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Informatica Administrativa Mon Diaz

Este documento describe la celebración del Día de Muertos en México. Explica que se originó en las culturas prehispánicas como una forma de rendir tributo a los muertos y guiar sus almas al Mictlán. Con la llegada de los españoles se fusionó con las tradiciones católicas. Actualmente, las familias mexicanas honran a sus difuntos con ofrendas y altares el 1 y 2 de noviembre. La UNESCO declaró esta celebración Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
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Este documento describe la celebración del Día de Muertos en México. Explica que se originó en las culturas prehispánicas como una forma de rendir tributo a los muertos y guiar sus almas al Mictlán. Con la llegada de los españoles se fusionó con las tradiciones católicas. Actualmente, las familias mexicanas honran a sus difuntos con ofrendas y altares el 1 y 2 de noviembre. La UNESCO declaró esta celebración Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
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UNIVERSIDAD TECNOLOGICA DE LA COSTA GRANDE DE GUERRERO

INFORMATICA ADMINISTRATIVA

UNIDAD 1 Y 2:
HARDWARE Y SOFTWARE
PROCESADOR DE TEXTO

MONSERRATH GUADALUPE DELOYA DIAZ

ING. JOSE ANGEL MARTINEZ RODRIGUEZ

04-SEP-2023
INTRODUCCION

DIA DE MUERTOS PATRIMONIO CULTURAL INMATERIAL DE LA


HUMANIDAD

"Decían los antiguos que cuando morían, los hombres no perecían, sino que de
nuevo comenzaban a vivir, casi despertando de un sueño, y se volvían en
espíritus o dioses... Y cuando alguno se moría, de él solían decir que ya era
téotl..."

-Fray Bernardino de Sahagún

El primero y segundo día del mes de noviembre se celebra el Día de los Muertos
en las comunidades indígenas mexicanas, esta conmemoración comenzó a formar
parte de la lista del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO
(Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura),
a partir del 07 de noviembre de 2003, la cual busca que sus actores tengan clara
conciencia de su valor y prevalencia.

La celebración del Día de muertos tiene su origen desde mucho antes de que los
conquistadores españoles llegar a colonizar México, ya que existen registros de
esta celebración realizada en culturas como la totonaca, mexica, purépecha y
maya. La celebración se originó en la época precuauhtémica, cuando se le rendía
un tributo a la muerte, la cual tenía lugar en la última semana de octubre y hasta
los primeros días de noviembre. La muerte era concebida como el inicio del viaje
hacia el Mictlán (lugar de los muertos), en el cual el alma del difunto debía
atravesar diversos obstáculos hasta llegar con Mictlantecuhtli (señor de los
muertos) y Mictecacíhuatl (señora de los muertos). Al llegar con los dioses del
Mictlán, se les debía hacer una ofrenda para así conseguir el descanso eterno.
Posteriormente con la llegada de los españoles la tradición fue modificada a fin de
evangelizar a los pueblos indígenas.
INDICE
DESARROLLO

¿QUE ES EL DIA DE MUERTOS?


LO QUE REPRESENTA LA CELEBRACION DEL DIA DE MUERTOS
La celebración de este día se lleva a cabo entre finales de octubre y los primeros
días de noviembre, popularmente se asocia principalmente a los días 1 y 2 de
noviembre. En estas fechas se celebra el retorno transitorio a la tierra de los
familiares y seres queridos fallecidos; la celebración de los difuntos se divide en
dos categorías y en un día específico de culto en función de la edad y causa del
fallecimiento. De acuerdo con el calendario católico, el 1 de noviembre
corresponde a Todos los Santos, día dedicado a los niños, y el día 2 de noviembre
a los Fieles Difuntos, es decir, a los adultos. En algunos lugares del país el 28 de
octubre se destina a las personas que murieron a causa de un accidente o de
manera trágica, y el día 30 se espera la llegada de las almas de los niños que
murieron sin haber sido bautizados.

En diversas comunidades indígenas, la celebración la llevan a cabo en los


cementerios, las adornan o decoran las tumbas, se hacen altares y ofrendas sobre
las lápidas o, incluso, se limpian los huesos de las personas enterradas. En la
actualidad, las ofrendas son variadas esto dependiendo a la combinación de la
tradición, arte y creatividad, pero lo que siempre se procura es que todas tengan
cempasúchil, la “flor de los muertos”.

