EL: Ándale, ya es tarde. Nos tenemos que ir.
ELLA: El que se tiene que ir eres tú. Yo no tengo ningún compromiso familiar y no tengo que ir al súper.
¡Así que déjame en paz!
EL: Te paso a dejar a tu casa.
ELLA: No, gracias.
EL: Como quieras. ¿Nos vemos el Martes?
ELLA: No puedo. No voy a ir a la escuela.
EL: Nos vemos en la tarde.
ELLA: Por la tarde iré al cine.
EL: ¿Con quién?
ELLA: Con Javier.
EL: ¿Volviste con él?
ELLA: Sí.
EL: ¿Desde cuándo?
ELLA: Hace un mes.
EL: ¿Y por qué no me lo habías dicho?
ELLA: Porque no me lo habías preguntado.
EL: Entonces, ¿haces el amor con él y también conmigo?
ELLA: No tiene nada de malo. Tú lo haces conmigo y con tu esposa y nadie arma escándalos.
EL: Es muy distinto.
ELLA: Pues yo no veo ninguna diferencia en los dos casos.
EL: ¡Qué asco!
ELLA: No me vengas con golpes de pecho ahora.
EL: ¿Lo quieres?
ELLA: ¡Qué te importa!
EL: ¡Contéstame! ¿Lo quieres? ¿Te gusta que te haga el amor?
ELLA: No seas morboso.
EL: ¡Contéstame!!
ELLA: ¿Sabes qué? Ya es muy tarde y tu esposa te espera para que vayan al súper. Asi que lárgate.
EL: Está bién. Me voy y esta es la última vez que nos vemos.
ELLA: Como quieras.
EL: Sólo contéstame una cosa: ¿Lo quieres?
ELLA: Sí, lo quiero. Y me gusta mucho cómo me hace el amor...Lo hace mejor que tú.
Sergio quintero D.R.