Libro: Copi-Introducción a la Lógica
…Empero, está interesado esencialmente en la corrección del proceso completo de razonamiento. El lógico
pregunta: ¿Tiene solución el problema?, ¿se sigue la conclusión de las premisas que se han afirmado o supuesto?,
¿las premisas proporcionan buenas razones para aceptar la conclusión? Si el problema queda resuelto, si las
premisas proporcionan las bases adecuadas para afirmar la conclusión, si afirmar las premisas constituye una
verdadera garantía para afirmar la verdad de la conclusión, entonces el razonamiento es correcto. De lo contrario,
es incorrecto.
Esta distinción entre el razonamiento correcto e incorrecto es el problema central con el que trata la lógica. Los
métodos y técnicas del lógico se han desarrollado con el propósito fundamental de aclarar esta distinción.
…Inferencia es el proceso por el cual se llega a una proposición y se afirma sobre la base de una o más
proposiciones aceptadas como punto inicial del proceso. Para determinar si una inferencia es correcta, el lógico
examina las proposiciones que constituyen los puntos inicial y final de este proceso, así como las relaciones que
existen entre ellos.
Las proposiciones son o verdaderas o falsas, y en esto difieren de las preguntas, órdenes y exclamaciones.
Solamente las proposiciones se pueden afirmar o negar; las preguntas se pueden responder, las órdenes se
pueden dar y las exclamaciones pueden pronunciarse, pero ninguna de
ellas se puede afirmar, negar o juzgarse como verdadera o falsa.
Es usual distinguir entre las oraciones y las proposiciones que expresan. Dos oraciones, que son claramente
distintas porque constan de diferentes palabras ordenadas en distintas formas, pueden en el mismo contexto
tener el mismo significado y emplearse para afirmar la misma proposición. Por ejemplo,
Juan ama a María.
María es amada por Juan.
son dos oraciones diferentes, porque la primera contiene cuatro palabras mientras que la segunda contiene cinco;
la primera comienza con la palabra "Juan", la segunda con "María", y así sucesivamente. Pero las dos oraciones
tienen exactamente el mismo significado. Usamos el término proposición para referirnos al contenido que ambas
oraciones afirman.
La diferencia entre oraciones y proposiciones puede entenderse mejor si se hace notar que una oración es
siempre oración de un lenguaje particular, del lenguaje en el cual se emite, mientras que las proposiciones no son
propias de ningún lenguaje. Las cuatro oraciones:
It is raining.
Está lloviendo.
Ji pleut.
Es regnet.
ciertamente son diferentes, porque están escritas en lenguajes diferentes: inglés, español, francés y alemán, pero
tienen el mismo significado, y en un contexto apropiado se pueden usar para afirmar la proposición de la cual
cada una es una formulación distinta.
En diferentes contextos puede emitirse exactamente la misma proposición para establecer diferentes enunciados.
Por ejemplo, uno puede emitir la oración:
El actual presidente de Estados Unidos es un ex congresista.
que en 1990 corresponde a un enunciado verdadero acerca de George Bush, mientras que en 1987 corresponde a
un enunciado falso sobre Ronald Reagan. En esos contextos temporales diferentes, se puede emitir dicha oración
para afirmar diferentes proposiciones o establecer diferentes enunciados. Los términos "proposición" y
"enunciado" no son exactamente sinónimos, pero en el contexto de la investigación lógica se usan en un sentido
muy parecido. Algunos autores prefieren el término "enunciado" al de "proposición", si bien este último ha sido
más común en la historia de la lógica. En esta obra se usarán ambos términos.
En correspondencia con cada inferencia posible hay un argumento, y el principal interés de los lógicos concierne a
los argumentos. Desde el punto de vista del lógico, un argumento es cualquier conjunto de proposiciones de las
cuales se dice que una se sigue de las otras, que pretenden apoyar o fundamentar su verdad. Por supuesto, la
palabra "argumento" se usa frecuentemente en otros sentidos, pero en lógica tiene el sentido que se ha
explicado.
Un argumento, en el sentido lógico, no es una mera colección de proposiciones, sino que tiene una estructura. Al
describir esta estructura, suelen usarse los términos "premisa" y "conclusión". La conclusión de un argumento es
la proposición que se afirma con base en las otras proposiciones del argumento, y estas otras proposiciones, que
son afirmadas (o supuestas) como apoyo o razones para aceptar la conclusión, son las premisas de ese
argumento.
… premisa y conclusión" son términos relativos: una y la misma proposición puede ser una premisa en un
argumento y una conclusión en otro.
Para cumplir la meta del lógico de distinguir los argumentos buenos de los malos, uno debe ser capaz de
reconocer los argumentos cuando ocurren y de identificar sus premisas y conclusiones. Dado un pasaje que
contiene un argumento, ¿cómo puede uno decir cuál es su conclusión y cuáles sus premisas? Hemos visto ya que
un argumento se puede enunciar poniendo primero su conclusión, colocándola al final o en medio de varias
premisas. Por tanto, la conclusión de un argumento no se puede identificar en términos de su posición en la
formulación del argumento. Entonces, ¿cómo se puede reconocer? A veces, por la presencia de palabras
especiales que aparecen en diferentes partes de un argumento. Algunas palabras o frases sirven de manera
característica para introducir la conclusión de un argumento.
