicación dando como resultado una infección
no evidente. No se han establecido claramente los mecanismos que la
producen. Son producidas por virus del grupo C.
III. Por último, la transformación oncogénica, durante la cual se producen
sólo los primeros pasos de la replicación viral.
El ADN es así aparentemente integrado al ADN celular y replicado con él, pero
no se producen viriones infecciosos.
Produce inmunidad prolongada y duradera. No suelen diseminarse más allá
de los ganglios linfáticos regionales. Los virus del grupo C persisten como
infecciones latentes durante años en las adenoides y las amígdalas y son
eliminados en las heces durante muchos meses después de la infección inicial.
Entre loe 47 serotipos, los más comunes son los del 1 al 7, que producen
enfermedad respiratoria alta en niños y adultos jóvenes; de éstos el 1, 2, 5 y 6
pueden persistir en el tejido adenoidal y tonsilar en forma latente en el 50% de
los niños afectados, excretándose por meses sin ninguna sintomatología Otros
serotipos comunes son el 11, 21, 35, 37, y 40. Estos virus son de interés en
biología molecular por su capacidad de causar tumores en animales, por
transformación oncogénica de las células en cultivo celular, su propiedad de
latencia en diferentes tipos de células y su utilidad como vectores para
introducir genes extraños a ellas.
Rinovirus
Los Rinovirus humanos continúan siendo los agentes más estrechamente
vinculados con el resfrío común, una de las enfermedades más frecuentes en
el hombre. Los rinovirus también son causa de casi la mitad de las
exacerbaciones de asma. Son los microorganismos que se aíslan con mayor
frecuencia en personas con enfermedades respiratorias altas leves. Suelen
aislarse de secreciones nasales pero también de las secreciones faríngeas u
orales. Constituyen uno de los cuatro géneros de la familia Picornaviridae,
compartiendo las características básicas de los Enterovirus, diferenciándose de
estos por su inactivación a pH ácido. Su temperatura óptima es de unos 33 o
35ºC, que corresponde con la de las fosas nasales.
En la actualidad se considera que el rinovirus humano 87 es el mismo
serotipo que el enterovirus humano 68. Los rinovirus humanos se pueden
dividir en grupos de receptores mayores y menores. Los virus del grupo mayor
utilizan la molécula de adherencia intercelular-1 (ICAM-1, intercellular adhesion
molecule) como receptor y los del grupo menor se unen a miembros de la
familia del receptor de lipoproteína de baja densidad (LDLR, low-density
lipoprotein receptor).
Nucleocapside: Icosaedrica
Capside: conformada por proteínas numeradas desde la VP1 a la VP4
Genoma: ARN monocatenario sencillo +
Ciclo biológico
Puerta de entrada: mucosa respiratoria, conjuntiva.
Mecanismo de transmisión: contacto directo con secreciones respiratorias, e
inhalación de aerosoles contaminados.
Periodo de incubación: 2-4 días
Periodo de transmisibilidad: hasta 6 días mientras la enfermedad este activa
La replicación es común a la de un picornavirus (ver hepatitis A)
Fisiopatogenia: Ocurre en el citoplasma de las células.
I. Adhesión: El virión se adhiere a un receptor específico en la membrana
plasmática. Los receptores de rinovirus humanos son miembros de la
superfamilia del gen de la inmunoglobulina.
II. Cambio conformacional del virión que da por resultado la liberación del
RNA viral hacia el citosol de la célula. VPg es retirado del RNA viral y se asocia
con los ribosomas.
III. La traducción: El RNA viral infectante se traduce en una poliproteína, que
es desdoblada en fragmentos por las proteinasas codificadas en la poliproteína.
IV. La polimerasa de RNA producen las proteínas de replicación para la
síntesis de nuevo RNA viral. La tira de RNA viral infectante se copia y esa tira
complementaria sirve de plantilla para la síntesis de nuevas tiras de polaridad
positiva. Se generan muchas tiras codificantes a partir de cada plantilla de tiras
de polaridad negativa.
