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Derecho de Autor Villalba Lpszyc

Este documento trata sobre el sujeto del derecho de autor y otros titulares. Explica conceptos como obras colectivas, obras creadas bajo relación de dependencia y la titularidad de las obras cinematográficas.

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EL SUJETO DEL DERECHO.

EL AUTORY OTROS TITULARES 123


122 CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC

“Torija” (30), “Montpezat” y “Guino”, estos últimos resueltos en 3.3.2. Las obras colectivas
Francia (31).
Se consideran obras colectivas las creadas por la iniciativa y bajo la
coordinación de una persona física o jurídica, quien la edita y divulga
la ejecución personal y, por ello, entendió que algunas de las obras le pertenecían en bajo su nombre, a partir de las contribuciones personales realizadas
su totalidad y otras en coautoría, Por tanto reclamó el derecho de firmar los cuadros,
para tal fin por los autores que han participado en su elaboración, las
que su nombre fuera mencionado en la edición y la propiedad o el condominio de los
originales de los que, según los casos, era autora o coautora, y promovió querella por que se funden en una creación única y autónoma, como en el caso de
plagio reiterado en concurso real con el delito de apropiación indebida de las obras los diccionarios, las enciclopedias, las compilaciones, los repertorios
originales. La Cámara absolvió a la pintora querellada sobre la base de dos conside- de jurisprudencia, los bancos de datos, etcétera.
raciones principales: a) ella había conocido el texto de la obra a ilustrar mientras que.
la querellante admitió no haberlo leído y b) se había probado que la relación entre
ambas artistas era de maestra-aprendiz. El tribunal tomó en cuenta que en las ilus- En la obra colectiva existen, por un lado, la compilación misma y,
traciones, como en el diseño publicitario, la mano del pintor no tiene la misma tras- por el otro, las obras incluidas en ésta. La distinción entre la obra co-
cendencia que en obras con otro destino y que es habitual esta fractura de roles entre lectiva y la obra en colaboración se centra en la importancia que, en la
quien concibe las formas, quien toma y pasa los cálcos y luego pone los colores. En el primera, se otorga ala tarea de la persona que la proyecta, selecciona
considerando tercero del fallo de primera instancia se expresa: “Se puede concluir que
dos trabajos en cuestión son ilustraciones que se asemejan o son diseño gráfico; de allí que
y coordina las contribuciones y la publica, por lo cual las legislaciones
entendamos que la parte principal del tema circula alrededor de la idea y dirección, es decir, suelen admitir que, se trate de personas físicas o bien jurídicas, sean
la creación, pasando la tarea manual a un segundo plano”. los titulares originarios del derecho de autor.
A nuestro entender, tuvo efecto decisivo la comparación entre los trabajos
anteriores de la querellante —que nada tenían que ver con los de la querellada—,
mientras que entre los trabajos previos de ésta y el de los cuadros materia del litigio En general los aportes son anónimos y forman parte de un proyec-
se podía comprobar el mismo estilo. to global que intelectualmente no pertenece a ninguno de los autores
(30) “Torija, Roberto H, c. Toti Gil Cine, 5.4”, CNTrab., sala V, marzo 9-1990, que intervienen en la obra. Cuando se trata de aportes anónimos, el
E.L. 1990-£-321: el accionante, un escenógrafo profesional del murido fílmico y art. 16 establece que “los colaboradores anónimos de una compilación co-
teatral que, como tal, se comprometió a realizar la escenografía y decorados del lectiva no conservan derecho de propiedad sobre su contribución de encargo
film publicitario denominado “Cuadernos y repuestos Exito, tema Skate”, pactó y tendrán por representante legal al editor”.
por las tareas y los materiales a adquirir o construir una suma determinada y que
el demandante contrataría —para la realización de tal labor— dos ayudantes cuya
retribución estaría a cargo de este último. El tribunal rechazó la demanda por con- La segunda parte de la disposición parece contradecir a la primera
siderar que en el casó no existió contrato de trabajo con relación de dependencia. porque, por un lado, se dice que si los colaboradores son anónimos
Es de destacar que la tarea autoral es personal, pero que. este aspecto personal no conservan derecho de propiedad sobre su contribución de encargo
—como dijimos— no es incompatible con la colaboración de terceros, especial-
mente en la ejecución del trabajo. En la tarea de los escenógrafos se recónoce gene- y, por otro, se establece que tienen por representante legal al editor.
ralmente una primera parte que consiste en realizar un boceto o una maqueta que
luego se ejecuta con la colaboración de carpinteros, pintores, etcétera. La principal
cuestión que se plantea, al decir del autoralista italiano Marto Fabian (“La protec- calidad de autor y una indemnización al editor que lo había contratado como
ción de los derechos de los autores asalariados”, en Boletín de derecho de autor, París, escritor “duende” [o fantasma) para reescribir todas las obras futuras de su fondo
UNESCO, 3/1981, p. 20), es la compatibilidad entre subordinación y creación: “Los editorial, fijándose la remuneración en una suma mensual y un porcentaje sobre
compromisos que dependen del contrato de trabajo sólo pueden tener por objeto la fidelidad las ventas. De acuerdo con el contrato, el escritor “duende” colaboró en la redac-
a la empresa con la que está vinculada el trabajador y, por consiguiente, la obligación de no ción de varias “zutobiografías” de deportistas y de personas que habían vivido
entrar en competencia con ella. Pero la creación en cuanto tal es un acto personal libre; desde aventuras singulares. - o
este punto de vista puede decirse que el vínculo de subordinación se atenúa”, En la sentencia “Guino”, de 13 de noviembre de 1973, la Corte de Casación i
(31) Citados por Gautier, P. Y., “La obra escrita por otro”, trad. Juana Martí- francesa acogió favorablemente la demanda de un artista que había modelado 1

esculturas bajo la dirección del célebre escultor Auguste Renoir, El tribunal


i
nez-Árretz, RIDA, 139, ps, 74 y 78.
En la sentencia “Montpezat” de 10 de junio de 1986, la Corte de París hizo puso.de resalto la autonomía del alumno respecto de las instrucciones de su
lugar a la acción de un escritor que demandó el reconocimiento público de su maestro.
124 CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC EL SUJETO DEL DERECHO, EL AUTORY OTROS TITULARES 125

Ahora bien, si no conservan el derecho de propiedad, ¿para qué se tuar una amplia y adecuada explotación de sus producciones. Aunque
les designa un representante legal? Se puede pensar que es para des- los países adoptaron distintas posturas en cuanto al rol del productor,
.tacar que la legitimación para actuar le corresponde, en principio, al se admitió que la obra cinematográfica presenta marcadas diferencias
editor. con otros tipos de obras, no sólo en lo relativo a su creación, pues
constituye una obra en colaboración de un tipo especial —distinta de
En el Convenio de Berna las compilaciones se denominan colec- la colaboración divisible habitual— sino también porque intervienen
ciones y, al respecto, el art. 2, $ 5, dispone: varios creadores, por el modo de explotación y por la dimensión del
aporte económico requerido.
“Las colecciones de obras literarias o artísticas tales como las enciclope—
días y antologías que, por la selección o disposición de las materias, consti-
En grandes líneas, las soluciones legislativas existentes para re-
tuyan creaciones intelectuales estarán protegidas como tales, sin perjuicio de
solver el problema de la titularidad de las obras cinematográficas pueden
los derechos de los autores sobre cada una de las obras que forman parte de l
dividirse en dos grupos principales:
estas colecciones”.
+ El sistema que se denomina del £im-copyright del productor,
3.4. El estatuto legal de la obra cinematográfica vigente en países como los Estados Unidos de América (art. 201, $ b)
y el Reino Unido (art. 9, $ 2, a) —aunque en este último se reconoce
3.4.1. Obra autónoma, en colaboració, el derecho moral al director (art. 77)—, los cuales atribuyen al pro-
ductor la condición de autor o bien la titularidad originaria del dere-
El art. 19 de la ley 11.723 —al igual que todas las legislaciones cho de autor (32), sin reconocer como autores de la obra audiovisual a
y el Convenio de Berna (art. 2, $1)— considera a la obra cinemato- los autores de los aportes creativos que concurren en ella,
gráfica como una obra autónoma, independiente de las obras que la
integran. ]
Las dificultades para determinar al titular de los derechos de au- (32) Según el art. 101 de la ley estadounidense, se considera que “works máde
tor son mayores en las obras cinematográficas que en otros géneros de _for bire” son: 1”) una obra creada por un empleado en el campo de su empleo y 2”)
una obra encargada especialmente, a condición de que corresponda a alguna de las
obras, porque en su realización concurren distintos creadores, artistas
nueve categorías de obras que se enumeran en una lista cerrada entre las cuales se
y personas que llevan a cabo actividades auxiliares: el autor del libro encuentran las contribuciones a una obra audiovisual, pero siempre y cuando /as
cinematográfico original o el autor de la adaptación si el film se basa partes contratantes hayan acordado expresamente por instrumento escrito y firmado por
en una obra literaria preexistente; el autor de los diálogos; el compo- ellas que dicha obra será considerada como “a work made for hire”.
sitor; el director o director-realizador; los actores; el escenógrafo; el El art. 201 (a) de la misma ley dispone, como regla general, que el derecho de
director de fotografía; el camarógrafo; el sonidista; el compaginador; autor sobre una obra protegida corresponde originariamente al autor o autores de la obra.
Pero, a continuación, en el párrafo (b) se establece que en el caso de las ya referidas
la persona que realiza el montaje de la obra; el vestuarista; el maqui-
“works made for bire”, el empleador o cualquier otía persona para quien la obra fue
llador; el peinador; los asistentes del director, del director de fotogra- preparada, es considerado como autor a los fines de ese título y, a menos de que las
fía, del camarógrafo y del escenógrafo; los ayudantes de filmación; el partes hayan convenido expresamente otra cosa en un documento escrito y firma-
productor (es decir la persona física o jurídica que toma la iniciativa do por ellas, posee todos los derechos comprendidos en el copyright.
y asume la responsabilidad de la realización de la obra); el productor De modo que en el sistema del copyright estadounidense el principio general es
ejecutivo, los productores asociados, y el jefe de producción. el de que “autor” es la persona que crea la obra. Sin embargo, las obras hechas por
autores asalariados o en virtud de un contrato de obra por encargo, siempre que
Desde los comienzos de la cinematografía los productores plan- ésta corresponda a una de las categorías taxativamente enumeradas en el art. 101
tearon que era menester que se les asegurara la posibilidad de efec- de la Copyright Act, y en el que las partes hayan expresado por escrito y con ante=
rioridad al inicio de la creación de la obra su voluntad de que sea considerada “a
126 CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC EL SUJETO DEL DERECHO. EL AUTORY OTROS TITULARES 127

+ El sistema del derecho de autor, vigente en los países de tra- La ley 25.847 (33) modificó el art. 20 de la ley 11.723 para incor-
dición jurídica continental europea o latina, en que sólo se reconoce porar al director de la película, considerándolo, en el primer párrafo
la condición de autores del film —y, consecuentemente, la calidad de de dicho artículo, junto al autor del argumento y al productor, como
titulares originarios del derecho de autor— a las personas físicas que colaborador de la obra cinematográfica. Como se aclara en tercer pá-
participaron en su creación. Sin embargo, se adoptan disposiciones trafo del proyecto de ley presentado en la Cámara de Senadores, di-
especiales a fin de que el productor pueda realizar la explotación de la cha equiparación se efectúa también en relación con la colaboración
obra, razón por la cual algunas leyes instituyen en favor de aquél una respecto de la obra cinematográfica musical contemplada en el segundo
cesión legal de pleno derecho —cessio legis— de los derechos patri- párrafo del artículo 20 quedando, por tanto, equiparados como titu-
moniales (por ejemplo Italia, art. 45) y otras (la mayoría) establecen lares del derecho de autor sobre dicha obra: el autor del argumento,
una presunción legal de cesión, o bien una presunción de legitimación para el productor, el director de la película y el compositor.
realizar determinados actos de explotación, salvo pacto en contrario.
Estos son los colaboradores del film como obra autónoma, carác-
El art. 20 de la ley 11.723 adopta un criterio híbrido al disponer: ter que —como dijimos— le reconoce el art. 1%. Los demás aportes
autorales (del escenógrafo, del coreógrafo, etc.) se consideran obras
Salvo convenios especiales, los colaboradores en una obra cinematográ-
5 7 . . !

fica tienen iguales derechos, considerándose tales al autor del argumento, al


incorporadas al film. El mismo art. 20 establece que los colaborado-
res, que ahora son cuatro, tienen iguales derechos salvo que hayan
productor y al director de la película. :
establecido convenios especiales sobre el particular.
Cuando se trate de una obra cinematográfica musical en que baya cola-
borado un compositor, éste tiene iguales derechos que el autor del argumen- A diferencia de la mayor parte de las legislaciones, en la Argen-
to, el productor y el director de lapelícula”. ] tina la mención del director como colaborador del film es —como
vimos— de reciente data y para su incorporación en el art. 20 de la
El estatuto de la obra cinematográfica varía en cada legislación ley los interesados debieron recorrer un arduo camino, que reseñamos
nacional, En el Convenio de Berna, a partir del Acta de Estocolmo a continuación. 7
(1967) —confirmada por la revisión de París (1971)—, sé establece
¿Un régimen convencional para las obras cinematográficas, el cual, ha- + En 1973, el decreto 746/73 (34), reglamentario del art. 56 de la
bida cuenta de las diferencias que presentan las leyes nacionales res- ley 11.723 y destinado a equiparar expresamente a los intérpretes con
pecto de la autoría y la titularidad de dichas obras, mereció especial los ejecutantes, estableció en el art. 19, $b que, a los efectos de dicho
atención en los trabajos preparatorios y fue objeto de varios estudios art.56,se consideran intérpretes “al director y a los actores de obras cine-
y largas deliberaciones. El art. 2, $1, como se dijo, las incluye como matográficas y grabaciones con imagen y sonido en cinta magnética para
obras autónomas en el catálogo de las obras protegidas; la cuestión televisión”. Esta norma reglamentaria —que ha dejado de ser. aplica-
de quién es el autor de la obra cinematográfica se difiere a las legis- ble al director de la obra cinematográfica— nunca fue aceptada por
laciones nacionales (el art. 14 bis, $ 2.2 dispone: “la determinación el sector. Sin embargo, bastante antes del decreto 746/73 la sala C de
de los titulares del derecho de autor sobre la obra cinematográfica queda la Cámara Nacional en lo Civil consideró al director cinematográfi-
reservada a la legislación del país en que la protección se reclame”). Las co como el único intérprete del guión respectivo. Esta decisión tuvo
otras disposiciones se comentarán al tratar las distintas cuestiones carácter incidental porque no se demandaba respecto de la condición
que regulan.

(33) Sanción: 3-12-2003, promulgación 29-12-2003, publicación en el B.O.


work made for hire”, el derecho sobre ésta nace en cabeza del empleador o de quien de 6-1-2004. o
encarga la obra. (34) Promulgación 18-12-1973, B.O. de 28-12-1973.
128 - ' CARLOS A. VILLALBA - DELÍA LIPSZYC EL SUJETO DEL DERECHO. EL AUTORY OTROS TITULARES . 129

del director (Asociación Argentina de Intérpretes e. L.S, 83 TV Canal 9”, del derecho sobre la obra cinematográfica, el productor, el autor del
CNCiv., sala C, julio 31-1968, L.L..134-65) (35), argumento y el compositor de la música.

* En 1977 los directores eligieron el ámbito judicial para lograr el » Varios años después, las entidades que agrupan a los directores
reconocimiento de la condición de coautores de la obra cinematográ- cinematográficos tomaron nuevamente la iniciativa, pero esta vez. en
fica, En la acción meramente declarativa entablada en ese año por los el ámbito legislativo, y lograron la sanción, por ambas Cámaras del
directores Leopoldo Torre Nelson y René Mugica a título personal y Congreso, de la Nación, de la ley 24.902 (quese conoció como “ley
en representación de la entidad DAC —Directores Argentinos Cine- Solanas” porque tuvo origen en el proyecto presentado por el renom- *
matográficos— contra la Sociedad General de Autores de la Argen- brado director cinematográfico Fernando Solanas —Pino Solanas—, a
tina (ARGENTORES) demandaron a fin de que la justicia declarara la sazón diputado de la Nación) que reformó el art. 20 de la ley 11.723,
que los directores son coautores de la obra cinematográfica. La sala B - excluyendo a los colaboradores y considerando único autor al direc-
de la Cámara Nacional en lo Civil, en sentencia de 14 de diciembre tor (36). Como consecuencia de los reclamos de los autores de los
de 1982 (L.L. 1983-D, 321), confirmó el fallo de primera instancia libros cinematográficos y de los compositores de música —nucleados
que había rechazado la demanda de los directores. Respecto de la vía en ARGENTORES y SADATC, respectivamente— agraviados por
elegida, la Cámara consideró que la acción meramente declarativa su exclusión como colaboradores del film, la iniciativa parlamentaria
era improcedente en razón de que no sólo se perseguía un pronun- fue vetada por el Poder Ejecutivo Nacional. Aunque los producto-
ciamiento abstracto al pretender una declaración genérica —que el res nacionales y extranjeros también habían quedado excluidos de la
director era coautor de la obra cinematográfica-—, sino también por- coautoría, no se opusieron a la ley 24.902 confiados en que, al contra-
que con esta acción se trataba de preparar una acción de condena fu- tar a los directores, podrían adquirir sus derechos.
tura. También rechazó el pedido de declaración de inconstituciona-
_lidad del decreto 746/73, en cuanto incluye a los directores de obras * Pero recién en 2003 se arribó a la fórmula legislativa adoptada
cinematográficas entre los intérpretes, por estimar que dicho decreto por la ley 25,847,
no hizo otra cosa que recoger el criterio sustentado por autorizada
doctrina en el sentido de que, de conformidad con lo dispuesto por La legisladora que presentó el proyecto en la Cámara de Senado-
los arts. 20, 21 y 22 de la ley 11.723, sólo son colaboradores o titulares res destacó que la nueva norma lograba una armonización legislativa
en concordancia con las leyes de otros países y que esta incorporación
no afectaba los derechos reconocidos a los restantes creadores enu-
merados en la norma y consagrados con anterioridad (vid. apartado 2
(35) En Agresti, Alejandro Guillermo c. Warner Music, S.A. y otro”, CNCiv., sala del proyecto).
M, marzo 12-1997, E.D. 177-522, el demandante, que era disector de varios vi-
deo-clips incluidos en el videocasete “Temas y reportajes” (Corazón Abierto-Fito
Páez), reclamó la reparación de los daños y perjuicios causados por la utilización La propuesta de modificación no solamente fue consensuada
de las imágenes —que estimó ilegítima porque eran de su propiedad— en la edi- entre los directores cinematográficos integrantes de la Asociación
ción y/o comercialización de dicha publicación, al entender que era el titular de Argentina de Directores de Cine y de Directores Argentinos Ci-
los derechos sobre la obra —en condominio con el compositor— de acuerdo con nematográficos —DAC—, sino también impulsada por aquéllos en
lo normado por los arts. 20, 21 y 22 de la ley 11.723, y que-era el productor de la
obra cinematográfica quien goza del derecho de excepción que establece el art. 21
antes mencionado. En ambas instancias se rechazó la demanda por considerarse (36) De acuerdo con la ley 24.902, el art. 20 de la ley 11.723 decía: “Salvo
que, de conformidad con el contrato firmado por Fito Páez, el productor exclusivo convenios especiales y sin perjuicio de los derechos de explotación comercial que se pacten
era Wea Discos SRL, de la que Warner Music era la continuadora, y no Agresti, en beneficio del productor, se considerará autor de la obra cinematográfica o audiovisual,
cuya actividad había sido la de director, no contemplada en la ley 11.723. Además, como obra resultante en los términos del inc. c) del artículo 4% de esta dey, al director de
Páez nunca le había cedido sus derechos a Agresti. da mismo?,
130 CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC ) EL SUJETO DEL DERECHO. EL AUTORY OTROS TITULARES 131

distintos ámbitos. También por parte de los autores de los libros » Cinco años después, la ley 25,847 fue reglamentada por decre-
cinematográficos representados por la Sociedad General de Autores to 124/09 (38) el cual, además de referirse a los directores de obras
de la Argentina (ARGENTORES), quienes le brindaron amplio cinematográficos, incluye también a los de obras audiovisuales en
apoyo al texto (37), como reseña la senadora Perceval en su proyecto general, y reconoce a la asociación civil Directores Argentinos Ci-
(apartado 4), quien destaca en el apartado 5: nematográficos (D.A.C.) Asociación General de Directores Áuto-
res Cinematográficos y Audiovisuales, como representante, dentro
“Este consenso tiende a favorecer en el futuro, la gestión de acciones del territorio nacional, de los directores cinematográficos y de obras
concertadas intersectoriales. En este sentido, el reconocimiento de este de- A audiovisuales argentinos y extranjeros, y a sus derechohabientes,
recho a favor de los directores cinematográficos y guionistas, justifica que se para percibir, administrar y distribuir las remuneraciones que les
organice un sistema de gestión colectiva como el que rige el funcionamiento A correspondan como tales por cualquier tipo de explotación, utiliza-
de otras entidades (leyes 17.648 —SADAIC— y 20.115 —ARGENTO- A ción, puesta a disposición interactiva o comunicación al público en
RES—), que otorgan monopolios legales reconocidos por su eficacia para “cualquier forma de dichas obras (39).
bacer efectivos los derechos de los creadores y, en consonancia, con el criterio e
de protección efectiva, establecido en las convenciones internacionales de ' De acuerdo al art. 8”, el referido decreto se aplica a las relaciones
Berna, en el ADPIC de la OMC y en las que reconocen los derechos huma- : e contractuales originadas a partir de su vigencia, lo cual aconteció el
nos, de las que nuestro país es parte. 25 de febrero de 2009, es decir, a partir del día siguiente de su publi-
: cación en el Boletín Oficial (art. 97).
Resulta por ello necesario, que a los efectos de la gestión colectiva de sus
derechos las asociaciones de directores, actúen en forma conjunta para la fisca-
3.4.2. La presunción de legitimación en favor del productor
lización y percepción de los derechos de los directores nacionales y extranjeros
a través de una sociedad de gestión, sin perjuicio de mantener su individua-
Para garantizar al productor la explotación de la obra tinemato-
lidad y sin que sus incumbencias puedan superponerse.en las existentes. De
gráfica sin interferencias inútiles, la primera parte del art. 21 institu-
esta manera, las asociaciones de directoressólo representarán a los directores, Fo ye en favor de éste una presunción de legitimación para proyectarla:
ARGENTORES sóloa los autores de los libros cinematográficosy SADAIC “Salvo convenios especiales: El productor de la película cinematográfica
sólo a los compositores de la música. Es decir que son derechos de administra- :
se : . : tiene facultad para proyectarla aun sin el consentimiento del autor del ar-
cn separada tal como sucede en la actualidad con las sociedades de autores gumento o del compositor, sin perjuicio de los derechos que surgen de la co-
EXISLENLES. per
laboración”. Esto significa que para otras explotaciones (teledifusión,
actos de comunicación pública interactivos y previa solicitud en re-
: des digitales tipo Internet, alquiler y venta de copias en videocasetes,
(37) A instancias de la Comisión de Cultura del Senado de la Nación,y lue- DVD, etcétera) se necesita una autorización expresa de los autores.
go de arduas negociaciones, autores y directores llegaron a la siguiente fórmula :
de compromiso: “Sin perjuicio del derecho de exhibición comercial que se pacte en be- Como enseña Antonio Delgado, el art. 21 de la ley 11.723 re-
neficio del productor, se considerarán autores de la obra cinematográfica, cualquiera sea cepta lapresunción de legitimación prevista en el Convenio de Berna
el soporte o medio de difusión, al director y al autor del libro cinematográfico. Cuando (art. 14 bis, $ 2.b) porque la ley, prescindiendo de la cuestión de si los
se trate de una obra cinematográfica musical, en que 2 aya colaborado un compositor, derechos siguen o no perteneciendo a los autores, libera al productor
tendrá éste los derechos correspondientes a su coautoría”. En otra disposición se esta-
blecía una entidad única —de características similares a SADAICy ARGEN- o de probar el título en virtud del cual “ejercita” los derechos de explo
2, z «o. . ” -

TORES— para gestionar el derecho de los directores. Los intereses de las emn-
presas de televisión y de cable-distribución hicieron naufragar esta iniciativa de o. .
modo que el art. 20 de la ley quedó sin modificar hasta la sanción de la ley que : (38), Emisión 19-2-2009; B.O. de 24-2-2009.
comentamos. . : (39 Vid. infra, Cap. 7, $7.19.
132 CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC 133
EL SUJETO DEL DERECHO. EL AUTORY OTROS TITULARES

tación expresamente mencionados en la disposición, siempre que los


que resultan aplicables a las radiofónicas (41). La cuestión es muy
autores no se hayan reservado ese ejercicio en sus contratos con el
importante porque, en nuestro país, los autores de obras televisivas
productor (presunción iuris fantum) (40).
estipulan sus remuneraciones pensando en una restringida difusión
territorial y temporal.
Mientras que el art, 21 de la ley 11.723 establece una presunción
iuris tantum de legitimación, en otros países las leyes optan por €s-
tablecer en favor del productor de obras cinematográficas una pre- 3.4:3. El derecho moral
sunción iuris tantum de cesión del derecho exclusivo de explotación .
cinematográfica. Los colaboradores pueden hacer valer, frente a los El art. 22 de la ley 11.723 contiene una regla adicional sobre la obli-
terceros que contraten con el productor, los derechos que les reconoce gación de mencionar en la obra cinematográfica el nombre de los au-
la ley o que se hayan reservado en sus convenios con este último. tores y de los intérpretes: deben figurar los nombres del productor —a
cuyo cargo pone esta obligación—, del autor del argumento, de los au-
Dicho art. 21 se completa con dos párrafos en los que se dejan tores de las obras originales de las cuales se haya tomado el argumento,
expresamente a salvo los derechos exclusivos del autor del argumento del compositor, del director artístico y de los intérpretes principales.
de publicarlo separadamente y sacar de él una obra literaria o artística
de otra'especie y del compositor de publicar y ejecutar separadamente A su vez, el art. 34 añade en el tercer párrafo una obligación adi-
la música. cional: la de mencionar la fecha y el lugar de publicación, como re-
quisitos, junto con la mención de “el nombre o la marca del autor o
editor” para accionar en sede penal con motivo de la reproducción de
La regulación legal de las obras cinematográficas no resulta apli- dichas obras.
cable a las obras audiovisuales en general. Los audiovisuales para
televisión (telenovelas y programas de televisivos) no son asimi-
lables a los films, como lo establece el art. 76, inc. A), in fine, de la 3.4.4. El plazo de protección
ley 17.741 de fomento y regulación de la actividad cinematográfica,
modificado por la ley 24.377 (4 todos los efectos de esta ley se enten- De acuerdo con el art. 34 de la ley 11.723, para las obras cinemato-
derá: a) Por película: todo registro de imágenes en movimiento, con 0 sin gráficas el plazo de protección es de cincuenta años a partir del falleci-
sonido, cualquiera sea su soporte, destinado a su proyección, televisación miento del último de los colaboradores enumerados en el art. 20.
o exbibición por cualquier otro medio. Quedan expresamente excluidas
del Pi del presente artículo: las telenovelas y los programas
de tele- - Originariamente, el art. 34 establecía el término de treinta años
visión”). desde la fecha de la primera publicación. La ley 24.249 elevó este
plazo a cincuenta años, con lo cual nuestra legislación se adecuó a lo
De ello resulta la inaplicabilidad a las obras audiovisuales para establecido en el art. 7, $ 2, del Convenio de Berna, Acta de París
televisión de la presunción de legitimación establecida en el art. 21 (1971), que equipara el plazo mínimo de duración del derecho para
las obras cinematográficas al de las demás obras (art. 7 $ 1), pero
de la ley 11.723 en favor del productor de obras cinematográficas.
deja a los países de la Unión la facultad de establecer que ese plazo
El mismo criterio se observa en Francia, donde el art. L.113-8, $ 2,
del CPI indica cuáles son las disposiciones sobre obras audiovisuales
(41) Sobre el particular, C. CoLomBET (Propritté Hittéraire et artistique et droi-
£s voisins, París, Dalloz, 1994, p. 160, $ 219) señala que el art. L. 132-24 del CPI
(40) Dezcapo Porras, A., “Utilización de obras audiovisuales por satélite
y cable. La intervención de las sociedades de autores”, en el libro memoria del Y francés, relativo a las obras audiovisuales, no ha sido declarado aplicable a la obra
Congreso Internacional, Buenos Aires, 1990, $ 10, p. 219.
radiofónica: el productor de la.obra no puede, pues, beneficiarse con una presun-
ción de cesión: ésta debería ser expresa.
134 CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC

expire cincuenta años después que la obra haya sido hecha accesible
al público con el consentimiento del autor o que, si tal hecho no
ocurre durante los cincuenta años siguientes a la realización de la
obra, la protección expire al término de esos cincuenta años.

