sistemas contra
incendio
ROLDAN BERNAL DAVID
GARCÍA LUNA MARTE
instalaciones especiales
01. La Naturaleza del Fuego
1.1. Calor
1.2. Oxígeno
1.3. Combustible
02. Productos de la Combustión
03. Clases de Fuego
04. Métodos de Extinción
05. Agentes Extintores
5.1. Agua
5.2. Espuma
5.3. Polvo Seco
indice 5.4. Polvo Polivalente
5.5. Agentes Especiales
5.6. Anhídrido Carbónico
5.7. Halones
06. Extintores de Incendios
07. Red de Agua contra Incendios
7.1. Hidrantes
7.2. Bocas de Incendios Equipadas
7.3. Rociadores Automáticos (SPRINKLERS)
08. Detección Automática
09. Otros Sistemas Fijos de Extinción
10. Nuevas Tecnologías en los Agentes Extintores: Sustitutos de los
Halones
La Naturaleza del Fuego
Cuando dos o más sustancias se ponen en contacto bajo ciertas condiciones, tienen la capacidad de combinar entre sí, dando lugar a la formación de sustancias distintas.
Este proceso se conoce como una reacción química. Estas reacciones pueden variar en tipo y clase, siendo la reacción de oxidación, que implica la combinación de una
sustancia con oxígeno, una de las más relevantes al examinar el fenómeno del fuego.
Un ejemplo de reacción de oxidación es la corrosión del hierro al entrar en contacto con el oxígeno del aire. Las reacciones químicas pueden acompañarse de fenómenos
energéticos, siendo el más evidente el desprendimiento de calor. Algunas reacciones liberan calor y se denominan reacciones exotérmicas, mientras que otras solo ocurren si
se les suministra una cantidad específica de calor, conocidas como reacciones endotérmicas.
El fuego es la manifestación energética de una reacción química conocida como combustión, que se define como una reacción química de oxidación intensa que genera una
gran cantidad de calor. Para que la combustión sea posible, se requiere la presencia simultánea de un material combustible, un comburente (generalmente oxígeno del aire) y
condiciones de temperatura adecuadas. El proceso de la combustión es más complejo de lo que parece.
Cuando una sustancia se calienta, desprende vapores o gases, un fenómeno llamado pirolisis. Estos vapores se combinan con el oxígeno del aire y, en presencia de una
fuente de ignición, se encienden. Inicialmente, esta combustión actúa como una reacción endotérmica, ya que requiere calor para comenzar. Una vez que los vapores arden,
se convierte en una reacción exotérmica, liberando calor. Si la cantidad de calor generada no es suficiente para producir más vapores del material combustible, el fuego se
extinguirá. Por el contrario, si se produce una cantidad sustancial de calor, el material seguirá descomponiéndose y generando más vapores, lo que alimentará el fuego.
Este proceso se puede representar de la siguiente manera:
Calor + Combustible + Comburente (O2) -> Combustible Gaseoso + Vapores -> Calor -> Fuego
Esta descripción es válida tanto para sustancias sólidas como líquidas, aunque los gases combustibles no requieren calentamiento previo y son peligrosos debido a su rápida
combustión.
La velocidad de propagación de la combustión se clasifica en:
Oxidación: reacción lenta sin aumento significativo de temperatura.
Combustión: reacción normal con emisión de luz y calor perceptible.
Deflagración: combustión rápida con velocidad inferior a la del sonido.
Detonación: combustión muy rápida con velocidad superior a la del sonido.
Algunos combustibles sólidos experimentan fases distintas de combustión, como la incandescencia, que es una combustión sin llama y más lenta. En contraste, la combustión
con llama requiere que los vapores generados reaccionen con el oxígeno del aire y produzcan una mezcla inflamable.
En última instancia, las reacciones en cadena entre los vapores del combustible y el oxígeno son cruciales para que se inicie el fuego, y si se impiden estas reacciones, el
fuego no se producirá.
El calor, una forma de energía, juega un papel crucial en el inicio de un fuego, a menudo considerado como el punto
de partida de cualquier incendio. Para que ocurra una combustión, es esencial que el combustible emita vapores, y
esto se logra mediante la aplicación de calor. La ignición de la mezcla de vapores combustibles y oxígeno, necesaria
para que el fuego comience, se logra a través de diversas fuentes de calor, como llamas, chispas o incluso un
cigarrillo encendido.
