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Historia de La Enfermería en La Salud Mental

La historia de la enfermería en la salud mental ha evolucionado desde considerar la enfermedad mental como posesión demoníaca en la Antigüedad y Edad Media, hasta un enfoque más científico y humano en los últimos siglos. Figuras como Pinel, Esquirol y Kraepelin sentaron las bases para el establecimiento de la psiquiatría como una disciplina médica, al tiempo que Freud desarrolló teorías psicoanalíticas. En el siglo XX, los avances en psicofarmacología y bioquímica, j

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Historia de La Enfermería en La Salud Mental

La historia de la enfermería en la salud mental ha evolucionado desde considerar la enfermedad mental como posesión demoníaca en la Antigüedad y Edad Media, hasta un enfoque más científico y humano en los últimos siglos. Figuras como Pinel, Esquirol y Kraepelin sentaron las bases para el establecimiento de la psiquiatría como una disciplina médica, al tiempo que Freud desarrolló teorías psicoanalíticas. En el siglo XX, los avances en psicofarmacología y bioquímica, j

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Historia de la enfermería en la salud mental

OBJETIVOS
Adquirir los conocimientos elementales sobre la evolución histórIca de la
psiquiatría y la enfermería psiquiátrica, especialmente los referidos a:

• La enfermedad mental en la Antigüedad.


• La enfermedad mental según Hipócrates, Asclepíades, Areteo y
• Galeno. La enfermedad mental en la Edad Media.
• Progreso de la psiquiatría con Weyer, Pinel, Esquirol, Kraepelin y
• Freud. La psiquiatría en el siglo XX.
• La enfermería psiquiátrica en EEUU.
• La enfermería psiquiátrica en
• Europa. La enfermería psiquiátrica
en España.
1.1. Historia de la psiquiatría
Al estudiar la forma en que el hombre de cada época se ha enfrentado al problema de la
enfermedad mental, se observa que la respuesta estaba en gran parte determinada por la
cultura propia del momento histórico (cuadro 1.1).

CUADRO 1.1
Historia de la psiquiatría

ANTIGÜEDAD La enfermedad es algo mágico.


HIPÓCRATES (460-317 a. C.) Toda enfermedad tiene una causa
biológica (teoría de los humores).
ASCLEPÍADES (124-40 a. C.) La enfermedad mental es causada por
trastornos emocionales.
ARETEO (30-90 d. C.) El trastorno mental es una exageración
cuantitativa del proceso normal.
GALENO (130-200 d. C.) Los trastornos mentales tienen un origen
cerebral.
EDAD MEDIA La enfermedad mental se considera
posesión diabólica. Se crean los primeros
nosocomios.
JOHANN WEYER (1515-1558) Los enfermos mentales son competencia
de los médicos.
P. PINEL (1745-1826) Sienta las bases de la psiquiatría
científica.
ESQUIROL (1772-1840) Funda la escuela de psiquiatría más
importante del siglo XIX.
E. KRAEPElIN (1856-1928) Desarrolla un sistema de clasificación
descriptiva de trastornos psiquiátricos.
Gran auge de la psiquiatría germánica.
S. FREUD (1856-1939) Creador de la teoría psicoanalítica.
SIGLO XX Avances en psicofarmacología y
bioquímica.

