Escuela de Formación de Profesores de Yoga y Yogaterapia.
Centros de Yoga y Psicología Transpersonal.
Zaragoza.
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JAPA
(I)
A sistematic course in the ancient tantric techniques of Yoga and kriya.
Por Swami Satyananda Saraswati. Bihar School of Yoga, Munger, Bihar. India.
(Traducido por Marta Arroyta Bailo)
JAPA (parte 1)
A mucha gente le corre prisa la experiencia de la meditación. Es
comprensible, si bien ninguna prisa o aspiración dará lugar a la experiencia a
no ser que se calme la astuta y tempestuosa mente. La meditación es un proceso
espontáneo que únicamente puede surgir cuando se ha conducido la mente a
un cierto nivel de armonía y unidireccionalidad. Esto se aplica tanto si la mente
está calmada por corto o largo tiempo. Debe armonizarse. Sin esto la meditación
no puede surgir. Una de las prácticas meditativas más simples, seguras y
sistemáticas se denomina japa. Es un método adecuado para todo el mundo sin
excepción.
La principal preocupación de la mayoría de la gente debería ser afrontar
y agotar conflictos internos y deseos reprimidos. Japa es un método útil para ir
lentamente sacando los aspectos negativos de la parte subconsciente de la
mente con muchas menos probabilidades de que surjan efectos colaterales
desagradables o incómodos. Relaja la escena mental personal, lo que a su vez
puede conducir a la aparición espontánea de la meditación.
Japa es una excelente técnica preparatoria para kriya yoga, pues afina la
mente para que cada uno pueda obtener el máximo de las prácticas. Además,
japa en sí misma es una parte integral de kriya yoga. Por lo tanto, si practicas
japa estarás poniendo unos valiosos cimientos para el futuro.
Japa requiere generalmente el uso de un mala (collar de cuentas).
JAPA (parte 1)
La palabra sánscrita japa significa “rotar”. La práctica se llama así porque
implica la continua rotación de un mala, sincronizada con un mantra.
Generalmente la práctica se realiza durante un número fijado de repeticiones
del mantra, o durante un tiempo prefijado. El canto puede ser en voz alta o en
silencio. Japa puede además definirse como canto rítmico de mantra con
rotación de mala y con conciencia. Para obtener los máximos beneficios se ha de
practicar regularmente.
El Sistema Universal
Japa es probablemente el sistema meditativo más extendido y universal.
Es una parte integral del yoga y del tantra, así como del hinduismo en general.
Muchos escritos tradicionales describen las prácticas y ventajas de japa,
especialmente textos tántricos. Muchos yogis de la antigüedad se representan
practicando japa. Según la tradición Brama, el creador del universo, originó la
creación de todo a través del continuo japa del mantra AUM. Tal es la
importancia de japa en la vida espiritual.
Japa no sólo se limita a India. El sendero budista de Mahayana usa
ampliamente japa con un mala de 108 cuentas más tres cuentas adicionales que
representan el refugio en el Dharma, Buda y la Sangha respectivamente. Los
sistemas más ortodoxos del cristianismo también usan mucho japa. Cualquiera
que haya estado en un monasterio católico romano, convento o colegio, habrá
visto a los monjes o monjas rotando sus rosarios. Quien haya estado en Grecia u
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otros países balcánicos, donde predomina la Iglesia Ortodoxa Griega, sabrá que
casi todos los hombres llevan un rosario con ellos: no importa lo que estén
haciendo, sea caminar, hablar, estar sentados o trabajando, rotan las cuentas del
rosario siempre que les es posible. Si la mayoría de estas personas son
conscientes de la razón del rosario es incierto, pero sin embargo la tradición
continúa. Parece más que posible que este sistema se introdujo para que cada
individuo pudiese practicar japa durante todo el día.
Razones
Para la mayoría de la gente la concentración es imposible, ya que hay
muchas distracciones internas y externas. Durante la práctica meditativa uno es
abrumado por un continuo torrente de parloteo mental interno,
preocupaciones, etc., o, por otra parte, uno es incapaz de romper con los
sonidos del exterior y otras distracciones. Ambas distracciones impiden la
meditación. Por supuesto, la incapacidad para cortar con los sonidos externos es
realmente una consecuencia de la agitación interna; si hay paz interior, se puede
automáticamente cortar con las influencias externas.