V. La maduración implica varios pasos de desdoblamiento. La proteína P1
precursora de la envoltura es desdoblada para formar agregados de VP0, VP3
y VP1. Cuando se alcanza una concentración adecuada, estos “protómeros” se
ensamblan en pentámeros que empacan VPg-RNA de polaridad positiva para
formar “proviriones”. Los proviriones no son infecciosos hasta que un
desdoblamiento final modifica VP0 a VP4 y VP2. Las partículas de virus
maduras son liberadas cuando la célula hospedadora se desintegra. El ciclo de
multiplicación en la mayoría de los picornavirus tarda 5 a 10 h.
I. El virus entra en las vías aéreas superiores
II. Se distribuye a las células vecinas
III. Origina lisis, descamación lo que conlleva a una consiguiente inflamación
Todo esto se resume en sintomatología del resfriado común La inmunidad
para cada subtipo puede durar hasta por 2 años.
Coronavirus
Los coronavirus son virus de RNA de gran tamaño con envoltura. Los
coronavirus humanos producen resfriados comunes y se les ha atribuido
participación en la gastroenteritis de lactantes. Un coronavirus nuevo se
identificó como la causa de un brote epidémico mundial de un síndrome
respiratorio agudo grave (SARS, severe acute respiratory syndrome) en 2003.
Los coronavirus producen enfermedades de importancia económica en los
animales domésticos; en animales inferiores establecen infecciones resistentes
en sus hospedadores naturales. Los virus humanos son difíciles de cultivar y
por tanto tienen una caracterización más deficiente.
Taxonomía: Son virus de la familia Coronaviridae del género Coronavirus (2
serotipos) y Torovirus
El virión es esférico de 120-160 nm
Nucleocapside: Helicoidal
Genoma: ARN monocatenario sencillo +
Envoltura: Con espigas grandes distribuidas en formas de petalos
Es el agente causal del síndrome respiratorio agudo severo (SARS)
Clasificación
Grupo I: incluye diversos CoV animales, y el CoV229e Y NL63 en
humanos.
Grupo II: comprende a animales, el COV-OC43 humano, o quizás el
distintamente relacionado SARS-CoV
Grupo III: comprende CoV avarios
Recientemente, se aisló un nuevo serotipo conocido como MERS-CoV
(Síndrome respiratorio del Medio Oriente). 57
Ciclo biológico
Puerta de entrada: mucosa respiratoria.
Mecanismo de transmisión: contacto directo con secreciones respiratorias, e
inhalación de aerosoles contaminados.
Periodo de incubación: 2-5 días
Periodo de transmisibilidad: mientras la enfermedad este activa
Patogenia: Replicación
I. Endocitosis mediada por receptores.
II. Se producen los transcritos virales.
III. La polimerasa viral recién sintetizada permite la replicación en el
citoplasma.
IV. Las nucleocápsides experimentan gemación a través de las membranas
de retículo endoplásmico rugoso y el aparato de Golgi en zonas que contienen
las glucoproteínas virales. Los viriones maduros
luego son transportados en vesículas a la periferia celular para su salida o
pueden esperar hasta que las células mueran y entonces ser liberados, Sale
por exocitosis y adquiere la envoltura
Los coronavirus tienden a ser muy específicos de especies. La mayor parte
de los coronavirus y animales conocidos muestran un tropismo para las células
epiteliales del sistema respiratorio o del tubo digestivo. Las infecciones por
coronavirus en el ser humano suelen mantenerse limitadas a las vías
respiratorias altas.
El virus del SARS probablemente se originó en un hospedador no humano,
muy posiblemente murciélagos, se amplificó en civetas de palmera y se
transmitió al ser humano en los mercados de hígado animal. Los murciélagos
de herradura chinos son reservorios naturales de coronavirus similares al del
SARS.
I. Infectan las vías aéreas superiores
II. En tráquea, producen destrucción de las células ciliadas que conlleva a la
pérdida del movimiento ciliar.
Virus más frecuentes causantes de las siguientes infecciones de
laringitis, laringotraqueíris, laringotraqueobronquitis, bronquitis,
bronquiolitis, neumonía.