El calor se propaga de tres maneras distintas. La convección es la forma más significativa de propagación, lo que
explica por qué los incendios se mueven rápidamente hacia arriba. La propagación horizontal se debe a la radiación
y a la conducción del calor, entre otros factores. En contraste, la propagación hacia abajo suele ser lenta y, en
muchos casos, puede llevar a la extinción del fuego.
Un ejemplo práctico de esto se observa con una cerilla. Si se coloca en posición vertical con la llama en la parte
superior, es probable que se apague por sí sola, o en su defecto, se quemará lentamente. Por el contrario, si se
Calor coloca con la llama en la parte inferior, se consumirá rápidamente.
El comburente, que generalmente es el oxígeno del aire, desempeña un papel crucial en la combustión, ya que
influye en su intensidad. Por ejemplo, en una atmósfera de oxígeno puro, incluso el hierro puede encenderse. Por
otro lado, si la concentración de oxígeno es baja, el fuego no prosperará e incluso podría apagarse.
En condiciones normales, el aire contiene alrededor del 21% de oxígeno. Sin embargo, cerca de áreas con
almacenamiento de oxígeno, como depósitos o botellas, una fuga puede aumentar la concentración de oxígeno, lo
que favorecería la aparición del fuego.
Además, algunas sustancias químicas, como el Nitrato Sódico (Na NO3) y el Clorato Potásico (KClO3), liberan
oxígeno en ciertas condiciones y actúan como agentes oxidantes que pueden provocar la combustión en ausencia de
un comburente..
Oxígeno
Se entiende como combustible a cualquier sustancia capaz de experimentar una reacción de combustión. Hay varios
aspectos clave a considerar sobre los materiales combustibles:
a) Punto de inflamación (Flash Point): Este es el nivel de temperatura en el cual una sustancia comienza a liberar
vapores en una cantidad suficiente para mantener la combustión. Esto sirve como un indicador de la peligrosidad de
un combustible, ya que los puntos de inflamación más bajos significan una mayor facilidad para liberar vapores
inflamables. Por ejemplo, la gasolina tiene un punto de inflamación entre -43°C y -38°C, mientras que el aceite de
soja tiene un punto de inflamación mucho más alto a 282°C.
b) Temperatura de ignición: Esto es la temperatura en la cual una sustancia comienza a arder espontáneamente y
puede referirse como temperatura de autoinflamación o autoignición.
c) Punto de autoinflamación: La temperatura mínima a la cual un combustible emite vapores que comienzan a arder
sin necesidad de una fuente de ignición.
d) Límites de inflamabilidad: La combustión solo es posible dentro de un rango específico de concentración de gases.
Combustible El límite inferior de inflamabilidad (L.I.I.) es la concentración mínima necesaria para mantener la combustión, y el
límite superior de inflamabilidad (L.S.I.) es la concentración por encima de la cual la combustión no es posible.
Cuanto mayor sea la brecha entre estos límites, más peligroso será el material.
e) Energía mínima de activación: Para que los vapores combustibles comiencen a arder después de mezclarse con el
oxígeno, se requiere una fuente de ignición que suministre una cantidad mínima de energía, llamada energía mínima
de activación.
f) Tamaño de partícula: Aunque no es una característica intrínseca del combustible, el tamaño de partícula puede
facilitar o dificultar el inicio de un incendio. Los combustibles finamente divididos requieren menos calor para
alcanzar la temperatura de ignición o el punto de inflamación. Esto es particularmente importante en los
combustibles sólidos, ya que algunos materiales finamente pulverizados pueden comportarse como combustibles
extremadamente peligrosos. Por ejemplo, la harina, cuando está pulverizada en el aire, puede arder violentamente y
provocar explosiones.
Productos de la Combustión
En una combustión, como en cualquier reacción química, las sustancias iniciales se transforman en otras completamente diferentes. Dos de los resultados
cruciales de esta transformación son la generación de humo y gases tóxicos.
a) El humo consiste en partículas sólidas muy pequeñas y vapor condensado, que a menudo son tan densas, grandes o numerosas que limitan la visibilidad,
dificultando la identificación de salidas o señalización de emergencia.
b) Los gases tóxicos producidos durante la combustión varían según el material que se queme, pero los más comunes son el monóxido de carbono y el anhídrido
carbónico. El monóxido de carbono, al unirse con la hemoglobina en la sangre, causa asfixia al impedir el transporte de oxígeno necesario para el cuerpo. Por otro
lado, el anhídrido carbónico estimula la frecuencia respiratoria y, en combinación con la disminución de oxígeno en el aire, puede llevar a la asfixia. Estos son
aspectos cruciales a considerar en situaciones de incendio.