Posteriormente, por ley 25.006 se volvió a elevar el término de


protección de las obras cinematográficas, pero esta vez no como con- CAPÍTULO 4 .
secuencia de aumentar el número de años sino de modificar la forma
de contar el plazo: los cincuenta años se calculan a partir del fallecimiento CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR
del último de los colaboradores enumeradores en el art. 20 (el autor del ar-
gumento, el productor, el director del film y, en la obra cinematográ- Sumario: 4.1. Contenido del derecho de autor. El derecho moral y los de-
fica musical, el compositor) (42). Como el plazo post mortem auctoris rechos patrimoniales. - 4.2. El derecho moral. 4.2.1 Terminología y naturaleza.
4.2.2. Caracteres, 4.2.3. El contenido del derecho moral. Artículos 51, in fine,
sólo puede aplicarse a las personas naturales, va de suyo que según y 52 de la ley 11.723. Otras disposiciones. 4.2.4, El derecho morál en los trata-
la norma únicamente se puede tomar en cuenta a éstas, por lo cual dos internacionales. - 4,3. Los derechos patrimoniales. El artículo 2% de la ley
11.723: carácter abierto de la enumeración e independencia de los derechos. 4.3.1.
el plazo expirará cincuenta años después del deceso del colaborador El contenido del derecho patrimonial. Análisis del artículo 2 de la ley 11.723.
persona física que muera en último término. : 4.3.2. Los derechos patrimoniales en los tratados internacionales. - 4.4: Limita-
ciones del derecho de autor. 4.4.1. Utilizaciones libres y gratuitas. 4.4.1.1. El de-
recho de cita. 4.4.1.2. El uso para información (art. 27 5$ 1, in fine, y 2 y axt. 28,
De acuerdo con el art. 34 bis, el nuevo plazo previsto en el art. 34 $ 2). 4.4.1.3. Limitaciones al derecho de representación, ejecución y recitación
se aplica a las obras cinematográficas que se encontraban en el domi- públicas (art. 36, $$ 2 y 3). 4.4.1.4. La imagen personal (publicación de retratos).
nio público sin que hubiera transcurrido dicho término, El art. 34 bis 4.4.2. Responsabilidad de los reporteros, los productores de programas, los me-
dios de difusión y los organismos del Estado, 4.4.3. Reproducción y distribución
es una disposición transitoria y establece: de obras científicas o literarias en sisternas especiales para personas ciegas o con
otras discapacidades perceptivas (art. 36, in fine), 4.4.4. Copia privada. 4,4,5,
“Lo dispuesto en el art. 34 será de aplicación a las obras cinematográfi- Copia de salvaguardia del ejemplar otiginal de un programa de computación.
cas que se hayan incorporado al dominio público sin que haya transcurrido 4.4.6. Licencias no voluntarias: licencia obligatoria y licencia legal.
el plazo establecido en el mismo y sin perjuicio de la utilización lícita rea-
lizada de las copias durante el período en que aquellas estuvieron incorpo- 4.1. Contenido del derecho de autor. El derecho moral y los derechos
radas al dominio público” (43). patrimoniales

El derecho de autor reconoce al creador de obras intelectuales


una doble vertiente de facultades exclusivas, oponibles erga omnes,
que forman el contenido de la materia: las de carácter personal des-
tinadas a la protección de su personalidad en relación con su obra,
cuya finalidad es garantizar intereses intelectuales, que constituyen
el llamado derecho moral, y las de carácter patrimonial concernientes
a la explotación de la obra, que le permiten obtener una remunera-
(42) La ley 25.006 omitió adecuar la fecha desde la cual se calcula este pla- ción cuando se utiliza su creación y constituyen el llamado derecho
zo (dispone que es a partir del fallecimiento) a la prevista en el art. 5 en la ley patrimonial.
24.870 y en el art. 7, $ 5 del Convenio de Berna (a partir del 1 de enero del año
siguiente). A diferencia del derecho moral, el derecho patrimonial es trams-
(43) Vid. infra, cap. 5,5 5.5.
misible, objeto de algunas excepciones y su duración es limitada.
136 CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR " 137

4.2. El derecho mora!


plio desarrollo que Michaélides-Nouaros califica de “tan extenso como
_El derecho moral está integrado, en sustancia, por el derecho del impactante” El tribunal correccional de París declaró el 5 de enero
autor a decidir la divulgación de la obra —o derecho a inédito-— de 1845 que, “independientemente del interés pecuniario, existe para el
: artista un interés más precioso, el de la reputación”, y que, a pesar de la
. tr Y

(darla a conocer o mantenerla reservada


en la esfera de su intimidad) *
y a exigir que se respete su condición de creador y la integridad cesión de su obra y de sus derechos, puede accionar por contrefagon,
de su
obra como entidad propia. En muchos países la legislación recon sobre todo porque, en el caso, el infractor había realizado cambios en
oce
expresamente el derecho de retracto o arrepentimiento (o derec una estatua que resultaban perjudiciales para la reputación del asta.
ho a
retirar la obra de la circulación por cambio de convicciones). El autor citado enseña que ese mismo año el tribunal correccional y la
Corte de Lyon destacaron en términos precisos la existencia ce este
La moderna concepción del derecho moral nació en Franci interés personal al lado del interés pecuniario y señala que en las po-.
a, como
doctrina judicial, durante la primera mitad del siglo XIX. cas líneas de estas decisiones vemos desarrollarse la dominante teoría
El derecho
al respeto de la integridad de la obra, aun después de su del derecho doble, en toda su amplitud: Atento, dice elTribunal Co-
cesión total, fue
reconocido por el Tribunal Civil del Sena, que afirmó este princi rreccional de Lyon, que cualquiera que sea el tema tratado, cualquiera que
pio
en sentencia de 17 de agosto de 1814. Incluso antes, la Corte sea la forma originaria bajo la cual la obra intelectual ha sido product da,
de Ca-
sación francesa (sentencia de 28 floreal, año XII) había admit el autor tiene un doble y legítimo interés de conservar el derecho exclusivo
ido que
una edición de una obra protegida (el Diccionario de la Acade de editar su obra o de ceder su propiedad. Que desde el punto de vista de su
mia)
plagada de cambios y de adiciones era punible como contrefacon personalidad moral y en el interés mismo de estas doctrinas, el autor debe
(1).
Georges Michaélides-Nouaros recuerda que hacia mediados conservar siempre el derecho a rever y a corregir su obra, de su
del siglo
XIX se dictaron en Francia varias sentericias que entendiero fiel reproducción y de elegir el momento y el modo de su publicación” ( )
n que
estaban prohibidas las modificaciones a la obra, Pese a la
cesión ilimitada
de ésta, y estima que, al relacionar la prohibición con la reput Gyórgy Boytha señala que, al reconocer el droit moral, la doctrina
ación
del autor, con su personalidad, quedó definitivamente establecido francesa tomó en cuenta los intereses del autor reivindicados desde
el
fundamento del derecho mora] (2). la antigúedad: ser reconocido como autor de la obra, estarprotegido
contra cualquier alteración de la obra y decidir si una obra está ista
Una sentencia de 6 de abril de 1842 del Tribunal Civil del Sena para ser publicada o no (4).
declaró que 4un cuando el autor ceda la propiedad
de su obra, incluso de
la manera más absoluta, no abandona su derecho a corregirla,
pues de otra
Así se originó en Francia la interpretación dualista del derecho
forma pondría su reputación a merced del adquirente: el autor de autor, que fue receptada por la mayoría de las legislaciones, entre
tiene
derecho a la reparación de los daños e intereses si, sin su - ellas, nuestra ley 11.723 (5).
consen-
timiento, se introducen en su obra modificaciones de ta]
naturaleza
que puedan perjudicarlo. : (3) fóia., ps. 18-19.
Tres años más tarde, en 1845, los tribunales correccion (4) BorTHa, G., “La justificación de la protección de los derechos de autor a
ales de la luz de su desarrollo histórico”, trad. de Antonio Muñoz, RIDA, 151, p. 80.
París y de Lyon y la Corte de Lyon dieron ala nueva teoría
un am-
(5) Para la interpretación dualista el derecho moral es independiente delos
derechos patrimoniales; por tratarse de dos categorías de derechos que tenen. is-
0) Meruin, Rec. alphab. des questions de Droit, 2e. éd.
£.4, Y, prop. litt,, 1, p. tintos destinos jurídicos, son objeto de regulaciones legales diferentes. o ger
195 y, especialmente, p. 206. Citado en MichaÉLIDES-Nov
ARos, G., Le droit mo- chos patrimoniales son transmisibles y de duración limitada mientras que el dere
ral de l'auteur, París, A. Rousseau, 1935, ps.17-18, cho moral es intransferible e imprescriptible y de duración ilimitada. aded
En cambio, para la interpretación monista se trata de una sola categoría de e
(2) 1bid, p. 18. rechos; en consecuencia, tanto el derecho moral como los derechos patrimoniales
CONTENIDO D EL DERECHO DE AUTOR| 139
E 158 CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC
| )
4.2.1. Terminología y naturaleza
de la personalidad general. Por ejemplo, cuando alguien, esgrimiendo
el derecho de crítica, pone en duda la autoría de una persona, la acción
Derecho moral es la expresión habitualmente utilizada para desig- con que cuenta el agraviado no es propia del derecho de autor (7), i
nar las facultades de carácter personal del autor; se ha impuesto por la igual que cuando se atribuye falsamente a una persona la autoría de
regla del uso común y es empleada tanto en las legislaciones como por una obra que no le pertenece. El derecho a defenderse de este Ena
la doctrina y la jurisprudencia. que lo tienen todas las personas y no sólo los autores, porque la falsa
atribución de paternidad artística incluye tanto los casos en que el
El derecho moral es un derecho de la personalidad del autor en rela- objetivo es aprovechar el prestigio de un autor —lo cual es frecuente
ción con la existencia, la circulación y la explotación de una obra determi- en materia de falsificación de obras de arte (por ejemplo, se imita
nada (6); a diferencia de lo que sucede con los derechos de la personalidad
la firma de un pintor célebre en un cuadro que éste no realizó) — o
general, también denominados derechos personalísimos, el derecho moral
utilizar el renombre de otras personas (deportistas, personas conoci-
del autor no es innato: no lo tienen todas las personas por el sólo hecho das por su vida social, su fortuna, etcétera), como también aquellas
de ser tales sino quienes crean una obra y en relación con ésta. situaciones en que, por ese medio, se trata de perjudicar a la persona
cuyo nombre se hace figurar como autor (8).
Aun cuando el derecho de autor es una rama del derecho que
goza de autonomía científica (en cuanto tiene principios y soluciones Tanto el derecho de la personalidad general como el derecho
particulares para resolver distintos problemas básicos propios de la moral de autor son dos de las materias que más se han diferenciado
materia), el derecho de la personalidad tiene una influencia marcada,
y desarrollado en los últimos tiempos. Pero el derecho de autor se
en especial sobre el derecho moral, lo cual justifica que se los analice encuentra teñido por el derecho de la personalidad en tanto la obra
en forma interrelacionada. es la expresión de un ser humano. Esta impronta resulta evidente
en los derechos morales del autor, pero no desaparece cuando se trata
Hay otros derechos de la personalidad que, a pesar de involucrar a de sus derechos económicos por el solo hecho de ser éstos transmi-
autores y a obras, no forman parte del derecho moral sino del derecho sibles.

son intransferibles y de duración limitada, porque siendo el derecho moral intrans- (7) Al respecto, es ilustrativa la sentencia dictada por la Corte de Parás
el 5 de
ferible, también ló'es el derecho patrimonial y siendo éste de duración limitada, mación
abril de 1979 que, proveyendo en materia correccional, condenó por:
también lo es el derecho moral (vid, DirTz, A., El derecho de autor en la Comiúni- e a be
(diffamation) a un escritor y un periodista que habían afirmado gu La
dad Europea, ed. española, Ministerio de Cultura, Madrid, 1983, t. I, ps. 155-156).
ries£ plus ce quielle était no había sido escrito por la célebre actriz mon Senor:
En Alemania, cuya legislación sigue la concepción monista; no se admite la cesión , o! o
sino por un escritor “duende”, lo cual constituía para los jueces Eo
total o parcial del derecho patrimonial sino sólo la concesión de derechos de utili- editor (cit. por GavTIER , P.-Y., “ L a obra e
y a la reputación de Signoret y de su
zación (exclusivos o no exclusivos) en el capítulo “Derechos de uso” (arts, 31 a 44)
erita por otro”, trad. Juana Martínez-Arretz, RIDA, 139, p. 68).
y se considera que el derecho moral tiene la misma duración que el derecho patrimo-
nial (art. 64, $ 1), de modo que cuando el derecho de autor se extingue en la esfera (8) Para reprimir la falsificación de obras pictóricas por medio de la ale
s te
patrimonial, el derecho moral deja de pertenecer al derecho privado; a partir de allí atribución a un tercero de la autoría de una obra que no le pertenece,
74 bis de la ley 11.723, actualm ente derogad o), de
se trate de la salvaguardia del patrimonio cultural en interés del público. una norma especial (el art.
Sasami a atro
largo alcance, que establecía: “El que con fines delucro, atribuyere
(6) Coincidimos en.este aspecto con Cifuentes, para quien el derecho moral una obra Hteraria, científica o artística, usando el nombre, el seudónim o, . firma u
del autor no forma parte de la categoría jurídica de los “derechos personalisimos” reprimid o con prisión de nes
otro signo distintivo de autenticidad de aquél, será
(denominación que estima más adecuada que otras empleadas por la doctrina, a dos años y multa de veinte mil a doscientos mil pesos (debe e cena a
inc uy
equivalencia del valor de la moneda a la fecha de la ley). Aun cuando se
incluso que la de “derechos de la personalidad”, mayoritariamente utilizada (vid.
CIFUENTES, S., Los derechos Personalísimos, Buenos Aires-Córdoba, Lerner, 1974, a que sólo
en la ley 11.723, no se trata de una norma que fipifique una conduct
ps. 152-155). lesiona un derecho de autor. a
140 CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC DEL DERECHO DE AUTOR . 141
CONTENIDO
Si “tanta
bre una peñislac ión no regula los derechos morales como derechos 4.2.2. Caracteres
nunciables e indisponibles no es posible proponer la custodia efec-
tiva del bien afectado: c omo medioi de preservar la ers i El derecho moral de autor es esencial, extrapatrimonial, inherente
autor cuando es herida o invadida. por
A onalicas de y absoluto (9); de ello resulta que es irrenunciable e inalienable,
-
ser inalienable, el derecho moral es también inembargable, inejecu
xisten derechos decisivos para el autor como el derecho table e inexpropiable, además es imprescriptible (10) y es insubrogable
pero que
que sonsong
igualmente impres
i cindib
indi les para toda persona que«tiene -por ser inherente a la calidad de autor. Tiene, en principio, duraci
ón
tiene
a la misma posibilidad, al igual que el derecho a la intimi ilimitada.
dad, el derech
el o a la libri e comunicación
icació del pensamiento sin censur
censuraa
previa y a vivir en un medio cultural pluralista.
vid. C1-
de Y derecho moral nace como derecho subjetivo en cabeza exclus (9) Éstos son también caracteres de los derechos de la personalidad;
iva FUENTES, Op. cif. ps. 138-151.
del a >» pen lo puede ejercer discrecionalmente: puede decidi
r en qué » CNCiw,, sala C, septiembre 19-1978,
mm nto su Obra ] está pronta para que la conozca el públic
ábli o yy la la K forma (10) “Cresseri, Artidorio, suc. e. SADAI
prescripción
en de ello tendrá lugar, o puede optar por no divulgarla (mante L.L.1979-B, 108. El fallo de primera instancia rechazó la defensa de
nerla de autor, de modo que el transcu rso del
na a), por modificarla e, inclusive, por destruirla. Puede decidi haciendo hincapié en el derecho moral
r que se ro autor de la.obra y, corre-
tiempo no puede anular o desconocer al verdade
lyulgue con su nombre o con un seudónimo o en forma anónim en propied ad de quien no lo
a. lativamente, convertirla por vía de prescripción
babientes conservan,
es: El tribunal de álzada destacó que “el autor y sus derecho
sido div
Aun- que la obra haya ya sido divulgada, el autor cons mientras se mantenga vigente el derecho que nace de la obra y de
la paternidad, las
1
a modificarla porque es un correlato del derecho a crear. idad en el ejercicio duran-
a derecho facultades accesorias a ese derecho, no obstante la inactiv
terceros 4.54 vista y pa-
te un lapso, y aun frente a las violaciones producidas por
el reintegro del
a Al fallecer el autor estas facultades, salvo excepciones, ciencia; es el señorío de hacer respetar el aspecto moral y de obtener
no se LL, 95-269),
aspecto pecuniario derivado de la calidad del autor (conf. fallo cit,
e emiten a sus herederos. Éstos no pueden modificar la obra, >
ser adquiridos por
ni Dicen, Mouchet y Radaelli: Los derechos intelectuales no pueden
darmandar susu retiro de la circul
ulació
ació n por cambioi de convicic ciones, ni i prescripción, ni siquiera en su aspecto pecuniario. El autor que
ba tolerado múltiples
» Estas facult oponerse a que ellas se sigan
y ades se califiifican como positi Ei vas por io violaciones a su derecho, en cualquier momento puede
portan una toma2 de decisión y son exclusivas op. cit., p. 140, ap. VI.
i porque sóloO las 1 as puede cometiendo; puede siempre reivindicar sus derechos (conf.
puede respeto a la
de rola mor En cambio, los herederos pueden ejercer el derec Aunque Cresseri, por consiguiente, no haya reclamado en vida por el
ho obra que se discute, sus herederos conservan la facultad de
oponerse a la violación de
ión de las obras póstumas y y 1 las facultades negativas 7 o d dades, y a exigir que se
la paternidad, a las modificaciones, mutilaciones e infideli
Jensivas: el derecho al reconocimi
ocimiento de la paternidad yY elel d derecho 1605). Cuanto
publique bajo el nombre del autor (conf. Borda, op. cit. p. 572, núm.
a la integridad de la ob ra Son negativas i porque iten
Seo i
imp j a más si se tiene en cuenta que el art. 83 de la ley estatuye una acción del pueblo para
o
utilización cuando ] n: o se respetan el nombr e del
More del auto
a: utor roo lala Obra preservar la integridad y fidelidad de la obra”.
obra; , sonson noviembre 23-
defensivas porque incluso cuando la obra ha entrado en el domin Ídem, “Casiraghi, Féliv y otros c. La Riaja, Provincia de”, CS,
io la Nación rechazó la defen-
púb poopermiten actuar en defensa de ésta (ley 11,723, art. 83). 1989, E.D. 138-333. La Corte Suprema de Justicia de
Como sa de prescripción respecto de las facultades “de carácter extrapatrimont
al que con-
lén pueden ejercerlas los heredederos se dice
e i que son con. sonacurrentes, d de proteger la
A q ' : estos no pueden actuar con la discrecionalidad con que figuran los llamados derechos morales del autor originados en la necesida
podía se como categorías
personalidad creativa. [...] los derechos patrimoniales deben entender
pacedo : ao porque zun respecto de ellos prevalece el interé morales destinados a
s de la interdependientes pero con características diversas. Así, los derechos
cor ad en la custodia del patriirmoni onio cultural. . También ueden amparar aquellos aspectos más vinculados con le personalidad creadora
, contienen facul-
pued de manera asistemática,
Jen
: o a cerecho de transforma
. ción (traducción, adaptación, , revi- tades inalienables e imprescripribles ya ellas se refiere, aunque
sión, su ización, compendio, resumen, extracto, arreglo musical la ley 11.723 en los arts. 22, 39, 47, 51 y 52”. :
del Ejército y
era) porque éste forma parte del derecho patrimonial. En el mismo sentido, Mansilla, Alberto E <. Estado Mayor General
,J.A. 1998-IV -277.
otros”, CNCiv. y Com. Federal, sala IL, agosto 11-1998
142 CARLOS A. VILLALBA - DELÍA LIPSZYC CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR. : 143

Varios de los caracteres indicados (inalienabilidad, imprescripti-


bilidad, irrenunciabilidad y perpetuidad) son reconocidos por la ley
- 11.723 —aunque en forma implícita— al establecer que el autor
con- al proceder la demandada a una repetición de la obra televisiva en cuestión sin haber
serva el derecho moral aun cuando enajenare la propiedad de su
obra mencionado el nombre de uno de sus autores, Alberto Lapadula —que es quien reclama
(art. 52) y que después de vencidos los términos de protección
podrán a través de la Sociedad General de Autores de la Argentina (Argentores)—, ha violado
denunciarse las lesiones a la integridad de la obra (art. 83). sus derechos morales de autor. l
p
el fruto de su creación a la deman-
En tal sentido, an cuando el hubiere enajenado
dada, conservaba su derecho —entre otros— a ser mencionado por su nombre 0 seudóni-
4.2.3. El contenido del derecho moral. L Artículo Ss 51,
51, in
infifine, y 52 di mo como autor (ver art. 52 de la ley 11.723). Ast lo ha decidido este Tribunal, al resol
ley 11.723. Otras disposiciones ver que incluso en las hipótesis en que el autor ba cedido en forma exclusiva los derechos
: ce
para publicar sus obras, conserva el derecho moral que le es inherente a la paternidad de
La ley 11.723 no tiene un desarrollo orgánico de los derechos
ellas, que le permite exigir la mención de su nombre o seudónimo (conf! esta sala, cau-
morales, lo cual nos obliga a buscarlos en distintas manifestaciones sa 265,190 del 26-12-80, voto del Dr. Lloveras). Y, a través de un esclarecedor voto
na do
del articu lado dedella ml
ley, de la reglam
glame ntaciónón y vd del derecho común6 por
entaci del Dr. Greco, la sala G ba distinguido dos derechos que no deben ser confundidos: uno,
-el del dominio sobre el soporte físico o material de la obra, que por estar en el comercio
puede ser enajenado; otro, el del derecho moral del autor, que no puede ser transmitido y
La regulación básica de los derechos de la personalidad del que no requiere reserva especial alguna para que se considere que se mantiene en cabeza
au-
tor está establecida en los arts. 51, in ne, y 52, en el capítu del autor o del artista (conf. causa 135.834 del 14.10.93). También resulta altamente
lo “De
la venta”, es decir, en el contexto de la situación de dispo ilustrativo el voto del Dr. Zannoni, como integrante de la salaÁ de esta Cámara, quien
sición más advierte que cuando el autor ha enajenado —como en el caso— la propiedad de su obra
extrema: la cesión —en lo cual se manifiesta el carácter asist
emático y ha obtenido un beneficio económico, conserva sobre ella, no obstante, un derecho de or-
de nuestra ley, propio de la época de su sanción—, no utiliz
a la ter- den extrapatrimorial, pues la ley continúa protegiendo la creatividad y originalidad
minología derecho moral —o equivalente— y se limita a consa de aquélla y confiere a su autor el derecho erga omnes a que se lo reconozca como tal. St
grar los
derechos de paternidad y de integridad de la obra al disponer se desconoce la autoría —señaló— se está menoscabando la facultad del autor a que su
que aun
el cesionario (que ha pasado a ser titular del derecho) queda nombre o seudónimo permanezca vinculado a la creación artística (conf. ED 121-644,
obligado
a continuar observando los derechos morales, pues son intran en esp. págs. 651/52, cons. 20)”,
sferibles " En “Heinrich Ana María Erna E. C. Ediciones Altaya S.A”, CNCiv. sala D,
y, Por consiguiente, la adquisición del derécho de autor no lo releva
de abril 21-2005, Iuris, la sentencia de primera instancia hizo parcialmente lugar a
la obligación de respetarlos. os la demanda de daños y perjuicios interpuesta por la célebre fotógrafa Ana María
En este sentido, la segunda parte del art. 51 dispone que la Heinrich fundada en la lesión sus derechos morales de paternidad e integridad de
ena- diversas fotografías de su autoría. Al respecto, el tribunal de alzada recalcó: “Así el
Jenación total o parcial de la obra es válida sólo durante el térmi
no * autor goza del derecho a que se respete su nombre o seudónimo, es decir, a que se le reconozca
establecido por la ley y confiere a su adquirente el derecho a
su apro- la paternidad intelectual sobre ella. Al respecto, el art. 52 de la ley 11.723 consagra, en su
vechamiento económico “sin poder alterar su título, forma letra, al denominado derecho al reconocimiento de la paternidad de la obra al disponer que
y contenido”
—derecho de integridad—. : uunque el autor enajenare la propiedad de su obra está en condiciones de exigir la mención
de su nombre o seudónimo como autor” (cfr. CNCiv,; sala Á, ED 121 -644). También, y a
El art. 52 dispone que aunque el autor enajenare la propiedad la par de este derecho, el autor también está en condiciones de exigir el respeto y el mante-
de
su Obra, conserva sobre ella el derecho a exigir la fidelidad nimiento de la integridad de la obra, significando esto que toda difusión de aquélla debe ser
de su texto
título, en las impresiones, copias o reproducciones —derecho de efectuada sin modificaciones, en la forma que el autor la creó, atún si el autor se ha despren-
integri dido de sus derechos patrimoniales o como acontece en la especie ha expirado el término de
dad—, como asimismo la mención de su nombre o seudó
nimo como autor la protección legal, pudiendo —sin embargo— exigir que el tercero a quien se le han cedido
—derecho de paternidad— (11).
aquéllos o cualquier otro, la publique respetando exactamente el diagrama original [...] de
la [prueba] pericial fotográfica ordenada en autos y producida [....] se desprende claramen-
te que en las reproducciones que la accionada utilizara de la obra de la Sra. Heinrich se al-
(11) — En “Argentores c. Telearte 5.4, ”, CNCiv, sala
E, junio. 20-2001, Iuris, teró el sentido de la misma, variando el carácter y composición dada por su autora, violando
el vocal preopi
precpina :
nante, doctor Mario1 P. Calatayud, afirmó:Ó: “es claro, a mi juicio, que de tal manera el derecho moral que el artista fiene a la integridad de su obra.
144 CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR, : 145
Además, es necesario tomar en cuenta otras importantes conse-
Está consagrado en el art. 52 de la ley 11.723, en los siguientes tér-
cuencias económicas que se derivan de omitir o de cambiar el nom- minos:
- bre del autor; por ejemplo, cuando las obras son administradas por
una sociedad de gestión colectiva, la omisión o el cambio del nombre "Aunque el autor enajenare la propiedad de su obra, conserva sobre ella
del autor tendrá como consecuencia un desvío indebido de las sumas el derecho a exigir [...] la mención de su nombre o seudónimo como autor”.
recaudadas por la utilización de la obra.
En consecuencia, la indicación del nombre del autor debe hacer-
Paralelamente, el desconocimiento de los derechos patrimoniales se de la manera que él ha elegido, incluidos el seudónimo y el anó-
de explotación sobre la obra importa una lesióna la dignidad espiri- nimo, pues —como se dijo (vid. supra, cap. 3, $ 3.2)— el derecho
tual del autor, lo cual se hizo evidente en los países de economía pla- a quese lo identifique con su obra es una prerrogativa del creador
nificada en cuyas legislaciones se reconocieron sus derechos morales y no una obligación para éste sino para todos los demás; pero s
pero se les restó la disponibilidad de su explotación económica. el autor opta por el anónimo o por un seudónimo equiva ente a
anónimo, aunque siga siendo titular de todos los derechos sobre X
a) El derecho de paternidad obra, sus facultades serán ejercidas por el editor, de acuerdo con e
art. 32 de la ley 11.723. _
El derecho de paternidad —o de paternidad artística— es el de- de reivin-
El derecho a la paternidad comprende el derecho
recho del autor a que se reconozca su condición de creador de la obra. la
dicar: 1) la condición de autor tanto cuando se ha omitido
mención de su nombre (12) como cuando se hace figurar otro
— En “Seanu Marcelo Pablo Alejandro c. AYER 5.4”, CNCiv,, sala
A, febre-
to 19-2008, clDial — AA45A3, el pleito se originó a raíz de la publicación (12) —En “Argentores c. Telearte S.A”, CNC, sala E, junio 2200 2 Luris,
efec-
tuada por Aver 5.A. en la edición n* 63 de la revista Tiempo de Aventura el tribunal recordó que “Satanowsky (op. y loc. cit, [“Derecho Intelectu ] pág
de una
fotografíade autoría del accionante, Dicha fotografía había sido originariamente 531 n* 271) refiere que la norma legal citada obliga en caso de cesión 0 enaeración :
reproducida, con autorización de su autor, en la edición n* 23 de la o a
misma revis- transmisión a cualquier título a que el adquirente mencione el nombre 0 sem
ta, cuando pertenecía a la firma Publirevistas S.A. la cual, posteriormente
, la cedió autor, obligación que consagra la reivindicación de la paternidad, que pue e semp e
(incluidas las fotografías y notas periodísticas, la marca y el sitio
de Internet) a serinvocada por el creador intelectual, y se: funda en que ese derecho mora está fuera .
Aver S.A. Pero la publicación de la fotografía en la edición n* 63 fue realizad
a por comercio, su transmisión está vedada. También Salvat menciona este derecho moras ,
la demandada Aver en forma alterada —cercenada de ambos lados— y sin
solicitar que abarca no solamente el de velar por la integridad de la obra, sino también can
la autorización del autor ni indicar el nombre de éste. ea a .
el adquirente intenta suprimir el nombre o el seudónimo de su autor ( conf.
En ambas instancias se admitió la demanda contra Aver S.A. por haber publicad
o Derecho Civil Argentino — Fuentes de las Obligaciones, 2%ed., actualiza la por cu -
la fotografía sin autorización y sin indicar el nombre de su autor y se rechazó
el recla- ña Anzorena, £. HI pág. 661 n* 2699), al igual que Borda, quien asevera que ss : :
mo contra “Publirevistas S.A.”, citada como tercero en los términos del art.
94 del Cód. frente aun derecho de naturaleza extrapatrimonial, que se vincula con la personalida
Procesal. El tribunal de alzada señaló que la demandada no podía desconocer —como
misma del hombre, siendo, por lo tanto, intransmisible e imprescriptible (conf. “Trata-
alegó— que la fotografía que utilizó, si bien no estaba registrada, era una obra ,
del in- Civil - Parte General”, 128 ed., £. 11 pág. 29 n* 756)”.
telecto del actor. Así lo ilustraba la nota publicada en la edición n? 23 de la revista
que e Rondo Corvalán, Alejandro J. c. Editorial Atlántida 54. yotro”, ENCiv. :
le fue cedida, donde en un extenso artículo con varias ilustraciones se indicaba
que el sala I, noviembre 5-2003, DJ 2004-2, 189, el tribunal afirmó: La sola omisión de
texto y las fotografías pertenecían a Marcelo Scan. “Vale deciy que, en la hipótesis
más. nombre del autor ocasiona un daño no sólo moral sino también de contenido patrimonial.
favorable para la recurrente, esto es, dando por sentado que contaba
con derecho a publicar las Es que cada reproducción de una obra constituye una publicidad de la obra y + su cto
imágenes impresas en los anteriores ejemplares de "Tiempo de Aventura” sin autorización del por el otorgamiento del uso de las
y este elemento, además de loque podría haber obtenido - imenia?.
accionante, debió, sin embargo, publicar la ¡fotografía consignando el nombre - .
de su autor” Le las, debe ser tenido en cuenta al fijar el daño patrimonta, ,
— Anteriormente, “Engel Américo T £, Tarifario S.R.L. y otros”, CNCiv,
sala 1, ju- ? js “Heinrich Ana María Erna E. C. Ediciones Altaya S.A”, CNCiv. sala D,
nio 15-1999,L.L, 1999-F-21): Aunque el autor enajenare su obra,
conserva el derecho abril 21-2005, Iuris, el tribunal subrayó que: “no puede soslayarse el hecho de que y
de exigir la mención de su nombre como autor (art. 52), por lo que la o
sola circunstancia omisión del nombre del autor importa un agravio a su derecho de ser siempre vincula
de que se haya efectuado la publicación sin tal mención comporta un ilícito que
justifica a la obra, que en el lenguaje común se identifica como derecho al cartel. Tanto poa, a
el progreso de la demanda”. autores, cuanto para los artistas o intérpretes en general la publicación de su nombre
146 CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC - CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR : 147

nombre (13) o un seudónimo; 2) la forma especial de mencionar su por éstos y se hace figurar su verdadero nombre. También incluye el
nombre, y 3) el seudónimo o el anónimo cuando el autor ha optado derecho a defender su autoría cuando ella es impugnada.

