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Diabetes

La diabetes es una enfermedad crónica caracterizada por altos niveles de glucosa en la sangre. Existen tres principales tipos de diabetes: tipo 1 se debe a falta de insulina, tipo 2 a resistencia a la insulina, y la gestacional aparece durante el embarazo. La diabetes no tratada puede causar serios daños a largo plazo en el corazón, vasos sanguíneos, ojos, riñones y nervios.

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Diabetes

La diabetes es una enfermedad crónica caracterizada por altos niveles de glucosa en la sangre. Existen tres principales tipos de diabetes: tipo 1 se debe a falta de insulina, tipo 2 a resistencia a la insulina, y la gestacional aparece durante el embarazo. La diabetes no tratada puede causar serios daños a largo plazo en el corazón, vasos sanguíneos, ojos, riñones y nervios.

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Diabetes

La diabetes es una enfermedad metabólica crónica caracterizada por niveles elevados de


glucosa en sangre (o azúcar en sangre). Se asocia con una deficiencia absoluta o relativa
de la producción y/o de la acción de la insulina. Con el tiempo, la diabetes conduce a
daños graves en el corazón, vasos sanguíneos, ojos, riñones y nervios.
Hay tres tipos principales de diabetes. La más común es la diabetes tipo 2, representa del
85% al 90% de los casos y se manifiesta generalmente en adultos, cuando el cuerpo se
vuelve resistente a la insulina o no produce suficiente insulina. Se relaciona con factores
de riesgo modificables como la obesidad o el sobrepeso, la inactividad física, y las dietas
con alto contenido calórico de bajo valor nutricional. La diabetes tipo 1, antes conocida
como diabetes juvenil o diabetes insulinodependiente, es una afección crónica en la que el
páncreas produce poca o ninguna insulina por sí mismo. La diabetes gestacional se
presenta durante el embarazo. Para las personas que viven con diabetes, el acceso a un
tratamiento asequible, incluida la insulina, es fundamental para su supervivencia.
El Síndrome Metabólico se caracteriza por la presencia de prediabetes en conjunción con
otro factor de riesgo para enfermedad cardiovascular (CVD), como hipertensión, la
obesidad parte superior del cuerpo o dislipidemia.
Se estima que 62 millones de personas en las Américas tienen diabetes tipo 2 Tanto el
número de casos como la prevalencia de diabetes han aumentado de manera constante
durante las últimas décadas. Existe un objetivo acordado a nivel mundial para detener el
aumento de la diabetes y la obesidad para 2025.
Las personas con diabetes también deben estar atentas a la aparición
de hipoglucemia (bajo nivel de glucosa en sangre). Actualmente se considera que una
persona tiene una hipoglucemia cuando su nivel de azúcar en sangre es menor de 70
mg/dl. Es la complicación aguda de la diabetes más frecuente y puede aparecer en
multitud de circunstancias:
 Dosis de insulina excesiva.
 Insuficientes hidratos de carbono en las comidas.
 Comidas retrasadas en el tiempo.
 Ejercicio extra para la dosis de insulina administrada.
 Algunos antidiabéticos orales también pueden causar hipoglucemia.
 Administración de la insulina en músculo en lugar de en tejido subcutáneo.
 Errores en la administración de insulina (administrar insulina rápida en lugar de
retardada o errores de dosis).
 Bañarse o ducharse con agua muy caliente poco después de haberse pinchado la
insulina.
Entre las medidas para prevenir la hipoglucemia cabe citar la realización de un mayor
número de controles de glucemia durante el día, sobre todo si se ha hecho ejercicio físico,
así como la planificación con antelación del ejercicio físico que se va a realizar para poder
ajustar la insulina que se va a administrar y los hidratos de carbono que se van a comer.
En este sentido, los expertos recalcan que nunca se debe administrar la insulina sin
haberse hecho un control de glucemia.

