Historia de los Trastornos del Humor
Historia de los Trastornos del Humor
1. INTRODUCCIÓN HISTÓRICA
Durante la historia, se han efectuado algunas descripciones similares a las de nuestros tiempos, sobre
sujetos que sufrían enfermedades afectivas. Una de las primeras que se conoce, es la efectuada por
Homero en “La Iliada”. La depresión de Belerofonte por una parte, y los rápidos cambios de humor
de Aquiles pasando de la sobreexcitación a la más profunda de las desesperaciones, son las
referencias descriptivas más antiguas sobre enfermedades afectivas.1
Narraciones menos literarias nos legó Hipócrates, padre de la medicina, junto con sus sucesores.
Efectuó descripciones del estado depresivo aventurándose a una hipótesis “biologista”. Negaba
intervención divina en la aparición de síntomas depresivos centrando la atención, en la posible
“corrupción” del cerebro, por un exceso de “bilis negra” producida en el intestino y el bazo, origen
del término “melancolía” 2
En la edad media, donde el oscurantismo característico de esta época atribuía a causas demonológicas
tanto los estados depresivos como los maníacos, y no fueron pocos los pacientes consumidos en las
hogueras de la inquisición3
1
P2 Balseca Falcon Danny Alexander y Burbano Elizalde Doris Paulina: MARTÍNEZ, E. Álvarez; BLANCO, J. Pérez; SOLÁ,
V. Pérez. Trastornos del humor (afectivos)
2
P2 Balseca Falcon Danny Alexander y Burbano Elizalde Doris Paulina: MARTÍNEZ, E. Álvarez; BLANCO, J. Pérez; SOLÁ,
V. Pérez. Trastornos del humor (afectivos)
3
P2 Balseca Falcon Danny Alexander y Burbano Elizalde Doris Paulina: MARTÍNEZ, E. Álvarez; BLANCO, J. Pérez; SOLÁ,
V. Pérez. Trastornos del humor (afectivos)
4
P2 Balseca Falcon Danny Alexander y Burbano Elizalde Doris Paulina: MARTÍNEZ, E. Álvarez; BLANCO, J. Pérez; SOLÁ,
V. Pérez. Trastornos del humor (afectivos)
5
P2 Balseca Falcon Danny Alexander y Burbano Elizalde Doris Paulina: MARTÍNEZ, E. Álvarez; BLANCO, J. Pérez; SOLÁ,
V. Pérez. Trastornos del humor (afectivos)
Desde muy antiguo ha existido un consenso general entre los científicos acerca de los síntomas de los
trastornos del humor. Sin embargo, las teorías etiopatogénicas han ido variando a medida que
aumentaba el conocimiento sobre la fisiopatología del cerebro y el cuerpo humano y variaban las
creencias populares.
La mayoría del conocimiento actual sobre la clínica de los trastornos del humor ya fue descrito por la
civilización griega y romana (en torno al 400 a.C.). Ellos acuñaron y definieron (de manera similar a
la actual) los términos “melancolía” y manía”, describieron su asociación y atribuyeron estos
síndromes a causas biológicas y a rasgos temperamentales. Los griegos fueron los primeros en
postular el origen biológico de los trastornos del humor. Defendían que el cuerpo humano estaba
formado por cuatro tipos de humores (sangre, bilis negra, bilis amarilla y flema), cuyo equilibrio
conllevaba la salud física y mental. El déficit o el exceso de uno o varios humores provocaban una
enfermedad física o mental. Relacionaron sangre y manía, bilis negra y temperamento melancólico,
bilis amarilla y temperamento colérico, y flema y temperamento flemático. Por ejemplo, aseguraron
que el temperamento melancólico aparecía cuando una persona, bajo la influencia del planeta
Saturno, secretaba excesiva cantidad de bilis negra, que alcanzaba el cerebro provocando un
“oscurecimiento” del humor.
En el siglo XII se inauguraron en Europa instituciones designadas a los enfermos mentales. Sin
embargo, en algunos centros, los pacientes recibían un trato inhumano (por ejemplo, eran exhibidos
al publico por dinero).6
Los trastornos del estado de ánimo son un conjunto de trastornos definidos en el manual diagnóstico
y estadístico de los trastornos mentales (DSM IV TR) cuya principal característica subyacente sería
una alteración del estado de ánimo del individuo. La CIE 10 clasifica estos trastornos bajo el apartado
denominado “Trastornos del humor (afectivos)”.7
A lo largo de la historia, se han efectuado diversas descripciones similares a las actuales, sobre
sujetos que sufrían enfermedades afectivas. Una de las primeras que tenemos constancia, es la
efectuada por Homero en “La Iliada”. La depresión de Belerofonte por una parte, y los rápidos
cambios de humor de Aquiles pasando de la sobreexcitación a la más profunda de las desesperaciones
constituyendo probablemente, la primera descripción de un ciclador rápido, son las referencias
descriptivas más antiguas sobre enfermedades afectivas. (1)
Las variaciones en los estados de ánimo y los niveles de energía se han observado como parte de la
experiencia humana desde tiempos inmemoriales. La melancolía palabras (una palabra antigua para la
depresión) y la manía tienen su etimología en griego antiguo. La melancolía, la palabra se deriva de
melas / μελας, lo que significa negro, y chole / χολη, la bilis significado o biliar,indicativa de los
orígenes del término en las teorías humorales pre-hipocrático.8
Dentro de las teorías humorales, manía era visto como el resultado de un exceso de bilis amarilla, o
6
P7 PALACIOS FLORES JHONNY BYRON: Ortuño, F. (2010). Lecciones de Psiquiatría. 3rd ed. Madrid: Editorial Médica
Panamericana, pp.120-121.
7
MERLO CIFUENTES FELIPE DAVID P6: Sadock, BenjaminJ.; Sadock, Virginia A. (2002). Kaplan and Sadock's
Synopsis of Psychiatry: Behavioral Sciences/Clinical Psychiatry (eninglés) (9ª edición). Lippincott Williams &Wilkins.
8
P1 ALVAREZ ESCOBAR TATIANA: Simon, Lizzie. 2002. Desvío: Mi viaje por carretera bipolar en 4-D. Nueva York: Simon
and Schuster. ISBN 0-7434-4659-3.
una mezcla de bilis negro y amarillo. Los orígenes lingüísticos de manía, sin embargo, no son tan
[Link] etimologías son propuestas por el médico romano Celio Aureliano, incluyendo ″ania″ la
palabra griega, es decir, para producir una gran angustia mental, y ″Manos″, que quiere decir relajado
o suelto, que podría aproximar del contexto de una excesiva relajación de la mente o el alma
( angustia y Marneros 2001). Hay por lo menos otros cinco candidatos, y parte de la confusión que
rodea la exacta etimología de la palabra manía es su variado uso en la poesía pre-hipocrático y
mitologías.9
Alrededor de los años setenta se desarrolló la psicología del ser, proponiendo que aquellos individuos
que tienen una visión menoscabada de sí mismos y que carecen de "auto-objetos" confortantes, se
sienten frecuentemente abrumados, desamparados, inservibles y deprimidos. Este enfoque explicaría
los sentimientos de desolación y vacío, propio de los estados depresivos comúnmente observados en
algunos trastornos de personalidad, como los de tipo narcisista y limítrofe.
Autores como Ellis y Beck sentaron las bases del modelo cognitivo, que identifica a un estilo de
pensar negativa y distorsionadamente como el precursor psicológico de la depresión. Tales visiones
distorsionadas de sí mismo, del entorno y del futuro, habrían sido aprendidas tempranamente en la
vida y mantenidas como "errores" cognitivos típicos del individuo depresivo, causando desesperanza
y desamparo al enfrentar situaciones vitales difíciles.10
En el Renacimiento, considerado 'la edad de oro de la melancolía'. Muchos autores recorrieron con
detalle la evolución de la depresión y llegaron a considerar el sufrimiento de este estado una
característica de la profundidad del espíritu humano. Algunos médicos contemplaron la idea de que la
melancolía estaba relacionada en ciertos casos con la manía y que ambas tenían el mismo origen y la
misma causa.
En 1854, Francois Baillarger describió la 'folie à double forme' o 'locura de doble forma',
caracterizada por la sucesión de dos períodos, uno de excitación y otro de depresión. Este neurólogo
francés señaló la diferencia, hasta entonces difuminada en los textos sobre psiquiatría de la época,
entre esquizofrenia y trastorno bipolar.11
9
P1 ALVAREZ PEREZA VALERIA: Simon, Lizzie. 2002. Desvío: Mi viaje por carretera bipolar en 4-D. Nueva York: Simon
and Schuster. ISBN 0-7434-4659-3.
10
Ramírez Álava Yolanda Isabel P8 Colodro, José. Trastornos del ánimo. Boletín Esc. de Medicina, P. Universidad
Católica de Chile 1994; 23: 103 -111. Disponible en:
[Link]
11
Ramírez Álava Yolanda Isabel P8 Parejo, L. Trastorno bipolar. Disponible en:
[Link]
En la Antigüedad, manía y melancolía tenían significados distintos a los actuales. En primer lugar, no
hacían referencia a polos opuestos; es decir, un estado no se definía contraponiendo las características
del otro, sino que sus definiciones se basaban en el análisis del comportamiento: motilidad aumentada
o disminuida, ira, lentitud. Además, los síntomas afectivos (tristeza o euforia) no eran definitorios y
pertenecían a diferentes niveles de organización semántica.
En la época clásica, manía era el término general utilizado para denominar la “locura”, y se definía
por la presencia de ira, agresión, excitación y pérdida del control. En ella se incluían entidades que
hoy se identificarían con la excitación catatónica, la intoxicación por drogas o el delirium. Es poco
probable que la manía denominara la euforia, la hiperactividad o la megalomanía.
Este significado de la manía como sinónimo de “locura” permaneció sin cambios hasta el siglo
XVIII. Los ejemplos son diversos. Por ejemplo, William Cullen denomina manía a la insania
universalis (mentalia, corporea, oscura), y en la entrada “manía” del Dictionnaire Encyclopédique des
Sciences Médicales, redactada por Linas (1871), se indica que “cualquiera sea su origen, la palabra
μανία (manía) fue empleada por médicos,poetas, oradores e historiadores griegos para designar la
locura y, particularmente, las formas exaltadas y furiosas de esta enfermedad”. 12
El concepto de "temperamento melancólico" fue descrito por primera vez por Hipócrates1 (s. v a.C.)
como un exceso de humor frío (bilis negra). Kraepelin (1896) consideraba este temperamento como
una forma atenuada de la enfermedad que denomina psicosis maníaco depresiva. Tellenbach (1961)
describe un tipo de personalidad predepresiva que denomina typusmelancholicus y que sería proclive
a tener depresiones monopolares. Watson y Tellegen (1985 y 1995) consideran que el temperamento
melancólico se caracterizaría por un afecto negativo elevado (neuroticismo) y un afecto positivo
(extroversión) bajo. Akiskal (1980) retoma la idea de Kraepelin y describe la distimiasubafectiva
como una forma atenuada de trastorno afectivo primario, a diferencia de aquellas personas con
trastorno del espectro del carácter, que tienen una mezcla de rasgos caracteriales inestables con
características pasivo-dependientes, histriónicas, antisociales, borderline o esquizoides. (4)
Para Millon (1995), las personas con trastorno depresivo de la personalidad (TDP) presentan un
patrón de rendición y esencialmente sucumben a lo que juzgan como inevitable de continuar
sufriendo. No intentan evitar la angustia o la desesperación de la vida, las aceptan como insuperables.
Cloninger (1998) describe a las personas melancólicas como egoístas, inmaduras, reactivas
emocionalmente, que perciben la vida como una competición difícil con adversarios hostiles,
cargándose de un sufrimiento inevitable. Con frecuencia, experimentan emociones negativas de
vergüenza, odio y tristeza y raramente emociones positivas, incluso cuando sucede algo deseable.
Considera que este carácter melancólico, también denominado personalidad depresiva, es el más
frecuente en depresivos unipolares y distimias. En la actualidad, el TDP ha sido incluido en el
apéndice B del DSM-IV12, a la espera de estudios futuros que aclaren si se trata o no de una
categoría diagnóstica independiente de otros trastornos de los ejes I y II. La posibilidad de que el
TDP pueda solaparse excesivamente con otros trastornos afectivos fue parte del argumento en contra
12
RODRÍGUEZ AYALA GISSELA VANESSA, P8: Luque R, Berrios E. Historia de los trastornos afectivos [Internet].
2011 [Consulta 09/02/2015]. Disponible en: [Link]
74502011000500010&script=sci_arttext
de incluir este trastorno en el DSM-IV. Sin embargo, la información disponible sugiere que el
solapamiento, aunque existe, es limitado y que el TDP es un constructo válido. (4)
Narraciones menos literarias nos legó Hipócrates, padre de la medicina, junto con sus sucesores.
Efectuó lúcidas descripciones del estado depresivo aventurándose a una hipótesis “biologista”.
Negaba cualquier intervención divina en la aparición de síntomas depresivos centrando la atención,
en la posible “corrupción” del cerebro (órgano donde ya situaba las emociones), por un exceso de
“bilis negra” producida en el intestino y el bazo, origen del termino “melancolía”. (1)
La lucidez de la escuela helénica se vió interrumpida por la Edad Media, donde el oscurantismo
característico de esta época atribuía a causas demonológicas tanto los estados depresivos como los
maníacos, y no fueron pocos los pacientes consumidos en las hogueras de la inquisición (consultar la
revisión de Georgotas A, 1988).
En el mundo árabe y oriental, estos enfermos corrieron suertes más humanas, aunque lejos de las
consideraciones hipocráticas. En el Renacimiento, Vesalio, al igual que sus antiguos predecesores
centró en el cerebro la causa de la depresión. Se adelantó varios siglos en la descripción y
clasificación de las enfermedades mentales, así como a las definitivas aportaciones de Kraepelin y las
concepciones cognitivistas de Beck. De este modo rechazó definitivamente en la cultura occidental,
la intervención divina en la aparición de enfermedades afectivas. (2)
_________________________
Avicena (980-1037), en el año 1000 escribe: «indudablemente, el material que produce la manía es
de la misma naturaleza que el que produce la melancolía». Gaddesden (1280-1361) en el año 1300:
«manía y melancolía son diferentes formas de la misma cosa». Manardus (1462-1536) en el 1500: «la
melancolía difiere manifiestamente de lo que apropiadamente se ha llamado manía; no hay ninguna
duda, pero, de alguna manera, las autoridades están de acuerdo en que la manía reemplaza a la
melancolía».(1)
El Tratado sobre la melancolía escrito por TIMOTHY BRIGHT (1586), constituye la primera
monografía escrita en inglés que describe los sentimientos de los pacientes melancólicos con
precisión y detalle, manteniendo el autor que la melancolía no constituía una «conciencia del pecado»
como los teólogos y filósofos de la Edad Media la habían calificado.2
A finales del s. XVIII, para los autores de la Ilustración, la definición de melancolía que prevalecerá
será del todo intelectual: la melancolía es la dominación excesiva que ejerce sobre la mente una idea
exclusiva. (1)
En 1845, Esquirol apunta que: «algunos pacientes, antes de estar maníacos, han estado previamente
tristes, cansados...melancólicos», pero no considera que exista una forma distintiva de enfermedad,
diciendo que esto sucede sólo en algunos pacientes (Jackson, 1986)(2)
Un discípulo de Esquirol, Jean Pierre Falret (10), en 1854, fue el primero en describir la locura
circular (folie circulaire) como estados depresivos y maníacos separados por un intervalo libre,
destacando el curso intermitente, el comienzo frecuentemente brusco y el carácter reversible de la
mayoría de los episodios; enfrentándose a las opiniones prevalentes de la época, consideró la
evolución hacia la cronicidad como una forma evolutiva muy rara.(2)
KAHLBAUM, en 1882, hablaba de vesania (psicosis) típica circular al referirse a estos trastornos
episódicos melancólicos y maníacos, y además incluyó después formas menores más leves, a las que
denominó ciclotimia, caracterizadas por «episodios tanto de depresión como de excitación pero que
no terminaban en demencia, como podían hacerlo la manía o melancolía crónicas». También acuñó el
término distimia para referirse a una variedad crónica de melancolía.(2)
.
Emil Kraepelin, en 1896, siguiendo las observaciones clínicas de los psiquiatras franceses, introdujo
el concepto de locura maníaco-depresiva como entidad nosológica independiente. Incluyó en un
concepto único todas las psicosis que hasta entonces se habían denominado periódicas y circulares, la
manía simple, gran parte de los casos diagnosticados de melancolía y un pequeño número de
síndromes demenciales. Posteriormente, en la octava edición de su tratado, a raíz de la crítica de
Dreyfuss, incluye la melancolía involutiva. Para él, todos estos cuadros son manifestaciones de la
misma enfermedad. Al decir esto se basa en el carácter hereditario (historia familiar), la
sintomatología afectiva similar, la sucesión periódica de fases maníacas o melancólicas con períodos
de remisión, y un pronóstico global comparativamente benigno sin un deterioro progresivo. Fue
precisamente el pronóstico la principal característica que distinguía la locura maníaco-depresiva,
delimitándola de la demencia precoz.(3)
El estadounidense Rush 1745-1813 propuso que la depresión se debía a un exceso de sangre cerebral
y recomendaba el tratamiento con sangrías, de la misma forma el psiquiatra Griesinger atribuyo a las
enfermedades mentales como problemas de una disfunción cerebral y Falret realizo el primer
diagnóstico de enfermedad maniaco-depresiva, posteriormente otros psiquiatras descubrieron
síndromes depresivos menos graves sin delirios que en la actualidad se los agrupa en el grupos de los
trastornos depresivos.13
Meyer 1866- 1950 acuño el termino psicobiologia que enfatiza la importancia de los factores
psicológicos y biológicos en el desarrollo de las enfermedades mentales, feu el primero en señalar la
importancia de los estresantes tempranos en el desarrollo posterior de los trastornos del humor,
Breuer y Freud adoptaron un enfoque distinto al biológico y defendieron completamente el origen
psicológico de las enfermedades mentales.14
Durante casi un milenio después de la caída del Imperio Romano, la hipótesis humoral de los griegos
se impuso como la teoría de la causa de la depresión y la manía. La hipótesis humoral afirmaba que la
"melancolía" (depresión) era causada por un fluido corporal, conocido como la «bilis negra»,
mientras que la "manía" (locura) fue causada por otro fluido llamado entonces «bilis amarilla». De
allí que las palabras "depresión" (anteriormente llamada "melancolía") y "manía", tienen su
etimología en el lenguaje griego clásico. La palabra melancolía se deriva de la palabra μἐλας,
(melas), "negra", y χολή, (jolé), "bilis" indicando los orígenes del término en las teorías de los
cambios de humor de Hipócrates15
Sin embargo, los orígenes lingüísticos de manía no están tan claros. Varias etimologías son
propuestas por el médico romano CaeliusAurelianus, incluyendo la palabra griega ‘ania’, lo que
quiere decir que produce una gran angustia mental, y ‘manos’, que quiere decir relajado o suelto, lo
que se podría aproximar del contexto es una mente o alma excesivamente relajada. Hay por lo menos
otros cinco candidatos, y parte de la confusión que rodea la exacta etimología de la palabra manía es
su variado uso en la poesía y mitología pre-Hipocrática
Durante el siglo II A. D. Soranus de Ephedrus (98-177 A. D.) describía a la manía y a la melancolía
como distintas enfermedades con etiologías separadas, sin embargo, él reconocía que «muchos otros
consideran a la melancolía una forma de la enfermedad llamada manía 16
El trastorno del estado de ánimo es el término que designa a un grupo de diagnósticos en el Manual
Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM IV y V TR) sistema de clasificación en
la hipótesis de una alteración en el estado de ánimo de la persona para ser la característica principal
subyacente. La clasificación se conoce como estado de ánimo (afectivos) en la CIE 10. 17
También se deben tomar en cuenta el descubrimiento y avances de la terapia farmacológica para los
13
P7 OCAÑA ARGUELLO NATALY DANIELA SanchezOrtuno Felipe, Lecciones de Psiquiatría capitulo 6 Trastornos del
humor, Editorial medica panamericana, Casa Cortez del libro.
14
P7 OCAÑA ARGUELLO NATALY DANIELA El Corte Ingles Aspecto de las Enfermedades Mentales y Aspectos de la
Psiquiatria, Editorial Medica Panamericana.
15
P6 NUÑEZ CONSTANTE STALYN ROBERTO GibertRahola, J Conceptos generales de las trastornos del estado
de ánimo.- 2013, España. , INSM Edit. Pag 07- 09
16
P6 NUÑEZ CONSTANTE STALYN ROBERTO NogeraHosta, R.- Psicopatología de los trastornos del estado de
ánimo y psicofamarlogía España Barcelona 2012, , INSM Edit.
trastornos del humor que se descubren desde los primeros años pues para la psiquiatría la
incorporación de los psicofármacos desde los años cincuenta hizo que pase de una situación de
penuria terapéutica en la que solo se utilizaba el electroshock y ciertas curas con insulina a poder
tratar trastornos de una forma específica. Uno de los primeros en constatar las propiedades del litio
fue el australiano John Cade en 1949 quien demostró sus propiedades anti maníacas y décadas
después se profundizo su estudio obteniéndose buenos resultados en el tratamiento del trastorno
bipolar y depresión, sin embargo el descubrimiento más revolucionario fue realizado por Jean Delay
y Pierre Deniker que tenía relación con las propiedades de la clorpromazina utilizada hasta la
actualidad.18
2. ASPECTOS HISTÓRICOS
Los primeros datos acerca de la prevalencia del trastorno bipolar (TBP) en la edad pediátrica, y
especialmente en los adolescentes, surgieron con el primer estudio epidemiológico conducido por
Lewinsohn en los años 1990, el cual fue realizado en población escolar abierta. Encontraron una
prevalencia del 1%; en este mismo estudio se propuso que las manifestaciones clínicas en los
menores no se presentan de igual manera que en los adultos ya que una proporción de la población de
adolescentes (5.4%) presentaban lo que denominó “síntomas nucleares” (irritabilidad, euforia y
cualquier otro síntoma de elevación del estado de ánimo).19
17
P6 MASABANDA QUEREMBÁS DARWIN DARIO [Link] [Internet] Estados Unidos: rance-sante; 2013
[actualizado el 13 diciembre del 2014;citado el 08 febrero 2015] Disponible en: [Link]
trastornos+del+humor+afectivos+el+trastorno+del+estado+de+animo+trastorno+afectivo+estacional+distimia+trastorno+
bipolar+la+terapia+de+luz-(F30_F39)-[Link]
18
P7 Ocaña Arguello Nataly Daniela F. Lopez Muñoz, C Alamo, Historia de la Psicofarmacologia tomo III editorial
panamericana.
19
4. GUERRA BRANDT FRANCISCO JAVIER P5: Vargas A, Zavaleta P, De la Peña F, Mayer P, Gutiérrez J, Palacios
L. Manifestaciones clínicas y tratamiento del trastorno bipolar en niños y adolescentes, una actualización basada en la
evidencia Salud mental 34.5 (2011): [Link] en: [Link]
script=sci_arttext&pid=S0185-33252011000500003&lng=es
20
P1 ALTAMIRANO PÉREZ KAREN LIZBETH, Epidemiologia de los trastornos de ansiedad y depresión en
adolescentes de una población rural. Revista de Posgrado de la VIa Cátedra de Medicina. N° 184 – Agosto
2008 Disponible en: [Link]
En el área de los trastornos afectivos, las primeras descripciones detalladas de cuadro de manía y de
melancolía corresponden a Areteo de Capadocia, en el siglo II a. de C. Pero tuvo que durar siglos en
que la denominación de manía se utilizó de forma laxa para los cuadros de agitación de cualquier
orígen. El trabajar en la disección de cádaveres y el advenimiento del método anátomo clínico
despertó el deseo de vincular la manía a noxas orgánicas más visibles como abscesos cerebrales o
tumores. Es en el siglo XIX cuando se vincularon conceptual y clinicamente los conceptos de manía
y depresión a través de las primeras descripciones detalladas de la folie circulaire de Falret la folie a
double forme de Baillarger, cuadros caracterizados por la alternancia de episodios de excitación, de
tristeza y de un intervalo lúcido de duración variable. En españa Piquer Arrufat médico aragonés del
siglo XVIII describía le enfermedad de Fernando VI como una manía meláncólica. Pero quien puso
las fronteras de la enfermedad, introduciendo el estudio longitudinal como complemento necesario
del examen transversal de los síntomas, fue Emil Kraepelin.21
En los últimos años los aspectos neurocognitivos del trastorno bipolar han cobrado especial interés.
Se estima que entre un 25%-50% de los pacientes con TB presentan déficits neurocognitivos
persistentes, especialmente en el área atencional, amnésica y ejecutiva. También se han estudiado
estos aspectos en la esquizofrenia, no solo para determinar el tipo de alteraciones y la cuantía de las
mismas, sino también para seguir el trazado fenotípico en los antecedentes y consecuentes familiares,
pudiéndose convertir esto último en un área de investigación de potenciales marcadores de riesgo. Es
de interés aplicar este tipo de estudio al área de los pacientes bipolares 22
J. Dubuisson, en 1816 en su obra expone que los síntomas propios de la melancolía se pueden
manifestar entre los ataques de manía periódica y destaca la gravedad del pronóstico en caso de
existir una alternancia entre manía y melancolía. Esquirol señala las alternancias entre la manía y la
melancolía en varios pasajes de los artículos “manía” y “lipomanía o melancolía”, publicados en el
Diccionario de Pankoucke y reeditados en el gran tratado de 1838. En 1881 Ball establece el cuadro
de la torpeza cerebral con su enlentecimiento intelectual y psicomotor característico, pasando a un
segundo plano la tristeza del estado de ánimo: “son enfermos [Link] en un estado de postración
mental que parece abolir momentaneamente sus facultades”. En 1882 J. Cotard, alumno de J Falret,
completa la descripción de los temas delirantes melancólicos en su cuadro de delirio de las
negaciones.. Como ya se anticipó anteriormente es Emil Kraepelin el que plantea que el paciente no
ha vivido la recaída, algunos ataques no pueden durar mas que algunas horas, otros pueden durar
varios años.(6)
En fin los trastornos bipolares y el mismo término depresión han tenido su evolución en la historia y
en la actualidad hasta semanticamente nos sigue dando problemas en cuanto a comprenderlo que
mismo es. Se usa en muchos contextos: depresión económica, oceánica, geográfica, etc. Volviéndose
un término coloquial y tan familiar que lo enunciamos frecuentemente a tal extremo de ser mas
“popular” que la diabetes, rinitis, artritis. Al ser aceptada culturalmente ha caído en el peligro de ser
21
GORDILLO FLORES DENNYS PATRICIA. [Link] SN. Neuroleptic malignant syndrome. In: Mann SC,
Caroff SN, Keck PE Jr, Lazarus A(eds). Neuroleptic malignant syndrome and related conditions (2nd ed). Washington,
DC: American Psychiatric Publishing Inc., 2012 Disponibleen:
[Link]
22
P6 NUÑEZ CONSTANTE STALYN ROBERTO Vieta, E.- Manía en J. Vallejo, Árboles de decisiones en
Psiquiatría, 1999, Portugal [Link].
manejada con muchas imprecisiones. (7).
Siendo un fenómeno universal, la depresión ha podido ser estudiado en sus diferentes dimensiones y
ubicada dentro del grupo de los trastornos de ánimo como una integral emotiva propia del ser
humano, ya que estamos en la posibilidad de emanar diferentes tonos emocionales desde la alegría
hasta la tristeza, estas fluctuaciones de los estados anímicos usualmente están en relación con
aspectos circunstanciales, es decir, de la expresión del individuo (ej: éxitos=alegría, fracasos=tristeza,
desaire=preocupación).(2) El tiempo que estos duren, así como la frecuencia y la intensidad con que
se manifiesten, son los factores que pueden trastocar lo normal hasta un nivel de enfermedad . Por eso
es que necesitamos diferenciar a la depresión de las sensaciones de infelicidad, abatimiento
desmoralización, desánimo y que en cualquier momento de la vida de un individuo puede presentarse
como parte de una reacción o estado vivencial normal. Es normal que una persona experimente
tristeza por la pérdida de un ser querido o de su trabajo y que deje por consiguiente de tener interés en
algunas actividades recreativas, que se le altere el sueño o que le resulten insípidas las comidas. Esto
puede durar de una a dos semanas, pero si esto se prolonga en el tiempo o si las manifestaciones
clínicas se profundizan y dan lugar a ideas del tipo "no tiene sentido la vida” “o no quisiera despertar
jamás” o que se presenta insomnio intermedio o terminal, disminución del nivel de energía y pérdida
del placer vital, podemos argüir que la persona está padeciendo un serio proceso depresivo.
Pero no se altera unicamentela parte afectiva del paciente, si no otras esferas como la cognitiva
(conocimiento), conductual, sexual, etc.
El estrés psicosocial relacionada con la creciente tecnología, la acelerada vida moderna y la excesiva
urbanización a los que tienen que enfrentarse la mayoría de habitantes del planeta ha incidido en una
mayor presencia de trastornos depresivos y que epidemiologicamente representa un mayor número de
pacientes con esta patología y que requerirán atención médica general o especializada y un abordaje
psicofarmacológico con drogas, con menos efectos colaterales.
En cuanto a querer ordenar todo lo referente a la índole, las causas y el tratamiento de una conducta
anormal, presupone la existencia de ciertos tipos de categorías y proporciona las bases para estudiar
los orígenes y las posibles soluciones. Lo primero que atañe a la validez misma de tener una
clasificación es reconocer las fronteras de la depresión con la tristeza, con la ansiedad, con los
problemas de la personalidad, con los procesos obsesivos, [Link]ás el ámbito de la psicopatología
no ha llegado a tener un nivel de conocimiento lo suficientemente amplio como para permitir un
adecuado sistema de diferenciación conceptual y semiológica de cada una de las manifestaciones
antes añadidas. Parodiando a Pichot: “La clasificación de los estados depresivos es un problema
abierto...... la depresión esta ambiguamente definida. No existe acuerdo sobre los problemas básicos”.
(8)
Los desórdenes del estado de ánimo se encuentran entre los trastornos más frecuentes observados,
tanto en la práctica psiquiátrica como en el ejercicio cotidiano del médico general. Las variaciones
del estado de ánimo, patológicos en calidad y en intensidad, pueden ser desde la depresión profunda
hasta la ilación maníaca, la distimia depresiva siendo mucho más frecuente que el estado anímico
expansivo y eufórico de la manía.
Entre los desórdenes de los estados de ánimo, la psicosis maníaco-depresiva es la única entidad bien
individualizada; ella no es la más frecuente, representando más o menos 20% de los enfermos
hospitalizados por trastornos tímicos. Aquí el trastorno del estado de ánimo es primario, fundamental,
endógeno; todos los otros trastornos observados durante las crisis dentro de los dominios de la
actividad psíquica, del comportamiento, de las funciones biológicas, son en correlación con la
perturbación tímica y desaparecen con ella.
Los trastornos del estado de ánimo de origen psicógeno, extremadamente frecuentes, son únicamente
del registro depresivo: elaboración depresiva de una neurosis, descompensación depresiva de una
personalidad subnormal o patológica debido a un traumatismo afectivo mayor. La distimia se liga en
esos casos, de una manera relativamente comprensible, a la historia personal del sujeto o a su
problemática neuró[Link] trastorno de ánimo puede ser también sintomático de una afección psíquica
caracterizada (esquizofrenia) o de un ataque cerebral orgánico (epilepsia, tumor cerebral, estado
predemencial). El afecto depresivo es en este caso más frecuente que la excitación eufórica.
El trastorno bipolar es una enfermedad mental severa, crónica y discapacitante que afecta una
23
P6 PEREIRA TAPIA GUSTAVO ADOLFO Psiquiatrí[Link]. El concepto de depresión. Historia, definicion(es), nosología,
clasificación. Disponible en: [Link]
(accedido el 7-01-2015)
proporción importante de los pacientes que acuden en busca de ayuda psicológica o psiquiátrica. De
estos pacientes con trastorno bipolar, casi el 95% tienen episodios recurrentes de depresión y manía
a lo largo de sus vidas, a pesar del tratamiento, y la probabilidad de experimentar nuevos episodios
se incrementa luego de cada crisis. Los marcados cambios de humor, personalidad, pensamiento y
conducta inherentes al trastorno bipolar, con frecuencia tienen efectos profundos en las relaciones
interpersonales. De igual forma, labilidad afectiva, las fluctuaciones en los niveles de sociabilidad, la
extravagancia financiera, las indiscreciones sexuales y las conductas violentas son fuentes de
conflicto tanto para los pacientes como sus familiares.
8
GORDILLO FLORES DENNYS [Link] [Link] malignant syndrome. In: Mann SC, Caroff
SN, Keck PE Jr, Lazarus A(eds). Neuroleptic malignant syndrome and related conditions (2nd ed). Washington, DC:
American Psychiatric Publishing Inc., 2012 Disponibleen:
[Link]
9
GUACHAMIN CHICAIZA DENNISE ESTEFANIA Autores: Lic. María Gabriela Bustos, Dra. Fabiola Campos, Lic.
Viqui Durán, Dra. Ylenis García, Dr. Rubén Regardiz, Lic. María A. Rodríguez.| , de 11 de Julio de [Link] de
[Link]
conductual-para-el-tratamiento-del-trastorno-bipolar&catid=1:articulos&Itemid=11
¿Qué causa los trastornos del estado de ánimo?
Los trastornos del humor se refieren a una categoría de problemas de salud mental que incluyen todos
los tipos de depresión y trastorno bipolar. Los trastornos del humor son a veces llamados trastornos
afectivos.24
La causa los trastornos del estado de ánimo no es bien conocida. Hay productos químicos en el
cerebro, llamadas endorfinas, que son responsables de los estados de ánimo positivos. Otros
productos químicos en el cerebro, llamadas neurotransmisores, regulan las endorfinas. Lo más
probable, la depresión (y otros trastornos del estado de ánimo) es causada por un desequilibrio
químico en el cerebro.25
Los trastornos afectivos suelen en las familias y se consideran herencia multifactorial. La expresión
herencia multifactorial significa que existen "muchos factores" son los involucrados. Los factores que
producen el rasgo o la enfermedad que generalmente son tanto genéticos como ambientales, que
implica una combinación de genes de ambos padres. A menudo un sexo (el masculino o el femenino)
suele estar afectado más frecuentemente que el otro en los rasgos multifactoriales 26
Hasta hace unas décadas los clínicos mantenían que los trastornos del humor tenían un origen
psicológico (depresión exógena) o un origen biológico (depresión endógena y trastorno bipolar).
Actualmente se sabe que la etiología de los trastornos del humor es multifactorial, y están implicados
factores biológicos, psicológicos, ambientales y socioculturales. Ninguna causa individual es
patognomónica ni suficiente para la aparición de un trastorno del humor. Además, una misma causa
(por ejemplo, el antecedente de abuso sexual en trastorno límite de la personalidad, etc.), y distintas
causas (por ejemplo, alteraciones genéticas o neuroticismo) pueden originar una misma enfermedad
(trastorno depresivo).
La etiología del trastorno depresivo está más estudiada que la del trastorno bipolar, excepto en la
parte genética. En la mayoría de los casos resulta difícil conocer el mecanismo exacto por el que una
causa influye en la aparición de un episodio afectivo, y en muchos casos es difícil determinar qué es
antes, si el factor de riesgo o el Trastorno del humor (por ejemplo, ¿la disregulaciónmonoaminérgica
provoca los trastornos del humor o ésta aparece una vez que se ha instaurado? O ¿el rasgo de
pesimismo es la causa de la aparición del episodio depresivo, o el episodio depresivo hace que el
paciente esté pesimista?).27
28
¿Qué causa los trastornos del estado de ánimo no es bien conocida. Hay productos químicos en el
cerebro, llamadas endorfinas, que son responsables de los estados de ánimo positivos. Otros
24
P7 PAREDES ESPIN ALYSSON MAHOLYEisinger, P. (2008).EL SEVIER MASSON. Recuperado el 08 de 02 de 2015, de
Transtornos del Humor: [Link]
25
P7 PAREDES ESPIN ALYSSON MAHOLYEisinger, P. (2008).EL SEVIER MASSON. Recuperado el 08 de 02 de 2015, de
Transtornos del Humor: [Link]
26
P7 PAREDES ESPIN ALYSSON MAHOLY OLOBOT SALUD. (2014). Recuperado el 08 de 02 de 2015, de Descripcion
General de transtornos del animo: [Link]
27
P7 PAREDES QUISHPE JACQUELINE MIREYAOrtuño F, Martín Lanas R. Lecciones de psiquiatría. Buenos Aires: Médica
Panamericana; 2009.
productos químicos en el cerebro, llamadas neurotransmisores, regulan las endorfinas. Lo más
probable, la depresión (y otros trastornos del estado de ánimo) es causada por un desequilibrio
químico en el cerebro. Acontecimientos de la vida (por ejemplo, los cambios no deseados en la vida)
también pueden contribuir a un estado de ánimo deprimido.
Los trastornos afectivos suelen en las familias y se consideran herencia multifactorial. La expresión
herencia multifactorial significa que existen "muchos factores" son los involucrados. Los factores que
producen el rasgo o la enfermedad que generalmente son tanto genéticos como ambientales, que
implica una combinación de genes de ambos padres. A menudo un sexo (el masculino o el femenino)
suele estar afectado más frecuentemente que el otro en los rasgos multifactoriales. Parece haber un
umbral de expresión diferente, lo que significa que es más probable que aparezca el problema un
género, sobre el otro género.
Modelos Biológicos
La hipótesis catecolamínica de los trastornos del afecto fue formulada inicialmente por Glowiski y
cols. en el año 1965. Proponía que la depresión se relacionaba con una deficiencia funcional de
neurotransmisores a nivel de los receptores adrenérgicos, mientras en la manía ocurría lo inverso.
Los trastornos del afecto serían precipitados por cambios en la función cateco-lamínica. Así, un
estado afectivo dado podría representar un balance entre una actividad colinérgica central y una a
nivel de los neurotransmisores, en áreas del cerebro que regulan el afecto. De acuerdo con esta
hipótesis, propuesta por Janowsky y col., la depresión es una manifestación de dominio colinérgico,
mientras que la manía es adrenérgica. El soporte para esta hipótesis procede de experimentos en
animales que demuestran efectos antagonistas centrales de naturaleza colinérgica y adrenérgica. La
reserpina, una droga que causa depresión tiene propiedades colinomiméticas centrales. En humanos,
la fisiostigmina y otras drogas de acción colinomimética central, que aumenta los niveles centrales de
acetilcolina, pueden contrarrestar la manía y causar depresión en ciertos sujetos. Por otra parte, los
antidepresivos tricíclicos tienen propiedades anticolinérgicas centrales.
Otros investigadores han informado, también, una reducción funcional en los niveles de serotonina,
que podría contribuir directamente o predisponer al desarrollo de síntomas de depresión y
probablemente de manía. Es importante señalar, sin embargo, que un defecto en la transmisión
serotonérgica podría permitir el desarrollo de un trastorno afectivo, aunque es insuficiente como
agente causal.
28
P6 MENDEZ MORILLO JENNIFER CAROLINA Fierro Alfredo. Manual de psicología de la personalidad.2da edición
Barcelona. Editorial Paidos 2008
trastornos afectivos tiene que ser [Link] opinión reciente es que existe un desequilibrio
entre los diferentes neurotrasmisores en la manía y la melancolía. Esta hipótesis considera que, en
todo momento, el equilibrio entre los neurotrasmisores accesibles en el receptor es el que determina
la conducta y la naturaleza del fenómeno depresivo.29
Modelos Genéticos
Existe suficiente información que sugiere la existencia de un factor genético en la etiología de los
trastornos afectivos; que los trastornos unipolares y bipolares son genéticamente distintos; y, que los
trastornos afectivos son genéticamente diferentes de la [Link], dos grupos de
investigadores han publicado, independientemente, resultados que asocian los trastornos del afecto
bipolar con localizaciones genéticas específicas. En ambos estudios, los análisis estadísticos sobre la
probabilidad que tales observaciones sean resultado de la asociación genética en vez del azar,
excedían 1.000: 1. En el primer informe, Egeland y colab. identificaron en una comunidad Amish, en
los Estados Unidos, un segmento cercano al punto distal del brazo corto del cromosoma 11 como el
locus del gen que predispone a la enfermedad bipolar. Un segundo estudio, basado en el análisis de
linajes por Barón y cols. provee nueva evidencia en apoyo de una cercana asociación entre
enfermedad bipolar y dos marcadores en un extremo del cromosoma X: ceguera al color y deficiencia
de glucosa-seis-fosfato-dehidrogenasa.
Modelos Psicológicos
La diferencia radica en que la suma de estos síntomas no implica en este caso un síndrome, sino
conductas aisladas que pudieran si acaso establecer relaciones entre sí (pero no cualidades
emergentes e independientes a estas respuestas). Así, la depresión no sería causa de la tristeza ni del
suicidio, sino una mera descripción de la situación del sujeto. Pudiera acaso establecerse una relación
con el suicidio en un sentido estadístico, pero tan sólo como una relación entre conductas (la del
suicidio y las que compongan el cuadro clínico de la depresión). Es decir, en este sentido la depresión
tiene una explicación basada en el ambiente o contexto, como un aprendizaje desadaptativo 30
En la revisión del tema emergen ciertas áreas en relación al papel de las pérdidas en la infancia.
Los modelos cognoscitivos de la depresión y a la relación entre personalidad y trastornos del afecto.
Akiskal y cols. revisaron la literatura acerca de la relación entre personalidad y trastorno del afecto, y
resumieron las posibles interacciones en las siguientes:
29
P6 MORALES QUISHPE TATIANA ESTEFANIA AKISKAL, H. S, MASER, J D, ZELLER, P. J. et al.
"Switching from unipolar to bipolar II, An 11 years prospective study of clinical and temperamental predictors in 559
patients". In: Arch. General Psychiatry, Feb 52(2); 1995: 114-123.
30
P6 MENA SILVA WILSON ANDRESHernández, E., Lastra, S., Urbina, M., Carreira, I. y Lima, L. (2002).Serotonin,
5-hidroxiindoleacetic acid and serotonin transporter in blood peripheral lymphocytes of patients with generalized anxiety
disorder. J. Int..Immunopharmacol, 2(7), 893-900.
1) ciertos rasgos de personalidad predisponen al individuo a desarrollar trastornos afectivos; 2) la
personalidad subyacente modifica la forma clínica de presentación de los trastornos del afecto; 3)
alteraciones de la personalidad evidencian, en ciertos casos, la presencia de un trastorno subyacente
del afecto; 4) ciertos trastornos de la personalidad representan formas atenuadas de un trastorno
afectivo.
De otro lado, la teoría cognoscitiva señala que ocurren distorsiones muy tempranas en el proceso del
pensamiento; una cadena de acontecimientos evaluados negativamente que culminan en depresión.