El art. 22 de la ley 11.723 contiene una regla adicional sobre la


sus características peculiares; lugar, tamaño de las letras, etc., presenta gran interés, toda
obligación de mencionar en la obra cinematográfica el nombre de los
vez que de ello dependerá en gran medida, no sólo la posibilidad de lograr nuevas con- autores y de los intérpretes: deben figurar los nombres del productor
trataciones y la explotación económica de su repertorio autoral, sino también su desarrollo —a cuyo cargo pone esta obligación—, del autor del argumento, de
profesional” (cfr. Lipszyc y Villalba, ob. cit. [Derecho de los autores de obras fotográficas, los autores de las obras originales de las cuales se haya tomado el
Daño y reparación; ED 121-645]). argumento, del compositor, del director artístico y de los intérpretes
—En “Mayer, Marcos Pablo c. Editorial Planeta de Agostini SAIC”, CNCiw, sala J, principales.
febrero 6-2007, Revista Prop. Int, N* 11, luris, en ambas instancias se acogió la
demanda, por haberse omitido mencionar el nombre de Marco Pablo Mayer como
A su vez, el art. 34 añade en su tercer párrafo, para las obras cine-
autor de la obra “Shakespeare para todos”. En el libro no se había consignado el
nombre del accionante, ni en la tapa, ni en el lomo; sólo en la solapa interna de la
'matográficas y las fotográficas:
tapa se incorporó una pequeña biografía del autor y en la segunda hoja se agregó
“edición a cargo de Marcos Mayer”. En relación al valor comercial del nombre que “Debe inscribirse sobre la obra fotográfica o cinematográfica la fecha,
aporta el autor, la vocal preopinante, doctora Zulema Wilde, señaló que es dable el lugar de publicación, el nombre o la marca del autor o editor. El incum-
afirmar que la editorial demandada, al omitir consignar el nombre del autor de- plimiento de este requisito no dará lugar a la acción penal prevista en esta
mandante evitó que éste se utilizara en el medio. ley para el caso de reproducción de dichas obras”.
—Anteriormente, “Fioravanti Roberto B. e, Techin? Cía. Técn. Internacional
$.4.”, CNCom,, sala A, febrero 5-1996, L.L, 1996-D-160: "La omisión indebida Como se observa, respecto de las obras mencionadas en la norma en
de la mención del nombre del sistema y la del Kitular del derecho importa un agravio del cuestión, a la obligación de mencionar el nombre del autor, se agrega la
creador a su derecho a ser siempre vinculado a la obra. Ello importa también una lesión
a un derecho de contenido Patrimonial que, en el len guaje común, se identifica como de-
de indicar la fecha y el lugar de publicación como requisitos para accionar
recho al cartel”, ya que la publicidad tiene un claro e inequívoco significado y contenido en sede penal con motivo de la reproducción de dichas obras. La norma
económico, ya que de ello dependerá en ¿ran medida, no sólo la posibilidad de lograr nue- en cuestión se refiere al “nombre o la marca del autor o editor”.
vas contrataciones y la comercialización futura del sistema constructivo, sino también el
desarrollo profesional quéle permita al autor hacer de esta actividad su medio de vida”. d) El derecho de integridad
(13) —Lazaridis, Hugo A. e. Editorial Perfil, S.4:*(CNCiv, sala A, octubre
1-1985, E.D. 121-644): el actor, fotógrafo profesional, tomó una serie de fotogra-
En la ley 11.723 está consagrado junto con el derecho de paterni-
fías a una actriz, quien las había solicitado y adquirido para utilizarlas como medio dad en el art. 52:
- de promoción, Una de esas fotografías fue publicada en la contratapa de la revista
TV Todo —editada por la demandada—, atribuyendo su autoría a otra persona. El Aunque el autor enajenare la propiedad de su obra, conserva sobre ella
tribunal sostuvo que “al insertarse en la revista el retrato con una autoría distinta a la el derecho a exigir la fidelidad de su texto y título en las impresiones,
real se infirió a su autor un agravio de neto corte moral, al menoscabarse su legítimo de- copias o reproducciones” (el destacado es nuestro). :
recho a ser reconocida su paternidad artística sobre la obra, que en un medio tan compe-
tiftuo como lo es el de los medios de publicidad cobra indudable relevancia, siendo por ello
punible el desmedro o la desconsideración que se tuvo en su contra. Falsear a sabiendas la de la obra puede ser ejercida por los herederos del autor, aun cuando se trate de la
verdad, invadiendo el ámbito espiritual del artista hace por sí sola procedente la indem- reclamación de un derecho personalísimo que interesa al orden privativo, moral e
nización requerida, para cuya determinación cobra indudable significación la persona íntimo de cada persona reservada exclusivamente a su autor: “independientemen-
del responsable, empresa editorial en el caso, que no podía ignorar la ilicitud de su obrar, te de los derechos patrimoniales, los accionantes conservan la facultad de hacer valer la
de abí que éste queda aprebendido en los términos de la ley 11.723, sin que sea necesario paternidad de la obra, así como de oponerse a cualquier deformación [...] y este derecho
de ninguna otra prueba para aceptar la procedencia del daño moral”. puede ser ejercido por los sucesores legítimos del autor como se resolviera en el Congreso
— En “Cresseri, Artidorio, suc. c. SADAIC”, CNCiv, sala B, mayo 16-1977, Sudamericano de Derecho Internacional Privado de Me ontevideo, 1939-1940, en su art.
E.D. 75-557, el tribunal admitió que la acción de reivindicación de la paternidad 15. Así surge también de la doctrina de los arés. 40 y 9* de la ley 11.723 ”,
CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR - 149
148 CARLOS A, VILLALBA - DELIA LIPSZYC

También se lo menciona en la parte final del art. 51:

“Esta enajenación [...] confiere a su adquirente el derecho a su aprove- esa ilustración guarde la mayor coberencia con el testo y sea susceptible de dar Y mareo
adecuado y atractivo al mismo, no resulta propio de un razonamiento aeteo af '- que
chamiento económico, sin Poder alterar su título, forma y contenido” a auna
(el tal dibujo puede servir para ilustrar otro tipo de nota aunque la misma pues a
destacado es nuestro). e
connotación semejante con la original. Y menos aún si la ilustración aparece s en
dimensiones, coloración y aun la ubicación de la firma del autor”. El fallo estaca mue
En virtud de este derecho es posible impedir que se difunda la costumbre de las editoriales de utilizar una obra intelectual para un destino as no
Obra cuando en ésta se han introducido cambios, o se la ha deforma- del que se le dio originalmente e introducirle modificaciones es contraria pei :
do o atentado contra ella (14). Interesa no sólo al autor —quien tiene la ley 11.723 y el art. 6" bis, apartado 19 de la Convenci ón de Berns yan ae al
que, luego de contratar a un autor y pagarle por la realizaci ón e un z do par ana
revista determinada, reproduce la par en o semanario introduciéndole mo
i a el derecho intelectual de dicho autor,
(14) Vid. "Cháneton, Abel e. Caso de Sedano Acosta, Juana” (12 Instancia en lo
de la Capital, marzo 28-1942, LL, 26-164). El accionante reclamó en razón
Civil do DAL Cc. Arte Radio Televisivo Argentino”, CNCiv, sala J, Lobera 29
la demandada incluyó en un texto de lectura para quinto grado (que consistía
de que 1996, L.L. 1996-D-174, al hacer lugar al reclamo de la actorapor e uso pa co
exclusi- de la obra musical Canción con todos de César Isela, con una letra irene a e
vamente en una antología de autores americanos con pequeñas notas e ilustraci
una especie de adaptación hecha sin autorización y que ésta atribuyó al demanda
ones) Tejada Gómez con la cual fue divulgada originariamente,la sentencia estaca que
Con tal motivo el tribunal hizo lugar a la acción sobre la base de que Ya
nte. “SADAIC reclama porque, precisamente, el uso de la obra no fue tal al será ? ml 10
integridad del con el agregado de una letra diferente es lo que provoca el daño”. Red aza la nasa es
derecho de autor exige que se respete la obra tal cual fue concebida y ejecutada
1d. “Devatach de Roldán, María L. c. La Obra Revista de Educación, 8.C.A.
”. la demandada que justifica su accionar en lalibertad de expresión y no ac pr que >
y otros.”, por el hecho de ser un canal de televisión, la decisión de primera instancia “fra 7
CNCiv,, sala A, diciembre 26-1975, E.D. 67-455. La demandada
do un cuento alterando su texto dentro de una obra didáctica, El
había reproduci- una cierta animosidad contra los medios de prensa” o que se "reprimiera ceoramente
que la “transformación del cuento original no autorizada, de por sí, comporta
tribunal resolvió la libertad de expresión”, pues, “con este criterio, las empresas de comunicaciones nunca
un menosca- podrían sercondenadas por ninguna causa porque siempre podrían mavocar una sup, de
do a la personalidad artística de su autor, genera un agravio moral que debe
ser reparado. persecución a su tarea. [...] Lo que se condena en los Presentes es la utilización no au o E
La protección del derecho a la integridad de la obra apunta también .>
a un ámbito subjetivo, zada de esa música, fuera del contexto para elcual, el autor sintió y el qu fuera usas
de suyo valioso, que puede verse afectado de muy diversas maneras por
tancial o formal de la obra, al margen de cualquier posible desmedro
la alteración sus- recordando que la ley 11.723 expresamente dispone en su an. 2 a obligació
propiedad intelectual se integra de modo Preeminente por elemento
Patrimonial, pues la requerir la autorización del autor para hacer la sátira de una o m de 12 Instancia
s morales”. En “SADAIC y otros c. Ormuz Producciones”, uzgado Nacional de e instancia
En “Cardo, Horacio Fidel c. Editorial Perfil 5.4”, CNCiv, sala K, e os
L.L.1997-D-145..El artista plástico accionante había vendido un dibujo
julio 15-1996, en lo Civil No. 17, marzo 9-1987, SADAIC demandó en representación
toría a una editorial para ilustrar un artículo de la revista Playboy, donde
de su au- autores por haberse incluido en el programa televisivo denominado 5 ene
aparecería una obra musical de su autoría modificando la letra sin autorización. tri nal
en doble página, en grandes dimensiones y sobre un dramático fondo
marco a un artículo titulado “Mercenarios” —referido a la vida
rojo, como destacó que el autor de una obra musical y el de la letra de la pieza tienen nd -
de tales soldados en recho reconocido por la ley a disponer de ella, a adaptarla y, E aa ne e
nuestra época— , con una serie de referencias, acontecimientos, personaj an ión en na
es, etcétera autorizar su ejecución pública (arts. 20 y 36 de laley 11.723),
que brindaban 2 ese ensayo periodístico un contenido especial. En cambio, p 10
cuando derecho a preservar el contenido original de sucreación, razón por ,
fue publicado para ilustrar un artículo de la revista Noticias, titulado “El
gran busi- de modificarse una obra artística sin el consentim iento de su autor, dado expr
ness” —que trataba sobre la venta internacional de armas y presentaba
una narra- mente (conf. CNCiv,, sala C, agosto 24-1982, L.L. 1983-C-596). LP. ONCH
tiva y una temática diferentes del artículo periodístico anterior—
la reproducción En “Pérez, José Alberto e. Unión Trabajadores de la Educació n ( UTE”, l do
del dibujo original apareció de menor tamaño y sobre fondo blanco, 0
privado del sala M, noviembre 21-2003, Turis, la obra de dibujo cedidapor: € orpara
dramatismo que debía serle propio. En su voto, la doctora Estévez Brasa o y. p ma
señala que nominada “Carpa Blanca”, fue utilizada por la UTE fuera de i no ámbi
ho cuesta imaginar que un dibujante con la experiencia del actor hubiera
diseño dotado de la fuerza, la violencia y aun el magnetismo que el tema
intentado otro su propaganda gremial al tiempo de sus elecciones internas; a ello se sere qn
uso (la inclusión en el caso) de una obra de arte debe efectuar
reclamaba”. El dicha obra fue notablemente adulterada, al agregársele un cielo con EEN as JE
se respetando su in-
tegridad y que por ello no se le pueden hacer alteraciones de ningún guras de guardapolvos,y un pasto, que no se correspondían con el mo e o oia? a
tipo: '% se elige
a un dibujante, la elección será hecha en función de los méritos que se entregado por el actor. El tribunal sostuvo que la transformación e una obra a :
le reconocen y si en está en el dominio privado y no en el dominio público es un acto ilícito, porq y
algunas oportunidades se les da previamente a leer la nota que deben ilustrar
a efectos que
150 CARLOS A. VILEALBA - DELIA LIPSZYC CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR 151

derecho a que su pensamiento no sea modificado o desnaturaliza- intimidad. Por ello también se lo denomina derecho de dar a conocer la
do— sino también a la comunidad, porque el público tiene derecho a obra, derecho de comunicar la obra al público, derecho de publicación o, en
conocer expresiones creativas genuinas, no bastardeadas, forma negativa, como derecho de inédito; pero si bien estas expresiones
no son estrictamente equivalentes, todas se dirigen a la protección de
Todas las personas que utilizan una obra tienen obligación de res- la misma facultad básica del autor, puesto que la decisión de explotar
petar la integridad de ésta, tanto si la utilización está autorizada por una obra. inédita significa decidir su divulgación.
contrato como si se realiza en virtud de una limitación del derecho
de autor. "También el propietario del soporte material de una obra Nuestra ley no utiliza la expresión divulgar como lo hacen otras
artística original (pintura, dibujo, escultura, etc.) o de un manuscrito leyes (16), sino que reconoce esta facultad de manera indirecta, eng-
debe respetar el derecho de integridad y, por consiguiente, no tiene la "lobando en el art. 22 las distintas formas de dar a conocer la obra (“El
facultad de destruirlos (15). derecho de propiedad de una obra científica, literaria o artística comprende
para su autor la facultad de disponer de ella, o publicarla, de ejecutarla,
e) El derecho de divulgación de representarla y exponerla en público, [...] y de reproducirla en cualquier
forma”). Esta facultad presupone otra que es conceptualmente ante-
El autor tiene la facultad de decidir si su obra será conocida por el rior, que corresponde a la de mantenerla inédita y se encuadra den-
público y en qué forma, o si la mantendrá reservada en la esfera de sú tro del derecho moral. La norma se refiere al ejercicio del derecho
que permite que la obra se considere divulgada cuando es lícitamente
puesta a disposición del público cualesquiera sean los medios emplea-
una representación sustancial única a la cual se le ha modificado por adaptación, dos para ello. De acuerdo con este criterio, las obras divulgadas no
arreglo o alteraciones, sin permiso del autor, aspectos formales. son necesariamente obras publicadas (17).
(15) Vid. “Waveluch, María c. Iglesia Ortodoxa”, CNCiw,, sala G, octubre 14-
1993,].A. 1995-I1-367. A pedido de los representantes de la Iglesia Ortodoxa Rusa La facultad de divulgar la obra es potestativa del autor porque es
del Patriarcado de Moscú, la accionante realizó la pintura de un mural en la parte el único que debe decidir si considera que su creación está termina-
superior del altar mayor de un templo ubicado en la ciudad de Buenos Aires. Cin- da y si quiere que la conozca el público. El autor goza del derecho
co años después, por iniciativa de dicha Iglesia, fue tapada con un nuevo lienzo de divulgación y lo ejerce respecto de cada una de las posibles formas de
pintado por Carlos González Galeano. Enterada Waveluck de que sin su consen- explotación de la obra. Un conferenciante mantiene intacto el derecho
timiento se había inutilizado su obra mediante la superposición de otra pintu-
ra efectuada por uli tercero, promovió demanda por resarcimiento del daño. En a divulgar su conferencia por medio de la edición gráfica; el mismo
primera instancia se rechazó la demanda por considerarse que la obra pictórica derecho de publicación gráfica le corresponde al autor de una obra
correspondía a la autoría del “empresario” que habría suministrado elementos in- teatral que decide divulgarla mediante la representación teatral, al
telectuales para que la actora les diera forma. Este fallo fue revocado por la Cáma- compositor que hace conocer su obra mediante su ejecución “en vivo”,
ra señalando que, aun tomando en cuenta que el-arzobispo Lazar encomendó la etc. etcétera, como lo establece la primera parte del art. 9:
tarea, indicó el motivo (la Última Cena) y probablemente también el lugar en que .
se ubicaría la obra y aprobó los bocetos, la concreción de la obra, tanto intelectual
“Nadie tiene derecho a publicar, sin permiso de los autores 0 de sus dere—
como material, se debió a la labor exclusiva de la artista, de modo que no compar-
tía la afirmación de la sentencia apelada en el sentido que, al enajenar la obra, la chohabientes, una producción científica, literaria, artística o musical que se
actora no formuló limitaciones al poder de disposición de la demandada, pues con
ella se confunden los objetos de dos derechos perfectamente diferenciados: uno, el
del dominio sobre el soporte físico o material, que por estar en el comercio puede
(16) Por ejemplo, Francia, CPL, art. L.121-2: “El autor es el único que tiene de-
ser enajenado; otro, el del derecho moral referido a la obra pictórica, queda reser- recho a divulgar su obra”; España, art. 14, 19: “Decidir si su obra ha de ser divulgada y
vado a su autora ministerio legis. De modo que el acto de enajenación no requería en qué forma”. :
formulación de reserva expresa para mantener la titularidad del derecho moral en
cabeza de la artista. (17) Glosario de la OMPT, Ginebra, 1980, voz 79.
152 CARLOS A. VILLALBA- DELIA LIPSZYC CONTENIDO -DEL DERECHO DE AUTOR - 153

haya anotado o copiado durante su lectura, ejecución o exposición públicas tecnologías —que ya preocupaban a los pensadores de la época—
o privadas”. acarreaban la multiplicación de atentados contra la integridad de la
obra y los intereses íntimos y personales de los autores (19).
Una obra sólo puede considerarse divulgada cuando, con el con-
sentimiento del autor, se ha hecho conocer al público, es decir, a un El art. 6 bis del Convenio de Berna dispone:
número indeterminado de personas, de modo que permita entender
1) Independientemente de los derechos patrimoniales del autor, e in-
que la obra ha salido del círculo privado del autor en forma legítima.
cduso después de la cesión de estos derechos, el autor conservará el derecho de
Por ello la comunicación a terceros de una obra inédita en forma
reivindicar la paternidad de la obra y de oponerse a cualquier deformación,
privada a familtares o amistades, e incluso a posibles utilizadores con
mutilación u otra modificación de la misma o a cualquier atentado a la
el propósito de contratar la explotación no puede considerarse divul-
misma que cause perjuicio a su honor o a su reputación,
gación; ni siquiera lo es la lectura o el recitado durante los ensayos,
porque el poner la obra en conocimiento de otras personas, no equi-
2) Los derechos reconocidos al autor en virtud del párrafo 1) serán man-
vale per se a divulgación.
tenidos después de su muerte, por lo menos hasta la extinción de sus derechos
patrimoniales, y ejercidos por las personas o instituciones a las que lalegisla-
La divulgación de la obra tiene gran importancia. Las limitacio-
ción nacional del país en que se reclame la protección reconozca derechos. Sin
nes —o excepciones— del derecho de autor se condicionan a que se
embargo, los países cuya legislación en vigor en el momento de laratificación
trate de obras previamente divulgadas con el consentimiento de $us
de la presente Acta o de la adhesión a la misma, no contenga disposiciones
autores.
relativas a la protección después de la muerte del autor de todos los derechos
reconocidos en virtud del párrafo 1) anterior, tienen la facultad de estable-
4.2.4. El derecho moral en los tratados internacionales cer que alguno o algunos de esos derechos no serán mantenidos después de la
muerte del autor.
El derecho del autor al resguardo de su personalidad reflejada en
la obra se encuentra consagrando como derecho humano en diversos os medios procesales para la defensa de los derechos reconocidos en
instrumentos internacionales (18). este artículo estarán regidos por la legislación del país en el que se reclame
la protección”.
El Convenio de Berna reconoce el derecho moral del autor en
el art. 6 bis. En"1928, en la Conferencia Diplomática de Roma de De modo que el Convenio de Berna consagra tres prerrogativas
revisión de dicho Convenio, Piolla Caselli propuso, en nombre de básicas del autor:
la delegación italiana, la ampliación de la tutela internacional al de-
recho personal o derecho moral de autor haciendo hincapié en que la * reivindicar la paternidad de su obra que, como señala Clau-
enorme difusión de las obras del espíritu y de los nuevos medios de de Masouyé (20), se hace generalmente poniendo el nombre en los.
comunicación y de expresión debidos al desarrollo de las modernas ejemplares, en las páginas de la portada o de la cubierta, en los libros;
en los créditos en las obras cinematográficas y televisivas; en la firma
en los cuadros y las esculturas; en los frentes de los edificios y en los
(18) Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre (Bogo-
tá, 30 de marzo al 2 de mayo de 1948); Declaración Universal de Derechos Hu-
manos (París, 10 de diciembre de 1948); Pacto Internacional de Derechos Eco-
nómicos, Sociales y Culturales —PIDESC— (Nueva York, 19 de diciembre de (19) Citado en Dx Sancris, V., Desarrollo y consagración internacional del
1966); Proclamación de Teherán, 13 de mayo de 1968; Convención Americana derecho de autor”, trad. juana Martínez-Arretz, RIDA, enero de 1974, ps. 206-290.
sobre Derechos Humanos (San José de Costa Rica, 22 de noviembre de 1969) (0) MasouYÉ, C., Guía del Convento de Berna, Ginebra, OMPI, 1978, p. 45,
(vid. cap. 11, $ 11.6.3). $ 6 bis 3.
CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR . : 155
154 CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC

marbetes y envoltorios de las grabaciones sonoras, etcétera. Masouyé cio económico. Todas las expresiones con que se designa a los derechos
también considera que este derecho puede ejercerse de manera en patrimoniales —derechos pecuniarios, derechos de explotación, monopolio de
cierto modo negativa, publicando su obra bajo seudónimo o en forma explotación— aluden a esa finalidad básica de la materia que, histórica-
anónima, y en todo momento puede cambiar de parecer y abandonar mente, fue su primer objetivo.
su seudónimo o romper el anonimato;
Tanto el derecho moral como los patrimoniales son derechos ab-
* oponerse a cualquier deformación, mutilación u otra modificación o solutos, oponibles erga omnes, pero, a diferencia del derecho moral, los
cualquier atentado contra la misma. Se trata del derecho de integridad, derechos patrimoniales son transmisibles y su duración es limitada.
es decir, al respeto a la obra y, con ello, al autor;
a) El núcleo de los derechos patrimoniales se encuentra en el art. 22
* oponerse a cualquier otro atentado contra la misma que cause per- de la ley 11.723:
Juicio al honor o a la reputación del autor.
“El derecho de propiedad de una obra científica, literaria o artística
El texto del art. 6 bis del Convenio de Berna comienza diciendo: comprende para su autor la facultad de disponer de ella, de publicarla, de
“Independientemente de los derechos patrimoniales del autor, e incluso des- ejecutarla, de representarla y exponerla en público, de enajenarla, de tra- 7
|
Pués de la cesión de estos derechos, el autor conservará el derecho de...”. Pero ducirla, de adaptarla o de autorizar su traducción y de reproducirla en
aun cuando sean independientes, el derecho moral y los derechos pa- cualquier forma”. |
trimoniales se influyen mutuamente. Si una obra no es bien explota-
da o no es publicitada o es promovida de manera contraria al respeto La norma ejemplifica de manera clara cuáles son los derechos pa-
que merece el autor, el mal ejercicio por parte del utilizador de la obra trimoniales del autor. Comienza diciendo: “El derecho de propiedad [con
de los derechos patrimoniales que le ha transmitido el autor pueden referencia al que garantiza la Constitución Nacional en su art. 17] de
afectar a la presencia de este último en el mercado disminuyendo su una obra científica, literaria o artística, comprende para su autor la facul-
prestigio; lo mismo sucede si se omite o no se coloca adecuadamente tad de...” y, a continuación, efectúa una relación bastante completa de
el nombre del autor sobre la obra o no se menciona en sus comuni- los distintos derechos patrimoniales.
caciones públicas, púes el correlato del derecho a la paternidad es el A partir de esta regla básica es posible afirmar que, desde el punto |
“derecho al cartel”, de vista normativo, el derecho patrimonial está compuesto de una D
serie de facultades que le otorgan al autor el derecho exclusivo a ex- |
El Tratado de la Organización Mundial de la Propiedad Intelec-
plotar la obra por sí mismo o, como es habitual, a autorizar a otros a
tual (OMPI) sobre Derecho de Autor (TODA/WCT) incorpora el
hacerlo; puede ejercer sus derechos directamente o, como-es común
art. 6% bis del Convenio de Berna al disponer que Yas Partes Contra-
en relación con determinados géneros de obras —en particular las
tantes darán cumplimiento a lo dispuesto en los Artículos 1 a 21 y en el
musicales no dramáticas—, delegar su administración en una orga-
Anexo del Convenio de Berna” (art. 1, $ 4). nización de gestión colectiva (o sociedad de autores).

4.3. Los derechos patrimoniales. El artículo 2? de la ley 11.723: carácter b) La enumeración de los derechos patrimoniales es abierta, como
abierto de la enumeración e independencia de los derechos surge de los términos utilizados en la norma: disponer de la obra, pu-
blicarla, reproducirla en cualquier forma (2D.
Los derechos patrimoniales posibilitan que el autor efectúe la
explotación de su obra o, como es habitual, que autorice a otros a (1) Vid. Divertimento S.R.L. —Olaf Discotequé— c. SADAIC, CCivil y
realizarla, que participe en esa explotación y que obtenga un benefi- Com.; Rosario, sala TI, marzo 10-1993, L.L. 1997-D, 153. El tribunal puntualizó:
“la ley 11.723 no tiene por qué prever todos los modos imaginables de reproducción de la
156 CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC
CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR 157

De esta forma nuestra ley incorpora el principio de la no sujeción nuestra ley 11.723, donde este principio se encuentra implícito en
a numerus clausus de los derechos patrimoniales, característico de la
varias disposiciones además del art. 29, por ejemplo, en el art. 38 se-
concepción jurídica continental europea (o latina o franco-germánica) gún el cual el titular que ha contratado la edición conserva el derecho
del derecho de autor (22), según la cual los derechos de explotación
de propiedad intelectual y Puede traducir, transformar, refundir, etc, su
que se reconocen al autor son tantos como formas de utilización de obra”, y en el art. 47: “La aceptación de una obra no da derecho al acep-
la obra-sean posibles en el momento de su creacióny durante todo
tante a su reproducción o representación por otra empresa, o en otra forma
el lapso del dominio privado, Como los derechos patrimoniales le son
que la estipulada no pudiendo hacer copias fuera de las indispensables, ni
reconocidos al autor con carácter genérico, aun cuando alguna forma de
venderlas, ni locarlas sin permiso del autor” (25). En el mismo sentido,
utilizar la obra no se mencione expresamente, de todos modos el au- el $ 1 del art. 35 del decreto 41.233/34 establece: “Los discos fonográ-
tor tiene derecho sobre ella y le corresponde en exclusividad. Jicos y otros soportes de fonogramas no podrán ser comunicados al público,
c) Los derechos patrimoniales son independientes entre sí. Se ni transmitidos o retransmitidos por radio y/o televisión, sin autorización .
trata del principio de la independencia de los derechos (23) consagrado expresa de sus autores o sus derechobabientes” (26).
por las legislaciones, ya sea en forma explícita (24), o bien como en
(25) También, por ejemplo, en Francia, CPL art. L.122-7, $$ 2 y 3: “La cesión
del derecho de representación no implicará la del derecho de reproducción. La cesión del
obra cotno asimismo las variantes de la aplicación de métodos de reproducción que para la derecho de reproducción no implicará la del derecho de representación”, art. L.132-20:
época de su sanción eran impracticables; además, como veremos, ella no carece de elemen-
1. La autorización para teledifundir una obra por vía bertziana no comprenderá la
tos definitorios de su objeto tuitivo cuya extensión alcanza holgadamente el fenómeno
distribución por cable de esta teledifusión, a menos que ella no sea hecha en forma simul-
que analizamos: la reproducción pública con fines lucrativos de la música grabada”.
tánea e integralmente por el organismo beneficiario de esta autorización y sin extensión
(22) Por ejemplo, Italia, art. 12: “El autor [...] tendrá el derecho exclusivo de uti- de la zona geográfica contractualmente prevista; 2, La autorización de teledifundir la
lizar económicamente la obra en cualquier forma o modo, originario o derivado [...] y en obra no implica la autorización de comunicar la teledifusión de esta obra en un lugar de-
particular, para ejercer los derechos exclusivos indicados en el artículo siguiente”. En otras cesióle al público; 3. La autorización de teledifundir la obra por vía hertziana no com-
leyes, la sujeción de los derechos patrimoniales al sistema de numerus apertus suele prende su emisión hacia un satélite que permita la recepción de esta obra por intermedio
resultar de disposiciones como el art. 16, $ j), de la ley costarricense: “Cualquier otra de terceros organismos, a menos que los autores o sus derechobabientes hayan autorizado
Jorma de utilización, proceso o sistema conocido o por conocerse”, o el art. 17, $ 6), de la ley contractualmente a esos organismos a comunicar la obra al público”.
boliviana: “La utilización pública por cualquier medio”, o bien —como en la Argenti- (26) En “SADAIC c. Propietarios Whisquería Medianoche — Sres. Aldo Idiaquez
na— los catálogos.de derechos patrimoniales terminan con expresiones por medio ó Ydiaquez y otro”, 22 Cám. de Apel. en lo Civ, Co m. y Minas, de Paz y Tributario
de las cuales se deja constancia de su carácter ejemplificativo. de la Segunda Circunscripción Judicial, San Rafael, Mendoza, febrero 20-1995, se
(23) “Mayer, Marcos Pablo c. Editorial Planeta de Agostini SAIC”, CNCiy,, sala J, reclamó el cobro por el uso de música tanto al propietario del negocio (la whis-
febrero 6-2007, Revista Prop. Int. No 11, luris: “Cada forma de explotación debe ser objeto quería) como al propietario del inmueble. El tribunal consideró que era de públi-
de una autorización autónoma estableciendo la remuneración específica y diferenciado”. co.y notorio conocimiento, por el tipo de explotación a que estaba destinado el
negocio, que SADAIC se encontraba facultada a cobrar los derechos económicos
(24) Por ejemplo, España, art. 23: “Independencia de derechos. Los derechos de
emergentes de la utilización de las obras musicales; y es este conocimiento lo que
explotación [...] son independientes entre sí”; República Dominicana, art. 80: “Las
hace responsable al dueño del local, tal como fuera pretendido en la demanda y a
distintas formas de utilización de la obra son independientes entre sí. La autorización
la luz del art, 35 del decreto 41,233/34, reglamentario de la ley 11,723, que dis-
del autor para una forma de utilización no se extiende a las demás”, Costa Rica, art.
pone el derecho de percibir una remuneración de cualquier persona que en forma
19: “Las diversas formas de utilización son independientes entre ellas, por lo que la au-
ocasional o permanente obtenga un beneficio directo o indirecto con la utilización
torización para fijar la obra o producción no induce la autorización para ejecutarlas o
pública de una reproducción del fonograma, incluyendo, en forma ejemplificativa,
radiodifundirlas y viceversa” y, art. 154: “Las diversas formas de uso son independientes
a los cabarets. Esta obligación solidaria se reitera en la resolución n* 15.850 del
entre ellas, por lo que la autorización para fijar la obra o producción no autoriza para
Fondo Nacional de las Artes, cuando en su art. 30) preceptúa: “Serán responsables
ejecutarla o transmitiría o viceversa”, Venezuela: art. 51, $ 1: “Los derechos de explo-
solidariamente del pago de los derechos de autor en cada caso, los propietarios, arrenda-
tación son independientes ente sí y, en consecuencia, la cesión del derecho de reproducción
tarios, concésionarios o empresarios de salas de espectáculos públicoso locales con acceso
no implica la del derecho de comunicación pública, ni viceversa”. Público”, Confotme lo pautan los arts. 699 y 700 del Código Civil, la solidaridad
CARLOS A. VILLALBA - DELÍA LIPSZYC CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR : 159

De modo que la transmisión del derecho de reproducción no im- “Los diferentes derechos exclusivos del autor en lo que concierne a las
porta el de representación ni el de ejecución y viceversa. Pero la noción utilizaciones económicas de sus obras tales como: la reproducción gráfi-
no se agota en estas grandes categorías ya que la edición de la partitura ca o la reproducción por cualquier otro medio mecánico, la adaptación
de una obra musical es independiente de su reproducción sonora y cinematográfica, la representación, el recitado y la ejecución pública, la
cada una es independiente del soporte material que se utilice así como radiodifusión y la televisión, la adaptación a otra forma de expresión,
de los ámbitos de comercialización a los que esté destinada (27). son prerrogativas independientes la una de la otra, cuya transmisión a
terceros sólo puede depender de manifestaciones expresas y distintas de la
El principio de la independencia de los derechos también se encuen- voluntad del autor”,
tra implícito en el Convenio de Berna; al respecto Masouyé -—comen-
tando el art. 9 del Convenio— señala que el término “reproducción” no d) Los derechos patrimoniales comprenden la facultad del autor
comprende la representación o ejecución públicas (art. 11): por el he- de controlár la explotación. Un ejemplo al respecto se encuentra en el
cho de entregarle su obra teatral para que la imprima, un dramaturgo art. 40 del decreto 41.233/34 que dispone:
no transmite a un editor el derecho a montar la representación de esa
obra en un escenario. El derecho de reproducción es independiente “Quienes exploten locales en los que se ejecuten públicamente obras mu-
de todos los demás, ya que cada uno de los derechos que el Convenio sicales de cualquier índole, con o sin letra, o los empresarios o los organiza-
reconoce puede ejercitarse por separado (28). dores o los directores de orquesta en el caso, o los titulares o responsables de los
El principio de la independencia de los derechos ha sido expre- usuarios de reproducciones de fonogramas a los que se refiere el artículo 35 del
samente reivindicado en la Carta del derecho de autor (29) CIL, 9, se- presente decreto, deberán anotar en planillas diarias por riguroso orden de
gundo párrafo): ejecución el título de todas las obras ejecutadas y el nombre o seudónimo del
autor de la letra y compositor de la música y además el nombre o seudónimo
de los intérpretes principales y el del productor de fonogramas o su sello o
puede emanar del título constitutivo o puede resultar de la ley. Asimismo, como marca de la reproducción utilizada en su caso.
ella es de carácter excepcional, el art. 701 del mismo cuerpo legal impone que la
relación obligacional es solidaria cuando está expresamente establecida, ya sea por
Estas planillas serán datadas, firmadas y puestas a disposición de los
voluntad de las partes o por la ley. (En el ámbito de la gestión colectiva, al propie-
tario del inmueble se lo denomina, coloquialmente, “las paredes”). interesados, dentro de los treinta días de la fecha en que se efectúe la ejecu-
En “SADAL Ce. Publicidad G.B., $.A.”, Justicia Nacional de 12 Instancia en lo ción o comunicación al público. Los interesados o sus representantes, bajo su
Civ. y Com., Capital Federal, agosto 26-1992, la demandada —adjudicataria para responsabilidad, podrán denunciar ante el Director General del Registro
la emisión de anuncios en las cinco lineas de subterráneos— no se consideró res- Nacional del Derecho de Autor el incumplimiento total o parcial de esta
ponsable del pago por la difusión: de la música, tanto por haberla contratado a la obligación y el responsable se hará pasible en cada caso de una multa de
empresa Musak SAC como por ser “Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del
cinco mil pesos en beneficio del Fondo Nacional de las Ártes, que será en-
Estado”, la propietaria del lugar. El tribunal consideró que la responsabilidad de
otras personas no exime de ésta a quien presta el servicio de propalación de música, cargado de hacerla efectiva sin perjuicio de las acciones que les correspondan
por lo que estimó improcedente la excepción de falta de legitimación pasiva. a los titulares de los derechos,
(27) “Garbarini, Juan Arturo”, causa 107.698, Juzgado en lo Penal No 4,
La Plata, febrero 238-1975: “tuando el autor no ha cedido sus derechos al editor o si so- Quienes sustituyan en las planillas los títulos y/o los nombres de los
lamente le ba cedido el derecho de la impresión de la obra en el papel, conserva el derecho autores de la letra o de la música de las obras o de los intérpretes principales
de reproducción por disco, como también el de autorizar y percibir el de ejecución pública, o del productor del fonograma u omitan mencionar una obra ejecutada o
incluso por radiodifusión”. comunicada al público o introduzcan la mención de una obra no ejecutada
(28) Masourk, C., Guía del Convenio de Berna, p. 61, $ 9.3. o comunicada al público o falseen de cualquier forma su contenido, se harán
(29) Adoptada por la Confederación Internacional de Sociedades de Autores pasibles de las penas a que se refiere el artículo 71 de la ley” (texto ordena-
y Compositores (CISAC) en su 19* Congreso (Hamburgo, septiembre de 1956). do por el decreto 1670/74).
CARLOS A, VILLALBA - DELIA LIPSZYC CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR : 161

e) La adquisición del objeto material (corpus mechanicum) en que Art. 55, “La enajenación de planos, croquis y trabajos semejantes
está fijada la obra (corpus mysticum) no implica la cesión de ninguno no da derecho al adquirente sino para la ejecución de la obra tenida en
de los derechos que sobre ella le corresponden al autor, Éste es el vista, no pudiendo enajenarlos, reproducirlos o servirse de ellos para
Principio de la independencia entre el derecho de autor y la propiedad del otras obras. Estos derechos quedan reservados a su autor, salvo pacto en
objeto material. Nuestra ley —al igual que muchas otras (30)— lo ex- contrario”. ]
presa en los arts. 54 y 55 en relación con las obras artísticas:

Art. 54. “La enajenación o cesión de una obra pictórica, escultórica, 4.3.1. El contenido del derecho patrimonial. Análisis del artículo 2" de la
ley 11.723
fotográfica o de artes análogas, salvo pacto en contrario, 10 lleva implícito
el derecho de reproducción, que permanece reservado al autor o sus derecho-
habientes” (31).
El art. 29 se refiere, en primer término, a la facultad genérica del
autor de disponer de su obra y, luego, a su derecho a enajenarla y a las
distintas formas de explotación: la reproducción, la comunicación pública
(30) Costa Rica (art. 91), Bolivia (art. 28), Colombia (art. 185), El Salvador
(representación, ejecución y exposición públicas) y la transformación
(art. 66), Paraguay (art. 46), República Dominicana (art. 78), etcétera, Sin embargo, (traducción y adaptación). También en el primer párrafo del art. 36 se
ciertas legislaciones excluyen de esta regía el derecho de exposición pública de las obras encuentra una regulación del derecho de comunicación pública (reci-
artísticas, como España (art. 56, $ 2), Perú (art. 81) y Venezuela (art. 54, $ 2). tación, representación y ejecución públicas, así como la di fusión pública de
(31) “Medina Cámpora, Carlos Ernesto c. Porcelana Americana y otro”, CNCom., éstas por cualquier medio).
sala C, abril 23-1992; E.D. 152-459. En la especie, el propietario de un haras en-
comendó verbalmente al artista plástico Medina Cámpora que realizara una serie
de obras artísticas representando las cabezas de sus caballos. Luego, el comitente sus noticieros y la publicidad intercalada en éstos. El autor reclamó una indem-
encargó a una empresa fabricante de porcelanas que le preparara una vajilla para nización 2 Lowe por el uso no autorizado de su obra. El tribunal hizo lugar a la
su uso personal. Como ese procedimiento es sumamente costoso, para amortizar demanda destacando que el art, 54 de la ley 11.723 protege al autor disponiendo
lo gastado en esa producción, la empresa de porcelanas realizó una cantidad mayor que, aun cuando vendiera la obra pictórica, fotográfica, escultórica o de artes aná-
de juegos de la misma vajilla que vendió a otras personas y comercios. El tribunal logas, conserva el derecho de reproducción y que incluso después de la enajena-
estimó que el comitente de la obra artística incurrió en una clara infracción al deber ción de dichas obras le permanece reservado al autor o a sus sucesores el derecho
genérico de no dañar, no sólo al proporcionar los dibujos a Porcelana Americana S.A. sin a reproducir el trabajo, a menos que se hubiera hecho constar lo contrario en una
preservar la intangibilidad de la obra, esto es, omitiendo la diligencia necesaria que las convención expresa.
circunstancias exigían [anteriormente la sentencia calificó de negligente la conduc- En el mismo sentido, “Engel, Américo T. e. Tarifario S.R.L, y otros”, CNCiv,,
ta de quien encargó la obra al no observar el deber de custodia respecto de ésta], sala 1, julio 15-1999, L.L. 1999-F-214: Ya enajenación, salvo pacto en contrario, no
sino también al beneficiarse con su reproducción. ilegítima, al acceder a un precio inferior lleva implícito el derecho de reproducción que permanece reservado al autor o a sus de-
al que, de otro modo, hubiera correspondido”, La.sentencia destaca que la locación de rechohabientes (ley 11,723, art, 54). No es legítima la distinción que se propicia, entre
obra convenida entre las partes no involucró una cesión de los derechos intelec- reproducción y publicación en un medio informativo”, pues sin duda esta última es una
tuales, por lo cual “2? Sr. Medina Cámpora conservaba la plenitud de los derechos inte- forma de reproducción”, “Piranian, Amarilis A, e. Gona, Ricardo”, CNCiv., sala G,
dectuales inberentes a los retratos que babía confeccionado”. marzo 15-1991, L.L. 1991-C-401: “Esta sala admitió en el caso Rodríguez, Aurelió
“Rodríguez, Aurelio c. Lowe Argentina”, CNCiv., sala G, mayo 30-1989 (libre «/ Lowe S.A. y/ cobro de pesos! lib. núm. 45.176 del 30-5-89, que la venta que se reali-
No 45,176). La Secretaría de Cultura de la Nación convino con la empresa Lowe zara de las ampliaciones no implica haber cedido la obra conservando el derecho de re-
Argentina 5,A,C.LF.LS, que ésta difundiera las actividades del Fondo Nacional producción que reconoce el art, 54 de la ley 11.723, cuando no conste que se haya pacta
de las Artes. Con este motivo Lowe produjo un corto sobre la exposición en la que lo contrario (Satanowsky, Derecho Intelectual”, £. L, p. 432). Resulta más clara esta afir-
se exhibía una escultura móvil de autoría del demandante, quien había recibido el mación en el presente en que los actores admiten expresamente que su intención es obtener
gran premio de honor en un concurso en cuyas bases figuraba que la obtención de otras ampliaciones a precios más reducidos que lo que pedía el accionado”, “Pepe, Daniel H.
ese premio importaba que la obra pasaba a ser de propiedad del Fondo Nacional e. Editorial Atlántida S.A.", CNCiv, sala E, octubre 14-1991, L.L. 1992-B-475: la
de las Artes; posteriormente, dicha empresa comenzó a utilizar la imagen fílmica venta de las copias positivas de las fotografías no permite inferir que los demanda-
de la obra de Rodríguez como división entre los distintos temas que componían ' dos:se encontraban autorizados a apropiarse de ellas. :
162 CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR 163

El art. 20 plasma la noción de que el derecho de propiedad con- Más adelante, el mismo art. 2% menciona la facultad de enajenar
sagrado en el art. 17 de la Constitución comprende, para el autor de la obra, que es la modalidad más extrema de disposición, y dado que
una obra, la facultad de publicarla, es decir, de optar entre mantenerla - el todo comprende a las partes, la facultad de disponer abarca todas las
inédita (no divulgada) o hacerla conocer al público interpretada por modalidades de transmisión de la obra, tanto la cesión con transferen-
actores o ejecutantes musicales, o bien en su forma originaria cuando cia de la titularidad del derecho patrimonial —en forma total o parcial
no es susceptible de intermediación como sucede, por ejemplo, con las (art. 51)— como el licenciamiento —exclusivo o no exclusivo— de de-
obras artísticas. Estas facultades pueden ser ejercidas por el autor o terminados derechos de explotación, ya sea por los contratos tipificados
por las personas 'a quienes éste haya autorizado al efecto. Corresponde en la ley o bien por los que dependen de la iniciativa privada, tanto
también al autor la facultad de extraer obras derivadas de la suya, como cuando el autor contrata por sí mismo como cuando lo hace a través de
las traducciones y las adaptaciones. La norma concluye la enumeración una sociedad de autores. En esta última área existen importantes mo-
de las facultades que ilustran los actos de disposición que se pueden - dalidades contractuales que se estipulan entre los sectores profesionales
hacer de la obra al referirse al derecho a efectuar su reproducción me- y, en algunos casos, regulaciones contractuales predispuestas por las
diante su fijación material y la obtención de copias de ésta. entidades de gestión colectiva de derechos de autor.
Dicha norma indica a quién corresponde el derecho de mantener A continuación, la norma contiene una enumeración no exhausfi-
la obra fuera del conocimiento público, de divulgarla, de ponerla en * va de las distintas facultades del autor, que tiene la finalidad adicional
manos de un intérprete o ejecutante y de exponerla; a quién le corres- de dividir el derecho patrimonial sobre la obra en varios derechos
ponde el derecho a realizar estos actos por sí o por otra persona, de absolutos y completos. Pero, a diferencia del régimen sobre las cosas
efectuar traducciones y adaptaciones a otros géneros, de fabricar li- materiales en el que los derechos reales sólo pueden ser establecidos
bros, reproducciones de obras plásticas, grabaciones sonoras, etcétera. por la ley —sistema cerrado o de numerus clausus—, en el derecho
La respuesta es simple y siempre la misma: al autor. del autor las facultades de explotación de que dispone el autor son,
como ya se señialó, tantas como las formas factibles de utilización de
La ley nos dice en pocas palabras que, como ocurre con las cosas la obra, no sólo en el momento de su creación sino durante todo el
materiales —y también con otras categorías de bienes—, las obras tiempo en que ésta permanezca en el dominio privado.
están protegidas en favor de su titular respecto de todas las demás
personas (erga omnes). Sólo pertenecen a su titular; son derechos ex- b) El derecho a enajenar
clusivos y excluyentes. Y cuando se prescinde de la voluntad del titu-
lar del derecho se entra en el terreno de los actos ilícitos, a excepción En el articulado de la ley se emplean distintas expresiones para
de un numerus clausus de casos en que la ley establece excepciones que aludir a la transferencia del derecho de autor sobre la obra: el art. 20
permiten que la obra sea utilizada sin autorización. se refiere a enajenar y el art. 51, que es la primera norma del capítulo
“De la venta”, utiliza además el término ceder. Esta alternancia se
a) El derecho a disponer de la obra mantiene en los artículos siguientes: enajenar en el art. 52, enajena-
ción o cesión en los arts. 53 y 54 y enajenación en el art. 55,
Disponer de la obra es la expresión más amplia del derecho patri-
monial en cuanto equivale al derecho a ejercer, en relación con este
El legislador no se pudo desprender de la terminología propia de los
bien, facultades de dominio, sin perjuicio de las diferencias que exis- derechos reales sobre las cosas materiales como se manifiesta incluso
ten entre el derecho de propiedad sobre las cosas materiales (is in re) en el título de la ley: “Sobre régimen legal de la Propiedad Intelectual”. Sin
y el derecho de autor (32). embargo, el contenido de las normas citadas muestra las diferencias
que existen entre el derecho de propiedad sobre las cosas materiales (is
(32) Vid. supra, cap. 1, $ 1.4, nota al pie 7.
in rem) y el derecho de autor sobre las obras (iura in re intellectuali).
: CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR . 165
CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC

Esta noción es fundamental porque a partir de ella se escinden e) El derecho a publicar la obra
los conceptos de autor y de titular. Son los derechos patrimoniales los Con frecuencia se entiende que una obra ha sido publicada cuando
que son cesibles y, para destacarlo, la ley los contrapone con los dere-
fue puesta a disposición del público. Ello se logra cuando, con autoriza-
chos que no pueden cederse; aun cuando el creador de una obra haya
ción, se reprodujo la obra —cualquiera sea el modo— y se obtuvieron
cedido su derecho de autor, retiene las facultades del derecho moral.
ejemplares que han sido puestos a disposición del público en cantidad
El cesionario, aunque sea titular de los derechos sobre la obra, nunca
suficiente para satisfacer sus necesidades teniendo en cuenta el uso al
recibe el derecho moral.
cual han sido destinados y la naturaleza de la obra (33). Así, por ejem-
La enajenación o cesión es, como se dijo, la modalidad más extre- : plo, se requerirá una cantidad distinta de ejemplares si una obra cine-
ma de disposición de la obra. Pero la cesión nunca puede abarcar la matográfica es destinada exclusivamente a su exhibición en salas que
totalidad del derecho de “autor, porque la obra nunca sale por com- si es comercializada en videocasetes mediante su venta o alquiler.
pleto de la esfera de la personalidad de su creador; siempre subsiste l l
la obligación de menciónar su nombre cada vez que se utiliza la obra : También se entiende, de manera más amplia, que una obra ha
y de respetar su integridad (derechos morales) que se dejan expresa- sido publicada cuando se ejerce el derecho de comunicación pública
mente a salvo en los arts. 51 y 52. (representación teatral, ejecución pública, radiodifusión, etcétera).

Sin embargo, la cesión de los derechos de autor es considerada d) El derech .,


. Es , erecho de reproducción
socialmente como una práctica desdorosa porque el creador abdica
del derecho a controlar la utilización de un bien en el que se refleja El art. 22 concluye refiriéndose a la facultad del autor de repro-
su personalidad del modo más intenso y perdurable, y por una suma ducir la obra en cualquier forma. En virtud de este derecho el titular
fija —generalmente exigua— se lo priva de participar del éxito eco- puede explotar la obra en su forma original o transformada, mediante
nómico de su creación. Es por ello que los estatutos de las socieda- - su fijación material en cualquier medio y por cualquier procedimien-
des de autores prohíben a sus miembros la enajenación de sus obras to que permita su comunicación y la obtención de una o de varias
(ARGENTORES, art. 7, in fine: “Ningún socio podrá ceder o vender copias de todo o parte de ella.
total o parcialmente el derecho de representación de sus obras”, SADAIC,
art. 65: “La cesión o venta de los derechos autorales no seráreconocida por El derecho de reproducción comprende la fijación de la obra en un
SADAIC, en tanto los autores y compositores de música, por decisión regis-
soporte material y también la fabricación de objetos que tengan la apti-
trada en este Estatuto, han renunciado a esa posibilidad, dejando en poder tud de reproducir la obra. Hay reproducción cuando se realiza uno o más
de la sociedad el ejercicio y defensa de sus facultades. Esta nulidad regirá ejemplares de una obra o de partes de ella en cualquier forma material,
también para aquellos actos que constituyan una desvirtuación del derecho incluida la grabación sonora y visual. También constituyen reproducción
autoral, como ser: la renuncia a la percepción de derechos económicos, a la la realización de uno o más ejemplares en tres dimensiones de una
autoría, la exigencia de participaciones autorales no habiendo creador ni
creación artística, la imposición de reintegración de derechos, y demás pro-
cedimientos similares”). Zo -(33) El art. 3, $ 3, primera parte, del Convenio de Berna establece: “Se entien-
de por obras publicadas, las que han sido editadas con el consentimiento de sus autores,
- Algunas 1 egislacio nes, como la francesa (CPI, art. L.131-4) y la cualquiera sea el modo de fabricación de los ejemplares, siempre que la cantidad de éstos
puesta a disposición del público satisfaga razonablemente sus necesidades, estimadas de
española (art. 46), si bien admiten la cesión total o parcial de los cuerdo cola índole dela obra”.
derechos de explotación, establecen, como principio general y con i En “Mansilla, Alberto P e, Estado Mayor General del Ejército y otros”, CNCiv. y
carácter obligatorio, la remuneración proporcional a los producidos " Com. Federal, sala III, agosto 11-1998, J.A. 1998-1V-277, el tribunal destacó “qué
de la explotación, aunque incluyen un catálogo de excepciones en las la tirada de la publicación era de unos tres mil ejemplares, lo que no parece compatible
que se admite la remuneración a tanto alzado. : E. con unasimple difusión limitada e interna”.
166 CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR " 167

obra bidimensional (por ejemplo, muñecos que representen personajes Como consecuencia de la estructura del derecho de reproducción
de historieta, de films de dibujos animados, etcétera), la realización de del autor en el art. 2” de la ley 11.723, la ratificación del Tratado
uno o más ejemplares en dos dimensiones de una obra tridimensional de la OMPI sobre Derecho de Autor (TODA/WCT) (35) no ha
(por ejemplo, la fotografía de una escultura) y la inclusión de una obra comportado para la Argentina la obligación de introducir en su ley
o de parte de ella, en forma permanente o provisoria, en una memoria especificos derechos exclusivos de distribución y de alquiler.
de computadora (ya sea en su unidad de almacenamiento interno o en
su unidad de almacenamiento externo) (34). : Tampoco ha sido necesario establecer expresamente que el alma-
cenamiento en forma digital en un soporte electrónico de una obra
Con la expresión “y de reproduciria en cualquier forma”, la ley 11.723 protegida, constituye per se un acto de reproducción, porque como se
por una parte reconoce el derecho de reproducción como derecho manifiesta en la declaración concertada respecto del art. 1%, $4 del
exclusivo y excluyente del autor y, por la otra, aventa cualquier duda TODA: “el derecho de reproducción, tal como se establece en el artículo 9
sobre cuáles son los modos de reproducción de que dispone el autor, del Convenio de Berna, y las excepciones permitidas en virtud del mismo,
porque están comprendidos todos; finalmente, deja constancia del son totalmente aplicables en el entorno digital, en particular a la utiliza-
carácter abierto de la enumeración contenida en el art. 20, ción de obras en forma digital. Queda entendido que el almacenamiento en
forma digital en un soporte electrónico de una obra protegida, constituye una
Y por la estructura tan abierta de esa enumeración es que en nues- reproducción en el sentido del artículo 9 del Convenio de Berna” (vid, infra,
- tra legislación (como en la francesa) el derecho de reproducción cubre Cap. 11, $11.9.1, 2,c).
no sólo la confección de los ejemplares de las obras, sino también la
determinación (en el contrato de reproducción que el autor suscriba £) El derecho de comunicación pública
con el editor, productor, etc.) del “destino” de ellos (siguiendo la ter-
minología francesa “droit de destination”), tanto en cuanto a la forma El art. 22 menciona varias formas de comunicación pública de la
de circulación de dichos ejemplares (a través de su venta, alquiler, obra: ejecutarla, representarla y exponerla en público.
préstamo y cualquier otra transmisión de su propiedad o de su tenen-
cia) y al uso (privado o público) de ellos. En el art. 36, primer párrafo, reitera que el autor goza del derecho
exclusivo a autorizar la representación y la ejecución públicas, agregan-
En “SADAIC c. Compact Disc” (CNCom., sala B, abril 9-1999, do la recitación y la di¿fusión pública por cualquier medio de la recitación,
L.L., 2000-C, 503) el tribunal sostuvo, con respecto a las grabacio- la representación y la ejecución de sus obras. En este sentido, la primera
nes sonoras que, de conformidad con la legislación de fuente interna parte del art. 35 del decreto 41,233/34 establece —como se vio— que
(Constitución Nacional; ley 11.723 de propiedad intelectual, arts. 19, “los discos fonográficos y otros soportes de fonogramas no podrán ser comuni-
20, 40 y 72 bis) y con el AADPIC de la OMC, el alquiler de discos cados al público, ni transmitidos o retransmitidos por radio y/o televisión, sin
no es una actividad permitida sin la autorización de los titulares de los autorización expresa de sus autores o sus derechobabientes” (36).
derechos.

(35) Ley 25.140.


(34) Tratado de la OMPI sobre Derecho de Autor (TODA/WCT), Declara-
ción concertada respecto del art, 1.4): “El derecho de reproducción, tal como se establece (36) “AADI CAPIFACR e. Disco 8.A.”, Cám. de Apel. en lo Civ. y Com. de 13,
en el Artículo 9 del Convenio de Berna, y las excepciones permitidas en virtud del mis- Nominación de la Ciudad de Córdoba, noviembre 7-2006, luris: “Del análisis de
mo, son totalmente aplicables en el entorno digital, en particular a la utilización de obras la normativa citada [art. 35 del decreto 41.233/34), se advierte que sólo queda fuera
en forma digital, Queda entendido que el almacenamiento en forma digital en un soporte de esa previsión la ejecución pública de obras que se realiza.con fines educativos o cuendo
electrónico de una obra protegida, constituye una reproducción en el sentido del Artículo , éstas se desarrollen a cargo de instituciones del Estado Nacional, provincial o municipal
del Convenio de Berna”. y siempre que la asistencia del público sea gratuita (arts. $6 y 36 de ley 11,723].
CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR . 169

A su vez, el art. 50 de la ley 11.723 menciona otras formas más " mediante emisiones de radiodifusión —que comprende las emisiones
de comunicación pública: transmisión radiotelefónica, exhibición cine- de radio puramente sonora y las de televisión, ya sea por aire (por
matográfica, televisión, y dice que, a los efectos de la ley, se consideran ondas hertzianas) terrestre o satelital—, por cable o en redes digitales
como representación o ejecución públicas. Esta norma también in- tipo Internet. Como se verá más adelante, se encuentran tipificadas
cluye como derecho de ejecución pública “cualquier otro procedimiento en un solo contrato (contrato de representación, arts. 45-a 50).
de reproducción mecánica de toda obra literaria o artística”, es decir, los
casos tan frecuentes en que la ejecución pública no es “en vivo” sino Actualmente se tiende a utilizar la expresión comunicación pública,
que se realiza por medios mecánicos, es decir, mediante grabaciones como lo hacen la ley española de 1987 —de gran valor doctrinal—
sonoras. : (arts. 17 y 20) y las sancionadas en la última década en los países
latinoamericanos.
En la época de la sanción de la ley 11.723, la mayor parte de las
legislaciones sobre la materia denominaban derecho de representación Con carácter genérico se considera que comunicación pública de
al derecho de comunicación pública, como es tradicional en la le- una obra es todo acto por el cual una pluralidad de personas pue-
gislación francesa (37) y en las leyes que la han seguido, aunque se de conocerla en su totalidad o parcialmente, en su forma original o
considera impropio utilizar esta expresión para cubrir toda una gama transformada, por medios distintos de la distribución de ejemplares.
de prestaciones diferentes por su naturaleza a la de un espectáculo
dramático (38). Una vez que la obra ha sido publicada, la persona que adquiere un
ejemplar sólo puede representarla o ejecutarla en privado; la represen-
A diferencia de la ley francesa que utiliza el término representa- tación y la ejecución públicas son derechos exclusivos del autor.
ción, el art. 2% se refiere a las facultades de ejecutarla y de represen-
tarla en forma separada, aunque generalmente se legislan en forma La comunicación se corisidera pública, cualesquiera que fueren
conjunta (en inglés sólo existe la palabra performance) y comprenden sus fines, cuando tiene lugar dentro de un ámbito que no sea un do-
la ejecución de música en concierto, la interpretación de una obra micilio exclusivamente familiar y, aun dentro de éste, cuando está
mediante la puesta en escena, la recitación, el canto, la danza en las integrada o conectada a una red de difusión de cualquier tipo (art. 33
obras coreográficasy la proyección en las cinematográficas. Significa del decreto 41.233/34; más adelante volvemos sobre el particular).
tanto la comunicación al público de las obras mediante ejecuciones
o representaciones “en vivo” como las grabaciones sonoras (copias de 1) La representación y la ejecución públicas pueden ser directas (“en
fonogramas), etcétera. Asimismo incluye la transmisión a distancia wivo”) o indirectas. Son directas: las representaciones escénicas de obras
dramáticas, dramático-musicales, coreográficas y pantomímicas y
nn
7 de cualquier otra obra destinada a ser representada; /as recitaciones
(37) En Francia, la Asamblea Constituyente de la Revolución puso fin a la y lecturas de obras literarias; las disertaciones, conferencias, alocuciones,
etapa de los privilegios mediante la sanción del decreto 13-19 de enero de 1791 sermones, clases o explicaciones pedagógicas, etcétera, y las ejecuciones de .
que consagró el derecho de los autores a la representación de sus obras; posterior- obras musicales no dramáticas, con o sin letra. En estos casos, la co-
mente, por decreto 19-24 de julio de 1793, la Asamblea Constituyente extendió municación de la obra al público se realiza mediante la actuación de
la tutela al derecho de los autores a la reproducción de sus obras, de modo que en intérpretes o ejecutantes, “en vivo” y en forma directa; los intérpretes
Francia el reconocimiento del derecho de representación precedió al del derecho de están frente a un público que se encuentra presente y la comunicación
reproducción. Al sancionarse la ley de 11 de marzo de 1957, que continúa vigente,
es única, sólo se percibe en ese momento y lugar.
se mántuvo la expresión utilizada en el decreto de 1791; el CPI. art. L. 122-2.esta-
blece: “La representación consiste en la comunicación de la obra al público por cualquier
procedimiento, y especialmente [...P. Son indirectas cuando se efectúan por medio de una fijación sobre
(38) Desbois, H., Le Droit. dAuteur en France, París, Dalloz, 1978, ps. 326-327, un soporte material (como discos fonográficos, cintas y bandas mag-
CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR ? 171
CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC

néticas o de otro tipo, films, videocopias, CDs, DVDs, etcétera), o a privado, para sí o sus familiares, pero no cuando, como en el presente caso,
través de un agente de difusión (organismo de radiodifusión, empresa el o los procesados utilizan los discos para lucrar”.
de cable o proveedor de servicios en línea cuando se trata de las re-
+

- — “Rodríguez , Juan Carlos c. SÁDAIC”, Juzgado Nacional de 12


cientes formas de comunicación pública interactiva en redes digita-
Instancia en lo Civil, Capital Federal, julio 6-1987: el accionante de-
les). En esas situaciones siempre encontramos un soporte material O
mandó por repetición de las sumas abonadas a SADAIC en concepto
un agente de difusión y la misma comunicación puede realizarse y ser
E de arancel por la utilización de discos y casetes en la explotación del
percibida en distintos lugares simultáneamente.
salón de baile “Enterprises”, cuestionando la facultad de dicha socie-
dad de autores de percibir aranceles en el caso especial de la utiliza-
La jurisprudencia argentina registra, desde antiguo, numerosas
ción de música grabada. El tribunal decidió que “corresponde adherirse
sentencias en las que se reitera que quien compra el ejemplar de una
a la jurisprudencia pacífica hasta el momento, salvo una excepción (conf:
grabación (disco, etcétera) no adquiere el derecho a comunicar al pú-
La Ley, Clda. CC y Minería, San Juan, 8-10-86, diario del 10-3-87,
blico las obras allí fijadas, para lo cual se requiere de una autorización
fallo 85.529, con nota crítica de Carlos A. Villalba), y considerar al autor
expresa al efecto. A continuación se reseñan algunos de esos fallos:
dueño absoluto de su obra por el tiempo que determine la ley. Ello significa
que puede autorizar la grabación de la misma y la venta de ejemplares, asé
— “Corsini y otros”, Cámara Civil 1? de la Capital, octubre 28-1930,
como la difusión pública, que debe ser considerada una verdadera ejecución.
J.A. 34-421). En 1930, es decir, antes de la sanción de la ley 11.723, :
a los fines de la percepción de derechos”.
en la causa promovida por Ignacio Corsini, Carlos Gardel y Jorge
Razzano, solicitaron que se suspendiera en distintas “broadcastings” — "Divertimento S.R.L., Olaf Discoteque c. SADAIC”, CCivil y
la transmisión de discos interpretados por ellos; la Cámara hizo lu-
Com., Rosario, sala II, marzo 10-1993, L.L.1997-D-153: un usuario
gar a la demanda al admitir que “a compra de un disco no autoriza de música (Divertimento S.R.L.) inicia una acción contra SADAIC
su difusión por medio de aparatos radiotelefónicos”. Si bien este fallo se
para que se lo libere de la obligación de pagar a esta entidad por la
dictó en un pleito en que se reclamó el reconocimiento del derecho utilización de discos, cintas, etcétera en la confitería que explota. La
de intérprete (tampoco contemplado en la ley 7.092 entonces vigente) .
sentencia, parafraseando lo expresado por Vélez Sársfield en la nota
resulta muy interesante, en particular por el voto del doctor Tobal
al art. 2335 del Código Civil, expresa: “Hoy diríamos que el disco o
que destaca: “lo cierto es que bajo cualquiera de esos conceptos, como las
el cassette som hechos para reproducir la “obra artística musical” y no la
restricciones a la propiedad no se suponen ni en el campo civil del dominio
obra musical para el uso del disco o del cassette” y continúa señalando
común, ni en el de la propiedad literaria (como lo demuestran los arts. 3" .
que, desde esta perspectiva, no es comprensible la posición atribuida
6 y 92 de la ley 7.092), de ello resulta que un disco sólo puede considerarse
a Germán Bidart Campos en un artículo publicado en una revista en
que se vende para audiciones privadas, y que el autor y el intérprete que
cuya virtud éste razonaría que, sobre la base del art. 17 de la Consti-
al grabarlo cobran sus derechos, sólo entienden permitir el uso, conforme a
tución Nacionalla , protección moral del autor se reduciría al riesgo
su destino, esto es, con las máquinas correspondientes y en audiciones pri-
de que se altere su obra y, en consecuencia, cuando autoriza la graba-
vadas. Sostener que quien adquiere un disco, puede reproducirlo por todos
ción discográfica da consentimiento a que el disco entre en el tráfico
los medios, inclusive la transmisión a distancia, al público que pueda escu-
comercial por lo que el adquiriente no debe pagar arancel alguno por
charla, paréceme que implicaría sancionar un abuso del derecho”, :
su difusión pública,
— “Rasmussen, Justino y otro”, Superior Tribunal de Entre Ríos
Con respecto al valor de las advertencias que figuran en los mar-
(sala en lo criminal), diciembre 9-1939, L.L. 17-98. La sentencia de
betes o envases de las grabaciones sonoras, la sentencia destaca la im-
primera instancia —confirmada— sostuvo: “El que compra un disco,
portancia anoticiadora y vinculante del sello que llevan esos produc-
no tiene derecho para ejecutarlo o hacerlo oír en público, pues el derecho que
tos que opera como condición resolutoria del derecho transmitido; y
adquiere ese comprador es personal, para ejecutar ese disco en su casa, en
CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR - 173
172 CARLOS A, VILLALBA - DELIA LIPSZYC

vinculado con este último concepto el fallo agrega que no cabe duda glamentación dispuesta en el decreto 9. 723/45, modificatorio del decreto
alguna que es inaceptable considerar como espacio o lugar “semipú- 41,233/34, en cuanto incluye en el concepto de ejecución pública de una
obra musical la que se realice por medios mecánicos, discos, no excede el
ñi
blico” o “semiprivado” a una confitería, sea o no bailable, donde se
difunde música grabada como elemento comercial inherente al ne- marco de la protección de la propiedad intelectual dado por la ley 11.723”.
gocio.
— “SADAIC c. Abraham, Jacinto y otro”, Juzgado de 1? Instancia
en lo Civ. y Com, No 7, Mar del Plata, octubre 4-1996: “Y si bien
— “SADAIC c. Barco Ciudad de Rosario”, Juzgado de 1* Instancia cuando una persona adquiere por compra o por algún otro título, un disco,
de Circuito n* 5 de Rosario, mayo 7-1993: “De lo afirmado surgen los cassette, etcétera, deviene su dueña, es decir, adquiere sobre dicho objeto un
siguientes principios: 1. Toda forma de utilización pública de la obra musi- derecho de propiedad, que implica su uso y goce irrestricto, lo cierto es que
cal constituye una modalidad de explotación exclusiva de su autor, a menos cuando la música es difundida públicamente comienzan a devengarse en
que, por excepción, una norma legal la excluya expresaménte. 2. Siendo favor del autor de la misma, los derechos inherentes a su propalación, que
una modalidad de explotación, su uso está sujeto tanto a la autorización están protegidos constitucionalmente, y en cuya salvaguarda se legisló”. .
correspondiente como al pago de una contraprestación y 3. El disfrute de
ese derecho exclusivo es independiente de la propiedad del soporte material — “SADAIC c. Tomassini, Raúl 4.”, Cám. IV de Apel. en lo Civ.
que contiene la obra. [...] La accionada debió abonar lo reclamado oportu- y Com., Ciudad de Córdoba, abril 22-1997: “El incumplimiento de la
namente por la difusión que efectuaba el demandado en su embarcación por ley 11.867 resulta un óbice insalvable para oponer la transferencia a SÁA-
cuanto entiendo que las ejecuciones musicales que efectuaba no las hacía con DAIC, por lo que el demandado, como anterior titular del negocio —que
afán caritativo hacia sus clientes. Ella formaba parte del ambiente en virtud no cumplió los requisitos legales de transferencia— no se encuentra deso—
del cual el público acudía a ese barco a efectuar pequeños viajes por el ría [..]. bligado de las deudas del negocio asumiendo solidariamente con los com-
Si la música no dejara utilidad (sea material o estéfica) no sería utilizada. Si pradores de la deuda”.
la deja, esta utilidad sale, en todo caso, del bolsillo del cliente”.