Otra trampa en la práctica meditativa es el sueño. Es bastante fácil para
el practicante lograr un poco de relajación, y, como esto es algo extraño,
inmediatamente comienza a sentirse somnoliento y se duerme. Uno debe
relajarse, pero mantenerse completamente despierto. Hemos dicho esto muchas
veces anteriormente, pero lo repetimos porque es una trampa en la que mucha
gente cae. Otra trampa es la concentración forzada. Muchas personas se dan
cuenta de la importancia de la concentración y tratan de forzarla, lo que crea
tensión y no es verdadera concentración. La concentración real surge
naturalmente a través de una mente relajada.
Así que tenemos un dilema:
1. Uno no trata de concentrarse. Esto conduce generalmente a los
riesgos ya mencionados – concretamente sueño, absorción en sonidos
externos, etc., u olvido en el bullicio de los pensamientos de la mente.
2. Se fuerza la concentración en un intento de evitar el sueño o la
tendencia a perderse en el mundo externo o en el proceso del
pensamiento, lo que conduce generalmente a tensión mental.
Los dos enfoques anteriores son incorrectos, y tenderán a alejarnos de la
obtención de los beneficios derivados de la práctica meditativa. La respuesta,
según ya se ha dicho, es no concentrarse, sino permanecer consciente. Japa es un
sistema maravilloso para mantener la consciencia individual. Es más, evita que
el practicante se pierda en el mundo externo o en el mundo interno de los
pensamientos. También ayuda a evitar el sueño o el sopor. Hablemos ahora de
cómo esto se logra.
Durante la práctica de japa, uno ha de hacer dos cosas: recitar el mantra y
rotar las cuentas del mala. Ambos actúan como puntos de referencia para la
consciencia. Tras un breve tiempo de práctica se llega a un ritmo: el movimiento
del mala se sincroniza con el canto. La mente y el cuerpo (una mano) tienen que
hacer algo. Esto evita los obstáculos ya mencionados del siguiente modo:
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1. Sueño. Si se tiende a dormirse, entonces la repetición del mantra y el
movimiento del mala no será rítmico o se detendrá totalmente. Esto tenderá a
provocar el estado de vigilia y, si es necesario, uno puede lavarse la cara con
agua fría. Por supuesto, si se cae totalmente en el sueño profundo, la ruptura
del ritmo no ayudará. Se estará muerto para el mundo. Pero en este caso es
probable que uno esté muy cansado y necesite dormir, así que no pasa nada.
Pero el principal punto para recordar es que el ritmo del mantra y de la rotación
del mala suele ayudar a ser consciente de la somnolencia para así poder
rectificar la situación.
2. Preocuparse por el mundo externo. La rotación del mala y el canto
del mantra ayudarán automáticamente a la introversión. Esto es
particularmente cierto si el mantra se recita con sentimiento e intensidad.
3. Absorción en los procesos mentales internos. Lo importante es no
suprimir los pensamientos. Hay que dejarlos surgir, pero siendo consciente de
ellos. No hay que perderse totalmente en ellos. No hay que identificarse con
ellos. Hay que observarlos como un testigo. Japa es un método excelente para
ser capaz de observar los pensamientos sin perderse completamente en ellos. El
método es el siguiente. Se debe, en cierto modo, abrir la conciencia. Es decir, se
ha de estar simultáneamente atento a todos los pensamientos que
continuamente surjan, así como al mantra y a la rotación del mala. Hay que
dejar que los pensamientos vengan, pero también estar atento a la práctica de
japa. Si comienzas a perderte en tus pensamientos, entonces empezarás a
deterner la rotación del mala, o la rotación del mala y el canto del mantra se
descoordinarán. Sea lo que sea que ocurra, rápidamente te darás cuenta de esta
pérdida de conciencia de japa y de nuevo podrás igualmente abrir tu
conciencia. Debes seguir haciéndolo.
