Cuatro Jinetes del Apocalipsis
La negatividad, si permitimos que escapen de nuestro control, son letales
para una relación, tal es así, que han sido llamadas los cuatro jinetes del
Apocalipsis.
Si estos están presentes en un matrimonio la pareja termina
divorciándose.
Estos cuatro jinetes cabalgan en el corazón de un matrimonio en el
siguiente orden: críticas, desprecio, actitud defensiva y actitud evasiva.
El primer jinete: las críticas
Siempre tendrás alguna queja sobre la persona con la que vives. Pero
entre las quejas y las críticas hay una diferencia abismal. Una queja sólo
se refiere a una acción específica en la que tu cónyuge ha fallado. La
crítica es más global, e incluye palabras negativas sobre el carácter o
personalidad de tu pareja.
«Estoy muy enfadada porque anoche no fregaste la cocina. Dijimos que
lo haríamos por turnos.» Esto es una queja.
«¿Por qué eres tan distraído? No soporto tener que fregar siempre la
cocina cuando te toca a ti. ¡Nada te importa!» Esto es una crítica.
Una queja se centra en un comportamiento específico, pero una crítica va
más allá. Una crítica incluye culpa y difamación.
Ésta es la receta: para convertir cualquier queja en crítica, simplemente
añade la frase:
«¿Pero a ti qué te pasa?»
Generalmente un planteamiento violento aparece disfrazado de crítica.
En el siguiente ejemplo veremos cómo las quejas de Dara se convierten
en críticas cuando Dara empieza a hablar:
—La verdad es que me gustaría encontrar una solución, pero no creo que
sea posible (queja).
He intentado hacer una lista de tareas, pero no sirve de nada. He
intentado dejar que lo hagas a tu manera, y durante un mes no has hecho
nada. (Crítica. Dara está dando a entender que el problema es culpa de
Oliver. Aunque así fuese, echarle la culpa no hará más que empeorar las
cosas.)
Aquí tenemos otros ejemplos que muestran la diferencia entre quejas y
críticas.
Queja: El coche se ha quedado sin gasolina. ¿Por qué no lo llenaste
como te dije?
Crítica: ¿Por qué nunca te acuerdas de nada? Te he dicho mil veces que
llenes el tanque.
Queja: Deberías haberme dicho antes que estás demasiado cansado para
hacer el amor. Estoy decepcionada y me siento estúpida.
Crítica: ¿Por qué eres siempre tan egoísta? Ha sido una faena que me
dejaras llegar hasta aquí.
Deberías haberme dicho antes que estabas demasiado cansado para hacer
el amor.
Queja: Tenías que consultarme antes de invitar a nadie a cenar. Quería
estar a solas contigo esta
noche.
Crítica: ¿Por qué siempre pones a tus amigos por delante de mí? Yo
siempre soy la última de la
lista. Esta noche íbamos a cenar solos.