La riqueza de esta manifestación de la cultura mexicana es tan basta, que es por


esta razón que la UNESCO la inscribió en su Lista del Patrimonio Cultural
Inmaterial de la Humanidad, definiéndola como una expresión tradicional
integradora, representativa y comunitaria.

Encontramos que, las fiestas indígenas dedicadas a los muertos están altamente
arraigadas en la vida cultural de los pueblos indígenas de México. Esta fusión
entre ritos religiosos prehispánicos y fiestas católicas permite el acercamiento de
dos universos, el de las creencias indígenas y el de una visión del mundo
introducida por los europeos en el siglo XVI.
EL CULTO A LA MUERTE

Cada sociedad afronta la muerte de maneras diferentes pero los mexicanos lo


hacen de una manera muy particular. Son varios días de fiesta y ritual para
recordar a seres queridos y familiares cuyas almas, según la costumbre, vuelven
por una noche a compartir con el mundo de los vivos. Todo comienza a finales de
octubre, pasando por el 1 de noviembre, dedicado al alma de los niños, para
terminar el 2 de noviembre, recordando el espíritu de los adultos.

Y para recordarlos y recibirlos en su regreso al mundo terrenal para compartir con


los vivos se montan altares llenos de colores, sabores y olores: flores de
cempasúchil, calaveras de azúcar y chocolate, pan de muerto, agua, velas, fruta,
vino, mole y toda la comida y bebida favorita de nuestros antepasados.

El Día de Muertos tiene su origen en las raíces indígenas de las culturas


autóctonas de Mesoamérica, según los historiadores, para fusionarse con las
creencias católicas y dar lugar a una festividad que sigue evolucionando con el
paso del tiempo.

Ilustración 1 EL TRIBUTO A LA MUERTE


El culto a la muerte era común entre las culturas prehispánicas. Cuando alguien
moría era enterrado envuelto en un petate y sus familiares organizaban una fiesta
con el fin de guiarlo en su recorrido al Mictlán. (Según el Gran Diccionario Náhuatl,
Mictlán significa "infierno" o "lugar de muertos", adonde llegaban los fallecidos por
muertes naturales o comunes después de un proceso que les tomaba cuatro
años.)

Lo pueblos prehispánicos también colocaban ofrendas (comida que les gustaba,


flores de cempasúchil que iluminaban su camino, entre otras) en sus rituales. Para
estas culturas la muerte era parte de un ciclo y el destino de los muertos estaba
marcado por la forma de vida que tuvo la persona.

Con la llegada de los españoles, se incorporaron otros elementos y prácticas que


son un reflejo del sincretismo entre dos culturas: la cosmovisión de los pueblos
indígenas y las creencias religiosas del catolicismo.

"Los europeos pusieron algunas flores, ceras, velas y veladoras; los indígenas le
agregaron el sahumerio con su copal y la comida y la flor de cempasúchil
(Zempoalxóchitl)", dice el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (Inpi) de
México.

El historiador Héctor Zarauz, autor del libro “La fiesta de la Muerte”, resalta otros
elementos que se fueron sumando durante la conquista.

"Las cruces, que son representaciones del catolicismo, o algunas bebidas que se
añaden a la ofrenda para los muertos, bebidas destiladas que no existían antes.
Como tampoco lo que es hoy muy tradicional, el pan de muerto, ya que entonces
no existía la harina”.
CAMINO AL MICTLAN
LOS NUEVE NIVELES DEL MICTLAN MEXICA
1.- Itzcuintlan: "lugar donde están los perros".

Región donde existían los xoloitzcuintle, los perros consagrados de Xólotl, quien
en el pasado fuese el custodio del dios Tonatiuh durante las horas diurnas como el
dios del ocaso, pero por haber atentado contra Tonatiuh durante su recorrido a
través de la bóveda celeste, fue enviado al Mictlán por los Dioses Creadores para
conciliar a los perros domésticos con los muertos.