Con el tiempo, si practicas correctamente y por un período suficiente
de tiempo, el propio proceso del pensamiento tenderá a agotarse. La agitación
mental decrece. Hay una transición gradual. La mente se ve inundada por la
repetición del mantra, en lugar de por el bullicio de los pensamientos. La
mente, automáticamente, se calma y se focaliza mejor. La conciencia se verá
absorbida por el mantra y el proceso de japa. Y esto es verdaderamente lo que
se requiere. En este estadio la mente estará muy relajada, no por la supresión
sino por el agotamiento de los pensamientos superficiales y el gradual
desenganche de la propia tendencia a perderse en un ensueño de pensamientos.
Este estado natural de irreflexión combinado con la conciencia es el preludio a
la meditación.
De hecho, el bullir continuo de los procesos mentales es positivo,
especialmente cuando surgen de las capas más profundas de la mente
subconsciente. Son los problemas internos. Mediante la observación podrás
eliminarlos. Pero los pensamientos en los que la mayoría de las personas se
pierden durante las prácticas meditativas tienden a ser pensamientos muy
superficiales. Estos pensamientos han de ser gradualmente borrados a través de
japa, de modo que uno mismo pueda ver más profundamente. Así pues, japa
actúa inicialmente desenganchando sistemáticamente la propia atención de esos
pensamientos superficiales que son meramente una distracción.
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Cuando tu mente se focaliza y te absorbes profundamente, en el
mantra, puede que te veas repentinamente enfrentado a una visión o
pensamiento que surge casi de improviso. Esto representa uno de tus
problemas profundos y es lo que ha de ser limpiado. La sola conciencia lo hará.
Es en este estadio, en el que desciendes bajo los pensamientos superficiales,
cuando estás comenzando a limpiar la mente.
4. Concentración. Surgirá automáticamente una vez que hayas agotado
el continuo bombardeo de tus pensamientos a través de japa. Es decir, la
conciencia conduce a la concentración de la mente. Cuando se han agotado los
pensamientos perturbadores no tendrás más elección que concentrarte. Se
puede decir que casi te verás forzado a concentrarte.
Japa es un método sencillo y efectivo de vencer todas las dificultades
previamente mencionadas. Este es el motivo por el que es un método tan
ampliamente practicado. Proporciona un equilibrio entre la absorción en el
mundo externo y su opuesto, la pérdida total en el mundo de los pensamientos.
Ayuda a atraer la concentración a través de la conciencia. Proporciona un
método para calmar el parloteo de la mente no por la supresión mental, sino
permitiendo que los pensamientos surjan, mientras la conciencia se sujeta al
mantra y a la rotación del mala. Es un método muy sensato, científico. Es una
herramienta útil para aquellas personas a las que les resulta difícil
concentrarse… lo que sucede a la mayoría.
El mala y su uso.
El mala es una parte esencial de la mayoría de las técnicas de japa. Como
ya se ha expuesto, es principalmente una herramienta para mantener la
conciencia. Puede estar hecho de distintos materiales, dependiendo de la
tradición. Los malas que más se usan en yoga están hechos de cuentas de
madera de sándalo, tulsi o rudraksha. El mala que la mayoría de los sadhakas
utilizan actualmente para su japa está hecho de madera de tulsi. También, entre
otros diversos materiales, pueden emplearse cuentas de cristal.
Pueden emplearse malas con distintos números de cuentas. En yoga, el
número habitual es de 108, 54 ó 27. Éste último se denomina sumirni mala y se
usa para la práctica de japa durante las actividades cotidianas. Hablaremos de
esto más tarde. Las cuentas están generalmente ensartadas en un hilo fuerte y
separadas entre sí por un tipo especial de nudo llamado brahma granthi (nudo
de brahma).
Cada mala tiene una cuenta adicional llamada sumeru (cruce o cumbre).
Esta cuenta está fuera del circuito principal del mala, en el punto donde se unen
los dos extremos del mala. La cuenta es una parte esencial del mala. Es un
punto de referencia para que el practicante pueda saber el número de
rotaciones que ha realizado. Es decir, el practicante comienza la práctica de japa
desde el sumeru y procede a rotar rítmicamente el mala, cuenta a cuenta. Hay
una suave circulación y rotación del mala hasta que llega a la obstrucción del
sumeru, lo que inmediatamente dice que se ha completado una ronda del mala.