1.1.1. La psiquiatría en la Antigüedad

El hombre primitivo y las civilizaciones antiguas contemplaron la enfermedad


como algo mágico o mitológico. La creencia más generalizada fue la de que el trastorno
se debía a una posesión demoníaca como castigo de los dioses al incumplimiento de sus
mandamientos. Pero en otras ocasiones se consideró que el paciente estaba poseído por
espíritus sagrados y que, por esta razón, los dioses podían ser honrados a través de él.
El planteamiento terapéutico, según dominase una u otra creencia, resultaba claro.
En el primer caso se intentaba aplacar a los dioses con plegarias y se realizaban
encantamientos; pero si esto resultaba insuficiente se torturaba a la persona afectada y se
la sometía a privaciones, con el fin de convertirla en un mal receptor de dichos espíritus
o para conseguir expulsarlos de su cuerpo. En algunas sociedades se llegó incluso a
utilizar la técnica de la trepanación cerebral para que, a través del orificio practicado,
pudieran escapar los demonios. De la segunda actitud, en cambio, se derivaron incluso
posturas positivas a la comprensión de la enfermedad. Así, los griegos construyeron
templos al dios Asclepio en los que el médico-sacerdote realizaba rogativas y
ceremoniales, y donde el enfermo era confortado, bien alimentado y sometido a baños y
masajes mientras escuchaba una música armónica.
Hasta el siglo V a. C. no encontraremos avances que consigan superar las
supersticiones y la medicina de los templos. Es entonces cuando Hipócrates (460317 a.
C.) expresa la noción recogida en el Corpus Hipocraticum de que sólo había una causa
biológica de las enfermedades y que los tipos temperamentales estaban basados en una
mezcla de los humores corporales. Más tarde, en la Roma antigua, se aprecia una actitud
humanística: Asclepíades (124-40 a. C.) consideró que las anomalías mentales eran el
resultado de los trastornos emocionales; Are-teo (30-90 d. C.) estableció la noción de
que el trastorno mental era una exageración cuantitativa del proceso normal; Sorano
(93-138
d. C.) realizó descripciones precisas de estas enfermedades, y Galeno (130-200 d. C.)
consideró que los trastornos mentales tenían un origen cerebral.

1.1.2. La psiquiatría en la Edad Media y el Renacimiento

Con el inicio de la Edad Media desaparece esta incipiente actitud científica ante la
enfermedad mental, que pasa a ser considerada de nuevo como posesión diabólica: la
superstición, la demonología y el exorcismo vuelven a ser esgrimidos en toda su
amplitud. Solamente en los países árabes permanecieron activos los aspectos humanos y
naturalistas del pensamiento hipocrático. En Europa los clérigos fueron los encargados
del cuidado de los enfermos, y precisamente por ese sentido demoníaco que se tenía de
la enfermedad mental se practicaron "terapéuticas" brutales y punitivas (tortura,
hogueras…).
Sin embargo, también durante esta época se aprecian nuevos intentos de tratar más
humanísticamente al enfermo mental; así, se crean los primeros nosocomios, llamados
"hospitales de inocentes y orates" o "casas de locos", como vulgarmente se conocieron.
La amplia labor realizada en Valencia por fray Gelabert Jofre cristalizó en la fundación
del primer nosocomio del mundo en 1409, el llamado "Hospital de ignocents, folls e
orats" (inocentes, locos y orates). Muy pronto el ejemplo cundiría en los diversos reinos
peninsulares, como Zaragoza (1425), Sevilla (1436), Toledo (1483) y Valladolid (1489):
un capítulo brillante del pasado de la tradición hospitalaria peninsular. En Londres, el
Bethlem Hospital es utilizado desde 1547 para el tratamiento de los enfermos mentales.
Pero es Johann Weyer (1515-1588) quien realizará una gran crítica de la demonología.
No sólo ataca las argumentaciones supranaturales, sino que describe diversos cuadros
psiquiátricos y reconoce la importancia que sobre ellos tienen las vivencias de la infancia
y el ambiente. Con Weyer el enfermo pasa de ser competencia de los clérigos a serlo de
los médicos.