Clasificación
La diabetes se puede clasificar en las siguientes categorías generales:

 Diabetes tipo 1 (DM1): generada por la destrucción autoinmune de las células


beta, lo que generalmente conduce a una deficiencia absoluta de insulina.
 Diabetes tipo 2 (DM2): generada por una pérdida progresiva de la secreción
adecuada de insulina por parte de las células beta, con frecuencia en un contexto
de resistencia a la insulina.
 Diabetes mellitus gestacional (DMG): diabetes diagnosticada por primera vez
durante el segundo o tercer trimestre del embarazo.
 Tipos específicos de diabetes debido a otras causas: por ejemplo, síndromes de
diabetes monogénica como diabetes neonatal, enfermedades del páncreas
exocrino o diabetes inducida por fármacos o químicos.
El diagnóstico erróneo entre la DM1 y DM2 es común ya que pueden existir dificultades
para distinguir el tipo de diabetes. En todos los casos, se produce hiperglucemia y los
pacientes corren riesgo de desarrollar complicaciones crónicas, aunque las tasas de
progresión pueden diferir.

Diabetes de tipo 2
La diabetes sacarina de tipo 2 (denominada anteriormente diabetes no
insulinodependiente o de inicio en la edad adulta) se debe que el organismo no utiliza
eficazmente la insulina que produce. La mayoría de los diabéticos tienen el tipo 2, que, en
gran medida, se debe al exceso de peso y a la falta de actividad física.
Los síntomas de la diabetes de tipo 2 pueden ser similares a los que ocasiona la de tipo 1,
pero con frecuencia son menos intensos. En consecuencia, a veces se diagnostica varios
años después de manifestarse los primeros síntomas, cuando ya han aparecido
complicaciones.
Hasta hace poco, este tipo de diabetes solo se observaba en los adultos, pero en la
actualidad se diagnostica cada vez más a los niños.

Diabetes de tipo 1
La diabetes sacarina de tipo 1 (denominada anteriormente diabetes insulinodependiente,
juvenil o de inicio en la infancia) se caracteriza por una producción deficiente de insulina y
requiere la administración diaria de esta hormona. Su causa es todavía desconocida y no
se puede prevenir con los conocimientos actuales.
Entre los síntomas de este tipo de diabetes, que pueden aparecer de forma súbita, se
incluyen la excreción excesiva de orina (poliuria), la sed (polidipsia), el hambre constante,
la pérdida de peso, los trastornos de la visión y el cansancio.
Diabetes gestacional
La diabetes gestacional, que, como su nombre indica, aparece durante el embarazo,
consiste en una glucemia superior a la normal pero inferior a la que justifica un
diagnóstico de diabetes.
Este tipo de diabetes aumenta el riesgo de sufrir complicaciones durante el embarazo y el
parto. Además, tanto la madre como, posiblemente, sus hijos corren más riesgo de
presentar diabetes de tipo 2 en el futuro.
Se diagnostica mediante pruebas diagnósticas prenatales, más que porque la gestante
refiera síntomas.
Deterioro de la tolerancia a la glucosa y alteración de la glucemia basal
El deterioro de la tolerancia a la glucosa (comúnmente denominado «intolerancia a la
glucosa» y la alteración de la glucemia basal (es decir, en ayunas) son estados de
transición entre la normalidad y la diabetes. Ambos pueden evolucionar hasta la diabetes
de tipo 2, si bien ello puede evitarse.
Síntomas
Entre los posibles síntomas de una elevación de la glucosa se encuentran los siguientes:
 Mucha sed (polidipsia).

 Sensación de mucha hambre (polifagia).

 Necesidad de orinar continuamente, incluso de noche (poliuria).

 Pérdida de peso, a pesar de comer mucho.

 Cansancio.
 Visión borrosa.

 Hormigueo o entumecimiento de manos y pies.

Repercusiones en la salud
Con el tiempo, la diabetes puede dañar el corazón, los vasos sanguíneos, los ojos, los
riñones y los nervios.
 Los adultos con diabetes tienen un riesgo de dos a tres veces superior de presentar
un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular. (1)
 La neuropatía diabética en los pies, junto con la reducción del flujo sanguíneo,
aumenta el riesgo de presentar úlceras e infecciones que, en última instancia,
pueden requerir una amputación.
 La retinopatía diabética, que se debe a la acumulación con el tiempo de lesiones en
los capilares de la retina, es una causa importante de ceguera (causa el 2,6% de los
casos de ceguera en el mundo). (2)
 La diabetes es una de las principales causas de insuficiencia renal. (3)
CRITERIOS DE DIAGNÓSTICO PARA LA DIABETES
La diabetes se puede diagnosticar a través de la medición de los valores de glucosa en el
plasma según:

 Prueba de tolerancia oral a la glucosa de 75 g (PTOG )

 Glucemia basal (en ayunas) mayor de 126 mg/dl

 Hemoglobina glucosilada mayor de 6,5 por ciento

 Curva de glucemia con 75 g de glucosa mayor de 200 mg/ dl

 Glucemia al azar (en cualquier momento del día) mayor de 200 mg/dl con síntomas
típicos

En general todas las pruebas son adecuadas para el diagnóstico, pero hay que considerar
que no necesariamente todas detectan diabetes en los mismos individuos.
Se pueden utilizar las mismas pruebas para tamizar y diagnosticar diabetes y para detectar
individuos con prediabetes.
La diabetes puede identificarse tanto en individuos aparentemente de bajo riesgo que se
someten a pruebas de glucemia, como en individuos que se someten a una evaluación de
riesgo de diabetes y en individuos sintomáticos.
Factores de riesgo
Los factores de riesgo de la diabetes dependen del tipo de diabetes.

Factores de riesgo para la diabetes tipo 1


Aunque se desconoce la causa exacta de la diabetes tipo 1, los factores que pueden
indicar un mayor riesgo incluyen los siguientes:
 Antecedentes familiares. Tu riesgo aumenta si tu padre, tu madre o algún
hermano tienen diabetes tipo 1.
 Factores ambientales. Circunstancias como la exposición a una enfermedad viral
probablemente tienen alguna relación con la diabetes tipo 1.
 La presencia de células del sistema inmunitario que causan daños
(autoanticuerpos). Algunas veces, los familiares de personas con diabetes tipo 1 se
someten a una prueba de detección de autoanticuerpos de la diabetes. Si tienes
estos autoanticuerpos, tienes mayor riesgo de padecer diabetes tipo 1. Pero no
todas las personas que tienen estos autoanticuerpos padecen diabetes.
 Ubicación geográfica. Ciertos países, como Finlandia y Suecia, presentan índices
más altos de diabetes tipo 1.
Factores de riesgo para la prediabetes y la diabetes tipo 2
Los investigadores no están completamente seguros de la razón por la que algunas
personas manifiestan prediabetes y diabetes tipo 2 y otras no. Sin embargo, es evidente
que ciertos factores incrementan el riesgo, como por ejemplo:
 Peso. Mientras más tejido graso tengas, más resistentes serán tus células a la
insulina.
 Inactividad. Mientras menos actividad realices, mayor será tu riesgo. La actividad
física te ayuda a controlar el peso, utiliza la glucosa como energía y hace que tus
células sean más sensibles a la insulina.
 Antecedentes familiares. Tu riesgo se incrementa si alguno de tus padres o
hermanos tienen diabetes tipo 2.
 Raza o grupo étnico. Aunque no está claro por qué, personas de ciertos orígenes,
como las personas negras, hispanas, los indígenas estadounidenses y asiático-
americanas, corren un mayor riesgo.
 Edad. Tu riesgo aumenta con la edad. Esto puede deberse a que te ejercitas
menos, pierdes masa muscular y aumentas de peso a medida que envejeces. Pero
la diabetes tipo 2 también está aumentando entre los niños, los adolescentes y los
adultos jóvenes.
 Diabetes gestacional. Si desarrollaste diabetes gestacional cuando estabas
embarazada, aumenta tu riesgo de desarrollar prediabetes y diabetes tipo 2. Si
diste a luz a un bebé de más de 9 lb (4 kg), también corres el riesgo de tener
diabetes tipo 2.
 Síndrome de ovario poliquístico. Para las mujeres, tener síndrome de ovario
poliquístico (un trastorno frecuente caracterizado por períodos menstruales
irregulares, crecimiento excesivo de vello y obesidad) aumenta el riesgo de
desarrollar diabetes.
 Presión arterial alta. Una presión arterial de más de 140/90 milímetros de
mercurio (mm Hg) implica un alto riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
 Niveles anormales de colesterol y de triglicéridos. Si tienes niveles bajos de
lipoproteínas de alta densidad o de colesterol "bueno", tu riesgo de desarrollar
diabetes tipo 2 será mayor. Lo triglicéridos son otro tipo de grasas que se
transportan en la sangre. Las personas con niveles altos de triglicéridos afrontan
un riesgo elevado de padecer diabetes tipo 2. Tu médico puede informarte cuáles
son tus niveles de colesterol y de triglicéridos.
Factores de riesgo para la diabetes gestacional
Las embarazadas pueden desarrollar diabetes gestacional. Algunas mujeres presentan un
mayor riesgo que otras. Algunos de los factores de riesgo de la diabetes gestacional son:
 Edad. Las mujeres mayores de 25 años presentan un riesgo mayor.
 Antecedentes familiares o personales. Tu riesgo aumenta si tienes prediabetes
(un precursor de la diabetes tipo 2) o si algún familiar cercano, por ejemplo alguno
de tus padres o hermanos, tiene diabetes tipo 2. También corres un mayor riesgo
si has tenido diabetes gestacional durante un embarazo anterior, si has dado a luz
a un bebé de gran tamaño o si tu bebé nació muerto y no se pudo determinar la
causa.
 Peso. El sobrepeso antes del embarazo aumenta el riesgo.
 Raza o grupo étnico. Por razones que no se comprenden bien, las mujeres de
origen afroamericano, hispánico, indígena estadounidense o asiático son más
propensas a desarrollar diabetes gestacional.