Demandas no realistas de uno mismo o de otros, o creencias en el destino, son vistas como causantes
de la vulnerabilidad para desarrollar delusiones, pérdida del optimismo, y eventualmente producir
depresión. Analizando material grabado en entrevistas de psicoterapia, de sujetos deprimidos y no
deprimidos, Beck, encontró que los primeros tienden a hacer interpretaciones equivocadas de sucesos
irrelevantes, en el sentido de fracaso personal, privación o rechazo. Tienden a ser exagerados y crear
generalizaciones erradas sobre cualquier acontecimiento, con información negativa sobre ellos
mismos. Basado en tales hechos, Beck propuso que ciertos esquemas cognoscitivos adquieren
importancia durante la depresión, dominan el proceso mental y llevan a distorsiones cognoscitivas. 31
La causa precisa de los trastornos del ánimo no es conocida, pero existe abundante información que muestra
que en su génesis participan factores biológicos y psicosociales. Aunque separados en forma artificial, ya que
existen claras evidencias de la interacción entre ellos, los factores biológicos, psicológicos y ambientales se
conjugan con una ponderación variable y propia de cada sujeto afectado, condicionando la aparición de
episodios anímicos específicos en diferentes momentos de la vida. Así, un individuo con gran carga genética
podría manifestar la enfermedad incluso con una modesta contribución psicosocial y viceversa.
Existe una gran interacción de distintos factores como: Genéticos, neuroquímicos, neuroendocrino,
crono biológico, neurobiológico conductual y psicosociales.32
La conceptualización del hombre como animal social, es el principio central del modelo social de la depresión,
que enfatiza el rol que juega la pérdida de lazos humanos en su génesis. En estos casos, el tratamiento
implica la reparación, restauración o desarrollo de tales elementos. El Eje IV en el DSM-IV, de adaptarse
culturalmente como esquema propuesto por Fahrer y colab. ofrece una guía para utilizar el concepto de
estresores psicosociales33
CUADRO Nº 2*
ESCALA DE ESTRESORES PSICOSOCIALES
Código Grado de Efecto estresante Condiciones de Duración
31
P6 MORALES QUISHPE TATIANA ESTEFANIA American Psychiatric Association. Practice Guideline for
Treatment of Patients with Bipolar Disorder. Washington, American PsychiatricAssociationPress, 1995.
32
P9, Singo Guamanarca Roxana Isabel, Dr. José Bitrán Colodro. Trastornos del ánimo. Chile; [Fecha
de acceso: 10 de Febrero de 2015].URL disponible: [Link]
33
P10 ARACELY ISABEL ZAMBRANO GONZÁLEZ AKISKAL, H. S, MASER, J D, ZELLER, P. J. et al.
"Switching from unipolar to bipolar II, An 11 years prospective study of clinical and temperamental predictors in 559
patients". In: Arch. General Psychiatry, Feb 52(2); 1995: 114-123.
Acontecimientos agudos Prolongada
Ninguno que guarde relación con el Ninguno que guarde relación con el
1. Nulo
trastorno. trastorno.
Discusión familiar.
Ruptura con novio(a). Inicio de
Trabajo desagradable, estudio.
2. Leve estudios, graduación .
Residencia en área de alta
Abandono del hijo del hogar.
criminalidad.
Discordia marital.
Matrimonio/separación marital. Problemas financieros serios.
3. Moderado Pérdida del trabajo o jubilación. Dificultad con el jefe.
Aborto. Responsabilidad maternidad/
paternidad sin pareja.
Divorcio. Desempleo crónico.
4. Serio
Nacimiento del primer hijo. Pobreza .
Enfermedad crónica grave en uno
Muerte del cónyuge.
5. Extremo mismo o en un hijo.
Diagnóstico de enfermedad grave.
Víctima de violación.
Abuso o violencia sexual o física.
Muerte de un hijo .Suicidio del
Cautiverio como experiencia en campo
6. Catastrófico có[Link] natural
de concentración.
devastador.
0. Información Inadecuada
* R. Fahrer & A.M. Vilches, Depresión en Atención [Link] de Psiquiatría, Ciba-Geygy, 1988.
CLASIFICACIÓN
No hay un consenso claro sobre cuantos tipos de trastorno bipolar existen. En el DSM-IV-TR y el
CIE-10, el trastorno bipolar se concibe como un espectro de trastornos que se suceden en un
continuo. El DSM-IV-TR lista cuatro tipos de trastornos del estado de ánimo que se ajustan en la
categoría de bipolar: trastorno bipolar tipo I, trastorno bipolar tipo II, ciclotimia y trastorno bipolar no
especificado. En el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders" (Manual Diagnóstico y
Estadístico de los Trastornos Mentales) de la American PsychiatricAssociation (Asociación
Americana de Psiquiatría) se describen dos tipos de trastorno bipolar: tipo I y tipo II.34
Las pautas principales de clasificación de los trastornos del humor (afectivos) han sido seleccionados
por razones prácticas, para permitir identificar con facilidad los trastornos clínicos más frecuentes.
Así, se han diferenciado los episodios únicos de los trastornos bipolares y de otros trastornos que
presentan múltiples episodios, ya que gran parte de los enfermos tienen un solo episodio. También se
ha dado importancia a la gravedad por las implicaciones que tiene para el tratamiento y la asistencia.
Hay que reconocer que los síntomas que aquí se llaman "somáticos" se podrían haber llamado
también "melancólicos", "vitales", "biológicos" o "endogenomorfos", y que el fundamento científico
de este síndrome es cuestionable. Es de esperar que su iclusión aquí de lugar a una valoración crítica
amplia de la utilidad de identificarla por separado. La clasificación está diseñada de tal forma que
aquellos que lo deseen, puedan recurrir a este síndrome somático pero también que pueda ser
ignorado, sin por ello perder información.
El modo de distinguir los diferentes niveles de gravedad sigue siendo problemático; los tres niveles,
leve, moderado y grave se incluyen aquí por el deseo de muchos clínicos.
Vaisberg A. La patología afectiva, ansiosa y somática en la América Andina. En: Ruiz P, Casas M,
editors. Salud Mental en el paciente de América Andina. Barcelona: Editorial Glosa; 2009.
Los términos "manía" y "depresión grave" se utilizan en esta clasificación para referirse a los
extremos opuestos del espectro afectivo. "Hipomanía" se utiliza para indicar un estado intermedio sin
ideas delirantes, alucinaciones o interrupción de la actividad normal. Con frecuencia, pero no
exclusivamente, se presenta en las etapas iniciales o finales de una manía.35
TRASTORNOS MIXTOS:
Quizás los episodios más incapacitantes, desconcertantes e incómodos para el individuo son aquellos que
involucran síntomas característicos de la depresión y del episodio maníaco y que se pueden presentar
durante el mismo día. Son los denominados episodios mixtos. El paciente se encuentra excitado y ansioso
pero al mismo tiempo también se siente irritable y deprimido en lugar de sentirse ‘en la cima del mundo’.
Síntomas de manía y depresión están presentes de forma simultánea.
Se cumplen los criterios tanto para un episodio maníaco como para un episodio depresivo mayor -
excepto en la duración- casi cada día durante al menos un período de una semana.
La alteración del estado de ánimo es suficientemente grave para provocar un importante deterioro
laboral, social o de las relaciones con los demás, o para necesitar hospitalización con el fin de
prevenir los daños a uno mismo o a los demás, o hay síntomas psicóticos.
Los síntomas no son debidos a los efectos fisiológicos directos de una sustancia -p. ej., una droga, un
medicamento u otro tratamiento- ni a enfermedad médica -p. ej., hipertiroidismo.36
La alteración fundamental en estos trastornos es una alteración del humor o de la afectividad, por lo
general en el sentido de la depresión (acompañada o no de ansiedad) o en el de la euforia. Este
35
P6MUÑOZ JARRIN FERNANDA [Link] CIE 10 F 30- F39 TRASTORNO DEL HUMOR
[Link] [Internet]. 2014 [Enero 2015]. Disponible en: [Link]
[Link]
36
P9, SHUGULÍ RIVERA GABRIELA ELIZABETH, Psicología net: México: David Puchol Esparza, 2012 (citado 15
de Marzo del 2016). Trastorno Maníaco- Depresivo. Disponible en:
[Link]
cambio suele acompañarse de uno del nivel general de actividad (vitalidad). La mayoría del resto de
los síntomas son secundarios a estas alteraciones del humor y de la vitalidad o son comprensibles en
su contexto. La mayoría de estos trastornos tienden a ser recurrentes y el inicio de cada episodio suele
estar en relación con acontecimientos o situaciones estresantes. Esta sección incluye los trastornos del
humor (afectivos) en todos los grupos de edad. Aquellos que se presentan en la infancia y
adolescencia se codificarán por tanto también de acuerdo con las pautas que siguen.37
F30-39 Trastornos del humor (afectivos)
F30 Episodio maníaco.
F30.0 Hipomanía.
F30.1 Manía sin síntomas psicóticos.
F30.2 Manía con síntomas psicóticos.
F30.8 Otros episodios maníacos.
F30.9 Episodio maníaco sin especificación.38
Incluye:
Trastorno bipolar aislado.
Episodio Maniaco Aislado39
F30.0 Hipomanía
La hipomanía es un grado menor de mania en el que las alteraciones del humor y del comportamiento
son demasiado persistentes y marcadas como para ser incluidas en el apartado de ciclotimia pero a su
vez no se acompañan de alucinaciones o ideas delirantes. Hay una exaltación leve y persistente del
ánimo (durante al menos varios días seguidos), un aumento de la vitalidad de la actividad y por lo
general, sentimientos marcados de bienestar y de elevado rendimiento físico y mental. Tabien es
frecuente que el individuo se vuelva mas sociable, hablador, que se comporte con una familiaridad
excesiva, que muestre un excesivo vigor sexual y una disminución de la necesidad de sueño, pero
nada de esto tiene una intensidad suficiente commo para interferir con la actividad laboral o provocar
rechazo social. En algunos casos la irritabilidad, el engreimiento y la froseria puedes sustituir a la
eagerada sociabilidad eufórica.
37
P7 PINTADO PALACIOS RICHARD [Link]. PsicoActiva: CIE 10 [Internet]. 2015 [cited 8February
2015]. Available from: [Link]
38
P6 NUÑEZ FIGUEROA JUAN CARLOS. Castro, M., Bergero, M., Perles, F., Fernández, J. Ambiente y factores
terapéuticos de un Hospital del Día de Salud Mental. Un estudio cualitativo. Área 3 [Internet]. 2014 [Enero 2015].
Disponible en: [Link]
39
P9,TOLEDO GARCIA ESTEPHANIA NATALY, P. David Menadas. Clasificacion de los trastornos mentales del F30 al F99.
Criterios de la OMS.2006. [Link]
Puede alterarse la capacidad e atención y concentración, dando lugar a una imposibilidad para
desarrollar con calma actividades laborales de entretenimiento o descansar tranquilamente. No
obstante, esto suele impedir el interés por actividades y empresas totalmente nuevas o por gastos
ligeramente excesivos.
La hipomanía puede ser un estado extremadamente agradable. Si es moderada, puede hacer que el
individuo aumente su actividad sin perder su sentido y puede implicar mayor creatividad y capacidad
de liderazgo. El problema es que constituye un estado extremo inestable. Muchos pacientes querrían
estar permanentemente un poco hipomaníacos. Lamentablemente, la hipomanía tiende de manera
acusada a empeorar y a convertirse en manía (en los bipolares de tipo I), o a transformarse de
improviso en una fase depresiva (sobre todo en los bipolares de tipo II).40
El cuadro clínico es el de una forma de manía más grave que la descrita en F30.1. El grado de aumento de la
estimación de sí mismo y las ideas de grandeza pueden desembocar en ideas delirantes, así como la
irritabilidad y el recelo pueden dar paso a las ideas delirantes de persecución. En los casos graves pueden
presentarse marcadas ideas delirantes de grandeza o religiosas referidas a la propia identidad o a una misión
especial. La fuga de ideas y la logorrea pueden dar lugar a una falta de comprensibilidad del lenguaje. La
excitación y la actividad física intensas y mantenidas pueden dar lugar a agresiones o violencias. El descuido
de la alimentación, de la ingesta de líquidos y de la higiene personal pueden dar lugar a situaciones peligrosas
de deshidratación y abandono. Si fuere necesario, las ideas delirantes y las alucinaciones pueden calificarse
de congruentes o no congruentes con el estado de ánimo. "No congruente" incluye las ideas delirantes y
alucinaciones que se presentan con un estado de ánimo neutro, por ejemplo, ideas de referencia sin
40
YUGCHA MUÑOZ GINA BERTHA P10, Pio Baroja, La enfermedad de las emociones – trastorno
bipolar, hipomanía, PSIQUIATRIA, EDITORIAL S.L pág. 11, 12
41
P9, ROMO COBO ANDRES GONZALO, P. David Menadas. Clasificacion de los trastornos mentales del F30 al F99.
Criterios de la OMS.2009. [Link]
sentimientos de culpabilidad o sin sentirse acusado o voces alucinatorias sobre temas que no tienen un
significado emocional especial.42
Pueden presentarse trastornos de la percepción tales como una apreciación de los colores en forma
especialmente vivida (y por lo general hermosa), o bien una preocupación con los detalles finos de las
superficies o texturas, así como hiperacusia subjetiva. El individuo se puede embarcar en proyectos
extravagantes e impracticables, gastar dinero de forma descabellada o tornarse excesivamente agresivo,
cariñoso o chistoso en circunstancias inadecuadas. En algunos episodios maníacos, el humor es irritable y
receloso más que exaltado. La primera manifestación tiene lugar con mayor frecuencia entre los 15 y los
30 años de edad, pero puede presentarse a cualquier edad desde el final de la infancia hasta la séptima u
octava década de la vida.43
El trastorno bipolar es una grave enfermedad del cerebro. También se llama “enfermedad maníaco- depresiva”.
Los que sufren del trastorno bipolar experimentan cambios de ánimo inusuales. A veces se sienten muy felices
y “animados” y mucho más activos que de costumbre. Esto se llama manía . Y a veces los que sufren del
trastorno bipolar se sienten muy tristes y “deprimidos” y son mucho menos activos. Esto se llama depresión.
El trastorno bipolar también puede provocar cambios en la energía y el comportamiento. El trastorno bipolar
no es lo mismo que los altibajos que experimentan todas las personas. Los síntomas bipolares son más
potentes. Pueden dañar las relaciones entre personas y hacer que sea más difícil ir a la escuela o conservar un
empleo. También pueden ser peligrosos. Algunas personas que sufren del trastorno bipolar intentan hacerse
daño o suicidarse.44
Trastorno caracterizado por la presencia de episodios reiterados (es decir, al menos dos) en los que el
estado de ánimo y los niveles de actividad del enfermo están profundamente alterados, de forma que
en ocasiones la alteración consiste en una exaltación del estado de ánimo y un aumento de la vitalidad
42
P9, SIMBA GUACHAMÍN MÓNICA TATIANA, [Link], Clasificación estadística internacional de
enfermedades y problemas relacionados con la salud, décima revisión, CIE 10: F30.2 Manía con síntomas
psicóticos. Disponible en: [Link]
43
P9,TUPIZA LUNA FANNY KATHERINE,
44
P10 VILLACÍS NARVAÉZ JUAN ESTEBAN. Instituto Nacional de la Salud Mental División de
Redacción Científica, Prensa, y Difusión USA 2009 6001 Executive Boulevard Disponible
en[Link]
de-leer_37314.pdf.
y del nivel de actividad (manía o hipomanía) y en otras, en una disminución del estado de ánimo y un
descenso de la vitalidad y de la actividad (depresión). Lo característico es que se produzca una
recuperación completa entre los episodios aislados. A diferencia de otros trastornos del humor
(afectivos) la incidencia en ambos sexos es aproximadamente la misma. Dado que los enfermos que
sufren únicamente episodios repetidos de manía son relativamente escasos y de características muy
parecidas (antecedentes familiares, personalidad premórbida, edad de comienzo y pronóstico a largo
plazo) al resto de los enfermos que tienen al menos episodios ocasionales de depresión, estos
enfermos se clasifican como otro trastorno bipolar (F31.8).
Los episodios de manía comienzan normalmente de manera brusca y se prolongan durante un período
de tiempo que oscila entre dos semanas y cuarto a cinco meses (la duración mediana es de cuatro
meses). Las depresiones tienden aburar más (su duración mediana es de seis meses), aunque rara vez
se prolongan más de un año, excepto en personas de edad avanzada. Ambos tipos de episodios
sobrevienen a menudo a raíz de acontecimientos estresantes u otros traumas psicológicos, aunque su
presencia o ausencia no es esencial para el diagnóstico. El primer episodio puede presentarse a
cualquier edad, desde la infancia hasta la senectud. La frecuencia de los episodios y la forma de las
recaídas y remisiones pueden ser muy variables, aunque las remisiones tienden a ser más cortas y las
depresiones más frecuentes y prolongadas al sobrepasar la edad media de la vida.
Incluye:
Trastorno maníaco-depresivo.
Psicosis maníaco-depresiva.
Reacción maníaco-depresiva.
Excluye:
Trastorno bipolar, episodio maníaco (F30.-).
Ciclotimia (F34.0).45
Para diagnosticar el trastorno bipolar, el médico puede realizar todas o algunas de las siguientes
acciones:
45
P7 PINTADO PALACIOS RICHARD PAUL. [Link]. PsicoActiva: CIE 10 [Internet]. 2015
[cited 8 February 2015]. Available from: [Link]
1. Presencia de al menos un EPISODIO MANÍACO definido por los siguientes criterios:
a. Un período diferenciado de un estado de ánimo anormal y persistentemente elevado durante al menos
una semana, en el que se presentan al menos tres de los siguientes síntomas:
Autoestima exagerada o grandiosidad.
Disminución de la necesidad de dormir (p. ej., se siente descansado tras sólo 3 horas
de sueño).
Más hablador de lo habitual o verborreico.
Fuga de ideas o experiencia subjetiva de que el pensamiento está acelerado.
Distraibilidad (p. ej., la atención se desvía demasiado fácilmente hacia estímulos
externos banales o irrelevantes)
Aumento de la actividad intencionada (ya sea socialmente, en el trabajo o los estudios,
o sexualmente) o agitación psicomotora.
Implicación excesiva en actividades placenteras que tienen un alto potencial para
producir consecuencias graves (p. ej., enzarzarse en compras irrefrenables,
indiscreciones sexuales o inversiones económicas alocadas)
b. Interferencia de los síntomas con el funcionamiento cotidiano.
c. No cumplen los criterios para un episodio mixto.
d. No debido a medicamentos, drogas o a una condición médica general.
Ó un EPISODIO HIPOMANÍACO caracterizado por los siguientes síntomas
a. Un período con un estado de ánimo persistentemente elevado, expansivo o irritable durante al menos
4 días en el que se presentan tres o más de los siguientes síntomas. Si el estado de ánimo es solo
irritable deben presentarse cuatro de los siguientes síntomas:
Autoestima exagerada o grandiosidad
Disminución de la necesidad de dormir (p. ej., se siente descansado tras sólo 3 horas de
sueño)
Más hablador de lo habitual o verborreico
Fuga de ideas o experiencia subjetiva de que el pensamiento está acelerad
Distraibilidad (p. ej., la atención se desvía demasiado fácilmente hacia estímulos externos
banales o irrelevantes)
Aumento de la actividad intencionada (ya sea socialmente, en el trabajo o los estudios o
sexualmente) o agitación psicomotora.
Implicación excesiva en actividades placenteras que tienen un alto potencial para producir
consecuencias graves (p. ej., enzarzarse en compras irrefrenables, indiscreciones sexuales o
inversiones económicas alocadas)
b. El episodio está asociado a un cambio en la actividad atípico. Y estos cambios son fácilmente
observables por los demás.
46
P9, Tasinchano Tasinchana Gabriela Carolina. MedlinePlus. “Trastorno bipolar”. Un servicio de la
Biblioteca Nacional de Medicina de [Link]. Desde los Institutos Nacionales de la Salud (actualizado
12 enero 2015; consultado el 10 de febrero del 2015) Disponible en:
[Link]
c. El episodio no es suficientemente grave como para provocar un deterioro laboral o social importante
o para necesitar hospitalización, ni hay síntomas psicóticos.
d. No debido a medicamentos, drogas o a una condición médica general.
3. También pueden presentarse EPISODIOS MIXTOS que se definen por la presencia de criterios
característicos tanto de un episodio maníaco como de un episodio depresivo mayor, excepto en la duración,
ya que aparecen casi cada día durante al menos un período de 1 semana. Este Tipo de Episodios son
suficientemente graves como para afectar el ámbito laboral, social o las relaciones, y en ocasiones puede
requerir hospitalización para evitar daño a los demás o a sí mismo. No se debe a medicamentos, drogas o a
una condición médica general.47
4. Los episodios afectivos en los Criterios A, B y C no se explican mejor por la presencia de un trastorno
esquizoafectivo y no están superpuestos a una esquizofrenia, un trastorno esquizofreniforme, un trastorno
delirante o un trastorno psicótico no especificado.
47
P10 VELASCO COELLAR KARINA GUADALUPE, “Criterios DSM-IV-TR (TRASTORNO BIPOLAR)”
disponible en: [Link]
BIPOLAR/[Link]
El Déficit de atención hiperactivo es el diagnóstico diferencial más importante para el TB en
la preadolescencia y adolescencia temprana, en contraposición a depresión monopolar,
trastornos por ansiedad, esquizofrenia y abuso de alcohol, en adolescentes tardíos y
adultos. Los pacientes con trastornos alimentarios tienen mayor incidencia de trastornos
afectivos que la población general. También la Migraña y el TB son condiciones
prevalentes y de gran relevancia, algunos estudios han informado de su asociación, pero
aún no se sabe si ésta es real.48
ESPECIFICACIONES:
Cuando sólo hay un Episodio Maníaco: Trastorno bipolar I, episodio maníaco único.
Cuando hay Episodios Hipomaníacos: Trastorno bipolar I, episodio más reciente hipomaníaco.
Cuando hay Episodios Maníacos en el momento actual: Trastorno bipolar I, episodio más reciente
maníaco.
Cuando hay Episodios Maníacos o Hipomaníacos, y Episodios Depresivos: Trastorno bipolar I,
episodio más reciente mixto.
Cuando hay Episodios Depresivos en el momento actual: Trastorno bipolar I, episodio más reciente
depresivo.
Cuando se cumplen los criterios, excepto en la duración, para un episodio maníaco, un episodio
hipomaníaco, un episodio mixto o un episodio depresivo mayor: Trastorno bipolar I, episodio más
reciente no especificado.
Cuando hay más de un episodio depresivo y al menos un episodio hipomaníaco: Trastorno bipolar II. 49
1. Estado de ánimo depresivo la mayor parte del día, casi cada día según lo indica el propio sujeto o la
observación realizada por otros. En los niños y adolescentes el estado de ánimo puede ser irritable
2. Disminución acusada del interés o de la capacidad para el placer en todas o casi todas las actividades,
la mayor parte del día, casi cada día
3. Pérdida importante de peso sin hacer régimen o aumento de peso, o pérdida o aumento del apetito casi
cada día.
48
P1 AGUAYO PACAS GIOVANNY DANILO , Rueda Jaimes GE, Gaona Barbosa IA,
Martínez Ladino YA. Comorbilidad entre Trastorno bipolar y Migraña: una revisión
sistemática. Rev colomb psiquiatr sep dic 2005; 34(4): 529-540.
49
P10 VELASCO COELLAR KARINA GUADALUPE, “Criterios DSM-IV-TR (TRASTORNO
BIPOLAR)” disponible en: [Link]
BIPOLAR/[Link]
4. Insomnio o hipersomnia casi cada día
5. Agitación o enlentecimiento psicomotores casi cada día
6. Fatiga o pérdida de energía casi cada día
7. Sentimientos de inutilidad o de culpa excesivos o casi cada día
8. Disminución de la capacidad para pensar o concentrarse, o indecisión, casi cada día
9. Pensamientos recurrentes de muerte, ideación suicida recurrente sin un plan específico o una tentativa
de suicidio o un plan específico para suicidarse50
B. Los síntomas no cumplen los criterios para un episodio mixto.
C. Los síntomas provocan malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas
importantes de la actividad del individuo.
D. Los síntomas no son debidos a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., una droga, un
medicamento) o una enfermedad médica (p. ej., hipotiroidismo).
E. Los síntomas no se explican mejor por la presencia de un duelo (p. ej., después de la pérdida de un ser
querido), los síntomas persisten durante más de 2 meses o se caracterizan por una acusada incapacidad
funcional, preocupaciones mórbidas de inutilidad, ideación suicida, síntomas psicótícos o enlentecimiento
psicomotor.51
50
P10 VILLAVICENCIO TRUJILLO ANDREA ALEJANDRA, Centre Internacional Medicina Avançada -
Servei de Reumatologia. Sabino d’Arana, 12 08028-BCN :: Manuel Girona, 33 08034-BCN ::
[Link]/documentos/criterios_depresion_mayor.pdf
51
P1 Jenniffer Anchundia DSM-IV-TR
a) El episodio actual satisfaga las pautas 'de manía sin síntomas psicóticos (F30.1).
b) Se haya presentado al menos otro episodio hipomaníaco, maníaco, depresivo o mixto en el pasado
F31.4 Trastorno bipolar, episodio actual depresivo grave sin síntomas psicóticos
Pautas para el diagnóstico
a) El episodio actual satisfaga las pautas de episodio depresivo grave sin síntomas psicóticos (F32.2).
b) Se haya presentado al menos otro episodio hipomaníaco, maníaco, depresivo o mixto en el pasado.
F31.5 Trastorno bipolar, episodio actual depresivo grave con síntomas psicóticos
Pautas para el diagnóstico
a) El episodio actual satisfaga las pautas de episodio depresivo grave con síntomas psicóticos (F32.3).
b) Se haya presentado al menos otro episodio hipomaníaco, maníaco, depresivo o mixto en el pasado.
52
P10 CARLOS ANDRÉS ZAMBRANO ZAMBRANO. [Link]. PsicoActiva: CIE 10 [Internet]. 2015 [cited
8 February 2015]. Available from: [Link]
F31.8 Otros trastornos bipolares
Incluye:
Trastorno bipolar de tipo II.
Episodios maníacos recurrentes.
En los episodios depresivos típicos el enfermo que las padece sufre un humor depresivo, una pérdida
de la capacidad de interesarse y disfrutar de las cosas, una disminución de su vitalidad que lleva a una
reducción de su nivel de actividad y a un cansancio exagerado, que aparece incluso tras un esfuerzo
mínimo. También son manifestaciones de los episodios depresivos:
La depresión del estado de ánimo varía escasamente de un día para otro y no suele responder a
cambios ambientales, aunque puede presentar variaciones circadianas características. La presentación
clínica puede ser distinta en cada episodio y en cada individuo. Las formas atípicas son
particularmente frecuentes en la adolescencia. En algunos casos, la ansiedad, el malestar y la
agitación psicomotriz pueden predominar sobre la depresión. La alteración del estado de ánimo puede
estar enmascarada por otros síntomas, tales como irritabilidad, consumo excesivo de alcohol,
comportamiento histriónico, exacerbación de fobias o síntomas obsesivos preexistentes o por
preocupaciones hipocondriacas. Para el diagnóstico de episodio depresivo de cualquiera de los tres
niveles de gravedad habitualmente se requiere una duración de al menos dos semanas, aunque
períodos más cortos pueden ser aceptados si los síntomas son excepcionalmente graves o de
comienzo brusco.
Alguno de los síntomas anteriores pueden ser muy destacados y adquirir un significado clínico
especial. Los ejemplos más típicos de estos síntomas "somáticos" (ver Introducción, página 143) son:
Pérdida del interés o de la capacidad de disfrutar de actividades que anteriormente eran placenteras.
Pérdida de reactividad emocional a acontecimientos y circunstancias ambientales placenteras.
Despertarse por la mañana dos o más horas antes de lo habitual. Empeoramiento matutino del humor
depresivo. Presencia objetiva de inhibición o agitación psicomotrices claras (observadas o referidas
por terceras personas). Pérdida marcada de apetito. Pérdida de peso (del orden del 5 % o más del peso
corporal en el último mes). Pérdida marcada de la libido. Este síndrome somático habitualmente no se
53
P10 YEROVI ROMERO MARIA CAROLINA, [Link]. PsicoActiva: CIE 10 [Internet]. 2015 [cited 8
February 2015]. Available from: [Link]
considera presente al menos que cuatro o más de las anteriores características estén definitivamente
presentes.
Incluye:
Episodios aislados de reacción depresiva.
Depresión psicógena (F32.0, F32.1 ó F32.2).
Depresión reactiva (F32.0, F32.1 ó F32.2).
Depresión mayor (sin síntomas psicóticos).54
La siguiente escala permite puntuar las diferentes manifestaciones presentadas en la depresión y así
poder determinar si se deben a una causa endógena o exógena, es un cuadro bastante útil que
acompañado de una buena anamnesis favorece el diagnostico y beneficia al paciente. 55
54
P7 PINTADO PALACIOS RICHARD PAUL. 3. [Link]. PsicoActiva: CIE 10 [Internet].
2015 [cited 8 February 2015]. Available from: [Link]
55
P10 VALENCIA SIGCHA GARDENIA. Alfonso Chinchilla Moreno .La depresión y sus má[Link]:
Buenos Aires. 2008
F33 Trastorno depresivo recurrente
Trastorno que se caracteriza por la aparición de episodios repetidos de depresión, que pueden
presentar los rasgos de episodio depresivo leve (F32.0), moderado (F32.1) o grave (F32.2 y F32.3),
pero sin antecedentes de episodios aislados de exaltación del estado de ánimo o aumento de la
vitalidad suficientes para satisfacer las pautas de manía F30.1 y F30.2. No obstante, pueden haberse
presentado episodios breves de elevación ligera del estado de ánimo o hiperactividad (que satisface
las pautas de hipomanía F30.0) inmediatamente después de un episodio depresivo, a veces
precipitados por el tratamiento antidepresivo. La edad de comienzo y la gravedad, duración y
frecuencia de los episodios depresivos pueden ser muy variables. En general, el primer episodio se
presenta más tarde que en el trastorno bipolar, situándose la edad media de comienzo en la quinta
década de vida. Los episodios también suelen tener una duración de tres a doce meses (duración
media de seis meses), pero las recaídas son menos frecuentes. La recuperación suele ser completa; un
pequeño número de enfermos queda crónicamente deprimido, en especial si se trata de personas de
edad avanzada (en estos casos ha de utilizarse también esta categoría). A menudo acontecimientos
vitales estresantes son capaces de precipitar episodios aislados con independencia de su gravedad y
en muchas culturas son dos veces más frecuentes en las mujeres que en los varones, tanto los
episodios aislados como cuando se trata de depresiones persistentes.
Incluye:
Episodios recurrentes de: Reacción depresiva.
Depresión psicógena.
Depresión reactiva.
Trastorno afectivo estacional (F33.0 o F33.1).
Episodios recurrentes de: Depresión endógena.
Depresión mayor.
Psicosis maniaco-depresiva (de tipo depresivo).
Depresión psicótica psicógena o reactiva. Depresión psicótica.
Depresión vital (F33.2 o F33.3).
Excluye:
Episodios depresivos breves recurrentes (F38.1).56
a) Deben satisfacerse todas las pautas de trastorno depresivo recurrente (F33) y el episodio actual
debe satisfacer las pautas para episodio depresivo leve (F32.0).
b) Además, por lo menos dos episodios deben haber durado un mínimo de dos semanas y entre ellos
debe haber un intervalo libre de alteración significativa del humor de varios meses de duración.
Puede utilizarse un quinto carácter para especificar la presencia de síntomas somáticos en el episodio
actual:
Puede especificarse, si es preciso, el tipo predominante de los episodios previos (leve, moderado,
grave, incierto).57
Trastornos persistentes del estado de ánimo, que suelen ser de intensidad fluctuante, en los que los
episodios aislados son rara vez los suficientemente intensos como para ser descritos como
hipomaníacos o incluso como episodios depresivos leves. Dado que duran años y en algunos casos la
mayor parte de la vida adulta del enfermo, suelen acarrear un considerable malestar y una serie de
incapacidades. En algunos casos, sin embargo, episodios recurrentes o aislados de manía o de
depresión, leve o grave, pueden superponerse a un trastorno afectivo persistente. Los trastornos
afectivos persistentes se clasifican en esta sección en vez de con los trastornos de personalidad,
porque estudios familiares han demostrado que existe una relación genética con los trastornos del
humor (afectivos) y porque a veces responden a los mismos tratamientos que éstos. Se han descrito
variedades de comienzo precoz y tardío de ciclotimia.58
Anotación Latinoamericana
Esta Sección no incluye a todos los trastornos del humor que, de acuerdo con la CIE-10, presentan los
criterios establecidos para estos trastornos del ánimo. Hay al menos 15 trastornos del humor,
colocados en otras secciones que el clínico debe revisar para completar las posibilidades diagnósticas
de la condición clínica del paciente. Estos quince trastornos del humor que no se incluyen allí, se
encuentran dispersos en siete secciones (clases) distintas, que pueden identificarse fácilmente
prestando atención a los dos primeros caracteres del código del trastorno de que se trate. Muchos de
esos trastornos son de una frecuencia considerable en la práctica clínica. Los Trastornos del Humor
(Afectivos) no incluidos en esta Sección, con sus códigos respectivos, son los siguientes:
CATEGORÍAS O SUBCATEGORÍAS DIAGNÓSTICA
F06.3 Trastornos del humor (afectivos) orgánicos. .30 Trastorno maníaco orgánico .31 Trastorno
bipolar orgánico .32 Trastorno depresivo orgánico .33 Trastorno del humor (afectivo) mixto orgánico
F07.8 Trastornos del humor afectivos orgánicos con lesión del hemisferio derecho
F10 Trastornos mentales y del comportamiento debidos al consumo de sustancias psicoactivas .54
Con predominio de síntomas depresivos .55 Con predominio de síntomas maníacos .56 Trastorno
psicótico mixto
F20.4 Depresión post – esquizofrenia
F34.1 Distimia
Depresión crónica del humor, que dura al menos varios años, y no es suficientemente
grave, o bien, cuyos episodios individuales no alcanzan a ser suficientemente prolongados,
como para justificar el diagnóstico tanto de las formas graves y moderadas como de las
formas leves del trastorno depresivo recurrente (F33)
Criterios Diagnósticos de Investigación
A. Presencia de un período de al menos dos años de estado de ánimo deprimido de forma
continua o constantemente recurrente. Los períodos intermedios de ánimo normal
raramente duran más den unas pocas semanas y no existen episodios de hipomanía.
B. Ninguno, -o casi ninguno- de los episodios de depresión durante este período de al
menos dos años tiene la gravedad o duración suficientes como para satisfacer los criterios
de trastorno depresivo recurrente leve.
C. Por lo menos en algunos de los períodos de depresión deben hallarse presentes tres o
más de los síntomas siguientes
1) Una disminución de la vitalidad o de la actividad.
2) Insomnio.
3) Pérdida de confianza en sí mismo o sentimientos de inferioridad.
4) Dificultad para concentrarse.
5) Llanto fácil
6) Pérdida de interés o satisfacción por actividades sexuales u otras placenteras.
7) Sentimientos de desesperanza o desesperación.
8) Sentimientos de incapacidad para enfrentarse con las responsabilidades habituales de la
vida diaria.
9) Pesimismo sobre el futuro o cavilaciones sobre el pasado.
10) Aislamiento social.
11) Menor locuacidad de lo habitual en el sujeto59
Trastorno de tipo depresivo, a veces prolongado, que surge después de un trastorno esquizofrénico. Durante
él pueden persistir algunos síntomas esquizofrénicos, pero no predominan en el cuadro clínico. Estos
síntomas esquizofrénicos persistentes pueden ser positivos o negativos, aunque estos últimos son los más
frecuentes. Rara vez son lo suficientemente graves o duraderos para satisfacer las pautas de un episodio
depresivo grave.
Los síntomas depresivos pueden presentarse en cualquier fase de la esquizofrenia, resaltando su aparición en
los pacientes que atraviesan por su primer episodio psicótico. Los síntomas depresivos frecuentemente
acompañan a los síntomas psicóticos siguiendo su misma intensidad y evolución, lo que ha permitido
establecer que los síntomas depresivos preceden al inicio de una recaída. Los síntomas descritos como
pródromos de una recaída son la tristeza, los sentimientos de culpabilidad, la baja autoestima, el insomnio y la
disminución de la energía y de la concentración. Hasta el momento no se ha podido establecer si estos
síntomas son consecuencia del proceso biológico de la esquizofrenia, de una reacción psicológica o si es un
fenómeno independiente. La ansiedad, la hipervigilancia y el aislamiento social son manifestaciones que
generalmente se encuentran asociadas con esta etapa del padecimiento. La depresión post-psicótica ha sido
incluida en las clasificaciones diagnósticas internacionales (CIE-10 y DSM-IV) y se define como la que se
presenta posteriormente a la recuperación de un episodio psicótico y que cumple con los criterios diagnósticos
59
P1 ACOSTA ZÚÑIGA BRYAN ALEXANDER, Berganza C.; Villaseñor S (2004).
Guía Latinoamericana de Diagnóstico Psiquiátrico. Asociación
Psiquiátrica de América Latina. 1(1), pp. 174
de un episodio depresivo mayor sin estar asociada a efectos secundarios del tratamiento. La depresión post-
psicótica se ha asociado con el tratamiento con antipsicóticos y sus efectos colaterales. La depresión en la
esquizofrenia se asocia con un mal pronóstico ya que incrementa el riesgo de recaí- das, con falta de respuesta
al tratamiento farmacológico, una mayor cronicidad y un mayor deterioro funcional de los pacientes con
esquizofrenia, por lo que es importante su diagnóstico y tratamiento oportuno. 60
DIAGNÓSTICO
a) El enfermo ha tenido en los últimos doce meses una enfermedad esquizofrénica que satisfacía las
pautas generales de esquizofrenia
c) Los síntomas depresivos son destacados, fuente de malestar y cumplen al menos las pautas de un
episodio depresivo (F32) y han estado presentes por lo menos durante dos semanas.
Ni los test para esquizofrenia como BPRS y PANSS ni los de depresión como HDRS, MADRS y BDI han sido
útiles en la identificación de la depresión post esquizofrenia, por lo cual en los últimos años se han
desarrollado diversas escalas para detectar y cuantificar la depresión específicamente en esquizofrénicos.
Entre las que han tenido una mayor aceptación está la CDSS que es una escala específicamente desarrollada
para la valoración del grado de depresión en la esquizofrenia. Es válida para cualquier fase de la enfermedad
60
P10 EDWIN SANTIAGO ZAPATA TAYO, Rogelio Apiquian*, Ana Fresán*, Rosa Elena Ulloa**, María García-
Anaya*, Cristina Lóyzaga, ESTUDIO COMPARATIVO DE PACIENTES ESQUIZOFRÉNICOS CON Y SIN DEPRESIÓN,
Salud Mental, Vol. 24, No. 5, octubre 2001.
61
P10 VEINTIMILLA PESÁNTEZ BRYAN PATRICIO. Calderón Carla. PSICOFARMACOLOGÍA GENERAL,
Capítulo 3: Depresión en la esquizofrenia [sede web]. [Link]; 2006- (actulizada el 2015); acceso 12 de febrero de
2015. Disponible en [Link]
y sensible al cambio, lo que permite un seguimiento evolutivo del paciente y la determinación del grado de
respuesta terapéutica.62
62
P9, TELLO MONTÚFAR DENISSE MONSERRATE. Sarró Salvador [et al]. “Síntomas depresivos en la esquizofrenia”.
Barcelona. Revistas Hospitalarias - 2000. (Acceso: 10 de febrero 2014). Disponible en:
[Link]
concepción del término bipolar ha sido sancionado por el uso; y b) existe evidencia científica que la
avala.
3. Todo trastorno mixto será registrado como F31.6, Trastorno afectivo bipolar, episodio mixto
presente.
4. En F31.8, Otros trastornos afectivos bipolares, deberán registrarse aquellos trastornos afectivos
bipolares que, cumpliendo con los criterios diagnósticos generales de la categoría F31, no cumplen
con los criterios de ninguna otra de las subcategoría específicas que la constituyen. Esto incluye a los
trastornos afectivos bipolares en fase prodrómica.
5. Se recomienda tener especial precaución de diagnosticar trastorno bipolar en la infancia, en
particular en pacientes con trastornos disfóricos de la infancia.63
CLASIFICACIÓN
Bipolar I: Ha habido al menos una “subida” o fase maníaca que ha durado más de una semana.
Algunas personas con Bipolar I tendrán solamente fases maníacas, aunque la mayoría tendrá también
periodos de depresión.
Bipolar II: Si se tiene más de una fase depresiva severa pero solamente fases maníacas moderadas
(llamadas hipomaníacas).
Ciclación rápida: Si se tienen más de cuatro fases en un periodo de doce meses. Afecta a 1 en cada
10 personas con trastorno bipolar y puede ocurrir con los tipos I y II.
Ciclotimia: Los cambios del estado de ánimo no son tan intensos como en el trastorno bipolar
completo pero pueden duran más. La ciclotimia puede convertirse en trastorno bipolar completo. 64
Se propone el siguiente esquema de clasificación y criterios diagnósticos, que pueden recoger con
bastante aproximación el espectro de presentación de los síntomas depresivos. Hablamos de la
depresión propiamente dicha.
P7 PINTADO PALACIOS RICHARD PAUL. Berganza -Villase Bayardo Asociación Psiquiátrica de América
63
Latina Sección de Diagnóstico y Clasificación [Internet]. 1st ed. América Latina: TONOCONTINUO Francisco
Castellón Amaya Enrique DÃaz de León sur 514-2, 38 25 94 41 tonoco@[Link]; 2012 [citad 8
February 2015]. Availablefrom: [Link]
64
GABRIEL ROMO CHILIQUINGA SANTIAGO. P8. R Segarra a, M Gutiérrez a, I Eguíluz a, M Rodríguez a.
Lamotrigina en el tratamiento del trastorno afectivo bipolar y del trastorno esquizoafectivo. El papel de los nuevos
anticomiciales. Psiquiatría biológica. 2002. Vol. 09. Num. 1
III. Trastorno adaptativo con estado de ánimo depresivo o mixto (ansiedad y ánimo depresivo)
(F43.20 y F43.22)
Cortejo de síntomas depresivos que no cumplen criterios para los trastornos previos. Algunas de estas
condiciones se pueden ver en:
a) Puede darse un solapamiento de síntomas depresivos con un trastorno por ansiedad (síndrome
ansioso-depresivo)
V. Reacción de duelo
Se trata de la común reacción a la muerte de una persona próxima. Pueden darse síntomas propios de
una depresión mayor, si bien la duración es variable, y generalmente con connotaciones socio-
culturales propias de cada sujeto. En cualquier caso, si los síntomas se mantienen más de dos meses
tras la pérdida, se puede pasar a diagnosticar como una depresión mayor.
La alteración del estado de ánimo puede ser poco significativa, y puede presentarse enmascarada con
otros síntomas principales, tales como la pérdida de apetito, fallos mnésicos, insomnio, pérdida de
interés por el entorno, presencia en primer plano de quejas somáticas, pensamientos hipocondríacos,
ansiedad o irritabilidad. Cuando predominan los síntomas de tipo deficitario se habla de
pseudodemencia depresiva.
En este grupo de población también puede resultar difícil el diagnóstico, ya que la queja fundamental
en muchas ocasiones no es la tristeza o un estado de ánimo bajo. En la primera infancia pueden
aparecer síntomas como quejas somáticas vagas o difusas, problemas con la alimentación, enuresis,
etc. En la adolescencia, la sintomatología puede manifestarse como un comportamiento irritable-
desafiante, con diversos trastornos de conducta asociados, entre los que se incluyen el consumo de
sustancias psicoactivas, conductas parasuicidas, problemas escolares.65
65
REVELO HERRERA KAROLINE MICAELA P8. Alberdi J, Taboada O, Castro C, Vázquez C. Depresión
[monografía en internet]. España: Psiquiatría. Complexo Hospitalario “Juan Canalejo”; 2006 [10/02/15]. Disponible en:
Síntomas de la depresión infantil según la edad
Fisiopatología
[Link]
66
P9. TAFUR ANTE PAMELA LISETH [Link]
67
REVELO BURBANO ERIKA LISETH, P8. Iglesias C. Trastornos del Humor. Depresión. 2013.