También tiene otro uso: es muy fácil, como ya se ha explicado, olvidar que se
está realizando japa. La mente vaga, aunque se esté rotando el mala. El mala se
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rota automáticamente, sin conciencia. Cuando los dedos alcanzan el sumeru, la
conciencia vuelve a la práctica que nos ocupa.
Hay un método especial de sostener el mala. Se ha de tomar con la mano
derecha. Se sujeta con un bucle formado por la unión de las puntas de los dedos
pulgar y anular. El dedo corazón se usa para rotar el mala. El índice y el
meñique no se emplean, sino que han de mantenerse alejados del mala.
Se ha de contar el número de veces que se rota el mala, lo que se puede
hacer mentalmente o empleando la mano izquierda del siguiente modo: tras
una rotación del mala, sitúa el dedo pulgar en la línea de la primera articulación
de la base del dedo meñique; tras la segunda rotación, sube el pulgar a la línea
de la segunda articulación; tras la tercera, sitúa el pulgar en la línea superior del
meñique. En la cuarta rotación, pasa el pulgar izquierdo a la primera línea del
dedo anular, etc. De este modo se pueden contar doce rotaciones del mala. Ello
permite dirigir toda la conciencia a la práctica de japa en curso.
Tradicionalmente japa se practica manteniendo la mano derecha delante
del corazón, lo que tiene mucho sentido si se canta el mantra al tiempo del
latido cardiaco, y esto es algo que surge automáticamente casi sin esfuerzo. O lo
hace si se canta un mantra monosilábico como AUM. No es aplicable con
mantras polisilábicos. También, al mantener el mala delante del corazón parece
que se intensifica el sentimiento con el que se recita el mantra. Se dice que el
sentimiento procede del corazón.
Si se prefiere mantener la mano derecha en cualquier otra posición
también es posible. La elección es propia. Según la tradición, también se dice
que el mala usado para japa no se ha de llevar durante el día, y que cuando no
se está empleando para japa ha de ser cuidadosamente envuelto en un trozo de
tela, para evitar cualquier cambio negativo en las vibraciones asociadas al mala.
También se dice incluso que otras personas no deberían ver el mala. Uno puede
adherirse a estas normas si lo desea: de nuevo, la elección depende de cada uno.
¿Qué Mantra?
Hay innumerables mantras. Los más comunes son AUM, KREEM,
HREEM, SHREEM, AIM, DUM, HUM, AUM NAMA SHIVAYA, RAMA,
KRISHNA, DURGA, AUM MANI PADME HUM y muchos más. Los patrones
del sonido de un mantra estimularán un cierto efecto en la naturaleza mental y
psíquica del individuo. Cada mantra tiende a crear (o tal vez sacar sea un
término más adecuado) un símbolo específico desde la propia psique.
Lo ideal es que el mantra se reciba directamente de un guru o persona
con elevada conciencia, como se dice en el Kularnava Tantra:
“Sólo el mantra que se recibe del guru liberará su poder”
(ch. 15:19)
Si has recibido el mantra de este modo a través de una iniciación, habrás
de seguir usándolo en la práctica de japa. Es mejor no cambiarlo excepto por
una muy buena razón. Los siguientes son los motivos más válidos para cambiar
el mantra:
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1. Tu guru te da otro mantra.
2. Habiendo logrado un elevado estado de conciencia, reconoces otro
mantra que es tan irresistible y evidente que sabes, sin ninguna
sombra de duda, que es tu mantra. Esto sucede a veces y se ha de
adoptar el nuevo mantra.
3. Recibes un mantra en un sueño. En este caso es aconsejable consultar
a tu guru para verificar la idoneidad del mantra para tu propio uso.
Es muy sencillo autosugestionarse ideando un mantra, no siendo
definitivamente el mantra correcto.
Si no has recibido un mantra personal de un guru, o si no lo has obtenido
en un intenso destello de introspección, entonces has de usar AUM. También
puedes usar sus equivalentes: AMIN y AMEN. Es un mantra universal y es
adecuado para todo tipo de personas. Es un mantra ideal para la práctica de
japa.
No reveles tu mantra a nadie, ni siquiera AUM.
Los tres tipos de Japa.
