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Nombre estudiante:
CONSTANZA DE HARO LÓPEZ
Referencia bibliográfica texto:
Byung-Chul Hang, La sociedad del cansancio. Barcelona, Herder, 2012, pp. 9-41
Introducción a la figura del autor/a
Byung-Chul Hang es un filósofo surcoreano que se trasladó a Berlín en los años 80 para
estudiar filosofía, literatura alemana y teología, después de haber estudiado metalurgia en
Corea.
Ha impartido clases en la Universidad de Basilea y es profesor de Filosofía y Estudios
Culturales en la Universidad de Artes de Berlín. El lenguaje conciso y comunicativo de sus
trabajos permiten la fácil accesibilidad a su pensamiento, que parte de un diagnóstico y
crítica a la sociedad consumista y hedonista de nuestro tiempo.
Sus teorías recogen la herencia de grandes pensadores como Heidegger, del que versa en su
tesis doctoral, Nietzsche, Foucault o Derridà, cuyas obras analiza, prestando especial
atención a los conceptos de “poder” y “alteridad”, y comenta con interesantes reflexiones
desde su perspectiva como filósofo oriental afincado en Occidente.
Contextualización texto
Huelga mencionar la caída de la actividad económica que se dio en Alemania en 2012, que
afectó con gravedad al país tras la gran crisis de 2009. La recesión y el periodo de
recuperación económica europea tienen una relación directa con el aumento de la tasa de
suicidios y los problemas de salud mental, según un estudio realizado por la Universidad de
Oxford y la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres. Aunque esta vinculación no
sea universalmente aprobada, en torno a 2011 hubo un objetivo incremento de casos que
hace más evidente la urgencia con la que Byung-Chul Hang reflexiona sobre la sociedad
tardomoderna.
En el mismo año de publicación del ensayo de la sociedad del cansancio, Instagram se lanzó
a nuevos sistemas dispositivos provocando una oleada masiva de descargas. Podemos
considerarlo como el inicio de una nueva forma de interacción virtual, fruto de un
vertiginoso crecimiento tecnológico, que provocó un cambio drástico a nivel sociocultural.
Las primeras décadas del siglo XXI se caracterizan por un hiperactivismo, tras el surgimiento
y/o desarrollo de nuevos movimientos sociales: ecologismo, LGTBI, feminismo,
antiglobalización, etc; y el inicio de una nueva forma de protesta basada en la conectividad
virtual y la individualización de los manifestantes, también síntomas de la
hiperproductividad de la que habla Hang.
Tesis principal
La sociedad de la modernidad tardía ha dejado de ser una sociedad disciplinada para
convertirse en una sociedad de rendimiento. La violencia implícita en el exceso de
positividad origina las enfermedades neuronales que caracterizan al siglo XXI. El paso del
deber al poder en potencia, el multitasking, provoca un constante cansancio en el individuo
tardomoderno, incapaz de alcanzar el estado de contemplación y reflexión que dan lugar a
la creatividad vital.
Comentario crítico
Hang establece un diagnóstico social con gran precisión y propone una nueva visión crítica y
fundamentada del pensamiento de grandes filósofos y sociólogos como Foucault, con sus
ideas sobre la sociedad disciplinada y los sistemas de control.
En este juicio tan acertado, desarrolla con claridad su idea sobre el aburrimiento profundo al
que el individuo no llega debido al retorno a la vida salvaje, basada en una constante
actividad e interacción. Según Hang, el aburrimiento es esencial como medio para alcanzar
la contemplación, la reflexión y la creatividad.
Sin embargo, considero que el hombre tardomoderno sí experimenta un tipo de
aburrimiento diferente. Su miedo al silencio y a la soledad provoca la necesidad de la
constante interacción y actividad virtual, que en muchas ocasiones no coincide con un
“hacer”, sino con distracciones que evitan la introspección.
En este sentido, el individuo no alcanza ese momento de contemplación del que habla Hang,
pero sí experimenta el aburrimiento cuando el nivel de actividad no sigue el ritmo impuesto
por la sociedad tecnológica. Surge un estado intermedio en el no hay una actividad
acelerada, ni una contemplación o reflexión. Podríamos hablar de un estado vegetativo
temporal, en el que se busca cualquier distracción inmediata que no requiera participación y
que permita la pasividad del individuo hasta alcanzar este estado de letargo tedioso, es
decir, un aburrimiento con distracción.
El aburrimiento existe en nuestra sociedad, pero pierde su cualidad de estado intermedio
hacia la reflexión y se disfraza de actividad distractiva, cuando realmente sigue siendo un
periodo de tedio profundo donde hay contemplación.