TOME ASIENTO. UNA EXPOSICIÓN DE SILLAS Y MÁS… TOME ASIENTO.
UNA EXPOSICIÓN DE SILLAS Y MÁS…
MUSEO ETNOGRÁFICO DE CASTILLA Y LEÓN (ZAMORA) || JUNIO’13/ENERO’14 MUSEO ETNOGRÁFICO DE CASTILLA Y LEÓN (ZAMORA) || JUNIO’13/ENERO’14
_____________________________________________________________________________________________________________________ _____________________________________________________________________________________________________________________
El Renacimiento aporta modificaciones sustanciales en la silla, En los últimos ciento cincuenta años la evolución de la silla
concediendo gran atención tanto al diseño como a su transcurre paralela a la de los desarrollos arquitectónicos y
comodidad, aplicando líneas más ligeras. La madera se tecnológicos, reflejando las nuevas necesidades y
combina con otras materias como el cuero y diferentes tejidos preocupaciones de la sociedad.
para tapizar.
La contemplación de una silla. Objeto cotidiano y a priori no quedan restos de mobiliario que permitan un estudio Tal y como apuntó George Nelson en 1953: “toda idea
sencillo, permite la obtención de datos que hacen referencia al sistemático de la silla. Durante el Barroco, la península Ibérica se cuaja de sillas verdaderamente original –toda innovación en el diseño, toda
ámbito geográfico, al aspecto temporal, al estatus social y a inspiradas en prototipos franceses e ingleses y es en esta nueva aplicación en materiales, toda invención técnica para
En la Edad Media es escaso el uso de la misma, primando los época cuando el sillón adquiere sus connotaciones más mobiliario- parece encontrar su máxima expresión en una
los factores económicos, el género de los usuarios, su uso y
sillones de estructuras muy rígidas y verticales, pero en el interesantes a través de formas resueltas con enorme silla”.
su función y a un sinfín de información que arroja luz sobre el
Renacimiento reaparece como elemento corriente del originalidad.
día a día del ser humano.
mobiliario. Su empleo, en origen reservado a las altas De todos los muebles, las sillas son el mejor medio para
Ningún otro mueble ofrece como la silla la posibilidad de crear jerarquías, se extiende desde las categorías más elevadas, En época contemporánea, la implantación de novedosos reforzar el ego y demostrar el gusto propio. Simultáneamente,
tantas conexiones formales y conceptuales a partir de su civiles y religiosas, a las clases burguesas. Sin embargo, en sistemas económicos e industriales da lugar a la fabricación de revelan el punto de vista sociopolítico del propietario y su
estética. Por ello, gran número de diseñadores han dedicado las regiones más desfavorecidas, el taburete sigue siendo el sillas en serie, teniendo más importancia el aspecto general estatus socioeconómico, ya sea real o fingido. Por este motivo,
enormes medios y esfuerzos a la creación de sillas asiento mayoritario hasta el S. XVII y aun más tarde. que el detalle. No obstante, en la Europa del S. XX, la comodidad, la funcionalidad y la economía se ven
anteponiéndose el diseño de éstas al de cualquier otro tipo de especialmente en Dinamarca e Italia, se llevan a cabo sacrificadas en favor de la representación de estilos
mobiliario. búsquedas de nuevos estilos que impriman en las sillas decorativos, ideas radicales o impulsos expresivos del
carácter innovador. diseñador. Es el mueble que mejor representa la personalidad
La silla, tal y como hoy la conocemos, tiene su origen formal del artista o del artesano que la elaboró. La silla es un objeto
en el trono, que por regla general no era transportable y tenía rebosante de expresividad.
una significación simbólica como sede del monarca. Aunque
ya en Asiria y Babilonia se construían tronos muy lujosos, la Museo Etnográfico de Castilla y León
silla es un invento egipcio. Fue relativamente común en el
Imperio Medio (2050-1785), donde encontramos ejemplares de
madera tallada, con cuatro patas acabadas en garras de león
o pezuñas de toro, respaldo alto y recto, asiento de cuerda
entretejida y a veces brazos.
Los griegos inventaron un modelo más cómodo, el klismos,
con cuatro patas y dos montantes elevados sobre el asiento
que sostenían un travesaño curvo de apoyo, a la altura de los
hombros.
En varios sarcófagos hispano-romanos del S. IV se representa
a Nerón apostado en una silla tipo curul, en forma de X, cuyas
patas rematan en garras y dispone de apoyo para los pies.
Tras la caída del Imperio Romano, con las invasiones y
conquistas de los pueblos del Norte y más tarde de los árabes,