Hay tres tipos básicos de japa, definidos del siguiente modo:
1. Baikhari japa (también llamado vachika) es japa audible o articulado.
El mantra se puede entonar tan alto como se desee. Es la forma de japa más
adecuada para principiantes y para aquellas personas cuya mente está muy
inquieta. De hecho, cuando te sientes deprimido, tenso, irritado o infeliz, es uno
de los métodos más efectivos para apaciguar la mente.
Casualmente, baikhari japa es ampliamente practicado en grupos en
todo el mundo. Es muy poderoso. Si el lector ha estado en un ashram y
escuchado a cincuenta personas cantando temprano por la mañana en una sala
de meditación, comprenderá el poder del canto colectivo. Toda la atmósfera
está cargada de vibraciones positivas. En algunos ashrams, baikhari japa se
practica continuamente todos los días. Varias personas se turnan para mantener
el japa resonando en todo el ashram. En el Ashram de Shivananda, sede de la
Divine Life Society, el maha mantra Hare Rama Hare Rama Rama Rama Hare Hare
Hare Krishna Hare Krishna Krishna Krishna Hare Hare no cesa desde 1943.
2. Upanshu es susurro o japa inarticulado. En esta forma de japa, los
labios se mueven, pero no hay un sonido audible externamente. Sólo el
practicante puede oír el mantra. Esta es la etapa que conduce del simple
baikhari japa al más sutil manasik japa. Este modo de práctica es practicado a
menudo por personas que practican largos períodos de japa, quizá diez o doce
horas al día, durante un período fijado de tiempo.
Es particularmente útil es los casos en los que es imposible hacer
baikhari japa para evitar crear alteraciones en el entorno, quizá por miedo a
despertar a los niños por la mañana o por la noche. Si el canto en voz alta de
AUM va a molestar a tu familia o vecinos, practica entonces upanshu japa.
3. Manasik es japa mental. No se emite ningún sonido audible, aunque el
mantra se escucha mentalmente con claridad. Es la más sutil de las tres formas
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de japa. Se ha de practicar cuando la mente está en calma y razonablemente
libre de pensamientos. Si haces manasik japa con una mente agitada, es más
probable que caigas en un agradable sueño o que te pierdas en el proceso del
pensamiento. Si se practica con un estado mental en calma, manasik es el mejor
modo para ahondar profundamente en la mente.
Combinación de las distintas formas.
El practicante no ha de usar sólo un tipo de japa. Puede cambiar de uno a
otro según las circunstancias durante cada programa de práctica. Es una buena
idea comenzar siempre japa con baikhari, esté la mente en calma o tensa. Si tu
mente está tensa, ciertamente deberías entonar el mantra en voz alta hasta que
se calme. El alto sonido vibratorio, en cierto modo, inunda la propia atención y
gradualmente aplaca la mente hasta un estado de razonable tranquilidad. Si
estás en calma, entonces puedes rápidamente cambiar a upanshu o manasik
japa. Baikhari es el mejor para calmar las grandes tensiones mentales, y manasik
es más adecuado para explorar los terrenos más profundos de la mente.
Si estás haciendo manasik japa y la mente está vagando demasiado o
adormeciéndose, debes inmediatamente cambiar a baikhari. Cuando de nuevo
hayas sometido a la mente a un cierto control, puedes de nuevo retornar a
manasik japa.
Como norma general se puede decir lo siguiente: los principiantes y las
personas con la mente en tensión deben practicar principalmente baikhari y un
poco manasik; cuando se progresa en el control de la mente, entonces se ha de
reducir baikhari e incrementar manasik japa.
Pronunciación y velocidad.
El mantra ha de ser recitado rítmicamente y con una clara pronunciación.
Debe ser entonado con sentimiento e intensidad. Se ha de sincronizar con la
rotación del mala. Esto es aplicable si el mantra es entonado en voz alta, en un
susurro o mentalmente. Canta rápidamente si la mente está agitada, lentamente
si la mente está más relajada.
Anushthana.
La palabra sánscrita anushtana significa un voto o promesa de lograr o
llevar a cabo un acto específico. Japa anushthana es ampliamente practicado.
