EL RETEN DE CATIA
Uno de los más emblemáticos lugares de reclusión en Venezuela,
específicamente ubicado en el Oeste de Caracas; la capital del país. Fundado bajo
el gobierno de Raúl Leoni en 1966, siendo para sus tiempos grande en estructura
y con la capacidad de albergar a 600 personas, solo para detención preventiva, sin
embargo, en sus 30 años de existencia, se convirtió en un monstruo del
hacinamiento por la creciente ola delictiva que sumaba cada vez más recluidos,
adicional a la ineficiente seguridad que se encontraba bajo las directrices del
estado, esto permitió hechos de torturas, asesinatos entre los mismos prisioneros,
desapariciones, ingresos de droga, violando así los derechos humanos, adicional
a los vicios creados dentro del ministerio de justicia donde los lentos procesos
judiciales solo hacían acaecer en una situación de abandono, todo lo contrario a
las leyes que le debían brindar a estos prisioneros una dignidad humana.
Todo esto fue llevando a tragedias como la de la masacre del Retén de Catia,
ocurrida el 26 de febrero de 1992 ante el anuncio de Golpe de estado, donde los
cuerpos de seguridad dieron la orden de salida a los reclusos, abriendo el recinto
carcelario ocasionando una confusión entre la situación presentada en el país, así
dieron muerte con ejecuciones extrajudiciales a la población penal. De este caso
nunca se dio una respuesta por parte de las autoridades, así como nadie se hizo
responsable.
Así mismo el evento ocurrido por un incendio provocado en el año 1994 a
causa de un motín entre grupos rivales dentro del penal, donde los bomberos
lograron controlar el fuego. La Guardia Nacional junto a la policía Metropolitana
toma el control, sin embargo, nuevamente fue inevitable la pérdida de vidas
humanas dentro del penal donde notoriamente se notaba la falta de control y poco
interés de protección a los reclusos por parte de las autoridades.
Situaciones relevantes como estas donde las condiciones de vida no estaban
garantizadas, hacen que el recinto penal del Retén de Catia sea conocido a nivel
Internacional como “El Monstruo del Oeste“ por la gran violación a los derechos
humanos, por lo que, en la vista del Papa Juan pablo II a Venezuela en el año
1996 pronuncia unas palabras frete al “Monstruo del Oeste” … y en ellas, pide a la
administración de justicia del sistema carcelario sea siempre respetuoso de
la condición del hombre, es decir, que se promuevan, este y en los demás
centros penitenciarios, condiciones de vida más acorde a la dignidad
humana… con esta visita y estas palabras de la máxima autoridad de la Iglesia
católica por fin el estado toma la decisión de demoler el lugar, aunque no fue hasta
pasado un año para el traslado de más de 3500 reclusos a otros penales, y así en
marzo de 1997 fue demolido El Retén de Catia, bajo el mandato del entonces
presidente Rafael Caldera.
Artículos como el leído y escrito por Felipe Crudele, en lo particular no me dejó
mucho sobre la situación de la realidad del entonces llamado “Monstruo del
oeste” pues tiende más a las controversias de desigualdades entre lo que pasaría
con los terrenos, intereses políticos, show mediático y no profundiza en la realidad
de un lugar donde las violaciones a los derechos humanos debían marcar una
antes y un después en la historia carcelaria de nuestro país, aun con todo lo que
sucedió no solo en la cárcel del Retén de Catia, sino en muchas otras donde
noticias como estas no salían a la palestra pública, los gobiernos futuros tenían la
obligación de tomar decisiones acertadas para lograr la real reinserción del
hombre a la sociedad, luego de cumplir su condena dentro de estos recintos.
Pasados los años desde esta historia ocurrida en los 90, aún ahora teniendo
una nueva constitución creada en el año 1999, donde garantiza un sistema
penitenciario que asegure la rehabilitación del interno y el respeto a los derechos
humanos no hay avances significativos, pues no fue hasta el año 2011 cuando el
estado crea el Ministerio del Poder Popular para el Servicio Penitenciario dándole
forma a la idea de los nuevos modelos de recintos para la formación del privado
de libertad donde sus garantías procesales y sus derechos humanos sean
respetados.
Podemos decir entonces que aunque hubo un avance, poco porcentaje de esto
se cumple en la actualidad, pues en algunos penales los problemas carcelarios se
incrementaron, ya que en algunos los cuerpos de seguridad del estados no tiene
el ingreso a estos recintos, dando lugar a los Pranatos, organizaciones delictivas
dentro de cárceles de régimen abierto donde los reclusos tienen el control, donde
desde dentro de estos recintos, logran secuestros, extorsión, asesinatos, ventas
de drogas, y hasta prostitución… y aunque se hizo un gran esfuerzo por el control
y garantía de los privados de libertad, siguen existiendo intereses que no han
dejado que lo que es un derecho constitucional logre avanzar.
Divididos entre dos Ministerios, el de Justicia que no avanza en los procesos
judiciales, y el Ministerio Penitenciario que no cumple en su totalidad con la
custodia y garantías en los establecimientos creados, donde el trabajo, estudio, el
deporte y la recreación, deben garantizar la reinserción del hombre a la sociedad,
sino hay un trabajo en conjunto no se cumplirán los objetivos.
Desde mi punto de vista, podríamos escribir libros con la situación carcelaria en
Venezuela y aunque las leyes existan, más allá de todo esto debe haber un
compromiso real del Estado con la sociedad.
Nombre: Lin Flores
C.I 11.667.996
Sección: 3-02N