Clases de Fuego
Se identifican diversas categorías de incendios según el tipo de combustible
involucrado:
1. Fuegos que involucran materiales sólidos y resultan en brasas.
2. Incendios que afectan a materiales líquidos o a sólidos que pueden volverse líquidos
debido al calor.
3. Incendios que involucran metales altamente reactivos, como magnesio, potasio,
titanio, entre otros.
Métodos de Extinción
1. Enfriamiento: Implica eliminar el calor, lo que detiene la combustión.
2. Sofocación: Se refiere a controlar el oxígeno, ya sea evitando su aporte al combustible o reduciendo su concentración a un punto en el que no pueda mantener
la combustión.
3. Eliminación del combustible: Consiste en retirar los materiales combustibles antes de que sean alcanzados por el fuego. Una variante es la dilución, que se
basa en diluir líquidos inflamables solubles en agua.
4. Inhibición: Implica neutralizar químicamente los radicales libres que desencadenan la reacción en cadena y, en consecuencia, la combustión.
Estas estrategias son esenciales para combatir incendios y controlar sus elementos fundamentales.
Agentes Extintores
El agua es un agente extintor altamente eficaz y ampliamente disponible, y su alta capacidad para absorber calor la
hace eficiente en la extinción de incendios. Actúa de dos maneras principales: enfriando y sofocando el fuego.
Además, en ciertas situaciones, se usa para diluir líquidos inflamables solubles en agua.
Entre las ventajas del agua como agente extintor se encuentran su bajo costo, abundancia, naturaleza inerte y
eficacia en la mayoría de los casos. Sin embargo, presenta inconvenientes, como la capacidad de conducir la
corriente eléctrica, la posibilidad de extender incendios de líquidos inflamables, el riesgo de explosión al usarla sobre
metales y la posibilidad de causar daños materiales. También es importante considerar el riesgo de congelación en
ciertos entornos.
El agua se puede aplicar de forma pulverizada, lo que aumenta su eficacia y la hace adecuada para extinguir
incendios eléctricos sin riesgo para el usuario, siempre que la pulverización sea adecuada.
Agua
El agente extintor se crea mediante la combinación de agua, espumógeno y aire en proporciones adecuadas. La
relación entre el volumen de líquido empleado y el volumen de espuma resultante se denomina coeficiente de
expansión, lo que indica la densidad de la espuma generada. Esta espuma actúa de dos maneras fundamentales:
sofocando el fuego al bloquear la entrada de aire y enfriando debido a su base acuosa.
Ventajas de este agente extintor:
- No es perjudicial para la salud.
Inconvenientes:
- Puede conducir electricidad.
- Puede causar daños a objetos materiales.
- No es apropiada para su uso en metales debido al riesgo de explosión.
Espuma
física
Este producto generalmente contiene biocarbonato de sodio o potasio y su función principal se basa en la inhibición
y sofocación:
Inhibición: Actúa neutralizando los radicales libres que desencadenan la propagación del fuego en una reacción
en cadena.
Sofocación: Interviene al interponerse entre el combustible y el oxígeno necesario para la combustión.
Ventajas:
Es altamente efectivo como inhibidor de llamas.
No presenta riesgos de toxicidad.
No conduce electricidad, lo que lo hace seguro en entornos eléctricos.
Inconvenientes:
Aunque es eficaz contra llamas, no es igualmente efectivo contra brasas, lo que puede dar lugar a riesgos de
reactivación del fuego.
Puede generar suciedad y potencialmente causar daños a equipos delicados.
Polvo seco
Este producto está compuesto de fosfato monoamónico y, cuando se expone al calor, se descompone para formar
un material resistente al fuego que se adhiere bien. Su acción principal se divide en tres aspectos clave:
1. Inhibición: Actúa al neutralizar los radicales libres responsables de la propagación del fuego en cadena.
2. Sofocación: Se intercala entre el combustible y el oxígeno, deteniendo así la reacción de combustión.
3. Enfriamiento: Durante su uso, se genera una pequeña cantidad de agua que contribuye a enfriar el entorno y
reducir la temperatura.
Ventajas:
Es efectivo como extintor en una amplia gama de tipos de fuegos, incluyendo las clases A, B, C y E.