Significa que uno decide hacer japa durante un período de tiempo fijado o
durante un número específico de repeticiones del mantra. Su propósito es
disciplinar al individuo para que de hecho lleve a cabo lo que se propone.
Mucha gente a menudo comienza un proyecto con intensidad e interés, pero
esto rápidamente se desvanece con el tiempo. Así que fracasan en el
cumplimiento de su propósito. Esto también se aplica a japa. El entusiasmo
desaparece y no continúan la práctica. Así pues, este voto es una ayuda para
sobreponerse a esta tendencia letárgica.
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Estos anushthanas son muy populares en India y habitualmente
prescritos a personas con mentes volubles, lo que sucede a la mayoría. Pueden
practicarse durante un día, una semana, un mes, un año o tanto tiempo como
uno decida. La duración, sin embargo, debe ser realista. Se ha de ser sincero.
Tradicionalmente, anushthana se asocia con varias normas:
1. Total silencio o al menos reducción de los propios hábitos oratorios.
2. Cortar los contactos con la familia, amigos y responsabilidades.
3. Restricciones en la dieta.
Hay otras normas, muchas de las cuales no serían prácticas para la
mayoría de las personas, tan ocupadas hoy en día.
Si realmente quieres seguir un anushthana seriamente, te sugerimos que
busques el consejo de un profesor competente a nivel personal que pueda
recomendarte normas acordes a tu naturaleza y circunstancias. Consideramos,
sin embargo, que cada persona puede hacer un voto de practicar una cierta
cantidad de yoga cada día, sea durante media hora o tres horas; y practicar
karma yoga durante todo el día. Este no es un anushthana arduo, pero ayudará
a asegurar que practicas diariamente.
En lo que concierne a japa, puedes tomar la decisión de que cantarás tu
mantra un número específico de veces durante un período deteminado. Por
ejemplo, puedes decidir cantar 100.000 Aums en 50 días. Para hacerlo, habrás de
cantar 2.000 diariamente. Si puedes cantar a un ritmo de un Aum por segundo,
puedes cantar 60 por minuto; así, el tiempo requerido para cantar 2.000 Aums
será 2.000/60, lo que representa 35 minutos diarios. Por supuesto, esto depende
de la longitud de tu mantra, si no empleas Aum, y de la velocidad de tu canto.
O puedes hacer un voto de cantar 1080 Aums, o cualquier otro mantra, cada
día. Esto serían 10 rotaciones de un mala de 108 cuentas. O puedes hacer el
propósito de completar 50.000 mantras, cantando una hora diaria, durante tanto
tiempo como ello requiera. Hay muchas posibilidades y combinaciones. Debes
decidir una posibilidad adecuada para ti.
Este método de anushthana es excelente para limpiar y calmar la mente.
Recomendamos anushthana en combinación con japa, pero no debes pensar que
es absolutamente esencial. Si no quieres comprometerte a un voto, puedes de
todos modos hacer japa regular u ocasionalmente. También reportará
beneficios.
Posición sentada.
Puede usarse cualquier cómoda postura sentada de meditación para
japa. Tradicionalmente se dice que deberías sentarte mirando al norte o al este.
Técnica.
Hay un inmenso número de variantes de japa. No trataremos de darlas
todas, meramente unas pocas representativas que consideramos
particularmente útiles y efectivas. Los métodos necesitan poca explicación,
dado que son muy simples y ya hemos descrito muchos detalles esenciales.
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Método 1: vak shuddhi
Adopta la posición sentada.
Mantén tu columna y cabeza erectas pero sin tensión.
Se consciente de tu cuerpo; siente lo inmóvil y relajado que está.
No tengas prisa.
Trata de imaginar que estás libre de preocupaciones, o al menos que
pueden ser dejadas en suspenso mientras dure la práctica.
Comienza entonces a repetir tu mantra y a rotar tu mala, comenzando
por el sumeru.
Mueve cada cuenta sincronizándola con la repetición del mantra.
Se consciente del mantra y de la rotación del mala, mientras observas
simultáneamente los pensamientos que emergen.
No rechaces ningún pensamiento; déjalos surgir, pero se consciente.
Todo lo que has de hacer es observar el proceso de la mente mientras
simultáneamente permaneces en contacto con la práctica de japa, el mantra y el
movimiento del mala.