[Link]
Alteración en la neurotransmisión
Interacción entre la disminución de la disponibilidad de neurotransmisores en la sinapsis y
sensibilidad y regulación de los receptores, señalización intracelular y expresión génica que afecta a
las vías de neurotransmisión:
Serotoninérgicas.
Noradrenérgicas.
Dopaminérgicas.
Glutamatérginas.
Alteración de mecanismos intracelulares que llevan a la síntesis de neurotrofinas (p ej. Brain-
Derived Neurotrophic Factor -BDNF-), implicados en la neuroplasticidad y neurogénesis. 68
ENDOCRINOLOGÍA DE LA DEPRESIÓN
El interés por la psiconeuroendocrinología de la depresión tiene su origen en el descubrimiento del
doble papel central que juegan las monoaminas cerebrales en la regulación de la secreción endocrina
y del comportamiento. El establecimiento de correlaciones entre alteraciones psicológicas y
parámetros endocrinos permite inferir el estado funcional del sistema nervioso central, responsable de
ambos tipos de manifestaciones. Sin embargo, es preciso tener en cuenta que las alteraciones del
equilibrio endocrino, como muchos otros trastornos médicos, pueden desencadenar estados
depresivos, no pudiendo entonces hablar propiamente de enfermedades psiquiátricas primarias, sino
de síntomas psicológicos secundarios a enfermedad somática. Revisaremos a continuación algunos de
los sistemas endocrinos más frecuentes implicados en los trastornos depresivos.
68
REVELO BURBANO ERIKA LISETH, P8. Iglesias C. Trastornos del Humor. Depresión. 2013.
[Link]
69
P10 ZAMBRANO BERMÚDEZ ANA LISSETTE , Castren E, Voikar V, Rantamaki T. Role of neurotrophic factors in
depression. Curr Opin Pharmacol 2007; 7: 18-21.
A. EJE HIPOTÁLAMO-HIPÓFISO-ADRENAL
La cadena de control endocrino de este sistema empieza con la hormona hipotalámica liberadora de
la corticotropina (CRH, corticotropin releasing hormone), que estimula la producción de hormona
corticotropa hipofisaria (ACTH, adrenocorticotropic hormone), la cual a su vez actúa sobre la corteza
de la glándula suprarrenal estimulando la secreción de
hormonas glucocorticoides o corticoesteroides, la principal de las cuales es el cortisol.
Los factores psicológicos pueden aumentar o disminuir el nivel de actividad del eje hipotálamo-
hipofiso-adrenal, con una marcada y rápida elevación de CRH en situaciones de estrés agudo (Fava,
1994), lo que explica la marcada elevación de la secrecion de corticoides durante el estrés. La
neurotransmisión noradrenérgica ejerce un efecto inhibidor de la producción de CRH. En la
depresión, al estar reducida la actividad catecolaminérgica, aumenta la actividad de CRH y
consecuentemente la secreción de ACTH y cortisol. Sin embargo, la respuesta del ACTH a la
administración de CRH en los depresivos es perezosa y lenta, posiblemente porque ya está
respondiendo al máximo nivel. En esto se diferencia la depresión de la enfermedad de Cushing,
trastorno endocrino con hipersecreción de cortisol y frecuente asociación de síntomas depresivos,
en la cual la respuesta del ACTH a la inyección de CRH esta aumentada
Entre otras anormalidades de este sistema en la depresión cabe destacar:
1. La excesiva secreción de cortisol, mantenida durante las 24 horas del día, con pérdida de las
características fluctuaciones circadianas.
2. La secreción anormalmente elevada durante el sueño, con desaparición de la inhibición de
secreción característica de las primeras horas de sueño, y numerosos picos nocturnos de
hipersecreción sin relación con la fase REM del sueño.
3. Respuesta inadecuada al test de supresión de la dexametasona. Este test fue desarrollado para
facilitar el diagnóstico de la enfermedad de Cushing, finalidad para la cual resulta suficiente la
medida de cortisol por la mañana, tras una dosis nocturna de dexametasona. El fundamento de la
prueba es el siguiente: la dexametasona, un corticoide sintético de alta potencia, inhibe la secreción
de cortisol por un mecanismo de feedback negativo. En sujetos normales, la administración
nocturna de 2 mg de dexametasona es capaz de suprimir la secreción interna de cortisol durante 24-
28 horas; en algunos sujetos depresivos se produce un escape temprano de la supresión, con
retorno de la secreción de cortisol antes de las 24 horas. La anormalidad del test de supresión de
dexametasona en la depresion indica una disfunción biológica, con desinhibición del eje hipotalamo-
hipofiso-adrenal.
Sin embargo, son tantas las circunstancias que interfieren con este eje que la prueba arroja muchos
falsos positivos y algunos falsos negativos, por lo que su rendimiento diagnostico no es mucho
mejor que un buen examen clínico. En base a esta prueba, la desinhibición del eje hipotalamo-
hipofiso-adrenal puede clasificarse en cinco grados de intensidad:
Grado 1: Elevación diurna de cortisol, con marginal elevación de la secreción nocturna. Supresión de
dexametasona normal.
Grado 2: Elevación diurna y nocturna de la secreción de cortisol. Prueba normal hasta las 24 horas
después de la administración de la dexametasona.
Grado 3: Cortisol elevado. Escape de la supresión entre las 16 y las 24 horas tras la administración
de la dexametasona.
Grado 4: Escape de la supresión entre las 8 y las 16 horas tras la dexametasona.
Grado 5: Escape de supresión en las ocho primeras horas del test.
4. Atenuación o desaparición del efecto de la edad en la secreción de cortisol, que disminuye en
sujetos normales a partir de los 35 años, y no en los depresivos (Maes, Calabrese, Lee y Meltzer,
1994).
B. EJE TIROIDEO
Desde hace tiempo se ha observado que los enfermos con hipotiroidismo son propensos a estados
depresivos, mientras que los hipertiroideos muestran hiperactividad que puede llegar a semejar
estados psicóticos de tipo maniaco. Por otra parte, la administración de hormonas tiroideas
coadyuva al tratamiento de algunas formas de depresión, potenciando la acción de los fármacos
antidepresivos (Goodwin y Jamison, 1990). De hecho, es frecuente encontrar en la depresión
anomalías sutiles de las hormonas tiroideas, con niveles en el límite inferior de los valores normales,
con alteración de las proporciones habituales entre triyodotironina (T3) y tiroxina (T4).
La secreción de hormonas tiroideas —triyodo-tironina (T3) y tiroxina (T4)— se regula por la
hormona hipofisaria estimulante del tiroides (TSH) o tirotropina, que a su vez es controlada por la
hormona hipotalámica liberadora de la tirotropina, o TRH. Las pruebas funcionales en la depresión
muestran una respuesta plana del TSH a la inyección de TRH, efecto que es todavía más llamativo y
consistente en los enfermos maniacos. Las alteraciones en el eje hipotalamo-hipofisotiroideo
parecen estar relacionados con déficit
de la actividad serotoninérgica cerebral (Kierkegaard, 1998).
C. HORMONA DEL CRECIMIENTO
La secreción de hormona del crecimiento (GH) en 24 horas en el sujeto normal muestra un pico
nocturno después del adormecimiento y antes de la aparición de la primera fase del sueño REM. El
pico de GH esta generalmente asociado al sueño delta. En los pacientes deprimidos se ha detectado
una hipersecreción diurna de la GH (Mendlewicz, 1990).
Por otra parte, es interesante que niños que muestran un estado depresivo secundario a
depravación afectiva tienen un aplanamiento de la curva de secreción de esta hormona,
con disminución neta de su producción total. La corrección del estado depresivo por medidas
psicosociales restaura la secreción de GH a niveles normales (Sachar, 1975).70
Exámenes
Hay muchos modos de explorar la depresión. Desde el punto de vista de la intensidad de los
síntomas, los instrumentos clínicos más empleados son las escalas autoaplicadas como el Inventario
de Depresión de Beck, o las escalas de valoración psiquiátrica como la de Hamilton. Pero el análisis
de la gravedad o frecuencia de los síntomas nunca puede sustituir un examen para determinar si una
persona cumple o no los criterios diagnósticos de un trastorno anímico (e.g., de Trastorno depresivo
mayor) o del subtipo específico de depresión que pueda tener. Una puntuación alta en una escala de
depresión no nos garantiza de ningún modo que esa persona padezca un trastorno depresivo.
70
P9, Tenelanda Santillán Angie Gabriela, Amparo Belloch, Bonifacio Sandín, Francisco Ram. Manual de
psicopatología Vol II. 2ª ed. España: MCGRAW-HILL/INTERAMERICANA DE ESPAÑA, S. A. U, 2009
Puede tener muchos síntomas de depresión o muy intensos pero no cumplir los criterios de un
Episodio depresivo mayor o de un Trastorno depresivo mayor. Los cuestionarios de depresión son
instrumentos totalmente inespecíficos para la valoración de los trastornos del estado de ánimo. 71
En la exploración psicopatológica de los síntomas depresivos hay que tener en cuenta varios
parámetros. En primer lugar, la cronología de los síntomas y los problemas de la persona; este es
quizás el elemento más importante en el diagnóstico diferencial y, sobre todo, para determinar si una
causa médica o un consumo de sustancias pueden ser el factor causal de los síntomas. En segundo
lugar, la duración del trastorno es crucial para diferenciar, por ejemplo, una Distimia de un Trastorno
depresivo mayor o una Ciclotimia de un Trastorno bipolar I. En tercer lugar, es importante la
determinación de la existencia o no de un episodio maníaco en la vida del paciente, puesto que esta
distinción permite diferenciar entre trastornos depresivos y bipolares. Toda esta información suele
provenir del propio paciente aunque a veces es necesaria la información de terceras personas. Un
cuarto elemento a considerar es si el episodio depresivo es de tipo melancólico puesto que, aunque
esta categoría aún no está totalmente validada, es probable que la psicoterapia no debiera ser el
tratamiento inicial de elección en estos casos. Por último, es importante la exploración de síntomas
psicóticos pues la estrategia terapéutica también puede verse afectada (e.g., empleo de
antipsicóticos).72
En cierto sentido, el DSM-IV, como cualquier otros sistema diagnóstico afín (e.g., CIE-10, 1992) es
un esquema desnudo e inerte al que hay que dar vida para que pueda sernos de utilidad. El DSM-IV
simplemente indica qué síntomas y criterios han de tenerse en cuenta para efectuar un diagnóstico
determinado pero no nos dice de ningún modo cómo hay que explorar, evaluar, o valorar esos
síntomas. A continuación proponemos un esquema de valoración y diagnóstico diferencial de los
síntomas a través de un breve guión anotado de entrevista 12 que, en definitiva, es el instrumento
esencial de evaluación psicopatológica.
En el caso de la depresión no resulta siempre fácil obtener información de una persona deprimida. Su
frecuente falta de interés y de motivación también puede extenderse a la entrevista, haciendo a veces
frustrante la tarea. Además, hay que tener en cuenta que algunos sesgos cognitivos y emocionales de
los pacientes pueden hacer teñir negativamente la información que proporcionan. Por ejemplo, puede
que empleen términos muy absolutistas para enjuiciar sucesos pasados o, como hemos demostrado
recientemente, que tiendan a recordar mejor lo negativo que lo positivo (Matt, Vázquez, y Campbell,
1992), de modo que la información que nos proporcionan puede estar algo marcada por ese velo de
tristeza y pesimismo. Por todo esto se requiere que el entrevistador sea paciente, empático, y sensible
a la información verbal y no verbal del cliente. Es recomendable, por ejemplo, evitar el empleo del
71
PINTO ERAZO DENISE CAROLINA P7. Cárdenas, E., Feria, M., Vásquez, J., Palacios, L. y De La Peña, F. C
LÍNICAS PARA LA A TENCIÓN DE T RASTORNOS M ENTALES Eva Marcela Cárdenas Miriam Feria Josué Vázquez
Lino Palacios Francisco de la Peña G UÍAS Guía clínica para los trastornos afectivos (depresión y distimia) en niños y
adolescentes
PINTO ERAZO DENISE CAROLINA P7Janssen, J. Diagnó stico del Trastorno Bipolar
72
término “depresión” con los pacientes para describir su estado ya que esto puede reforzar su idea de
que la depresión es un rasgo estable o algo crónico (Shaw et al., 1985).
La exploración del paciente ha de centrarse no sólo en los episodios actuales sino también pasados, y
naturalmente hay que explorar si hay o ha habido algún episodio de manía, en cuyo caso el trastorno
se clasificaría como “Bipolar”, independientemente de que su estado de ánimo actual sea deprimido o
no (DSM-III-R, 1987; DSM-IV, 1994).
Una entrevista con fines diagnósticos, sea más o menos estructurada, debe conllevar un guión bien
determinado. Desde nuestro punto de vista, la aproximación más razonable es seguir de cerca los
criterios del DSM-III, DSM-III-R, o DSM-IV, independientemente de que también puedan valorarse
otros síntomas (e.g., lloro) que no están presentes en estos criterios. A continuación vamos a exponer
una serie de consejos para una sencilla exploración diagnóstica siguiendo los criterios DSM-IV El
DSM-IV requiere (véase el criterio A) la presencia de al menos cinco de los siguientes síntomas
(siendo necesaria la presencia del 1 o el 2), casi diariamente y durante la mayor parte del día, durante
al menos 2 semanas:
1) Estado de ánimo deprimido.
2) Anhedonia.
3) Cambios de peso y/o apetito.
4)Trastornos del sueño
5) Trastornos psicomotores
6) Fatiga o pérdida de energía
7) Sentimientos excesivos de falta de valía, autorreproches, o culpa
8) Dificultad para concentrarse, pensar, o tomar decisiones
9) Pensamientos recurrentes de suicidio o muerte73
74
¿Cuáles son los síntomas de los trastornos del estado de ánimo?
Los dos patrones básicos de síntomas de los trastornos del estado de ánimo son la depresión y la
manía. Los episodios depresivos pueden presentarse tanto en el trastorno depresivo mayor como en el
trastorno bipolar I.75
Se han intentado encontrar diferencias fiables entre los episodios depresivos del trastorno bipolar I y
los del trastono depresivo mayor, pero las diferncias son esquivas. En una situación clínica,
exclusivamente la historia del paciente, los antecedentes familiares y la evolución futura ayudan a
diferenciar ambas afecciones.76
73
PINTO ERAZO DENISE CAROLINA [Link]ñiga A, Sandoval M, Urbina C, Juarez N, Villaseñor S. LOS TRASTORNOS DEL
ESTADO DE ÁNIMO [Internet]. Revista Digital Universitaria Unam. 2015 [cited 9 February 2015]. Availablefrom:
[Link]
74
P6 MENDEZ MORILLO JENNIFER CAROLINATheodoreMillon. Trastornos de la personalidad en la vida
moderna.2daedición. Barcelona- España. Masson 2006
75
P7 PAVÓN BURBANO RICARDO SEBASTIANKaplan H, Sadock B, Sadock V. Sinopsis de psiquiatría. Barcelona:
WoltersKluwerLippincott Williams &Wilkins; 2008.
76
P7 PAVÓN BURBANO RICARDO SEBASTIANKaplan H, Sadock B, Sadock V. Sinopsis de psiquiatría. Barcelona:
WoltersKluwerLippincott Williams &Wilkins; 2008.
Algunos pacientes con trastorno bipolar I tienen estados mixtos de síntomas de manía y síntomas
depresivos, y algunos parecen tener episodios breves, de minutos a horas, de depresión durante los
episodios de manía.77
Dependiendo de la edad y el tipo de trastorno del estado de ánimo actual, una persona puede
presentar diferentes síntomas de la depresión. A continuación se enumeran los síntomas más comunes
de un trastorno del estado de ánimo. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una
forma diferente. Los síntomas pueden incluir:
En los trastornos del estado de ánimo, estos sentimientos parecen más intenso que lo que una persona
normal puede sentir de vez en cuando. Es también motivo de preocupación que estos sentimientos
persistan durante un período de tiempo, o interfieran con el interés de una persona en la familia,
amigos, comunidad, o el trabajo. Cualquier persona que expresa ideas de suicidio debe ser evaluado
inmediatamente.
La causa precisa de los trastornos del ánimo no es conocida, pero existe abundante información que
muestra que en su génesis participan factores biológicos y psicosociales, ya que existen claras
evidencias de la interacción entre ellos, los factores biológicos, psicológicos y ambientales se
conjugan con una ponderación variable y propia de cada sujeto afectado, condicionando la aparición
77
P7 PAVÓN BURBANO RICARDO SEBASTIANKaplan H, Sadock B, Sadock V. Sinopsis de psiquiatría. Barcelona:
WoltersKluwerLippincott Williams &Wilkins; 2008.
de episodios anímicos específicos en diferentes momentos de la vida. Así, un individuo con gran
carga genética podría manifestar la enfermedad incluso con una modesta contribución psicosocial y
viceversa. También se ha visto la participación de mecanismos neuroquímicos subyacentes a los
trastornos del ánimo, en relación a los efectos antidepresivos de los agentes tricíclicos y de los
inhibidores de la monoaminooxidasa, ambos descubiertos fortuitamente. Estos hallazgos, sumados al
dramático efecto depresógeno de la reserpina, condujo a la hipótesis de déficit o exceso de aminas
biogénicas para explicar depresión o manía, respectivamente. Un vasto número de estudios han
comunicado varias anormalidades en productos metabólicos de la serotonina, dopamina y
norepinefrina, en sangre, orina y líquido cefaloraquídeo de pacientes con trastornos del ánimo. 78
El estado de ánimo entre los accesos de cólera es persistentemente irritable o irascible la mayor parte
del día, casi todos los días, y es observable por parte de otras personas( padres, maestros,
compañeros)79
Los síntomas de los trastornos del estado de ánimo pueden parecerse a los de otras enfermedades o
problemas psiquiátricos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.
Memoria
Las alteraciones en la memoria se asocian a las fases agudas de la enfermedad y a los periodos de
eutimia. Se encontraron dificultades de codificación de información debido a problemas para recordar
la información de test que se planteó a los participantes y problemas en la tarea de reconocimiento.
Respecto a la memoria visual, se manifiestan alteraciones en las fases agudas, en especial con los que
tenían historia previa de psicosis. En cuanto a la memoria declarativa se encuentra alterada y la
memoria implícita o procedimental está conservada.80
Criterios diagnósticos
Las siguientes tablas presentan los criterios para depresión según los sistemas de clasificación
diagnóstica CIE 10 y DSM IV-TR:
78
P10 VILLANUEVA MONTOYA GRACE PATRICIA, Dr. José Bitrán Colodro - Departamento de Psiquiatría,
Trastornos del ánimo, Boletín Esc. de Medicina, P. Universidad Católica de Chile 1994; pag 103 -111.
79
Guía de los criterios diagnóticos del DSM - 5.
P7: PARRAGA MENDOZA MARÍA JESSENIA
5th ed. Washington: American PsychiatricAssociation; 2014
80
RODRÍGUEZ ERRAIS MARÍA DOLORES P8. Sol B, Mart A, Ar NEZ, Pascual EV. Trastorno bipolar y
alteraciones cognitivas. Mente y Cereb. 2012;34–40.
Para diagnosticar un trastorno depresivo mayor deben estar presentes:
A. Cinco (o más) de los siguientes síntomas durante un período de 2 semanas, que representan un cambio
respecto a la actividad previa; uno de los síntomas debe ser 1 estado de ánimo depresivo ó pérdida de
interés o de la capacidad para el placer. (Nota: No se incluyen los síntomas que son claramente debidos a
enfermedad médica o las ideas delirantes o alucinaciones no congruentes con el estado de ánimo.)
Estado de ánimo depresivo la mayor parte del día, casi cada día según lo indica el propio sujeto (p. ej., se
siente triste o vacío) o la observación realizada por otros (p. ej., llanto). En los niños y adolescentes el
estado de ánimo puede ser irritable
Disminución acusada del interés o de la capacidad para el placer en todas o casi todas las actividades, la
mayor parte del día, casi cada día (según refiere el propio sujeto u observan los demás)
Pérdida importante de peso sin hacer régimen o aumento de peso (p. ej., un cambio de más del 5 % del
peso corporal en 1 mes), o pérdida o aumento del aumentos de peso esperables
Insomnio o hipersomnia casi cada día
Agitación o enlentecimiento psicomotores casi cada día (observable por los demás, no meras sensaciones
de inquietud o de estar enlentecido)
Fatiga o pérdida de energía casi cada día
Sentimientos de inutilidad o de culpa excesivos o inapropiados (que pueden ser delirantes) casi cada día
(no los simples autorreproches o culpabilidad por el hecho de estar enfermo)
Disminución de la capacidad para pensar o concentrarse, o indecisión, casi cada día (ya sea una atribución
subjetiva o una observación ajena)
Pensamientos recurrentes de muerte (no sólo temor a la muerte), ideación suicida recurrente sin un plan
específico o una tentativa de suicidio o un plan específico para suicidarse
C. Los síntomas provocan malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas
importantes de la actividad del individuo.
D. Los síntomas no son debidos a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., una droga, un
medicamento) o una enfermedad médica (p. ej., hipotiroidismo).
E. Los síntomas no se explican mejor por la presencia de un duelo (p. ej., después de la pérdida de un ser
querido), los síntomas persisten durante más de 2 meses o se caracterizan por una acusada incapacidad
funcional, preocupaciones mórbidas de inutilidad, ideación suicida, síntomas psicóticos o enlentecimiento
psicomotor.81
81
P9, Torres Torres Bryan David. Drromeu. “Transtorno Depresion Mayor”
“. Barcelona. Psicologos en Barcelona. (acceso 15 de marzo del 2014). Disponible en:
[Link]
Tabla Nº 4 Criterios diagnósticos para Episodio Depresivo, CIE-10
Screening o cribado
HCL-32
HCL-32 es autoadministrado que puede ser completado por los pacientes en 5 o 10
minutos. Consta de 9preguntas que nos dan información del estado actual del paciente, su
estado de ánimo en comparación con el de otros,así como los periodos de estado de ánimo
elevado, incluyendo sintomatología, frecuencia, duración e impacto [Link] pregunta 3 es
propiamente el listado de síntomas y con 14 o más respuestas positivas podemos hacer un
screeningpositivo, y después el clínico debería realizar una evaluación para revisar y
confirmar el posible diagnóstico de [Link] página 4 del cuestionario facilita
más información al clínico/investigador, y en ningún momento se le facilita alpaciente. 83
Es una versión reducida diseñada por los autores a partir de la CGI-BP, que a su vez es una
adaptación de la CGI para su uso específico en pacientes bipolares. Resultados. La CGI-BP-
M exige sólo unos minutos y se ha demostrado útil en la evaluación de la eficacia de
diversos tratamientos como la olanzapina y la quetiapina, tanto a corto como a largo
plazo, mostrando reducciones significativas en las puntuaciones de gravedad sintomática
para diversas subescalas tras el tratamiento. Conclusiones. La CGI-BP-M, una escala
sencilla de evaluación de la enfermedad de los síntomas maníacos, hipomaníacos,
depresivos y mixtos, y de la evolución a largo plazo del trastorno bipolar, es un
instrumento útil para la evaluación de la eficacia de nuevos tratamiento 84
82
P7: PROAÑO SALAZAR MELINA ESTHELA. Subsecretaría de Salud Pública. Guía Clínica AUGE Depresión en
personas de 15 años y más. Chile; 2013.
83
P1 Andino Jiménez Miguel Angel Andino Angst J1, Adolfsson R, Benazzi F, Gamma
A, Hantouche E, Meyer TD, Skeppar P, Vieta E, Scott J. The HCL-32: towards a self-
assessment tool for hypomanic symptoms in outpatients. J Affect Disord. 2005
Oct;88(2):217-33
84
P1: JAIRO ISRAEL ALVAREZ LOPEZ. 11º Congreso virtual de Psiquiatría, abordaje
integral del trastorno bipolar Febrero-Marzo 2011 [Link]
content/uploads/2011/11/[Link]
Para que una determinada medida preventiva sea denominada como screening debe cumplir con los
criterios de Frame y Carlson:
Ayuda Diagnóstica
Existen 3 instrumentos de ayuda diagnóstica para los trastornos mentales y/o del comportamiento
sobradamente conocidos, que son la Mini Entrevista Neuropsiquiátrica Internacional (MINI), las
Entrevista Clínica Estructurada para los Diagnósticos del Eje I y II del DSM-IV (SCID I y II), y el
Cuestionario para la Evaluación Clínica en Neuropsiquiatría (SCAN). Se trata de entrevistas
estructuradas que ayudan al clínico a explorar los criterios diagnósticos de los trastornos mentales y/o
del comportamiento de acuerdo a las clasificaciones internacionales, CIE-10 y DSM-IV. Mientras
que la MINI permite realizar diagnósticos según ambas clasificaciones, los SCID sólo permiten
realizar diagnósticos DSM y el SCAN sólo diagnósticos CIE. El SCID, que es una de las entrevistas
estructuradas más utilizadas y tiene una validez en muestras clínicas alta. La fiabilidad es más baja en
pacientes cuyos síntomas son menos definidos116. Los diagnósticos CIE se deben realizar con una
entrevista semiestructurada, ninguna de las cuales ha sido validada, así que la experiencia clínica es
esencial.
Intensidad sintomatológica
Las escalas universalmente utilizadas para evaluar la gravedad de la sintomatología del TB han sido
validadas para su utilización en nuestro país. Tal es el caso de la Escala de Hamilton para la
Depresión (HDRS), de la Escala de Young para la Evaluación de la Manía (YMRS), de la Escala para
la Valoración de la Manía por Clínicos (EVMAC), y de las Escalas de BechRafaelsen de Melancolía
(MES) y Manía (MAS) . Su descripción más detallada se recoge en el Anexo 5. Para información
complementaria consultar el Banco de Instrumentos Básicos para la Práctica de la Psiquiatría Clínica
o el Banco de Instrumentos del CIBERSAM ([Link]).
85
P9, Torres Briceño Tais del Cisne. Wikipedia “La enciclopedia libre” Gérvas J, Pérez Fernández M.
Cribados: una propuesta de racionalización. Gac Sanit. 2013; 27(4):372-3.
En la evaluación del trastorno bipolar de niños y adolescentes, se pueden utilizar la KSADS Mania
Rating Scale (KMRS) derivada de la entrevista semiestructurada Kiddy-SADS (Schedule for
Affective Disorders and Schizophrenia for School-Age Children)o la Children Depression Rating
Scale (CDRS). La Young Mania Rating Scale tiene una potencialmente útil versión para autorregistro
de los padres, la P-YMRS.
Además de estas escalas globales, recientemente se han desarrollado escalas que evalúan la gravedad
de síntomas específicos del TB, como son el sueño, la alimentación, y la función sexual. El
Cuestionario Oviedo del Sueño (COS) ha sido recientemente validado para su aplicación en pacientes
con TB y permite realizar una historia clínica exhaustiva sobre el ritmo sueño-vigilia del paciente. La
Escala para las Alteraciones de la Conducta Alimentaria en el Trastorno Bipolar (BEDS) está
diseñada para cuantificar las disfunciones alimentarias en los pacientes con TB. El Cuestionario de
Cambios en la Función Sexual, versión breve (CSFQ- 14), evalúa el comportamiento y/o los
problemas en las 3 fases de la respuesta sexual humana (deseo, excitación y orgasmo), así como el
placer y la satisfacción obtenidos en las relaciones sexuales.86
El examen físico, suele ser para descartar una causa física, para la depresión. Al realizar el examen
físico, el médico puede centrarse principalmente en los sistemas nerviosos y hormonales.
El médico tratará de identificar los problemas de salud más importantes que pueden contribuir a los
síntomas de la depresión clínica.
Por ejemplo:
El hipotiroidismo que es causada por una glándula tiroides poco activa es la dolencia más común
asociado con los síntomas depresivos.
Otros trastornos hormonales asociados con la depresión incluyen:
Hipertiroidismo que es causada por la hiperactividad de la tiroides, y la enfermedad de Cushing esta
es causada por un trastorno de la glándula suprarrenal.
Muchas enfermedades del sistema nervioso central y las lesiones también pueden conducir a la
depresión.
Por ejemplo, la depresión puede estar asociada con cualquiera de las siguientes condiciones:
Tumores del sistema nervioso central
Trauma en la cabeza
Esclerosis múltiple
Sífilis
Varios tipos de cáncer (páncreas, de próstata, de mama)
86
P7: PROAÑO SALAZAR MELINA ESTHELA. Ministerio De Sanidad, Servicios Sociales E Igualdad. Guía de
Práctica Clínica sobre Trastorno Bipolar UAH/AEN. España; 2012.
Los corticosteroides como la prednisona, que la gente da por enfermedades como la artritis
reumatoide o el asma, también se asocian con la depresión.
Otros medicamentos, incluyendo esteroides y anfetaminas ilegales y supresores del apetito over the
counter, pueden causar depresión en la retirada.
El diagnóstico de la depresión y pruebas de laboratorio
Probablemente, el médico hará exámenes de sangre para verificar si hay condiciones médicas que
pueden causar los síntomas depresivos. Él o ella van a utilizar los análisis de sangre para comprobar
si hay cosas tales como: anemia, la tiroides, exceso de hormonas, y los niveles de calcio.
El médico puede incluir otras pruebas estándar como parte del examen físico inicial. Entre ellos
pueden ser los análisis de sangre para revisar los electrolitos, la función hepática y la función renal.
Debido a que los riñones y el hígado son responsables de la eliminación de los medicamentos para la
depresión, el deterioro de cualquiera de estos dos órganos puede hacer que los fármacos que se
acumulen en el cuerpo.
Otras pruebas pueden incluir:
Tomografía computarizada o resonancia magnética del cerebro para descartar enfermedades graves,
como un tumor cerebral
Electrocardiograma (ECG), que se utiliza para diagnosticar algunos problemas del corazón
Electroencefalograma (EEG), que utiliza un aparato para registrar la actividad eléctrica del cerebro
Pruebas de detección de la depresión
Después de discutir el estado de ánimo y la forma en que afecta a su vida, su médico también puede
hacerle preguntas que se utilizan específicamente para detectar la depresión.
Es importante tener en cuenta que los inventarios y cuestionarios, que el doctor puede utilizar, son
sólo una parte del proceso médico para diagnosticar la depresión. Estas pruebas, sin embargo, a veces
pueden dar al médico un mejor conocimiento de su estado de ánimo. Él o ella pueden utilizar para
hacer un diagnóstico con mayor certeza. 87
El TBPNA es un trastorno con síntomas crónicos y alta comorbildad. Los estudios observacionales
sugieren que los episodios índices son más prolongados en niños y adolescentes que en adultos y
pueden durar semanas o años. Existe una elevada prevalencia de síntomas psicóticos, episodios
mixtos y de ciclajes rápidos, algunos pacientes presentan ciclos ultrarrápidos o ultradianos. Debido a
la larga duración de los episodios, la mayoría de los pacientes cursarán con formas subsindromáticas
del trastorno.88
87
P7: PROAÑO SALAZAR MELINA ESTHELA. [Link]. Los exámenes para diagnosticar la depresión -
Tratamiento de los Trastornos por Ansiedad [Internet]. 2015 [cited 9 February 2015]. Available from:
[Link]
Su caracterización, incluida dentro de los sistemas de clasificación DSM IV-R y CIE-10 como
trastorno del estado de ánimo, establece como síntoma cardinal del episodio maníaco el afecto
expansivo, elevado o irritable, el cual siempre debe estar presente y acompañado de por lo menos tres
síntomas adicionales relacionados con alteraciones del pensamiento, conducta motora, sueño y
conducta sexual, que determinan un deterioro y compromiso social y funcional, el cual, en ocasiones,
exige un manejo intrahospitalario. En consecuencia, para la nosología vigente, la manía y la
depresión son consideradas como polos opuestos de un mismo proceso, a pesar de presentarse hasta
en el 40% de los casos, con manifestaciones simultáneas que configuran estados intermedios, y que
en su forma más extrema se reconocen como episodio mixto, pero que conforman el llamado espectro
bipolar propuesto por varios autores.
Por esta razón, y buscando precisar posibles subtipos, estados intermedios de la enfermedad y validez
jerárquica de los síntomas afectivos, se ha definido la manía como un síndrome más que como un
síntoma de un trastorno en particular, con lo cual se intenta establecer su validez como constructo
sintomático mediante métodos estadísticos de análisis factorial. Cassidy encontró que la alteración en
el estado de ánimo fue el síntoma más importante, pero a diferencia del DSM IV, incluye una
variedad en este, dada por la presencia de ánimo disfórico, ansioso o lábil dentro del mismo episodio
maníaco. La agitación psicomotora (aceleración), fuga de ideas, logorrea y urgencia del pensamiento
constituyeron el segundo dominio en el grupo estudiado, lo cual comparte los hallazgos descritos en
el trabajo clásico de Beigel y Murphy. Adicionalmente, la presencia de psicosis, grandiosidad,
irritabilidad o agresividad fue significativa, mas no constante, en la población estudiada, y ello
impide concluir un patrón único para la presentación de esta patología y, por tanto, sugiere una
subtipificación de un mismo episodio.
Episodio maniaco
88
P7: PARRA PALADINES WAGNER GONZALO. Alejandro V, Patricia Z, Francisco d, Pablo M, Joaquín G, Lino P.
Manifestaciones clínicas y tratamiento del trastorno bipolar en niños y adolescentes, una actualización basada
en la evidencia. Salud Mental [Internet]. 2011 [cited 8 February 2015];(34):409-414. Available from:
[Link]
89
P8 Redrován Landeta Andrea Nathalie. Alvaro RT, Ricardo SP. Análisis factorial confirmatorio de síntomas en el
síndrome maníaco partir de la Aplicación de la escala de Emun. Rev. Colomb. Psiquiat. 2009. 38 (2). 304-315
Un episodio maníaco se define por un período concreto durante el cual el estado de ánimo es anormal
y persistentemente elevado, expansivo o irritable. Este período de estado de ánimo anormal debe
durar al menos 1 semana (o menos si se requiere hospitalización) (Criterio A). La alteración del
estado de ánimo debe ir acompañada por al menos otros tres síntomas de una lista que incluye
aumento de la autoestima o grandiosidad, disminución de la necesidad de dormir, lenguaje
verborreico, fuga de ideas, distraibilidad, aumento de las actividades intencionadas o agitación
psicomotora e implicación excesiva en actividades placenteras con un alto potencial para producir
consecuencias graves90
Definición: se trata de un síndrome caracterizado por una elevación patológica del estado de ánimo y
un conjunto de síntomas acompañantes (hiperactividad, taquipsiquia, agresividad, desinhibición,
alteración grave del juicio), lo cual provoca una disfunción social severa y riesgos para la salud y vida
del paciente y quienes lo rodean.
.Clasificación : desde el punto de vista etiológico, la manía se observa en trastornos psiquiátricos
primarios (trastorno afectivo bipolar y trastorno esquizoafectivo), así como resultado de
enfermedades médicas y farmacológicas91
FUNCIONES AFECTADAS DEL EPISODIO MANIACO:
A nivel cognitivo (pensamiento), la manía se refleja tanto en la forma como en el fondo. Los
pensamientos llevan un ritmo rápido (taquipsiquia) que pueden llegar a la incoherencia total. Con
frecuencia, el paciente refiere una gran afluencia de ideas con dificultad para controlarlas y
ordenarlas en estructuras lógicas. No es raro encontrar ideas de grandeza con una gran autoestima y
egocentrismo. Pueden aparecer síntomas psicóticos, tanto delirios como alucinaciones, en
congruencia o no con el estado de ánimo. Las alteraciones que se producen en el nivel de atención y
concentración pueden reflejarse en un aparente déficit amnésico. Sin embargo, experimentan una
gran facilidad de evocación aunque sus recuerdos afloran filtrados hasta convertirse todos en
positivos y egocéntricos. Hay una alteración del juicio crítico de la realidad con una negación total o
parcial de la enfermedad y una incapacidad para tomar decisiones organizadas. Son característicos del
síndrome maniaco el aumento de las percepciones sensoriales, el trastorno del ritmo sueño-vigilia con
una disminución de la necesidad de sueño y una tendencia a la hiperfagia que no suele repercutir en el
90
P6 MENA SILVA WILSON ANDRESGarcía-Resa, E., Braquehais, D., Blasco, H., Ramírez, A., Jiménez, L., Díaz-
Sastre, C., Baca García, E. y Saiz, J. (19??). Aspectos sociodemográficos de los intentos de [Link]
91
P6 RUILOVA GAVILANES KAREN MICHELLE Caroff SN. Neuroleptic malignant syndrome. In: Mann SC,
Caroff SN, Keck PE Jr, Lazarus A(eds). Neuroleptic malignant syndrome and related conditions (2nd ed). Washington,
DC: American Psychiatric Publishing Inc., 2012 Disponibleen:
[Link]
peso por el incremento de actividad. 92
92
P7 PEREZ LOPEZ JHONATTAN SEBASTIAN: Mario Zúñiga, Ximena Farías (2002), Revista chilena de neuro-
psiquiatría. Manía en niños y adolescentes. (40) 1
tomar decisiones organizadas. Son característicos del síndrome maniaco el aumento de las
percepciones sensoriales, el trastorno del ritmo sueño-vigilia con una disminución de la necesidad de
sueño y una tendencia a la hiperfagia que no suele repercutir en el peso por el incremento de
actividad. El paciente maniaco, además, se muestra desinhibido a todos los niveles. Los síntomas de
la hipomanía son similares a los del síndrome maniaco pero con menor intensidad y duración. Por
ello, además, tiene menos repercusión a nivel social y laboral.93
Episodio hipomaníaco
93
P7. PARRA PALADINES WAGNER GONZALO. [Link]. — Trastorno Bipolar [Internet]. 2015 [cited 8 February
2015]. Available from: [Link]
P7: PARRAGA MENDOZA MARÍA JESSENIA Guía de los criterios diagnóticos del DSM - 5.
94
En este trastorno existe una exaltación del humor sin relación con las circunstancias ambientales, que
puede variar desde una jovialidad descuidada hasta una excitación casi incontrolable. La euforia se
acompaña de aumento de vitalidad con hiperactividad, logorrea y una disminución de las necesidades
de sueño. Hay una pérdida de la inhibición social normal, una imposibilidad de mantener la atención
y gran tendencia a distraerse. La estimación de sí mismo crece desmesuradamente y se expresan sin
inhibiciones ideas de grandeza o extraordinariamente optimistas.96
Pueden presentarse trastornos de la percepción tales como una apreciación de los colores en forma
especialmente vivida (y por lo general hermosa), o bien una preocupación con los detalles finos de las
superficies o texturas, así como hiperacusia subjetiva. El individuo se puede embarcar en proyectos
extravagantes e impracticables, gastar dinero de forma descabellada o tornarse excesivamente
agresivo, cariñoso o chistoso en circunstancias inadecuadas. En algunos episodios maníacos, el
humor es irritable y receloso más que exaltado. La primera manifestación tiene lugar con mayor
frecuencia entre los 15 y los 30 años de edad, pero puede presentarse a cualquier edad desde el final
de la infancia hasta la séptima u octava década de la vida.
El episodio debe durar al menos una semana, debe ser lo suficientemente grave como para alterar la
actividad laboral y social de forma más o menos completa. La alteración del humor debe
acompañarse de un aumento de la vitalidad y varios de los síntomas descritos en el apartado previo
(en particular la logorrea, la disminución de las necesidades del sueño, las ideas de grandeza y el
optimismo excesivo).97
95
P9, VELEZ PIZARRO JAIRO DARIO, [Link] [Internet]. España: Gómez, G; 2009. (citado: 10 de
febrero del 2015). Episodio hipomaníaco. Disponible en: [Link]
que-tratamos/psicotico/tratamiento
96
P6 MENA SILVA WILSON ANDRESAmericanPsychiatryAssociation (1994). DSM-IV. Manual diagnóstico y
estadístico de los trastornos mentales. 3a. ed. Washington: APA.
97
P6 RUILOVA GAVILANES KAREN MICHELLE [Link]
El Trastorno Depresivo Mayor (TDM)
HISTORIA
Conocida en sus inicios con el nombre de melancolía la depresión aparece descrita o referenciada en
numerosos escritos y tratados médicos de la Antigüedad. El origen del término se encuentra
en Hipócrates, aunque hay que esperar hasta el año 1725, cuando el británico Richard
Blackmorerebautiza el cuadro con el término actual de depresión. Hasta el nacimiento de la
psiquiatría moderna, su origen y sus tratamientos alternan entre la magia y una terapia ambientalista
de carácter empírico (dietas, paseos, música, etc.) pero, con el advenimiento de la controversia de la
biopsiquiatría y el despegue de la psicofarmacología, pasa a ser descrita como acaso
una enfermedad más. Su alta prevalencia y su relación con la esfera emocional la han convertido, a lo
largo de la historia, en frecuente recurso artístico e incluso en bandera de movimientos culturales
como el romanticismo.98
Los que sufrían depresión mayor antes de 1980 pensaban que simplemente estaban deprimidos, los
médicos y psicólogos luchaban largo tiempo y duramente para tratar el constante bajo estado de
ánimo, la baja autoestima, falta de interés en todos los aspectos de sus vidas y pensamientos suicidas.
En 1980, la American PsychiatricAssociation añadió el "trastorno depresivo mayor" a su "Diagnostic
and Statistical Manual of Mental Disorders", comúnmente conocido como el DSMIII. Aunque la
enfermedad no fue reconocida como tal por la comunidad psiquiátrica, los tratamientos efectivos eran
pocos y distantes entre sí. Durante este tiempo, se usaba comúnmente la terapia de electroshock. Un
tratamiento aparentemente extremo para los pacientes que se sentían "tristes". 99
CARACTERISTICAS
Está caracterizado por la presencia de diferentes síntomas que tienen que ver con la tristeza,
alteraciones cognitivas y síntomas somáticos. Los niños o adolescentes que presentan TDM
experimentan ánimo bajo, que a diferencia de los adultos se manifiesta principalmente con
irritabilidad, incapacidad para disfrutar de las cosas que les gustan, problemas para estar concentrados
en comparación con el funcionamiento previo, fallas de atención, ideas de ser menos valiosos que
otros, aislamiento, disminución del rendimiento escolar, pérdida o aumento notable del apetito, con
falta de incremento ponderal esperado para su edad y sexo, labilidad emocional, llanto fácil,
alteraciones en el sueño y la energía, dificultad para pensar en el futuro y cuando es grave puede
haber intentos suicidas o síntomas de psicosis, consistentes en alucinaciones (alteraciones
somatosensoriales) o delirios (creencias falsas). La duración de los síntomas es de al menos dos
semanas y representa un malestar importante para el chico con un deterioro de varias de las áreas de
su vida cotidiana100
98
P6 MOREIRA MENDOZA DIEGO HUMBERTO. Depression and pesticide exposures among private
pesticide applicators enrolled in the Agricultural Health Study. By Beseler CL, Stallones L, Hoppin JA, Alavanja
MC, Blair A,
99
MERLO CIFUENTES FELIPE DAVID P6: [Link] (sitio web);LawrenceGould “¿Cuál es la historia del
depresivo mayor?” (actualizado junio 2012; ciato el 8 de febrero 2015); disponible en:
[Link]
100
P6 NASIMBA VILLARREAL LIZBETH ESTEFANIA. Feria M. Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la
fuente. Guías clínicas para la atención de trastornos mentales. 2014. Disponible en:
La depresión mayor es una afección de salud mental. Es un trastorno del estado de anímico en el cual
los sentimientos de tristeza, pérdida, ira o frustración interfieren con la vida diaria durante semanas o
por más tiempo.