Complicaciones Las complicaciones de la diabetes a largo plazo se desarrollan de


manera gradual. Cuanto más tiempo hace que tienes diabetes (y cuanto menos
controlado esté tu nivel de azúcar en sangre), mayor riesgo de complicaciones existe.
A la larga, las complicaciones de la diabetes pueden provocar una discapacidad o
incluso ser mortales. Las posibles complicaciones incluyen las siguientes:
 Enfermedad cardiovascular. La diabetes aumenta drásticamente el riesgo de sufrir
diversos problemas cardiovasculares, como arteriopatía coronaria con dolor de
pecho (angina), ataque cardíaco, accidente cerebrovascular y estrechamiento de
las arterias (aterosclerosis). Si tienes diabetes, eres más propenso a tener una
enfermedad cardíaca o un accidente cerebrovascular.
 Daño a los nervios (neuropatía). El exceso de azúcar puede dañar las paredes de
los vasos sanguíneos diminutos (capilares) que alimentan los nervios,
especialmente en las piernas. Esto puede provocar hormigueo, entumecimiento,
ardor o dolor, que generalmente comienza en las puntas de los dedos de los pies o
las manos y se extiende gradualmente hacia arriba.
Si no recibes tratamiento, podrías perder toda la sensibilidad de los miembros
afectados. El daño en los nervios en relación con la digestión puede causar problemas
con náuseas, vómitos, diarrea o estreñimiento. En el caso de los hombres, puede dar
lugar a la disfunción eréctil.
 Daño renal (nefropatía). Los riñones contienen millones de racimos de vasos
sanguíneos diminutos (glomérulos) que filtran los residuos de la sangre. La
diabetes puede dañar este delicado sistema de filtrado. El daño grave puede
conducir a la insuficiencia renal o a la enfermedad renal terminal irreversible, que
pueden requerir diálisis o un trasplante de riñón.
 Daño ocular (retinopatía). La diabetes puede dañar los vasos sanguíneos de la
retina (retinopatía diabética), que puede conducir a la ceguera. La diabetes
también aumenta el riesgo de otras afecciones graves de la visión, como cataratas
y glaucoma.
 Daños en los pies. Los daños en los nervios del pie o un flujo sanguíneo
insuficiente en los pies aumenta el riesgo de diversas complicaciones en los pies. Si
no se tratan, los cortes y las ampollas pueden dar lugar a graves infecciones, que
suelen tener una cicatrización deficiente. Estas infecciones pueden, en última
instancia, requerir la amputación del dedo del pie, del pie o de la pierna.
 Enfermedades de la piel. La diabetes puede volverte más susceptible a tener
problemas en la piel, como infecciones bacterianas y micóticas.
 Deterioro auditivo. Los problemas de la audición son comunes en las personas
diabéticas.
 Enfermedad de Alzheimer. La diabetes tipo 2 puede aumentar el riesgo de tener
demencia, como la enfermedad de Alzheimer. Cuanto más deficiente sea el control
del nivel de azúcar en sangre, mayor será el riesgo. Aunque existen teorías de
cómo pueden estar relacionados estos trastornos, ninguna de ellas se ha
demostrado todavía.
 Depresión. Los síntomas de depresión son comunes en personas con diabetes
tipo 1 y tipo 2. La depresión puede afectar el manejo de la diabetes.
Complicaciones de la diabetes gestacional
La mayoría de las mujeres con diabetes gestacional dan a luz bebés sanos. No
obstante, los niveles de azúcares en sangre no controlados o no tratados pueden
provocarles problemas a ti y a tu bebé.
A causa de la diabetes gestacional, pueden aparecer complicaciones en tu bebé, como
las siguientes:
 Exceso de crecimiento. La glucosa en exceso puede atravesar la placenta, lo cual
hace que el páncreas de tu bebé fabrique más insulina. Esto puede hacer que tu
bebé crezca demasiado (macrosomía). Los bebés muy grandes son más propensos
a requerir una cesárea.
 Bajo nivel de azúcar en sangre. Algunas veces, los bebés de madres con diabetes
gestacional presentan un nivel bajo de azúcar en sangre inmediatamente después
del nacimiento porque su propia producción de insulina es elevada. La
alimentación inmediata y, algunas veces, una solución de glucosa intravenosa
pueden hacer que el bebé recupere su nivel normal de azúcar en sangre.
 Diabetes tipo 2 más adelante. Los bebés de madres con diabetes gestacional
tienen un mayor riesgo de padecer obesidad y diabetes tipo 2 más adelante en su
vida.
 Muerte. La diabetes gestacional sin tratar puede producir la muerte del bebé, ya
sea antes o inmediatamente después del nacimiento.
A causa de la diabetes gestacional, también pueden aparecer complicaciones en la
madre, como las siguientes:
 Preeclampsia. Esta afección se caracteriza por la presión arterial alta, el exceso de
proteínas en la orina, y la hinchazón en las piernas y los pies. La preeclampsia
puede dar lugar a complicaciones graves e incluso mortales, tanto para la madre
como para el bebé.
 Diabetes gestacional posterior. Una vez que has tenido diabetes gestacional en un
embarazo, eres más propensa a tenerla nuevamente en el próximo embarazo.
También eres más propensa a padecer diabetes, en general, diabetes tipo 2, a
medida que envejeces.