Laringitis: Las laringitis agudas son enfermedades inflamatorias muy
frecuentes de la mucosa laríngea y de instauración rápida. La inflamación
produce molestias faringolaríngeas y disfonía autolimitada. La mayor parte de
las laringitis agudas son de causa vírica en el contexto de una infección de las
vías respiratorias altas. Se producen en meses invernales, a veces de forma
epidémica por el Virus parainfluenza 1, virus parainfluenza 2, Virus de la gripe
Adenovirus y/o Virus de Epstein-Barr
Laringotraqueítis: La laringotraqueítis (crup) es un síndrome respiratorio
febril caracterizado por estridor, tos perruna, disfonía (ronquera) y otras
manifestaciones asociadas a la obstrucción aguda, por espasmos y edema, de
la laringe y tráquea. La principal causa de esta entidad es una infección vírica
de la región subglótica de la laringe, dando lugar a un edema e inflamación
local que determina la obstrucción de las vías aéreas superiores. El principal
virus implicado es el virus de la parainfluenza tipo 1, que representa cerca del
70% de todos los casos y que puede ocasionar brotes epidémicos. Sin
embargo, también se han implicado al resto de virus respiratorios, como el virus
respiratorio sincitial, los adenovirus, los virus gripales y el resto de tipos del
virus de la parainfluenza.
Laringotraqueobronquitis: Otra de las variantes del crup, al igual que
laringotraqueítis es un síndrome respiratorio causado principalmente por el
Virus parainfluenza 1 y Virus parainfluenza 2, aunque también puede ser
causado por el virus de la gripe, Adenovirus y/o Virus de Epstein-Barr
Bronquitis: Se manifiesta por congestión y edema de la mucosa bronquial
con hipersecreción, causada casi siempre por virus, principalmente por
Adenovirus, Virus de la influenza, virus de la parainfluenza, VRS y rinovirus.
Bronquiolitis: La bronquiolitis aguda es la infección del tracto respiratorio
inferior más frecuente en los lactantes, entre los que tiene una incidencia anual
del 10% y una tasa de ingreso de entre el 2 y el 5%, con un incremento
importante en los últimos años. El virus respiratorio sincitial (VRS) es el virus
detectado con más frecuencia en pacientes con bronquiolitis, seguido por
rinovirus, bocavirus (HBoV), adenovirus, metapneumovirus (hMPV), y con
menos frecuencia parainfluenza y virus de la gripe.
Neumonía: La neumonía es un tipo de infección respiratoria aguda que
afecta a los pulmones. Se transmite generalmente por contacto directo con
personas infectadas. Y puede ser causada por VRS, Virus de parainfluenza y
virus de la gripe.
Métodos para el diagnostico de las infecciones virales del tracto respiratorio.
Los métodos de diagnóstico microbiológico de la IRA de etiología viral son el
aislamiento en cultivo celular, la detección de antígenos y de ácidos nucleicos,
y la serología.
Recogida de las muestras
La sensibilidad de una prueba de laboratorio para el diagnóstico se
encuentra principalmente condicionada por el tipo de muestra, momento de la
historia natural de la infección en el que se recoge, y de su transporte y
conservación. La correcta recogida de las muestras más óptimas para el
diagnóstico, realizado de forma temprana después de la aparición de los
síntomas, es un requisito previo para un diagnóstico de laboratorio fiable de la
infección respiratoria. El principal requisito necesario a la hora de valorar las
muestras obtenidas a partir del tracto respiratorio es que estas deben contener
el mayor número posible de células epiteliales ciliadas, donde los virus
respiratorios replican. En este sentido, las muestras más apropiadas son el
frotis de faringe o nasofaringe y los lavados o aspirados nasales o bronquiales.
En los niños, un aspirado nasofaríngeo es la muestra de elección, pero debido
a las molestias en su obtención, en los adultos se acostumbra a obtener un
frotis nasal y faríngeo, el cual posee una menor sensibilidad que el aspirado
nasofaríngeo, pero mayor a la de un frotis faríngeo o faringoamigdalar. En caso
de infección del TRI, la obtención de una muestra del foco de infección es lo
más representativo. Sin embargo, debido a la dificultad de su obtención, suelen
utilizarse muestras de TRS para establecer el diagnóstico. Debe tenerse en
cuenta la elevada posibilidad, en estos casos, de obtener un resultado
falsamente negativo.
