La palabra dividendo tiene su origen en el vocablo latino dividendus y significa “cantidad a
dividir”, por lo que en el ámbito mercantil se utiliza para definir la porción de los
beneficios que una empresa reparte anualmente entre sus accionistas. Dicho de otra forma,
los dividendos son las rentas que obtienen los dueños de las acciones como
contraprestación por haber invertido en la empresa.
los dividendos son un factor importante que los accionistas e inversores tienen en cuenta a
la hora de comprar o no las acciones de una compañía, aunque no es el único criterio. El
posible beneficio futuro por vender las propias acciones a un mayor precio debido a la
revalorización es otra de las motivaciones para invertir.
Definición y objetivos de la política de dividendos
La política de dividendos de una empresa es un plan de acción que deberá seguirse siempre
que se decida en torno a la distribución de dividendos.
La política debe considerarse tomando en cuenta dos objetivos básicos: maximizar el
beneficio de los propietarios de la empresa y proporcionar suficiente financiamiento.
Ambos objetivos están interrelacionados, y deben alcanzarse a la luz de ciertos factores
legales, contractuales, internos, de crecimiento y en relación con los accionistas y el
mercado que determinan las alternativas de la política.
Una política de dividendos estable es la más simple y la más utilizada. El objetivo de la
política es un pago de dividendos constante y predecible cada año, que es lo que buscan la
mayoría de los inversores. Independientemente de si las ganancias suben o bajan, los
inversores reciben un dividendo.
Bajo la Política de Dividendos Constante, se determina un porcentaje anual específico de
las utilidades anuales a ser repartido como dividendo. Si las utilidades son altas, el
dividendo pagado es alto; pero si las utilidades son bajas es posible que el inversionista no
reciba dividendo alguno.
Política de Dividendo Residual-
Bajo esta política, se determina el monto del dividendo después de haber efectuado las
apropiaciones, conforme las proyecciones anuales de la empresa, para inversiones de
capital y de capital de trabajo.
La razón de Pago
Se calcula dividiendo el dividendo en efectivo por acción de la empresa, entre sus
utilidades por acción.
Política de dividendos regulares
Se basa en el pago de un dividendo fijo en cada periodo.
Política de dividendos regulares bajos y adicionales
Algunas empresas establecen una política de dividendos regulares bajos y adicionales, con
la que pagan un dividendo regular bajo, complementado con un dividendo adicional,
cuando las utilidades lo justifican.
Dividendos en acciones
En el sentido contable el pago de un dividendo en acciones significa un cambio entre las
cuentas de capital, en vez de una utilización de fondos.
Divisiones de Acciones
Las divisiones de acciones tienen un efecto, sobre el precio de las acciones de una empresa,
similar al de los dividendos en acciones.
Recompras de Acciones
Una compra de acciones se realiza por diversas razones: Las divisiones de acciones no
tienen efectos sobre la estructura de capital de la empresa. Incrementan, por lo demás, el
número de acciones en circulación y reducen su valor contable.
Registros Contables
Los registros contables que resultan de la compra de acciones comunes son una reducción
en el efectivo y el establecimiento de un activo denominado "acción de tesorería", el cual
aparece como una deducción del capital social.
Importancia de la política de dividendos
La política de dividendos permite establecer las pautas sobre las cuales versara el futuro de
las utilidades generadas, atendiendo a las necesidades de la empresa o el futuro de este, o en
su caso por lo establecido en los estatutos de constitución de la empresa
FACTORES QUE INFLUYEN SOBRE LA POLÍTICA DE DIVIDENDOS:
Regulaciones legales.
Aunque algunos códigos y decisiones de corte que regulan el desempeño de las políticas de
dividendo, son sumamente complejos, su naturaleza esencial puede exponerse con
brevedad. Las reglas legales establecen que los dividendos deberán pagarse a partir de las
utilidades (ya sea de las utilidades del año en curso o de años anteriores), tal como se
reflejan en la cuenta del balance general denominada "utilidades retenidas".
Las leyes estatales hacen hincapié en 3 reglas: 1) Regla de las utilidades netas: que
establece que los dividendos deben pagarse a partir de las utilidades anteriores y los
actuales. 2) Regla del deterioro del capital: protege a los acreedores al prohibir el pago de
dividendos a partir del capital (lo que significaría distribuir la inversión de una compañía en
lugar de las utilidades). 3) Regla de la insolvencia: establece que las corporaciones no
pueden pagar dividendos mientras sean insolventes (en este caso la insolvencia se
manifiesta en el sentido de la quiebra, cuando los pasivos exceden a los activos. Pagar
dividendos en tales condiciones significaría proporcionar a los accionistas fondos que
legalmente les pertenecen a los acreedores).
Restricciones contractuales
La política de dividendos se puede ver afectada por las restricciones asumidas por los
contratos efectuados por préstamos; en algunos casos, entre las condiciones de los
contratos, se encuentra que la distribución de utilidades solo se puede realizar cuando la
empresa llegue a un porcentaje de rentabilidad o de ganancias. Estos limitantes ayudan a
proteger a diferentes acreedores en caso de que la empresa entre en crisis o insolvencia.
Restricciones originadas por la perspectiva de crecimiento
La perspectiva de crecimiento tiene que ver con las metas de la empresa y su proyección a
futuro, y la búsqueda de que el crecimiento sea ejecutado a través de acciones que tengan
relación con la misión, visión y objetivos organizacionales; para que la organización
cumpla con estas proyecciones en muchas ocasiones dicha perspectiva debe generar
restricciones para las políticas de dividendos.
Consideraciones de los propietarios
La empresa debe velar por establecer políticas que sean atractivas a los inversionistas, para
ello debe tener en cuenta dos aspectos: en primer lugar, puede decidir pagar un porcentaje
menor de dividendos para que los propietarios puedan postergar el pago de impuestos, y en
segundo lugar debe hacer lo posible por entregar a los propietarios un retorno significativo
de las inversiones que realicen en la empresa, puesto que estos no pueden recibir una
ganancia menor a la que les puede proporcionar la inversión en otro negocio.
El pago de los dividendos se puede realizar de dos maneras. Una puede ser mediante
efectivo y la otra con la entrega de más acciones de la empresa