Hay diferencias significativas en los síntomas somáticos de la depresión entre varones y mujeres, más
frecuentes en ellas. Se observa una correlación positiva entre estos síntomas y un empeoramiento de
la calidad de vida. En cuanto a las diferencias clínicas medidas con la escala de Hamilton, sólo ciertos
ítems son significativos, sin que se pueda extraer conclusiones. Estos datos indican diferencias en la
depresión según el sexo que se debe replicar y estudiar en otras muestras. Sería interesante asimismo
estudiar otros aspectos clínicos o factores de riesgo relacionados.101
CAUSAS
Los médicos desconocen la causa exacta de la depresión. Se cree que los cambios químicos en el
cerebro son responsables. Esto puede deberse a problemas con los genes o se puede desencadenar por
ciertos eventos estresantes. Lo más probable es que sea una combinación de ambos.102
Los medicamentos no son una cura para la depresión. Aunque resulta difícil para muchos enfermos,
no se puede subestimar el poder del ejercicio y la terapia. La liberación de endorfinas durante el
ejercicio y los aspectos catárticos de la terapia de rutina son una excelente arma contra la depresión.
Si uno se apoya sólo en la medicación, se dará cuenta rápidamente de que no existe una "píldora
mágica" para aliviar el ataque implacable de la depresión en la propia felicidad. Quizás la manera
más efectiva para tratar la depresión es sin duda la combinación de medicación y terapia cognitiva.
Los pensamientos positivos, aunque difíciles, son un excelente activo para cualquier persona,
especialmente los que sufren de trastorno depresivo mayor.103
Usualmente, el apetito se encuentra disminuido; asimismo, disminución del tiempo total del sueño,
que se asocia a un despertar temprano. El retardo psicomotor es común y se manifiesta por
movimientos lentos, lenguaje lentificado y disminución de la atención. Algunos pacientes deprimidos
presentan, contrariamente, inquietud psicomotora traducida en un caminar constante, aumento en el
fumar, ansiedad y desasosiego. Se observan dificultades en las funciones cognoscitivas tales como
disminución de la atención, incapacidad para concentrarse. No son infrecuentes sentimientos
excesivos de culpa que pueden adquirir proporciones [Link]ón obsesiva de
[Link]
101
P6 NARVÁEZ TRUJILLO JUAN CARLOS Nixon RD, Resick PA. An exploration of comorbid depression
amongfemalevictims of intimate partner violence with posttraumatic stress Disorders 2004; 82:315-20.
102
P6 MOREIRA MENDOZA DIEGO HUMBERTO American Psychiatric [Link] and Statistical
Manual of Mental Disorders. 5th ed. Arlington, VA: American Psychiatric Publishing. 2013. Disponibleen :
[Link]
103
MERLO CIFUENTES FELIPE DAVID P6: [Link] (sitio web);LawrenceGould “¿Cuál es la historia
del depresivo mayor?” (actualizado junio 2012; ciato el 8 de febrero 2015); disponible en:
[Link]
acontecimientos penosos pasados o problemas específicos ocupan generalmente gran parte de los
pensamientos del deprimido. La ideación suicida es muy común. 104
Las altas tasas de trastorno depresivo mayor se producen en los grandes bebedores y los
alcohó[Link] controversia ha rodeado previamente si los que abusaban del alcohol y la depresión se
desarrollaron automedicación su depresión pre-existente, pero la investigación reciente ha concluido
que, si bien esto puede ser cierto en algunos casos, el abuso de alcohol causa directamente el
desarrollo de la depresión en un número significativo de los grandes bebedores. Las altas tasas de
suicidio también se producen en aquellos que tienen problemas relacionados con el alcohol.
Normalmente es posible diferenciar entre la depresión relacionados con el alcohol y la depresión que
no está relacionado con el consumo de alcohol, a una historia clínica cuidadosa del paciente. 105
Lo que hace que depresión en adolescentes a causa de drogas sea una adicción nociva es que se
vuelve en contra de uno mismo y de los demás. Al principio de depresión en adolescentes a causa
de drogas se obtiene cierta gratificación aparente, igual que con un habito. Pero pronto su conducta
empieza a tener consecuencias negativas en su vida. Las conductas adictivas por depresión en
adolescentes a causa de drogas producen placer, alivio y otras compensaciones a corto plazo, pero
provocan dolor, desastre, desolación y multitud de problemas a medio plazo. 106
FASES DE LA ENFERMEDAD
Los periodos evolutivos establecidos para la depresión son:
• Episodio. Cumple los criterios diagnósticos.
104
P7 PEREZ LOPEZ JHONATTAN SEBASTIAN: Moises Gaviria (2013), Manual de Psiquiatría 2da edición.
Capítulo 13: `Trastornos Afectivos.(2)7 p.75-82
105
P6 MASABANDA QUEREMBÁS DARWIN DARIO [Link] [Internet] Estados Unidos: rance-sante; 2013
[actualizado el 13 diciembre del 2014;citado el 08 febrero 2015] Disponible en: [Link]
trastornos+del+humor+afectivos+el+trastorno+del+estado+de+animo+trastorno+afectivo+estacional+distimia+trastorno+
bipolar+la+terapia+de+luz-(F30_F39)-[Link]
106
P9, Tobar Duran Danny Fernando S-cielo “depresión mayor” Agencia de Investigación de Políticas de
Salud. Informe Evidencias sobre el tratamiento de las terapias depresivas. San Francisco Evidencia-Basada
Practica Center. Centros de Práctica Basada en la Evidencia AHCPR,, 1999: Washington.
•Remisión parcial. Algunos síntomas mejoran o desaparecen pero otros persisten; no obstante,
no cumple todos los criterios diagnósticos.
• Remisión completa. Han desaparecido todos los síntomas.
• Recuperación. Período de unos 6 meses previo al alta definitiva en el que se observa una
remisión completa.
• Recaída. Episodio depresivo que se manifiesta antes de cumplirse el período de recuperación.
• Recurrencia. Episodio depresivo que se manifiesta tras haberse cumplido el período de
recuperación.
La ansiedad puede presentarse:
• De curso crónico con fluctuaciones; por ejemplo, en el trastorno de ansiedad generalizada.
• En episodios recortados de gran intensidad; por ejemplo, en los ataques de pánico. Estos
pacientes suelen desarrollar ansiedad anticipatoria, es decir, un temor progresivo a que se
repitan las crisis. 107
Se trata de un trastorno caracterizado por la presencia de episodios reiterados (es decir, al menos dos)
en los que el estado de ánimo y los niveles de actividad del enfermo están profundamente alterados,
de forma que en ocasiones la alteración consiste en una exaltación del estado de ánimo y un aumento
de la vitalidad y del nivel de actividad (manía o hipomanía) y en otras, en una disminución del estado
de ánimo y un descenso de la vitalidad y de la actividad (depresión). Lo característico es que se
produzca una recuperación completa entre los episodios aislados. A diferencia de otros trastornos del
humor (afectivos) la incidencia en ambos sexos es aproximadamente la misma. Dado que los
enfermos que sufren únicamente episodios repetidos de manía son relativamente escasos y de
características muy parecidas (antecedentes familiares, personalidad premórbida, edad de comienzo y
pronóstico a largo plazo) al resto de los enfermos que tienen al menos episodios ocasionales de
depresión, estos enfermos se clasifican como otro trastorno bipolar
En el 2001 el grupo de expertos en el TBPNA del Instituto de Salud Mental de los Estados Unidos de
América (NIMH por sus siglas en inglés), con base en los reportes de estudios epidemiológicos, las
series de casos, así como el creciente número de niños y adolescentes diagnosticados con TBP,
propuso la existencia de esta patología mental en población pediátrica, afirmando que los criterios del
DSM–IV eran suficientes para elaborar el diagnóstico, siempre y cuando éstos se adecuaran a las
distintas fases del desarrollo. 6
En el 2003, Leibenluft propuso que, debido a la diversidad con la que se presenta el TBPNA, éste
debía ser dividido en tres fenotipos: El fenotipo estrecho, el cual corresponde al que cumple todos los
criterios del Manual Diagnóstico y Estadístico para los trastornos mentales en su cuarta edición
(DSM–IV–TR por sus siglas en inglés), el fenotipo intermedio el cual se refiere a la presencia de
hipomanía/manía no especificada, con síntomas clave pero modificando el criterio de tiempo a sólo
dos a tres días de duración, o bien la presencia de hipomanía/manía irritable sin euforia. 3 Este último
fenotipo, aunque con variaciones mínimas, es consistente con las descripciones de otros autores del
TBPNE.4 Finalmente, el fenotipo amplio, el cual en la actualidad corresponde al constructo llamado
«desregulación severa del afecto».3,5 A su vez, dicha autora propuso la modificación del criterio de
107
P6 MEJIA MENDOZA DARIO ALEXANDER González Rodríguez. Trastornos afectivos en Atención Primaria.
Guía de buena práctica clínica en depresión y ansiedad. 2ª edición. OMC. Madrid, 2008. p. 37.
tiempo de duración de los síntomas, mencionando que el episodio de alteración en los síntomas del
estado de ánimo debía tener una duración mínima de cuatro horas, esto debido a la alta tasa de ciclaje
en ésta población7
Por ello, en la práctica clínica diaria, es importante conocer bien los efectos de las sales de litio sobre
la función tiroidea. En esta revisión abordaremos las principales disfunciones tiroideas presentes en
los pacientes bipolares, generadas o no por el tratamiento con sales de litio, y aportaremos una serie
de recomendaciones para su manejo clínico.
108
P6NARANJO LARA MARIA JOSE. Publicado por Elsevier España, S.L. Todos los derechos reservados. Disponible
en : [Link]
_f=10&pident_articulo=90303610&pident_usuario=0&pcontactid=&pident_revista=286&ty=49&accion=L&origen=zon
adelectura&web=[Link]&lan=es&fichero=[Link]
F31.1 Trastorno bipolar, episodio actual maníaco sin síntomas psicóticos
Pautas para el diagnóstico
Para un diagnóstico preciso es necesario que:
a) el episodio actual satisfaga las pautas de manía sin síntomas psicóticos (F30.1) y
b) se haya presentado al menos otro episodio hipomaníaco, maníaco, depresivo o mixto en el pasado.
Alternancia de los episodios maníacos y depresivos, separados por períodos de estado de ánimo
normal, aunque no es raro encontrar un estado de humor depresivo se acompañe durante días o
semanas de hiperactividad y logorrea o que un humor maníaco e ideas de grandeza se acompañe de
agitación y pérdida de la vitalidad y de la libido. Los síntomas maníacos y depresivos pueden
también alternar rápidamente, de día en día o incluso de hora en hora. El diagnóstico de trastorno
109
P6MUÑOZ JARRIN FERNANDA ESTEFANIA. OMS CIE 10 F 30- F39 TRASTORNO DEL HUMOR
[Link] [Internet]. 2014 [Enero 2015]. Disponible en: [Link]
[Link]
bipolar mixto sólo deberá hacerse si ambos tipos de síntomas, depresivos y maníacos, son
igualmente destacados durante la mayor parte del episodio actual de enfermedad, que debe durar
como mínimo dos semanas.110
INTRODUCCIÓN
El trastorno depresivo mayor (TDM) es un trastorno de las emociones que afecta a niños,
adolescentes, adultos y adultos mayores. En los adolescentes se caracteriza por la presencia de
estado de ánimo bajo y/o irritabilidad la mayor parte del tiempo, acompañado de anhedonia, ideas de
minusvalía y desesperanza; también afecta los hábitos de alimentación, del dormir y la función
sexual. Además pueden manifestarse ideas de muerte o síntomas suicidas, así como síntomas
psicóticos. Para hacer el diagnóstico de TDM, los síntomas deben estar presentes al menos durante
10
GUAGALANGO CABRERA MARGARITA ALEXANDRA P5Vargas-Soberanis,
Alejandro, et al."Manifestaciones clínicas y tratamiento del trastorno bipolar en niños y
adolescentes, una actualización basada en la evidencia." Salud mental 34.5 (2011): 409-
[Link] en: [Link]
33252011000500003&lng=es.
11
GUAGALANGO CABRERA MARGARITA ALEXANDRA P5Vargas-Soberanis,
Alejandro, et al."Manifestaciones clínicas y tratamiento del trastorno bipolar en niños y
adolescentes, una actualización basada en la evidencia." Salud mental 34.5 (2011): 409-
[Link] en: [Link]
33252011000500003&lng=es.
12
GUACHAMIN CHICAIZA DENNISE ESTEFANIA Autores: Lic. María Gabriela Bustos, Dra.
Fabiola Campos, Lic. Viqui Durán, Dra. Ylenis García, Dr. Rubén Regardiz, Lic. María A.
Rodríguez.| , de 11 de Julio de [Link] de [Link]
option=com_content&view=article&id=24:protocolo-de-terapia-cognitivo-conductual-para-el-
tratamiento-del-trastorno-bipolar&catid=1:articulos&Itemid=11
dos semanas y acompañarse de deterioro en el funcionamiento psicosocial en dos áreas como la
escuela, los amigos y el hogar.113
Un patrón de comportamiento negativista, hostil y desafiante que dura por lo menos seis meses y
en el que están presentes cuadro o más de los siguientes comportamientos:
El diagnóstico del trastorno oposicionista desafiante (ODD) precisa de una historia clínica de calidad
con evaluación del desarrollo, ya que el diagnóstico es exclusivamente clínico, sin que haya ni prueba
ni determinación que lleve al diagnóstico.
a) Un patrón de comportamiento negativista, hostil y desafiante que dura por lo menos seis
meses y en el que están presentes cuadro o más de los siguientes comportamientos:
Colérico, resentido
Rencoroso o vengativo
13
GUALOTUÑA CUEVA FATIMA Tratamiento multimodal de niños y
adolescentes con depresiónRosa Elena Ulloa–Flores,1 Francisco de la Peña–Olvera,2
111
P10 PABLO MARTIN ZAMORA BRACERO, Granero R, Ezpeleta L, Domenech JM, De la Osa N. What single reports
from children and parents aggregate to attention deficit disorder and oppositiona defiant disorder diagnoses in
epidemiological studies. Journal of European Child and Adolescents Psychiatry 2008; 17: 352-364. Disponible en:
[Link]
112
P6 MORÀN MOLINA MELISSA LIZBETH Yèpez W, Artìculo, [Link]/es/el-trastorno-negativista-
oposicionista-desafiante-infancia/articulo/tratado de psiquiatrìa
Inés Nogales–Imaca3.
extraido: [Link]
2. EPIDEMIOLOGÍA
La alteración fundamental en estos trastornos es una alteración del humor o de la afectividad, por lo
general en el sentido de la depresión (acompañada o no de ansiedad) o en el de la euforia. Este
cambio suele acompañarse de uno del nivel general de actividad (vitalidad)113
El trastorno bipolar, es una enfermedad mental con una prevalencia entre 1 y 2 % en la población
general. Es además una patología de alta complejidad tanto por la manifestación sintomática por el
tratamiento requerido para un manejo y que causa sufrimiento tanto para el paciente como para su
entorno.17
En relación con cifras estadísticas de las enfermedades del ánimo, el porcentaje es de un 9% y que
incluso podrían ser mas altas que otras patologías, sumando las adicciones a drogas y alcohol (7). La
prevalencia mensual de depresión mayor es aproximadamente 5%. En los pacientes con
enfermedades concomitantes la prevalencia va desde el el 9 % en pacientes ambulatorios hasta en un
30% en los hospitalizados. La depresión mayor ocurre en un 20 %, de los pacientes con enfermedad
arterial coronaria, 24 % de aquellos que padecen cáncer, así como en 34 % de los pacientes que
tuvieron una enfermedad cerebro vascular (. Diferentes estudios demuestran la relación existente
entre isquemia cerebral y manifestaciones depresivas, las cuales se presentan entre 12 % y 65 % de
los pacientes con lesiones vasculares y que estas manifestaciones psicopatológicas se deben a
alteraciones orgánicas del encéfalo mas que a respuestas adaptativas del individuo.(9) y (10). En un
estudio realizado en Quito con adolescentes embarazadas se encontró una incidencia de 61 % de
depresión en las diferentes variantes de esta patología.
A nivel mundial son 200 millones de personas que sufren enfermedades neuropsiquiátricas y según
las estadísticas de la OPS muestran que la frecuencia de depresión es mucho mayor de lo estimado
(11). Los motivos de consulta por problemas de salud mental son cada vez mas frecuentes debido a:
Depresión- Epilepsia- Alcoholismo (19).
Teniendo en cuenta las dificultades identificadas en Atención Primaria para diagnosticar y tratar
adecuadamente los trastornos depresivos y de ansiedad, por una parte, y considerando el papel que
desempeña el médico generalista en el cuidado de estas patologías se ha reconocido la necesidad de
desarrollar nuevas herramientas para mejorar el tratamiento de estos trastornos en este nivel
asistencial. Un modelo de trabajo que se ajusta a las necesidades de una atención continua integrada
entre Atención Primaria y Salud Mental a lo largo de las distintas fases evolutivas de los trastornos
depresivos y de ansiedad y que facilita estrategias sistematizadas y ordenadas de todas las decisiones
e intervenciones que deben realizarse es un modelo basado en la gestión por procesos. En el Instituto
de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital Clínico San Carlos de Madrid (IPySM del HCSCM) se ha
desarrollado e implantado un proceso clínico para los trastornos depresivos y de ansiedad que consta
de protocolos integrados entre los servicios de AP y los de Psiquiatría y Salud Mental. El objetivo del
proceso clínico, en la parte correspondiente a Atención Primaria, es homogeneizar estrategias para la
identificación, el diagnóstico y el tratamiento de los trastornos depresivos y de ansiedad
disminuyendo la variabilidad de la práctica entre los profesionales de AP y Psiquiatría en aras de
conseguir la remisión del episodio clínico, su mantenimiento y la completa restitución funcional del
paciente.114
El trastorno depresivo mayor presenta una prevalencia estimada del 15%, y en las mujeres puede
alcanzar el 25%. Una observación casi universal, independientemente del país o la cultura, es que
este trastorno tiene una prevalencia dos veces mayor en las mujeres que en los hombres. Algunas
hipótesis que se han planteado para explicar estas diferencias son los factores hormonales, los efectos
del parto, y los diferentes factores de estrés psicosocial para las mujeres respecto a los hombres. 21
En los pacientes psíquicamente perturbados el riesgo de suicidio es mayor. Un 80% de pacientes que
padecen trastornos depresivos tienen probabilidad de consumar el suicidio; mientras que de los
pacientes con esquizofrenia un 50% lo intentan y entre un 10 y un 15% logran suicidarse; un 5% de
pacientes con demencia, con trastorno bipolar o con trastorno de ansiedad intentan suicidarse. Entre
la población, el suicidio es una de las principales causas de muerte para las personas entre 15 y 44
años. Las personas con carácter impulsivo, rígido, aislado, no sociable, con dificultad de expresión,
son individuos con mayor riesgo suicida, mientras que cuando son sociables y adaptados, es decir,
cuando tienen facilidad de palabra y de expresión de sus emociones tienen un riesgo menor.
La prevalencia a lo largo de la vida del trastorno depresivo está en torno al 20% en mujeres y 10% en
varones. Es decir, el trastorno depresivo es dos veces más frecuente en mujeres. Esta diferencia se
observa a partir de la pubertad. Los expertos barajan varias hipótesis para explicar la mayor
frecuencia de trastorno depresivo en mujeres:
114
MARTÍNEZ JARA WILLIAM ANDRÉS P-6 Craven MA, Bland R. Better Practices in collaborative mental health
care: an analysis of evidence base. Can J Psychiatry. 2006 May;51(Suppl 1):7S-72S.
- Diferencias neurobiológicas entre ambos sexos.
- Las mujeres todavía padecen una gran desventaja social en muchos países
- La mujer es víctima de abuso y violencia doméstica
- Las mujeres deprimidas solicitan con más frecuencia atención sanitaria que los varones
deprimidos.
Para la investigación se tomó una muestra de 1 800 habitantes de zonas urbana y rural. Dimitri
Barreto, psiquiatra del Centro de Salud del Comité del Pueblo, explica que la depresión mayor no
tiene un desencadenante externo, es decir, un sufrimiento, pérdida, fracaso; más bien existe una
predisposición en el desarrollo neurológico y psicológico de la persona. Se diagnostica cuando
tiene más de 15 días, ya sea con uno o frecuentes episodios. Y si bien las causas no se conocen se
sabe que baja la actividad de sustancias en el cerebro, conocidas como neurotransmisores
(serotonina, noradrenalina, dopamina).
Las mujeres muestran el doble de probabilidades de padecer los síntomas depresivos. En el caso de
Quito esta dolencia afecta más a viudos, en unión libre, y muy por detrás, a casados y jóvenes.
Asimismo, hay un mayor impacto en los adultos, entre los 40 y 59 años. Además del elevado número
de casos, preocupa que la incidencia (nuevos pacientes) está en ascenso. En Psiquiatría del Hospital
Eugenio Espejo es la principal causa de atención, seguida de los trastornos de ansiedad, adaptación y
situacional.116
17
GUEVARA RONQUILLO BYRON JAVIER.P5. Greene RW, Biederman J,
115
P10 VILLARREAL ARMAS MADY SARÍAH: Ortuño F., Lecciones de Psiquiatría 1ª Ed. Madrid: Editorial Médica Panamericana; 2009
116
NARANJO SERRANO SILVIA GABRIELA P6 [Link][Internet] ElComercio;10 junio 1012 [citada 07
febrero 2015] Disponible en:
[Link]
ZerwasS,Monuteaus MC, Goring JC, Faraone SV. Psychiatric comorbidity, family dysfunction, and
social impairment in referred youth with oppositional defiant disorder. American Journal of
Psychiatry 2002;159: 1214-1224. Disponibleen: [Link]
[Link]
18
Granizo Inchiglema Mayra Narcisa.P5. Muñoz P, Fernández. Protocolo de referencia
ycontrareferencia de trastorno bipolar.2011-2013;Nº 01:[Link] en:
[Link]
19
Del Pinto R, Quintanilla M. Protocolo de referencia y contrarefernciasso
Higgins.2011. Disponible en
[Link] Gonzalez Silva Israel
Alejandro. P5
15
Granizo Rubio Alejandra J. P5
Según la OMS en el mundo hay más de 350 millones de personas con depresión.16
Estudios y estadísticas parecen coincidir en que la prevalencia es casi el doble en la mujer que en el
hombre, aunque no son pocos los trabajos que cuestionan esta asimetrica incidencia: existen estudios
que indican que la depresión en el hombre es mucho menos admitida y su sintomatología reporta de
manera diferente.17
En el 20% de las mujeres y el 12% de los hombres se da a lo largo de la vida algún episodio de
trastorno del estado de ánimo que puede requerir atención especializada. Tales cuadros constituyen
en su mayoría trastornos depresivos mayores y sus variantes. La incidencia de trastorno bipolar en la
población general se calculaba antes que era menor del 2%, pero nuevos estudios la sitúan entre el 4
y el 5%. El número de mujeres afectadas por depresión es el doble que el de hombres, mientras que
el trastorno bipolar se presenta por igual en ambos sexos; sin embargo, las formas depresivas
predominan en las mujeres y las variantes maníacas en los hombres. El trastorno bipolar suele
iniciarse hacia los 20 o 30 años; los trastornos unipolares lo hacen por término medio entre los 20 y
los 40 años. 18
Las personas nacidas en las dos décadas posteriores a la segunda guerra mundial presentan mayores
tasas de depresión y suicidio, a menudo asociadas a cifras más elevadas de consumo abusivo de
sustancias, que las nacidas antes de ese período. La pertenencia al sexo femenino es el principal
riesgo demográfico para la depresión; factores como la clase social, el nivel cultural y la raza no se
han vinculado claramente con la depresión. No obstante, el trastorno bipolar es algo más frecuente en
las clases socioeconómicamente más altas. Los factores culturales parecen modificar las
manifestaciones clínicas de los trastornos del estado de ánimo. Por ejemplo, en las clases
socioeconómicas más bajas son más frecuentes los síntomas físicos, la preocupación, la tensión y la
irritabilidad; igualmente, la rumiación culposa y los autorreproches son más característicos de la
depresión en las culturas anglosajonas, mientras que la manía tiende a manifestarse de forma más
florida en algunos países mediterráneos y africanos, así como entre los negros estadounidenses. En
varones, se han ligado a mayores tasas de suicidio la presencia de factores económicos como el paro
y los reveses económicos inesperados.19
117
La puerta de entrada de los pacientes con trastornos depresivos y de ansiedad en el proceso está en el
primer nivel asistencial, aunque también se deben considerar en menor grado las derivaciones
procedentes de otras especialidades y de las urgencias hospitalarias. El proceso clínico para
trastornos depresivos y trastornos de ansiedad, reacciones a estrés grave y trastornos adaptativos es
un proceso global, en el que se han establecido tres procesos clave, uno para AP otro para Servicios
de Psiquiatría Ambulatorios y un tercero para Hospitalización psiquiátrica. En el ámbito de AP se
han establecido cuatro subprocesos específicos dos de ellos encauzados hacia el diagnóstico para la
depresión y trastornos de ansiedad y otros dos específicos para el tratamiento en dichas patologías 118
21
GUERRERO GUAMAN MARY DEL CISNE. P5 Zúñiga AB, Sandoval MA, Urbina CC, Juárez
NH, Villaseñor SJ. LOS TRASTORNOS DEL ESTADO DE ÁNIMO. Revista Digital Universitaria.
2005 [citado 10 Nov 2005]; 6 (11):1-14. Disponible en:
[Link]
22
GUERRERO GUAMAN MARY DEL CISNE. P5 Zúñiga AB, Sandoval MA, Urbina CC, Juárez
NH, Villaseñor SJ. LOS TRASTORNOS DEL ESTADO DE ÁNIMO. Revista Digital Universitaria.
2005 [citado 10 Nov 2005]; 6 (11):1-14. Disponible en:
[Link]
16
Granizo Rubio Alejandra J. P5
Leyton, F., & Barrera, A. . El diagnóstico diferencial entre la Depresión Bipolar y la Depresión
Monopolar en la práctica clínica. Revista médica de Chile. 2010 ;138(6), 773-779. Disponible
en :[Link]
23
Granizo Rubio Alejandra J. P5
Leyton, F., & Barrera, A. . El diagnóstico diferencial entre la Depresión Bipolar y la Depresión
Monopolar en la práctica clínica. Revista médica de Chile. 2010 ;138(6), 773-779. Disponible
en :[Link]
Los trastornos del estado de ánimo son las alteraciones psiquiátricas de mayor prevalencia,
representando el 25% de los pacientes ingresados en instituciones públicas de salud mental, el 65%
de los pacientes ambulatorios y una cifra tan elevada como el 10% de todos los pacientes vistos en
117
118
MARTÍNEZ JARA WILLIAM ANDRÉS P-6 Hilty DM, Yellowlees PM, Cobb HC, et al. Models of Telepsychiatric
Consultation- Liaison Service to rural Primary Care. Psychosomatics. 2006;47:152-7
la práctica médica no psiquiátrica.26
La depresión es un trastorno del humor y del estado de ánimo que se manifiesta a partir de una serie
de síntomas que incluyen cambios bruscos del humor, irritabilidad, falta de entusiasmo y una
sensación de congoja o angustia, trascendiendo a lo que se considera como normal. Puede implicar
la pérdida de interés en actividades hasta entonces queridas, así como cambios cognitivos, como
pensar ineficiente y elevada auto-crítica.
Es definida operacionalmente por el Ministerio de Salud de Chile como una alteración patológica del
estado de ánimo, caracterizada por un descenso del humor que termina en tristeza, acompañado de
diversos síntomas y signos que persisten por a lo menos 2 semanas. Con frecuencia tiende a
manifestarse en cualquier etapa del ciclo vital y con varios episodios adquiriendo un curso
recurrente, con tendencia a la recuperación entre episodios.27
En todas las edades, las características prominentes de los trastornos depresivos incluyen alteraciones
en el estado de ánimo, depresión o irritabilidad, cambios concomitantes en el sueño, el interés en las
actividades, sentimientos de culpa, pérdida de energía, problemas de concentración, cambios en el
apetito, el procesamiento psicomotor (retraso o agitación), e ideación suicida. Por esas razones, la
depresión es la principal causa de discapacidad en el mundo, en términos de número total de
AVISA.28
La prevalencia de las enfermedades mentales en Atención Primaria (AP) es elevada, oscilando entre
un 14 y un 36% en los países occidentales. Se estima que alrededor de un tercio de la población que
contacta con dicho nivel asistencial, padece alguna alteración psiquiátrica bien definida,
aumentándose esta cifra hasta un 50% en el caso de las patologías psiquiátricas consideradas como
menores5.
Tan solo un porcentaje muy pequeño de los pacientes que acuden a las consultas del médico
generalista expresan malestar psicológico, siendo la queja fundamental la manifestación somática.
Los trastornos psiquiátricos que se presentan con mayor frecuencia en las consultas del médico
general son los trastornos de ansiedad y los depresivos, constituyendo la tercera causa más común
de consulta en AP.29
Disponibleen: [Link]
28
GRANDA ARMIJOS GABRIELA FERNANDA P5Guia Clinica AUGE Depresion en
personasde 15 años y másSeriesGuiasClinicas MINSAL 2013. Subsecretaria de SaudPublic,
Secretaria Tecnica AUGE
Disponibleen: [Link]
29
POZO GUALPA DANIELA ALEJANDRA P5 HaroJM,PalacinC,VilagutG, etal.
Prevalencia delosTrastornos Mentales y factores asociados: Resultados del estudio ESEMeD-
España. MedClin. 2011;126(12):445-51.
Estas patologías representan un importante problema de salud pública dado el alto grado de
sufrimiento y discapacidad funcional que llevan asociados.
La alta comorbilidad de los trastornos depresivos y de ansiedad con otro tipo de patologías orgánicas,
su influencia en la evolución de las mismas y la visión más global del
paciente en su entorno que posee el profesional de AP, son factores que hacen que este tipo de
pacientes sean abordados mayoritariamente en dicho nivel asistencial. Si a esto sumamos la
estigmatización asociada a los servicios de salud mental, apreciaremos que la implicación de los
médicos de Atención Primaria (MAP) en el cuidado de los trastornos de depresión y ansiedad es
esencial.30
Sin embargo el profesional de AP encuentra diversas barreras a la hora de poder realizar un manejo
riguroso de estos pacientes. La primera de ellas es la dificultad para detectar dichos trastornos y
consecuentemente poder llegar a un diagnóstico que permita un abordaje adecuado, incluyendo la
decisión de remitir a los servicios de psiquiatría.
Sólo un pequeño porcentaje de las patologías depresivas y de ansiedad reciben tratamiento formal
especializado.31
Se calcula que para el año 2020 esta enfermedad será la segunda más frecuente en el mundo y la
primera causa de baja laboral en los países desarrollados. 2 También se considera al TDM la segunda
patología más frecuente en psiquiatría infantil, su prevalencia en población general de niños se ha
descrito de 0.4 a 2.5% y en adolescentes de 0.4 a 8.3%.3–5
Por un efecto de cohorte o secular, muy probablemente, la frecuencia de casos del TDM en niños y
adolescentes ha aumentado dramáticamente en los últimos cincuenta años. La edad de inicio ha
disminuido y existe una incidencia creciente de complicaciones. Además, se ha reportado que más de
50% de los pacientes que padecen un episodio depresivo eventualmente presentarán otro y en 20 a
35% de los casos se observan síntomas residuales persistentes y deterioro escolar o social.
Las complicaciones más graves del TDM en etapa infantil y de la adolescencia son las
dificultades familiares, sociales y fracaso escolar, además de la conducta suicida, que se presenta
en mayor frecuencia que en los adultos deprimidos. 8 El deterioro persistente en el funcionamiento
psicosocial puede asociarse a la aparición de trastornos de personalidad en la vida adulta. 33
30
POZO GUALPA DANIELA ALEJANDRA P5 HaroJM,PalacinC,VilagutG, etal.
Prevalencia delosTrastornosMentales y factores asociados: Resultados del estudio ESEMeD-
España. MedClin. 2011;126(12):445-51
31
POZO GUALPA DANIELA ALEJANDRA P5 HaroJM,PalacinC,VilagutG, etal.
Prevalencia delosTrastornosMentales y factores asociados: Resultados del estudio ESEMeD-
España. MedClin. 2011;126(12):445-51.
33
GUALOTUÑA CUEVA FATIMA Tratamiento multimodal de niños y adolescentes con
depresión
La incidencia creciente de este padecimiento y sus complicaciones a mediano y largo plazo hacen
necesaria la instalación de un tratamiento temprano, oportuno y eficaz que incluya el uso de
medicamentos antidepresivos, como los inhibidores selectivos de la recaptura de serotonina (ISRS) y
el tratamiento psicosocial, como la psicoeducación, la psicoterapia interpersonal, y la psicoterapia
cognitivo conductual; a esto se le conoce como tratamiento multimodal.34
Un estudio de 1988 arrojó un total de 37.5 millones de años de vida saludables perdidos. En las
mujeres, cuyo riesgo de presentar un trastorno depresivo mayor es casi el doble que en los hombres,
ocupó un segundo lugar. Se resalta que el trastorno depresivo mayor se encontró por igual en zonas
marginales y no marginales, lo cual nos indica que no discrimina clase social. Se estima que esta
enfermedad ocupa el primer lugar de los trastornos no trasmisibles para el año 2019. Los datos del
Banco Mundial (citado por Ministerio de Salud, 1998), señalan que el trastorno depresión mayor
representa un importante problema de salud mental, ya que se estima que para el año 2020 será la
segunda causa de carga de enfermedad en el mundo, representando el 3.4 % de la carga total de
enfermedad, medida en años de vida ajustados por discapacidad. (2)
119
HARO SALAZAR ERIKA FERNANDA, P5. 1 Héctor Gómez Dantés, Ma. Victoria Castro; Francisco Franco-
Marina, Paula Bedregal, Jesús Rodríguez García, Azalea Espinoza, Rafael Lozano
(coordinador)[Link]
unos 255 mil con un trastorno depresivo mayor. Se estima aproximadamente un 2% en niños, y de 4 a
8% en adolescentes, con una proporción varón hembra de 1:1 durante la niñez y de 1:2 en la
adolescencia.120
En Chile, según el estudio de Carga de Enfermedad y Carga Atribuible (3), la depresión unipolar es
la segunda causa de años de vida perdidos ajustados por discapacidad (AVISA) en población general
chilena y la primera entre las mujeres entre 20 y 44 años, congruente con lo observado en el
mundo(2).
La Encuesta Nacional de Salud (ENS 2011) (5) con datos 2009-2010 estableció que, para personas
de 15 años y más, la prevalencia de sintomatología depresiva de último año fue de 17,2%, llegando a
un 25,7% entre las mujeres. También señala que a menor nivel educativo la prevalencia es mayor,
evidenciando la importancia de los determinantes sociales en el desarrollo de depresión.
El trastorno bipolar es una enfermedad mental severa, crónica y discapacitante que afecta una
120
HARO SALAZAR ERIKA FERNANDA, P5. 2 Marcel Penna; mf@[Link] 2010-2011. Editorial S.A
[Link] Rosa Elena Ulloa–Flores,1 Francisco de la
Peña–Olvera,2 Inés Nogales–Imaca3.
extraido[Link]
proporción importante de los pacientes que acuden en busca de ayuda psicológica o psiquiátrica.
De estos pacientes con trastorno bipolar, casi el 95% tienen episodios recurrentes de depresión y
manía a lo largo de sus vidas, a pesar del tratamiento, y la probabilidad de experimentar nuevos
episodios se incrementa luego de cada crisis. Los marcados cambios de humor, personalidad,
pensamiento y conducta inherentes al trastorno bipolar, con frecuencia tienen efectos profundos en
las relaciones interpersonales. De igual forma, labilidad afectiva, las fluctuaciones en los niveles de
sociabilidad, la extravagancia
33
GUALOTUÑA CUEVA FATIMA Tratamiento multimodal de niños y
adolescentes con depresiónRosa Elena Ulloa–Flores,1 Francisco de la Peña–Olvera,2
Inés Nogales–Imaca3.
extraido[Link]
financiera, las indiscreciones sexuales y las conductas violentas son fuentes de conflicto tanto para
los pacientes como sus familiares.38
Se estima que afecta al 3% de los niños en edad escolar. En el caso del TDAH entre 30 a 50% de los
niños pueden presentar el patrón del ODD o rasgos relacionados con el mismo, esto obliga a
investigar la posibilidad de este diagnóstico en todo niño y adolescente que es diagnosticado con
TDAH. Esta prevalencia se incrementa gradualmente con la edad desde pre-escolares a escolares, en
el caso de España se ha estimado una prevalencia de ODD que oscila entre 9.7 y 16.5 % de los
escolares (Granero R, 2008). Es más prevalente en niños que en niñas aunque algunos investigadores
recomiendan que en las niñas se utilicen otros criterios dado que sus conductas irregulares pueden
ser más sutiles, utilizan más la agresión verbal que la física, recurren a rumores o conductas de
exclusión de otras compañeras, etc.39
Aunque aún no se conoce la causa exacta del trastorno bipolar, los investigadores piensan que se debe
a un desequilibrio de ciertas sustancias bioquímicas en el cerebro. Los trastornos bipolares suelen
darse en algunas familias, y más de dos terceras partes de los enfermos tienen al menos un familiar
cercano con esta enfermedad o con una depresión aguda. En cualquier caso, la genética no puede
explicar por completo quién enferma y quién no. Es posible que el desarrollo de la enfermedad se
deba a un proceso de sensibilización (activación). La idea sugiere que los primeros episodios de la
enfermedad son inducidos o “desencadenados” por un cambio importante o un acontecimiento
estresante, pero que cada episodio ocasiona cambios en el cerebro que aumentan las posibilidades de
que se desencadene el siguiente episodio, lo que al final da lugar a episodios producidos de forma
espontánea.121
Un problema ha sido que la definición del fenotipo bipolar dentro de la psiquiatría clínica, ha sido
difícil ya que se han propuesto algunos subtipos del mismo. Se ha propuesto la existencia de un
"espectro" de padecimientos que pudieran estar conectados por una labilidad genética compartida.
Los estudios en familiares de pacientes, han demostrado que hay riegos más elevados de morbilidad.
121
JOHANNA CAROLINA RODRIGUEZ CASA P8, Janssen-Cilag, Trastorno Bipolar [en línea]. JANSSEN, febrero 2010
[Consulta: 8 de febrero de 2015]. Disponible en: [Link]
La situación se complica por la posible presencia de anticipación en familias con trastornos del
humor. La anticipación implica una edad de inicio progresivamente más temprana y de mayor
gravedad en generaciones sucesivas. Los estudios en gemelos han arrojado cifras de "heredabilidad"
(la varianza del fenotipo determinada por el genotipo) con un promedio de 59%, lo que significa que
59% del fenotipo llamado "trastorno bipolar", está determinado genéticamente. Estudios de
transmisión hereditaria; los primeros estudios parecían corroborar que era un gene que se transmitía
en forma autosómica dominante. Se ha propuesto un modelo "epistático" el cual supone la interacción
conjunta de por lo menos tres genes, sería una especie de herencia autosómica triple y sinérgica a la
vez. Se han publicado trabajos que orientaban a la evidencia del enlace en el cromosoma 18p, otros
loci mencionados han sido en el cromosoma 4p, 5p. 6p, 10q, 12q, 16p y 22q. Se realizan también
estudios de asociación, los que comparando una muestra de pacientes con una muestra de la
població[Link] revisa la frecuencia con que se presenta un amplio número de marcadores en uno y otro
grupo. Cada marcador identifica una región del genoma. Si algún marcador está de forma
estadísticamente significativa, más representado en el grupo de pacientes que en el grupo de control
se deduce que en algún o alguno de los genes ubicados en la zona identificada se relaciona con la
enfermedad. Utilizando esta metodología se ha relacionado al trastorno con la región 18q. En otro
estudio se halló asociación positiva entre la enfermedad bipolar y el gen de la tiroxina hidroxilasa en
el cromosoma 11. Otras posibles asociaciones postuladas en la región pseudoautosómica del
cromosoma X.122
3. ETIOLOGÍA DE LA DEPRESIÓN.
123
P1 Acurio Pinto Tannia Montes Carol, La Depresión y su Etiología: Una Patología Compleja. Disponible en:
[Link]
mismos.124
En los años sesenta los investigadores involucraron a la noradrenalina en la etiología del episodio
depresivo mayor, posteriormente la aparición de los inhibidores selectivos de la recaptación de
serotonina con igual eficacia y menos efectos colaterales impulsó y desarrolló nuevas formas de
tratar los cuadros depresivos.
El origen de la depresión es complejo, ya que en su aparición influyen
factores genéticos, biológicos y psicosociales.125
Dentro de los factores biológicos hay evidencias de alteraciones a nivel de neurotransmisores,
citoquinas y hormonas, además de modificaciones en los sistemas nervioso, inmunológico y
endocrino. La psiconeuroinmunología ha demostrado alteraciones en el eje Hipotálamo-Hipófisis-
Suprarrenal mediadas por citoquinas; alteraciones inmunológicas asociadas a neurotransmisores en la
depresión mayor, dentro de las cuales: reducción del número de transportadores de serotonina en
linfocitos de sangre periférica de pacientes deprimidos. Esto demuestra una relación directa entre la
serotonina y el sistema inmunológico en este trastorno afectivo. 126
La bioquímica puede aliviar la depresión. Pero las depresiones resultan de una alteración de la
autoestima en el contexto de los vínculos y los logros actuales. Lo infantil es reactivado. Las
depresiones ilustran la relación estrecha entre la intersubjetividad, la historia infantil, la realidad, lo
corporal y los valores y, desde ya, la bioquímica. 127
Los médicos desconocen la causa exacta de la depresión. Se cree que los cambios químicos en el
cerebro son responsables. Esto puede deberse a problemas con los genes o se puede desencadenar por
ciertos eventos estresantes. Lo más probable es que sea una combinación de ambos.
Algunos tipos de depresión se transmiten de padres a hijos. Otros tipos ocurren incluso si usted no
tiene antecedentes familiares de la enfermedad. Cualquier persona puede deprimirse, incluso los
niños y los adolescentes.
La depresión puede ser producida por:
Alcoholismo o drogadicción.
Ciertas afecciones, como hipotiroidismo, cáncer o dolor prolongado.
124
P1 Ayala Monar Helen Silva Hernán. Nuevas perspectivas en la biología de la depresión. Rev. chil. neuro-psiquiatr.
[revista en la Internet]. 2002 Oct [citado 2015 Feb 14]; 40(Suppl 1 ): [Link] en:
[Link]
[Link]
125
P6 NUÑEZ FIGUEROA JUAN CARLOS. Mira, Adriana. Eficacia diferencial de un programa de intervención auto-
aplicado a través de Internet para la prevención y el tratamiento de la depresión leve a moderada con apoyo y sin apoyo
por parte del terapeuta. Universitat Jaume [Internet]. 2014 [Enero 2015]. Disponible en:
[Link]
126
P7 PARRA CHÁVEZ ERIKA [Link] Depresión y su Etiología: Una Patología Compleja [Internet].1st
ed. Carol Montes; 2002 [citado 8 Febrero 2015]. Disponible en: [Link]
127
P6 MOLINA CARDENAS ANDREA CAROLINA Bogaert H. LA DEPRESION ETIOLOGIA Y TRATAMIENTO.