En este paraje los muertos tendrían que cruzar el ancho río Apanohuacalhuia,
donde habitaba Xochitónal, una iguana gigante, y cuyas orillas vagaban los
muertos que no habían sido dignos porque en vida habían maltratado a algún
perro, ya que, para atravesarlo, se requeriría de la ayuda de un perro
xoloitzcuintle, de los cuales tenían la tarea de descubrir si el difunto era digno o
no, de lo contrario, el difunto quedaba varado sin poder seguir con su trayectoria al
descanso anhelado.

El río Apanohuacalhuia delimitaba la frontera entre los vivos y los muertos, en


continuidad con los xoloitzcuintle, que eran afluentes, donde los muertos debían
cruzarlo para seguir con su descenso, y aquellos que no podían cruzarlo, eran
obligados a vagar, como sombras, alrededor de sus orillas cuyo aire frío hacía de
oídos sordos a las quejas de los muertos que sufrían constantemente por el
remordimiento de haber lastimado a un perro en vida, por esta causa, los
naturales solían tener y criar perros para tal menester, tratarles con cariño para ser
reconocidos como dignos, y al que le ponían en el cuello un hilo flojo de algodón.

Es la residencia de Xólotl, dios del ocaso, señor de Venus vespertino.

Ilustración 2 VIAJE AL INFRAMUNDO


2.- Tepetl Monamicyan: "lugar en que se juntan las montañas".

Región donde existían dos enormes cerros que se abrían y se cerraban


chocándose de entre sí, de manera continua, donde después de haber cruzado el
río Apanohuacalhuia, el muerto tenía que buscar el momento propicio para cruzar
estos cerros sin ser triturados.

Es la residencia de Tepeyóllotl, dios de las montañas y los ecos, señor de los


jaguares.

3.- Itztepetl: "montaña de obsidiana".

Región donde se encontraba una montaña con un sendero de pedernales


obsidiana que desgarraban a los muertos cuando tenían que atravesarlo para
cumplir su trayectoria. Es la residencia de Itztlacoliuhqui, dios de la obsidiana,
señor del castigo, quien en el pasado fuese el custodio del dios Sol durante las
horas matutinas como el dios de la aurora, Tlahuizcalpantecuhtli, quien cegado por
los celos se atreviera a atacar al dios Tonatiuh, recibiendo un contraataque que lo
dejó ciego permanentemente debido a una flecha que se atravesó en la cabeza,
siendo además castigado por su falta al tercer estrado del Mictlán por los Dioses
Creadores, teniendo la tarea de henchir con filosos pedernales el cerro.

A continuación, se encontraba un extenso complejo llamado Itzehecayan, dividido


en dos regiones con fuertes vientos, indispensables para que los muertos
arrogasen todas sus pertenencias como ropa, alhajas, armas y despojos
personales, vientos tan fuertes que levantaban piedras y cortaban a los cadáveres
de los muertos con múltiples puntas de pedernal al recorrerlo, este complejo
estaba dividido en dos regiones diferentes llamados Cehueloyan y
Pancuecuetlacaloyan.

Es la residencia de Itztlacoliuhqui, dios de la obsidiana, señor del castigo.


4.- Itzehecayan: "lugar de los vientos de obsidiana".
Es la primera región del extenso complejo Itzehecayan, una extensa área
congelada con ocho collados de piedras abruptas de aristas cortantes donde
siempre caía nieve, es la residencia Mictecayotl o Mictlampaehecatl, dios del
viento frío del norte, que traía el invierno desde el Mictlán hasta la tierra, era muy
fuerte y de violento carácter. Sus hermanos eran Huitztecayotl o
Huitztlampaehecatl, viento del Sur, Cihuatecayotl o Cihuatlampaehecatl, viento del
Oeste/Occidente y Tlalocayotl o Tlahuiztlampaehecatl, viento del Este/Oriente.

Es la residencia de Mictlampaehecatl, dios del viento del norte.

5.- Pancuetlacaloyan: "lugar donde se tiembla como bandera".

Es la segunda región del extenso complejo Itzehecayan, al pie del último collado
del Cehueloyan, ahí comenzaba una extensa área desértica de difícil movimiento
con ocho páramos donde no existía la gravedad, y los muertos estaban a merced
de los vientos, que próximos a salir, éstos los regresaban o los llevaban de un lado
a otro como banderas, hasta que finalmente lograban salir del sendero.

Es la residencia de Mictlampaehecatl, dios del viento del norte.