1.1.3. Los precursores de lo psiquiotrío actuol

Aún tendrían que transcurrir dos siglos para que el francés P. Pinel (1745-1826)
sentara las bases para el establecimiento de una psiquiatría científica al transformar el
asilo parisino de Bicêtre, donde los enfermos permanecían encadenados, en un auténtico
hospital psiquiátrico en el que el enfermo era estudiado a través de una observación
clínica rigurosa (método experimental). Su discípulo y sucesor Esquirol (1772-1840)
continuó las reformas sobre los cuidados hospitalarios del enfermo mental y fundó la
escuela psiquiátrica más importante del siglo XIX, en la que figuraban Baillager, Bayle,
Fabret, Moreau, Guislain, entre otros.
En la segunda mitad del siglo XIX se aprecia un auge extraordinario de la
psiquiatría germana, que comienza con Griesinger (1817-1868) y Kahlbaum
(182818799). Pero fue especialmente E. Kraepelin (1856-1928) quien, entre otras cosas,
desarrolló un sistema de clasificación descriptiva sistematizada de los trastornos
psiquiátricos, que fue ampliamente aceptado. Su libro Tratado de Psiquiatría, aparecido
en 1883, influye aún (después de ocho ediciones) en el pensamiento contemporáneo. En
su intento de comprender la enfermedad mental a través de la psiquiatría comparada, el
pensamiento de Kraepelin constituye uno de los pilares sobre los que se basa la
psiquiatría actual. Otro de estos pilares es la concepción dinámica del enfermar psíquico,
iniciada por S. Freud (1856-1939) con el desarrollo de su teoría psicoanalítica. Este
psiquiatra austríaco y sus principales discípulos, C. G. Jung (1875-1961), A. Adler
(1870-1937), H. S. Sullivan (1892-1949), junto con los representantes de la
fenomenología psiquiátrica, como Jaspers, Min-kowsky, V. Gebsattel, etc., constituyen
un progreso de excepcional importancia para el conjunto de la psiquiatría.
Estas últimas tendencias históricas han prolongado su acción en el curso de este
siglo, cuyos progresos técnicos, sobre todo en el campo de la farmacología y la
bioquímica, han aportado nuevas terapéuticas somáticas. Ello, unido al rápido desarrollo
de las nuevas ciencias, como la psicología, la sociología o la antropología, ha hecho que
el antiguo aislamiento de la psiquiatría, tanto en la práctica hospitalaria como en el
tratamiento extrahospitalario, haya disminuido para ceder el paso a una mayor
colaboración y comunicación con el resto de la medicina y otras especialidades, al igual
que con la sociedad.
El centro de interés de la psicopatología es el hecho psiquiátrico entendido en un
sentido amplio, donde no sólo el síntoma es objeto de estudio sino que sus horizontes
son más ambiciosos. Su cuerpo de doctrina integra los conocimientos procedentes de la
relación dialéctica sujeto-objeto: personalidad, conducta patológica, estructura familiar,
perimundo social, etc. Desde esta amplia perspectiva, donde se acoge todo el saber que
se extiende desde lo más orgánico-biológico a lo estrictamente psíquico, la
psicopatología intenta extraer conclusiones válidas para estructurarse como ciencia.
La psiquiatría es la ciencia de las manifestaciones, de la etiología y de la
patogenia de las enfermedades mentales, de su prevención, de su tratamiento y de la
organización de la asistencia médica. La psiquiatría es una parte de la medicina, una
disciplina médica. Se divide en psiquiatría general (psicopatología general), que estudia
las leyes fundamentales de la aparición y del desarrollo de los trastornos de la actividad
psíquica comunes a numerosas enfermedades mentales, las cuestiones generales de la
etiología y de la patogenia, la naturaleza de los procesos psicopatológicos típicos, sus
causas, los principios de clasificación, los problemas de la rehabilitación y los métodos
de investigación, y por otro lado la nosología psiquiátrica, que estudia las enfermedades
mentales por separado (Ker-bikov y cols., 1968).
Parece evidente que la psiquiatría ha estado hasta la actualidad incluida en la
medicina, ya que su objeto es el hombre enfermo psíquicamente, pero ocupando un
apartado peculiar de ella puesto que es, a la vez, una ciencia natural y humana, en
función de la génesis heterogénea del hecho psíquico morboso, cuyas relaciones de
causalidad hay que buscarlas dentro de una amplia gama de variables biopsico-sociales.
De lo anteriormente expuesto se desprende que la psiquiatría tiene estrecha
relación con la patología médica general, la neurología, la psicología y la sociología.
Todas ellas se diferencian claramente de la psiquiatría, pero todas, a su vez, mantienen
importantes conexiones con el cuerpo doctrinal de la misma, compuesto por modelos
psicopatológicos de muy diversa naturaleza. La patología médica y la neurología son el
fundamento del modelo orgánico, la psicología propicia los modelos conductistas e
intrapsíquico, y la sociología, por su parte, es la base del modelo sociológico. De esta
forma, a partir de los conocimientos que proceden de estas ciencias, la psiquiatría va
acrisolándose como rama del saber científico.