La recogida de la muestra debe ser realizada antes de 48 a 72 h del
comienzo de los primeros síntomas debido a que el período de excreción viral
de los virus respiratorios es en general muy corto, y es durante los primeros
días después del inicio de los síntomas cuando la carga viral excretada es
máxima. El transporte de las muestras al laboratorio debe realizarse en un
plazo de entre 24 y 48 h a una temperatura de entre 2 y 8 °C, con objeto de
asegurar la viabilidad de las partículas virales o la integridad del material
genético. Para la óptima conservación es recomendable utilizar un medio de
transporte adecuado, que consiste en una solución salina a pH neutro con
estabilizadores de proteínas, como el suero bovino fetal, y soluciones
antibióticas (penicilina, estreptomicina y anfotericina B) que inhiben el
crecimiento de bacterias y hongos. Si la muestra no puede ser procesada
dentro de las primeras 48 h, la muestra debe ser congelada a –70 °C. El
aislamiento o detección de los virus respiratorios está altamente condicionado
al tipo de muestra utilizado y a su conservación y transporte. Estos factores
explicarían la gran variabilidad observada en los estudios de incidencia para los
diferentes virus respiratorios publicados hasta el momento.
Aislamiento mediante cultivo celular
De los primeros métodos de diagnóstico virológico disponibles hay que
destacar el aislamiento de virus en cultivo celular. Hasta la amplia aceptación
de los métodos moleculares para el diagnóstico de los virus respiratorios por su
mayor sensibilidad, especificidad y reproducibilidad, el aislamiento viral en
cultivo celular se había considerado el método de referencia. El tipo, la
recogida, el transporte y la preparación de las muestras clínicas son factores
muy importantes a considerar en el aislamiento de los virus en cultivo celular,
especialmente en el caso de algunos virus respiratorios que son
particularmente lábiles. El principal objetivo de estos procedimientos es
conservar el título viral y la infectividad en unos valores óptimos hasta el
momento de la inoculación. Las muestras respiratorias son previamente
descontaminadas de la flora acompañante mediante el uso de soluciones de
antibióticos y antifúngicos, antes de ser inoculadas en las diferentes líneas
celulares (HeLa, HEp-2, Vero, LLC-MK2, MDCK, MDCK-Siat1, MRC-5, etc.)
según el virus que se pretenda aislar. La detección de la replicación viral se
realiza mediante la observación del efecto citopático sobre las células del
cultivo. La identificación del virus aislado en cultivo celular puede realizarse por
diferentes métodos, como la inhibición de la hemaglutinación, la
inmunofluorescencia (IF) y la detección de actividad neuraminidasa, siendo la
IF la más ampliamente utilizada. La confirmación mediante PCR específica no
se considera recomendable, ya que en los casos de muestras con elevada
carga viral podría detectarse el material genético de la muestra inoculada y no
el del virus aislado. Después de la inoculación de la muestra, a las 24-48 h y
antes de la aparición del efecto citopático se puede detectar la presencia de
proteínas virales por IF. En el caso de los virus de la gripe, el aislamiento
también es posible utilizando huevos embrionados vivos de gallina, inoculando
la muestra previamente descontaminada en el interior de la cavidad alantoidea
o amniótica. Una vez finalizada la incubación se debe confirmar el aislamiento
viral mediante hemaglutinación o detección de la actividad neuraminidasa, tal y
como haríamos con un aislamiento en cultivo celular.
Detección de antígenos mediante inmunofluorescencia
Hay diferentes métodos basados en la detección de antígeno que, a pesar
de presentar una menor sensibilidad y especificidad respecto de los métodos
moleculares, permiten un diagnóstico más rápido y sencillo. Estos métodos
rápidos, basados en la inmunocromatografía capilar, el enzimoinmunoanálisis
de membrana o la IF, permiten la detección de virus respiratorios en pocos
minutos. Estos métodos rápidos presentan valores predictivos positivos más
elevados cuando se realizan durante los períodos de mayor prevalencia, por
ejemplo, durante los brotes epidémicos. Los métodos de detección de antígeno
mediante IF permiten detectar hasta 8 de los virus respiratorios más comunes.