— Como señaló el tribunal en Rodríguez, Juan Carlos c. SÁDAIC”


— “SADAIC c. Comedor Tía Delia”, juzgado de 1* Instancia de
(cit. supra), esta pacífica jurisprudencia registró una excepción en la
Circuito n* 5 de Rosario, agosto 6-1993: “Y así se ha afirmado que el
sentencia dictada por la C2:CC y Minería de San Juan con fecha
objeto del derecho de autor no es el objeto material en el cual se incorpora
octubre 8-1986 en “SADAIC c. El Trébol, S.A.” (L.L. 1987-B-12),
la creación, sinola obra contenida en el: de allí la distinción entre la obra
en la que se consideró que el decreto reglamentario 5.146/69 era in-
—corpus mysticum— y el soporte corporal o corpus mechanicum, de lo
constitucional por cuanto le otorga a SADAIC facultades que, según
que se extrae que no es lícito que el comprador del soporte sonoro lo utilice
dicha Cámara, no le' reconoce la ley. Sin embargo derivó su análisis a
sin consentimiento del autor para ejecutar públicamente las obras conteni-
una cuestión mucho más delicada: la inconstitucionalidad del art. 33
das en la copia que posee”.
del decreto 41.233/34, reformado por el decreto 9.723/45, también
por exceso reglamentario (en este caso de la ley 11.723) es decir, por
— “SADAIC c. Confitería bailable María Brown”, (expte. 547/91)
violación del art. 86, inc. 2 de la Constitución Nacional.
12 Instancia, Rosario, octubre 12-1993. En cuanto a la naturaleza de
los aranceles, la sentencia señala: “Debe insistirse en que se trata de un
precio y no de un tributo como permanentemente. infere la demandada. Esta sentencia, que fue revocada por Tribunal Superior de dicha
Nada se le detrae de su fortuna, se trata de un precio integrante de un costo provincia, mereció fuertes objeciones ya que el art. 22 de la ley 11,723,
que paga el cliente como el costo de las bebidas, de la comida, etcétera”. al establecer que el derecho de propiedad de una obra comprende
para su autor el derecho a ejecutarla, se refiere tanto a la ejecución en
— “SADAIC c. Bar Chapeau y otro”, Cámara Octava de Ápel, en vivo, es decir, a la que realizan los artistas frente a un público, como a
lo Civil y Com. de la ciudad de Córdoba, octubre 19-1995: “a re- la que se realiza utilizando una grabación sonora. Con la interpreta-
CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR . 175
174 : CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC

de la radiodifusión y de la distribución por cable porque ent los pri-


ción formulada en la sentencia en cuestión habría desaparecido todo
meros la elección es individual.
el derecho de explotación que tiene el autor sobre la música grabada
y que se realiza en locales con público, con la consecuente posibi-
lidad de que ello se extendiera a la difusión de la música grabada De conformidad con el principio de la independencia de los dere-
a un público a distancia, como cuando es propalada por cable, por chos de explotación, para el autor el derecho de radiodifusión no sólo
radiodifusión por aire e, incluso, a todos los rubros incluidos dentro compre derecho a autorizar la emisión sino también el derecho
el nde
del concepto de explotaciones o utilizaciones secundarias. Todos los ne- a autorizar la retransmisión (se considera tal cuando es simultánea e
gocios que utilizan música grabada, tanto en forma principal como inalterada) por cualquier medio de la obra radiodifundida, ya sea que
en forma complementaria desde comienzos del siglo XX hasta el pre- la retransmisión se realice por medios inalámbricos —ondas hertzianas
sente se desarrollan y prosperan pagando a los autores por la música o radiodifusión por aire— o por cable-distribución —por dispositivos
que utilizan. Además, no existe ninguna relación entre el precio de conductores— (el Convenio de Berna excluye la efectuada por el or-
adquisición de un disco y la explotación que hace el empresario al co- ganismo de origen) o por altavoz —o cualquier instrumento análo-
mercializar la música grabada mediante su ejecución pública. Si pu- go— (39).
diera hacerlo sin abonar nada al autor se enriquecería sin causa. Que
el autor conserve el derecho de explotación de la ejecución pública de El derecho de autor también cubre toda actividad que posibilite
la música grabada, luego de haber contratado su grabación, no afecta que la obra llegue a un público distinto de aquel al que se dirige-la
de la
la circulación de los objetos culturales. comunicación originaria, como se advierte claramente a través
mención de los distintos actos de comunicación pública, por ejemplo,
— “SADAIC c. El Trébol, S.A.”, Superior Tribunal de San Juan, cuando se televisa un concierto, En este caso, la ejecución musical
septiembre 29-1987, L.L. 1988-C-163. El fallo de la C2:CC y Mi- destinada a los asistentes al espectáculo llega a un número indeter-
nería de San Juan, tan lesivo para el derecho de los autores, fue, como minado de personas dentro de la zona de servicio de la emisora. Si,
ra-
ya se dijo, remediado por el Superior Tribunal mediante su revoca- además, esta transmisión es retransmitida por otro organismo de
ción. Sobre la cuestión de la constitucionalidad del decreto 41.233/34 diodifusión o a través de un satélite o de ina red digital o distribuida
reformado por decreto 9,723/45, el Superior Tribunal resolvió que por una red de cable, el público que recibe el espectáculo aumenta
“0 ha excedido sus verdaderos límites, sino que ha extraído el espíritu y
finalidad que informa la ley 11.723, mencionando los discos como medio
derechos
de difusión indudablemente incluidos en dicha ley, si nos atenemos a los (39) En el art. 11 bis, $ 1 del Convenio de Berna se establecen estos
— en tres
fines determinantes que la inspiran”. —como derechos exclusivos de los autores de obras literarias y artísticas
apartados:
ación
— el 19 se refiere al derecho de radiodifusión, con inclusión de-la comunic
— La jurisprudencia también ha destacado que la gratuidad del pública por satélite, pues versa sobre la difusión inalámbrica en general (“la
radio-
uso no importa un eximente de la obligación de pago a los autores por la difusión de sus obras o la comunicación pública de éstas obras por cualquie
r medio que
ejecución pública, salvo en los casos expresamente establecidos en sirva para difundir sin bilo los signos, los sónidos o las imágenes”),
.
por ra-
la ley: Ya ejecución pública de música genera la obligación de abonar los — el 20 se refiere al derecho a la retransmisión por cable (por hilo”) o
se haga
correspondientes derechos de autor a SADAIC, sea oneroso o gratuito el diodifusión sin hilo”) de la obra radiodifundida, cuando la retransmisión
por bilo o sin hilo,
por un organismo distinto al de origen [toda comunicación pública,
evento en cuestión” (“SADAIC c. Municipalidad de Esteban Echeverría”, mo que
de la obra radiodifundida, cuando esta comunicación se haga por distinto organis
CCivil y Com. Lomas de Zamora, sala Tl, octubre 2-1997, L.L.B.A. el de origen”), y
a/-
1998-226). — el 30 se refiere a la comunicación pública de la obra radiodifundida por
e cualquier otro ins=
tavoz o instrumento análogo (Ya comunicación pública mediant
la obra rediodifun-
Las utilizaciones en redes digitales, es decir, los actos de puesta a
sonidos o de imágenes de
trumento análogo transmisor de signos, de

disposición del público interactivo y previa solicitud, se diferencian dida”). *


CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR : 177

en forma indefinida. Cada uno de estos actos constituye una nueva dido sin más limitaciones que las expresamente establecidas en la ley,
comunicación pública y, como tal, requiere la previa autorización del ya sea que estén destinadas a un uso privado o a un uso público).
autor y está sujeta al pago de una remuneración diferenciada porque
el autor goza de tantos derechos como formas de utilización de la Público no sólo es el conjunto de personas reunidas en un lugar
obra sean factibles y las sucesivas ampliaciones cambian sustancialmente abierto al público —como una sala o al aire libre— sino también
la dimensión económica del negocio jurídico. Tanto para el empresario el conjunto real o potencial de personas a quienes va dirigida una
como para el autor la cantidad de público al que llegará el espectáculo emisión de radiodifusión o de cable. La noción de público no re-
es un factor determinante. Además, para el autor cada ampliación lo quiere que las personas estén presentes en el mismo lugar ni que la
priva de la posibilidad de ulteriores contrataciones, pues, entre esos comunicación sea recibida por alguien, sino sólo que esté dirigida a
nuevos públicos la obra ya estará difundida (40). un conjunto indeterminado de personas que rebase el círculo familiar
o de los amigos más íntimos de una familia o de un individuo o el
.2) La exposición de obras artísticas o de sus reproducciones es una domicilio privado de una familia o de un individuo (43).
de las formas usuales de comunicación pública que se realiza ante per-
sonas que se encuentran presentes. La presentación del ejemplar úni- El art. 33 del decreto 41.233/34, reglamentario de la ley 11.723
co de la obra, o de uno de los ejemplares originales cuando son múl- caracteriza la comunicación pública en los siguientes términos:
tiples (por ejemplo, grabados), puede ser directa (41), o bien indirecta,
cuando se realiza por medio de películas, diapositivas, imágenes de A los efectos del artículo 36 de la ley 11.723, se entiende por represen-
televisión (42) u otras formas de presentación en pantallas, o por me- tación o ejecución pública aquella que se efectúe —cualquiera que fueren los
dio de cualquier otro dispositivo o procedimiento, o de determinadas fines de la misma— en todo lugar que no sea un domicilio exclusivamente
imágenes fijas de una obra audiovisual. Jamiliar y, aun dentro de éste, cuando la representación o ejecución sea pro-
yectada o propalada al exterior.
3) El carácter público de la comunicación. El derecho exclusivo del
autor cubre la comunicación pública de su obra como surge de los Se considerará ejecución pública de una obra musical la que se efectúe
arts. 20 y 36 de la ley 11.723 en los cuales las distintas modalidades de Por ejecutantes o cantantes, así como también la que se realice por medios
este derecho (ejecución, representación, recitación) así como la difu- mecánicos: discos, films sonoros, transmisiones radiotelefónicas y su retrans-
sión de éstas por cualquier medio, son calificadas de públicas. En con- misión o difusión por altavoces” (44).
secuencia, cuando la comunicación no está dirigida al público queda
fuera del monopolio de explotación reconocido en cabeza del creador
(a diferencia del derecho de reproducción que, en principio, es conce- (43) Vid OMPI, segunda parte del memorándum preparado por la Oficina
Internacional, Cuestiones relativas a un posible Protocolo al Convento de Berna, docu-
mento BCP/CEA1/3 de 18 de octubre de 1991, $$ 153 y 158.
(40) Vid. Francon, A., Cours de propriété littéraire, artistique et industrielle, (44) — En “Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música c. Bar
París, Les Cours de Droit, 1985-1986, p. 314. Drugstore Estación de Servicios El Sol y otro0” — CS] de Tucumán, sala en lo Civil y
(41) A pesar de que el art. 2" menciona expresamente entre los derechos ex- Penal, julio 8-2005, Turis, El Superior Tribunal de la Provincia de Tucumán hizo
clusivos del autor sobre su obra el de “exponerla en público”, la Justicia ha sido lugar al recurso de casación deducido por la parte actora contra la sentencia de la
reacia a reconocer el derecho de exhibición invocado por los derechohabientes del sala lla. de la Cámara Civil en Documentos y Locaciones, de mayo 26-2004, por
célebre artista plástico francés de origen ruso Marc Chagall contra la Asociación - considerar que, por una parte, aparecía arbitraria la consideración de la Cámara re-
de Amigos del Museo Nacional de Bellas Ártes y otros (“Société des Auteurs dans les ferida a que no estaba acreditado en autos la explotación comercial y uso de los re-
Árts Graphiques et Plastiques c. Asociación Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes pertorios musicales por parte del demandado. “Ello así por cuanto, de la constatación
y otro”, CNCiv. salaJ, agosto 14-2006, Iuris). de la existencia de un televisor en el bár accionado y que éste funcionaba a alto volumen;
de la alegación y prueba sobre la suscripción del demandado a la empresa de TV por cable
(42) Vid, "Rodríguez Aurelio e. Lowe Argentina”, CNCi, sala G, mayo 30-1989. Direct TV” emerge claramente aquella explotación comercial y uso de los repertorios mu-
CARLOS A, VILLALBA - DELIA LIPSZYC CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR . 179

4) El caso de los hoteles. En sendos fallos dictados el 14 de noviem-


bre de 2006 la Corte Suprema de Justicia de la Nación se pronunció
sicales toda vez que, más allá de que se hayan eliminado los circuitos y canales que propa- afirmativamente tanto sobre el carácter público de la comunicación
gan exclusivamente música funcional, lo cierto es que resulta inverosímil imaginar que delas radiodifusiones efectuada en un hotel como sobre la obligación
las emisiones por TV carezcan totalmente de composiciones musicales ya que la experien— de pago por la difusión que el hotelero realiza en sus dependencias
cía comun indica lo contrario (arg. art. 33 CPCCT). [...] De otra parte, esta Corte Supre- — incluidas las habitaciones destinadas a los huéspedes— de las gra-
ma in re: SADAIC vs. Fernández, José A. (sentencia de fecha 01-12-86) al resolver un baciones fonográficas suministradas por la empresa proveedora de
recurso de casación en el caso en que la sociedad de autores reclamara el pago de aranceles
“música funcional”. Si bien estos fallos se dictaron en pleitos en los
debidos por la utilización del repertorio de música por medio de un aparato de televisión
instalado en el local del propietario de un negocio de comidas que se encontraba abierto al que se reclamó el pago del arancel correspondiente a los artistas in-
público en general, expresó que: la Excma. Cámara ha otorgado la razón a la actora mo- térpretes o ejecutantes y los productores de fonogramas, la doctrina
tivada en que el derecho de autor se debe abonar cuando se retransmite o difunde la obra que sientan resulta en un todo aplicable a los derechos de los autores
musical en un lugar que no sea un domicilio exclusivamente familiar (art. 33. decreto de obras.
9.723/45) y el derecho a percibir una remuneración se extiende a cualquier persona que
en forma ocasional o permanente obtenga un beneficio directo o indirecto con la utiliza- A) En “44DI CAPIF 4.C.R. e. ANSEDE y Cía. S.R.L. y otro”,
ción pública de una reproducción del fonogramas tales como: organismos de radiodifusión,
televisión (art. 35 del decreto 1670/74 y arts. 1" y sgtes. dec. 8478/65) [...] Entonces, si
el supremo tribunal consideró que las transmisiones radiodifundidas
en donde asiste público
como ocurre en este caso, la difusión se proyecta hacia el exterior realizadas en las habitaciones destinadas a los huéspedes son comu-
consumidor, es razonable concluir que esta difusión queda comprendida en las disposicio- nicaciones públicas y, por tanto, sujetas al pago por parte del estable-
nes de la ley 11.723 sobre todo porque los que concurrieron al bar disfrutan del servicio cimiento hotelero.
que se les brinda y de las ventajas de contar con transmisiónes que se han realizado a tra-
wés de programas televisivos facilitadas por la demandada como un complemento del ser- En la demanda, el ente recaudador de los derechos de los artistas
vicio que normalmente presta. Por lo demás, resulta incuestionable el aprovechamiento
económico que la demandada realiza con los aparatos de radio y TV toda vez que gracias
intérpretes o ejecutantes y los productores de fonogramas reclamó
a estos obtiene un beneficio indirecto derivado de las mayores ganancias que le significa el pago del arancel derivado de la comunicación de grabaciones fo-
contar con ese servicio adicional": nográficas al público y clientela asistente en las habitaciones del
— En “S4DAIC e. Comedor Tía Delia”, Juzgado de 1* Instancia de Circuito n* 5 “Ritz Hotel” de la ciudad de Buenos Aires, explotado comercial-
de Rosario, agosto 6-1993, el tribunal puntualizó: “Por representación o ejecución mente por la demandada. Esta última alegó que no estaba obligada
pública debe entenderse aquella que se efectúe, cuálesquiera sean los fines de la misma, en
al pago porque la habitación que se concede al pasajero es de carác-
todo lugar que no sea.un domicilio exclusivamente familiar y aun dentro de éste cuando
ter doméstico, como si se tratara de “su propia casa”; que el hecho
la representación o ejecución sea proyectada o propalada al exterior, bastando que las gra-
baciones hayan sido transmitidas en un local que no sed el familiar de quienes han ofre-
cido las reuniones amenizadas con esas grabaciones y cualquiera bubiera sido el carácter
y finalidad de esas reuniones”. ES e mo es hecho por su dueño para aumentar la afluencia de parroquianos e incrementar el
— En “SADAJIC c. José Antonio Fernández”, CS de Justicia de Tucumán, di- rendimiento del negocio”.
ciembre 1-1986, la sociedad de autores reclamó el pago de aranceles por el uso — En “Discos Armony S.A.C.E.I. y otros”, Juzgado Nacional de 1* Instancia
de música en un local abierto al público a través de un aparato de televisión. El en lo Civil No 24 de la Capital Federal, mayo 26-1986, se demandó la repetición
tribunal superior confirmó el fallo de segunda instancia en los siguientes térmi- de lo pagado a SADAIC por el uso de música grabada en razón que se trata-
nos: “La Excma. Cámara ha otorgado la razón a la actora motivada en que el derecho ba de un local de venta al público de discos y cassettes y el uso de la música era
de autor se debe abonar cuando se retransmite o difunde la obra musical en.un lugar con el fin de publicitar dicha venta. La acción fue desestimada por considerar
que no sea un domicilio exclusivamente familiar (art. 33 decreto 9.723/45) y el de- el tribunal que es obvio y de público conocimiento, que tal música, que se utiliza con
recho a percibir una remuneración se extiende a cualquier persona que en forma oca- rango de publicidad y propaganda del producto en venta (eiscos y cassettes), se hace en
sional o permanente obtenga un beneficio directo o indirecto con la utilización pública forma pública y tal denominación debe entendersela así, pues el local, a su vez, está
de una reproducción del fonograma, tales como; organismo de radiodifusión, televisión abierto al público y ello le confiere esa calidad en definitiva. A su wez la recaudación
[...]. Un negocio de har'no es un domicilio exclusivamente familiar sino que, por el de la demandada se realiza en función a esa utilización pública de música proveniente
contrario, es un sitio público y es notorio que la instalación de un televisor en el mis- de discos y cassettes”. :
180 CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR. * 181

de contar con aparatos de televisión en las habitaciones no implica aplicación de disposiciones internacionales: la Convención de Roma
difusión pública de música, dada la naturaleza privada y doméstica ——ey 23.921— y Tratado de la OMPI sobre Interpretación o Eje-
que tiene para el pasajero. en el contexto del contrato de hospedaje, cución y Fonogramas —ley 25,140—, La Corte Suprema de Justicia
y que en dicha habitación sólo se le proporciona un artefacto que de la Nación declaró procedente el recurso extraordinario —con la
el huésped maneja a su arbitrio, tal vez sin utilizarlo en momento disidencia de la doctora Carmen M. Argibay— y dejó sin efecto la
alguno, sentencia apelada sobre la base de lo dictaminado por la Procuradora
Fiscal subrogante, doctora Marta A. Beiró de Gongalvez.
En primera instancia, con fecha 21 de noviembre de 2002, el
juez. a quo hizo lugar a la demanda por considerar que estuviera o no Esta última consideró:
originada en el propio hotel, por ejemplo a través de un servicio de
radiodifusión abierto, estaremos siempre en presencia de un acto de 1) que en el marco de la jurisprudencia del Máximo Tribunal se
comunicación pública pues la habitación del hotel no es un domicilio impone una interpretación de las normas internas sobre el tema que
exclusivamente familiar a los fines del ya citado art. 33 del decreto no coloque en colisión la legislación nacional con los acuerdos y com-
41.233/34 (45) y, además, la difusión de la música forma parte del promisos asumidos por el Estado al ratificar convenios internaciona-
giro comercial del establecimiento hotelero. les relativos a la propiedad intelectual;

La sala M de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil en 2) que ponderando el mencionado plexo normativo en el con-
sentencia de 30 de junio de 2003 revocó esa decisión porque estimó texto del progresivo desarrollo que resulta especialmente inherente
que corresponde extender a la habitación de un hotel ocupada por a la materia, no se sostiene el parecer de la Cámara que encuentra
su huésped el concepto de “ámbito familiar” o “doméstico” a que se el supuesto análogo al de la ejecución que se efectúa en “un domici-
refiere el citado art. 33; que la retransmisión, difusión o propalación lio exclusivamente familiar”, acentuando que dicha comunicación, a
de la obra debe ser pública, “a la vista de todos” y que el hecho de diferencia de los ejemplos enumerados legislativamente, no acontece
que el hotelero, eventualmente, aumente el precio de la habitación, “[...] a la vista de todos[...]”, sino en un ámbito —la habitación de ho-
es sólo para dar una mayor comodidad, facultativa del usuario, como tel— regido porel propio albedrío e intimidad del pasajero;
el aire acondicionado o la calefacción, pero no específicamente con la
finalidad de propalar música. 3) que el énfasis colocado por la Cámara en el supuesto propósito
que guiaría la propalación musical en las habitaciones de los hoteles,
Contra esta decisión AADI CAPIF interpuso recurso extraor- deja de lado, por ejemplo, lo previsto en los artículos 33 y 35 del
dinario, el que le fue concedido en razón de que se controvertía la mencionado decreto 41.233/34, donde se establece que, sin perjuicio
de los derechos que acuerdan las normas a los autores de la letra y a
(45) Como vimos anteriormente, el art, 33 del decreto 41.233/34, regla- los compositores de la música, se reconoce el derecho de artistas y
mentario de la ley 11.723, caracteriza la comunicación pública en los siguien productores de fonogramas a percibir un emolumento de cualquier
tes términos: “A los efectos del artículo 36 de la ley 11.723, se entiende por repre- persona que, de modo ocasional o permanente, obtenga un beneficio
sentación o' ejecución pública aquella que se efectúe —cualquiera que fueren los fines directo o indirecto con el uso público de reproducciones de fono-
de la misma— en todo lugar que no sea un domicilio exclusivamente familiar y, aun grama, con abstracción de sus fines y del medio utilizado, también
dentro de éste, cuando la representación o ejecución sea proyectada o propalada al
directo o indirecto;
exterior...
Se considerará ejecución pública de una obra musical la que se efectúe por ejecu—
tantes o cantantes, así como también la que se realice por medios mecánicos: discos,
4) en el contexto anteriormente descripto con arreglo al cual ha-
Films sonoros, transmisiones radiotelefénicas y su retransmisión o difusión por al- brán de considerarse públicas las comunicaciones no comprendidas
favotes”. en las exclusiones de “uso doméstico, didáctico o conmemorativo”, se
CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR , 183
CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC

Blanca) que se limita a contratar un servicio extraño a su propio giro


inscribe la resolución SPD 100/89 (46), dirigida a establecer, en deta-
lle, los derechos retributivos que deberán pagar los usuarios a AADI empresarial,
CAPIF A.C.R para los intérpretes y los productores de fonogramas Al igual que en los referidos autos “AADI CAPIF c. ANSEDE”.
por la utilización de discos u otras reproducciones fonográficas en
la entidad recaudadora interpuso recurso extraordinario, el que le fue
ejecuciones públicas o difusión por cualquier medio, dispositivo por
concedido en virtud de que se controvertía la aplicación de dispo-
el que —en el rubro 51—se arancela a los hoteles en los cuales se pro-
siciones internacionales, y la Corte Suprema declaró procedente el
pale música grabada en las habitaciones destinadas a la clientela; >
recurso extraordinario —con la disidencia de la doctora Carmen M.
Argibay— y dejó sin efecto la sentencia apelada sobre la base de lo
5) que estos dispositivos guardan un correlato general con otros
dictaminado por la Procuradora Fiscal subrogante, doctora Beiró de
del ordenamiento legal, y que la solución suministrada por la sala
Gongalvez, quien luego de analizar diversas normas de la preceptiva
tampoco repara en que, a la luz de los cada vez más evolucionados
internacional de la que nuestro país forma parte, a la luz de la materia
adelantos técnicos contraría los preceptos de los recientes tratados de
en debate consideró que dicha normativa se refiere a los supuestos de
la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual —OMPI—
uso o utilización —directa o indirecta— de los fonogramas publica-
(uno sobre Derecho de autor y el otro sobre Interpretación o Ejecu-
dos con fines comerciales para cualquier forma de comunicación al
ción y Fonogramas) concertados el 20 de diciembre de 199 y dirigi-
público, ya por medios alámbricos o inalámbricos sin que se recepten
dos, muy singularmente, a hacer explícita la recepción e integración
salvedades como las esbozadas por.la Cámara en punto a propósi-
normativa de esos progresos, de manera tal de garantir que derechos
tos lucrativos y giros empresariales específicos como argumento para
como los controvertidos en la especie alcancen a todas las activida-
eximir al eventual usuario del pago del estipendio previsto en la re-
des que tornan posible que las obras accedan a un público diverso de
glamentación.
aquél al que, originariamente, se dirigió la comunicación,
Estima que, por otro lado, tal inteligencia resulta corroborada por
B) En '44DI CAPIF A:C.R. c. Hotel Belgrano S.A. y otro” (47) se la propia normativa nacional analizada en el dictamen emitido en
discutió si la difusión de música fonograbada en sus dependencias - “A ADI CAPIF c. ANSEDE” la cual consagra, a través de los artícu-
realizadas por la demandada —incluidas las habitaciones destinadas los 33 y 35 del decreto 41.233/34, un alcance amplio de estas potes-
a los huéspedes— comporta un uso distinto del que realiza la firma tades, y en la que se dispensa, básicamente, de la obligación de pago
proveedora de “música funcional”, y el Máximo Tribunal se pronun- correspondiente, sólo a los usos familiares o domésticos, didácticos y
ció afirmativamente. conmemorativos (arts. 36, 50, 56, etc.. de la ley 11.723), en cuya línea
se sitúa, igualmente, el rubro 51 de la resolución SPD 100/89 aplica-
La Cámara Federa! de Apelaciones de Bahía Blanca, sala II, en ble a los hoteles. Y que, aun concediendo que pueda revestir alguna
sentencia de 18 de julio de 2002 había confirmado la decisión del singularidad lo relativo a fines y beneficios que puedan perseguir los
juez a quo dictada el 22 de octubre de 2001 por considerar, en sínte- empresarios hoteleros en orden a la puesta a disposición de la “música
sis, que la obligada al pago de aranceles es la empresa que difunde la ambiental” en los cuartos de sus establecimientos, no cabe contro-
“música funcional”, pues provee el servicio con ánimo de lucro, y no vertir que la preceptiva relega tales distingos y alcanza a todos los usos
quien lo recepta (en el caso el Hotel Belgrano de la ciudad de Babía —cen términos retributivos o remuneratorios— en ese ámbito hotelero,
no dispensados en forma expresa por la legislación (48). Y reiterando
(46) Reemplazada por la resolución 390/2005 de la Secretaría de Medios de
Comunicación de la Jefatura de Gabinete de Ministros (SMC) -—actual conti-
de la ex Secretaría de Prensa y Difusión de la Presidencia de la Nación
nuadora (48) El listado arancelario aprobado por la resolución SMC 390/05 que de-
(SPD)— emitida el 29 de noviembre de 2005 (B,O. de 9-12-2005). ben abonar los usuarios por la utilización de reproducciones fonográficas en ejecu-
(47) CS, noviembre 14-2006. ciones públicas o por cualquier medio incluye los siguientes rubros:
CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR 185
CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC

que la sala ad quem no controvierte la existencia del uso de los fono- la vigencia de principios fundamentales en la materia, tales como:
gramas por el establecimiento hotelero, considera que cabe concluir que cada explotación que se realiza de obras y prestaciones protegi-
que tratándose de dos actividades empresariales que comportan sen- das por el derecho de autor y los derechos conexos constituye una
das explotaciones del repertorio musical difundido, lejos de mediar la actividad diferente; que cada una de esas actividades implican sen-
doble imposición arancelaria que recrimina la demandada, se advier- das explotaciones del repertorio musical difundido que comportan
ten, en cambio, dos aprovechamientos distintos, alcanzado, cada uno, dos aprovechamientos distintos que deben ser retribuidos en forma
por el rubro respectivo del arancel (49). independiente; que la transmisión de obras y prestaciones radiodi-
fundidas o suministradas por un servicio de “música funcional” en
C) Ambas decisiones de la Corte Suprema revisten gran trascen- las habitaciones de un hotel es una explotación diferente sometida
dencia al confirmar el carácter público que, en el marco del derecho a los derechos de sus respectivos titulares —derechos exclusivos en
de autor y los derechos conexos, tienen las comunicaciones realizadas el caso de los autores de obras y de derechos de remuneración (a
por el hotelero en las habitaciones destinadas a los pasajeros, así como que da lugar la licencia legal prevista en el art. 56 de la ley 11.723
e y en los arts. 12 de la Convención de Roma y 15 del Tratado de la
OMPI sobre Interpretación o Ejecución y Fonogramas); que esos
8. — Hoteles en los cuales se difundan sonidos fonograbados por cualquier derechos cubren los actos de comunicación al público de las obras
medio directo o indirecto puestos a disposición en las habitaciones destinadas a y prestaciones cuya característica esencial es la de constituir servi-
la clientela. cios dirigidos a un público cuyos miembros no están presentes en
18. — Televisores y receptores de radio en salones públicos, confiterías, hote- el lugar donde la comunicación se origina; y que las excepciones y
les, cafés y comercios en general.
limitaciones que dispensan de la obligación de remunerar toda acti-
21. — Centrales telefónicas individuales con inclusión de sonidos fonograba-
dos por medios directos y/o retransmisión de señales.
vidad de utilización de obras y prestaciones están sujetas a 1umerus
22. — Centros de atención telefónica (cali centers) con inclusión de sonidos clausus, y en los casos comentados, de acuerdo a nuestra legislación,
fonograbados por medios directos y/o retransmisión de señales. son básicamente los usos familiares o domésticos, didácticos y con-
(49) Entre las sentencias de nuestros tribunales que establecen que los usua- memorativos.
rios que realizan,la comunicación pública de música grabada están obligados a
abonar el arancel previsto en el rubro 51 de la resolución SPD 100/89, aunque D) Anteriormente, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Ci-
dichas grabaciones, a su vez, le sean suministradas por empresas que se dedican a vil de la Capital Federal —en pleno— en decisión de 15 de setiembre
la provisión y explotación del servicio denominado “música funcional”, dado que de 2005 (elDial - AA2DC1) consideró que son públicas las comu-
estas realizan un negocio independiente y por ello se encuentran alcanzadas por un nicaciones realizadas por el hotelero en las habitaciones destinadas a
rubro distinto del arancel (rubro 52) pueden mencionarse HAD CAPIÉ Asocia- los pasajeros. Ante la existencia de sentencias contradictorias dicta-
ción Civil Recaudadora +. Verde Nieve S.A.”, CNCiv,, sala A, agosto 31—1994, L.L.
1995-B-325 (con comentario de Carlos A.Villalba), donde:cita un precedente del
das por distintas salas del mismo tribunal en los expedientes: “44ADI
mismo tribunal (44DI CAPIF Asociación Civil Recaudadora <. Hotel Mon Petit y CAPIF ACR c. Catalinas Suites 5.4”, “AADI CAPIF ACR c. Argot
otro”) en el que resolvió que la emisión efectuada por “Hilo Musical S.A.”no libra 5.4” y “AADI CAPIFACR c. Hung Pai Ying”, la mencionada Cámara '
del arancel que particularmente le corresponde por la música que se escucha en el de Apelaciones realizó la convocatoria a tribunal plenario con el ob-
restaurante, dado que precisamente esta circunstancia lo califica como beneficiario jeto de unificar la jurisprudencia y evitar sentencias contradictorias
de ese servicio en orden a los mejores réditos que virtualmente le confiere su ex- (art. 302 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación). Si bien
plotación mercantil. La sentencia destaca que las empresas que suministran “mú-
sica funcional” explotan interpretaciones grabadas y por esta actividad deben abo-
esta sentencia plenaria se dictó en un pleito en que se reclamó el pago
nar una remuneración individualizada; si el usuario los comunica al público es a su de la tarifa de AADI CAPIF A.C,R. para intérpretes o ejecutantes y
vez responsable, a diferencia de otro usuario que sólo utiliza la música para su uso productores de fonogramas, resulta muy interesante en particular por
personal. En el mismo sentido, más recientemente, AADI CAPIFACR c. DISCO la calificación efectuada por el tribunal de las comunicaciones que se
S.A." Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Primera Nominación de efectúan en los establecimientos hoteleros. o
la Ciudad de Córdoba, noviembre 7-2006.
CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR . 187
186 CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC

La doctrina legal de la sentencia plenaria en cuestión —adopta-


da por veinticuatro votos a favor, nueve en disidencia, cuatro jueces
no intervinieron por hallarse en uso de licencia y dos vocalías se ción comercial. Como expresó el vocal preopinante, doctor Molteni: “La difusión
de
de piezas musicales por medio de los receptores de TV. instalados en las habitaciones
encontraban vacantes— establece: “La comunicación al público de
los hoteles se considera pública y por lo tanto obligada al pago de los cánones respectivos,
grabaciones fonográficas que difunde el hotelero dentro de las habita- pues es sabido que la existencia de televisores en los cuartos significa un aumento en la ca-
ciones del establecimiento no se considera comprendida en la excepción tegorización del hotel, lo que implica que los propietarios de dichos establecimientos pue-
prevista en el artículo 33 del decreto 41.233 —domicilio exclusiva- dan solicitar un precio mayor por el alquiler de las habitaciones del que podrían pedir si
mente familiar— (t.o, conforme decreto 9. 723/45) a efectos de la exen- ésta careciera de ese servicio adiciónal. Quien contrata un servicio por cable y a su vez lo
rédito
ción del pago de los aranceles a los que se refieren los decretos 1.670/74 utiliza comercialmente en su establecimiento con la finalidad de obtener un mayor
se emiten en
económico, resulta innegable que se está sirviendo de las obras musicales que
y 1.671/74” (50). cargo del pago de derechos de autor, toda
los receptores de TV, con lo cual deberá hacerse
vez que los sucesivos aprovechamientos de la obra, más allá de lo estrictamente autoriza-
la
do por el autor, genera a su favor un cródito que debe ser satisfecho por quien obtiene
(50) Además de este último fallo plenario de la CNCiv., la jurisprudencia ar- ganancia de dicha emisión pública”.
gentina registra varias sentencias — inclusive bastante anteriores— en el mismo — “SADAJ.C. e. Sucesiónde Eugenio Held S.E. C.PA”, Cám. de Apel. Civ. y
sentido, p. ej.: Comer. Departamental de Azul (Pcia. de Buenos Aires) sala II, febrero 19-2002.
_— “AADI CAPIF Asoc. Civil Recand. c. Propietarios Hotel Alpino” (expte. La actora reclamó a la firma que giraba bajo la denominación “Savoy Hotel”, en
73.652), CNCiv., sala G, octubre 1—1990. En el caso se demandó el cobro de Olavarría, el cobro del arancel que debía abonar a los autores y compositores de
los aranceles correspondientes-a la difusión pública de grabaciones fonográfi- música por el uso del repertorio administrado por la entidad autoral , que la de-
cas en el establecimiento hotelero de la accionada, cuyo sonido se reproducía y mandada había venido difundiendo por medios mecánicos —parlantes, música
comunicaba a la clientela por medio de altavoces ubicados en las habitaciones funcional, radiograbador, televisión y cable— en las habitaciories y salas diversas
y en los lugares de recepción y circulación del edificio. Al hacer. lugara la de- del hotel. La sentencia de primera instancia admitió parcialmente la demanda. La
manda el tribunal de alzada sostuvo: “el aprovechamiento económico de la difusión sentencia de la Alzada señaló que a mérito de las probanzas rendidas, el hotel no
musical forma parte de la totalidad de la explotación hotelera, según los términos
de
contaba con música funcional en las habitaciones. Pero revocó parcialmente el fa-
la normativa que alude incluso a un “beneficio indirecto” derivado de la utilización llo recurrido y admitió la demanda por la propagación pública de música median-
pública, cualquiera sea el medio de comunicación, sea directo o indirecto. La ampli- te el sistema de televisión por cable, por las siguientes razones sintetizadas por el
tud de la regulación sólo se encuentra limitada, en principio, por el propio texto que doctor Jorge Mario Galdós, vocal preopinante: “SADAIC es una asociación civil y
popular o
excluye la compensación cuando se trate de utilizaciones ocasionales de carácter di- cultural de carácter privado representativa de los creadores de música nacional,
(ley
dáctico, o conmemoraciones patrióticas, en establecimientos educacionales oficiales
o erudita, legitimada para promover el cobro del arancel que protege el derecho autoral
1 087/66); —
autorizados por.el Estado [tercer párrafo del art. 35 del decreto 41.233/34 según 17.648, arts.1, 2, 3 y dec. regl.5.146/69; arts,1, 2, 3,4 y cones. dec.pcial.
530
texto establecido por decreto 1.670/74]. De allí que pueda extenderse la exención es de carácter público la reproducción artística por televisión o radio de una obra (art.
ley 11.723), es decir la que se emite desde un lugar que “no sea un domicilio exclusiva-
al supuesto de una utilización “doméstica? pero no a los casos de establecimientos que 74)
facturan la utilización dentro del concepto “alojamiento, bar y confitería? en las res- mente familiar” (art.33 dec.Aey 41.223/30); —el decreto 1.670/74 (B. 0.12-12-
pectivas habitaciones”. : modificatorio de los arts. 35 y 40 del precitado decreto reglamentario de la ley de Propie-
— “First Palmer S.A. c. SADAIC”, CNCiv,, sala A, octubre 13-200, Juris. El dad Intelectual, amplió la tutela a los productores de fonogramas y contempla dentro del
por radio
complejo hotelero “First Palmer S.A.” planteó acción declarativa en los términos derecho autoral protegido —a diferencia del texto anterior— a las emisiones
“del art. 322 CPCC., a los fines de que se dilucide la existencia o no del derecho
de y televisión que requieren la autorización de sus autores 0 derechohabientes (art.35 de-
SADAJIC a cobrar un arancel, en concepto de derechos de autor, por las obras que creto 1.670/74); igualmente, y con prescindencia de este dispositivo legal, la “utilización
autó-
se transmiten en los aparatos de televisión que aquél tiene instalado en las respec- secundaria de la obra (que emite un canal de TV. o una radio) confiere un derecho
de un ser-
tivas habitaciones. Manifestó haber contratado el servicio de televisión por cable a nomo, al obtener un mayor rédito o ventaja —económica 0 de mejor prestación
de
la empresa “Canal 4-TVC S.R.L.”, a la cual abonaba un canon mensual y que las vicio—su beneficiario indirecto, y emergente de la utilización pública de la reproducción
extiende
emisiones televisivas no eran públicas, toda vez que eran sólo para las personas que una obra (doct. fallo cif. supra CNCiv,. sala A, 13-10-2000 First Palmer S.A.')
a “cualquier persona que en forma ocasional o permanen -
el deber de abonar por los derechos
alquilan las habitaciones. El tribunal de alzada entendió que a SADAIC le asistía de una reproducción
te, obtenga 1n beneficio directo o indirecto con la utilización pública
el derecho a cobrarle al accionante aranceles por la difusión de obras musicales a
fonográfica —entre los que se incluyen la televisión—. Es decir, entonces, —y por vía
través de los receptores de televisión instalados en las habitaciones de su explota-

qe
CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR : 189
188 CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC

UNESCO/CERLALC/Zavalía]); dando lugar —en consecuencia— al


Con posterioridad, en “SADAIC c. Hotel Plaza y/o El Pajarito
arancelamiento que prevé la ley y reglamentación pertinente, y la obliga-
S.A”, con fecha febrero 1-2008, el Juzgado de 1* Instancia en lo
ción de contar con autorización previa para la comunicación al público de
Civil y Comercial N” 5 de la Primera Circunscripción Judicial de la la obra protegida.
e
Provincia de Formosa sostuvo: “Que del examen normativo se concluy
que uno de los supuestos comprendidos lo constituye el de las transimisiones
por cable, De allí —continúa la sentenciante— la protección amplia en materia
realizadas en habitaciones de hoteles por medio de la televisión
de comunicación pública, considerándose además que el supuesto particular
por entenderse que a través de los televisores instalados en las habitaciones
distin- no se trata de una doble imposición como lo entiende la demandada, pues lo
de los hoteles, se efectúa un verdadero acto de comunicación pública,
que se encuentra tipificado es el diferente aprovechamiento, que se realiza
to al originario (de la empresa de TV Cable al Hotel); esta vez es del Hotel
o de la en cada uno de los casos, por tratarse de dos actividades empresariales dife-
a los huéspedes del mismo, actuando el primero como intermediari
rentes. En tal sentido es dable poner de relieve, que lo que se arancela es el
transmisión entre la empresa de TV Cable (originaria) y los huéspedes
aprovechamiento económico de quien obtiene beneficios por la propalación
(Delia Lipszyc, pág. 208, ob. cit. [Derecho de autor y derechos conexos, Ed.
de música a través de diferentes medios. Por ello, no se puede pasar por alto
que para la actividad hotelera, la difusión de música por cable incide en el
calidad del ser-
analégica— el beneficiario, que obtiene mayores ventajas por la mayor precio final de la habitación, siendo notoria la diferencia entre aquellos que
al pago
vicio que presta Gea de hotelería, confitería, bares, restaurantes, etc.) es obligado la ofrecen y quienes no tienen tal servicio [...]”.
(conf! en
por el aprovechamiento económico de esa obra musical, difundida públicamente
S.A...” y reenvío a Cám.Civ .y
“eutenso” fallo cit. Cám.Nac.Civ. sala A, “First Palmer
Com. Rosario sala 2, 10-03-93, Divertimento S.R.L. y otro Socieda
d Argentina de A El derecho de transformación
:
Autores y Compositores, L.L.1997-D-151)”.
—“AADIÍ CAPIF Asociación Civil Recaudadora c. Hotel City S.A”, CNCiv., sala El art. 29 de la ley 11.723 se refiere a los derechos del autor de
DJ 2004-
€, octubre 2-2003, L.L. 2004-D, 71 (con nota de Carlos A. Villalba, traducir y adaptar la obra o de autorizar su traducción. De este modo
al art. 56 de la ley 11.723, el decreto
1, 42). El tribunal sostuvo que de acuerdo
alude a la vez a la posibilidad de que el autor efectúe por sí mismo la
1.671/74 y el art. 19 del decreto 1.670/74, aclaratorio de la ley 11.723, los intér- transformación o autorice a otros a hacerlo y a dos de las formas usua-
que en for-
pretes '[...] fienen derecho a percibir una remuneración de cualquier persona
ma ocasional o permanente, obtenga, un beneficio directo o indirecto
con la utilización les de ejercer el derecho de transformación, pese a que en otras normas
pública de una reproducción del fonograma, tales como: televisor o similares [...].
Bajo menciona otros tipos de obras derivadas, como en el art. 49, inc. c) a
este marco legal —subraya la sentencia— y, tal como lo dice la apelante
en su expresión quienes refunden, modifican o transportan una obra; en el art. 10 a las
de agravios “las normas arancelarias no gravan al hotel por el sólo hecho de.serlo”,
sino
colecciones (palabra que emplea el Convenio de Berna para referirse a
ésta Cámara
por propalar música grabada en sus ambientes. L..] En éste mismo sentido las compilaciones) y las aztologías; en el art. 25 a las parodias.
n
ha sostenido que la difusión de piezas musicales por medio de los receptores de televisió
al
instalados en las habitaciones de un hotel se considera pública y por lo tanto, obligada
pago de los cánones respectivos. Pues la existencia de televisores eñ
las habitaciones de El derecho de transformación es la facultad exclusiva del autor de
los hoteles, significa un aumento en la categorización de aquellos, lo que implica que
los autorizar la explotación de su obra a través de la creación de obras de-
propietarios de dichos establecimientos puedan solicitar un precio mayor por
el alquiler rivadas. La obra originaria —o primigenia, preexistente 1 obra original
l
de los cuartos del que podrían pedir si la habitación careciera de ese servicio adiciona como se la llama comúnmente— permanece inalterada pero, como
(Conf. CNCiv. sala A, L. 339.714 del 05-04-02). En efecto, el aprovec hamient o eco-
ión hotelera, in-
consecuencia de la transformación resulta una nueva obra a la que se
nómico de la difusión musical forma parte de la totalidad de la explotac
ra sea el medio denomina la obra derivada o subsecuente o de segunda mano. Para que
clusoa un hgneficio indirecto derivado de su utilización pública, cualquie
empleadopara la comunicación (conf. CNCiw, sala G, L. 73.652, del 01-10-9
9: sala Á, la obra originaria no se confunda con la obra derivada es indispensa-
L. 339.714 del 05-04-02)”. ble que esta última condición se indique claramente.
— Luego de su adopción, la referida doctrina plenaria de la CNCiv, fue apli-
cada en: “44DI CAPIF +. Parera Plaza S.A”, CNCiv. sala J, marzo 19-2006
, luris
Todas las transformaciones importan utilizaciones de la obra ori-
y en “AADI CAPIF c. Hotel Waldorf S.A”, CNCivil, sala K, mayo 29-2006, Iuris. ginaria y toda utilización de una obra requiere la autorización del autor.
(vid. infra, cap. 8, $8.4).
CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR . * 191
CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC.

Una transformación, cualquiera sea ella, no dará lugar al nacimiento distribución y el derecho de comunicación al público de sus obras por
de un derecho si no ha contado con la autorización del autor o de su medios alámbricos o inalámbricos, comprendida la puesta a disposición
derechohabiente, El ejercicio del derecho de transformación por par- del público.de sus obras, de tal forma:que los miembros del público
te del titular da lugar a una obra derivada; aparecen una nueva obra y puedan acceder a estas obras desde el lugar y en el momento que cada
un nuevo autor. Son las situaciones previstas en el art. 4%, inc. €) de la uno de ellos elija, que es una de las utilizaciones propias del entorno
ley 11.723: “Son titulares del derecho de propiedad intelectual [...] los que digital,es decir, en redes digitales del tipo de la Internet (52).
con permiso del autor la traducen, refunden, adaptan, modifican o trans-
portan sobre la nueva obra intelectual resultante” (51). 4.4. Limitaciones del derecho de autor

4.3.2. Los derechos patrimoniales en los tratados internacionales Frente a la tensión que causa en la sociedad el reconocimiento
al autor de derechos exclusivos y absolutos de utilización económica
Entre los derechos patrimoniales que reconoce expresamente el de su obra, las limitaciones —o excepciones— del derecho de autor
Convenio de Berna se pueden mencionar: a) de traducir; b) de inter- operan como una suerte de válvula de seguridad al instituir determi-
pretar o ejecutar en público obras dramáticas, dramático-musicales y nados casos en los que se puede utilizar la obra sin autorización y sin
musicales; c) de recitar en público obras literarias; d) de comunicar al pagar remuneración, o sin autorización pero abonando una remune-
público la interpretación o ejecución de tales obras; e) de radiodifu- ración.
sión; £) de reproducción; g) derechos relativos a las obras cinemato-
gráficas respecto de los autores de las obras preexistentes y respecto Las motivaciones por las cuales se establecen limitaciones son di-
de los autores de las obras cinematográficas; h) de hacer adaptaciones ferentes: razones de política social (las necesidades de la sociedad en
y arreglos de la obra. general y de los autores —especialmente de los investigadores— en
particular, en materia de conocimiento e información), o bien, la ne-
También establece —aunque su reconocimiento no es obligatorio cesidad de asegurar el acceso a las obras y su difusión a fin de satisfa-
y está sujeto a reciprocidad material— el derecho de participación en cer el interés público general (las licencias no voluntarias).
el precio de las sucesivas reventas posteriores a la primera venta, más
conocido en su expresión en francés “droit de suite”. a) Debido a que las limitaciones no afectan al derecho moral del
autor (únicamente restringen sus derechos patrimoniales) sólo se pueden -
El Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Inte- invocar respecto de:obras publicadas con autorización del autor, se debe men-
lectual relacionados con el Comercio (AADPIC) de la Organización cionar el nombre de éste y la fuente y no se pueden introducir cambios.
Mundial del Comercio (OMC) añade, a los derechos patrimoniales es-
tablecidos en el Convenio de Berna, la obligación de los Estados Miem- b) Las limitaciones están sujetas a numerus clausus, a diferencia del
bros de reconocer el derecho de arrendamiento comercial al público de derecho de autor que es reconocido al creador con carácter genérico;
los originales o copias, al menos respecto de los programas de computa- por ello, las limitaciones son de aplicación e interpretación restricti-
ción, de las obras cinematográficas y de las grabaciones sonoras. vas. Básicamente son de los dos tipos mencionados: las que permiten
la utilización libre y gratuita (el uso de la obra no está sometido a
El Tratado de la OMPI sobre Derecho de Autor (TODA/WCT), lá autorización del autor y es gratuito) —a las que generalmente se
además de los derechos patrimoniales establecidos en el Convenio de alude con la expresión excepciones— y las licencias no voluntarias (es-
Berna y en el AADPIC, reconoce con carácter general el derecho de tán sujetas a compensaciones económicas); estas últimas pueden ser

(51) Vid. supra, cap. 3,$ 3.1.1. (52) Vid. infra, cap. 11,$ 11.9.1,2),
0).
CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR , 193
192 CARLOS Á. VILLALBA - DELIA LIPSZYC

-d) Las tres condiciones acumulativas o “prueba de los tres pasos”.


licencias legales, cuando la remuneración es fijada por la norma o por De conformidad con el art. 13 del AADPIC de la OMC, todas las
o
una autoridad encargada de ello, o bien licencias obligatorias, cuand limitaciones 'o excepciones impuestas a los derechos exclusivos deben
se debe convenir la remuneración con el autor. Cuando se instit uyen
cumplir las siguientes tres condiciones acumulativas: 1) estar circuns-
licencias no voluntarias el derecho exclusivo del autor queda limitado critas “a determinados casos especiales”, 2) que no atenten contra la ex-
a un derecho de simple remuneración.
plotación normal de la obra, 3) “ni causen un perjuicio injustificado a los
intereses legítimos del titular de los derechos” (tomadas del art. 9, $ 2, del
c) Las limitaciones de los derechos patrimoniales del autor se en-
Convenio de Berna). El art. 10 del TODA reitera esta regla que, con
cuentran en todas las legislaciones, por lo general agrupadas en ca-
frecuencia, se menciona como Prueba de los tres pasos” —the “three-
pítulos especiales, aunque algunas veces aparecen sin catalogar en
step-test"— en alusión a que el cumplimiento de las tres condiciones
forma orgánica, como en la ley 11.723. También son admitidas por
se debe verificar paso a paso, es decir, una tras otra,
las Convenciones internacionales: el Convenio de Berna instituye
jure conventionis dos limitaciones (53) y un catálogo taxativo de las
que admite pero que quedan a consideración de los Estados Miem- 4.4.1. Utilizaciones libres y gratuitas
bros (54); para poder invocar estas últimas en un país de la Unión
respecto de una obra unionista a la que se aplica el Convenio, debe En los arts. 10 y 28, último párrafo, de la ley 11.723 se encuentran
estar expresamente establecida en la legislación interna de dicho Es- las dos limitaciones establecidas 1ure conventionis en el Convenio de
tado. De modo que cada legislación admite sólo las que considera Berna: las citas, art. 10, $81 y 3, y las noticias del día, art. 2, $ 8, respec-
necesarias para satisfacer el interés público en el orden educativo, in- tivamente; nuestra ley establece otras utilizaciones libres y gratuitas
formativo y cultural. en el art, 27, $$ 1, in fine, y 2; en el art. 28, $ 2 y en el art. 31, in fine.
El art. 9,58 2 y 3 se refiere a una situación particular.

(53) Convenio de Berna, limitaciones establecidas ¡ure conventionis:


citas (art. 4.4.1.1. El derecho de cita
10, $$ 1 y 3) y noticias del día (art.2, $ 8).
(54) Convenio de Berna, limitaciones reservadas a las legislaciones nacional
es: El art. 10 de la ley 11.723 establece:
(art. 2, $ 4); determi nados discurso s
+ para fines de información: textos oficiales
y alocucio nes (art. 2 bis, $ 2); ar- o “Cualquiera puede publicar con fines didácticos o científicos comenta-
(art. 2 bis, $ 1); algunas utilizaciones de conferencias
s de actualidad
tículos de actualidad (art. 10 bis, $ 1) y reseñas de acontecimiento rios, críticas o notas referentes a las obras intelectuales, incluyendo hasta
(art. 10 bis, $2); o
mil palabras de obras literarias o científicas u ocho compases en las musica-
+ para fines educativ os (ilustra ciones, art. 10, $ 2);
les, y en todos los casos sólo las partes del texto indispensables a ese efecto,
» al derecho de reproducción (art. 9 $ 2): esta disposición reserva a las legis-
literarias
laciones nacionales la facultad de permitir la reproducción de las obras Quedan comprendidas en esta disposición las obras docentes, de ense-
cción o
y artísticas en “determinados ca50s especiales”, con tal de que esa reprodu
ná cause perjuicio injustifi cado a los intereses ñanza, colecciones, antologías y otras semejantes.
atente a la explotación normal de la obra
legítimos del autor”,
grabaciones efímeras realizadas por un organismo de radiodifusión por sus
Cuando las inclusiones de obras ajenas sean la parte principal de la
=
propios medios y para sus emisiones, respecto de las cuales las legislaciones podrán nueva obra, podrán los tribunales fijar equitativamente en juicio sumario
ex-
autorizar la conservación de esas grabaciones en archivos oficiales en razón de su la cantidad proporcional que les corresponde a los titulares
de los derechos
] -
cepcional carácter de documentación (art. 11 bis, $ 3); de las obras incluidas”,
+ hicencias obligatorias en materia de radiodifusión (art. 11 bis, S 2) y de gra-
baciones sonoras (art. 13, $ 1),y Se trata de una institución fundamental para el derecho de autor
+ el régimen de “los diez años”, en relación con el derecho exclusivo de tradue- y para el derecho de acceso a la cultura pues, si bien por una parte se
ción (art. 30, $ 2, b).
194 CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR . 195

establece una restricción al derecho de los autores. sobre su derecho La tercera condición es que tenga una extensión razonable: nuestra
exclusivo a la disponibilidad de su obra, por la otra se instituye en ley es de las pocas —y actualmente quizá la única— que tasa la cita:
beneficio no sólo de la comunidad en general sino también, y muy hasta mil palabras en las obras literarias o científicas y hasta ocho com-
especialmente, de la comunidad de los autores. pases en las musicales (56). Pero esta posibilidad se encuentra limitada
por el mismo art. 10: * en todos los casos sólo las partes del texto indispen—
Es necesario despejar de manera categórica el error corriente de sable a ese efecto”, porque es fácil advertir que noes lo mismo la utiliza-
pensar que existe una porción de la obra que no se encuentra prote- ción de hasta mil palabras de un tratado de derecho que de un poema
gida. No es así y su inteligencia resulta esencial para la comprensión breve (57). Esta noción surge del uso de la locución “sólo las partes”.
del tema. Cuando el art. 10 establece que “cualquiera puede publicar
con fines didácticos o científicos, comentarios, críticas o notas referentes a La cuarta condición es que se individualice la obra que se cita y se
las obras intelectuales” se advierte que la expresión “cualquiera” alude mencione el nombre del autor así como la fuente, es decir, la publica-
al autor de una obra. Por ende, la primera condición para el ejercicio ción de la que ha sido tomada. Aunque esta condición no se encuen-
del derecho de cita es la existencia de otra obra en que la cita será tra explicitada en el texto del art. 10, su omisión podría llevar a que se
incluida. Ello significa que no es lícito utilizar, por cualesquiera de confundan la opinión de quien cita con la del autor citado (58).
los modos de explotación existentes, un fragmento de una obra ajena
porque el derecho del autor se extiende a toda la obra y a sus partes
rios o las críticas a una obra determinada formulada con fines didácticos o científicos y,
cualquiera sea su amplitud.
aún así, siempre que la inclusión no sea parte principal de la obra nueva (conf! Villalba-
Lipszyc, “El derecho de autor en la Argentina”, p. 174; CNCin,, sale 4”, E.D. 67-456;
La segunda condición es que la cita tenga una finalidad didáctica sala “C?, (d. 81-174; sala “CG”, LA LEY, 1995-C, 557; esta sala, E.D. 174-225). En
o científica, de comentario o de crítica (55). el “Sub lite”, reitero, no se ba efectuado una cita, prácticamente se ha reproducido una
obra”. Asimismo rechazó los argumentos vertidos por la demandada al amparo del
segundo párrafo del art. 28 de la ley 11.723 que permite la transmisión o retrans-
(55) En Rosenblat, Rubén J. y otro”, CNCrim. y Correc., sala IV, junio 12- misión de noticias de interés general: “La emplazada no ha transmitido una simple
1989, la sentencia puso de relieve que el “derecho de cita” emergente del art. 10 no noticia; ha exbibido un video y efectuado comentarios al respecto, excediendo la esencia
constituye una atribución solamente limitada por el tope de las mil palabras “izo de la autorización legaf.
también por la condición insorteable de que la nueva obra sea creativa y las citas obedez- Tampoco hizo lugar a la defensa basada en el derecho de libertad de prensa,
can a una finalidad didáctica, científica o crítica”.
por considerar que, en el sub /ize había quedado demostrado que la sociedad de-
En el'mismo sentido, en “Moreno, Norberto Y. c. Iglesias, Julio y otros”, CNCiv., mandada se había excedido en su ejercicio, lo cual implica una conducta antijurí-
sala G, marzo 21-1994, L.L. 1995-C, 557, el tribunal puntualizó que por virtud
dica y sustento de la responsabilidad correctamente atribuida en la sentencia de
de lo dispuesto por el art, 10 de la ley 11.723 “nadie está autorizado a tomar los com- grado, por lo que debía soportar los daños y perjuicios que resultaran acreditados
pases de una obra musical original transformada, cualquiera sea su número, para hacer
(artículos 512, 902, 1068 y concordantes del Código Civil).
otra obra musical, pues la publicación de hasta 8 de ellos, es decir, de dos frases musicales,
sólo se permite con un fin didáctico o científico, de comentario 0 crítica musical, y aun así, (56) Compás: cada una de las unidades métricas en que se divide la escritura
siempre que esa inclusión no sea parte principal de la nueva obra”. musical. :
En “Ponce, Enrique D, c. Arte Radiotelevisivo Argentino SA. (ARTEAR S.A)”, (57) En “Danenza, Elmer Rubén”, CNCrim. y Correc., sala 1, agosto 25-1978,
CNCix, sala I, octubre 18-2005, Iuris, el actor, autor del video “No es verdad ni es E.D. 81-687, el tribunal señaló que el derecho de cita no se funda en el número de pa-
historia, solo ficción: Malevo”, accionó por la comunicación pública no autoriza- labras que se puedan copiar de una obra intelectual, sino como prudentemente se las ma-
da de su obra en el noticiero “Telenoche Investiga” y por la señal de cable “Todo neje dentro del marco establecido por los fines específicos que guían a dicho instituto, toda
Noticias”. Al hacer lugar a la demanda, el tribunal señaló que el video difundido vez qué puede acontecer que de acuerdo al número de palabras que se utilicen se llegue a
por “Telenoche Investiga” y por el canal “Noticias”, salvo algunas modificaciones, la reproducción textual de una obra de limitadas dimensiones o, en su caso, a la transcrip-
era prácticamente una reproducción del original de Ponce, por lo que se había ción textual de sus partes esenciales, atentándose así contra el derecho de autor”.
extralimitado el concepto de “cita” en el sentido propio de la expresión por todos
conocida. “Además subrayó el doctor Carlos R. Ponce, vocal preopinante— /a cita, (58) En “Anejo Producciones Sociedad de Responsabilidad Limitada e/ Sociedad
atento las limitaciones impuestas en la misma norma legal, sólo comprende los comenta- Anónima La Nación”, CNCiv., sala C, mayo 22-2008, elDial — AA4A3C, la ac-
CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR " 197
CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC,
.
[...] 3) Las citas y utilizaciones a que se refieren los párrafos preceden-
«| - +qy.

El abuso del derecho de cita constituye una conducta ilícita. tes deberán mencionar la fuente y el nombre del autor, si este nombre figura
en la fuente”,
El Convenio de Berna tiene un desarrollo más completo y flexi-
- ble. Así en su art. 10 establece:
- Como se advierte,la normativa del tratado es más conceptual que
1) Son Hícitas las citas tomadas de una obra que se haya hecho lícita- la de nuestra ley 11.723 y más fácilmente adaptable a las muy diversas
mente accesible al público, a condición de que se hagan conforme a los usos situaciones que se presentan en la creación artística.
honrados y en la medida justificada por el fin que se persiga, comprendién-
dose las citas de artículos periodísticos y colecciones periódicas bajo la forma 4.4.1.2. El uso para información (art. 27, $5 1, in fine, y 2 y art. 28, 52)
de revistas de prensa” (59).
Respecto de los discursos políticos o literarios, conferencias sobre temas
intelectuales, discursos parlamentarios, el art. 27 establece:
" cionante reclamó la indemnización por el uso indebido que el diario La Nación
la
hiciera de una parte de la lámina cuyos derechos de autor eran de titularidad de
primera. La utilización realizada fue a raíz de la publicación de un artículo en la “Los discursos políticos o literarios y en general las conferencias sobre te-
sección deportiva del diario —tanto en la versión escrita como en la digital — del mas intelectuales, no podrán ser publicados si el autor no lo hubiere expre-
del
5 de octubre de 2001, donde en noticias referidas al fútbol y a las eliminatorias samente autorizado. Los discursos parlamentarios no podrán ser publicados
campeonato mundial del año 2002, dio cuenta de la lesión sufrida por Diego Pa- con fines de lucro sin la autorización del autor.
blo Simeone y, en recuadro aparte, se refirió, comparándolo con los casos de otros
dos jugadores —Palermo y Milito— a la lenta recuperación que suponía el com-
Exceptúase la información periodística”.
promiso del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha. Tlustró la nota con
el dibujo central de la impresión cuyo derecho intelectual se encontraba registra-
do.a nombre de la actora. La demanda invocó el “derecho de cita” que consagra el Como se observa, los autores de discursos políticos o literarios y de
art. 10 de la ley de propiedad intelectual y, en su consecuencia, consideró que nin- conferencias sobre temas intelectuales encuentran ciertas limitaciones al
gún derecho le correspondía a la actora en orden a la indemnización pretendida, ejercicio de su derecho exclusivo sobre sus obras cuando la utilización
pues habiendo utilizado la referida ilustración con fines didácticos y/o científicos, tenga por objeto dar información periodística de ellos.
no necesitaba de la autorización del titular del derecho intelectual.
En primera instancia no se consideró aplicable tal exención ni que la deman-
dada sólo hubiera pretendido ejemplificar, mediante la ilustración, una cuestión de La limitación está condicionada a que el uso sea efectuado por un
interés general con connotaciones médico científicas a fin de enseñar a sus lecto- medio de información periódica y que su finalidad sea, precisamente,
res el lugar donde se asentaba la lesión de los jugadores citados y que, a tales fines la de dar información sobre los discursos y las conferencias.
didácticos y científicos se agregaba qué Ía norma no exige que se haga conocer la
autoría siendo que la mención que se hace de La Nación, encontraba justificación En relación con los discursos parlamentarios la limitación es dife-
en que la ilustración se encontraba en los archivos del diario. rente. Como es sabido, estas obras se publican en los diarios de sesio-
Al confirmar la sentencia de grado, la Cámara de Apelaciones afirmó que “La nes de los organismos deliberantes pues, en un sistema representativo,
mención que utilizó el nombre de La Nación al pie de la ilustración porque está en sus es indispensable que'todo miembro de la comunidad pueda conocer
trayectoria €
archivos, no resiste el menor análisis. Un matutino del prestigio, dilatada
importancia del que publica la sociedad demandada, debe contar con un archivo más que no sólo la norma sino la conducta política de sus representantes. Todo
importante ycon miles de ilustraciones, notas, reproducciones gráficas, literarias, etc.
Ello ello hace a la formación de la opinión pública.
casos previstos en la ley,
no la convierte en su autora y mucho menos la autoriza, saluo los
con el consentimiento del autor y/o su pago, a la publicación directa de ese material”.
(59) MasovYk, en la Guía del Convenio de Berna, enseña que la peculiaridad * Vistas de prensa” forman parte, muy a menudo, del “diario hablado”) mientras que
de las “revistas de prensa” es presentar un /uestrario de extractos de diversas publi- la cita tiene por finalidad suministrar un argumento en apoyo de la tesis que se ex-
caciones, dejando que se forme su opinión el lector, el oyente o el televidente (ya pone o de la opinión que se defiende (p. 68, $ 10.7).
que la norma se aplica también a las emisiones radiofónicas o televisivas: las *re-

qe
CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR " 199
YC
CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZ

a cia no es algo que existe; lo existente sólo es noticia cuando alguien


Respecto de estos discursos, el art. 27 condiciona la excepción recorta una parte del acontecer, lo diferencia y lo ubica en el tiempo,
mentarios
- que la publicación no tenga fines de lucro (“Los discursos parla en el espacio y en su significado. Estas condiciones son las que permi-
del autor”.
no podrán ser publicados con fines de lucro sin la autorización ten afirmar que la noticia se crea y, por ello, es posible diferenciar las
nte ot-
Pero es sabido que los medios de información son habitualme nociones de noticia verdadera, noticia falsa y noticia tendenciosa.
que tanto
ganizaciones empresarias que tienen propósitos de lucro y
dica
las agencias informativas como los medios de informació perió
n
La noticia se manipula y se presenta con mayor o menor objetivi-
s. Sin
son grandes organizaciones generadoras de importantes rédito dad. Aun en las sociedades pluralistas en que se respeta la libertad de
n, y
embargo, no cabe duda de que estos medios periodísticos puede informar y de informarse, existe una tendencia a deformar las noticias
a
usualmente deben, utilizar los discursos parlamentarios para darlos para presentarlas del modo más atractivo para el gran público con la
de la
conocer, de la misma forma que habitualmente utilizan el resto finalidad de obtener mayor audiencia. Hoy, a diferencia de otras épo-
información, pues de lo contrario la norma quedaría vacía de conte-
sos cas, poseemos abundante información; el problema contemporáneo
nido. Queda claro que una editorial no puede utilizar estos discur es si la usamos y cómo la usamos. Sabemos que la información es un
será
explotándolos como sé hace con una obra literaria, En resumen, bien que se encuentra en el mercado,
lucro
necesario analizar y ponderar en cada caso si la finalidad de
prevalece sobre la finalidad de información. Lo cierto es que las agencias informativas son empresas grandes
+ — Enrelación con /as noticias de interés general, el art. 28,
$ 2, de y complicadas que producen información que comercializan —como
la ley 11.723 priva de la protección del derecho de autor a las
noticias también lo hacen en parte los periódicos— y son. un componente
del día al establecer: Las noticias de interés general podrá
n ser utiliza- esencial de nuestra cultura. En el mundo existen alrededor de 120
das, transmitidas 0 retransmitidas”.
agencias de noticias; las mayores son las norteamericanas Associated
Press y United Press International, la británica Reuters y la francesa
ma-
Cabe señalar que lo desprotegido es el contenido de la infor AFP, las que abastecen el 90% de los medios (61). Estas agencias, al
ra a quien
ción; los acontecimientos no pertenecen a nadie, ni siquie igual que las locales (en nuestro país TELAM, DYN, NA, AICA,
recogió la información. etcétera) captan, descartan, elaboran y venden las noticias a los me-
la dios, los cuales, a su vez, tienen su propia información. Se puede
De acuerdo con los debates parlamentarios que precedieron a decir, entonces, que las agencias de noticias hacen periodismo para
cer
sanción de la léy 11.723, esta limitación se introdujo para favore periodistas y que los medios hacen periodismo para el público. Hay
ialme nte en
a la “pequeña prensa”. Los legisladores tomaron espec otros servicios de información como los que se dedican a la elabora-
de
cuenta los intereses de los periódicos del intérior con el propósito ción de estadísticas, pronósticos, mediciones de audiencia, solvencia
icos
que pudieran levantar la información dada por los grandes periód personal, servicios de inteligencia o información bibliográfica, etcé-
que contratan los servicios de las agencias de noticias (60). tera.
se
Sin embargo, en la parte final del art. 28 se prevé que “cuando
de ellas”. Todo ello ha generado el derecho al control de la información que
publiquen en su versión original será necesario expresar la fuente
De este modo quedó tutelada la expresión formal de la noticia . afecta a la personalidad general o al prestigio de un negocio. Aparece
la necesidad de preservar la intimidad personal (derecho a la vida
La limitación del art. 28, $ 2, se relaciona con la libertad de infor- privada y al honor), el secreto comercial con la obligación de reserva
noti-
mación y requiere una interpretación compleja y cuidadosa. La

de la Nación, 18 de (61) Somz, R., Historia y poder de la prensa, Santiago de Chile, Ed. Andrés
(60) Vid. Diario de Sesiones de la Cámara de Senadores Bello, 1998, ps. 177-178. + .
septiembre de 1933, ps. 226-231 y, en particular, p. 230,

q
CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR . 201
CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC
4.4.1.3. Limitaciones al derecho de representación, ejecución y re-
y el deber de confidencialidad, el secreto profesional y religioso y los citación públicas (art. 36, 552 y 3)
“secretos de Estado en los archivos que, por ello, no se abren al públi-
co. Los “antagonistas” naturales de estos derechos personales son los Utilizaciones para fines educativos. El art. 36, $ 2 dispone que:
+
historiadores, los investigadores y los periodistas.
“será lícita y estará exenta del pago de derechos de autor y de los intérpretes
que establece el artículo 56, la representación, la ejecución y la recitación de *
« La última parte del art. 27 (“Exceptúase la información perio- obras literarias o artísticas ya publicadas, en actos públicos organizados por
dística”) es, como se dijo, una norma de compleja interpretación. Ala establecimientos de enseñanza, vinculados en el cumplimiento de sus fines
luz de lo expuesto, y pese a tanta incertidumbre, cabe señalar: 1) que educativos, planes y programas de estudio, siempre que el espectáculo no sea
la limitación no tiene el propósito de que una empresa intermedie en difundido fuera del lugar donde se realice y la concurrencia y la actuación
la reventa de noticias como un competidor de la agencia de noticias de los intérpretes sea gratuita”.
y 2) que tampoco se propone permitir que se entre a saco en la infor- l
: 0
mación producida. : o Se trata de una limitación del derecho de representación, de eje-
cución y de recitación que establece un caso de libre utilización (uti
La noticia es la primicia de una información. Cuando la informa- lización libre y gratuita) sometido a los siguientes requisitos: 1) sólo
ción se encuentra retrasada no es noticia sino simple información. pueden usarse obras literarias o artísticas ya publicadas, es decir, que
se excluyen las inéditas; 2) la utilización debe ser hecha en actos pú-
Aunque una información aislada puede ser alcanzada por la limi- blicos organizados por establecimientos de enseñanza (el objeto prin-
tación que estamos analizando, ello no se aplica a la compilación de la cipal del establecimiento debe ser la enseñanza); 3) esos actos deben
información que requiere un esfuerzo creativo adicional. Es por ello estar vinculados al cumplimiento de sus fines educativos, planes y
que no deben aceptarse en forma dogmática las decisiones judicia- programas de estudio (preexistentes al acto y con una vinculación
les que sostienen que el esfuerzo creativo de recolección, selección y verdadera y no ser un mero pretexto para invocar la libre ejecución o
diagramación de la información no está protegido como propiedad representación); 4) el espectáculo no debe ser difundido (cualquiera
intelectual (62).
l y sea el medio) fuera del lugar donde se realiza; 5) la concurrencia del