1.2. Historia de la enfermería psiquiátrica

ESTADOS UNIDOS
Durante el siglo pasado la enfermería psiquiátrica evolucionó en EEUU hasta
conseguir su reconocimiento como área especializada de la labor asistencial. En 1872, el
New England Hospital para mujeres y niños estableció la primera escuela de enseñanza
de enfermeras, basada en el sistema Nightingale. Fue aquí donde se desarrolló la
enfermería psiquiátrica en EEUU. Linda Richards, la primera enfermera graduada del
curso anual, ayudó de forma importante al establecimiento de doce escuelas de
enseñanza en EEUU. Cuatro de estas escuelas se establecieron en hospitales para
enfermos mentales, ya que como ella decía: "Los enfermos mentales tienen el mismo
derecho que los de padecimientos físicos a tener una adecuada atención de enfermería".
En 1882, el McLean Asylum de Waverly, Massachusetts, abrió la primera escuela
en un hospital de enfermos mentales. En 1886, se afilió al Massachusetts General
Hospital para impartir enseñanza de enfermería general. Sin embargo, las escuelas
establecidas por hospitales generales no contemplaban la enseñanza de enfermería
psiquiátrica. La construcción de hospitales generales aumentaba, pero casi ninguno
admitía pacientes psiquiátricos. Linda Richards, junto con otras iniciadoras de la
enfermería en EEUU, continuó enfatizando la importancia de recibir formación en el
tratamiento de enfermos mentales.
En 1903, se aprobó la primera ley para la práctica de la enfermería, que estableció
normas aceptadas por el Estado para capacitar y autorizar licencias para enfermeras. A
los hospitales psiquiátricos privados y estatales que tenían escuelas de enseñanza de
"enfermeras mentales" se les exigió la afiliación a las escuelas de capacitación médica,
quirúrgica, obstétrica y pediátrica para calificar a las alumnas en todas las áreas y, por
consiguiente, otorgar la licenciatura de enfermera titulada.
En 1915, la Asociación Norteamericana de Enfermeras, con apoyo financiero del
Comité Nacional para la Higiene Mental, realizó un estudio de las 41 escuelas de EEUU
adscritas a hospitales de enfermos mentales. En esa época, Linda Richards reiteró su
convicción acerca de la necesidad e importancia de capacitar a todas las enfermeras en la
rama psiquiátrica: "… con frecuencia un curso en un hospital del Estado ayuda a la
formación de una alumna de enfermería de una manera asombrosa. Ésta debe poseer
tacto y mucha paciencia… cualidades que deben cultivarse para cuidar a un enfermo
mental".
Isabel Hampton Robb, directora de la escuela de enfermería John Hopkins
Hospital de Baltimore (Maryland) y otras personalidades del sector continuaron
insistiendo en la necesidad de poner más atención al cuidado del paciente psiquiátrico
mediante la enfermería.
La participación de EEUU en la Primera Guerra Mundial, en 1917, sirvió para
detectar la escasez de enfermeras capacitadas para trabajar con pacientes psiquiátricos.
Al Bloomingdale Hospital y a la unidad psiquiátrica del New York Hospital se les
reconoce haber realizado "un servicio leal" al preparar enfermeras para que trabajaran
con eficiencia con las víctimas de la guerra.
En 1930 aumentaron los esfuerzos de colaboración entre las organizaciones de
enfermería y psiquiatría. En 1933, el Dr. Alfred P. Noyes, al hablar en una sesión
dedicada a la enfermería psiquiátrica durante la Convención de la Liga Nacional de
Educación de Enfermería, predijo un "futuro brillante para la enfermería psiquiátrica".
La intervención de EEUU en la Segunda Guerra Mundial, en 1941, aumentó la
necesidad de una educación sobre los principios de salud mental y enfermería
psiquiátrica. El número y calidad de las víctimas de los estragos de la guerra obligó a las
enfermeras psiquiátricas a realizar un esfuerzo máximo como parte de un deber militar.
El número de escuelas de enfermería que incluían la enfermería psiquiátrica en el
currículum básico aumentó considerablemente.
La experiencia de la Segunda Guerra Mundial confirmó la necesidad y
conveniencia de elaborar un plan concertado y masivo, debido al sufrimiento humano
ocasionado por las enfermedades mentales. Se pidió con insistencia al Congreso para que
actuara tanto en favor de los profesionales de la salud como de los ciudadanos. En 1946,
el primer Congreso de la postguerra aprobó la Ley Nacional de Salud Mental, que
estipulaba el establecimiento del National Institute of Mental Health (Instituto Nacional
de Salud Mental) para que implementara los programas autorizados por dicha Ley.
El libro de Hildegarde Peplau, Interpersonal Relation in Nursing, publicado en
1952, causó un profundo impacto en la dirección y el contenido de la enseñanza de
enfermería psiquiátrica y salud mental, y proporcionó un marco teórico para la práctica e
investigación en este campo.
En noviembre de 1982, las enfermeras norteamericanas organizaron la celebración
del "Centenario de Gala" para conmemorar el centésimo aniversario de la primera
capacitación formal en enfermería psiquiátrica en EEUU.

