UNIVERSIDAD NACIONAL
DE LAS ARTES
UNA
DEPARTAMENTO DE FOLKORE
“PROF. ANTONIO BARCELO”.
ALUMNA: Méndez Yeny Luisa
MATERIA: Folklore y Arte Argentino
PROFESORAS: ANGELES CROVETTO Y PAULA BOATELLA
TRABAJO PRACTICO: N° 1 (RECUPERATORIO)
AÑO: 2023
AMERICA PROFUNDA
(RODOLFO KUSCH)
La filosofía de Kusch busca una definición exacta entre lo humano, lo social y lo ético
desde un pensamiento más americano, intenta desglosar la dualidad entre el Ser y
Estar que nos pone en foco y nos muestra nuestro pasado americano y nuestro
presente continuo.
Hijos de un occidente burgués, ligado a lo americano con pensamientos impuestos,
pero así también, hijos de América indígena siendo parte de un todo original y
constituyente, estando presente.
Para entender esto el autor nos lleva más allá de lo profundo, a casi los comienzos de
las civilizaciones, donde se origina el Ser o Ser Alguien, esa cualidad que es esencial de
occidente; partiendo desde Roma y el Cristianismo, donde lo religioso se convierte en
un proceso más político y luego se empiezan a formar las grandes Polis y es ahí donde
lo moral sustituye a lo religioso para darle más poder al hombre, la ira de Dios pasa a
quedar en segundo plano y empieza a importar más la supervivencia.
Así se empiezan a establecer con más afán las ciudades y la razón cobra un papel
importante, pasan a oraren templos y dejan un poco a la deriva esa sabiduría o
experiencia que, antes de las grandes ciudades, los influía y mucho.
Aprovechando que la razón predomina y que está ligada fuertemente con el trabajo, el
hombre occidental empieza a dominar la naturaleza y llenar esa ausencia de
espiritualidad con objetos y crece y se potencia el Ser Alguien, y se expresa a través de
estos convirtiéndolos en máquinas para su supervivencia.
En cambio, para el hombre americano, su expresión se encuentra en el todo, Estar
Aquí, siendo y compartiendo la naturaleza, sacralizando todo lo que lo rodea,
formando parte del Cosmo, encontrando ese equilibrio exacto sin dominarla, donde la
razón no existe; se manifiesta a través de su arte monstruosamente plasmado e
impulsado por sus necesidades.
Esta dicotomía tan profunda y evidente resalta el carácter de cada cultura haciendo
una síntesis del Ser europeo y de Estar americano.
En todo este proceso Kusch explica en buenos términos la fagocitación de ambas
culturas y cómo surge nuestra mente mestiza, plasmando nuestra Historia Grande
(occidental) profundamente arraigada y desglosando, al mismo tiempo, nuestra
Pequeña Historia (americana individual), el pensar indígena; tomando todo eso en
busca de una “identidad” y curar las heridas del pasado para establecer nuestras raíces
americanas.
ANOTACIONES PARA UNA ESTETICA DE LO AMERICANO
(RODOLFO KUSCH)
Rodolfo Kusch nos introduce a una perspectiva estética que se despliega en un sentido
ontológico y sostiene que en la obra de arte se da la posibilidad de sondear lo
americano.
El arte como objeto de una sensibilidad en sentido amplio, tanto como lo de la ética y
la estética y que permite mostrar su esencia.
El artista como intermediario de lo cultural, individual y colectivo evidenciando todo
los procesos, plasmando todo ese contenido en un arte integro, humano y con
carácter.
América necesita un arte de confesión, nuestra verdad que haga posible el llanto,
busque la reintegración y nos otorgue equilibrio nuevamente, un arte de conjuro.
La expresión de “vivir lo americano” aborda y se refleja totalmente en la realidad
artística donde el arte americano parte de la necesidad, del placer, en cambio el “Arte”
es una forma de expresión estética donde se refleja y expresa el individuo.
“…El arte americano es dual, bifronte, con dos caras…por un lado, el arte formal
ciudadano de corte europeizado, que encara una huida frente a lo americano. Se
miente o se imita buscando un amparo no se bien de ante qué. Por otro lado, un arte
popular que difícilmente entra en los recintos oficiales, un arte de analfabetos e
iletrados de experiencias estéticas más bien ligadas al fondo tradicional de América…”
El gran arte es el que la vida irrumpe contra el formalismo, lenguaje que permite traer
conciencia a los instintos reprimidos, lo tenebroso se asoma a la luz.
Lo tenebroso que emerge nunca es americano en profundidad.
Carecemos de gran arte.