Llamaremos "indicadores de la conclusión" a tales expresiones. La presencia de cualquiera de ellas señala
frecuentemente, pero no siempre, que lo que sigue es la conclusión de un argumento.
Esta es una lista parcial de indicadores de conclusión:
por lo tanto por estas razones
de ahí que se sigue que
así podemos inferir que
correspondientemente concluyo que
en consecuencia lo cual muestra que
consecuentemente lo cual significa que
lo cual prueba que lo cual implica que
como resultado lo cual nos permite inferir que
por esta razón lo cual apunta hacia la conclusión de que
Otras palabras o frases sirven de manera característica para señalar premisas de un argumento. Llamaremos a
tales expresiones "indicadores de premisas".
puesto que se puede inferir de
como es indicado por pues
dado que se puede derivar de
la razón es que se sigue de
a causa de se puede deducir de
por las siguientes razones como muestra
porque en vista de que
… Un pasaje que contiene un argumento puede también contener otros materiales que a veces pueden carecer
de importancia, pero frecuentemente proporcionan importante información contextual que permite al lector o al
oyente entender de qué trata el argumento.
… A veces, la naturaleza proposicional de un elemento constitutivo de un argumento se oculta bajo su expresión
como frase nominal en lugar de como oración declarativa. (Remitirse al ejemplo de pág. 28)
… Aunque todo argumento tiene una conclusión, las formulaciones de algunos argumentos no contienen
enunciados explícitos de sus conclusiones. ¿Cómo se puede entender y analizar un argumento de este tipo? La
conclusión no enunciada de un argumento de este género frecuentemente está indicada por el contexto en el
cual el argumento ocurre. Algunas veces las premisas enunciadas sugieren inequívocamente cuál debe ser la
conclusión no enunciada, como en el siguiente caso: (Remitirse al ejemplo de pág. 29)
… Algunos lectores habrán quedado muy sorprendidos al leer que para analizar un argumento con una conclusión
no enunciada, uno debe saber de antemano qué es lo que se seguiría lógicamente de las premisas enunciadas.
Resumen: un argumento es un grupo de proposiciones de las cuales una, la conclusión, pretende derivarse o
seguirse de las otras, que son las premisas. Las proposiciones son típicamente enunciadas en oraciones
declarativas, pero en ocasiones aparecen como órdenes, preguntas retóricas o frases nominales. Un argumento
completo se puede enunciar en una sola oración pero frecuentemente varias oraciones se utilizan en su
formulación. En la presentación de un argumento, su conclusión puede ir antes o después de las premisas, o en
medio de ellas. 0 la conclusión puede no enunciarse explícitamente, pero puede aclararse por el contexto, o
quedar implicada por las premisas enunciadas explícitamente. La presencia de términos especiales que funcionan
como indicadores de premisas o de conclusión a menudo ayudan a identificar y distinguir las premisas y la
conclusión de un argumento. Un pasaje que contiene un argumento puede también contener proposiciones que
no son premisas ni conclusión de ese argumento, pero que contienen información que ayuda al lector o al oyente
a entender de qué tratan las premisas y la conclusión del argumento. Al analizar un argumento, a menudo es útil
distinguir por separado las premisas que se pueden conjuntar en una oración simple. Y al reportar el resultado de
nuestro análisis de un argumento en su premisa (o premisas) y conclusión, es frecuente y útil formular cada
premisa independiente y la conclusión en una oración declarativa que se pueda entender sin importar el
contexto.
En este argumento, cada una de las dos premisas apoya a la conclusión de manera independiente. Cada una
proporciona una garantía para aceptar la conclusión y lo seguiría haciendo aun en ausencia de la otra premisa.
(Remitirse al ejemplo de pág. 36)
En este punto debe tomarse una decisión respecto a la "aritmética" de tales argumentos. ¿Debemos considerar a
éste como un argumento con dos premisas y una conclusión, o como dos argumentos diferentes con la misma
conclusión? La práctica cada vez más frecuente consiste en decir que se trata de un argumento con dos premisas
independientes. El principio subyacente parece ser el de que el número de conclusiones determina el número de
argumentos. Así, por "argumento unitario" se entiende un argumento con una conclusión, independientemente
de cuántas premisas se usen para apoyarla.
No todas las premisas de un argumento proporcionan el tipo de apoyo independiente que se es de un argumento
proporcionan el tipo de apoyo independiente que se ejemplificó en el argumento anterior. Algunas premisas
deben trabajar conjuntamente con otras para apoyar la conclusión. Cuando esto sucede, la cooperación que
tienen se puede exhibir en el diagrama. (Remitirse al ejemplo de pág. 37)
Para que esté presente un argumento, se debe afirmar que una de las proposiciones se sigue de las otras en caso
de que sean verdaderas, las cuales se presentan como las bases o las razones para creer la conclusión. Esta
pretensión puede ser explícita o implícita.