[Link]. 2012 JUNIO;(2).
Ciertos medicamentos como los esteroides.
Problemas para dormir.
Hechos estresantes en la vida, como enfermedad o muerte de alguien cercano, divorcio, maltrato o
rechazo en la niñez, soledad (común en los ancianos), ruptura de una relación.128
En los años sesenta los investigadores involucraron a la noradrenalina en la etiología del episodio
depresivo mayor, posteriormente la aparición de los inhibidores selectivos de la recaptación de
serotonina con igual eficacia y menos efectos colaterales impulsó y desarrolló nuevas formas de tratar
los cuadros depresivos. (13)
El organismo, como respuesta al estrés, estimula la liberación de hormona adrenocorticotropa (ACTH) por
parte de la adenohipófi sis, que a su vez estimula la secreción de glucocorticoides por parte de la corteza
adrenal. Las concentraciones elevadas de corticoides mantenidas en el tiempo pueden dañar las neuronas
del hipocampo, en particular las neuronas piramidales CA3, produciendo una reducción de la arborización
dendrítica15 y una disminución de la proliferación de neuronas granulares en el giro dentado. Este daño a
nivel del hipocampo conlleva una reducción de la retroalimentación negativa sobre el eje HHA, manteniendo
la elevada actividad glucocorticoidea y causando un mayor daño hipocampal. La hiperactividad del eje HHA
no sólo contribuye a la depresión por medio de la hipercortisolemia, sino que también influye en el aumento
de la transmisión del factor liberador de corticotrofina (CRH)1
128
P6 MERO BRAVO BRYAN [Link] [Homepage en Internet]. Washington: Timothy Rogge; c2014
[Actualizado 03 noviembre 2014; consultado 07 febrero 2015]. Disponible en:
[Link]
129
P6 NARVAEZ YEPEZ LORENA ALEXANDRAPozos R. Consideraciones para una historia natural de los cuadros
depresivos. RevHospPsiq Habana. 1988;21(1):47-60.
Los signos y la sintomatología del trastorno depresivo está estrechamente vinculada con la normalización
patrón de funcionamiento de este eje. Parece que la ACTH, además de actuar a través del eje HHA, tendría
una acción directa en el cerebro, especialmente en el núcleo paraventricular del hipotálamo, el locus
coeruleus, el núcleo central de la amígdala y la estría terminalis, cuyos receptores ACTH1 parecen ser específi
cos para la ansiedad.130
Entre las causas de una depresión también se hallan factores psicológicos. Los paradigmas
negativos adquiridos durante la infancia son a menudo responsables de la formación de una
depresión primaria. Lo mismo vale para experiencias negativas con personas referentes, como por
ejemplo, el desprecio de los padres o la violencia. Dichas experiencias conducen a menudo a
sentimientos de auto rechazo y al desarrollo de una imagen propia negativa. Los afectados tienden
a observar su entorno con desconfianza y de forma pesimista. Como consecuencia interpretan
acontecimientos neutrales como algo negativo y como confirmación de su visión pesimista del
mundo. Lo ven todo de color negro. A menudo, ni siquiera perciben nuevos eventos positivos que
no encajan en su visión del mundo. Entran en un círculo vicioso que mantienen como
consecuencia de su visión del mundo. El manejo de los fracasos es otro factor importante en la
aparición de depresiones. Quien padece depresión, ha experimentado antes de la depresión
situaciones frecuentes en las que no era posible influir o ejercer control sobre las circunstancias.
De aquí surge una sensación de desamparo. Esta sensación se refleja a su vez en las personas
depresivas actuando de forma muy pasiva a la hora de tratar los problemas. No se ven capaces de
influir positivamente en su vida. Las personas con una predisposición mayor a la depresión,
tienden a buscar en sí mismos las causas de los sucesos negativos. 132
Trastornos primarios del estado de ánimo. Hay una serie de factores que contribuyen a la
130
P9, Sinchiguano Chiluisa Jessica Yesenia, Consejo general de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, Trastornos del
estado del ánimo; Depresión y Ansiedad. CINFA 2009; 23-24.
131
P6MUÑOZ JARRIN FERNANDA ESTEFANIA. OMS TRASTORNO DEL HUMOR DEPRESION/ [Link]
[Internet]. 2014 [modificado en enero del 2015]. Disponible en: [Link]
132
P6 NARVÁEZ TRUJILLO JUAN CARLOS American Psychiatric Association: Diagnostic and statistical manual
ofmental disorders 4aAssociation; 1995. ed. Washington, DC: American Psychiatric.
aparición de estos trastornos: la herencia es el factor predisponente más importante. No se sabe a
ciencia cierta la forma en que se heredan, pero puede que algunas formas de trastorno bipolar se
deban a genes dominantes (autosómicos o ligados a X). Una hipótesis más difundida es la herencia
poligénica como sustrato genético común en los trastornos bipolares y los trastornos unipolares
recurrentes. Se ignora qué es lo heredado, pero se cree que la vía final común a todos los trastornos
afectivos consiste en una alteración de la función limbo-diencefálica, aunque estudios recientes
abogan también por la implicación de estructuras extrapiramidales subcorticales y sus conexiones
prefrontales. Además, parece que existe una mala regulación de los neurotransmisores colinérgicos,
catecolaminérgicos (noradrenalina y dopamina) y serotoninérgicos (5-HT). La herencia también
puede aumentar las probabilidades de depresión por exposición de los niños a los efectos negativos
de los trastornos afectivos de sus padres (p. ej., ruptura de la vinculación afectiva).38
No 133existe una sola causa para la depresión. La depresión puede estar causada por uno o varios
factores. Algunas personas tienen mayor probabilidad de tener depresión que otras. Hay diferentes
razones que intentan explicar esta predisposición:
Herencia: Existe un mayor riesgo de padecer de depresión cuando hay una historia familiar de la
enfermedad, sin embargo, la depresión grave también puede ocurrir en personas que no tienen
ninguna historia familiar de la enfermedad, lo cual indica que hay factores extras que pueden causar
la depresión.
Modelo genético: Se ha visto que los desórdenes afectivos mayores (aquellos desórdenes del estado de ánimo
con mayor intensidad y duración) se dan con mayor frecuencia en algunos familiares de sujetos enfermos. Se
acepta que la herencia juega un papel en la génesis de la depresión. Sin embargo, el hecho de que haya
diferentes tipos de depresiones con edad de presentación, respuesta al tratamiento, evolución, dificulta el
estudio del tipo y mecanismo de transmisión de cada uno de ellos. Los estudios sobre antecedentes familiares
de trastornos depresivos revelan que existe una mayor tasa de trastornos afectivos que en los familiares de
sujetos sanos. Cuando se estudian pacientes adoptados con trastorno del estado del ánimo se comprueba que la
frecuencia de trastornos del estado de ánimo es mayor en sus padres biológicos que no en sus padres
adoptivos. 134
Factores Bioquímicos: Asociado a la bioquímica del cerebro, se ha encontrado que las personas
con depresión grave tienen desequilibrios de neurotransmisores, por ello en determinados casos de
depresión es recomendable la prescripción de medicamentos.
133
P6 ORTIZ PRISCILA, Kuhn, R., 1986, “Clinique et expérimentation en psychopharmacologie”, enPsychanalyse a’
l’université, T. 11, n.º 41.
134
P10 YANTALIMA CARLOSAMA ERIKA KARINA, DSM-IV. Manual Diagnóstico y Estadístico de los
Trastornos Mentales. Asociación de Psiquiatría Americana, Washington DC. Disponible en:
[Link]
Factores psicosociales: Existen factores adicionales como podría ser la tensión en el medio ambiente en que
se mueven las personas, tal tensión puede llegar a ocasionar el principio de este mal. Los acontecimientos
estresantes por ejemplo la pérdida del cónyuge, o de un progenitor preceden con frecuencia a los primeros
episodios del trastorno depresivo mayor. Una de las teorías propuestas para explicar esta observación es que
el estrés que acompaña al primer episodio produce cambios a largo plazo en la biología cerebral. Estos
cambios de larga duración pueden producir variaciones en el funcionamiento de diferentes
neurotransmisores y sistemas de señales intra neuronales, variaciones que implican pérdidas neuronales y
una disminución exagerada de conexiones sinápticas. Como consecuencia, la persona resulta más vulnerable
para sufrir episodios posteriores de trastornos del estado de ánimo.135
Rasgos de personalidad: Las personas con estilos explicativos pesimistas, pobre concepto de sí
mismos, autoeficacia baja y tendencia a la preocupación excesiva son más propensas a padecer de
depresión.
Se discuten los resultados en relación con el debate de larga data sobre categórica vs modelos de
enfermedad dimensionales de los trastornos afectivos y psicóticos en un continuo que va desde la
depresión unipolar sobre el trastorno bipolar y el trastorno esquizoafectivo a la esquizofrenia.
Estudios genéticos clínicos sugieren una agregación familiar y una heredabilidad considerable (39%)
de la depresión psicótica en parte compartida con trastorno esquizoafectivo, la esquizofrenia y los
trastornos afectivos. Los estudios genéticos moleculares apuntan a posibles loci riesgo de depresión
psicótica compartido con trastorno esquizoafectivo (1q42, 22q11, 19p13), la depresión, el trastorno
bipolar y la esquizofrenia (6p, 8p22, 10p13-12, 10p14, 13q13-14, 13q32, 18p, 22q11 -13) y varios
genes de vulnerabilidad contribuyendo posiblemente a un mayor riesgo de síntomas psicóticos en la
depresión (por ejemplo, BDNF, DBH, DTNBP1, DRD2, DRD4, GSK-3beta, MAO-a). Estudios
farmacogenéticos implican 5-HTT, TPH1, y la variación de genes DTNBP1 en la mediación de la
respuesta al tratamiento antidepresivo en la depresión psicótica. Los factores genéticos se sugieren
para contribuir al riesgo de la enfermedad de la depresión psicótica en superposición parcial con
trastornos lo largo del espectro afectivo-psicótico. Por lo tanto, la investigación genética se centra en
la depresión psicótica podría inspirar una taxonomía más dimensional, neurobiológica y síntoma
orientada de los trastornos afectivos y psicóticos desafiando la opinión de Kraepelin dicotómica.
Además, los estudios farmacogenéticos podrían ayudar en el desarrollo de un tratamiento más
personalizado de la depresión psicótica con un tratamiento farmacológico antipsicótico /
antidepresiva adaptado individualmente según cada genotipo.136
EVOLUCIÓN Y PRONÓSTICO:
La depresión es un trastorno altamente infradiagnosticado, tanto que se considera que los casos
diagnosticados representan únicamente un 60% del total de los existentes. Muchas de las personas
135
P10 VILLALVA CÓRDOVA CYNTHIA KAREN. Alma Baena Zúñiga, Maurilia Araceli Sandoval Villegas, Celia C. Urbina
Torres, Norma Helen Juárez, Sergio J. Villaseñor Bayardo. Los Trastornos del Estado de Ánimo. Revista Digital
Universitaria Unam. 2005 Nov. Volumen 6 Número 11. ISSN: 1067-6079. Recuperado de
[Link]
136
ROMERO NENGER PAOLA ELIZABETH, P8. Domschke, K. (2013). Clinical and Molecular Genetics of
Psychotic Depression. Schizophrenia Bulletin, 39(4), 766–775. doi:10.1093/schbul/sbt040. Recuperado de:
[Link]
que sufren depresión no llegan a recuperarse del todo, mejoran pero siguen teniendo síntomas
residuales que pueden ser muy invalidantes. Y de los que se recuperan, 6 de cada 10 sufren una
recurrencia tras el primer episodio, el 80% de éstos vuelve a presentar un episodio depresivo y de los
últimos repite un 90%. Cuanto mayor es su gravedad, mayor es la recurrencia. En el caso de los
adolescentes, el 25% experimentan recurrencia dentro del primer año, el 40% en los dos años
siguientes y el 75% en los cinco años. 137
La depresión es un trastorno de la afectividad muy prevalente alrededor del 10% de la población general está
implicada, con un impacto negativo muy significativo en términos de calidad de vida, discapacidad y elevados
costes socioeconómicos, tanto derivados de la atención y tratamiento médico como del tiempo productivo
perdido.
El 70% de pacientes recuperados de un primer episodio depresivo sufrirán dos o más episodios posteriores. El
50% de pacientes que se recuperan de un primer episodio depresivo presentarán, como mínimo, un nuevo
episodio en los dos años siguientes a la recuperación. Cuando un paciente experimenta un segundo episodio
depresivo, la posibilidad de que desarrolle un tercer episodio es del 80- 90%, con un 70-80% de posibilidades
de que la recurrencia se produzca en los 3 años posteriores a la recuperación del episodio.
Es decir el pronóstico de este trastorno no es tan afortunado puesto que los estudios marcan probabilidades
altas de episodios repetitivos lo cual afecta su calidad de vida con elevados problemas sobre todo
socioeconómicos.138
En los últimos tiempos ha aumentado el número de pacientes que sufren una recaída, por un lado
porque hay más pacientes diagnosticados de depresión y, por otra, porque los pacientes no realizan
correctamente el tratamiento. La recuperación completa y los largos períodos intercríticos
asintomáticos sugieren melancolía, mientras que la cronificación del cuadro es más característica
de depresiones cargadas de trastornos de personalidad o conflictos subyacentes. Como se ha dicho
anteriormente, es más frecuente (hasta el 70%) que los síntomas de ansiedad precedan a los de
depresión que al revés. Y un dato preocupante: hasta un 10-15% de las depresiones mayores
pueden terminar en el suicidio del paciente.139
El concepto de manía en el niño sigue siendo objeto de múltiples controversias: falta la clásica presentación
del adulto o del adolescente tardío36-38 y desafía al clínico ya que debe dar a los términos descriptivos un
nuevo significado que tome en cuenta la etapa del desarrollo, el contexto en que se produce y descarte otros
137
P6 MEJIA MENDOZA DARIO ALEXANDERGraciela Pardo A. Adriana Sandoval D. Diana Umbarila Trastorno
del Humor. 2004, N. 13, 13-28
138
P1 ALBÁN RECALDE JAIR GERMÁNICO Soria V. Pronóstico de la depression: Psiquiatría y atención primaria.
Barcelona: Ciutat Sanitaria i Universitaria de Bellvitge. L´Hospitalet. 2006.
139
P6 MEJIA MENDOZA DARIO ALEXANDER Roger Ferrer, Àlex Llusent. Trastornos del humor. Master en
Psiquiatría [Internet]. Bienio, 2008 [citado el 07 de febrero de 2015]. Disponible en:
[Link]
precipitantes. Se recomienda para una mejor evaluación semiológica el uso de Wash-U K-Sads* y para
objetivar la evolución del síntoma el uso de la mnemotécnica FIND: [Link]: los síntomas ocurren varios
días en una semana. [Link]: los síntomas son lo suficientemente severos para causar disturbios
extremos en un área o moderados en 2 o más áreas. 3.Número: los síntomas ocurren 3 ó 4 veces por día, o
cuantos síntomas hay. [Link]ón: los síntomas transcurren durante 4 o más horas al día, no necesariamente
contiguas.140
38
GUACHAMIN CHICAIZA DENNISE ESTEFANIA Autores: Lic. María Gabriela Bustos, Dra.
Fabiola Campos, Lic. Viqui Durán, Dra. Ylenis García, Dr. Rubén Regardiz, Lic. María A.
Rodríguez.| , de 11 de Julio de [Link] de [Link]
option=com_content&view=article&id=24:protocolo-de-terapia-cognitivo-conductual-para-el-
tratamiento-del-trastorno-bipolar&catid=1:articulos&Itemid=11
32
GUEVARA RONQUILLO BYRON JAVIER.P5. Hamilton S, Armando J. Oppositional
DefiantDisorder. American Journal of Family Phyisician 2008; 78: 861-866. Disponibleen:
[Link]
140
P9 Vaca Valladares Ana Patricia, L. Viola, [Link] |Revista de Psiquiatría del Uruguay|Volumen 70 Nº 1
Agosto 2006
TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO
141
MERLO CIFUENTES FELIPE DAVID P6: [Link] (sitio web);LawrenceGould “¿Cuál es la historiadel
depresivo mayor?” (actualizado junio 2012; ciato el 8 de febrero 2015);disponible en:
[Link]
Un trastorno mixto de ansiedad y depresión es difícil de tratar con los tratamientos
psicofarmacológicos y psicológicos habituales de hecho lo que sucede más frecuente es la
cronificacion del problema y la dependencia excesiva de estas personas de los recursos asistenciales;
cuyo tratamiento se basa en antidepresivos junto con ansiolíticos o solamente antidepresivos sin
embargo los tratamientos psicofarmacológicos presentan una serie de limitaciones como en el caso de
los antidepresivos es la latencia terapéutica, efectos secundarios e intoxicación grave mientras en el
caso de los ansiolíticos es la sedación excesiva, la dependencia y la tolerancia por lo tanto se realizo
una Investigación para poner a prueba la eficacia diferencial de la terapéutica cognitiva conductual en
relación con el tratamiento farmacológico estándar utilizada en los centros de salud Mental y con un
tratamiento farmacológico y con un tratamiento combinado (farmacológico + cognitivo-conductual)
en pacientes diagnosticados según los criterios de la apéndice del DSM-IV del trastorno mixto de
ansiedad y depresión. Se asigno a 57 pacientes a una de estas tres condiciones 1) Tratamiento
Cognitivo Conductual basado en técnicas que pueden aliviar los síntomas de ansiedad que es un
entrenamiento en la relajación y en la respiración, higiene del sueño, exposición a las conductas
evitadas, autoinstrucciones y distracción cognitiva; 2) Tratamiento combinado (farmacológico +
cognitivo-conductual) reciben individualmente ansiolítico y/o antidepresivos inhibidores de la
recaptacion de serotonina en combinaciones y en dosis variables de unos casos a otros así como
también una terapia conductual; (41)
[Link] GUACHAMIN LUIS [Link]: Ministerio de salud del Gobierno
de Chile. Guía Clínica AUGE depresión. Disponible en:
[Link]
41. HERNANDEZ GUACHAMIN LUIS [Link]: Gerhard Heinzen Martin, Pedro
Camacho. Guía Clínica para el manejo de la depresión. Disponible en:
[Link]
manejo_depresion.pdf
3) Grupo de control con tratamiento estándar de tipo farmacológico. Se utilizo Un diseño
Experimental multigrupo con medidas repetidas en la evaluación (pretratamiento, postratamiento y
seguimiento de 3 y 6 meses). Un 70% de los pacientes tratados en los grupos experimentales
experimentaron una mejoría significativa en el seguimiento de los 6 meses, los sujetos del grupo
control apenas experimentaron mejorías significativas. Los resultados de este estudio apoyan la
utilidad y el beneficio que proporcionan las técnicas cognitivo-conductuales por si solas, o en algunos
casos según el perfil del paciente en combinación con un tratamiento farmacológico. (41)
El litio es un tratamiento eficaz a largo plazo, tanto para el trastorno bipolar como para el unipolar.
Es posible que el litio reduzca la agresión y la impulsividad, lo o que podría mediar su efecto anti
[Link] explicación podría ser que sus efectos anti suicidio estén mediados por la disminución
de las recaídas del trastorno del humor. La comprensión del mecanismo por el cual el litio actúa
reduciendo la conducta suicida podría conducir a una mejor comprensión de la neurobiología del
suicidio.
Aunque tienen varios efectos colaterales de especial interés para los médicos y los pacientes, una
revisión reciente mostró que el perfil de tolerancia puede ser más favorable que lo que se piensa. No
obstante, el tratamiento con litio se asocia con un riesgo más elevado de incapacidad para concentrar
la orina y de reducción de la función renal, hipotiroidismo, hiperparatiroidismo y ganancia de peso. 142
TRATAMIENTO
Terapia electroconvulsiva: (TEC) Una de las molestias al dar tratamiento con medicamentos, es el
tiempo que pasa entre el inicio de su uso y los primeros signos de mejoría en el estado de ánimo del
142
P6 MANTILLA VELASCO ALEJANDRA ELIZABETH [Link].[Internet]. México: [Link]..;
2014[citado el 16 diciembre 2014]. Disponible en[Link]
33252012000100001&script=sci_arttext
paciente. En caso de que los medicamentos no sean efectivos, la terapia electroconvulsiva (TEC)
puede ser el tratamiento adecuado porque produce un efecto más rápido, con lo que disminuye el
tiempo de hospitalización y, por lo tanto, los costos médicos. La TEC generalmente es un tratamiento
muy seguro, comprende el paso de una corriente eléctrica de entre 70 y 130 voltios por la cabeza del
paciente. De todas las modalidades de tratamiento antidepresivo la TEC es la intervención que
provoca mayor tasa de respuesta. Primero, se administran un anestésico y un relajante muscular.
Después, se administra una corriente eléctrica controlada a través de electrodos que se colocan en un
lado de la cabeza o en ambos. La TEC se emplea en la depresión severa en la cual existen muchos
pensamientos delirantes; depresiones que no responden al tratamiento farmacológico, o que tienen
alto riesgo suicida.143
143
ROBALINO DE LA TORRE FRANZ DAVID P8. Zuñiga. A., Sandoval. M., Urbina. C., Juanes. N, Villaseñor. S.
Los Trastornos del estado de Ánimo. Revista Digital Universitaria, 10 de noviembre 2005, Volumen 6, Número 11
Las benzodiazepinas de alta potencia pueden resultar útiles para mejorar el sueño de los pacientes que
sufren de insomnio. No obstante, al ser medicamentos que pueden crear adicción, se suelen prescribir para
periodos cortos.144
Tratamientos psicosociales
Hoy en día se cuenta con varios tratamientos psicosociales disponibles. Se ha demostrado que pueden
mejorar la estabilidad del humor, disminuir el número de hospitalizaciones necesarias y mejorar la capacidad
funcional. Además debe señalarse que la familia también suele beneficiarse de los resultados de la terapia
psicosocial.
La terapia cognitivo conductual ayuda a los pacientes de trastorno bipolar a aprender a modificar patrones
de ideas y comportamientos inapropiados o negativos.
La psicoeducación aspira a informar a las personas bipolares y a su familia acerca de la naturaleza de la
enfermedad y a cómo reconocer los signos de recaída a fin de recurrir a una intervención temprana y
posiblemente evitar un episodio grave de manía o depresión.
El objetivo de la terapia familiar es controlar el estrés que suele experimentar la familia de aquéllos que
sufren.
Terapia electroconvulsiva
La terapia electroconvulsiva (TEC) se emplea en ocasiones cuando otras terapias resultan ineficaces. Puede
ser muy eficaz para la depresión aguda o los episodios maníacos.
144
P9, SUAREZ ANDREA, JONATHAN GONZALEZ, JANSEN, ESPAÑA (3 FEBRERO 2015), DISPONIBLE EN:
[Link]
145
P1 Andrade Bonilla Mario Israel Cipriani A. Efecto del litio sobre el suicidio en los trastornos del humor.
IntraMed 2013; 346:4.
cardiovascular. Reboxetina es un tratamiento eficaz y bien tolerado tanto en el tratamiento agudo
como en el de mantenimiento en pacientes ancianos, como parece demostrar un estudio prospectivo,
no controlado con 139 pacientes (edad, 65-94 años).
Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS)
Actualmente disponemos de citalopram, fluoxetina, fluvoxamina, paroxetina y sertralina. Su
mecanismo de acción condiciona una mejor tolerancia, menos efectos secundarios y un rango
terapéutico amplio. Sus efectos adversos más frecuentes se comentan en la tabla I. A diferencia de lo
que sucede con los ADT, los ISRS no producen alteraciones en la función cognitiva. Los ISRS son
parecidos entre sí a nivel farmacodinámico y en el perfil de efectos secundarios. Merece una especial
atención la paroxetina, que debido a su efecto anticolinérgico considerablemente superior que los
demás ISRS y su farmacocinética no lineal no parece especialmente recomendable en los ancianos.
Asimismo, fluoxetina y paroxetina inhiben fuertemente la isoenzima CYP2D6 del citocromo P450
pudiendo interaccionar con otros fármacos que con frecuencia son necesarios en esta edad. La
sertralina se une estrechamente a las proteínas plasmáticas y puede provocar una modificación de las
concentraciones plasmáticas de otros fármacos que también tienen una estrecha unión a proteínas
(digoxina, warfarina...). La fluvoxamina tiene un discreto efecto sedativo derivado de su acción sobre
los receptores histaminérgicos. El citalopram es el más selectivo de los ISRS con un perfil
farmacocinético interesante en los ancianos, ya que no presenta interacciones clínicamente
significativas con otros fármacos.
Inhibidores no selectivos de la recaptación
En este grupo se encuentran los clásicos ADT: imipramina, amitriptilina, clomipramina, nortriptilina,
desipramina, maprotilina y lofepramina. En la tabla III se muestra la clasificación de los ADT según
su mecanismo de acción. En las personas mayores tienen especial importancia los efectos
cardiovasculares (hipotensión ortostática y arritmia) y los derivados sobre la función cognitiva
(déficit cognitivos y delirio)4 . Están contraindicados de forma absoluta tras un infarto de miocardio
reciente11. Los ADT poseen una contrastada eficacia en el tratamiento de la depresión en ancianos22.
Entre los distintos ADT no existen diferencias significativas en cuanto a su eficacia. Por lo tanto, la
elección de uno de estos fármacos está especialmente motivada por su perfil de efectos adversos.
Algunos autores piensan que los ADT no son fármacos de primera elección en el tratamiento de la
depresión en ancianos por el tipo de efectos adversos que presentan. Por el contrario, otros autores
opinan que actualmente no hay un antidepresivo de primera elección para los pacientes ancianos con
depresión17,23.. Así un estudio de casos y controles, de 8.239 pacientes (edad ≥ 66 años) encontró
que no había diferencias respecto al riesgo de fractura de cadera entre ISRS y ADT24. De los ADT,
en ancianos se recomienda el uso de nortriptilina, ya que presenta un mejor perfil de efectos
adversos1,4,17,22. Debido a que la mayor parte de efectos adversos de los ADT son concentración
dependiente, la monitorización de valores plasmáticos estaría especialmente indicada en ancianos17,
así como prescribir dosis menores12.
Pupiales Paucar Juan Fernando P7. (72) J.A. Ramos Quiroga y A. Díaz Pérez. Tratamiento actual
de la depresión en el anciano. Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. Barcelona. Disponible en
[Link]
Pupiales Paucar Juan Fernando P7. 72.1) Glick. Ira. D. Tratamiento de la depresión. Editorial
Granica. Disponible en: [Link]
id=ID3VmoTbtuQC&printsec=frontcover&dq=tratamiento+de+la+depresion&hl=es-
419&sa=X&ei=yOPXVO_JN4yfgwTRhYOQDg&ved=0CBsQ6AEwAA#v=onepage&q=tratamiento
%20de%20la%20depresion&f=false
Los antidepresivos tricíclicos son drogas emparentadas químicamente con los antipsicóticos de
estructura triciclíca como las fenotiazinas y los tioxantenos. La mayoría de los agentes tricíclicos
inhiben la recaptación de norepinefrina, serotonina y, en menor medida, dopamina. Estos mecanismos
se han postulado como los responsables de las acciones terapéuticas de los tricíclicos. A su vez, los
agentes tricíclicos bloquean receptores colinérgicos muscarínicos, receptores histamínicos H1 y
receptores alfa 1 adrenérgicos. Estos mecanismos han sido asociados a los diferentes efectos
colaterales de los agentes tricíclicos
Mecanismo de acción
En los últimos años el conocimiento de la diversidad de acciones de los agentes tricíclicos sobre el
sistema nervioso central ha aumentado en forma significativa. Clasificaremos las acciones de estos
agentes en dos tipos: acciones precoces o tempranas (que se desarrollan rápidamente luego del uso de
estos antidepresivos), y acciones a mediano y/o largo plazo.
146
P7 QUILISMAL GUNOCHANGA NASTHIA CORALY Chávez León E. Tratamiento farmacológico de la fase depresiva del
trastorno bipolar (depresión bipolar). Primera parte. Salud Mental 20042733-43. Disponible
en:[Link] Fecha de consulta: 8 de febrero de 2015.
Bloqueo de la captación neuronal de aminas
Aumento del neurotransmisor a nivel de la biofase
Disminución del recambio del neurotransmisor
Disminución de la frecuencia de descarga neuronal.
Si bien estas acciones logran explicar parcialmente la actividad antidepresiva de la mayoría de estos
agentes terapéuticos, debemos reconocer que el estado actual del conocimiento es precario y que
probablemente las futuras investigaciones sobre los procesos intracelulares involucrados modifiquen
significativamente este intento explicativo. Los tricíclicos no bloquean los receptores D2, excepto un
metabolito de la amoxapina, por lo cual este AD puede producir efectos colaterales similares a los
antipsicóticos.147
INTRODUCCIÓN
La terapia electroconvulsiva (TEC), una de las primeras terapias biológicas de la psiquiatría. Después del
desarrollo de la psicofarmacología (antidepresivos, neurolépticos y litio) la generalización de su uso y la
corroboración de sus propiedades terapéuticas, unido a las reticencias sociales, el uso de la TEC empezó a
declinar. Sin embargo, en las últimas décadas su uso se ha recuperado al mismo tiempo que se avanzaba en
el conocimiento de las enfermedades psiquiátricas y determinadas posturas sociales frente a la TEC (la
antipsiquiatría) disminuían. Actualmente es un tratamiento frecuente en diferentes patologías psiquiátricas,
tanto por su eficacia como por su seguridad, aceptándose una mortalidad para la TEC muy similar a la
inducción anestésica en toda cirugía menor. Hay una menor morbimortalidad en los pacientes depresivos
que recibieron TEC que en los que fueron tratados con psicofármacos.
INDICACIONES DE LA TEC EN LA DEPRESIÓN BIPOLAR
En general, cuanto más grave sea el episodio depresivo, mejor respuesta tendrá a la TEC. Cuadros con
indicación clara son los que se detallan a continuación:
Depresión con sintomatología psicótica :
Es la indicación de primera elección, sobre todo por su buena respuesta a la TEC y por la frecuente
refractariedad a los psicofármacos.
Elevado riesgo suicida:
La TEC no incrementa el riesgo de suicidio ni el índice de suicidios a largo plazo.
Presenta una mayor rapidez de acción frente a los fármacos antidepresivos, cualidad importante en
pacientes con elevado potencial suicida asociado. Asimismo no existe el riesgo de sobredosis voluntaria.
Depresión resistente
La TEC está indicada en cualquier cuadro depresivo endógeno grave que no responda a otras formas de
terapia. En general, la mitad de los cuadros resistentes responden a la TEC.
147
P7 QUILISMAL GUNOCHANGA NASTHIA CORALY Heerlein Andrés. Tratamientos farmacológicos antidepresivos. Rev.
chil. neuro-psiquiatr. [revista en la Internet]. 2002 Oct [citado 2015 Feb 08] ; 40( Suppl 1 ): 21-45. Disponible en:
[Link]
[Link]
Si, además, se trata de depresiones melancólicas con sintomatología psicótica el índice de respuesta alcanza
el 80-85%.
Situaciones somáticas críticas asociadas a la depresión bipolar
Comprenden estados de desnutrición y/o deshidratación, los cuales requieren una rápida mejoría.
Situaciones de contraindicación de los fármacos antidepresivos.
En muchas enfermedades cardiovasculares, endocrinológicas, renales, digestivas e incluso neurológicas, la
TEC es más segura y comporta tasas más bajas de mortalidad. Este punto cobra especial importancia en
pacientes geriátricos, los cuales suelen presentar una mayor tasa de efectos secundarios farmacológicos, una
comorbilidad más importante y una clínica más grave, con la necesidad de una recuperación más rápida.
Numerosos estudios han revelado que la presencia de depresión impacta negativamente en la morbilidad y
en la mortalidad en múltiples condiciones médicas.
Inhibición o agitación intensas
Dada la facilidad de complicaciones que conllevan el uso de polifarmacia o la sujeción mecánica.
Seudodemencia depresiva
La TEC se suele mostrar más eficaz que los antidepresivos en estos cuadros.
Mujer gestante
No se han hallado efectos de la TEC sobre el feto.
El episodio depresivo melancólico, tanto unipolar como bipolar, es la indicación principal de la TEC.
A su vez, la TEC continúa siendo el tratamiento más efectivo para la depresión mayor y,
particularmente, para la farmacorresistente.148
Con la aparición en la clínica de los nuevos anticomiciales se abre una puerta de esperanza al presente y, sobre
todo, al futuro terapéutico del trastorno afectivo bipolar, y probablemente del trastorno esquizoafectivo, dada
su buena tolerancia, su seguridad, su perfil de interacciones y su relativa escasez de efectos adversos
relevantes65. Sin embargo, faltan estudios contrastados que desgranen su verdadero potencial terapéutico en
estos pacientes, así como su indicación en cada caso concreto y su potencial de efectos secundarios.
Entre los nuevos anticomiciales, al margen de la lamotrigina (que es objeto más detallado de estudio en este
artículo) destacan los siguientes:
Topiramato . Su mecanismo de acción deriva del bloqueo de los receptores glutamaérgicos. Potencia, por
tanto, la acción del GABA. También actúa como antagonista del calcio e inhibe la enzima anhidrasa carbónica.
La dosis óptima a alcanzar, de forma ascendente y progresiva, es de 200-400 mg/día.
Oxcarbacepina . Presenta una estructura y un perfil clínico similar al de la carbamacepina, aunque con menos
efectos adversos. Su mecanismo de actuación es a través del bloqueo de los canales de sodio dependientes del
voltaje, la estabilización de membrana, el incremento en la conductancia de potasio y la modulación de los
canales del calcio activados por alto voltaje. La dosis de inicio son 600 mg/día en dos tomas y puede
incrementarse a intervalos de 600 mg semanales. El rango terapéutico oscila entre los 600-2.400 mg/día. 149
PSICOFÁRMACOS EN EL EMBARAZO
Según los datos de la FDA, carbonato de litio tiene riesgo de malformaciones congénitas del 4-12%
(categoría D), carbamacepina (categoría D) con mayor riesgo si se administra más valproato
(categoría D), que tienen 5,7% y 11% respectivamente de riesgo de espina bífida y defectos del tubo
neural, lamotrigina (categoría C) con 2,9% de riesgo de malformaciones cogénitas, olanzapina,
quetiapina, risperidona categoría C, no existen datos de registro durante el embarazo. 150
149
P10 VELASCO PAUCAR VÍCTOR ALFONSO, [Link] biológica 46-
articulo-lamotrigina-el-tratamiento-del-trastorno depresivo
150
ROMERO VELASCO JOSELYN P8. Muñiz M. Tratamiento farmacológico del trastorno bipolar. Apuntes del
Curso de PSICOFARMACOLOGIA APLICADA (monografía en CD-ROOM). 2009. Disponible en:
[Link]
disposition&blobheadername2=cadena&blobheadervalue1=filename
%3DTratamiento+farmacologico_+Bipolar_Cuad+S+Ment+12.+2010.+2.+51-82.+Mu
%C3%B1iz+[Link]&blobheadervalue2=language%3Des%26site
%3DHospital12Octubre&blobkey=id&blobtable=MungoBlobs&blobwhere=1352810783232&ssbinary=true
Todos los psicofármacos atraviesan rápidamente la placenta y ninguna droga psicotrópica ha sido aprobada por
la Administración de Drogas y Alimentos para uso durante el embarazo. Por obvias razones éticas no es
posible conducir estudios aleatorizados, controlados con placebo, sobre seguridad farmacológica en mujeres
embarazadas. En consecuencia, la mayoría de la información acerca de la seguridad de las drogas deriva del
reporte de casos, series de casos y estudios retrospectivos. Para guiar a los médicos respecto a la seguridad de
varios medicamentos de prescripción, la FDA ha establecido un sistema de clasificación de los medicamentos
en cinco categorías (A, B, C, D y X) basada en datos que se derivan de estudios en humanos y animales. Los
medicamentos clasificados en la categoría A son considerados como seguros para uso durante el embarazo
(ningún psicotrópico está incluido dentro de este grupo), mientras que los medicamentos en la categoría X
están contraindicados por haber mostrado riesgo fetal que sobrepasa cualquier beneficio. Los medicamentos en
categoría B a D se consideran como riesgo intermedio siendo mayor en la categoría D. La mayoría de los
medicamentos psiquiátricos están clasificados como categoría C, agentes para los cuales faltan estudios
adecuados en humanos y el riesgo no puede ser descartado. Es importante anotar que la incidencia basal de
malformaciones en la población general es común y representa un antecedente contra el cual se debe comparar
cualquier efecto teratogénico específico de los agentes psicotrópicos. 151
A pesar del punto de vista de la FDA, existe fuerte evidencia de que el empleo de los antidepresivos
se ha asociado con reducción del riesgo suicida. Desde los inicios de la terapéutica en psiquiatría, hay
una progresiva y significativa disminución en las tasas de suicidio entre los pacientes depresivos. Así,
en la "era preterapéutica" (1900-1939) dichas tasas eran de 6,3 casos por cada 1.000 pacientes; en la
"era de la terapia electroconvulsi-va" (1940-1959) se redujeron a 5,7 por 1.000 pacientes y en la "era
de los antidepresivos" (1960-1992) a 3,3 por 1.000 pacientes 18. Del mismo modo, desde 1985 a 1999
la tasa de suicidios en los Estados Unidos de Norteamérica disminuyó de 12,4 por 100.000 habitantes
a 10,7 por 100.000 (reducción de 13,5%), mientras la prescripción de los antidepresivos
(fundamentalmente ISRS), se incrementó cuatro veces. La declinación fue más pronunciada en las
mujeres, coincidente con que éstas recibieron dos veces más antidepresivos que los hombres. Por su
parte, en los adolescentes, el aumento al doble en el uso de antidepresivos se asoció a una
disminución de 0,23 suicidios cada 100.000 adolescentes por año.152
TRATAMIENTO NO FARMACOLÓGICO
Una vez diagnosticada la depresión, el paciente debe iniciar el tratamiento, siendo en casi todos los
151
P10 VEGA CUSHCAGUA YAMIL, Tratamiento del trastorno afectivo bipolar en el embarazo [sede Wed]
Medellín, Colombia, [Link], 13 de noviembre de 2007 Aceptado: 15 de marzo 2008 disponible en
[Link]
152
P7 QUILISMAL GUANOCHANGA NASTHIA CORALY Silva Hernán, Martínez Juan Carlos. ¿Es efectivo que los
antidepresivos aumentan el riesgo de suicidio?. Rev. méd. Chile [revista en la Internet]. 2007 Sep [citado 2015 Feb
08] ; 135( 9 ): 1195-1201. Disponible en: [Link]
98872007000900016&lng=es. [Link]
casos una acción combinada de terapia farmacológica con apoyo psicológico. Es muy importante que
antes de que el paciente inicie cualquier terapia, sea informado por su médico de la duración
del tratamiento de la depresión, los beneficios que se van a intentar alcanzar, y los efectos
secundarios que se pueden desarrollar a lo largo del tratamiento.153
Entrenamiento parental a fin de ayudarles a ser más positivos, adquirir estilo de disciplina
apropiada y evitar los patrones punitivos de corrección (que pueden reforzar las conductas
negativas, especialmente las respuestas agresivas), ayudar a establecer normas y límites que sean
lógicos y consistentes, resolución de problemas o situaciones conflictivas, manejo del enojo para
evitar la agresión o las conductas hostiles, aprender a premiar y castigar, etc.
Acuerdo en el manejo de la conducta entre los adultos, de manera especial entre el padre y la madre.
La meta es lograr el control de las respuestas agresivas, ajuste a las normas y límites, desarrollo social
positivo y apropiado desarrollo del lenguaje (especialmente en la expresión de emociones y
sentimientos).42
Psicoeducación: El tratamiento psicosocial de todos los pacientes debe comenzar con un proceso de
psicoeducación. Ésta se ha definido como el conjunto de medidas dirigidas a que el paciente y sus
familiares comprendan las causas y características de la enfermedad, conozcan las opciones de
tratamiento y los posibles efectos secundarios de los medicamentos antidepresivos y aprendan
estrategias de afron–tamiento ante los síntomas. Algunos aspectos que se recomienda tomar en cuenta
en este proceso son1:
• Se deben enfatizar los componentes biológicos del TDM con el fin de dejar claro que la enfermedad
no es una cuestión de voluntad y que muy probablemente será necesario tomar medicamentos durante
varios meses, sin que esto vuelva a los pacientes dependientes de los mismos.(43)
• La psicoeducación puede apoyarse con material audiovisual, folletos, libros o la visita a páginas de
internet de centros especializados. La participación de los maestros como fuentes de información
sobre la gravedad de los síntomas y la repercusión de la enfermedad en el funcionamiento escolar de
los pacientes es fundamental; también pueden funcionar como auxiliares en el proceso terapéutico,
incluida la psicoeducación1.
Es importante entrenar a los maestros para que faciliten la recuperación de aquellos que se encuentren
en tratamiento al identificar sus habilidades académicas y sociales, reforzar sus conductas positivas,
corregirlos en privado sin avergonzarlos y cumplir en forma adecuada con las sanciones establecidas
para conductas inapropiadas o de riesgo(43)
153
P6MOLINA CARDENAS ANDREA CAROLINA Gonzales H. webconsultas. tu centro medico online. [Online].
[cited 2015 Febrero 7. Available from: [Link]
Psicoterapia para la depresión infantil: Los objetivos de la psicoterapia incluyen: a) la reducción
de la gravedad de los síntomas al mejorar la autoestima, b) aumentar la tolerancia a la frustración, c)
aumentar la autonomía, d) incrementar la capacidad para disfrutar las actividades de la vida diaria y
e) establecer buenas relaciones con los compañeros. En el caso de los pacientes con ideas o conductas
suicidas, el objetivo principal es controlar los síntomas que ponen en riesgo la vida o la integridad
física del paciente y/o familiares. Los ensayos clínicos controlados han mostrado que las terapias
cognitivo–conductual e interpersonal son eficaces en el manejo de la depresión. La terapia cognitivo–
conductual (TCC) incluye el análisis cognitivo (reconocimiento de emociones, la relación de éstas
con la conducta y el cambio de atribuciones cognitivas negativas) y las intervenciones conductuales
(entrenamiento en habilidades sociales y la resolución de problemas), que se abordan a lo largo de 12
a 16 sesiones Al comparar la TCC vs. La individual y la terapia sistémica resultaron igual de efectiva
en el seguimiento a dos años. Otro estudio determinó que la intervención grupal fue superior a la
TCC individual, pues al compararla contra otras intervenciones psicosociales a dos años redujo el
riesgo de presentar trastorno depresivo en adolescentes de algo riesgo. La terapia interpersonal (TI) es
una psicoterapia breve centrada en las relaciones sociales del individuo y el estado actual de las
mismas. La TI ha demostrado, al igual que la TCC, una reducción en la gravedad de los síntomas a
cortoy mediano plazo, disminución en la aparición de síntomas depresivos en sujetos de alto riesgo y
en la ideación suicida1.
Al igual que en el caso de la depresión adulta, eltratamiento de la depresión infantil debe ser
individualizado, adaptándolo al niño y a su fase de desarrollo, y teniendo en cuenta su
funcionamiento cognitivo, maduración afectiva y su capacidad de mantener la atención. Resultará
indispensable que en el tratamiento se involucre a los padres, interviniendo en el entorno del niño
(familiar, social y escolar).154
43 Herrera Jumbo Pablo Andrés P5: Ulloa Flores Rosa E, De la Peña Olvera F, & Nogales Imaca
I. Tratamiento multimodal de niños y adolescentes con depresión. Salud Mental [Internet]. [Consulta
el 06 de febrero del 2015] 34:403-407.