EUROPA
En la mayoría de los países europeos se dan varias categorías profesionales que
suponen, lógicamente, una formación con diferentes grados y niveles. Para el personal
enfermero de más alta calificación existen dos fórmulas, según su esquema de
formación: un título polivalente y una posterior especialización en psiquiatría, como es el
caso de Bélgica, Italia y Noruega; o bien directamente un título de especializado, como
es el caso de Inglaterra, Alemania y Portugal.
En Francia, hasta 1958 no existía una verdadera planificación de la enseñanza de
la enfermería psiquiátrica, y cada hospital psiquiátrico formaba su personal según sus
propios criterios, dándose por tanto una gran variedad de niveles. Sin embargo, ya a
partir de las leyes sociales de 1936, el personal cuidador pudo desarraigarse de la
tradición de tener carácter de guardián más que de terapeuta, y tuvo un mayor acceso a
una competencia profesional. No obstante, hasta 1958, se puede decir que la situación
del personal de los hospitales psiquiátricos era equiparable, en la mayoría de los casos, a
los actuales auxiliares psiquiátricos españoles. Con los decretos de 1956 y 1958 cambia
la normativa de la enfermería psiquiátrica y en 1970 se modifican de manera notable
determinados aspectos de la enseñanza.
Otro planteamiento de interés en relación a la formación en enfermería
psiquiátrica es el de Gran Bretaña. En general, la enfermería inglesa goza de una gran
capacidad de autonomía propia. Existe un órgano central, el General Nursing Council,
que marca las líneas generales a seguir en cuanto a docencia y organización. Los órganos
regionales y locales desarrollan esas líneas en función de sus necesidades y recursos. Por
otra parte, todo el sistema está dotado de una gran flexibilidad y dinamicidad.
La enseñanza de enfermería psiquiátrica en Gran Bretaña está montada,
prácticamente, sobre unas bases generales muy coherentes que, dado su interés, se
resumen a continuación:

– El plan de estudios hace hincapié en la relación entre la salud mental y la


enfermedad mental.
– La base del currículum es el estudio de las relaciones humanas.
– Se procura que el estudiante sea capaz de adaptarse inteligentemente a los
cambios de circunstancias.
– Se pone mayor énfasis en las ciencias relacionadas con la conducta humana.
– Se ofrece una formación básica pero dándose a entender que el aprendizaje
debe continuar.
– Se tiende a despertar el interés del estudiante hacia los problemas de la
psicología, psiquiatría, sociología, etc.