Prevención
La diabetes tipo 1 no puede prevenirse. Sin embargo, las mismas elecciones de estilo de
vida saludable que ayudan a tratar la prediabetes, la diabetes tipo 2 y la diabetes
gestacional también pueden ayudar a prevenirlas:
 Comer alimentos saludables. Elige alimentos ricos en fibra, con bajo contenido
graso y pocas calorías. Céntrate en las frutas, los vegetales y los cereales
integrales. Intenta que consuma alimentos variados para no aburrirse.
 Hacer más actividad física. Ponte como meta hacer al menos 30 minutos de
actividad aeróbica moderada la mayoría de los días de la semana, o unos 150
minutos por semana.
 Bajar el exceso de peso. Si tienes sobrepeso, bajar incluso el 7 % de tu peso
corporal, por ejemplo, 14 libras (6,4 kilogramos) si pesas 200 libras (90,7
kilogramos), puede reducir el riesgo de tener diabetes.
Sin embargo, no intentes bajar de peso durante el embarazo. Consulta con el médico qué
cantidad de peso es saludable que aumentes durante el embarazo.
Para mantener tu peso en un rango saludable, concéntrate en los cambios permanentes
en tus hábitos de alimentación y de ejercicio. Para motivarte, recuerda los beneficios de
bajar de peso, como tener el corazón más sano, más energía y mayor autoestima.
A veces los medicamentos también son una opción. Los medicamentos orales para la
diabetes, como la metformina (Glumetza, Fortamet, otros), pueden reducir el riesgo de
diabetes tipo 2, pero las elecciones de un estilo de vida saludable siguen siendo
fundamentales. Haz que te controlen el nivel de glucosa sanguínea al menos una vez al
año para comprobar que no tengas diabetes tipo 2.