: público peo ser E ta, y 0) también debe , EC la nn


(62) Vid. “S.A. The Buenos Aires Herald e. 8.4. La Nación”, CNCix, sala D, eee . sena
P ; os - sr mac
octubre 29-1990;J.A. 1991-I11-511, La actora alegó que había creado, basada en es decir,o no encubrir
Aotras formas de percibir
ejemplo,
ingresos, por
una experiencia centenaria, una original sección referida al movimiento marítimo,
] con bonos de contribución, pagos espontáneos o de patrocinadores o
cuyo contenido excedía la simple información; que la demandada había realizado auspiciantes (sponsors). .
:
una maniobra tendiente a captar esa información y que para poner én evidencia :
ese proceder doloso la demandante había incluido datos inexactos entre la infor-
+ Ejecuciones públicas por determinados organismos del Esta do. De
mación genuina, los que fueron reproducidos tal cual por la accionada, El diario acuerdo con el art. 36. 83:
demandado adujo haber desarrollado con anterioridad esa sección y que lo había AS :
'
hecho a instancias de los anunciantes, indicando cuáles eran sus fuentes de infor- Tambié o y
mación. El tribunal rechazó la demanda apoyándose en un cúmulo de argumentos;
l umbién gozarán de la exención del pago del derecho de autor a que se
pero lo que aquí importa destacar es que estimó que el esfuerzo creativo de reco- refiere el párrafo anterior, la ejecución o interpretación de piezas musicales
lección, selección y diagramación de la información invocado por la accionante “no en los conciertos, audiciones y actuaciones públicas a cargo de las orquestas,
está protegido como propiedad intelectual”.
— En cambio, vatios años antes, la misma sala D, con distinta composición,
había adoptado un criterio distinto en "Guía Práctica del Exportador e Importador de Exportación, y que el tribunal consideró “que, por su originalidad y al margen de
yl

S.R.L, c. Empresa LA.R.A y otro”, sentencia de abril 30-1974, L.L. 155-533, donde lo que constituye el cuerpo de leyes, ordenanzas y reglamentos, merece la protección inte-
se hizo lugar a la acción en la que se solicitó la tutela para un trabajo de selección lectual que acuerda la ley”.
y ordenamiento de las diversas disposiciones legales referentes a la Nomenclatura

qe
202 CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR 203

bandas, fanfarrias, coros y demás organismos musicales pertenecientes a Al respecto, en “Yankelevich, Tomás c. Editorial Perfil 8. A?,”
instituciones del Estado nacional, de las provincias o de las municipalida- CNCom. sala D, octubre 31 -2006, Turis, el doctor Pablo D. Heredia,
des, siempre que la concurrencia de público a los mismos sea gratuita”. vocal preopinante, destacó que “en el ámbito civil, el derecho a la infimi-
dad tiene una doble protección de base legal, que está dada, por una parte,
Esta excepción sólo es aplicable: 1) a la ejecución de obras musica- porel art. 1071 bis del Código Civil, y por otra parte, por.el art. 31 de la
les, 2) en conciertos, audiciones y actuaciones públicas, 3) a cargo de ley 11.723, bien que, en este último caso, con relación específica a la pre-
las orquestas, bandas, fanfarrias, coros y demás organismos musicales servación del derecho a la propia imagen (conf: Ekmedjian, M., Derecho a
pertenecientes a instituciones del Estado Nacional de las provincias la información, Buenos Aires, 1992, p. 51). Cabe observar, a todo evento,
o de las municipalidades y 4) la concurrencia del público debe ser con particular referencia a los daños a la intimidad, que las convencio-
gratuita. nes internacionales citadas [Declaración Americana de los Derechos
y Deberes del Hombre (art. V); Declaración Universal de Derechos
Las limitaciones establecidas en el art. 36 $$ 2 y 3, resultan incom- Humanos (art. 12); Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políti-
patibles con el Convenio de Berna —y por ende, con el AADPIC y el cos (art. 17, ap. 1”) y Convención Americana sobre Derechos Huma-
Tratado de la OMPI sobre Derecho de Autor— porque éste no prevé nos (art. 11)] exigen la arbitrariedad o el abuso de derecho para calificar la
excepciones al art. 11 que reconoce el derecho exclusivo de represen- ilicitud del ataque o injerencia a la vida privada, y ello es, precisamente,
tación y de ejecución públicas en favor de los autores. Además, esas lo que consagra el art. 1071 bis del Código Civil, que convierte en norma
privaciones del derecho de autor no están justificadas y son itrazo- legislativa la tutela de este derecho fundamental del hombre y, en lo que
nables por la desproporción entre el precio del derecho de autor y el interesa, define la conducta ilícita en estos términos:*... El que arbitraria-
volumen de los presupuestos nacionales, provinciales y municipales. mente se entrometiere en la vida ajena, publicando retratos, difundiendo
correspondencia, mortificando a otros en sus costumbres o sentimientos, 0
perturbando de cualquier modo su intimidad [...]”.
4.4.1.4, La imagen personal (publicación de retratos)
Ahora bien —continúa el doctor Heredia—, aun cuando es muy
El art. 31, in fine, dispone: “Es libre la publicación del retrato cuando claro que la hibertad de expresión no es un derecho absoluto y su ejercicio no
se relacione con fines científicos, didácticos y, en general, culturales, o con
está exenta de responsabilidades ulteriores frente a violaciones del derecho
bechos o acontecimientos de interés público o que se hubieran desarrollado
a la intimidad (máxime en los casos en que tal libertad no es más que una
en público”.
herramienta para dar cabida al derecho a comunicar y recibir libremente
Se trata de una restricción al derecho sobre la imagen personal, información sobre simples hechos 'noticiables' sin relieve institucional), cabe
de modo que, por un lado, no estamos ante una limitación a un de- - observar que resulta realmente difícil encontrar una fórmula que exprese
recho de autor y, por el otro, como la propia imagen forma parte con precisión los límites recíprocos entre intimidad y libertad de expresión
de los derechos de la personalidad, la excepción debe interpretarse o prensa (conf. Rivera, J., Derecho a la intimidad, L.L. 1980-D; Zavala
en forma restrictiva (mientras que las facultades deben entenderse de González, M. La Libertad de prensa frente a la protección de la inte-
de modo extensivo). Como ya se dijo (cap. 2, $ 2.17, 5), el derecho gridad espiritual de la persona, JA 1982-11, p. 783), lo que ha llevado a
de toda persona comprende tanto la facultad de autorizar o prohibir la Corte Suprema a señalar que ninguno de esos bienes jurídicos permiten
la fijación de su imagen como su exhibición, difusión o publicación el establecimiento de una supremacía jurídica a priori del uno sobre el otro
con cualquier finalidad. A su vez, aunque el art. 31 de la ley 11.723 (CS]N, doctrina de Fallos: 315: 1.943, considerandos 11 y 12). En tal
que protege el derecho a la imagen es autónomo del art. 1071 bis del sentido, ha dicho el Álto Tribunal que los conflictos que pueden presentarse
Código Civil que protege el derecho a la intimidad, es frecuente que entre estos dos derechos, no pueden analizarse sino dentro de los límites que
cuando se produce una lesión al derecho a la imagen de una persona presenta el caso concreto, desde que la sensibilidad y la importancia de los
se lestonen ambos órdenes jurídicos. intereses presentados en los enfrentamientos entre la libertad de prensa y el
CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR 205
204 CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC

derecho a la intimidad, aconsejan basarse en principios limitados que no en Alemania (65); el de la fotografía del doctor Ricardo Balbín ya-
van más allá que el contexto adecuado del caso en estudio. Puesto en otros ciendo en la sala de terapia intensiva de una clínica, publicada en una
términos, su consideración mayormente abstracta, puede quedar en mera revista semanal (66); el de una paciente cuya fotografía tomada por su
retórica si se prescinde de la consideración concreta del presunto hecho anti-
jurídico (CS]N, Fallos 326:4638, dictamen del Procurador General)”.
_ (65) Tuanoff de Regueiro, Liliena c. Laboratorios Phoenix S.A.I.C.E”, CNCiv.,
Respecto de la doctrina sobre la responsabilidad de los entrevista- sala A, junio 6-1983.
dos, reporteros, productores y medios, vid, infra, $ 4.4.2.
(66) “Ponzetti de Balbín, Indalia c. Editorial Atlántida”, CS, diciembre 11-
1984, L.L.1985-B-112.
A su vez, la intimidad es un valor social que posee una multipli- Esta jurisprudencia fue citada en varios fallos, entre ellos, en el ya mencionado
cidad de facetas que incluyen el derecho a estar solo (the right to be “Vankelevich, Tomás c. Editorial Perfil S.A”, en el cual el tribunal destacó que, se-
alone) en lugares públicos (63). gún lo ha precisado la Corte Suprema en el caso “Ponzetti de Balbín”, “el derecho a
un
la intimidad, en relación directa con la libertad individual, protege jurídicamente
ámbito de autonomía individual constituida por los sentimient os, hábitos y costum-
La excepción establecida en la última parte del art. 31 de la ley
bres, las relaciones familiares, la situación económica, las creencias religiosas, la salud
11.723 ha sido interpretada restrictivamente por nuestros tribunales
mental y física del hombre y, en suima, su esfera de actuación, que él y solo él puede fijar
en numerosos casos, entre los que pueden citarse: el de una persona dentro de sus fines privados Hcitos, ya que aquí. "juega lo que se determine para sí pru-
cuya fotografía se había tomado en el transcurso de una competencia dencialmente y que la sociedad tiénde a estimular en todo individuo, tal como el decoro
deportiva desarrollada en público y reproducida en una revista espe- ya citado, que debe ser respetado no solo como un cartabón social, sino como la propia
cializada, que fue publicada en otra para publicitar un producto (64); medida de aquello que cada uno está dispuesto a no dejar trascender, Así las acciones,
de vida aceptadas por la comunidad
el de una bailarina integrante del cuerpo de baile del Teatro Colón hechos o datos que, teniendo en cuenta las formas
que demandó a un laboratorio farmacéutico que, sin contar con la están reservadas al propio individuo y cuyo conocimiento y divulgación por los extra-
ños significa un peligro real o potencial para la intimidad. En rigor, el derecho a la
debida autorización, publicitó un específico medicinal utilizando una privacidad comprende no sólo a la esfera doméstica, el círculo familier y de amistad,
fotografía de la artista tomada durante un acontecimiento desarrolla- sino a otros aspectos de la personalidad espiritual o física de las personas tales como la
do en público y que había sido reproducida en un almanaque editado integridad corporal o la imagen y nadie puede inmiscuirse en la vida privada de una
persona ni violar áreas de su actividad no destinadas a ser difundidas, sin su consen—
fimiento o el de sus familiares autorizados para ello y sólo por ley podrá Justificarse
de
(63) En el citada sentencia “Vantelevich c. Editorial Perfil S.A”, el tribunal en- la intromisión, siempre que medie un interés superior en resguardo de la libertad
n del crimen
tendió que la demandada era responsable, en primer lugar, en los términos del los otros, la defensa de la sociedad, las buenas costumbres o la persecució
art, 1071 bis del Código Civil, por considerar que “el acto lesivo previsto por la nor- (CSJN, Fallos 306: 1892].
ma es el entrometimiento arbitrario, es decir, el entrometimiento no justificado por al- — En “Franco Julio César c. Diario “La Mañana” y/u otros”, CSJN, octubre
guna causa de orden superior, ugr. cumplimiento de una obligación legal, mantenimiento 30-2007, elDial, la Corte Suprema —con la disidencia de la doctora Argibay—
del orden público, etc. (conf! Bustamante Alsina, J., Teoría general de la responsabilidad confirmó la sentencia del Superior Tribunal de la Provincia de Formosa que había
civil, p. 215/216, 1" 579 quinquies, Buenos Altres, 1983), ni consentida la lesión por el hecho lugar a la demanda, por los fundamentos y conclusiones del dictamen de la
ofendido (conf. Belluscio, Á y Zannoni, E., ob. cit., £, 5, ps. 78/79), lo cual cuanto me- Procuradora Fiscal subrogante, doctora Beiró de Gongalvez, en el cual ésta señaló;
nos supondría: a) que el interesado preste el consentimiento que resulte exigible según L...] mal puede predicarse que resultaba necesario a los fines de í nformar sobre la muerte
- los riesgos que corre y recibiendo cuando sea necesario la oportuna información si la otra de una persona como se bizo en la publicación cuestionada, exbibir la imagen fotográfica
parte se encuentra en condiciones de dársela; y b) que el autor de la lesión actúe en in- público
de un cadáver tendido sobre el piso, ni puede invocarse la existencia de interés
terés del lesionado y de acuerdo con la voluntad presumible de éste, y con las reglas de la en este último aspecto que no se viera ya satisfecho con la publicación de la noticia. Cabe
diligencia exigible (conf. Diez Picazo, L., Derecho de daños, Civitas, Madrid, 1999, destacar que el derecho a informar proviene del derecho del público a ser informado y el
ps. 304/305)”. medio no puede invocar válidamente que sea del interés público conocer el estado físico
(64) “Iribarren, Fernando c. Sáenz Briones y Cía. y otros”, Cámara Civil 12 de la del cuerpo del fallecido, máxime cuando se trata de un aspecto que claramente pertenece
Capital, marzo 31-1943, J.A. 1943-II-309. al ámbito de la intimidad personal y familiar, que se difunde sin razón superior que lo
CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR 207
206 CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC

médico fue publicada en una obra científica (67); el de una pareja que, *« — cuando la publicación de la imagen personal se relacione con
a raíz de su casamiento, se fotografió en un espacio público (68); el de hechos o acontecimientos de interés público o que se hubieran desa-
la publicación de la fotografía de una adolescente que nada agregaba rrollado en público, debe perseguir un fin informativo. En este caso,
al supuesto “interés general” de la noticia (69); el de la teledifusión el derecho de la sociedad a ser informada puede desplazar al derecho
de la fotografía de hijos menores trillizos ilustrando una nota sobre a la imagen de la persona retratada (73);
clonación que no se correspondía con la temática según la cual la auto-
rización de los progenitores había sido otorgada pues “la venía para re- - + la publicación debe hacerse de un modo no abusivo, manifes-
producir una fotografía, no permite la deducción de que esta habilitación no tando el respeto por el derecho de la personalidad involucrado, pues
tiene límites, y que a partir de que fue otorgada el medio de prensa deviene estos requisitos son de la índole de una interpretación restrictiva;
titular de una suerte de derecho de propiedad intelectual, en virtud del cual
le es disponible repetirla en cuanto artículo o comentario decida editar, tenga + — la publicación debe estar seriamente justificada, atento a la
o no relación intelectual conla nota de origen”. Legitima para el reclamo a importancia de los valores en conflicto,
quienes resultaron expuestos pero no puede extenderse a los denomi-
nados “damnificados indirectos” (en la especie, los progenitores) (70); 4.4.2. Responsabilidad de los reporteros, los productores de progra-
el de las imágenes del casting en el que participó el accionante y que mas, los medios de difusión y los organismos del Estado
posteriormente, y sin su autorización, fueron exhibidas en un programa
de televisión (71); el de la utilización de la fotografía de una modelo Aunque la jurisprudencia que glosamos a continuación se refiere a
profesional, más allá del plazo contratado para la campaña y en un lu- cuestiones que no son propias del derecho de autor ni se encuentran
gar que no se hallaba entre los convenidos (72). legisladas en la ley 11.723, al igual que el derecho a la imagen per-
Los requisitos de la excepción del art. 31, ini fine, son los siguientes: sonal, trata de temas interrelacionados y asimismo reconocidos como
derechos humanos, entre ellos:
» el propósito científico, didáctico o cultural —que también
debe entenderse de modo restrictivo— debe ser la finalidad principal
de la difusión, aunque se trate de personas públicamente conocidas; (73) En “Sala, Raúl Armando e. Árte Gráfico Editorial Argentino 8.4”, CNCiv,
sala F, junio 26-2007, Revista Propiedad Intelectual No 11, el tribunal consideró
procedente hacer lugar a la defensa de la demandada fundada en la excepción del
justifique y se dejasexpuesto a la vista de los extraños destruyendo tal condición de lo ín-
art. 31 respecto de la publicación de la imagen personal cuando se relacione con
timo, es decir de aquello que sólo algunos tienen derecho a conocef.
hechos o acontecimientos de interés público o que se hubieran desarrollado en pú-
(6) 'BdeB.A N.c. JJ y otro”, CNCiv, sala D, noviembre 30-1993, L.L. blico, señalando que “En punto a la difusión de la imagen del actor en el momento en
1994-D-147.. que era conducido, esposado, a prestar declaración ante el juez, la reproducción aparece en
el contexto de un hecho o acontecimiento de interés público y desarrollado en público y cae,
(68) “NC, J.1 y otro c. R.N. y otros“, CNCiv,, sala C, mayo 4-2004, elDial
de 26-05-2004. : por eso, dentro de la excepción a la prohibición general de difundir el retrato fotográfico
sin el consentimiento de la persona fotografiada (conf! art. 31, in fine, ley 11,.723P.
(69) “B. C. A. y otro c. Periodismo Universitario S.A.”, CNCiv, sala B, marzo Este criterio fue reiterado por la misma sala F de la CNCiv.en*“C., G. £. e. Arte
- 31-2006, Iuris (vid, supra, cap. 2, $ 2.17). Gráfico Editorial Argentino S.A.” (diciembre 4-2007, Revista Propiedad Intelectual
(70) “HEM. y otro c. Editorial Atlántida S.A”, CNCrv. sala B, agosto-2006, lu- No 11) donde señaló: “Como se ve, entonces, y aunque la Juzgadora hizo mención a lo
ris. resuelto por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el caso Campillay' —también
invocado por el recurrente en su escrito de inicio y reiterado en su memorial—, al no ha-
(71) “M., G. E. c. ARTEAR S.A. y otro”, CNCiv,, sala H, noviembre 10-2006, der existido inexactitudes en la información difundida, no esaplicable dicho precedente,
luris. desde que los estándares allí delineados para responsabilizar a la prensa suponen nece-
(72) “Montoro Magali c. Honda Argentina S.A?, CNCivw, sala E, diciembre sariamente que la noticia difundida resulte inexacta, situación que, como se ha visto, 10
es la de autos”. :
5-2006, Iuris.
DE AUTOR : 209
CONTENIDO DEL DERECHO
IA LiPSZYC
CARLOS A, VILLALBA - DEL
tratamiento al que pueden es-
de réplica) del afectado y el distinto
arbitrarias en su vida privada, icos , los magistrados, las personas de
+ nadie será objeto de injerencias tar suje tos los fun cio nar ios públ
pondencia, de ataques a su honor o la de las personas que Se
su familia, su domicilio o su corres actuación o exhibición pública, así com
ica.
o asu reputación; desenvuelven sin exposición públ
libertad de pensamientos, de de los medios se hace apli-
+ toda persona tiene derecho a la En todos los casos de responsabilidad
resada por la Corte Suprema de
conciencia y de religión; cación de la doctrina “Campillay” exp
como destaca Bidart Campos, ba
Justicia de la Nación (75) la cual, esión y
resión, derecho que incluye el trazado un lineamiento de equilibrio entre la libertad de expr
+ ala libertad de opinión y de exp tados por el ejercicio antifun-
opiniones y el de difundirlas sin los derechos personales que quedan afec
de no ser molestado a causa de sus ume así: “los medios se eximen
medio de expresión; cional de dicha libertad, y que se res
limitación de fronteras por cualquier icas o informaciones —más
de responsabilidad cuando en sus crón
tección de los intereses mo- la responsabilidad práctica de
+ - toda persona tiene derecho a la pro a11á de su exactitud o-inexactitud y de
por razón de las producciones ectamente a la fuente de la que
rales y materiales que le correspondan verificar una u otra cosa— citan dir
o utilizan un tiempo de verbo
literarias o artísticas de que sea
autor (74). : recogieron la crónica o la “nformación
científicas, d de las personas implicadas
potencial, u omitan consignar la identida
rados en más de uno de en el hecho ilícito del que dan noticia”
(76).
Estos derechos se encuentran consag
os, Dec lar aci one s y Tra tad os que fueron incorporados en el
los Pact
Nacional reformada en 1994, y CNCiv., sala G, noviembre 21-
inc. 22 del art. 75 de la Constitución —En“E., E. c. C.D., L. G.y otros”,
cláusulas constitucionales que de grado hizo lugar a la reclama-
se encuentran también en varias de las 2002, elDial AA1404, la sentencia
como €n diversos artículos del C. D., Ricardo Humberto Gattarl
establecen derechos y garantías, así ción indemnizatoria contra L. G., bio, re-
en el art. 1071 bis; la tutela de Telearte S.A. y, en cam
Código Civil (el derecho a la intimidad Benítez, Levero Producciones S.A, y
ones personales en el art. 953 y el Andino, pronunciamiento que
la libertad de conciencia y de las acci chazó la acción contra Guillermo Ariel
bre y honor en los arts. 1089, de alzada también rechazó la
derecho a la preservación del buen nom en este punto quedó firme. El tribunal
con excepción de L. G. C. D.
1090y 1109) y del Código Penal
(arts. 109 a 114). acción contra los otros codemandados,
vocal preopinante, refirió que
En su voto el doctor Roberto E. Greco, ucido
s, pero revisten especial ominado Nuevediario, cond
Son propios de todos los seres humano “el día 6 de julio de 1994 el noticiero den
bienes culturares, ino, difundió la entrevista que Ri-
interés para losautores, intérpretes, productores de por el periodista Guillermo Ariel And
general, para los medios de comu- cido en el medio con el nombre de
servicios del entretenimiento y, en cardo Humberto Gattari Benítez — cono
D. En el reportaje, esta última se ex-
Edgardo Miller— realizó a L. G. C.
nicación. entado ante el Juzgado Nacional de
playó sobre la denuncia que había pres
ia —administrativa o judi- Instrucción 1" 23 por presunto “acoso
Todos están exentos de censura prev Primera Instancia en lo Criminal de
sabilidades civiles y penales. deshonesto— el día 17 de mayo de ese
cial— pero sujetos a eventuales respon sexual” —causa caratulada como “abuso
seguidamente, la respon-
En algunos de los casos que se refieren y otros”, CSJN, mayo 15-1986, Fall
os
rios de los medios, o a los pro- (75) “Campillay, Julio C. c. La Razón
sabilidad es atribuida a los propieta
odistas o a los presentadores y 308:789, L.L. 1986-C, 406.
ductores de los programas, a los peri
y el de respuesta (o derecho ios de Comunicación en la Demo
cracia:
se analizan el derecho de rectificación (76) BiparT CAMPOS, G.]., “Med
Poder Social: Proyección Instituciona
l”, en La
- Libertad de Expresión; Empresa; sta de
de Comunicación; Buenos Aires, Revi
3.4, Constitución, el Derecho y los Medios
Derechos Humanos, arts. 12,18, 19,2 Doctrina del CPACF, año 1, N” 1,
enero de 2000, p. 12.
(74) Vid. Declaración Universal de
y 27.2,
qe
CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR 211
210 CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC

Barry v. Time, Inc? 584 FSupp.1110,1112-12 ') (N.D.Cal.1984). No


“año. Denunció públicamente como autor al abogado E. E. —uno de sus apo-
es razonable que para evitar las consecuencias de los juicios de responsabi-
- derados en un juicio laboral —|...] El fundamento de la responsabilidad que le lidad civil, el periodista o el medio de difusión, en lugar de transmitir en
atribuye en esta ocasión —y que fue compartido por el Sr. Juez de grado— no
forma precisa y exacta las acusaciones hechas por terceros, se vea precisado
radica en haber promovido una acusación calumniosa (art. 1090 de la ley sus-
a suprimir por vía de los procedimientos de edición las declaraciones del
tantiva) sino en que difundió un hecho que en ese momento se hallaba en pleno
curso de investigación, con total despreocupación por la potencialidad lesiva del : emisor que le parecen inconvenientes o que le podrían acarrear responsa-
contenido de los términos empleados, como así también por su repercusión sobre bilidad debido a su potencialidad difamatoria o injuriosa. Propiciar ese
_proceder desde uno de los poderes del Estado implicaría alentar que los
los derechos extrapatrimoniales del actor. [...] Si bien en el régimen republica
] medios ejerzan, según su propio criterio, una suerte de censura de los frag-
no la libertad de expresión, en el sentido amplio, tiene un lugar eminente que
obliga a una particular cautela cuando se trata de deducir responsabilidades por mentos o partes de las entrevistas, resabio distorsionado del obsoleto 'nihil
su desenvolvimiento, puede afirmarse sin vacilación que ello no se traduce en el obstaf? administrativo. De ser así, se adjudicaría al periodismo la potestad
de controlar el derecho fundamental de los particulares de difundir infor-
propósito de asegurar la impunidad de la prensa' (C.S. Fallos 119:231; 153:57;
mación, y a imponer su sensación sobre la confianza o desconfanza que
167:121; 269:189; 310:508; 321:671). [...] Para concluir en la responsabilidad
del periodista, del productor del programa y del medio de difusión, la sentencia le sugiere la fuente. Por supuesto, si por alguna razón el periodista asume
E como propia la información o. de cualquier modo deja de ser un mero ca-
tiene por probada la existencia y transmisión del reportaje y su contenido, ex-
i nal de difusión de lo dicho por otro, toma determinada postura, destaca
tremos que también están fuera de discusión en esta alzada. Examinó primero
la información para llamar particularmente la atención del público otor-
el rol que asumió Gattari Benítezy afirmó, además, que no es de aplicación al gándole una relevancia desmedida o lisa y llanamente obra con unidad de
caso la doctrina de la "actual malice'o “real malicia, por las razones que indica.
9 - conciencia —o bien en connivencia— con el autor o emáisor y da por ciertas
[...] Recuerdo aquí, solamente, —prosigue el doctor Greco— que es doctrina
las expresiones del entrevistado, deja de ser neutral, supera el marco de
constitucional de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que, cuando un ór-
protección de la doctrina Campillay' y debe responder por los daños que
gano periodístico difunde una información que podría tener entidad difamato-
por ella cuando hubiese atribuido su su obrar causare a los afectados. Desde la perspectiva del derecho común la
ria para un tercero, no responde civilmente estoy refiriendo
sustan- doctrina constitucional que surge del precedente al que me
contenido a la fuente pertinente y efectuado, además, una transcri8;pción
319:3438 ). —Campillay— no es más que la aplicación del principio según e l cual la
cialmente idéntica a lo mani estado por aquélla (Fallos 317:144
culpa y el dolo son personales, y a menos que exista alguna causa legal para
Este criterio —sentádo a partir del caso Campillay' (Fallos 308:789)— po- exceder de aquél
l responder por los hechos ajenos, sus consecuencias no deben
sibilita que se transparente el origen de las informaciones y se permite a los
aquien se atribuye la información. Claro está, la solución sería distinta si
lectores relacionarlas no con el medio a través del cuallas han recibido, sino con
l sé bubiera demostrado, además, una conducta antijurídica atribuible a la
la específica causa que las ba generado. También los propios aludidos resultar
: empresa periodística o a sus ausiliares, ya sea por haber distorsionado las
beneficiados, en la medida en que sus eventuales reclamos podrán ser dirigidos
manifestaciones del emisor, realizado valoraciones personales o asumido
contra aquellos de quienes las noticias realmente emanarony no sólo los que
la inexactitud o agravio propalado, Acreditado ese supuesto, la obligación
fueron sus canales de difusión (Fallos 319: 3438y su cita). |...]Con algunas
de responder surgiría en razón de hecho ilícito propio o de sus auxiliares,
variantes, en los Estados Unidos de Norteamérica la doctrina del fair re- según el casó”.
port privilege” protege al reportaje neutral. Se dice que en ese caso, si se .
;
transmite de manera precisa las acusaciones de terceros, el hecho noticiable”
— “Barreiro, Hipólito Carmelo c. Fernández, Mario Alberto y otr0”,
es que tales acusaciones fueron formuladas, de manera que es el público, y
CSJN, octubre14-2003. La CS hizo suyo el dictamen del Procurador
no la prensa, el árbitro que decide si la fuente es o no confiable (conf. Corte
General y desestimó la queja interpuesta por Barreiro contra la sen-
de Apelaciones del Segundo y Tercer Circuito de E.E.U.U., Edwards vs.
tencia de la sala G de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil
National Audubon Society Inc., 556, F2d. 113 (1977); Krauss ws. Cham-
E enla cual ésta revocó la sentencia del juez de grado y, en consecuen-
paign New Gazette, 375 N.E. 2d 1362, 1363 (HL. app. 3d 745, C£. 1978;
212 CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR 213