Esta técnica consiste en la detección directa o indirecta de los antígenos virales
mediante anticuerpos marcados con fluoresceína, examinando la preparación
de la muestra bajo un microscopio de fluorescencia. Generalmente se
acostumbra a utilizar primero una mezcla de anticuerpos dirigidos contra cada
uno de los 8 virus respiratorios. En el caso de observar células con marcado
fluorescente, se procede a trabajar por separado con cada uno de los
anticuerpos monoclonales específicos para los diferentes virus respiratorios, de
forma que se pueda confirmar el diagnóstico. Este método puede usarse tanto
en muestra directa como en cultivo celular. La especificidad de la prueba de
detección de antígeno mediante IF es alta, siempre dependiente de la
experiencia del profesional que la realiza, pero las sensibilidades pueden variar
de un mínimo del 50 al 80% en comparación con las pruebas de amplificación
de ácidos nucleicos. Como desventaja cabe destacar que no esté disponible
para algunoa virus que también son causa importante de enfermedad
respiratoria, como BoV, CoV, HVPI-4 y HRV3.
Métodos moleculares para la detección de virus respiratorios
Los métodos de amplificación molecular mediante PCR en sus diferentes
versiones, para la detección de virus respiratorios han permitido incrementar de
manera considerable el número de muestras respiratorias en las que se detecta
la presencia de alguno de los virus respiratorios, contribuyendo a mejorar el
conocimiento de las patologías en las que están implicados estos virus y su
epidemiología. Así, el diagnóstico virológico molecular ha adquirido una
importancia creciente con el desarrollo de nuevos ensayos moleculares, en
algunos casos capaces de detectar simultáneamente múltiples virus
respiratorios. Este hecho es especialmente relevante en los virus que no
pueden ser aislados en cultivo celular o bien su aislamiento es difícil. También,
las técnicas de secuenciación permiten la realización de estudios adicionales
de genotipado, de epidemiología molecular y de detección de mutaciones
asociadas a resistencia a los antivirales, por citar algunos ejemplos. Los
métodos moleculares tienen un gran número de ventajas sobre otros métodos
de diagnóstico. Demuestran una sensibilidad superior, hasta 5 veces superior,
a los métodos convencionales en la detección de virus poco viables o difíciles
de aislar en cultivo celular o que están presentes en pequeñas cantidades. Esta
mayor sensibilidad incrementa la capacidad para detectar virus respiratorios en
muestras de pacientes adultos que, a diferencia de los niños, presentan una
menor carga viral. Sin embargo, el gran reto es poder determinar si un virus
detectado en el TRS o TRI es el causante de la enfermedad respiratoria.
Métodos serológicos
Las técnicas serológicas permiten confirmar una IRA mediante la detección
de anticuerpos específicos en suero frente a un determinado virus. Los
ensayos utilizados con mayor frecuencia son la reacción de fijación del
complemento, la inhibición de la hemaglutinación y la seroneutralización. Sin
embargo, la necesidad de obtener sueros pareados (fase aguda y
convaleciente) hace que la realización de estas técnicas resulte de poca
utilidad en el manejo clínico del paciente. Su realización acostumbra a limitarse
a estudios seroepidemiológicos y de seroprotección poblacional retrospectivos.
Prevención y control de las infecciones virales del tracto respiratorio
Contra infecciones virales por Influenza y Parainfluenza:
Vacuna, conformada por virus inactivados serotipos A, H3N3 A H1N1 y B.
Vacunar individuos en riesgo > 65 años adultos, niños con problemas
pulmonares, cardiacos crónicos, disfunción renal, y hemoglobinopatías.
Vacunación anual. Contraindicación en alérgicos al huevo. En caso de
Parainfluenza se trata con ribavirina que inhibe la replicación viral.
Contra infecciones virales por VRS
Inmunoglobulina específica, disminuye riesgo de enfermedad severa en
niños con factores de riesgo. Se trata al igual que el anterior con ribavirina en
aerosol.
Contra infecciones virales por Paramixovirus
El sarampión se previene con: triple viral, con vía de administración SC, 1
dosis, aplicada a los 12 meses compuesta de VVA. En la rubeola el empleo de
vacuna bajo el porcentaje de prevalencia e incidencia un 90%
En general:
Evitar estar en contacto con personas infectadas y sus artículos personales,
lavado de manos, uso de cubrebocas y gel-alcohol de manos, no fumar,
mantener un estilo de vida saludable y de nutrición adecuada y avisar a
guarderías, escuelas, hospitales y asilos ante la aparición de un caso positivo.