154
P6 MORÀN MOLINA MELISSA LIZBETH Reyes Figueroa Tratado de Psiquiatrìa Tomo
2/mente-y-emociones/familia-y-pareja/tratamiento-de-la-depresion-infantil-12307
45
GUEVARA RONQUILLO BYRON JAVIER.P5. Lubit R, Pataki
[Link] reference. Disponible
en:[Link]
[Link]
El programa "DefiantChildren" de Barkley puede aplicarse como alternativa de tratamiento, este
incluye etapas que cubren los siguientes aspectos:
Otrosprogramas:
I can-problemsolve
Los factores de estrés que pueden inducir episodios de alteración del estado de ánimo son tanto
psicológicos como biológicos. Los episodios depresivos y maníacos suelen ir precedidos de
acontecimientos vitales traumáticos, sobre todo separaciones; sin embargo, tales sucesos pueden ser
en realidad manifestaciones prodrómicas de un trastorno afectivo más que su causa; así (p. ej., las
personas afectivamente enfermas a menudo se alejan de sus seres queridos). El giro de la depresión a
la manía suele anunciarse por una reducción del sueño durante 1 a 3 d, siendo posible inducirlo de
forma experimental mediante deprivación del sueño, sobre todo del correspondiente a los
movimientos rápidos de los ojos (REM). Al aplicar tratamiento con fármacos antidepresivos se
produce también un cambio similar. Igualmente pueden inducir manía el consumo de estimulantes, la
abstinencia de fármacos hipnótico-sedantes, los viajes transmeridianos y los cambios estacionales de
la luz.40
La depresión puede darse en cualquier tipo de personalidad, pero es más corriente en individuos con
temperamento inclinado a la distimia o la ciclotimia. Es más probable que surja depresión unipolar
en personas introvertidas y con tendencia a la ansiedad, a menudo carentes de la recursos sociales
necesarios para adaptarse a las presiones propias de la vida y que tienen dificultades para
recuperarse de un episodio depresivo. Por el contrario, las personas con trastornos bipolares suelen
ser extrovertidas y ambiciosas, y a menudo combaten la depresión mediante la actividad. 41
El objetivo es mantener o mejorar la salud mental de la mujer, minimizando los riesgos para el
embrión/feto en desarrollo. Por cierto, se debe recomendar interrumpir el consumo de cafeína,
nicotina y alcohol. Al mismo tiempo, debe intentarse maximizar las posibilidades de descanso.
Intervenciones psicoterapéuticas
Muchas pacientes con depresiones leves a moderadas pueden ser tratadas exclusivamente con
psicoterapia. Tanto las técnicas de relajación, la terapia cognitivo-conductual, como la psicoterapia de
apoyo pueden ser muy útiles para tratar la ansiedad que frecuentemente acompaña a la depresión.
Para los síntomas anímicos, siempre que no sean intensos, suele preferirse la terapia cognitivo-
conductual (TCC) o la psicoterapia interpersonal (Interpersonal Psychotherapy) (PIP). Por lo general
se usan en su modalidad individual, pero también se pueden emplear en su versión grupal 18. Pese a
que la evidencia a favor de la psicoterapia de orientación psicodinámica es limitada, los expertos
plantean que se trata de una opción razonable si no se dispone de TCC o de PIP155
La terapia cognitiva
155
P7 QUILISMAL GUANOCHANGA NASTHIA CORALY Jadresic M Enrique. Depresión en el embarazo y el puerperio. Rev.
chil. neuro-psiquiatr. [revista en la Internet]. 2010 Dic [citado 2015 Feb 08] ; 48( 4 ): 269-278. Disponible en:
[Link]
[Link]
3. FOCO EN EL AQUÍ-AHORA. Como uno de los principales objetivos es la interrupción de
los círculos viciosos entre creencia, emoción y comportamiento que mantienen los estados
afectivos negativos, no interesa particularmente el material histórico (salvo en ocasiones muy
determinadas). Las preocupaciones cotidianas y cómo éstas configuran el pensamiento
disfuncional son la materia prima a trabajar, incluida la sesión terapéutica misma con sus
procesos e intercambios interpersonales ("antes que le propusiera una tarea concreta sobre
su problema, Ud. me dijo que no podía hacerla porque sabía que era torpe").
5. USO DEL PREGUNTAR SOCRÁTICO. Una orientación guiada por preguntas facilita el
proceso de trasladar los axiomas personales del depresivo en hipótesis tentativas y, con ello,
poner a confirmación alternativas auto-generadas que, a su vez, deben ser sometidas a
experimentación ulterior. En lugar del indoctrinamiento, la orden autoritaria o la disputa
agresiva como en la terapia racional-emotiva de Ellis, el preguntar dirigido sirve para
promover una alianza colaborativa, respetuosa y activa ("¿La habrá él rechazado o se habrá
Ud. escapado antes por temor a que él no la invitara a salir juntos?").
Tipos de Depresión
Según su intensidad, los Trastornos Depresivos se pueden clasificar como leves, moderados o
156
PEREZ LOPEZ JHONATTAN SEBASTIAN Figueroa Gustavo. La terapia cognitiva en el tratamiento de la depresión mayor.
Rev. chil. neuro-psiquiatr. [revista en la Internet]. 2002 Oct [citado 2015 Feb 09] ; 40( Suppl 1 ): 46-62. Disponible en:
[Link]
[Link]
graves. Para los sistemas de clasificación diagnóstica CIE-10 y DSM IV-TR, la gravedad de los
episodios está dada por el número, el tipo y la intensidad de los síntomas, así como en el deterioro
funcional.
Siguiendo lo planteado por Zuckerbrot et al. (24), la depresión leve puede ser caracterizada respecto
de que el paciente obtenga puntuaciones más bajas en las escalas estandarizadas de depresión, con
breve duración de los síntomas o con criterios mínimos para la depresión. El DSM-IV(23) señala que
la depresión leve puede definirse como la presencia de entre 5 a 6 síntomas leves, además de
experimentar sólo un leve deterioro en su funcionamiento.42
Esta Guía adopta los criterios de clasificación diagnóstica para la depresión contenidos en la Décima
versión de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10) (22), para el Episodio Depresivo
(F32) leve (F 32.0), moderado (F32.1), grave sin síntomas psicóticos (F32.2), grave con síntomas
psicóticos (F32.3), otros episodios depresivos (F32.8), episodio depresivo sin especificación (32.9).
De la misma forma se incluyen los trastornos depresivos recurrentes (F33) episodio actual leve
(F33.0), moderado (F33.1), grave sin síntomas psicóticos (F33.2), grave con síntomas psicóticos
(F33.3), actualmente en remisión (F33.4), otros trastornos depresivos recurrentes (F33.8), trastornos
depresivos recurrentes sin especificación (F33.9). Los criterios diagnósticos de los trastornos antes
mencionados, así como los criterios de la distimia, trastorno bipolar, ciclotimia, episodios maníacos y
otros relevantes para el diagnóstico diferencial, se detallan en el anexo 10.10. Algunos autores
sugieren que la evaluación de la complejidad del cuadro depresivo debe considerar las
comorbilidades con Trastorno de estrés post traumático, Trastorno por consumo de sustancias,
psicosis, riesgo suicida, manía, estresores psicosociales significativos o situaciones relacionadas con
conflictos bélicos, así como la cronicidad del cuadro, entendida como más de dos años de
mantenimiento de síntomas a pesar del tratamiento.43
Los cambios asociados al trastorno depresivo, pueden ser más fácilmente identificables en los
ámbitos en los cuales las personas se desenvuelven más regularmente. De esta forma, los cambios en
los contextos familiares, educativos o laborales, persistentes por más de dos semanas casi todos los
días, puede ser manifestaciones de un cuadro depresivo, como por ejemplo:
Subtipos de depresión:
La depresión de tipo primario es aquella que no tiene como factor causal ninguna enfermedad
somática o psiquiátrica, su origen es una alteración del estado de ánimo o depresión común. La
depresión de tipo secundario en cambio tiene como desencadenante enfermedades orgánicas como:
hipotiroidismo, cáncer, infecciones, etc.; también tienen que ver efectos de algunos fármacos:
tranquilizantes, hipotensores, anticonceptivos orales, etc. Entre los desencadenantes psiquiátricos
están algunos como: adicción a alcohol, sustancias ilícitas, trastornos de personalidad, etc. 158
En otro tipo de conceptualización la Depresión Primaria es el fenómeno fundamental que estructura
los síntomas psíquicos y somáticos, constituyendo una clara entidad nosológica, que ha sido llamada
Enfermedad Afectiva, Psicosis Afectiva, Ciclotimia, Melancolía, Depresión Endógena y Psicosis
Maníaco-Depresiva (monopolar), en tanto que la Depresión Secundaria muestra un síndrome más
incompleto que se da en relación a otro cuadro del cual se supone dependiente, tales como una
enfermedad física (hipotiroidismo, neoplasías, anemias), a trastornos del Sistema Nervioso Central, a
efectos secundarios de alguna droga, o a otra patología psiquiátrica.159
En este trastorno existe una exaltación del humor sin relación con las circunstancias ambientales, que
puede variar desde una jovialidad descuidada hasta una excitación casi incontrolable. La euforia se
acompaña de aumento de vitalidad con hiperactividad, logorrea y una disminución de las necesidades
de sueño. Hay una pérdida de la inhibición social normal, una imposibilidad de mantener la atención
157
Herrera Terán Daniela Alejandra
Pedro Retamal C. Depresión, segunda edición, Santiago de Chile, Editorial Universitaria, Agosto 1999
1585
51Herrera Bravo Eva Maria
Pedro Retamal C. Depresión, segunda edición, Santiago de Chile, Editorial Universitaria, Agosto 1999
159
MORÀN MOLINA MELISSA LIZBETH Asociaciòn de síndromes
neuropsiquià[Link]/indepsi/correos/Correo11/[Link]
y gran tendencia a distraerse. La estimación de sí mismo crece desmesuradamente y se expresan sin
inhibiciones ideas de grandeza o extraordinariamente optimistas.
Pueden presentarse trastornos de la percepción tales como una apreciación de los colores en forma
especialmente vívida (y por lo general hermosa), o bien una preocupación con los detalles finos de las
superficies o texturas así como hiperacusia subjetiva. El individuo se puede embarcar en proyectos
extravagantes e impracticables, gastar dinero de forma descabellada o tornarse excesivamente
agresivo, cariñoso o chistoso en circunstancias inadecuadas. En algunos episodios maníacos, el
humor es irritable y receloso más que exaltado. La primera manifestación tiene lugar con mayor
frecuencia entre los 15 y los 30 años de edad, pero puede presentarse a cualquier edad desde el final
de la infancia hasta la séptima u octava década de la vida.
El episodio debe durar al menos una semana, debe ser lo suficientemente grave como para alterar la
actividad laboral y social de forma más o menos completa. La alteración del humor debe
acompañarse de un aumento de la vitalidad y varios de los síntomas descritos en el apartado previo
(en particular la logorrea, la disminución de las necesidades del sueño, las ideas de grandeza y el
optimismo excesivo).
El cuadro clínico es el de una forma de manía más grave que la descrita en F30.1. El grado de
aumento de la estimación de sí mismo y las ideas de grandeza pueden desembocar en ideas delirantes
así como la irritabilidad y el recelo puede dar paso a las ideas delirantes de persecución. En los casos
graves pueden presentarse marcadas ideas delirantes de grandeza o religiosas referidas a la propia
identidad o a una misión especial. La fuga de ideas y la logorrea pueden dar lugar a una falta de
comprensibilidad del lenguaje. La excitación y la actividad física intensa y mantenida pueden dar
lugar a agresiones o violencias. El descuido de la alimentación, de la ingesta de líquidos y de la
higiene personal puede dar lugar a situaciones peligrosas de deshidratación y abandono. Si fuere
necesario, las ideas delirantes y las alucinaciones pueden calificarse de congruentes o no congruentes
con el estado de ánimo. "No congruente" incluye las ideas delirantes y alucinaciones que se presentan
con un estado de ánimo neutro, por ejemplo ideas de referencia sin sentimientos de culpabilidad o sin
sentirse acusado o voces alucinatorias sobre temas que no tienen un significado emocional especial.
Incluye: Estupor maníaco.160
En las mujeres, la depresión tiende a aparecer en una edad más temprana, se presenta con una mayor
frecuencia de episodios, con un mayor número de síntomas y con tasas mucho mayores de depresión
atípica. En un análisis estadístico multivariable se encontró que la edad temprana de aparición, el
exceso de autocrítica y la disminución de la libido, son los mejores predictores de depresión mayor
en mujeres. Un número elevado de síntomas atípicos en las mujeres podría estar reflejando una
160
ALEJANDRA ROJAS CRIZON P8 Guía de bolsillo de la clasificación CIE- 10 F30-39 .Trastornos del humor
(afectivos) .CIE-10. Madrid (España): Editorial Médica Panamericana
.Disponible:[Link]
diferencia fisiopatológica en la depresión de hombres y mujeres (26).
La depresión está clasificada como un trastorno afectivo, lo que implica cambios en el humor,
sugiriendo que los efectos de la depresión están circunscritos al funcionamiento emocional. Sin
embargo el impacto de la depresión es mucho más profundo, afectando prácticamente todos los
aspectos de la vida de la persona deprimida, tales como las relaciones interpersonales, el
funcionamiento conductual y el funcionamiento cognitivo. Es entonces comprensible porque la
depresión causa una discapacidad laboral significativa. La naturaleza de la depresión, que no es
físicamente medible, sino que depende del autoreporte o de la inferencia que se haga de la conducta
de la persona deprimida, contribuye a la falta de comprensión y al estigma, dilatando o impidiendo la
adecuada detección y manejo(27).51
Tratamiento del TDM
Durante la etapa del diagnóstico y el inicio del tratamiento debe tomarse en cuenta que la familia, los
compañeros y el entorno influyen de manera importante sobre la gravedad y la frecuencia de los
episodios depresivos. Por ello, debe evaluarse si existen dificultades en estas áreas que al resolverse
contribuyan a la mejoría de los pacientes.10
Tratamiento farmacológico
Los ensayos clínicos que han evaluado la eficacia y seguridad de los antidepresivos en niños y
adolescentes han mostrado diferencias respecto a los adultos. Probablemente la más importante es
que los antidepresivos tricíclicos, utilizados con éxito en adultos durante décadas, al ser evaluados en
población pediátrica, presentaron eficacia similar al placebo y un bajo perfil de seguridad, existiendo
reportes de muerte súbita por alteraciones cardiovasculares en los pacientes tratados con estos
fármacos.1
Los antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptura de serotonina (ISRS) también han sido
examinados en estudios doble ciego controlados con placebo. La fluoxetina (20–60mg) mostró
eficacia y seguridad a mediano plazo en estudios controlados,13 así como mayor prevención de
recaídas hasta en 32 semanas;14 y fue superior a otros antidepresivos como la nortriptilina15 y a la
terapia cognitivo conductual,16 por lo que la Administración de Drogas y Alimentos de Estados
Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) la aprobó para el tratamiento del TDM en niños y
adolescentes. Recientemente, el escitalopram (10–20mg) también fue aprobado por la FDA para su
Los antidepresivos que actúan sobre la recaptura de la serotonina y la norepinefrina han sido poco
estudiados en la población pediátrica. La venlafaxina ha mostrado eficacia para el tratamiento de los
adolescentes, pero no de los niños,22 y tampoco mostró eficacia superior a la de otros antidepresivos
en el tratamiento de la depresión resistente.23
Tratamiento psicosocial
Psicoeducación: El tratamiento psicosocial de todos los pacientes debe comenzar con un proceso de
psicoeducación. Ésta se ha definido como el conjunto de medidas dirigidas a que el paciente y sus
familiares comprendan las causas y características de la enfermedad, conozcan las opciones de
tratamiento y los posibles efectos secundarios de los medicamentos antidepresivos y aprendan
estrategias de afron–tamiento ante los síntomas. Algunos aspectos que se recomienda tomar en cuenta
en este proceso son:
55
Huanca Jumbo Katty Elizabeth P5Pérez M, García JM. Tratamientos psicológicos eficaces para
la depresión. Psicothema. 2001;13(3):493-510. Disponible en:
[Link]
256
Huanca Jumbo Katty Elizabeth P5Pérez M, García JM. Tratamientos psicológicos eficaces para
la depresión. Psicothema. 2001;13(3):493-510. Disponible en:
[Link]
Se deben enfatizar los componentes biológicos del TDM con el fin de dejar claro que la enfermedad
161
P9, IVONNE MARCELA VALENCIA SALINAS [Link]
sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=3&cad=rja&uact=8&ved=0CCgQFjAC&url=http%3A%2F%[Link]
%2Ffile%2FRoyal%2FLA%2520TERAPIA%2520COGNITIVO-
[Link]&ei=LMnaVMXHEcOIsQS04oJw&usg=AFQjCNEhSwKE0YZ7zF2zBSWkaZk508k0Xg&sig2=1JTzy21vaFJp-
f0rruG6vw&bvm=bv.85761416,[Link]
no es una cuestión de voluntad y que muy probablemente será necesario tomar medicamentos durante
varios meses, sin que esto vuelva a los pacientes dependientes de los mismos.
Es importante entrenar a los maestros para que faciliten la recuperación de aquellos que se encuentren
en tratamiento al identificar sus habilidades académicas y sociales, reforzar sus conductas positivas,
corregirlos en privado sin avergonzarlos y cumplir en forma adecuada con las sanciones establecidas
para conductas inapropiadas o de riesgo.57
Depresión Mayor
Epidemiología
La OMS define a la depresión como el más común de los trastornos mentales. 163Afecta alrededor de
340 millones de personas en todo el mundo. Con una prevalencia estimada de 15 al 25%, siendo
mayor en mujeres.
El Trastorno depresivo mayor se presenta una prevalencia de entre el 10% y el 25% en las mujeres y
entre el 5% y el 12% en los hombres de la población general.
Los factores más fuertemente asociados con mayor probabilidad de desarrollar recurrencias son
clínicos, otro factor fuertemente asociado con un mayor riesgo de recurrencias fue la presencia de
síntomas subclínicos residuales; por otro lado, asociaciones más débiles: deterioro de su
funcionamiento en áreas como el trabajo, el ocio y las relaciones; mayor riesgo de recurrencias en
mujeres; en sujetos que jamás se hubiesen casado. Se observó un menor riesgo de recurrencias en
pacientes mayores de 45 años de edad.164
162
NASIMBA VILLARREAL LIZBETH ESTEFANIA P6. Cardenas E. Guias clínicas para la atención de trastornos
mentales. Instituto Nacional de PsiquiatriaRamon de la fuente. 2014. Disponible en:
[Link]
163
P6ORTIZ PRISCILASchotte CK, Maes M, Cluydts R, Cosyns P. Cluster analytic validation of the DSM melancholic
depression. The threshold model: integration of quantitative and qualitative distinctionsbetween unipolar depressive
subtypes. PsychiatryResearch 1997; 71(3): 181-95.
164
P6 MANTILLA VELASCO ALEJANDRA ELIZABETH [Link].[Internet]. Estados unidos:
[Link].; 2014[citado el 16 diciembre 2014]. Disponible en:[Link]
Etiología
Desconocida. Multicasual. Los factores causales pueden dividirse en forma artificial en biológicos,
genéticos y psicosociales.
Teoría genética: es de 1-1,5 veces mas probable que los parientes de 1º grado de los pacientes que
sufren trastornos del estado de animo sufran el mismo trastorno. Heredabilidad: en gemelos
monocigotos existe un riesgo de 50-75% más. En gemelos dicigotos existe un riesgo de 50% más.
Un episodio depresivo mayor puede comenzar en cualquier momento de lo vida, generalmente entre
los 20 y los 30 años. Los datos epidemiológicos sugieren que la edad de inicio se ha ido reduciendo
progresivamente. El curso de un episodio depresivo mayor es variable. Algunas personas han tenido
un único episodio, separado por muchos años de cualquier síntoma depresivo, mientras otras tienen
grupos de episodios y continúan teniéndolos con mayor frecuencia a medida que envejecen (23).
Los síntomas del episodio depresivo mayor generalmente se desarrollan en días o semanas. Un
período prodrómico puede incluir síntomas de ansiedad y sintomatología depresiva leve, que
pueden durar semanas a meses, previos al comienzo del desarrollo completo del episodio depresivo
mayor (23). 458
57
GUALOTUÑA CUEVA FATIMA Tratamiento multimodal de niños y
adolescentes con depresiónRosa Elena Ulloa–Flores,1 Francisco de la Peña–Olvera,2
Inés Nogales–Imaca3.
extraido[Link]
La duración del episodio depresivo mayor también es variable. Un episodio no tratado, típicamente
es de 4 meses o más, sin contemplar la edad de inicio. En la mayoría de los casos, existe una
remisión completa de síntomas y la funcionalidad regresa al nivel premórbido. En una proporción
significativa de casos (tal vez de 20 a 30%), algunos síntomas depresivos no cumplen criterios para
un episodio depresivo mayor, pero pueden mantenerse por meses o años y pueden asociarse a
discapacidad o malestar. La remisión parcial que sigue a un episodio depresivo mayor puede ser
predictora del patrón de episodios posteriores. En algunos individuos (5-10%) los criterios para el
episodio depresivo mayor se siguen cumpliendo por un período mayor a 2 años(23). Alguna
evidencia sugiere que los períodos de remisión total suelen ser más largos en el curso temprano del
trastorno. El número de episodios previos predice la probabilidad de desarrollar un episodio
depresivo mayor. Así, el 60% de las personas con un único episodio pueden esperar un segundo. Las
personas que han tenido 2 episodios, tienen un 70% de tener un tercero y los individuos con 3
episodios, tienen un 90% de posibilidades de tener un cuarto. Cerca de un 5 a un 10% de personas
con un episodio depresivo mayor único desarrollan un episodio maniaco posterior (23).
En 2006 Leskelä y cols. (29). Hallaron que en una muestra de 193 personas con depresión, estudiadas
en el transcurso de 18 meses, los efectos adversos y el apoyo social percibido, influyeron sobre los
resultados a mediano plazo. También hallaron que los factores psicosociales parecen jugar un rol en
el resultado del tratamiento de las depresiones leves, pero que son relativamente poco importantes en
el curso de las depresiones graves o recurrentes.59
La mayor parte de los episodios depresivos remiten completamente (cerca de 2/3 de los casos)
(23). Para la mayoría de los pacientes, un primer episodio sin tratar de depresión mayor es
seguido por la mejoría de los síntomas. Aunque algunos pacientes vuelven al estado de ánimo y a
niveles de función previos al episodio, otros continúan experimentando síntomas residuales
subsindrómáticos. En una minoría de pacientes, un episodio persiste por más de 2 años, y se
define como Depresión crónica (25). Para los individuos que sólo presentan remisión parcial,
existe una alta probabilidad de desarrollar un episodio adicional y continuar el patrón de
recuperación parcial inter episódica (23).
Una número de individuos tienen un trastorno distímico prexistente al inicio del trastorno depresivo
mayor de episodio único. Alguna evidencia sostiene que estas personas tienen más posibilidades de
desarrollar un segundo episodio, baja recuperación interepisódica y pueden requerir una intervención
de fase aguda más intensiva y un mayor tiempo de terapia de mantenimiento para lograr y mantener
un completo, largo y duradero estado eutímico(23).60
CRITERIOS
Criterios para el episodio depresivo mayor
A. Presencia de cinco (o más) de los siguientes síntomas durante un período de 2 semanas, que
representan un cambio respecto a la actividad previa; uno de los síntomas debe ser (1) estado de
ánimo depresivo o (2) pérdida de interés o de la capacidad para el placer.
Nota: No incluir los síntomas que son claramente debidos a enfermedad médica o las ideas delirantes
o alucinaciones no congruentes con el estado de ánimo.
1) estado de ánimo depresivo la mayor parte del día, casi cada día según lo indica el propio sujeto (p.
ej., se siente triste o vacío) o la observación reali-zada por otros (p. ej., llanto). Nota: En los niños y
adolescentes el estado de ánimo puede ser irritable
2) disminución acusada del interés o de la capacidad para el placer en todas o casi todas las
actividades, la mayor parte del día, casi cada día (según refiere el propio sujeto u observan los
demás)
3) pérdida importante de peso sin hacer régimen o aumento de peso (p. ej., un cambio de más del 5 %
del peso corporal en 1 mes), o pérdida o aumento del apetito casi cada día. Nota: En niños hay que
valorar el fracaso en lograr los aumentos de peso esperables
4) insomnio o hipersomnia casi cada día.
5) agitación o enlentecimiento psicomotores casi cada día (observable por los demás, no meras
sensaciones de inquietud o de estar enlentecido).
6) fatiga o pérdida de energía casi cada día.
7) sentimientos de inutilidad o de culpa excesivos o inapropiados (que pueden ser delirantes) casi
cada día (no los simples autorreproches o culpabilidad por el hecho de estar enfermo).
8) disminución de la capacidad para pensar o concentrarse, o indecisión, casi cada día (ya sea una
atribución subjetiva o una observación ajena).
9) pensamientos recurrentes de muerte (no sólo temor a la muerte), ideación suicida recurrente sin un
plan específico o una tentativa de suicidio o un plan específico para suicidarse.
B. Los síntomas no cumplen los criterios para un episodio mixto.
C. Los síntomas provocan malestar clínicamente significativo o deterioro social, la-boral o de otras
áreas importantes de la actividad del individuo.
D. Los síntomas no son debidos a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (ej., una droga, un
medicamento) o una enfermedad médica (ej., hipotiroidismo).
E. Los síntomas no se explican mejor por la presencia de un duelo (p. ej., después de la pérdida de un
ser querido), los síntomas persisten durante más de 2 meses o se caracterizan por una acusada
incapacidad funcional, preocupaciones mórbidas de inutilidad, ideación suicida, síntomas psicóticos
o enlentecimiento psicomotor.165
DIAGNOSTICO
El proceso de diagnóstico debe iniciarse con un examen físico de la persona a fin de descartar otras
enfermedades que pudieran ocasionar los cambios de humor. El enfermo suele negar que algo vaya
mal o achaca los problemas a una causa distinta a la enfermedad mental. Por eso, los miembros de la
familia juegan un papel fundamental a la hora de elaborar un diagnóstico correcto, dado que pueden
explicar cuándo y cómo ha comenzado la persona a actuar de un modo distinto al habitual. Puesto que
la enfermedad bipolar es un trastorno cíclico del humor, es de vital importancia que el doctor tenga
165
P6 JANINA MONTALVO [Link]. [Online]. [cited 2015 02 07. Available from:
[Link]
una visión general del historial mental del paciente y no pase por alto episodios anteriores. Además,
la información del historial mental familiar puede ser extremadamente útil, ya que se sabe que el
trastorno bipolar frecuentemente viene de familia.166
EVOLUCIÓN DE TRASTORNO BIPOLAR
La evaluación exige una completa anamnesis y exploración tanto psiquiátrica como somática. Pueden ser
necesarias varias entrevistas para poder realizar una evaluación completa que nos permita conocer mejor la
historia evolutiva del trastorno, y ampliar el conocimiento de los antecedentes personales y familiares del
paciente. Cuando ha existido una fase maníaca, en general se ha acompañado de hospitalización, y el
paciente suele referirlo en la anamnesis. Sin embargo, los síntomas hipomaniacos son menos graves, y a
menudo no cursan con disfunción social o laboral significativas, ni motivan un ingreso. El aumento de la
actividad, de la energía y de la productividad puede no ser visto por el paciente como algo negativo, y no lo
refiere al realizar la historia clínica. Suele ser conveniente por ello completar la anamnesis con la información
que aporte un familiar. Puede ser necesario realizar algún cuestionario de screening o de detección
sistemática.
El empleo de escalas que permitan una valoración psicométrica de los síntomas afectivos tanto en el
momento del diagnóstico como en el control evolutivo, puede ayudar a tener un mejor conocimiento de la
situación de partida y a dar más objetividad a la hora de evaluar la respuesta a los tratamientos, pero en
ningún caso puede sustituir a la entrevista clínica. Esta además de proporcionarnos una visión general de la
sintomatología y de la repercusión que esta tiene sobre la vida del paciente y su funcionamiento, nos aporta
los elementos narrativos que van a ser claves para que la alianza terapéutica se establezca. En el apartado de
métodos de evaluación se recogen algunos de estos cuestionarios y escalas que pueden servir de ayuda para
el screening, el diagnóstico y la determinación de la intensidad de los síntomas y del impacto que tienen en la
vida del paciente. 167
Aunque no existen exámenes biológicos que confirmen el trastorno bipolar, se llevan a cabo otros
para excluir otras enfermedades que se suelen presentar con síntomas psiquiátricos. Tales pueden ser
el análisis de sangre, TSH para excluir hipotiroidismo o hipertiroidismo, electrolitos básicos y calcio
sérico para excluir alteraciones del metabolismo, un hemograma que incluya una VSG, para excluir
una infección por sífilis o HIV; dos pruebas que se suelen encargar habitualmente son la EEG para
excluir la epilepsia y una Tomografía axial computerizada de cabeza para excluir lesiones cerebrales.
Las pruebas no se repiten generalmente tras las recaídas a menos de que exista una indicación médica
específica. Entre éstas puede hacerse una prueba de glucosa en sangre si se ha prescrito anteriormente
166
NARANJO SERRANO SILVIA GABRIELA P6 [Link][SitioWeb] Jannsen;2014[actualizado 13 diciembre 2013,citado
07 ferbrero 2015] Disponible en: [Link]
167
P9, Sacoto Rodríguez Thalia del Rocio, Marta Alonso Pinedo, Guía de Práctica Clínica sobre Trastorno
Bipolar UAH/AEN. Disponible en: [Link]
(consultado el 10 de febrero de 2015).
olanzapina. También se puede determinar los niveles sanguíneos de litio o valproato para comprobar
si la medicación es adecuada o tóxica, pruebas de la función renal o tiroidea si se ha seguido un
tratamiento con litio y se ha tomado regularmente. La evaluación y el tratamiento se efectúan
Habitualmente en tratamiento ambulatorio; la admisión en internación se tiene en cuenta en caso de
riesgo para uno mismo o para los demás.168
La evaluación clínica de los signos y síntomas de la enfermedad continúan siendo los medios
definitivos para obtener el diagnóstico.
Las escalas de valoración son una herramienta clínica válida que informa de la evaluación, ayudan a
la monitorización y cuantifican la respuesta al tratamiento.
Considere:
Cuando sea posible, obtener una historia que corrobore y un historial del curso de la enfermedad.
Valorar las comorbilidades médicas y psiquiátricas.
Todos los ítems tienen 5 posibilidades de puntaje de acuerdo a la gravedad sintomatológica. Con el
KSADS como criterio, se clasificó a sujetos de 5 a 17 años, conformándose muestras con TBP I,
depresión unipolar, Otros TBP (Tipo, II, ciclotimia y TBP-NOS), Trastornos disruptivos (incluyendo
Trastorno oposicionista desafiante [TOD], Trastornos de conducta [TC] y todos los tipos de TDAH) y
otros trastornos residuales (psicosis, estrés postraumático y otros). Para cada una de éstas se
consideró el porcentaje de casos con comorbilidad de TDAH según DSM. A partir del análisis
factorial, se excluyeron tres ítems (interés sexual, contenidos -grandiosidad, ilusiones-e insight) que
168
P1 ESTEFANIA ARACELY ACHOTE REA. Guía de Práctica Clínica sobre Trastorno Bipolar
UAH/A Asociación Española de Neuropsiquiatría. Edición: 1ª edición Mayo 2012. Revisado el 13/02/2015
de: [Link]
no correlacionaban con la estructura unifactorial, por lo tanto, los análisis consideran la escala con 8
ítems y con 11
a
Resultados observados tanto en el P-YMRS
con 8 y 11 ítems. bp ≤ 0,05. °p > 0,05. dUn
sujeto con diagnóstico BPI tipo I puntuará más
alto en la escala con 8 ítems un 86% de veces
más que si tuviera otro diagnóstico del eje I
Se probó la escala en una comunidad de salud mental, a raíz del limitado setting de investigación del
estudio de Graciuos y cols. Los diagnósticos de los pacientes fueron realizados a través del juicio
clínico de psiquiatras expertos, siguiendo criterios del DSM-IV-TR. Los resultados de este trabajo se
observan en la Tabla 2.
a
100% del grupo con ciclaje rápido y 85% por
lo menos con trastorno comórbido (TDAH
mayoritariamente). bp ≤ 0,05. cp >
0,05. considerado de alta precisión
Existe una versión en español de esta escala, la cual se tradujo al catalán y se testeó en esa población
europea por Serrano y cols. con el objetivo de evaluar su capacidad para discriminar manía en sujetos
con TDAH. La muestra se compuso de sujetos de 8 a 17 años. Los resultados se observan en la Tabla
3.
169
169
P1: ANA GABRIELA ACOSTA CASTRO. Revista chilena de neuro-psiquiatría. Instrumentos
actuales para la medición de la bipolaridad en la infancia y adolescencia: análisis de sus
aspectos metodológicos. Chile 2012. URL [Link]
92272013000300008&script=sci_arttext
Con síntomas melancólicos
Con síntomas atípicos
De inicio en el posparto
Para darnos el cuadro clínico anteriormente descrito incluso existen algunos antecedentes, que
pueden ser muy relevantes en este trastorno del humor:
Historia de abuso sexual
Explosividad e irritabilidad en la infancia
Antecedentes de trastornos de déficit de atención
Interrupción de la vida académica
Historia familiar de bipolaridad.
Cuadroclínico:
Inicio precoz y súbito
Crisis depresiva separada de la experiencia existencial
170
MORENO ORTIZ JOSEPH ALEJANDRO P6Illness NNAoM. [Link]. [Online].; 2012 [cited 2015 Febrero 8. Available
from: [Link]
Hipersomnia, hiperfagia y aumento de peso
Delirio no congruente con el estado afectivo
Confusión mental
Inhibición psicomotriz
Agitación y ansiedad
Síntomas más intensos en la mañana
Cambios en la polisomnografía171
171
P7: PARRA PALADINES WAGNER GONZALO. Jara M, Lana K, Schneider L, Lemos Torres K. TRASTORNOS
BIPOLARES. Revista de Posgrado de la Cátedra de Medicina [Internet]. 2008 [cited 8 February 2015];
(177):22-24. Available from: [Link]
habido en un grado significativo: de los
[Link] exagerada o grandiosidad siguientes síntomas (cuatro si el estado de
ánimo es sólo irritable) y ha habido en un
2. disminución de la necesidad de dormir (p. grado
ej.
significativo:
se siente descansado tras sólo 3 horas de
sueño) [Link] exagerada o grandiosidad
3.más hablador de lo habitual o verborreico 2. disminución de la necesidad de dormir (p.
[Link] de ideas o experiencia subjetiva de ej., se siente descansado tras sólo 3 horas de
que
sueño)
el pensamiento está acelerado
3.más hablador de lo habitual o verborreico
[Link] (p. ej., la atención se desvía
[Link] de ideas o experiencia subjetiva de
demasiado fácilmente hacia estímulos que
externos banales o irrelevantes) el pensamiento está acelerado
[Link] de la actividad intencionada (ya [Link] (p. ej., la atención se desvía
sea
demasiado fácilmente hacia estímulos
socialmente, en el trabajo o los estudios, o externos banales o irrelevantes)
sexualmente) o agitación psicomotora [Link] de la actividad intencionada (ya
sea
[Link]ón excesiva en actividades
placenteras que tienen un alto potencial para socialmente, en el trabajo o los estudios o
producir consecuencias graves (p. ej.,
sexualmente) o agitación psicomotora
enzarzarse en compras irrefrenables,
[Link]ón excesiva en actividades
indiscreciones sexuales
placenteras que tienen un alto potencial para
económicas alocadas)
producir consecuencias grave
c) Los síntomas no cumplen los criterios
para el episodio mixto. enzarzarse en compras irrefrenables,
DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL
Este trastorno debe ser diferenciado de lo que es un trastorno del estado de ánimo debido a
enfermedad médica. Este último diagnóstico debe darse cuando la alteración del ánimo sea
consecuencia fisiológica directa de la enfermedad médica específica. Esta decisión de distinción entre
un trastorno y otro debe basarse en la historia clínica, la evolución y la exploración física. Si, en este
caso, se considera que el trastorno depresivo mayor es la enfermedad primaria, se codifica en el Eje I,
como trastorno depresivo mayor. Si este trastorno viene acompañado de enfermedad médica, pero el
trastorno del estado de ánimo no se considera consecuencia de éste, se codificará en el Eje III.
Al igual ocurre con el trastorno del estado de ánimo inducido por sustancias. Se codifica así cuando
hay una alteración del estado de ánimo que es consecuencia directa de sustancia, esto es, es la
172
Rivadeneira Gallardo Jessica Valeria P8. Sanidad 2012 Ministerio De Sanidad, Servicios Sociales e
Igualdad, Guía De Práctica Clínica Sobre Trastorno Bipolar UAH/AEN Núm. 2012/1
sustancia la que está provocando esa alteración en el ánimo, alteración que puede confundirse con los
síntomas en un trastorno depresivo mayor. Por eso ambos diagnósticos no deben confundirse.
Se puede hablar de un trastorno del estado de ánimo inducido por sustancias en aquellos casos en los que la
sintomatología puede atribuirse a los efectos fisiológicos directos de una droga psicoactiva u otras sustancias
químicas, o si el desarrollo del trastorno del estado de ánimo tiene lugar concurrentemente con una
intoxicación por sustancias o con un síndrome de abstinencia. Además, puede darse el caso de que una persona
presente simultáneamente un trastorno del estado de ánimo y un trastorno de abuso de sustancias. Los
trastornos del estado de animo inducidos por sustancias pueden adoptar la forma de un episodio depresivo,
maníaco, hipomaníaco o mixto. La mayor parte de las sustancias pueden provocar diversos trastornos del
estado de ánimo. Por ejemplo, los estimulantes como la anfetamina, la metanfetamina y la cocaína pueden
provocar episodios maníacos, hipomaníacos o depresivos.173
El trastorno depresivo mayor y el trastorno distímico pueden confundirse, aunque también se pueden
diferenciar en base a la gravedad, la persistencia y la cronicidad. El diagnóstico diferencial entre
ambos trastornos puede resultar complicado debido a que ambos comparten síntomas parecidos y
porque si se evalúan retrospectivamente, es difícil distinguir las diferencias en cuanto al inicio, la
duración, la persistencia y la gravedad.
No obstante, el trastorno distímico se caracteriza por síntomas depresivos menos graves y crónicos,
que se han mantenido durante muchos años. Si el inicio de la alteración de los síntomas depresivos
son de la suficiente gravedad y cumplen los criterios para un episodio depresivo mayor, se debe
diagnosticar trastorno depresivo mayor.174
DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL
TRASTORNO BIPOLAR
Los límites del trastorno bipolar son tan imprecisos que impiden el diagnóstico, pues acoge todo tipo
de alternancias del humor, desde las oscilaciones que casi responden a una eutimia que reacciona ante
173
P10 VILLACÍS RODRÍGUEZ PAMELA, Methods for Diagnosing Mood Disorders, Nuzio Pumara, 2012.
Disponible en: [Link]
174
P6 JANINA MONTALVO [Link]. [Online].; 2014 [cited 2015 02 07. Available from:
[Link]
mayor.
la vida, a la que no se debería reconocer ni siquiera el valor de un simple malestar, hasta llegar a las
alternativas propias de la tradicional psicosis maníaco-depresiva. En este sentido de universalización,
es evidente que nosotros defenderíamos mejor que todos somos melancólicos antes que bipolares.175
PSICOSIS MANÍACO-DEPRESIVA
Se distingue con relativa claridad del resto de las psicosis, ya sea por el grado de conservación del
Yo, la ausencia de elaboraciones delirantes primarias o su evolución cíclica. Sin embargo, existen
formas intermedias de difícil separación que corresponden a los cuadros mixtos esquizo-afectivos,
donde los síntomas esquizofrénicos y melancólicos se mezclan, sin que para explicarlo necesitemos
recurrir al concepto médico de comorbilidad.
En realidad, la melancolía, además de esta concreción psicótica específica a la que nos referimos –la
psicosis maníaco-depresiva–, es un espectro que se extiende a lo largo de todo el campo psicótico.
Las manifestaciones psicóticas pueden debutar con un cuadro melancólico que después se puede ir
definiendo hacia formas más paranoides o esquizofrénicas, según cual sea definitivamente la
respuesta del sujeto al desencadenamiento psicótico. Pueden también compartir sintomatología mixta,
de varias psicosis distintas, como en la aludida combinación esquizo-afectiva, donde el psicótico,
quizá indeciso, ha recurrido a combinar respuestas que nosotros solemos diferenciar en distintas
categorías, dado que la mayoría de los pacientes así lo hacen. Pero también pueden surgir los
elementos melancólicos en el momento en que remite una crisis, en la llamada melancolía post-
esquizofrénica. Ésta se puede interpretar, si se tiene una concepción naturalista de las psicosis, bajo el
modelo de una patología dual, considerando que el psicótico ha padecido dos enfermedades distintas
pero sucesivas. Como tercera y última posibilidad, podemos entender que, desprovisto del recurso del
delirio, el psicótico vuelve a su inhóspita realidad, es decir, a la soledad y la ausencia que le definen,
lo que nos permite pensar que todos los psicóticos son, en el fondo, melancólicos.
De este modo, la melancolía sería una psicosis entre las otras, con una identidad específica, la
psicosis maníaco-depresiva, y, a la vez, el acompañante imprescindible de todas, como si en este caso
fuera la base y el denominador común de toda la estructura psicótica. Así las cosas, la melancolía
retoma su primigenio valor universal, pues se extiende por todas las psicosis del mismo modo que lo
hace por el resto de las formas de tristeza, desde las más normales a las más neuróticas; como un
contínuum gradual que en cada momento hay que diferencial.176
175
RIVERA PÉREZ FERNANDO DAVID P8. Aguera O , Alcoverro F , Alvarez E , Aragues M , Arango C, Artigas F , et al,
Manual de Psiquiatría. 1st ed. Madrid. LIfe Publicidad SA y Editores; 2009.
176
RIVERA PÉREZ FERNANDO DAVID P8. Quezada C & Fernández E., Manual del Residente en Psiquiatria .1st ed.
