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Libres Ojos

El protagonista despierta en una habitación oscura sin poder moverse ni ver nada. Con el tiempo logra ver una luz débil que le permite ver cajas y cojines, pero no puede pedir ayuda debido a su falta de fuerzas. A pesar de dormirse, despierta sintiéndose lleno aunque no recuerda haber comido. Vuelve a dormirse teniendo pesadillas hasta despertar completamente deshidratado aunque sin sed. Cada vez le cuesta más mantenerse despierto hasta que finalmente se duerme sin poder abrir los o
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Libres Ojos

El protagonista despierta en una habitación oscura sin poder moverse ni ver nada. Con el tiempo logra ver una luz débil que le permite ver cajas y cojines, pero no puede pedir ayuda debido a su falta de fuerzas. A pesar de dormirse, despierta sintiéndose lleno aunque no recuerda haber comido. Vuelve a dormirse teniendo pesadillas hasta despertar completamente deshidratado aunque sin sed. Cada vez le cuesta más mantenerse despierto hasta que finalmente se duerme sin poder abrir los o
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LIBRES OJOS

¿Dónde estoy? ¿qué es esto?, no veo nada, está todo oscuro ¿cómo he llegado hasta
aquí?. Miles de preguntas sobre aquel lugar siniestro me bombardeaban, de las cuales
no podía encontrar explicación. Intentaba recordar y recordar sobre lo que podía
haberme llevado a esa situación, pero… no encontraba nada. Tan solo un simple
recuerdo, el último que tenía, era visualizar el momento en el que me había ido a acostar
pronto por el cansancio que sufría tras un largo día de trabajo. No encontraba ninguna
respuesta a todas las preguntas que me hacía y nadie me las podía resolver… o eso
creía, ya que no conseguía ver nada, ni una sola sombra que me diese señales sobre
cómo era la habitación, bueno, habitación, el lugar donde me encontraba. Ni un solo
ruido, ni un solo soplo de aire, ¡Nada! Intentaba mirarme los brazos, ya que tal vez
podría encontrar alguna señal. En el momento que intenté subirlos, para mi sorpresa, no
pude, algo no me lo permitía, pero… ¿qué podía ser? No sentía absolutamente nada, tan
solo un dolor agudo en la cabeza ¿por qué razón? Sentía como si me estuviesen
golpeando contra algo, pero eso no era posible. Tal vez sería del cansancio, de un golpe
o simplemente de estar repitiendo constantemente las mismas preguntas en mi cabeza
¿dónde estoy? ¿qué es esto? ¿cómo he llegado hasta aquí?. Por más que intentaba
mantenerme despierto, no podía, poco a poco mis ojos comenzaban a cerrarse, pero ¡no!
No podía quedarme dormido, tenía que estar atento a… cualquier cosa que pudiera
pasar.

Comenzaba a perder la noción del tiempo, ya no sabía si llevaba ahí, en ese lugar oscuro
y agobiante, sentado en una silla, sin poder mover ninguna parte de mi cuerpo, media
hora, o quizás dos o incluso un día entero. Necesitaba agua y algo de comer pero ¿a
quién se lo podía pedir? Seguía sin ver la más mínima sobra, ni sentir absolutamente
nada. El agobio que se expandía por mi cuerpo era causado por la falta de aire en mis
pulmones.

Rato después conseguí ver algo, allí al fondo, una luz débil conseguía iluminar parte de
ese lugar. Pude saber que me encontraba en una habitación, donde no había más que
cajas cerradas y alguna que otra almohada o cojín. Eso era lo único que mis ojos ya
cansados alcanzaron a ver. Por un segundo se me pasó por la cabeza lanzar un grito
pidiendo ayuda ya que después de tanto tiempo allí, conseguí averiguar qué podría ser
lo que me hubiese traído a ese extraño lugar. Tenía tal falta de agua y de comida que de
mi garganta tan solo pudo salir un pequeño suspiro.

Al cabo de un tiempo, aún más perdido, me desperté, no había conseguido mantenerme


despierto mientras estaba intentando examinar cada uno de mis sentimientos. Justo en el
momento que conseguía abrir los ojos, la misma luz débil que había conseguido
mostrarme el lugar anteriormente, apareció con más fuerza, a partir de ahí conseguí
averiguar cómo de grande era la habitación en la que me encontraba y si había alguna
escapatoria. No había nada como me había imaginado.

Mi boca aún más seca ya no resistía más, necesitaba algo de beber. El rugir de mis
tripas había cesado, es más, me sentía lleno, con la tripa totalmente plena, pero… ¿cómo
podía ser eso? Me había quedado dormido, pero no inconsciente, estoy seguro que al
mínimo roce me hubiese despertado.

De nuevo todas las preguntas que antes estaban presentes, repitiéndose constantemente
en mi cabeza, aparecían, uniéndose a ellas el porqué de que no estuviese para nada
hambriento pero sí sediento. De nuevo el cansancio aparecía en mí, mis ojos
comenzaban a cerrarse y yo no podía hacer nada, intentar mantenerlos abiertos era un
esfuerzo que no podía permitirme.

Esta vez al cerrar los ojos mi subconsciente se desvaneció, todas las preguntas volaron y
tomaron protagonismo una serie de imágenes espeluznantes. Asesinatos sin resolver,
mujeres tiradas en la calle, niños con pistolas en las manos, ricos burlándose de aquellos
que tan solo tenían un trozo de pan para sobrevivir, y la última que apareció antes de
despertarme, un niño moreno, sentado en la lápida de su madre, con los ojos vacíos.

Esta vez mi garganta estaba como si hubiese bebido más de un litro de agua, no sentía
absolutamente nada de sed, como si al tragar saliva, ésta cayese por una manta de
terciopelo. Mis párpados no podían levantarse más de unos milímetros, intentar abrirlos
era imposible, incluso, al aparecer nuevamente la luz no conseguía ver nada, tan solo mi
cuerpo sentado.
Una vez más me quedé dormido, consciente de que mis esfuerzos por mantenerme
despierto empezaban a ser inútiles. Me encontraba cada vez más cansado, pero…
ocurría algo extraño. Ese cansancio tan solo estaba presente en mi cabeza, incapaz de
responder a mis preguntas y mantenerme despierto a la vez.

Mis ojos a penas a un par de milímetros de cerrarse, mi cabeza optando por permitirles
ese descanso, ninguna sensación ni dolor en mi cuerpo. Algo estaba ocurriendo. Mi
último pensamiento, y a pesar del gran esfuerzo, fue cerrar esos ojos que me mantenían
vivo.

Spoirée.

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