ESPAÑA
Los primeros antecedentes de la enfermería psiquiátrica en España hay que
buscarlos en la Hermandad del Hospicio de pobres mendigos del Ave María y San
Fernando, Rey de España, en Madrid en el año 1675, que hace alusión en sus estatutos a
que los "enfermeros" que recibieran a los locos deberían remitirlos al Hospital que había
para ellos en la Corte, dada su peligrosidad.
En las Constituciones del Hospital Real de Granada de 1593, versión actualizada
de aquellas que dejaron los Reyes Católicos, y en las reformadas el 24 de noviembre de
1632 por Felipe II se recoge en el artículo 3 que los "visitadores" han de nombrar
"loquero".
En 1547 San Juan de Dios (con quien se inicia la enfermería juandediana), estando
como enfermero en el Hospital Real, relataba como "unos hombres honrados sacaban del
tumulto del pueblo a un ciudadano y lo llevaban al Hospital Real, que era el lugar donde
recogían y curaban los locos de la ciudad".
En 1684 en el Hospital San Juan de Dios de Cádiz se lee como el Hospital
"mantendrá abiertas las puertas día y noche para toda clase de heridos de ambos sexos,
recibirá a forasteros, a los extravíos de razón…".
Dando un gran salto en el tiempo, habrá que esperar hasta 1915 para que se cree el
Ministerio de Instrucción Pública: Inspección Médico-Escolar y Patronato Nacional de
Anormales.
Actualmente, la carencia de personal de enfermería con suficientes conocimientos
psiquiátricos así como la falta de enfermería psiquiátrica debidamente cualificada
constituyen, sin duda, uno de los problemas más graves de la asistencia psiquiátrica en
España.
La viabilidad de un desarrollo de la asistencia psiquiátrica depende, en gran parte,
de poder contar con el suficiente personal cualificado para poder asumir las diferentes
funciones asistenciales dentro de esta área de la sanidad. El futuro de la psiquiatría en
España no depende tanto de la existencia de buenos y numerosos
psiquiatras, cuanto de que se disponga del suficiente personal en todas las
áreas de la asistencia: enfermería, asistencia social, terapia ocupacional,
socioterapia, etc. Se puede afirmar que no existe en España una auténtica
asistencia psiquiátrica o, si se quiere, la que hay establece una imagen
deformada de lo que dicha asistencia debería ser.
En España no existe un cuerpo de enfermería psiquiátrica unificado y
homogéneo. En la práctica cada centro resuelve sus problemas de
enfermería de forma autónoma y recurriendo a las posibilidades que se le
ofrecen y que son muy variables. Por otra parte, no hay prácticamente
profesionales de la enfermería psiquiátrica que trabajen en la comunidad ni
en ningún otro campo que no sean los centros psiquiátricos de
hospitalización.
Dentro de la práctica psiquiátrica, se pueden reconocer cinco grupos
con funciones propias de la enfermería psiquiátrica: los cuidadores, los
auxiliares psiquiátricos diplomados, los miembros de las órdenes religiosas,
los ayudantes técnicos sanitarios y diplomados en enfermería generales y
los ayudantes técnicos sanitarios y diplomados en enfermería
especializados en psiquiatría.
En el año 1967 se crea en España la especialización en psiquiatría
para ATS generales. El primer curso organizado con carácter de oficialidad
por parte de la Dirección General de Sanidad se hizo en el Departamento
de Psiquiatría de la Universidad de Navarra. Posteriormente, por Decreto
3.193/1970 de 22 de octubre, se crearon las Escuelas de Especialización
de Madrid, Barcelona, Sevilla y Valladolid (1978), que desaparecieron
por decreto en 1986, sin que desde entonces exista posibilidad de
especialización en enfermería psiquiátrica.
En la práctica, apenas hay enfermeros especializados que ocupen
puestos de trabajo en centros psiquiátricos. Las causas de dicho fenómeno
pueden ser múltiples, pero una de las principales es el no reconocimiento
por parte del INSALUD de la especialidad de psiquiatría para el personal
de enfermería.
La situación actual de la psiquiatría en España es especialmente
crítica y la enfermería psiquiátrica no hace más que reflejarla. La creación
y puesta en marcha de nuevos servicios de psiquiatría está absolutamente
condicionada por el hecho de contar con el suficiente número de personal
cualificado de enfermería. La formación de este personal de enfermería
habrá de ser coherente con la orientación que se dé a la asistencia y a los
equipos asistenciales que se creen y parece claro que dicha orientación
estará basada en una psiquiatría de equipo y en un trabajo tanto
intrahospitalario como extrahospitalario.