Tratamientos
El tratamiento de la diabetes se basa en tres pilares: dieta, ejercicio físico y medicación.
Tiene como objetivo mantener los niveles de glucosa en sangre dentro de la normalidad
para minimizar el riesgo de complicaciones asociadas a la enfermedad.
La insulina es el único tratamiento para la diabetes tipo 1. hoy en día solo puede
administrarse inyectada, ya sea con plumas de insulina o con sistemas de infusión
continua (bombas de insulina). "Es preciso ajustar la administración de insulina a lo que la
persona come, la actividad que realiza y sus cifras de glucosa, por lo que el paciente
debe medirse la glucosa de forma frecuente, mediante el uso de glucómetros
(pinchándose los dedos) o con sensores de glucosa interticial (alguno ya está financiado en
varias comunidades autónomas), de forma más sencilla y menos dolorosa", comenta
González.
La diabetes tipo 2 tiene un abanico terapéutico más amplio. En este caso, a diferencia de
los pacientes con diabetes tipo 1, no siempre va a ser precisa la administración insulina.
Adoptando un estilo de vida saludable y perdiendo peso, los niveles de glucosa pueden
normalizarse.
Junto a ello, añade la endocrinóloga, "el uso de uno o más fármacos que ayuden a que la
insulina funcione mejor van a ser la mejor opción de tratamiento". Según Ávila, el
fármaco que se prescriba "dependerá fundamentalmente de las características clínicas del
paciente". Los grupos terapéuticos disponibles son los siguientes:
 Biguanidas, de las cuales solo se utiliza la metformina.
 Inhibidores de la alfa decarboxilasa.
 Sulfonilureas.
 Inhibidores de la enzima DPP-4.
 Antagonistas de SGLT-2.
 Agnoistas de GLP-1.
 Insulinas.

Consejos dietéticos
Aunque no hay una dieta específica establecida como tal para la diabetes, la alimentación
es un elemento esencial del tratamiento para mejorar el control glucémico, cuya eficacia
es similar e incluso superior a la de muchos medicamentos. "Además, también es eficaz en
el control de los lipídos y la presión arterial, y en la prevención las complicaciones de la
diabetes. Por lo tanto, vale la pena dedicar tiempo a explicar a los pacientes los beneficios
de la alimentación y a realizar una adecuada prescripción de la misma
De esta forma, se debe planificar de forma individual las comidas, siempre teniendo en
cuenta las caracterísitcas de la persona y el tratamiento que recibe. Por eso, el número de
comidas diarias con la presencia de hidratos de carbo debe adaptarse a la medicación y a
las preferencias y hábitos de cada persona.
"El objetivo es un aporte energético (Kcal) para alcanzar y mantener un peso razonable, y
centrase en el consumo de alimentos y sobre todo de patrones alimentarios como la dieta
mediterránea en vez del consumo de nutrientes aislados". Además de en el patrón
mediterráneo, también se hace hincapié en patrones alimentarios de base vegetal,
como la dieta vegano-vegetariana y la dieta DASH, dirigida a tratar la hipertensión arterial,
para mejorar la salud. Estas personas, al igual que el resto de la población, deben procurar
suprimir los alimentos ultraprocesados y procesados, así como los alimentos refinados, los
ricos en azúcares, las grasas trans y las grasas saturadas, y basar su alimentación en frutas
y verduras, legumbres y cereales integrales. Y todo ello sin olvidar que no hay alimentos
prohibidos, sino que hay que ceñirse a las bases de una alimentación saludable.
Por tanto, las recomendaciones sobre una dieta saludable no deberían ser diferentes a las
de la población general, pero lo cierto es que la medicación y las características personales
de las personas con diabetes tipo 1 y tipo 2 hacen que en la práctica la dieta sea
diferente.
Al estructurar una comida, se suele identificar la distribución de la ingesta de los hidratos
de carbono en 5 ó 6 tomas a lo largo del día. Sin embargo, esta recomendación
"únicamente tiene razón de ser en personas tratadas con dos dosis fijas de insulina de
acción intermedia o con premezclas, pero no cuando reciben tratamiento con otras pautas
de insulina o con fármacos no insulina en los que se precisa otra distribución".
En cuanto a las personas con diabetes tipo 1 o tipo 2 que se administran insulina de acción
rápida antes de las comidas, éstas pueden adaptar la administración y la dosis de insulina
al horario de las ingestas y al aporte hidrocarbonado. "Para ello deben cuantificar la
cantidad de hidratos de carbono que van a tomar para calcular la dosis de insulina que le
corresponde para esa cantidad".

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