cia, rechazó la demanda interpuesta por el actor contra “Editorial — “Jarazo, Nelson Javier c. Feinmann, Eduardo Guillermo y otros”,
Sarmiento S.A.”, y su director, en la que reclamó indemnización por CNCiv., sala F, febrero-2006, elDial - AA329D. La demanda fue
los daños y perjuicios que le habría causado un artículo publicado en iniciada con motivo del programa emitido el 13: de octubre de 2001
el diario “Crónica” del 2 de julio. de 1997, en el que se transcribie- en el cual los Sres. Feinmann y Hadad se refirieron a una versión
ron las manifestaciones de Alejandro Rodríguez Perón, que habrían sobre un supuesto arreglo que habría hecho el doctor Jarazo como
afectado sus derechos personalísimos a la imagen y al honor. El Juez Nacional de Primera Instancia en lo Criminal de Instrucción
Procurador General señaló en su dictamen que “la Corte tiene di- No 43 con alguna de las personas investigadas —todos ellos funcio-
cho que para eximir de responsabilidades al informador, éste debe atri- narios públicos— en el expediente 103.353/2000, que tramitaba en
buir directamente la noticia a una fuente identificable, y que, al precisar su juzgado. Dicho arreglo habría consistido en no tomar declaración
aquélla, deja en claro el origen de las noticias y permite a los Lectores no indagatoria a los funcionarios sospechados de estar relacionados con
atribuirlas al medio a través del cual las han recibido sino a la específica irregularidades en la concesión de la Autopista Illia a cambio de “sal-
causa que las hubiera generado. Agregó, también, que los propios aludidos var a su padre”, que en ese tiempo se desempeñaba como Juez en lo
por la información resultan beneficiados con este proceder, en la medida Comercial y se encontraba imputado en una causa por cohecho.
en que sus eventuales reclamos —si se creyeran con derecho— podrán ser
dirigidos contra aquellos de quienes las noticias realmente emanaron y La mayoría del tribunal de alzada confirmó la sentencia de grado
no contra los que sólo fueron sus canales de difusión (Fallos: 316:2394 y que había desestimado la excepción de falta de legitimación pasiva
2416; 319:2695, entre otros). [...] Por otra parte, no existe en la nota interpuesta por Hadad y el Grupo Kein S.A., y admitido la demanda
periodística ninguna manifestación que permita suponer que el medio promovida por Nelson Javier Jarazo, condenando a Feinmann, Ha-
compartía tales dichos, ni tampoco hay elementos para imputarle que dad y el Grupo Kein a pagar una suma de dinero, con intereses.
haya actuado con notable despreocupación sobre la veracidad de los mis-
mos, pues parece evidente que cuando se individualiza la fuente, quien El vocal preopinante, doctor Galmarini, recordó que la misma
difunde la noticia no se hace cargo de su veracidad, no la hace propia, mi sala, mediante voto en primer término del doctor Posse Saguier, había
le agrega fuerza de convicción. De otro modo, el ejercicio del derecho ga- puesto de resalto “[...] es necesario que exista una ” fuente” precisamente
rantizado por los arts. 14 y 32 de la Constitución Nacional estaría sujeto individualizada que emita una información para que la conducta del medio
a que la prensa constate previamente y de modo fehaciente la verdad de de prensa pueda quedar justificada. Es insuficiente que se formule una refe-
las manifestaciones de terceros que publica. En atención a ello, entiendo rencia vaga e imprecisaf...]” (CNCiv. sala F, octubre 11 -2005, L. 420.635,
que el artículo reprochado en el sub lite, no aparece como la difusión de Locdes, Roberto Jorge c/ Árte Grafica Editorial Argentino S.A. y otros /
una noticia originada en el medio demandado, sino en la persona que daños y perjuicios”), Si la referencia genérica “el rumor en Tribunales” carece
indica la nota publicada. La aserción que en sentido contrario realiza el de la precisión necesaria, corresponde atribuir al informante la versión de los
apelante, al decir que el medio habría expuesto con redacción propia, en el hechos por él relatada y ante esta situación debe examinarse si se presentan en
encabezado de la nota, que el doctor Barreiro es un curandero, se desploma el caso circunstancias suficientes para deslindar de responsabilidad al infor-
con la simple lectura de la misma, cuyo título dice textualmente "...acusa- mante, especialmente lo relativo a la invocada doctrina de la “real malicia”.
ciones del sobrino, y en el inicio se lee: Afirma (...) que el Doctor Barreiro
es un curandero [...] Fácilmente se comprueba que los dichos por los que Más adelante, el doctor Galmarini señala: “He tenido oportunidad
el actor se sintió injuriado, son atribuidos por el medio gráfico al sobrino de adberir al criterio según el cual: “En la esfera propia de los actos ilícitos
de Perón, sin agregarle —como lo advirtió el a quo—, ninguna “aposti- la responsabilidad derivada de la difusión de noticias inexactas sólo puede
lla”, ni valoración, interpretación, o reafirmación de la versión. Opino, en tener fundamento en la culpabilidad. Así lo exigen los arts. 1067 y 1109
consecuencia, que la atribución directa y sincera de la noticia a una fuente, del Cód. Civil y, va de suyo, no es aplicable el art. 1113 por no tratarse
resulta suficiente para eximir de responsabilidad a los demandados, a la de daños provenientes de cosas” (Atilio Antbal Alterini y Antbal Filipina, .
luz de la citada doctrina del Tribunal. Responsabilidad civil derivada de la difusión de noticias inexactas: acto
CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR 215.
214 CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC

codemandados Otero, Ca-


exigida por la doctrina de la "real malicia”. Los por
¿Hcito o acto abusivo, L.L. T. 1986-C, 406/41, comentario al fallo de la hen D'Ánvers y Mascetti deben pues responde r los daños sufri dos por el
Resulta de impor-
CSJN Campillay, Julio C. C/ La Razón y otros) [...]
accionante (arts. 512, 902, 1109 y conc., Cód. Civ.), así como Arte Radio-
tancia observar el video casete del programa que sé acompaña a la causa televisivo Argentina S.A.
escuchar la no-
[...] pues allí se pueden advertir las actitudes de Hadad al
una diferencia-
ticia y las acotaciones que formula, las que lejos de marcar — “Ramírez P. A. c. Arte Radiotelevisivo Argentino SÁ. (ARTEAR
aunque en forma
ción neta con lo que manifestaba el periodista Feinmann,
un diálogo que por un lado estimulaba y S.A.) y otros” y sus acumulados “Carrica K. N. c. Arte Radiotelevisivo
aparentemente Jocosa, generaba
con expresiones Argentino S.A. (ARTEAR S.A.) y otros”, “Torres Z. 1. c. Arte Radiote-
asentía el relato difamatorio que desarrollaba su colega,
no es poco y levisivo Argentino S.A. (ARTEAR S.A.) y otros”; “Zungri A. N. c. Árte
tales como Á la pelota, Muy bien, es una buena negociación,
ron al Radiotelevisivo Argentino S.A. (ARTEAR S.A.) y otros”, CNCiv., sala
Un megacanje [...] De tal forma entre ambos periodistas presenta
con evidente lige- D, marzo 28—2008, elDial — AA47C0. Los accionantes promovie-
público una escena televisiva mediante la que se emitía de un programa televi-
reza una noticia injuriosa y difamatoria contra la persona del actor, por ron los respectivos litigios a raíz de la emisión Reyes d el Mambo”, que
como copartícipes sivo de “Telenoche Investiga”, titulado “Los
lo que corresponde considerar que aquellos contribuyeron fue emitido por el Canal 13 el 16 de octubre de 2002,
con el propósito
Dr. Posse Saguier
en la configuración del hecho ilícito [...] Como expresó el
de de dar a conocer al público en general los cursos y talleres de au-
en el precedente antes citado de esta sala “si bien no se puede exigir que an-
absoluta de toayuda que desarrollaba y dictaba la empresa “Argentina Works” en
tes de la información el medio periodístico ver ifique la verdad
nuestro país y en otros lugares del mundo. Adujeron que los deman-
ella, sí es necesario que el informador pueda probar que trató de verificar
caso, la prudencia dados recurrieron a cámaras ocultas que registraron en video, escenas
los hechos de manera diligente y razonable. En todo
promovidas y ejecutadas en el interior de las oficinas de la menciona-
más elemental indica la necesidad de expresar la noticia en un tiempo de
da empresa. Asimismo, que dichos medios utilizaron de la imagen
werbo potencial. No afirmar, sino dejar sentada la posibilidad del hecho.
Recuérdese que el deber de veracidad exigo que el medio de prensa evite de cada uno de los accionantes sin que éstos hayan dado su consen-
- timiento expreso. El doctor Miguel Angel Vilar, vocal preopinante
que una noticia dañe el honor y la dignidad de las personas (conf: CN-
Civ. sala H, en causa libre n* 286.518 del 23-08-2000; CNCio. sala K sostuvo que la difusión de la imagen de cada tino de los demandantes
en causa libre n* 056.612 del 25-02-1998, entre otras” (CNCiw. sala F, en las condiciones indicadas los implicaron sin un interés legítimo
octubre 11-2005, L. 420.635) |..J”. qe lo justificara en una actividad que los propios periodistas concep-
a
4 isterio”[...]: “di O
tualizaron
e ]
- —“Llermanos, Daniel Hugo c. Arte Radiotelevisivo Argentino S.A”, que se In e a pedales imán: mue hablan sido flmedes sn
CNCiv., sala L agosto 10-2004, el Dial — AA2315. El tribunal de E el conocimiento ni consentimiento de los accionantes. La referida difusión
alzada entendió que, sometidos al test Campillay”, los programas en ñ (o exhibición) configura, como bien sostuvo el 'a quo” un cuadro de situa-
cuestión no se adecuaban a ninguna de las condiciones mencionadas ción que para aquella puede muy bien constituir una ofensa a la reputación
resultando claramente ofensivo a su imagen y a su derecho pers nalícimo
en dicha sentencia de la CSJN. “En suma —afrmó el doctor Ojea
Quintana, vocal preopinante— estimo que en el caso concurren todos los a la intimidad y al honor, aún cuando no se impute en forma directa, con
presupuestos de la responsabilidad civil y que, en consecuencia, la condena nombre y apellido un delito de acción pública. Bajo tales premisas, en virtud
impuesta en la sentencia se ajusta a derecho. Medió antijuridicidad al no del análisis probatorio efectuado considero que no ha mediado en el. caso un
ejercicio responsable de la libertad de expresión. Tal conclusión me conduce a
estar acreditada la veracidad de las afirmaciones calumntosas efectuadas
propiciar la confirmación de la sentencia apelada en cuanto responsabiliza a
con relación a Llermanos ni cumplirse con las directivas del caso 'Cam-
las demandadas por la ilegítima difusión de la imagen no autorizada con la
pillay; se lo agravió causándole un daño al honor; y puede considerarse
probado el factor subjetivo de atribución, dado por la culpa de quienes par- consiguiente lesión del derecho de la intimidad y privacidad, que correspon-
de a los accionantes (art. 19 de la Constitución Nacional, arís, 1071 bis,
ticiparon en la preparación y emisión de los programas, que incluso traduce
notoria despreocupación por la verdad o falsedad de aquellas afirmaciones 1109 del Código Civil y art. 31 de la ley 11.723)"
216 CARLOS A, VILLALBA- DELIA LIPSZYC CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR: 217

Anteriormente el doctor Vilar había subrayado: “Si bien el derecho de Mar del Plata, mientras que el culto al que se refería la crónica corres-
pondía a un templo umbanda situado en la localidad de Del Viso, Provin-.
de publicar ideas por la prensa sin censura previa es un pilar fundamental
cia de Buenos Atres. [...] Esta falta de coherencia entre el contenido de la
para el ejercicio pleno de la democracia y, asimismo, piedra angular de las
nota y la exposición de una festividad de una religión que no era el culto a
instituciones republicanas, 10 lo es menos que la libertad de prensa (escri-
que se pretendía aludir, y en diferentes lugares y templos alcanza para des-
ta, oral o televisiva) no puede ser considerada de manera tan amplia que
calificar la pretendida justificación que provee la norma del artículo 31 de
justifique abusar del honor o de la reputación de las personas... (CS, fallos:
de conciliar la mentada
la ley 11.723. [..] En consecuencia no hay manera
119-231; 155-57; 167-212; 269-195; 270-269; 270-289; 293-560; CS,
libertad de expresión en la que se refugia la apelante, con la vulneración de
Ponzetti de Balbín c/ Editorial Atlántida, del 11-12-84, JA 1988-1Y,
los derechos individuales afectados”.
pág. 731). Es decir, la libertad de información puede o debe ejercerse sin
lesionar otros intereses personalísimos [...). La libertad de información pue-
— “Asociación Cristo Sacerdote y otros c. GCBA s. otros procesos inciden»
de o debe ejercerse sin lesionar otros intereses personalísimos. El derecho a
tales”, Cám. Apel. Cont. Adm. y Trib. de la CABA, sala L, diciembre
la imagen sólo cede ante el interés general, cuando se relacione con fines
27-2004, elDial -—- AA26D4. La acción fue promovida con motivo de
didácticos, científicos y en generales culturales. Si falta el fon legitimante,
la muestra “León Ferrari. Retrospectiva. Obras 1954-2004” (77) en el
la antifuncionalidad del acto basta para que sea resarcible el daño injusto, Centro Cultural Recoleta, organizada por el Gobierno de la Ciudad
innecesaria e inmerecidamente producido al afectado por la información”. de Buenos Aires. Se solicitó, como medida cautelar, que el Gobierno
se abstuviera de proveer instalaciones y recursos humanos y materia-
— “W HE. e. América TV. S.A”, CNCiv., sala B, setiembre les por medio de los cuales se posibilitara la exhibición de las 49 obras
1-2008, elDial — AA4DOO. La sentencia de grado —confirmada
por la Cámara— consideró que correspondía admitir la pretensión
porque al difundir por televisión la imagen se vulneró el derecho (77) León Ferrarr (Buenos Aires, 1920) se inició en el arte en 1955. En el
al honor y a la intimidad del demandante. Tuvo en cuenta que no Premio Di Tella de 1965 presentó su montaje La Civilización Occidental y Cristia-
se requirió el consentimiento del actor para exhibirlo, aún cuando na. La obra no fue exhibida, aunque se la conoció por la fotografía de la maqueta,
reproducida en el catálogo. El montaje estaba integrado por una réplica en plás-
su imagen aparecía de espaldas, sin que bastara como justificación tico de un avión de caza FH 107, con una imagen de Cristo de santería, con las
el derecho a la información, ni como atenuante la falta de mala fe o laceraciones propias de su tipo iconográfico, crucificado sobre el fuselaje y las alas.
con propósito de injuriar o discriminar. La sentencia de la Alzada El avión era una réplica de los que actuaban en la guerra de Vietnam (vid. LópEz
destaca que el considerando II] del fallo en recurso determinó que la Anara, ]., Historia del arte argentino, Buenos Aires, Emecé editores, 1997, p. 302).
utilización de las imágenes de una celebración religiosa, sacadas de En noviembre de 2004 se montó en el Centro Cultural Recoleta la muestra León
contexto, para ilustrar una nota. de contenido policial y relacionada Ferrari. Retrospectiva. Obras 1954-2004, a que se refiere el fallo arriba comentado.
Según describe ANDREA GIUNTA —curadora de la muestra (http://www.leonte-
con la comisión de un ilícito creaba un hilo de sospecha en torno a rrari.com.ar)— el conjunto seleccionado se organizó en cuatros núcleos de exhibi-
la vinculación del actor y la religión que profesa, con la delincuen- ción, El primero reunía una detallada genealogía del dibujo y de las esculturas en
cia, o en todo caso con actividades teñidas de perversión. Y que los alambre desde 1961. En el segundo núcleo se encontraba La Civilización Occiden-
reconocimientos que la señora Juez de la causa tuvo en mira estaban tal y Cristiana, una obra considerada fundamental para el arte argentino e inter-
detallados en autos y no fueron refutados. “Asf es —expresa el doctor nacional de los últimos años, y se ubicó en el centro de la exhibición. Representa
un cambio en su trabajo, el momento en el que decide abandonar la producción de
Gerónimo Sansó, vocal preopinante— que la crónica cuestionada fue obras de arte visual por la escritura de un extenso collage de textos, Diez años más
identificada en la nota, y en avances previos, como Secuestro y Rito Satá- tarde, en 1975, Ferrari retoma el dibujo y, poco después, las esculturas en alambre. El
nico; que durante la entrevista el menor manifestó que había sido llevado a tercer gran núcleo de la exhibición se centró en las transparencias, la sensualidad, los
un'encuentro de macumba con animales muertos y velas de colores; recordó cuerpos, lo orgánico. El último núcleo se concentró en las problemáticas del poder y
haber visto palomas muertas y gente afilando cuchillos; que si bien no se la violencia, Ferrari obtuvo el León de Oro para un artista participante de la exposi-
menciona al accionante, ni se emite juicio de su persona ni de su religión, se ción internacional central de la 52a. Bienal de Venecia, 2007 (vid. http://universes-
ilustra la nota con imágenes de una celebración que se realiza en la Ciudad in-universe.de/car/venezia/esp/2007/tour/int-exhib/img-02.htm).

qe
CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR _. 219
LIPSZYC
218 CARLOS A. VILLALBA - DELIA
Por su parte, el vocal preopinante doctor Corti, en un muy funda-
ma demanda fueron denun-
pertenecientes a la muestra que en la mis do y enjundioso voto, consideró que correspondía revocar la decisión
herida en los sentimientos
ciadas y descriptas como provocadoras de recurrida en cuanto dispuso la clausura de la muestra.
ntamiento total de la mues-
religiosos, aclarando que no se pedía el leva
ón en un lugar privado. La
tra o que se prohibiera su eventual exhibici A su turno, el doctor Balbín —a quien adhirió el doctor Centa-
esar libremente el culto (art. 14, naro en cuanto a la solución propuesta por aquel— luego de exponer
demanda se fundó en el derecho a prof
contra cualquier circuns-
CN); en la libertad religiosa y en la garantía el marco normativo que rige la libertad de expresión, señaló: “ereo ne-
n O menoscabo (arts. 10, 11 y
tancia que implique distinción, exclusió esar la cesario resaltar, en primer lugar, que se trata de uno de los derechos esenciales
derechos de prof
12, inc. 4, CCBA) y en las limitaciones a los en una sociedad pluralista y en un estado democrático, [...] La Corte Intera-
en de la ley o que sean ne-
propia religión y la propia creencia que surj mericana de Derechos Humanos, por su parte, ha dicho que “la libertad de
la salud y moral públicas
cesarias para proteger la seguridad, el orden, expresión se inserta en el orden público primario y radical de la democracia
(art. 12, inc. 3, CADHD. Las
o los derechos y libertades de los demás hecho provoca-
ue no es concebible sin el debate libre y sin que la disidencia tenga pleno
reconocía el
accionantes alegaron que el propio GCBA derecho de manifestarse (Opinión consultiva 0C-5/85 del 13 de noviembre
esa exposición había obras
dor al poner carteles donde se decía que en de 1985). La libertad de expresión promueve, enfre oÉros valores: a) la au-
moral del visitante.
que podían herir la sensibilidad religiosa o tonomía individual, y b) el enriquecimiento del debate público. En segundo
considerar que se ha- lugar, el derecho a la libre expresión de las ideas comprende dos aspectos, a
El tribunal de grado hizo lugar a la acción por saber, por un lado, el derecho de expresar libremente nuestras ideas
y, por el
Argentina es un país cuyos
bían herido sentimientos religiosos y que la otro, el derecho a conocer el pensamiento de los demás. En consecuencia, tal
ico, a lo cual se añadía
habitantes profesan en su mayoría él culto catól como ha expresado la Corte Interamericana de Derechos Humanos cuando
tada por lo dispuesto por
que la libertad de expresión se encuentra limi se restringe ilegalmente la libertad de expresión de un individuo, no sólo es el
caso importaba una in-
el art. 1071 bis, Cód. Civil y que la muestra del derecho de ese individuo el que está siendo violado, sino también el derecho
que “este tribunal se siente
tromisión arbitraria en la vida ajena. Destacó se encontraba de todos a recibir informaciones e ideas. (Opinión consultiva 5/85 del 13 de
que, entendía
convocado a preservar la tranquilidad social ” noviembre de 1985). |...] Ahora bien, cabe preguntarse cuáles son los límites a
forma cautelar, los actos ad-
alterada, por lo cual decidió suspender, en la libertad de expresión. Ante todo cabe aclarar que el ejercicio de este derecho
de la muestra.
ministrativos que dispusieron la realización no puede estar sujeto a censura previa, tal como establecen las normas vigen-
sis, que el art. 1071 tes ya citadas. Así, el derecho a la libre expresión tiene una protección especial
ELGCBA apeló la decisión sosteniendo, en sínte en nuestro ordenamiento jurídico, de allí que esté prohibida la censura previa
el caso, que se estaba ante
bis, del Cód. Civil, nada tenía que ver con de con respecto a la expresión de las ideas o pensamientos, sin perjuicio de la res-
una situación de cens ura judicial, y que no se habían armonizado ponsabilidad ulterior. La Corte Europea de Derechos Humanos ha dicho que
en juego.
forma adecuada los derechos constitucionales el artículo 10.2. [de la Convención Europea de Derechos Humanos] es vá-
(Dres. Balbín y Cen- lido no sólo para las informaciones o ideas que son favorablemente recibidas
El tribunal de alzada, por mayoría de votos o consideradas como inofensivas o indiferentes, sino también para aquellas
recurso de apelación in-
tanaro) resolvió hacer lugar parcialmente al que chocan, inquietan u ofenden al Estado o a una fracción cualquiera de
la
naba la suspensión de la
terpuesto por la demandada en tanto orde población. Tales son las demandas del pluralismo, la tolerancia y el espíritu
el Gobierno de la Ciu-
muestra del Sr. León Ferrari, y disponer que de apertura, sin los cuales no existe una sociedad democrática. Y agregó que
menores y los carteles
dad mantuviera la restricción al ingreso de los Esto significa que toda formalidad, condición, restricción o sanción impuesta
l visible en la puerta de
ya existentes, y que a ello añadiera un carte En efec-
en la materia debe ser proporcionada al fín legítimo que se persigue*
esamente se alertara
acceso al centro de exposiciones en donde expr to, en un estado democrático no puede existir censura previa porque éste supo
muestra y de la posi-
a los potenciales visitantes del contenido de la ne una sociedad pluralista con libre intercambio de ideas, críticas, opiniones
e
rar en Sus sentimientos
ble afectación que algunas obras podían gene información. [...] Más aún, el ejercicio de la libertad de expresión no puede
impresa en toda pu-
religiosos, advertencia que, asimismo debía estar : quedar sujeto a la dirección judicial, con carácter previo, toda vez que ello
blicación que se refiriera a la muestra.

q
CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR 221

CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC


m. sala D,
[Suprema de Jus- , — En “Yankelevich, Tomás c. Editorial P erfil S.A”, CNCo
supone un caso de censura estatal. Así, ha dicho la Corte octubre 31-2006, uris, el tribunal afirmó que si bien es
verdad, como
clase de cen-
ticia de la Nación] que Jos Constituyentes proscribieron toda ón Nacional (arts. 14 y
lo sostenía la demandada, que la Constitucisobre
sura en resguardo de aquella libertad prefiriendo correr el riesgo del posible Derechos Humanos
desmedrada 0 32), al igual que la Convención Amer icana
democracia
abuso, ya que sin dicho resguardo existiría una (art. 13, inc. 19, contemplan ampliamente el derec
ho a la libertad de
cuando el Poder Judicial ado la Corte Su-
. puramente nominal” (Fallos 248:291). En efecto, expresión e información, sn embargo, como lo ha señal
una obra porque daña la
prohíbe con carácter preventivo la exhibición de acto a la libre expres ión no es absoluto
claro de censura”. prema de Justicia de la Nación, el derecho
honra de determinadas personas, incurre en un en cuanto a las responsabilidades que el legislador puede determinar a raíz
delitos
de los abusos producidos mediante su ejercicio, sea por la comisión de
Sobre:el carácter lesivo de los sentimientos religiosos de la am- d
la penales o actos ilícitos civiles, Si bien en el régimen republicano la hiberta
parista y, la ofensa a las creencias religiosas de un amplio sector de de expresión, en sentido amplio, fiene un lugar eminente que obliga a una
sociedad, el doctor Balbín expresó: “En este sentido, debe tenerse pre- particular cautela cuando se trata de deducir responsabilidades por su
des-
cia >
sente que la Corte Suprema de Justicia de la Nación reconoció la existen en el
verse E envolvimiento, puede afirmarse sin vacilación que ello no se traduce
de un derecho subjetivo al respeto de las creencias religiosas que puede
l propósito de asegurar la impunidad de la prensa (CSJN, Fallos: 11 9:231;
afectado por una ofensa de gravedad sustancial, [...] (CSIN,Ekmeajian, del de-
543 ). : 155:57: 167-121; 269:189; 310:508; 315:632). En efecto, el ejercicio
Miguel A. «/ Sofovich, Gerardo y otros, 7-7-1992, LL, 1992-C, en detrim ento
clausur a de la recho de expresión de ideas u opiniones no puede extenderse
Teniendo en cuenta lo anterior, corresponde analizar si la los
los de la necesaria armonía con los restantes derechos constitucionales, entre
muestra resulta ser una medida legítima a los fines de salvaguardar intimi dad de las
sostuvo expresa - a que se encuentran el de la integridad moral, el honor y la
derechos de la amparista, máxime cuando esta última que
exhiba personas (arts. 14, 19 y 33 de la Constitución Nacional). De abí pues,
mente que no pretende impedir al autor que en general el mismo y compati ble con el
encontr ar una la exigencia de una práctica periodística veraz, prudente
su obra... En virtud de lo expuesto, considero que es posible
l resguardo de dignidad individual de los ciudadanos no puede calificarse como
solución que concilie, prima facie, los derechos en conflicto, esto es, el respeto una obstrucción o entorpecimiento de la prensa libre; lo contrario sólo
traduce
a las creencias religiosas y la hibertad de expresión. Tal solución importa ea
un distorsionado enfoque del ejercicio de la importante función que compet
la adopción de medidas positivas que alerten a la población de manera
a los medios de comunicación social, tal cual deben desarrollarse en la sociedad
expresa y notoria acerca del contenido de la exposición y de los daños que contemporánea (CS]N, Fallos: 310:508, considerando 9"). Es por ello
que el
de las
los objetos expuestos podrían causar en los sentimientos religiosos el derecho de buscar, dar, |
das) no resultan especial reconocimiento constitucional de que goza
personas. [...] Sin embargo, todas estas medidas (adopta recibir, y difundir información e ideas de toda Índole, no elimina la responsa—
ierno mantenga la res-
suficientes. Es.por ello, que corresponde que el Gobi
y que a ello bilidad ante la justicia por los delitos y daños cometidos en su ejercicio (Fallos:
tricción al ingreso de los menores y los carteles ya existentes,exposi ciones en 308:789; 310:508).
añada un cartel visible en la puerta de acceso al centro de
del contenido de la
donde expresamente se alerte a los potenciales visitantes — “8. S. M. c. Rial Jorge Ricardo y otros”, CNCiv., sala L, setiem-
muestra y de la posible afectación que algunas obras pueden generar en sus : bre 30-2008, Microjuris Argentina M]JJ39344. En el caso se captó
y
en
sentimientos religiosos. Asimismo, la advertencia deberá estar impresa difundió una nota periodística acerca de la actora, vinculándola sen-
— toda publicación que se refiera a la muestra” (78).
timentalmente, mediante falsas afirmaciones, con un famoso locutor
de radiotelevisión. El tribunal consideró que “La difusión de la noticia
falsa e inexacta, invadiendo la privacidad de la actora, incluso difundien-
(78) Posteriormente, en “Cresto Juan José y otros c. GCBA s. Amparo”, la sala YI
ina do su nombre, sin contar con su consentimiento expreso, vulneró su derecho
de la misma Cámara (interlocutorio de setiembre 16-2005, Microjuris Argent del a la imagen e intimidad, de todo lo cual, el medio de prensa no está eximido
1 M]J9089) revocó la medida cautelar que impedía la realizaci ón en el interior
cabe re-
señalando que: “[...]
cementerio de la Recoleta del espectáculo “Tertulia”,
ce, en su parte pertinente, que todos los , :
cordar que el artículo 14 de la Constitución estable Obicto de . o
ideas por la prensa sin censura de la Comisión, Ne 11/96,
habitantes de la Nación gozan del derecho de publicar sus “A - objeto de impedir la difusión de un mensaje (Informe
ho Humanos incluyó den.
previa [...]y que la Comisión Interamericana de Derec as por los jueces con el caso Martorell),
tro del concepto de “censura” a las medidas cautelares dictad
CONTENIDO DEL DERECHO DE AUTOR 223
222 CARLOS A. VILLALBA - DELIA LIPSZYC
ó su voluntad que se exhibió a un travesti que expresó que el Sr. Roviralta mantuvo
de responder |...] no basta con acreditar que la persona expres relaciones íntimas con él y con otra persona de idéntica condición, en
entrevista que
para que se capte su imagen, en ocasión o con motivo de otra forma simultánea, a cambio de dinero; se publicitó tal conducta me-
conse ntimi ento para
se suponía era la central, sino que debió acreditarse su diante reiterados “videographs” y, en el que se realizó una entrevista a
la que
que la grabación fuera reproducida en el marco de una nota como un psicólogo para analizar la conducta “ambigua” del accionante, con-
ningún
se exbibió, donde el personaje central pasó a ser la actora, que en
momento parece ser entrevistada 11 preguntada sobre el tema, cosa que sí trariando así, “lo dispuesto por el art. 19 de la Constitución Nacional, el art.
12 de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre en 1948, el art.
aconteció con el Sr. Soldán [...] Tampoco fue acreditada, la existencia de
11 de la Convención Americana de Derechos Humanos (Pacto de San José de
algún supuesto previsto en el último párrafo del art. 51 de la ley 11.723
—que tuviera propósito científico, didáctico o cultural, o que se trate de Costa Rica), el art. 17 del Pacto de las Naciones Unidas relativo a los Dere-
hechos de interés público o que se hubieran desarrollado en público—; cir- chos Civiles y Políticos de 1966 y el art. 1071 bis del cód. civil” máxime que
“las demandadas se desempeñan en una actividad sensible y potencialmente
cunstancias éstas en las cuales no se requiere prueba del consentimiento”. dañosa de derechos personalísimos como el derecho al honor y a la intimidad,
, -
— También cabe A
recordar el caso del esposo de una actriz: muy n e p e r apricar
ligencia y $:
razón por la cual es su deber aplicarÍ ta mayor dilige ncia yp rudenc ia en la ob
conyugales y extraconyugales habían ad- "P delai
público,dadespese a lo cual se consideró que «lo no justi
cuyas intimi tención de la información en la corroboración de su veracidad y en el modo de
“avido, estado
famosa
divulgarla (art. 902 del cód. civil) [...] La única enexplic ación para el atropello
q > público, p o A : LÓ q nO JU desmedida ambi p d
introm isión en la intimi dad en el que incurrieron las demandadas radica en lala desme dida ambición de

rating del periodismo sensacionalista que —sin ningún tipo de escrúpulos
ación
ficaba su public os pues consti tuía una os :
o. del l
por parte de la editorial al dara publicidad escritos introductorios Tucra con la difamación del prájimo” (82) crup
proceso de divorcio, máxime cuando el accionante no era de cotidiana pra "
o
exposición pública salvo por su situación de cónyuge de la actriz (79) ]
ue se reprodujeran expresiones de su ex cónyuge sin que se expusiera o literarias en
ado. “Las 4.4.3. Reproducción y distribución de obras científicas
que habían sido dichas por ésta, ni dónde las había Errmul expuesto, no ha Ds pOrcOnE caes Esl a E sonas ciegas o con otras
discapacida-
injurias surgen acabadamente, pues, además de lo hasta aquí perceptivas (art. 36, in fine) ..
que
mediado en el caso una divulgación en beneficio del interés general, sino | - Esta limitación, introducida por la ley 26.285 (83) dispone:
aparece hecha por el mero designio de desacreditar” (80); o que se vertieran o ]
o a
comentarios y apreciaciones referidas al accionante que, de acuerd » Se exizne del pago de derechos de autor la reproducción y distri bución de
los usos y costumbres, como al criterio social común de apreciación de 007as cientes o literarias en sistemas especiales para ciegos y person as con
conducta del omarido , deben entenderse injuriantes pára éste,
la figura y que'“e
toda vez l derech no sólo debe defend er a todas las personas otras iscapacidades perceptivas, siempre que la reproducción y distribución
sean hechas por entidades autorizadas. l
-
contra las falsedades que puedan menoscabar su dignidad o su reputa
ción, sino también contra la innecesaria revelación de sus miserias y de Esta exención rige también para las obras que se distribuyan por vía
electrónica, encriptadas o protegidas por cualquier otro sistema que impida
sus secretos afligentes, pues también existe un secreto del deshonor que
su lectura a personas no habilitadas. Las entidades autorizadas asignarán y
£ €

a cualesquiera es menester r espetarle por las demás (cfr. Orgaz “Per-


.

administrarán las claves de acceso a las obras protegidas.


sonas individuales pág. 156, Ed. 1946)” (81); en el de un programa o :
en el
de televisión que produjo Viale Medios y emitió América TV, No se aplicará la exención a la reproducción y distribución de obras que se
hubieren editado originalmente en sistemas especiales para personas con disca-
sala O, octubre pacidades visuales o perceptivas, y que se hallen comercialmente disponibles,
(79) “Roviraita, Huberto c. Editorial Atlántida S.A?,CNCiv.,
26-2006, Iuris. .
, sala C, noviem-
(80) “Roviralta, Huberto c. Ediciones Paparazzi S.A” CNCiv. ,
o , E (82) “Roviralta, Huberto c. Viale Medios S.A”, CNCom., sala E, marzo 3-2008
bre 25-2005, elDial — AA2FEB.
elDial - AA4857.
(81) “Roviralta, Huberto c. Romano, Miguel NCiv., sala L, agosto 29-2006,
(83) Sanción: 15-08-2007, promulgación 12-09-2007, B.O. de 13-09-2007.
elDial - AA37E0.

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