CUADRO 1.2
Historia de la enfermería psiquiátrica
EEUU • 1882: Primera escuela de
enfermería psiquiátrica en el
McLean Hospital de Waverly.
• 1940-1960: Verdadero progreso
debido
a:
– 1946: Ley nacional de salud
mental.
– 1950: Introducción de fármacos
psicotropos.
EUROPA • En Francia, hasta 1958 no existe
una verdadera planificación de la
enseñanza de enfermería
psiquiátrica, que sufre importantes
cambios en 1970.
• En Gran Bretaña, la enfermería goza
de gran autonomía y flexibilidad a
nivel regional y local, dentro del
marco general establecido por el
órgano central.
• En la actualidad, existen dos fórmulas
en la mayor parte de Europa:
– Título polivalente y posterior
especialización.
– Título especializado de entrada.
ESPAÑA • Primeros antecedentes de la
enfermería psiquiátrica en la Edad
Moderna.
• 1967: Se crea la especialización en
psiquiatría para ATS generales.
• 1970: Se crea por decreto las escuelas
de especialización.
• 1978: Se crea la Escuela de ATS
Psiquiátricos de Valladolid.
• 1986: Desaparecen por decreto las
escuelas de especialización.
• Actualmente no existe posibilidad de
especialización en enfermería
psiquiátrica.

1.3. Situación actual de la enfermería psiquiátrica


Según Matheney y otros colaboradores (1971) la enfermería
psiquiátrica sería la atención brindada a pacientes buscando el
tratamiento y la rehabilitación de trastornos
psiquiátricos. En esa tarea, la función del profesional de enfermería no
difiere en esencia de la que desarrolla en otros campos clínicos, si bien la
única diferencia es su orientación primaria, dirigida a las relaciones
interpersonales entre enfermero y paciente, y grupos de pacientes.
El campo de la salud e higiene mentales tiene como finalidad la
prevención primaria y secundaria de la enfermedad mental. La prevención
primaria entraña buscar ante todo la salud mental, y la secundaria, el
diagnóstico y el tratamiento tempranos de la enfermedad mental. Una cosa
es indudable: el campo de la enfermería en la higiene mental es amplio y
con perspectivas de futuro.
Coincidimos con Irving (1975) en que la enfermería psiquiátrica es
diferente de todas las demás clases de enfermería, aunque similar a ellas.
Algunos consideran la enfermería psiquiátrica como la base, el núcleo, el
mismo arte de la enfermería. Otros juzgan la enfermería psiquiátrica como
estrictamente limitada al cuidado de pacientes diagnosticados como
enfermos mentales. En cualquier caso, la enfermería psiquiátrica no es un
claro conjunto de procedimientos o rituales que terminan con una cura.
Más bien es una ardua, personal y humana lucha por la salud.
La enfermería psiquiátrica es un proceso de relación humana que
pone en conexión a dos personas, una de ellas el profesional de enfermería
y la otra el paciente, y su relación es la suma de sus acciones mutuas. El
motivo principal de su relación es ayudar al paciente a encontrar una mayor
satisfacción de sus necesidades básicas y formas más eficaces de
comportamiento para lograr dicha satisfacción, en otras palabras ayudar al
paciente a obtener más éxito en la vida. Además es responsabilidad del
profesional de enfermería establecer, mantener y concluir tal relación. Que
la relación sea o no terapéutica, útil o aun saludable puede medirse muy
sencillamente por la sensación de bienestar que experimenta el paciente
como resultado de ella.
La asistencia de enfermería psiquiátrica eficaz requiere que el
profesional logre los conocimientos, la comprensión y la destreza
necesarios para poder observar, analizar y responder terapéuticamente a las
necesidades del paciente. Debe dedicar un esfuerzo continuo a mejorar su
conciencia de sí mismo, sus percepciones del mundo que le rodea y las
relaciones sensitivas con otras personas. No es algo que le llegue de forma
natural o automática; requiere mucho trabajo, práctica, evaluación sobre la
marcha y continuo aprendizaje. Exige valor, humildad y fuerza para tolerar
el fracaso y la frustración inevitables que acompañan al servicio prestado a
otras personas. Al mismo tiempo, requiere suficientes fuentes de
satisfacción para mantener su estado de salud y su sentido de seguridad.
Pero el conocimiento de que ha ayudado a hacer más tolerable, cómoda o
venturosa la vida de otra persona hace que su esfuerzo sea valioso.

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