En la monstruosidad y el espanto vive América, un arte que se da en el mundo
indígena entre lo humano y el espacio viviente. Apunta más a un mundo que tiene
primacía frente a lo humano como figura central, busca expresar las deidades, el
orden, el desorden pero también la desgracia.
MITO Y REALIDAD
(MIRCEA ELIADE)
Aquí entre sus líneas, Mircea Eliade, nos lleva de viaje y nos introduce al mundo mítico,
abordando diferentes perspectivas que pueden abordarse e interpretarse de formas
múltiples y complementarias.
“El mito son historias verdaderas”.
El autor los categoriza como “historias que revelan ciertos acontecimientos que
tuvieron lugar en un pasado lejano y fabuloso” y que por lo general sus personajes son
Dioses, Héroes o Seres Sobrenaturales.
Pero el estudio del mito esta tratado aquí no en el sentido de “ficción” o de “ilusión”
sino como “tradición sagrada, revelación primordial, modelo ejemplar”, marca un
efecto importante en las sociedades arcaicas jugando un papel importante y explícito
en la vida de la comunidad.
Esto es, el mito cuenta historias sagradas, que tuvieron lugar en el tiempo primordial,
tiempo fabuloso de los “comienzos”.
El mito vive y nutre mediante la rememoración exacta y la realización de los rituales
adecuados y que se los conservan en estado puro.
Para las comunidades tradicionales, el mito es “origen” y le da sentido a todo lo
existente, responde a cada una de sus preguntas y pauta normas y reglas bajo las cual
ellos deben existir; sostiene también como, cuando, a quien y bajo que circunstancia
son transmisible la “magia” y sabiduría de los mitos.
El hombre moderno, surgido y ligado a la historia universal, no le da tanta incidencia a
estas “cuestiones” sagradas que para él son más superficiales y rozan lo falso.
El mito vive en un tiempo Sacro, es una herencia de los Dioses y por eso es importante
y fundamental aprender su sabiduría.
Todo esto, M. Eliade lo pone como punto de partida y lo somete a una revisión e
interpretación constante.
“Para el gran historiador de las religiones, Mircea Eliade, el mito es una REALIDAD
SAGRADA. No es solo una imagen del pasado, sino un instrumento que el ser humano
utiliza continuamente para percibir lo SAGRADO”.
LO SAGRADO Y LO PROFANO
(RODOLFO KUSCH)
“…Lo sagrado y lo profano constituye dos modalidades de estar en el mundo dos
situaciones existenciales asumidas por el hombre a lo largo de su historia...”
El hombre entra en conocimiento de lo sagrado porque se muestra como algo
diferente por completo, esta Hierofania (manifestar lo sagrado) o irrupción de lo Sacro
en lo Profano, se manifiesta por completo en la experiencia de vivir. Pues las religiones
desde la más primitiva a las más elaboradas están constituidas por acumulación de
Hierofania, por manifestaciones de las realidades sacras.
De la Hierofania más elemental (ej. la manifestación de lo sagrado en una piedra o en
un árbol, etc.) hasta la Hierofania Suprema, que es, para un Cristiano, la encarnación
de Dios en Jesucristo, no existe relación de continuidad.
En otros términos, el Cosmo en su totalidad puede convertirse en Hierofania.
Para el hombre religioso ni el espacio ni el tiempo son homogéneos.
El espacio presenta rupturas, escisiones, lugares privilegiados, de ahí la importancia de
encontrar el Centro del Mundo y establecer correctamente el lugar donde adorar a
Dios mediante la consagración del mismo.
Existen intervalos, de tiempo sagrado, el tiempo de fiestas, el tiempo profano, la
duración temporal ordinaria en que se inscriben los actos despojados de significación
religiosa. El tiempo sagrado es por su propia naturaleza reversible en el sentido de que
es un tiempo mítico primordial hecho en el presente. Toda fiesta religiosa, todo tiempo
litúrgico, consiste en la reactualización de un acontecimiento sagrado que tuvo lugar
en el pasado mítico “al comienzo”.
El Cosmo es una creación divina y por lo tanto impregnado de sacralidad, es un
organismo, en toda su estructura, real, vivo y sagrado. Hierofania Cósmica.
El hombre (microcosmo), reserva y conserva ese espacio sagrado donde puede
expresar espiritualidad y su vivir profanamente y que responde a una sociedad vacía
de contenido.
El hombre contemporáneo no podría vivir indefinidamente separado de una parte
esencial de sí mismo, constituida por los fragmentos de la historia espiritual de la
humanidad, lo sagrado y lo profano constituye a descifrar el significado y el mensaje de
ese legado.