Madrid. Life Publicidad SA y Editores; 2009.
psiquiátrico que pueden tener síntomas similares al trastorno bipolar. Entre otros trastornos, el
diagnóstico diferencial debe hacerse con la depresión unipolar, la esquizofrenia y el trastorno límite
de personalidad. En el trastorno bipolar II se produce la recurrencia de episodios depresivos e
hipomanías. En este subtipo no pueden aparecer cuadros maniacos o mixtos. Se denominan
cicladores rápidos a los pacientes que presentan una rápida alternancia entre episodios depresivos y
maniacos (al menos 4 episodios afectivos al año). El trastorno bipolar tiene síntomas que son
comunes a otras patologías psiquiátricas. La gente con trastorno bipolar muchas veces busca
tratamiento para síntomas depresivos, dejando los síntomas maniacos la fase peor interpretada de la
enfermedad sin descubrir ni tratar.177
Los diagnósticos de Trastorno bipolar I, II y Trastorno ciclotímico dependen de que los pacientes
atraviesen episodios depresivos mayores, maníacos, mixtos o hipomaníacos (tablas 1 a 4). En la tabla
5 figuran los síntomas que ayudan a diferenciar los distintos trastornos del estado de ánimo.178
En el diagnóstico diferencial hay que excluir patologías somáticas o la relación con sustancias que
pudieran estar en el origen de los síntomas. Algunos fármacos como anabolizantes, anti
parkinsonianos, antidepresivos, corticoides, estimulantes del Sistema Nervioso Central y
tuberculostáticos pueden desencadenar o provocar cuadros de manía. La aparición de síntomas
psicóticos pueden orientar a una esquizofrenia o un trastorno psicoafectivo. Sin embargo, en el
trastorno bipolar se dan episodios afectivos recurrentes sin la existencia de un periodo continuo de
enfermedad, y síntomas compatibles con la alteración del estado de ánimo. Al igual que en la
esquizofrenia, el trastorno bipolar también puede evolucionar a un deterioro cognitivo pero con un
patrón diferencial. Además, en el caso del trastorno bipolar, los períodos con síntomas psicóticos
aparecen con alteración del estado de ánimo, hecho que le diferencia del trastorno esquizoafectivo. 179
177
P7: PUGLLA SÁNCHEZ LUIS RENÉ. P7. Diagnóstico Diferencial del Trastorno Bipolar.[online] Forumclinic. Available at:
[Link]
[Accessed 8 Feb. 2015].2013.
178
P7: PUGLLA SÁNCHEZ LUIS RENÉ. Guía de los criterios diagnósticos del DSM - 4. 4th ed. Washington: American
Psychiatric Association; 2012.
Distimia
La distimia se distingue de la depresión en la duración del curso (2 años versus 2 semanas) y en la
menor severidad de los síntomas (3 o más síntomas presentes la mayoría del tiempo, versus 5 o más
síntomas casi todos los días). Para El clínico, existen dificultades en la distinción de ambos cuadros
en algunas áreas específicas tales como la depresión crónica o depresión en remisión parcial. En
estos casos, la severidad de los síntomas indican el diagnóstico de depresión o distimia(25).
La distimia es un trastorno afectivo crónico que se asocia con estrategias inadecuadas de adaptación a
situaciones estresantes , sensibilidad al estrés , baja productividad en el trabajo, incremento de riesgo de
admisión hospitalaria, comorbilidad con otros trastornos psiquiátricos y la presencia de otras enfermedades ,
por lo que representa un considerable costo social y económico que la convierte en un problema de salud que
necesita ser identificado con mayor eficacia.180
Las posibilidades de una remisión sintomática espontanea de la distimia son bajas (cerca de un 10%).
La evidencia sugiere que los resultados mejoran significativamente con el tratamiento activo. El curso
de la distimia tratada es similar al de otros trastornos depresivos, con o sin un episodio depresivo
mayor superpuesto (20).
El curso es muy variable, pudiéndose presentar incremento de síntomas con aparición de depresión mayor,
remisión de los síntomas, o aparición de sintomatología maníaca o hipomaníaca. En un reanálisis del estudio
ECA28 se pudo comprobar que un 5,1% de los pacientes tenían dos o más síntomas de hipomanía, sin llegar a
cumplir criterios diagnósticos. Los pacientes con distimia presentan un importante deterioro del
funcionamiento interpersonal. Al tratarse de un trastorno crónico su carga asociada de deterioro psicosocial
es importante. 181
179
P7: PUGLLA SÁNCHEZ LUIS RENÉ. P7. López J.; Botillo C.; Quintero J.; Navarro R. Errores de diagnóstico y
estabilidad temporal en el trastorno bipolar. Actas Españolas de Psiquiatria, 200836(4):205-209.
180
P10 VASQUEZ CEVALLOS VICTORIA ANGELICA, Gallardo, G; Jiménez, M; González, A; Villaseñor, T. La distimia como
entidad nosológica. Rev Mex Neuroci. 2013; 14(4): 215-222. Disponible en:
[Link]
181
P9, TIPÁN PERUGACHI DIEGO ISRAEL, Tomás Palomo MÁJA. Manual de Psiquiatría. 2009th ed. Madrid: Ene Life
Publicidad S.A.; 2009. Pag: 342
Diagnóstico Diferencial
F30.0 Hipomanía
La hipomanía ocupa un lugar intermedio en el espectro de los trastornos del humor y del nivel de
actividad entre la ciclotimia (F34.0) y la manía (F30.1 y F30.2). El aumento de la vitalidad y la
inquietud (y a menudo la pérdida de peso) deben distinguirse de los síntomas similares que se
presentan en el hipertiroidismo y en la anorexia nerviosa. Algunos estadios precoces de "depresión
agitada", en particular en edades avanzadas, pueden ofrecer una cierta semejanza con la hipomanía
del tipo irritable. Los enfermos con síntomas obsesivos graves pueden desarrollar una gran actividad
durante la noche para terminar sus rituales de limpieza doméstica pero su afectividad se encuentra por
lo general en el extremo opuesto de lo aquí descrito.(88)
182
P1 Arias Nataly MONICA, LOPEZ. Guía de bolsillo de la clasificación CIE-10: clasificación de los
trastornos mentales y del comportamiento. Madrid: Panamericana, 2008.
Enfermedades somáticas Enfermedades infeccionsas: Mononucleosisinfeccionsa Trastornos
endocrinos: hiper o hipotiroidismo, disfunción adrenal Enfermedades del Sistema Nervioso Central:
Enfermedad de Parkinson, Demencias, Esclerosis múltiple) Tumores (páncreas, Sistema Nervioso
Central) Fármacos Antihipertensivos, antiepilépticos, antiparkinsonianos, analgésicos,
antibacterianos, antineoplásicos Duelo
Otros trastornos mentales Del estado de ánimo Trastorno bipolar Distimia Otros Demencia en
personas mayores Trastorno adaptativo Trastornos de ansiedad Trastorno por estrés
postraumático(89)
Depresión Mayor
En la tabla se muestran los principales fármacos, tóxicos y enfermedades que pueden manifestarse
con síntomas depresivos en niños y adolescentes (según CIE-10 y DSM IV-TR).
* Se deben tener en mente estas posibles causas con el fin de realizar las pruebas pertinentes si hay
indicios que orienten a estas patologías.
LES: lupus eritematoso sistémico; VIH: virus de la inmunodeficiencia humana. Fuente: elaboración
propia. Ante un cuadro conductual es importante que el clínico tenga siempre en cuenta el trastorno
depresivo mayor, ya que la naturaleza y las repercusiones en el entorno del primero pueden hacer
pasar por alto un trastorno depresivo subyacente.(90)
(88)P7 PUMARICA TIPÁN JORDY BOLÍVAR Spitzer, R. (2002). DSM-IV-TR casebook.
Washington, DC: American Psychiatric Pub. Córdova (2013)
(89)P7 PUMARICA TIPÁN JORDY BOLÍVAR Guía de criterios diagnósticos de
[Link], DC American Psychiatric Pub (2015). 5th ed. United Estates: Tammy J.
Cordova. ; GarcíaParajuá, P., López-Ibor, J. and MagaritosLópez, M. (2000).
(90)P7 PUMARICA TIPÁN JORDY BOLÍVAR Guía de bolsillo de la clasificación CIE-10
clasificación de los trastornos mentales y del comportamiento con glosario y criterios diagnósticos de
investigación CIE-10. Madrid (España): Editorial Médica Panamericana.
Déficit atencional hiperactivo El déficit atencional hiperactivo comparte con el trastorno Bipolar
ciertas características clínicas, que pueden provocar al médico un diagnóstico erróneo. 183
La mayor complejidad al momento del diagnóstico diferencial entre éstas 2 entidades, es que en el
Trastorno bipolar infanto-juvenil debido a los síntomas que presenta el paciente afectado, y la edad
del mismo, puede ser confundido con el déficit atencional hiperactivo. 183
183
RECOMENDACIONES:
1. El diagnóstico de la distimia puede considerarse en pacientes que lo experimentaron, período
durante el cual, para la mayoría de los días, las experiencias individuales con cambios de humor en
más de la mitad del día, junto con al menos dos de los siguientes síntomas:
a) Aumento o disminución del apetito
b) Insomnio o hipersomnia
183
JUAN CARLOS
ROMERO NOBOA PAMELA ALEJANDRA y CÁRDENAS VILLAFUERTE ANDREA CRISTINA P2
MARTÍNEZ A., CLAUDIA GONZÁLEZ L.. (2007). Diagnóstico diferencial entre manía y
déficit atencional hiperactivo. 2006, de Rev. chil. pediatr. v.78 n.1 Sitio web:
[Link]
c) La fatiga o falta de energía
d) Mala imagen
e) Reducción de la concentración o indecisión
f) Desesperanza.
2. Los pacientes que inicialmente experimentaron un episodio depresivo y continúan experimentando
síntomas subsindrómicos después de la recuperación, deben ser diagnosticados como trastorno
depresivo mayor en parcial remisión, incluso si esos síntomas duran más de dos años.
3. Los proveedores de atención primaria pueden considerar la farmacoterapia antidepresiva o un
curso combinado de la farmacoterapia y la psicoterapia si el paciente es diagnosticado con distimia,
aunque la evidencia sugiere que los beneficios de la psicoterapia, y posiblemente la farmacoterapia,
son inferiores a los encontrados en el tratamiento de la depresión mayor.
4. En el tratamiento de un paciente anciano con distimia, la psicoterapia se debe considerar, como
algunos la evidencia sugiere que esto es más efectivo que el tratamiento farmacológico en este grupo
de edad.61
EL TRATAMIENTO DE LA DISTIMIA
Los dos tratamientos principales para la distimia son los medicamentos y lapsicoterapia. Los
medicamentos parecen ser más eficaces en el tratamiento de la distimia que la psicoterapia cuando se
utiliza ya sea solo. Usando una combinación de medicamentos y psicoterapia puede ser un poco más
eficaz.
Hay pruebas limitadas acerca del tratamiento para la distimia, y los estudios de tratamiento de la
distimia a menudo incluyen otros trastornos, así (por ejemplo, depresión crónica, depresión menor).
La mayoría de los estudios han examinado las mismas intervenciones que se han estudiado para la
depresión mayor.
Los Comentarios de psicoterapia y farmacoterapia indican que existe una buena evidencia de
que medicamentos antidepresivos son eficaces para reducir la distimia, y hay alguna
evidencia que la psicoterapia es beneficiosa también, aunque parece que los beneficios de la
psicoterapia, y posiblemente la farmacoterapia, son inferiores a las que se encuentran en el
tratamiento de la depresión mayor (Arnow y Constantino, 2003; Koscis, 2003).
61
Jaramillo Revelo Jefferson Ramiro P5
184
P6MORÀN MOLINA MELISSA LIZBETH Ramìrez, Figueroa Ochoa Compendio de
neuropsquiatrìa/[Link]/tratamiento/Tomo 2-56.
The Management OfMdd Working [Link]/dod clinical practice guideline for management of
major depressive disorder (mdd). Department of veterans affairs department of defense. washington,
dc; 2008. Disponibleen: [Link]
622
Jaramillo Revelo Jefferson Ramiro P5
The Management OfMdd Working [Link]/dod clinical practice guideline for management of
major depressive disorder (mdd).Department of veteransaffairs department of [Link],
dc; 2008. Disponibleen: [Link]
Género
Diversos autores (30) (31) concuerdan en que el género ejerce un efecto sobre la manifestación de la
psicopatología, no siendo la depresión una excepción. En nuestro país no contamos con estudios que
permitan evaluar diferencias culturales de género en la presentación y el curso clínico de los
185
P6 MERO BRAVO BRYAN [Link] [Homepage en Internet]. Madrid: Juan Moisés de la Serna;
c2013 [Actualizado 12 marzo 2013; consultado 07 febrero 2015]. Disponible en: [Link]
emociones/trastornos-mentales/tratamiento-de-la-distimia-11068
trastornos depresivos ni la distimia entre hombres y mujeres. En la clínica se observan diferencias en
la manifestación de la sintomatología, dadas por la mayor irritabilidad y menor llanto en la depresión
masculina, así como también una mayor frecuencia de conductas de riesgo o consumo de sustancias
en comparación con las mujeres.63
Los datos epidemiológicos sitúan que la razón mujer/hombre es 2:1 en depresión mayor y unipolar
mientras que en la bipolar es de 1.2/1 la desproporción a favor de la mujer emerge a partir de la
adolescencia y en los hombres en la etapa prepuberal ,las niñas que maduran a nivel físico
precozmente experimentan mayor distrés psíquico el cual se exacerba en niñas con grupos de amigos
de ambos sexos lo que indica una influencia ambiental sobre las hormonas , el riesgo de depresión se
eleva en ambos sexos de modo significativo en sujetos separados, divorciados o viudos ,el estar
desempleado se asoció con un aumento de riesgo en varones pero no en mujeres .
1
IBADANGO CACHIMUEL IVÁN SANTIAGO [Link] MA. La Depresión y sus
Má[Link]:Médica Panamericana;2008.p. 52-54. Disponible en
[Link]
id=Yvp51Web9JsC&printsec=frontcover&dq=la+depresion+y+sus+mascaras&hl=es&sa=X&ei=ue_
UVPSxPMaYNofDgbAM&ved=0CCIQ6AEwAA#v=onepage&q=la%20depresion%20y%20sus
%20mascaras&f=false
Varios autores señalan que ciertas características de personalidad favorecen la mayor vulnerabilidad
de las mujeres a la hora de presentar malestar depresivo, pensamientos y conductas centradas en los
síntomas y causas interfiriendo en la solución de problemas lo que hace que sean más afectadas. (64)
Embarazo y Posparto
Existen distintas definiciones respecto del curso de la depresión durante el período de embarazo y
posparto. Algunos autores señalan que la mayor incidencia de depresión se presenta durante los tres
meses posteriores al parto (32), mientras otros discuten respecto de si la depresión en el embarazo y
posparto es más o menos severa que la depresión en mujeres durante otras etapas (33) (34) (35) (36),
o si los síntomas de la enfermedad difieren entre estos períodos (37) (38). La evidencia no es
concluyente en demostrar que el curso y el pronóstico de la depresión durante el período pre y
posnatal sea sustantivamente distinto que durante otros períodos de la vida de la mujer (39). 53
Sin embargo se ha descrito que la morbilidad de la depresión aumenta dadas las demoras en el
diagnóstico, así como que el estigma, la vergüenza y la culpa de las madres con depresión, son un
importante factor de retraso en el diagnóstico (39). No tratar la depresión en el posparto puede
implicar efectos adversos de largo plazo para la madre, como que este episodio puede constituirse en
un precursor de depresión recurrente (40).
La presentación sintomática de la depresión posparto es similar a aquella depresión no vinculada al
embarazo, exceptuando que el contenido puede estar centrado en el hecho de haber tenido un hijo
(40).
Depresión postparto, hostilidad y hábitos de salud
Entre las mujeres más hostiles se evidenció la presencia de un mayor consumo de tabaco y alcohol
durante el postparto, peores hábitos de salud reproductiva (menor planificación del embarazo y
lactancia artificial) y peor bienestar emocional. Los resultados de esta tesis tienen aplicabilidad
clínica orientada a la detección precoz de mujeres con rasgos de personalidad de riesgo para el
desarrollo de una depresión postparto y que se podrían beneficiar de intervenciones preventivas
y/o tempranas.186
Hasta mediados de la década del 80 del siglo pasado, prevaleció la idea de que la maternidad,
particularmente el embarazo, se asociaba casi invariablemente a un estado de bienestar emocional y
ausencia de patología mental. Se sabía, por supuesto, que las enfermas psiquiátricas se podían embarazar y
que las puérperas eran algo más vulnerables 2, pero predominaba el concepto de que la gestante no padecía
de afecciones psíquicas. Fue la psiquiatra Gisela B. Oppenheim quien por primera vez hizo un
cuestionamiento explícito al mito prevaleciente hasta entonces cuando, en un texto inglés de la época, inició
el capítulo sobre trastornos psicológicos en el embarazo con la pregunta siguiente. "¿Sirve el embarazo,
como se ha afirmado a menudo, para proteger a la futura madre de la enfermedad mental?"3.
186
P9, Totctaguano Sailema Job Sebastian. Adam Torres, Gloria. “Depresión postparto, hostilidad y hábitos de
salud”. Universitat Autònoma de Barcelona. Departament de Psicologia Clínica i de la Salut – 2014. (Acceso:
10 de Febrero de 2015). Disponible en: [Link]
Las características clínicas de la depresión mayor del embarazo son, en lo fundamental, similares a las
observadas en los episodios depresivos que se presentan en otras épocas de la vida. Por este motivo, para el
no especialista, es útil conocer los síntomas de depresión mayor, según la definición de la Asociación
Americana de Psiquiatría.(Tabla 1)6.187
Uno de los retos al identificar la depresión durante el embarazo es que ambas condiciones tienen
síntomas en común: fatiga, sueño, cambios en tu apetito, dificultad para concentrarte, estado de
ánimo inestable. ¿Suena familiar?
Además, los síntomas de la depresión en el embarazo suelen presentarse con mayor frecuencia en el
primer trimestre –cuando las hormonas del embarazo aumentan drásticamente– y mejorar en el
segundo.
El principal riesgo es que una madre deprimida tiende a descuidarse, y podría desatender las
necesidades de su embarazo, como el control prenatal, la nutrición y precauciones recomendadas. 188
En las mujeres, la depresión tiende a aparecer en una edad más temprana, se presenta con una
mayor frecuencia de episodios, con un mayor número de síntomas y con tasas mucho mayores de
depresión atípica. En un análisis estadístico multivariable se encontró que la edad temprana de
aparición, el exceso de autocrítica y la disminución de la libido, son los mejores predictores de
depresión mayor en mujeres. Un número elevado de síntomas atípicos en las mujeres podría estar
reflejando una diferencia fisiopatológica en la depresión de hombres y mujeres.
188
P6 MORÀN MOLINA MELISSA LIZBETH William, narvàez,Tratado de Depresiòn,
[Link]/od/EmbarazosDeAltoRiesgoYComplica/fl/Depresioacuten-en-el-embarazo-siacutentomas-
[Link]
Los problemas y trastornos mentales en las mujeres se pueden desarrollar como consecuencia de
problemas de salud reproductiva, entre los cuales están: la falta de elección en las decisiones
reproductivas, embarazos no deseados, las infecciones de transmisión sexual, la infertilidad y
complicaciones del embarazo, como abortos espontáneos, parto prematuro. Además, el nivel de salud
mental está estrechamente relacionado con la morbilidad materna.
Las madres adolescentes tienen un mayor riesgo de morbi-mortalidad obstétrica, más probabilidad
de deserción escolar, inactividad laboral y dependencia económica y de establecer vínculos de apego
inseguros con sus hijos, por lo tanto, los hijos de madres adolescentes estarían más expuestos a la
morbimortalidad perinatal y neonatal, prematurez y bajo peso al nacer, y negligencia parental (10).
Los sistemas de salud, la comunidad y el entorno social, deben dar prioridad a los problemas y
trastornos mentales de las mujeres y las familias. Los aspectos de salud mental de la salud
reproductiva son fundamentales para lograr el Desarrollo del Milenio en reducción de la pobreza,
tanto en el Objetivo Desarrollo del Milenio (ODM) Nº 3 sobre igualdad de género, como en el ODM
Nº 4 sobre reducción de la mortalidad materna e infantil.
Las constelaciones sintomáticas en las que puede estar presente el síntoma depresión, son, en grado
creciente de gravedad:
La disforia post parto es un cuadro bastante frecuente caracterizado por ser autolimitado y cursar con
ansiedad, depresión anímica, irritabilidad e insomnio, que aparecen entre 48 a 72 horas después de
dar a luz y duran desde horas a días. No interfieren con la madre y no requieren tratamiento. Se
conocen como “post parto blues” y en rigor no son patologías, siendo causados por la disminución
brusca de los niveles de estrógenos y progesterona hasta los valores previos al [Link] ideas de
culpa se refieren a la situación de la maternidad, hay sentimiento de insuficiencia, incapacidad,
irritabilidad, pérdida del deseo sexual e ideas obsesivas o franco rechazo al niño, en los casos más
graves.
La depresión post parto altera toda la dinámica familiar, la relación de pareja y la relación con el
niño, de modo que, en relación con éste, se produce:
189
P10 VÁSQUEZ IMBAQUINGO CARMEN MARCELA, Enrique Jadresic Depresión post parto
Ámbito Laboral
Según Serra (2005) la depresión es una de las patologías psiquiátricas que afecta principalmente a la
población en edades productivas, con mayor incidencia en el sexo femenino, en estudios realizados se
demostró que los sujetos que experimentaron niveles más altos de estrés, mostraron una mayor
tendencia a presentar síntomas depresivos. . El trabajo puede representar una de las causas más
importantes de depresión, por lo que el poseer una profesión que guste es un antídoto para la
enfermedad. 1
El estrés es una de las principales afecciones que padecen hoy los trabajadores. El desconocimiento
sobre sus causas y consecuencias dificulta no solo su estudio sino que le convierte en la variable que
más afecta a la productividad de las organizaciones, dado que se encuentra plenamente relacionado
con altos índices de ausentismo, rotación, desmotivación laboral. Adicionalmente, está asociado a
enfermedades físicas y psicológicas que impiden el óptimo desempeño en las tareas y repercuten en
la Salud Integral de los empleados. (65)
Nieuwenhuijsen y cols. (41) sostienen que la depresión, además de tener graves consecuencias en
términos de sufrimiento individual, tiene un gran impacto en el funcionamiento social y la capacidad
laboral de la personas. Ya que, conjuntamente con el ausentismo, existen además, tres consecuencias
de la depresión sobre la capacidad de trabajar relevantes desde lo individual. Primero, los
trabajadores deprimidos necesitan un esfuerzo extra para ser productivos durante su trabajo. En
segundo lugar, los trabajadores deprimidos experimentan limitaciones específicas en su capacidad de
trabajar. Estas limitaciones incluyen la realización de tareas cognitivas e interpersonales, el manejo y
la gestión del tiempo, y el cumplimiento de las demandas de resultados. Finalmente los trabajadores
con depresión tienen un mayor riesgo de perder sus puestos de trabajo. Esta última consecuencia
aumenta el riesgo de una espiral descendente, ya que el desempleo es a su vez un factor de riesgo
para la depresión.
Particularmente, respecto a las asociaciones entre riesgo psicosocial y patología mental se han
establecido relaciones entre: demandas laborales y desórdenes afectivos, trabajo inadecuado,
relaciones humanas pobres, altas demandas psicológicas, bajo control y bajo soporte social en el
trabajo con altos síntomas depresivos , asociaciones entre riesgo psicosocial y una pobre salud
mental.
Entonces, resulta relevante indagar en población laboralmente activa las posibles asociaciones entre
riesgo psicosocial laboral y depresión. Sacando las siguientes conclusiones:
*Sujetos con alta demanda psicológica y bajo control tienen mayor riesgo de sufrir sintomatología
depresiva que aquellos con baja demanda psicológica y alto control.
*Sujetos con alto desbalance esfuerzo recompensa tienen mayor riesgo de sufrir sintomatología
depresiva que aquellos con bajo desbalance esfuerzo recompensa.
*Sujetos con bajo soporte social de los superiores tienen mayor riesgo de sufrir sintomatología
depresiva que aquellos que tienen alto soporte social de sus superiores.
*Sujetos con bajo soporte social de pares tienen mayor riesgo de sufrir sintomatología depresiva que
aquellos que tienen alto soporte social de sus superiores.
*Sujetos con estrés elevado o muy elevado tienen mayor riesgo de sufrir sintomatología depresiva
que aquellos que tienen estrés moderado o bajo. (66)
En el caso de las personas con depresión y con una enfermedad crónica concomitante, el pronóstico
de la depresión suele ser substancialmente peor, dado que el problema de salud físico seguirá estando
presente, aunque la evidencia objetiva de esta afirmación no está disponible. La depresión ocurre en
ausencia de enfermedades crónicas físicas, generalmente está acompañada de variados síntomas
somáticos; cuando se acompaña con una enfermedad crónica física, la dificultad para distinguir los
síntomas somáticos de aquellos que ocurren producto del problema de salud física, es especialmente
desafiante.
65
ILES BANEGAS KARINA ESTEFANÍA.P5. J. Fernández-D´Pool. P. Fernández. J. Acevedo.
Estrés organizacional, depresión y afrontamiento en trabajadores. Salud de los trabajadores. Vol. 13
Nº1. 2007. Disponible en:
[Link]
66
ILES BANEGAS KARINA ESTEFANÍA.P5. J. Fernández-D´Pool. P. Fernández. J. Acevedo.
Estrés organizacional, depresión y afrontamiento en trabajadores. Salud de los trabajadores. Vol. 13
Nº1. 2007. Disponible en:
[Link]
67 Larrea Cadena FabrizioAndresP5 :Ansoleaga Moreno Elisa 1,2,3 & Toro Juan Pablo3 Factores
psicosociales laborales asociados a riesgo de sintomatología depresiva en trabajadores de una
empresa minera*. Salud trab. (Maracay) 2010, Ene - Jun., 18(1), 07-
16Disponible:[Link]
68 Larrea Cadena FabrizioAndres P5: Gabriela Topa Cantisano, Marco Depolo* y J. Francisco
Morales Domínguez, Acoso laboral: meta-análisis y modelo integrador de sus antecedentesy
consecuencias Psicothema 2007. Vol. 19, nº 1, pp. 88-94Disponible:
[Link]
Frecuentemente acuden a la atención primaria personas con depresión y un problema crónico de
salud física, pero sólo una minoría de los pacientes señala algún problema psicológico como motivo
de consulta. La mayoría se queja de dolor y otros síntomas somáticos (63% en el Reino Unido, un
62,1% en todo el mundo), y el resto menciona problemas como sueño y fatiga. Por ende la primera
tarea del profesional de la salud consiste en investigar las posibles causas de estos síntomas. Cuando
un problema crónico de salud física es hallado, la atención se tiende a desplazar a éste y la depresión
puede ser pasada por alto(21). 56
Grandes estudios epidemiológicos poblacionales, han reportado tasas más altas de riesgo suicida
relacionadas con distintos problemas graves de salud física, incluido el cáncer, diabetes,
enfermedades renales terminales, epilepsia, esclerosis múltiple, infartos y traumatismos cerebrales.
Estos hallazgos señalan la importancia de detectar y tratar la depresión en personas con un problema
crónico de salud física (21).69
Las enfermedades crónicas pueden complicar el reconocimiento de un problema depresivo, ya que los
síntomas son muy comunes en ambos casos, con lo que la evaluación de esta no se la hace a tiempo.
Hay que tener en cuenta que los síntomas de la depresión en este tipo de pacientes suelen ser
angustiantes aun cuando estén en un umbral bajo.(70)
Una enfermedad es crónica cuando la ha tenido por mucho tiempo. Algunas enfermedades crónicas
pueden ser controladas, pero, por lo general, no pueden curarse. La depresión es común entre las
personas que tienen enfermedades crónicas, pero con frecuencia no se nota. La relación entre la
depresión y la enfermedad crónica aún no está bien aclarada. Pero puede ser peligrosa. Saber más
acerca de la depresión y la enfermedad crónica puede ayudarle a obtener el tratamiento que
necesita. El tratamiento puede ayudarle a sentirse mejor y tener una mejor salud general.
Cualquier enfermedad crónica puede aumentar sus posibilidades de tener depresión. Sin embargo,
algunas enfermedades comunes son:
• Enfermedad cardíaca.
• Ataque al corazón.
• Esclerosis múltiple.
• Ataque cerebral.
• Cáncer.
• Diabetes.
Sìntomas: Podría sentirse triste, preocupado o "vacío", podría sentirse culpable o inútil, es posible
que no disfrute de las cosas que disfrutaba antes, podría sentirse desesperanzado, como si no
valiese la pena vivir, podría tener problemas para pensar o recordar.190
SEVERIDAD DE LA DEPRESIÓN
Síntomas depresivos sub-umbral: menos de cinco síntomas.
Depresión leve: los síntomas generalmente exceden por poco, si lo hacen, a los cinco síntomas
necesarios para establecer el diagnóstico; provocan escasa repercusión funcional.
Depresión moderada: los síntomas y el deterioro funcional resultan entre leves y severos.
Depresión severa: gran cantidad de síntomas, con marcada repercusión funcional. Pueden
coexistir o no con síntomas psicóticos2
190
P9, Jonathan Jorge Tobar Guano, Vieta Pascual E, GastoÌ Ferrer C. Depresion.
Springerg 2010
Enfoque de intervención Naturaleza de la intervención
PASO 1: todas las presentaciones Evaluación, apoyo, psico-educación,
conocidas o sospechadas de depresión. monitoreo activo y derivación para
evaluación e intervenciones ulteriores.
PASO2: síntomas depresivos sub-umbral Intervenciones psicológicas y psicosociales
persistentes; síntomas depresivos leves a de baja intensidad, medicación y derivación
moderados. para evaluación e intervenciones ulteriores.
Adulto Mayor
En los adultos mayores, los cuadros depresivos pueden evolucionar hacia deterioro cognitivo e
incluso a demencia, a pocos años de comenzar la patología depresiva. De las depresiones con
demencia reversible, cuyos síntomas cognitivos remiten casi completamente después del tratamiento
antidepresivo, un 40% desarrolla demencia dentro de los siguientes 3 años. En un estudio se encontró
un riesgo relativo de conversión a demencia en los pacientes con diagnóstico de pseudo demencia
depresiva, constituyéndose así la depresión en un predictor de demencia, así como también que el
antecedente de un episodio depresivo constituye factor de riesgo para desarrollar Alzheimer (11). (71)
En los adultos mayores, los cuadros depresivos pueden evolucionar hacia deterioro cognitivo e
incluso a demencia, a pocos años de comenzar la patología depresiva. De las depresiones con
demencia reversible, cuyos síntomas cognitivos remiten casi completamente después del tratamiento
antidepresivo, un 40% desarrolla demencia dentro de los siguientes 3 años. En un estudio se encontró
un riesgo relativo de conversión a demencia en los pacientes con diagnóstico de pseudo demencia
depresiva, constituyéndose así la depresión en un predictor de demencia, así como también que el
antecedente de un episodio depresivo constituye factor de riesgo para desarrollar Alzheimer.(72)
70
INGA SALAZAR OLGA GISSELA P5 Guía de práctica clínica: Depresión en adultos con
problemas crónicos de salud. NICE ClinicalGuideline 91. 2011; 14(2): 1-4 Disponible en:
[Link]
71
INGA SALAZAR OLGA GISSELA P5 Guía de práctica clínica: Depresión en adultos con
problemas crónicos de salud. NICE ClinicalGuideline 91. 2011; 14(2): 1-4 Disponible en:
[Link]
Causas de la depresión en la tercera edad
La depresión es la primera causa de consulta siquiátrica para los mayores de 60 años. Además,
la Organización Mundial de la Salud calcula que el 25% de las personas mayores de 65 años padece
algún tipo de desorden siquiátrico, siendo la depresión la enfermedad más frecuente (sólo superada
por la demencia a partir de los 75 años).
En el anciano el síndrome depresivo se acompaña con frecuencia de síntomas somáticos diversos, tales como:
cefaleas, lumbalgias, sintomatología digestiva y urinaria, entre otras manifestaciones. También, es frecuente la
presentación de sintomatología cognoscitiva, principalmente problemas de atención y memoria, del síndrome
depresivo pasaríamos a las entidades nosológicas más específicas, en donde es necesario distinguir entre
aquellos padecimientos en los que además del abatimiento del afecto , puede presentarse la exaltación del
mismo (un estado de euforia) ,en cuyo caso nos encontraríamos ante un trastorno de tipo bipolar, a diferencia
de los estados exclusivamente , depresivos o monopolares. Que a su vez pueden tener formas distintas de
presentación dadas por : sudoración, severidad, síntomas característicos y evolución. 191
Las causas por las que un adulto mayor se deprime son complejas. Enumeraremos algunas de ellas a
continuación:
Enfermedades incapacitantes.
Muerte del cónyuge, hijos o familiares cercanos.
Pensionarse o dejar de trabajar.
Dolor crónico.
Pérdida de la independencia (moverse, cuidarse o velar por sí mismo).
Efectos secundarios de medicamentos que debe tomar diariamente.
Enfermedades como el Mal de Párkinson, enfermedades cerebrovasculares, problemas
tiroideos.
Los síntomas
Un adulto mayor deprimido no puede diagnosticarse tan fácilmente, pues se cree que la fatiga, el
insomnio o el sueño excesivo que presenta son sucesos normales en la vejez. Por eso, muchos no
acuden a tiempo a recibir el tratamiento adecuado y cuando consultan ya la depresión es
profunda. Los siguientes comportamientos pueden dar luces sobre si un adulto mayor está deprimido:
191
P10 VASQUEZ TITUANA ESTEPHANIA KATHERINE. Héctor Gonzales Alvarado, Hospítal español de
Mexico.[Link]
Descuido en el arreglo del hogar.
Aislamiento, falta de contacto con familiares o amigos.
Pérdida de peso, dolores de cabeza, trastornos de sueño, vértigo, etc.
Apatía y aislamiento.
Por eso, si sus hijos, cuidadores o familiares ven estos u otro tipo de síntomas de depresión en el
adulto mayor, es necesario buscar ayuda, pues las consecuencias de una depresión mal tratada pueden
ser fatales para ellos. (73)
Durante el proceso del envejecimiento puede aparecer el trastorno depresivo, en gran parte, debido a
los sucesos que aparecen con la edad y que pueden resultar una carga emocional muy pesada para la
persona. A pesar de esto, es equivocado pensar que la depresión es un aspecto “normal” de la vejez;
se puede ser feliz y vivir satisfactoriamente en esta etapa.
Sin embargo hay personas que presentan una mayor dificultad para asimilar los cambios que presenta
la vejez, hasta llegar al punto de sentirse deprimidas; pero, ¿por qué pasa esto? Con relación a las
causas, la Asociación Americana de Psicología (APA) explica que “una persona de edad avanzada
puede sentir una pérdida de control sobre su vida debido a problemas con la vista, pérdida de la
audición y otros cambios físicos, así como presiones externas como, por ejemplo, recursos
financieros limitados. Estos y otros asuntos suelen dejar emociones negativas como la tristeza, la
ansiedad, la soledad y la baja autoestima, que a su vez conducen al aislamiento social y la apatía.”
Cabe aclarar que un trastorno depresivo no es lo mismo que un estado pasajero de tristeza. La
depresión tiene una intensidad y duración mayor, además contiene un conjunto de síntomas que
revelan la enfermedad.
Síntomas comunes
Entre los primeros síntomas que saltan a la vista, son los relacionados con la alteración del estado de
ánimo, que puede revelarse con tristeza, desgano, pérdida del interés por las cosas que sí lo hacían
anteriormente y la capacidad para disfrutar.
Adicional a lo anterior, el Dr. Luis Carlos Arranz, médico especialista en Geriatría dice que pueden
aparecer ideas de culpa, auto-reproches, pesimismo, desesperanza, dificultad para concentrarse,
deseos de morir. Y añade que algunos síntomas corporales o somáticos también se pueden presentar:
“siendo los más frecuentes las alteraciones del sueño con insomnio y menos veces hipersomnia;
pérdida de peso con falta de apetito; cansancio o falta de energía. Pueden existir otras muchas quejas
somáticas: gastrointestinales, vértigo, dolor, cefalea, etc. que en ocasiones son predominantes en la
depresión del anciano.”192
192
P9, TELENCHANA ADAME LEONARDO RAUL American Psychological Association ([Link]), Instituto
Nacional de la Salud Mental de Chile ([Link]) tercera-edad. [internet] [consulta 10-02-2015]
Disponible en: [Link]
tercera-edad-ojo-a-los-sintomas-&catid=51:tercera-edad&Itemid=108
Tratamiento farmacológico en la depresión del adulto masyor
En los ancianos, la respuesta es similar a la de los adultos más jóvenes, pero tienen mayor
sensibilidad a los efectos secundarios y mayor riesgo de interacciones medicamentosas, debido a las
alteraciones farmacocinéticas y farmacodinámicas propias del envejecimiento y por la presencia
habitual de pluripatología y polimedicació[Link] recomienda empezar siempre el tratamiento con
dosis bajas y aumentarlas de manera más lenta que en los adultos, sin caer en el gran peligro del
infratratamiento, que es la principal causa de fracaso terapéutico.
Los tricíclicos actúan inhibiendo la recaptación de estos dos neurotransmisores, aumentando los
niveles en las sinapsis, pero también tienen una gran afinidad por receptores postsinápticos,
fundamentalmente los receptores muscarínicos, que son los responsables de los desagradables
efectos anticolinérgicos que se ven, sobre todo en este grupo etario. Los más frecuentes son la
retención urinaria y el estreñimiento, pero también pueden dar lugar a cuadros de compromiso
central, como los síndromes confusionales. También tienen gran afinidad por receptores
histaminérgicos, que producen sedación y aumento del apetito, efecto muy importante, puesto que
la depresión es mucho más frecuente en las mujeres que en los hombres y a ellas les importa más la
estética, por lo que este tratamiento era abandonado por gran parte de las pacientes deprimidas. 193
Depresión en Niños
193
P9, Tutìn Miniguano Bryan Rolando, SÁNCHEZ M. Tratamiento farmacológico de la depresión en el adulto
mayor: cómo elegir, Medwave (Barcelona) 2005 Abr;5(3):653 - 658
La depresión infantil es un trastorno que se manifiesta a través de un conjunto de signos y síntomas
que afectan tanto el estado afectivo como la esfera cognitiva y la conductual en donde la experiencia
subjetiva de tristeza es un punto central de la definición clínica.(74)
Tenemos dos factores que se relacionan con el inicio de la depresión en los niños: los factores
personales como la personalidad o el temperamento, la introversión, entre otros y los factores
ambientales como la separación de los padres, depresión en los padres, cambios de la vida diaria,
enfermedades, hermanos con problemas, conflictos familiares, exceso de expectativas paternas,
accidentes, fracaso escolar, falta de competencias sociales, dificultades emocionales- afectivas con el
género, abuso y maltrato infantil.(75) La depresión en niños puede tener un inicio más insidioso, puede
ser caracterizado por irritabilidad más que por la tristeza, y ocurre más a menudo en asociación con
otras condiciones tales como ansiedad, trastorno de conducta, hiperactividad y problemas de
aprendizaje. La gravedad de la depresión puede ser definida por el nivel de deterioro y la presencia o
ausencia de cambios psicomotores y síntomas somáticos. (76) En la edad preescolar (nacimiento – 5
años), la patología depresiva cursa con ansiedad, irritabilidad, rabietas frecuentes, llanto inexplicable,
quejas somáticas, pérdida de interés en sus juegos habituales, cansancio excesivo, aumento de la
actividad motora, falla en alcanzar el peso para su edad, retraso psicomotor o dificultad con el
desarrollo emocional, menor capacidad de protesta, disminución de iniciativa y repertorios sociales y
trastornos del sueño, apetito y peso.3 En la etapa escolar (6 – 11 años); las formas más frecuentes que
encontramos en esta edad son las latentes o encubiertas, cuyos síntomas aparentemente no parecen
ser depresivos; en el juego, los sueños y las pesadillas predominan los temas depresivos como
culpabilidad, frustración, pérdida, abandono o suicidio, surgiendo pensamientos muy autocríticos, por
los que tiende a disculparse continuamente y a buscar la alabanza y la tranquilidad. Se aprecia en gran
medida una falta de interés y motivación por el rendimiento escolar y las relaciones con los
compañeros, además de un cambio brusco en el comportamiento, encontrando payasadas en un niño
que era antes callado o retraimiento en uno comunicador.(75)
74
JÁCOME SÁNCHEZ ANDRÉS FRANCISCO.P5. Del Barrio, V. La depresión infantil. Factores
de riesgo y posibles soluciones. Aljibe: Málaga. 2000.
75
JÁCOME SÁNCHEZ ANDRÉS FRANCISCO.P5. Aguilar, G. Problemas de la conducta y
emociones en el niño normal. Planes de ayuda para padres y maestros. 6ª Edic. México: Editorial
Trillas. 2002.
DEPRESION Y SUICIDIO
Un adolescente que exhibe o expresa conducta suicida no necesariamente está deprimido. Sin
embargo, algunos estudios han demostrado una relación fuerte entre la depresión e ideación suicida.
(77)
La relación entre depresión y suicidio puede estar mediada por un déficit en estrategias cognitivas
saludables y sentimientos de desesperanza.
De acuerdo con la teoría de la desesperanza, los individuos que exhiben estilos inferenciales
negativos pueden estar a riesgo de cometer suicidio mediados por su desesperanza, ya que la misma
es conceptualizada por una percepción negativa del futuro, mientras que la teoría de Beck expone la
manera negativa en que el individuo percibe su mundo, su futuro y a sí mismo, lo que es conocido
como la tríada cognitiva.
Esta teoría sugiere que los pensamientos negativos juegan un papel principal en el desarrollo y
mantenimiento de la depresión.(78)
Otro tipo de cognición que ha sido vinculada con la depresión en adultos y niños/as es la autoestima
negativa.
El trastorno depresivo mayor puede llegar a aumentar 20 veces el riesgo de suicidio, en especial, al
inicio y al final del episodio depresivo ya que en la fase de estado, el enlentecimiento psicomotor y la
inhibición bloquean el paso a la acción (79)
El suicidio tiene múltiples causas, de naturaleza biológica, psicológica y social. Resulta difícil
averiguar por qué una persona ha atentado contra su propia vida. Según los psiquiatras, como
argumenta el libro "La enfermedad de las emociones" (de EduardVieta, Francesc Colom y Anabel
Martínez-Arán publicado por Ars Medica) casi siempre se detecta detrás una fuerte alteración
emocional. Los núcleos de población más propensos a sufrir una depresión también tienen un índice
más elevado de suicidios. En gran parte de los mismos esta depresión ha sido diagnosticada
clínicamente.
No se puede hablar de una sola razón que lleve al suicidio, pues por regla general se combinan
diversos factores. Por ejemplo, en épocas adversas como las grandes crisis económicas y los
conflictos bélicos, aumentan los índices de muertes por esta causa. También tienen más riesgo las
personas que han sufrido una desgracia personal grave, como la pérdida de un ser querido, e influyen
negativamente factores como la soledad el desarraigo, crisis familiares, divorcios y problemas de
dinero.194
194
MORENO ORTIZ JOSEPH ALEJANDRO P6Sánchez JL. [Link]. [Online].; 2014 [cited 2015 Febrero 8.
Available from: [Link]
Depresión y suicidio
Muchos autores consideran la depresión como el principal responsable de los suicidios consumados,
tanto en pacientes depresivos como en pacientes con otro diagnóstico principal que presentan
sintomatología depresiva comórbida. La tasa anual de los suicidios en pacientes depresivos es de 20
a 40 veces mayor que en la población general, refieren más antecedentes de tentativas suicidas que
el resto de los grupos diagnósticos, y en los grandes estudios epidemiológicos se constata que una
de cada dos personas que consuman el suicidio padece un trastorno depresivo de manera que este
es el factor de riesgo suicida más determinante.