6.- Temiminaloyan: "lugar donde se flechan saetas a la gente".

Región donde existía un extenso sendero en cuyos lados manos invisibles


enviaban puntiagudas saetas para acribillar a los cadáveres de los muertos
mientras lo atravesaban, las saetas pérdidas durante batallas que el muerto debía
evitar para no ser flechado e irse desangrando.
7.- Teyollocualoyan: "lugar donde se come el corazón de la gente".

Región donde habitaban fieras salvajes que abrían los pechos de los muertos para
comerles el corazón, por lo que, al salir del sendero, el muerto se encontraría con
un jaguar que comería el corazón.

Residencia de Tepeyóllotl, dios de las montañas y los ecos, señor de los jaguares.

8.- Apanohualoyan: "lugar donde se tiene que cruzar agua".

Región donde se encontraba la desembocadura del río Apanohuacalhuia, una


masa acuática de aguas negras donde el muerto ya sin corazón se debatía por
largo rato en las aguas negras para salir, pero, ahí no acabarían sus penas, pues
el difunto tendría que atravesar un extenso valle lleno de nueve hondos ríos, los
nueve ríos adyacentes del ancho río Apanohuacalhuia, los ríos de los nueve
estados de la conciencia.

9.- Chiucnauhmictlan: "lugar de las nueve regiones de los muertos".

Finalmente se alcanzaba el final del trayecto en una zona de niebla donde los
muertos ya no podían ver a su alrededor. Su estado de cansancio exangüe
provocaría la reflexión de las decisiones y movimientos de la historia del muerto, y
se conectaría con todo lo que le sucedió en vida, con todo lo que le rodeaba. El
muerto se volvía uno con todo. Así, dejaban de padecer y entraba en el Mictlán, la
residencia de Mictlantecuhtli y Mictecacíhuatl.

Los Chiucnahuapan, los nueve ríos de los nueve estados de la conciencia.

Ilustración 3 EL MICTLAN
EL ALTAR
LOS NIVELES Y LO QUESIGNIFICA

Las ofrendas se colocan en una mesa con al menos dos niveles, que simbolizan el
cielo y la tierra.

Si se hace de tres niveles, se añade el purgatorio y los altares pueden llegar hasta
7 niveles, que representan los pasos para llegar al descanso eterno.

Cuando se hace un altar de 7 niveles, cada escalón o piso se debe forrar con
papel o tela, alternando dos colores y es importante dejar el segundo piso vacío,
pues está dedicado a las almas del purgatorio, mientras que el primero o el más
alto lleva la imagen del santo de devoción.

El tercer escalón lleva sal para purificar a los espíritus, en el cuarto se coloca pan
de muerto y en el quinto las comidas y bebidas favoritas de la persona fallecida.

El sexto escalón lleva la foto o las fotos de las personas fallecidas y el séptimo
nivel una cruz con semillas, flores o cenizas.

Ilustración 4 ALTAR DE MUERTOS


CONCLUSION

Para algunos puede resultar extraño o macabro dedicar un día entero a


conmemorar la muerte, pero más allá que un rasgo tétrico, el Día de muertos es
una fiesta que afianza los lazos entre los vivos y nos recuerda la finitud del ser
humano, misma que puede ser trascendida a través del recuerdo cuando llega el
momento de la muerte. Recordar y conmemorar a los seres amados que han
abandonado la tierra, nos da la oportunidad de mantenerlos “vivos”, existiendo
entre nosotros.

El festejo del Día de muertos se extiende a lo largo de México, y al ser un ritual de


origen prehispánico que ha sobrevivido a lo largo del tiempo, también se ha visto
permeado por rasgos de la tradición cristiana, mismo que lo ha llevado a sufrir
variaciones en cuanto a los elementos simbólicos que lo caracterizan. Es así que
los primeros días de noviembre podemos encontrar en los hogares y los
cementerios altares de muerto: una representación piramidal que, según los
niveles que lo compongan, adquiere distintos significados; cuando cuenta con dos
niveles, se representa el cielo y la tierra; tres niveles cuando se añade el concepto
del purgatorio; y hasta siete niveles para simbolizar la cantidad de pasos que se
deberán dar para llegar al cielo.
Bibliografía
No hay ninguna fuente en el documento actual.

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