Lo mismo se aplica a las alteraciones externas: se consciente de ellas,
pero mantén la conciencia del mantra y del mala.
Continúa de este modo hasta que regreses al sumeru.
No cruces el sumeru, sino invierte la dirección girando el mala 180
grados con los dedos.
Continúa la práctica.
Muchas ideas o distracciones emergerán: déjalas, pues es la naturaleza
de la mente tempestuosa. Simplemente permanece como un testigo.
Tras algún tiempo los pensamientos lentamente disminuirán.
Tu concentración inmediatamente se incrementará.
Si profundizas más, pueden aparecer visiones.
Se consciente de ellas.
Déjalas emerger, pero obsérvalas.
Sigue de este modo durante el tiempo que hayas asignado a la práctica.
Asegúrate de que sigues contando el número de rotaciones del mala.
Al final, observa chidakasha durante un breve tiempo.
Método 2: pulse (pulsación, pulso) japa
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Hay varios tipos de pulse japa. Se practica junto con manasik (mental)
japa. El método es básicamente como el 1, excepto que el mantra y la rotación
del mala se sincronizan con el pulso o con el latido del corazón.
Los lugares más idóneos para sentir el pulso son:
1. El punto central entre las cejas.
2. El corazón.
3. La garganta.
4. El ombligo.
Puedes elegir cualquier otro sitio, pero ha de ser uno en el que el pulso se
sienta claramente.
Recomendamos especialmente la conciencia del pulso con manasik japa
tras un tiempo de baikhari japa, pues ello parece intensificar la claridad del
pulso. Asimismo, recomendamos especialmente la conciencia del punto central
entre las cejas (trikuti).
Conciencia.
Puedes practicar japa en cualquier momento y en cualquier lugar. Sin
embargo, para disciplinar la mente, es mejor practicar en un horario regular
todos los días. Los mejores momentos son temprano por la mañana y por la
noche antes de dormir.
Japa también se puede practicar como técnica preparatoria antes de
hacer otras técnicas de meditación. Ello calmará la mente para que se pueda
obtener el máximo de la práctica final.
Beneficios.
Japa proporciona los mismos beneficios que todas las demás prácticas
meditativas. Calma la mente turbulenta y ayuda a expulsar complejos, neurosis,
etc. Lo hace lentamente, sin perturbar la propia vida. Japa carga la mente con
vibraciones sonoras positivas, lo que es una maravillosa terapia incluso para la
mente más perturbada. Proporciona unidireccionalidad de la mente, sin que
haya que recurrir a la concentración forzada. Ayuda a liberar las increíbles
facultades dormidas y el poder que es inherente a todos nosotros. Finalmente,
conduce a la meditación.
Normas generales y sugerencias.
Para clarificar, resumimos los puntos básicos de japa que se han
expuesto:
1. Emplea un mantra que te haya sido dado por tu guru. Si no tienes un
mantra personal, utiliza el mantra universal AUM.
2. Rota el mala con el dedo corazón, utilizando el pulgar y el anular
para sujetarlo. Emplea la mano derecha.
3. No cruces el sumeru al rotar las cuentas: gira el mala para rotarlo en
dirección opuesta.
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4. Relaja tu mente y tu cuerpo, pero no te duermas.
5. No te concentres. Mantente consciente. En concentración, uno retira
la conciencia de todo hacia un punto. Cuando se aplica la conciencia, se presta
atención no sólo a un punto, sino a todos los pensamientos que emergen. No se
ha de luchar con la mente, sino lentamente domarla siendo testigo de toda
actividad.
6. Si es necesario, alterna la práctica entre baikhari, upanshu y manasik
japa. Si la mente está inquieta, cíñete a baikhari; si esta en calma haz manasik. Si
la mente vaga demasiado haciendo manasik, entonces cambia a baikhari.
7. Pronuncia tu mantra clara y rítmicamente. Si la mente empieza a
vagar puedes incrementar la velocidad.
8. No reveles a nadie tu mantra.
9. Trata de practicar japa regularmente según un anushthana.
10. Reflexiona acerca del significado del mantra siempre que dispongas
de tiempo para ello.
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