Se ha intentado relacionar la gravedad del intento de suicidio con el subtipo de depresión (se
supone mayor en depresión melancólica) o con la presencia de síntomas psicóticos 195
77
JARRIN FIGUEROA NATALY CAROLINA P5Rosselló Jeannette et al. “Ideación Suicida,
Depresión, Actitudes Disfuncionales, Eventos de Vida Estresantes y Autoestima en una Muestra de
Adolescentes Puertorriqueños”. Psicología 38.2 (2004): 295-302. Disponible en:
[Link]
78
JARRIN FIGUEROA NATALY CAROLINA P5Rosselló Jeannette et al. “Ideación Suicida,
Depresión, Actitudes Disfuncionales, Eventos de Vida Estresantes y Autoestima en una Muestra de
Adolescentes Puertorriqueños”. Psicología 38.2 (2004): 295-302. Disponible en:
[Link]
Depresión en adolecentes
Uno de cada ocho jóvenes en edad adolescente sufre de depresión ésta puede tratarse de algo
derivado de la propia etapa de crecimiento, como el estrés asociado a la normal maduración, la
influencia hormonal, conflictos de independencia o reafirmación del carácter frente a los padres. O
puede tener un componente añadido y más traumático, como la pérdida de un ser querido, rupturas
sentimentales muy interiorizadas, enfermedades, divorcio de los padres, fracaso escolar, o problemas
de integración social, agresión, abuso o acoso, etc. Los síntomas son confundidos fácilmente con
“poses”, reto u oposición a la autoridad de los padres, dejadez, vagancia, rebeldía ante lo establecido,
o las populares consecuencias del cambio hormonal. Eso provoca un clima conflictivo que en nada
ayuda al joven enfermo, o bien una desidia resignada por parte de la familia, que intenta tener
paciencia con las “rarezas” del joven. (80)
195
P9, VALDIVIESO CASTILLO GABRIELA ESTEFANÍA.// Luis Jiménez Treviño, Pilar Alejandra Sáiz Martínez, Julio Bobes
García. Suicidio y depresión. Humanitas, 2006. N°9.
2 Mientras los cambios anímicos normales tienen una rápida data de caducidad y son aleatorios, la
depresión mantiene a los jóvenes en una tristeza y un aislamiento que va a más en el tiempo y que no
les permite tener grandes muestras de alegría o bienestar. Esta debería ser la primera señal para la
familia para preocuparse por el estado de un menor, pero hay más:
197
P6 NARANJO LARA MARIA JOSE Ansiedad. Depresión y conducta suicida en la adolescencia
Medicine - Programa de Formación Médica Continuada Acreditado, Volume 8, Issue 116, Pages 6199-6208M. Rodrigo
Alfageme, R. Hernández Guillén
Investigadores del Instituto de Psiquiatría del King'sCollege de Londres (Reino Unido) en el proyecto
llamado proyecto MOODINFLAME han descubierto que los antidepresivos regulan el receptor de
glucocorticoides (GR), una proteína clave en la respuesta al estrés. El estudio indica que todos los
tipos de antidepresivos dependen del GR para crear nuevas neuronas, pues entre sus funciones está la
de activar genes concretos que convierten células madre inmaduras en neuronas maduras. Se
demuestra que las hormonas del estrés, que normalmente se encuentran en grandes concentraciones
en los pacientes depresivos, ejercen el efecto opuesto. Al aumentar la cantidad de células nuevas en el
cerebro humano adulto, los antidepresivos contrarrestan los efectos dañinos de las hormonas del
estrés y permiten sobreponerse a anomalías encefálicas que pueden ser causa del decaimiento
anímico o la pérdida de memoria característicos de la depresión.198
Un equipo de investigadores de la Universidad de Texas Southwestern Medical Center (EEUU) han
realizo un hallazgo en la búsqueda de nuevas formas de tratar la enfermedad de la depresión que
consiste en un mecanismo basado en el uso de la ghrelina, a pesar de ser más conocida como
la “hormona del hambre”, por su capacidad para despertar el apetito, los expertos descubrieron que
esta hormona también tenía propiedades antidepresivas naturales que se manifestaban al aumentar los
niveles de la hormona, básicamente tras una prolongada tensión psicológica o una restricción
calórica; de igual manera la ghrelina también puede provocar la formación de nuevas neuronas en el
hipocampo, lo que se conoce como neurogénesis, reduciendo así los niveles de estrés. Para
esto prepararon un compuesto de drogas llamado P7C3 que, tras inyectárselo a los ratones, determinó
que mejoraban el proceso de neurogénesis de la ghrelina, convirtiendo su efecto en un antidepresivo
bastante fuerte. Esto ayudarán a la creación de mejores tratamientos para personas con estrés crónico,
con resistencia a la ghrelina o con alteración en los niveles de esta hormona, en personas con
trastornos alimenticios como la obesidad o la anorexia nerviosa.199
En la depresión neurótica, el duelo no superado de la unidad madre-hijo se convierte en un centro de
atracción, particularmente intenso. Un trauma análogo al de las depresiones analíticas de los niños
parece operar en el trasfondo de las depresiones adultas; trauma que actúa como un foco
depresógeno.
De ese modo, podemos suponer que se establece una causalidad circular entre el trauma latente y el
acontecimiento desencadenante de la depresión.
El trauma sobredetermina el sentido del acontecimiento actual, y este despierta esa primera
experiencia traumática que permanecía latente hasta ese momento.200
198
LOPEZ CHIPANTASI SUSANA MARGOTH Anacker, C., et al. (2011) Antidepressants, neurogenesis and
glucocorticoid [Link] [Link]: 10.1038/mp.2011.26. Disponible
en:[Link]
199
LOPEZ CHIPANTASI SUSANA MARGOTH. JeffreyZigmanNuevos descubrimientos para combatir la depresión
de forma eficaz 26 de abril de 2014 | 15:13 CET. Disponible en:[Link]
descubrimiento-para-combatir-la-depresion-de-forma-eficaz
200
P6 PEREIRA TAPIA GUSTAVO ADOLFOCiencia y Sociedad. La Depresión: etiología y tratamiento. Disponible
en: [Link]
la_depresion.pdf (accedido el 8-01-2015)
4- SEMIOLOGÍA Y CARACTERÍSTICAS DIAGNÓSTICAS
La persona depresiva pierde el interés en casi todas las actividades usuales, y en las que
antes le ocasionaban placer.
Prefiere estar triste, desesperanzada, desanimada. A menudo recurre a expresiones como:
"me siento dentro de un hoyo", "creo que toqué fondo".
Hay trastornos del apetito, generalmente por disminución del mismo, junto con una
pérdida significativa del peso. Otras personas muestran un aumento del apetito o de la
ingestión de alimentos -aunque no haya apetito- y también del peso.
Son comunes los trastornos del sueño: dificultades para quedarse dormido, sueño
interrumpido, demasiado sueño (hipersomnia).
El aspecto psicomotor sufre alteraciones: la persona puede sufrir episodios de agitación,
incapacidad para permanecer tranquila, estallidos de queja o de gritos.
En el otro extremo, hay lentificación psicomotora, que se traduce en un hablar muY
pausado y en movimientos corporales lentos. Y en los niños se observa una importante
disminución de la actividad.
Casi invariablemente decae la energía. La persona experimenta una fatiga constante, hasta
la tarea más pequeña puede parecer una tarea difícil o imposible de lograr.
A esto se agrega un sentimiento de minusvalía. El individuo cree que todo lo ha hecho
mal; y recuerda sus errores, magnificándolos. Se reprocha, incluso, detalles mínimos, y
busca en el ambiente cualquier signo que refuerce la idea de que él no vale nada.
Hay sentimientos de culpa, igualmente exagerados, sobre situaciones presentes o pasadas.
Es frecuente que la persona tenga dificultades para concentrarse, y que le cueste tomar
decisiones o recordar las cosas pasadas.
Se presentan pensamientos constantes acerca de la muerte, que incluso llevan a elaborar
ideas suicidas. Aunque puede sentir miedo de morir; no obstante estar convencido de que
él y los demás estarían mejor si falleciera.
También se presentan síntomas como: llanto frecuente, sentimientos de angustia,
irritabilidad, mal genio, preocupación excesiva por la propia salud física, ataques de
pánico y fobias.201
SÍNTOMAS CONDUCTUALES
El cambio en la conducta de los pacientes deprimidos es evidente no solo para él sino para las
personas que lo rodean, se han observado en algunos pacientes inhibición motora, con lentitud y
desgana para realizar cualquier actividad, en consecuencia aparece disminución del rendimiento
paralela a la apatía y a la abulia y en algunos casos pueden llegar a la incapacidad absoluta para
realizar cualquier tarea.
El riesgo de suicidio en los pacientes que sufren depresión grave es de 15%. Las
alteraciones depresivas pueden ser primarias, originadas sin causa aparente, o secundarias
derivadas de otras afecciones, como traumatismos, intervenciones quirúrgicas o
enfermedades debilitadoras. Tanto si son las unas o las otras, el cuadro sintomático y el
tratamiento son similares.202
SÍNTOMAS SOMÁTICOS
Debido a las características endógenas de la depresión aparece alteración del ritmo circadiano del
humor, alteración del sueño que puede ser insomnio de conciliación, insomnio medio, despertar
precoz, percepción de un sueño no reparador o presencia de pesadillas. Además aparecen síntomas
vegetativos como:
Cefaleas
Algias musculares generalizadas y poliartralgias atípicas.
Síntomas gastrointestinales: disminución del apetito, acompañada por pérdida de peso,
sequedad de boca, gastralgias, dispepsias, estreñimiento.
Pérdida de la libido:
Trastornos del equilibrio: sensación de mareo y vértigos periféricos
Otros síntomas: Sudoración, palpitaciones y/o parestesias.203
201
P6 NARVAEZ YEPEZ LORENA ALEXANDRALista Varela A. Diagnóstico y tratamiento de la depresión en el
escenario del internista y médico general. Archivo Medicina Interna (Montevideo). 1996 sept;18 (3):117-221.
202
P9, Terán Pazmiño Mónica Eulalia, Dr. Javier León. Estados depresivos. Bogotá;
[Fecha de acceso: 10 de Febrero de 2015].URL disponible:
[Link]
203
MACIAS ASTAIZA JENNIFER POLETTE P5 Padín J, Lozano M, DEPRESIÓN, Servicio de Psiquiatría. Hospital
Ramón y Cajal de Madrid. Universidad de Alcalá, medynet. Com N° 892-10. Enero 03. Disponible en:
[Link]
En el EpidemiologicCatchmentAreaProgram (79), la prevalencia de dolor torácico fue del 25%, dolor
abdominal 24%, mareo 23%, cefalea 25%, dolor de espalda 32% y fatiga 25%. La preocupación por
los síntomas físicos es la principal razón de los pacientes para visitar a los médicos de atención
primaria. Sin embargo no todos los individuos que presentan síntomas físicos consultan con un
profesional de la salud. Los síntomas físicos que se presentan en clínica representan sólo la punta del
iceberg, ya que menos de un cuarto de los pacientes 20 sintomáticos en la comunidad consultan por
sus síntomas. Además de la gravedad y la duración de un síntoma, preocupaciones específicas y
expectativas, así como factores psicológicos, son importantes motivos de los pacientes para buscar
atención médica por sus síntomas somáticos. La mayoría de las personas con síntomas físicos no
buscan atención médica, la mayor parte de estos síntomas son ignorados, son auto-limitados, o son
autogestionados. Y los que presentan síntomas físicos y consultan con un profesional de la salud
tienen más probabilidad de sufrir un trastorno de ansiedad o de depresión comparados con aquellos
que no buscan atención médica. 204
Síntomas afectivos
a) La tristeza patológica, o tristeza vital, humor depresivo o humor disfórico, es el síntoma nuclear
del síndrome depresivo, caracterizado por su cualidad negativa, desagradable, displacentera, difícil de
expresar y de percibir que envuelve al sujeto y a todo su mundo intra e interpersonal. En ocasiones la
tristeza aparece muy atenuada o no es evidente; es la llamada depresión sin depresión, que formaría
parte del grupo de las depresiones enmascaradas o equivalentes depresivos. En éstas, el síndrome
depresivo se caracteriza por manifestarse más en el plano somático que en el psíquico.
En los cuadros clínicos de mayor intensidad, o más evolucionados, el humor depresivo se acompaña
de intenso pesimismo, desesperanza, ideas o sentimientos de inferioridad, incapacidad, deficiencia,
indignidad, penuria y/o enfermedad.
b) La ansiedad, estado de alerta que se experimenta como un miedo intenso sin causa conocida, que
puede manifestarse en la impresión subjetiva del paciente como si estuviese esperando algún
acontecimiento terrible, acompañándose de fenómenos de inquietud, intranquilidad, desasosiego,
desesperación y necesidad urgente de alivio o ayuda.
c) La irritabilidad se suele caracterizar por la reacción desproporcionada e injustificada ante cualquier
estímulo, de forma violenta, denotando una hipersensibilidad morbosa.
d) La anestesia del sentimiento o la incapacidad de expresar otros sentimientos u otras
preocupaciones por su entorno. Sensación de vacío interior que les impide experimentar interés por
las personas que les rodean.
e) La apatía se ha definido como un estado generalizado de indiferencia que envuelve todo el impulso
vital y que se manifiesta por el desinterés en todas las actividades del sujeto.
Síntomas cognitivos
En general, el curso del pensamiento de los pacientes con depresión se caracteriza por su tendencia al
enlentecimiento, que se traduce en las pausas durante la entrevista. También es frecuente la dificultad
204
P7 PÁRRAGA MENDOZA MARÍA JESSENIA Rebolleda, J. (2015). Repositorio. [online] [Link]. Disponible en:
[Link]
[Accessed 8 Feb. 2015].
de ideación o de generar ideas, la pérdida de vivacidad y una disminución general para discurrir,
pensar y concentrarse (inhibición del pensamiento), y a menudo la indecisión, las dudas, los
escrúpulos morales y la monotonía de ideas.
El contenido del pensamiento de los enfermos con depresión se caracteriza por una tonalidad
pesimista, desagradable y que puede abarcar un amplio abanico de preocupaciones, rumiaciones
negativas, penalidades, sufrimientos que disgustan al paciente y que le hacen sufrir moralmente. A
menudo suelen expresar una tendencia a autodesvalorizarse, a considerarse como una persona
indigna, culpable, responsable de cuantas desgracias puedan sobrevenirle a él y a sus seres más
cercanos.205
Se entrega los criterios de ingreso para los pacientes con diagnóstico de trastorno bipolar, sean
derivados desde atención primaria o de médicos desde otras especialidades del Hospital.86
Generalmente la aparición de los síntomas depresivos suele ser lenta e insidiosa, puede haber apatía,
descenso de su rendimiento habitual, afecta la forma en que se alimenta y duerme y sobre todo la
percepción que tiene de sí mismo y su manera de pensar (12).87
En una forma minuciosa serán relatados los signos y síntomas sin que necesariamente tengan que
estar todos presentes en el paciente deprimido.88
El diagnóstico se establece por la presencia del patrón conductual descrito en los criterios anotados
anteriormente. La entrevista para la documentación de la historia, la observación del patrón
conductual y los reportes de padres y profesores son las fuentes que aportan los elementos del
diagnóstico. Pueden utilizarse algunos instrumentos como la PediatricSymtonChecklist, SNAP-
IV,89
PSICACES
205
CRISTIAN ROBERTO LÓPEZ NARVÁEZ P5 Padín J, Lozano M, DEPRESIÓN, Servicio de Psiquiatría.
Hospital Ramón y Cajal de Madrid. Universidad de Alcalá, medynet. Com N° 892-10. Enero 03. Disponible en:
[Link]
206
P1 ALVAREZ PINTO CARLA VERONICA. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos
mentales DSM-IV, de la American Psychiatric Association. Acceso 02-15 de:
[Link]
P- psicomotricidad disminuida o aumentada
S- sueño alterado (aumento o disminución)
I interés reducido
C- concentración disminuida
A apetito y peso (aumentado o disminuido)
C culpa y reproche
E energía disminuida, fatiga
S suicidio (pensamientos)
Se elabora el diagnostico depresión, si el paciente presenta perdida de interés, sumaos otros aspectos,
la mayor parte del tiempo al menos dos semanas y si afectan laboralmente s rendimiento. El duelo
corresponde a una respuesta adaptativa normal que no requiere tratamiento.207 (90)
Episodio depresivo moderado: están presentes al menos dos síntomas del criterio B y síntomas del
criterio C hasta sumar un mínimo de 6 síntomas.
Episodio depresivo grave: deben existir los 3 síntomas del criterio B y síntomas del criterio C con
un mínimo de 8 síntomas. Son frecuentes las ideas y acciones suicidas y se presentan síntomas
207
somáticos importantes. Pueden aparecer síntomas psicóticos, en este caso se denomina como episodio
depresivo grave.91
89
Granizo Inchiglema Mayra Narcisa.P5. Muñoz P, Fernández. Protocolo de referencia
ycontrareferencia de trastorno bipolar.2011-2013;Nº 01:[Link] en:
[Link]
91KAREN ESTEFANIA PILLAJO GAVILANES 2Guia de practica clínica sobre depresión mayor
en la infancia y adolescencia. Disponible en:
[Link]
1. Episodios afectivos. No pueden diagnosticarse como entidades independientes pero sirven como
fundamento al diagnóstico de los trastornos.
2. Trastornos del estado de ánimo. Están divididos en trastornos depresivos, trastornos bipolares y
dos trastornos basados en la etiología (trastorno del estado de ánimo debido a enfermedad médica y
trastorno del estado de ánimo inducido por sustancias.
3. Especificaciones que describen el episodio afectivo más reciente o el curso de los episodios
recidivantes.
Además, existen otros modelos sobre los trastornos del estado de ánimo basados en la práctica
clínica.
TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD:
11. Trastorno de la personalidad no especificado: esta categoría se aplica en dos situaciones; por un
lado, cuando el patrón de personalidad del sujeto cumple el criterio general del trastorno de
personalidad, pero existen características de varias clases de trastornos de personalidad, pero no de
los criterios para un subtipo específico; y por otro lado, cuando el sujeto cumple el criterio general del
trastorno de personalidad, pero su sintomatología no se acoge a ninguna de la existente en los
subtipos (por ejemplo, el trastorno pasivo-agresivo de la personalidad).208
A su vez, los trastornos de personalidad están reunidos en tres grupos, basándose en las similitudes de
sus características. Así tenemos el grupo A en el que se incluyen los trastornos paranoide, esquizoide
y esquizotípico de la personalidad; los sujetos que poseen a alguno de estos grupos suelen parecer
raros o excéntricos. El grupo B en el que se incluyen los trastornos antisociales, límite, histriónico y
narcisista de la personalidad, cuya característica es que los sujetos pertenecientes a este grupo suelen
parecer dramáticos, emotivos o inestables. Por último, está el grupo C en el que se incluyen los
trastornos por evitación, por dependencia y el obsesivo-compulsivo de la personalidad. Los sujetos
incluidos en este grupo suelen parecer ansiosos o temerosos.
Es conveniente señalar, que si bien, esta clasificación en grupos nos sirve a modo de agrupamiento a
efectos de investigación o docencia, no ha sido validada y por lo tanto no es consistente; además del
añadido de que la mayoría de pacientes presentan al mismo tiempo varios trastornos de la
personalidad pertenecientes a grupos distintos.209
El estado depresivo en el trastorno bipolar es de intensidad variable, lo mismo que ocurre con el
episodio maníaco- hipomaníaco. Quizá lo más constante a lo largo de espectro depresivo sea el
humor.
El humor puede ser desolado, pesimista, desesperado. Cuando la depresión es moderada sin embargo,
el paciente bipolar suele mostrar síntomas como apatía, inhibición y fatiga mental. Toda la actividad
mental suelen estar lentificada. Predominan ideas de muerte y suicidio, y el pensamiento rumiativo e
hipocondríaco. Actividad y conducta están enlentecidas. Destaca la fatiga, la falta de actividad,
alteración en la voluntad de actuar, la profunda alteración del sueño y la anorexia.210
208
PILPE MARCILLO LENIN SEBASTIAN, P8. Cardenas E. Guias clínicas para la atención de trastornos mentales.
Instituto Nacional de PsiquiatriaRamon de la fuente. 2014. Disponible
en:[Link]
209
PILPE MARCILLO LENIN SEBASTIAN, P8. American Psychiatric Association. Practice Guideline for Treatment
of Patients with Bipolar Disorder. Washington, American Psychiatric Association Press, 1995.
210
P7: PILICITA TIPÁN PAULINA ARACELY. Vieta Pascual E, GastoÌ Ferrer C. Trastornos bipolares.
[Barcelona]: Springer; 1997
En estado de remisión, la mayor parte de los estudios se inclinan hacia la reversibilidad de los
déficits atencionales, por lo que pueden considerarse dependientes del estado clínico.
La atención es el aspecto más alterado en cuanto a la capacidad de sostener el foco, tanto en
períodos de crisis depresivas como en estadios eutímicos, y este déficit puede ser el
responsable de las fallas en la memoria inmediata detectada por los instrumentos
específicos.211
Lenguaje
Fluidez verbal y en la formación de conceptos. Durante los episodios depresivos suele ser
frecuente la presencia de discurso enlentecido. En cambio, los estados maníacos comportan un
aumento de la presión del habla.
Funcionamiento psicomotor
Aprendizaje y memoria
Los hallazgos apuntan a déficit en:
Memoria de evocación.
Funciones ejecutivas
212
P7: PILICITA TIPÁN PAULINA ARACELY Soro. Deterioro cognitivo en el trastorno bipolar | Reflepsiones [Internet].
[Link]. 2015 [cited 9 February 2015]. Available from:
PRONOSTICO DEL TRASTORNO BIPOLAR
El pronóstico de las personas aquejadas por un trastorno afectivo bipolar, más si éste es de tipo I, es
peor que el pronóstico del trastorno depresivo mayor. En más de un 40% de los casos su curso es
crónico, con más de 10 descompensaciones de media a lo largo de su vida. Una escasa adaptación
social previa, la dependencia al alcohol, la presencia de síntomas psicóticos y la gravedad de los
mismos, los síntomas depresivos interepisódicos y el sexo masculino parecen ser factores asociados a
un mal pronóstico. Entre las complicaciones más frecuentes nos encontramos con el consumo de
tóxicos (preferentemente alcohol) y con el suicidio. El tratamiento es más eficaz cuanto más pronto se
inicie. No obstante, muchos pacientes tienen buena evolución y pueden llevar una vida plena, aunque
deben ser conscientes de su enfermedad y poder manejar los riesgos y los desencadenantes asociados
con las recaídas.213
El pronóstico del trastorno bipolar es muy variable. La evolución de este cuadro clínico va a
estar determinada por múltiples factores. En este sentido, el cumplimiento terapeútico se ha
considerado como uno de los principlaes determinantes del curso del trastorno bipolar. En
concreteo, la mala adherencia al tratamiento farmacológico es la variable que esta
realcionada con un mayor número de recurrencias en estos pacientes, con las consiguientes
implicaciones tanto en el ámbito personal (consecuencias socio laborales y psicológicas)
como en el económico sanitario (mayor número de consultas de urgencia y más ingresos
hospitalarios). Al margen del carácter devastador de cada episodio depresivo o maníaco, el
curso del trastorno lleva un acortamiento de los ciclos (el periodo que transcurre desde la
terminación de un periodo concreto y la aparición del siguiente). Asimismo la probabilidad
de recurrencia aumenta con cada nuevo episodio.214
Los trastornos del estado de ánimo son diferentes porque afectan a diario el estado emocional de la
persona. Aproximadamente, una de cada 10 personas mayores de 18 años, tiene un trastorno del
estado de ánimo. Estos trastornos incluyen depresión y trastorno bipolar (también conocido como
depresión maníaca)
Los trastornos del estado de ánimo pueden incrementar los riesgos de enfermedades del corazón,
diabetes y otras enfermedades en una persona. Los tratamientos incluyen medicinas, psicoterapia o la
combinación de los dos. La mayoría de las personas con trastornos del estado de ánimo pueden llevar
una vida productiva con el tratamiento adecuado.215
Hoy en día se cuenta con varios tratamientos psicosociales disponibles. Se ha demostrado que pueden
mejorar la estabilidad del humor, disminuir el número de hospitalizaciones necesarias y mejorar la
[Link]
213
Ruiz Segarra Ruddy. P8 R Segarra a, M Gutiérrez a, I Eguíluz a, M Rodríguez a. Lamotrigina en el tratamiento del trastorno
afectivo bipolar y del trastorno esquizoafectivo. El papel de los nuevos anticomiciales. Psiquiatría biológica. 2002. Vol. 09. Num. 1
214
P1 AGUAYO ELDREDGE CARLOS ADRIÁN Gonzáles A. Echeburúa E. Diseño y evaluación de un programa de intervención
psicológica para pacientes con trastorno bipolar refractarios al tratamiento: Un estudio piloto. Análisis y Modificación de Conducto
[Internet]. 2003 [citado13 de Feb 2015]; 29(127):649-671. Disponible en: [Link]
dise_eval_program_evalpsi.pdf
capacidad funcional. Además debe señalarse que la familia también suele beneficiarse de los
resultados de la terapia psicosocial. Las terapias individuales inspiradas en el psicoanálisis, las
terapias familiares y algunas técnicas cognitivo-conductuales se han mostrado útiles en la mejora de
aspectos más subjetivos, como autoestima, autoconocimiento, relaciones interpersonales, capacidad
de afrontamiento, etc.
No se debe olvidar que la mayor ayuda para el paciente es mantenerlo asintomático.
La consideración de todo ello ha llevado a la actual integración del abordaje psicoterapéutico –
básicamente la psicoeducación- como tratamiento coadyuvante al farmacológico. Esta integración,
tan compleja y polémica como necesaria en la práctica clínica sitúa a la psicología en una nueva fase
de su particular curso ciclotímico.216
El pronóstico en el TLP viene condicionado por la edad de aparición de los primeros síntomas, la
intensidad de los mismos y la presencia de ciertas conductas. (Carraso & Osses, 2005).
215
P7 QUINABANDA AMANGANDI MISHELLE STEFANNY 1. [Link]. Trastornos del estado de
ánimo: MedlinePlus en español [Internet]. 2015 [cited 9 February 2015]. Available from:
[Link]
216
P7 QUINABANDA AMANGANDI MISHELLE STEFANNY 2. Viola L, Prego C. Evolución del trastorno
bipolar de inicio muy temprano y sus controversias* [Internet]. 1st ed. Uruguay; 2006 [cited 9 February
2015]. Available from:y[Link]
217
P7 QUINABANDA AMANGANDI MISHELLE STEFANNY Esparza D. El Trastorno Maníaco - Depresivo
(Bipolar) [Internet]. [Link]. 2015 [cited 9 February 2015]. Available from:
[Link]
Un pronóstico negativo vendría marcado por inicio temprano (infancia y adolescencia) de los
síntomas, alta intensidad de los mismos, presencia de algún tipo de adicción y conductas suicidas o
parasuicidas o conductasdisociativas, poca conciencia de enfermedad del sujeto y negativa a
ponerse en tratamiento. (Pervin, 1998, citado en Reynaldos y Saavedra, 2006).
Un pronóstico positivo vendría dado por aparición de los síntomas ya en la edad adulta (entre los 20
y 25 años), ausencia de conductas adictivas o de conductas suicidas y predisposición a vincularse a
nivel terapéutico.
Existen modelos de predicción de la evolución de los pacientes sometidos a terapia durante dos años
valorando la psicopatología de base, presencia de traumas en la infancia y estabilidad de las relaciones
actuales. Sin embargo, la predicción a 10 años es más compleja y además de elementos que se tienen
en cuenta en las evaluaciones habituales, entran en juego otras como el temperamento particular del
paciente (Azzam, Chandavarkar & Mathews, 2007).
Los datos indican que un porcentaje substancial de las personas diagnosticadas de TLP pueden
conseguir la remisión incluso en un año o dos. Un estudio longitudinal encontró que, seis años después
de ser diagnosticado con TLP, el 56 % mostraban buen funcionamiento psicosocial, comparado con el
26 % de la línea de base (González, Granadillo, Lara & Lugo, 2004)218.
El pronóstico de las personas aquejadas por un trastorno afectivo bipolar, más si éste es de tipo I, es
peor que el pronóstico del trastorno depresivo mayor. En más de un 40% de los casos su curso es
crónico, con más de 10 descompensaciones de media a lo largo de su vida. Una escasa adaptación
social previa, la dependencia al alcohol, la presencia de síntomas psicóticos y la gravedad de los
mismos, los síntomas depresivos interepisódicos y el sexo masculino parecen ser factores asociados a
un mal pronóstico. Entre las complicaciones más frecuentes nos encontramos con el consumo de
tóxicos (preferentemente alcohol) y con el suicidio.
El tratamiento es más eficaz cuanto más pronto se inicie. No obstante, muchos pacientes tienen buena
evolución y pueden llevar una vida plena, aunque deben ser conscientes de su enfermedad y poder
manejar los riesgos y los desencadenantes asociados con las recaídas.219
218
P9, SIMBAÑA CARRERA PAOLA ELIZABETH, “301.83 Borderline Personality Disorder” in Diagnostic and
Statistical Manual of Mental Disorders, 4th ed. DOI: 10.1176/[Link].9780890423349.3831. Accedida el 2007-09-21.
219
Ruiz Segarra Ruddy. P8 R Segarra a, M Gutiérrez a, I Eguíluz a, M Rodríguez a. Lamotrigina en el tratamiento del trastorno
afectivo bipolar y del trastorno esquizoafectivo. El papel de los nuevos anticomiciales. Psiquiatría biológica. 2002. Vol. 09. Num. 1
Pronóstico de los trastornos del humor:
Depresión
PRONÓSTICO. El trastorno depresivo mayor tiende a cronificarse y los pacientes suelen recaer. Los
pacientes que han sido hospitalizados por un primer episodio depresivo tienen un 50% de
posibilidades de recuperarse durante el primer año. El porcentaje de individuos que se recuperan tras
la hospitalización disminuye con el paso del tiempo y, a los 5 años de esta hospitalización un 10 o
15% de los pacientes no se han recuperado. La recurrencia de los episodios depresivos mayores es
frecuente; aproximadamente un 25% de los pacientes la experimentan en los primeros 6 meses
siguientes a la alta hospitalaria, de un 30 a un 50% en los primeros dos años, y entre un 50 y un 75%
antes de cinco años. En general, a medida que el paciente sufre más episodios depresivos, el tiempo
entre estos se reduce y la levedad se incrementa. La depresión mayor se vuelve crónica en un 30% de
los pacientes.220
Distimia
Es variable. Los antidepresivos y/o determinados tipos de psicoterapia tienen efectos positivos sobre
el curso y pronóstico de este trastorno. Los datos sobre tratamientos anteriores indican que
únicamente del 10 al 15% de estos pacientes han remitido al año del diagnóstico inicial, y un 25% de
los pacientes nunca consigue una remisión completa.
Trastorno bipolar
Aunque la mayoría de las personas que padecen un trastorno bipolar vuelven a la normalidad total
entre los episodios, entre un 20 y un 30% de las personas siguen mostrando inestabilidad afectiva y
dificultades interpersonales o laborales.221
PREVENCIÓN
220
ROBALINO JÁCOME LEONARDO JAVIER, P8. Alma Baena Zúñiga Maurilia Araceli Sandoval Villegas Celia
C. Urbina Torres Norma Helen Juárez Sergio J. Villaseñor Bayardo. (10 de noviembre del 2005). Los trastornos del
ánimo. Revista Digital Universitaria, volumen 6, pags 1-14.
221
ROBALINO JÁCOME LEONARDO JAVIER, P8. Anais Barcelona. (2012). Curso y pronóstico del trastorno
biolar. Lunes 7 de Mayo, de Forumclinic Sitio web: [Link]
%C3%B3stico-del-trastorno-bipolar
La prevención debe basarse en la identificación de la epidemiología de los trastornos, su etiología, y
de los factores de riesgo y protección.222
El componente genético de esta enfermedad con la concentración de los casos en determinados
grupos familiares ofrece una buena oportunidad para intervenciones preventivas. Al respecto, importa
mencionar que en Estados Unidos un estudio de actitudes y percepciones sobre el matrimonio y la
procreación entre los pacientes bipolares y sus cónyuges demostró que el 5% de los pacientes y el
53% de los cónyuges sanos no se habrían casado y que el 47% de los sanos y el 5% de los enfermos
no habrían tenido hijos, si hubiesen sabido más acerca de la enfermedad antes de tomar la decisión de
casarse.223
Un tipo de intervención clínica como el consejo genético, también puede ser englobada dentro del
manejo psicosocial; la meta es emprender una apreciación realista de la historia genético-familiar y
de los posibles riesgos. También sirve para aliviar la ansiedad y la herida narcisista provocada por la
enfermedad y su potencialidad genética-transmisible. Por último, sirve para realizar planes adecuados
para enfrentar el riesgo, incluyendo tratamiento precoz para los familiares que muestren los primeros
signos de la enfermedad bipolar. 224
En una revisión realizada recientemente, Greenberg, Domitrovich y Bumbarger (2001) identificaron
34 programas de prevención primaria, en población escolar, de alteraciones psicopatológicas como la
agresividad, la depresión o la ansiedad, metodológicamente bien evaluados, con resultados exitosos
en disminuir el desarrollo de síntomas psicopatológicos específicos.
Prevención primaria, cuyo objetivo es reducir la aparición del trastorno (incidencia).
Prevención secundaria, cuyo objetivo es detectar lo más precozmente posible la aparición de un
trastorno y disminuir su impacto.
Prevención terciaria, que hace referencia a las intervenciones encaminadas a disminuir las
repercusiones negativas de la enfermedad una vez desarrollada –rehabilitación.
En 1994, el Institute of Medicine de EEUU decidió acotar el concepto de prevención a las estrategias
destinadas a evitar el desarrollo de un trastorno, y propuso una nueva clasificación con dos grandes
categorías fundamentales:
1) intervenciones preventivas universales, dirigidas a toda la población.
222
P7 QUINGA QUILLUPANGUI CAROLINA ESTEFANIA [Link]. Sociedad Española de Medicina del
Adolescente de la Asociación Española de Pediatría [Internet]. 2015 [cited 8 February 2015]. Available from:
[Link]
223
P7 QUINGA QUILLUPANGUI CAROLINA ESTEFANIA [Link]. Prevención y genética de la depresión
bipolar - Psiquiatria Chile [Internet]. 2015 [cited 8 February 2015]. Available from:
[Link]
224
P7 QUINGA QUILLUPANGUI CAROLINA ESTEFANIA [Link]. Prevención y genética de la depresión
bipolar - Psiquiatria Chile [Internet]. 2015 [cited 8 February 2015]. Available from:
[Link]
2) intervenciones específicas. Estas intervenciones específicas, a su vez, pueden ser de dos tipos:
intervenciones preventivas selectivas, dirigidas a grupos de la población cuyo riesgo de
desarrollar el trastorno psiquiátrico es significativamente mayor al promedio de la población
en general.
intervenciones preventivas indicadas, dirigidas a individuos con riesgo por presentar ya
síntomas, pero que no alcanzan a cumplir los criterios de alteración mental.
Prevención de la Depresión en Niños y Adolescentes
En general, tienen su fundamento en las teorías cognitivo-conductuales de la depresión y emplean las
estrategias y técnicas desarrolladas desde este enfoque para el tratamiento de la depresión. El
tratamiento cognitivo-conductual de la depresión busca que la persona desarrolle ciertas habilidades y
formas de comportamiento que reducirían la experiencia depresiva. Dada la efectividad que ha
demostrado esta forma de tratamiento, se ha supuesto que estas habilidades y comportamientos
podrían ser enseñados, en forma de talleres grupales, antes de que la persona se deprima, permitiendo
así evitar que se desarrolle una depresión.225
PREVENCIÓN UNIVERSAL
Campañas educativas sobre la prevención del suicidio.
Campañas educativas en la escuela, para padres y alumnos
Campañas educativas que restrinjan los medios para el suicidio.
Educación a través de los medios de comunicación
PREVENCIÓN SELECTIVA
Programas de screening en poblaciones seleccionadas.
Capacitación de porteros.
Servicios de intervención en crisis.
PREVENCIÓN INDICADA
Grupos de apoyo para el desarrollo de habilidades.
Capacitación de habilidades a nivel familiar.
EVALUACIÓN Y SEGUIMINETO
Evaluación de las intervenciones preventivas.
Seguimiento de las conductas suicidas en jóvenes entre 15 y 24 años.
225
P7 QUINGA QUILLUPANGUI CAROLINA ESTEFANIA Potencialidades y Obstáculos de la Prevención de la
Depresión en Niños y Adolescentes. revista scielo. 2006;15(1):57-65.
Análisis crítico de las propias habilidades
Refuerzo de las propias competencias.
Entrenamiento para solicitar ayuda
Sobre el entorno social
Prevención de la marginación
Detección y tratamiento precoces de las patologías de los padres.
Modelos asequibles
Orientación en los medios de comunicación.
Sobre los agentes
Educación para el adecuado control de las armas de fuego.
Conocimiento sobre el suicidio por parte de los profesionales de la salud
Acciones gubernamentales sobre el uso y tenencia de armas.
A pesar de la evidencia de que los programas de prevención indicada pueden reducir los síntomas de
depresión en distintas poblaciones, pocos han demostrado que la incidencia de la depresión puede ser
reducida, y que los cambios logrados tengan significación clínica. 226
Aunque la farmacoterapia sea el eje central del tratamiento, las intervenciones no farmacológicas
tienen un gran papel adyuvante, especialmente al poder influir en las variables que se relacionan con
las recaídas así como mejorar la función entre episodios y aportar ayuda y perspectiva al paciente y la
familia.
Las intervenciones más utilizadas son la psicoterapia de apoyo, la psicoeducación, las medidas
psicosociales y psicoterapias específicas. Un factor clave es una buena alianza terapéutica entre el
paciente y su médico que, al fomentar la conciencia de la enfermedad y el cumplimiento del
tratamiento, puede disminuir las consecuencias de las recaídas y evitar ingresos hospitalarios. La
vigilancia del estado psicopatológico del paciente, tanto por parte de su médico como por sus
familiares o las personas de su entorno, es esencial.
También resulta vital que la familia y el entorno del paciente aprendan a detectar precozmente los
síntomas, un aumento brusco del nivel de actividad, de la irritabilidad, de la productividad verbal con
impulsividad manifiesta o constantes cambios de tema, alteraciones en el sueño, aparición repentina
de nuevos intereses y proyectos y cambios en el estado de ánimo, sobre todo si no están relacionados
con razones concretas.227
226
P7 QUINGA QUILLUPANGUI CAROLINA ESTEFANIA La eficacia de la prevención indicada de la depresión: una
revisión. Anales de psicología. 2014;30(1):9-24..
PREVENCION DEL TRANSTORNO DE BIPOLARIDAD
No existe tanta evidencia sobre la prevención del trastorno bipolar pero si existe estudios para la
prevención de recaídas
El tratamiento a largo plazo del TB tiene como objetivo fundamental prevenir la ocurrencia de
episodios futuros, ya sea de manía, ya sea de depresión, o ya sean episodios mixtos, debido a la
naturaleza recurrente del trastorno. Hay dos aspectos fundamentales para lograr estos objetivos a
largo plazo. El más crucial tiene que ver con el establecimiento de una alianza terapéutica positiva
con el paciente. Como ya se señaló en la introducción al capítulo, uno de los factores que más
contribuyen a lograr la adherencia al tratamiento es precisamente la existencia de esa alianza
terapéutica. En el TB es indispensable una buena adherencia para que se pueda garantizar una
regularidad y adecuación de la toma de los tratamientos prescritos. Otro aspecto también esencial,
que es además clave 118 SANIDAD desde una perspectiva psicoeducativa, es el conocimiento de los
signos de recaída y de los estresores desencadenantes por parte del paciente y las personas cercanas
de su entorno. Existen relativamente pocos ensayos a largo plazo que evalúen la eficacia de los
fármacos cuyo objetivo es la prevención de la aparición de las fases maníacas y depresivas. En la
práctica habitual se utilizan fármacos como el litio, anticonvulsivos y antipsicóticos como
eutimizantes. Los resultados de estos estudios se agruparán siguiendo este esquema.228
El trastorno bipolar es muy difícil de diagnosticar a no ser que se haga un buen informe, un informe
prolijo, para lo cual los médicos de medicina general primero, no tienen tiempo y muchas veces no
están bien informados, a pesar de que el médico de Atención Primaria es fundamental porque sería
quien deriva al psiquiatra.
No existen pautas generales para prevenir el trastorno bipolar. Tomar los medicamentos
diariamente y seguir el plan de tratamiento puede ayudar a prevenir futuros cambios del estado de
ánimo.
227
PAOLA ANDREA ROBLES RUALES. P8. Trastorno Bipolar: Tratamiento. [serie en internet].citado 9 Feb 2015.
Disponible en: [Link]
228
SALAZAR YANEZ KATHERINE, P8. GUÍA DE PRÁCTICA CLÍNICA SOBRE TRASTORNO BIPOLAR
UAH/AEN [Link]
Ése es un problema gravísimo y por lo tanto las historias clínicas son fundamentales. La información,
el que la gente vaya sabiendo en qué consiste esta enfermedad es fundamental y los medios de
comunicación son en este sentido los mayores aliados que se pueden tener, porque se tarda entre
ocho y diez años en diagnosticar. Suele aparecer a los 19 años y se detecta a los 30, con lo que para
entonces ya se ha truncado la vida profesional, social, amorosa.229
La higiene del trastorno bipolar va enfocada a prevenir las recaídas. Y no debe haber la
menor duda que la más efectiva herramienta de prevención es la medicación.
Las personas que padecen trastornos bipolares tienen que aceptar la idea de que tomarán
medicinas el resto de sus vidas, al menos en este momento de las investigaciones sobre la
enfermedad. Este es un punto difícil. Los síntomas y la necesidad de tomar medicación suele
aparecer en cuando se tiene veinte años o incluso menos, cuando ninguno de sus amigos tiene
que molestarse con medicinas y se cree que sólo la gente anciana y las personas enfermas la
toman. Es muy difícil para un joven que físicamente se siente bien tomar medicinas todos los
días. La idea de tomar medicinas para controlar nuestros estados y los procesos mentales
también es algo complicado de digerir. Recuerde, sin embargo que en el trastorno bipolar la
medicación permite tener bajo control las alteraciones del ánimo más que cualquier otra cosa.
Cada individuo necesita encontrar para sí mismo un método para asegurarse que cada
una de las dosis es tomada. Existen dispositivos con los días de la semana marcados, pastilleros
que permiten saber si se han tomado todas las pastillas correctamente. También puede
preguntarle a su médico si puede tomarse las pastillas en una sola dosis o dos en vez de en tres
veces al día.
La evidencia que demuestra que la medicación previene las recaídas no puede ser
rebatida; sencillamente es abrumadora. Pero hay cierta evidencia de que a lo mejor quien haya
interrumpido el tratamiento para el desorden bipolar puede sufrir incluso algo más que una
recaída. Ha habido un número de informes de personas que dejaron de tomar litio, tuvieron una
recaída y no respondieron al litio cuando volvieron a tomarlo. Una vez que el litio fue
interrumpido, éste no funcionó muy bien con estos pacientes cuando volvieron a él, este es un
fenómeno que ha sido denominado “la discontinuidad de litio que induce a hacerse refractario a
él”. En una serie de cincuenta y cinco pacientes que interrumpieron la ingesta de litio, diez de
ellos, cerca del 20 por ciento, tuvieron una respuesta pobre cuando volvieron a empezar con él.
Para estos pacientes, el litio había perdido alguna de su efectividad. 230
P9, Reyes Nieto Renata Gabriela / Guadalupe Morales, El trastorno bipolar: una riada que
229
230
P9 URRESTA INSUASTI FRANCIS EMANUEL (Extracto del libro: “Bipolar Disorder”, Francis Mark Mondimore, MD.
1999. A John Hopkins Press Health Book.) [Link]