No es tóxico.
No conduce electricidad.
Inconvenientes:
Tiende a generar residuos sucios.
Polvo Puede causar daño o deterioro en maquinaria delicada.
polivalente
Bajo este epígrafe se agrupan aquellos agentes utilizados específicamente para la extinción de metales combustibles.
El procedimiento de extinción de cada metal es distinto por lo que debe estudiarse cuidadosamente cada caso
concreto.
Agentes
especiales
El gas inerte, que es más denso que el aire, se almacena a presión en contenedores, lo que lo mantiene en estado
líquido. Cuando se libera del recipiente, se transforma en gas y provoca un enfriamiento rápido. Este agente extintor
opera principalmente a través de la sofocación, desplazando el aire, y mediante el enfriamiento, ya que absorbe
calorías.
Ventajas de este agente extintor incluyen su capacidad de autoimpulsión, su incapacidad para conducir electricidad,
su penetración eficaz y su capacidad de extinguir fuegos sin causar daños significativos. Sin embargo, en
concentraciones elevadas, puede ser asfixiante y no es especialmente eficaz contra brasas. Además, su envasado
requiere contenedores resistentes y pesados.
Anhídrido
carbónico
En esta sección, se abordan los hidrocarburos halogenados, que se obtienen al reemplazar átomos de hidrógeno en
una molécula de hidrocarburo saturado con átomos de halógeno. Estos productos tienen dos funciones principales:
1. Inhibición: Actúan neutralizando eficazmente los radicales libres, lo que es fundamental en la extinción de
incendios.
2. Enfriamiento: También contribuyen a la extinción al absorber energía calorífica, aunque su efecto de
enfriamiento es menos significativo que el del agua o la espuma, pero superior al del polvo o el dióxido de
carbono.
Existen varios tipos de hidrocarburos halogenados, pero los siguientes son los válidos para su uso actual:
HALÓN 1211 o Bromoclorodifluormetano (CF2Cl Br).
HALÓN 1301 o Bromotrifluormetano (CF3 Br).
Sin embargo, es importante destacar que, a partir del 1 de enero de 1994, según el Protocolo de Montreal (1987) y
el Acuerdo de Copenhague (1992), se prohíbe la fabricación y distribución de estos productos debido a su impacto
negativo en el medio ambiente, incluyendo la destrucción de la capa de ozono y el efecto invernadero. Se permite su
utilización hasta el año 2000 por razones prácticas.
En cuanto a las ventajas de los hidrocarburos halogenados, se caracterizan por:
No conducir la corriente eléctrica.
Halones Ser limpios en su aplicación.
No obstante, presentan ciertos inconvenientes, como su eficacia limitada frente a brasas y su precio elevado.
Extintores de Incendios
Los extintores son dispositivos diseñados para proyectar y dirigir un agente extintor hacia un incendio. Se pueden clasificar en dos categorías principales según su
sistema de presurización:
A) Extintores permanentemente presurizados: En este grupo se encuentran los extintores que utilizan un agente extintor gaseoso y generan su propia presión para
la expulsión del agente, como los extintores de CO2, así como aquellos que emplean agentes extintores sólidos, líquidos o gaseosos y obtienen su presión de
expulsión mediante un gas adicional. Estos últimos deben contar con un manómetro para medir la presión.
B) Extintores cuya presurización se realiza en el momento de uso: Esta categoría abarca extintores que almacenan el gas propelente en un botellín auxiliar, y este
gas se utiliza para generar la presión necesaria durante el uso.
En resumen, los extintores son dispositivos que expulsan agentes extintores para combatir incendios, y se dividen en dos grupos según si son permanentemente
presurizados o si la presurización se realiza en el momento en que se emplean.
Red de Agua contra Incendios
Una red de agua contra incendios se compone de: - FUENTE DE ABASTECIMIENTO DE AGUA. - RED DE DISTRIBUCIÓN DE TUBERÍAS. - VÁLVULAS. -
EQUIPOS (mangueras, lanzas, etc.). En una instalación de agua contra incendios se pueden acoplar los siguientes elemento.
Los hidrantes contra incendios son dispositivos que se componen de una columna equipada con conexiones rápidas y
válvulas para controlar el flujo de agua. Estos se ubican en el exterior de los edificios y tienen la capacidad de
suministrar agua a depósitos, bombas de servicios de extinción o mangueras conectadas directamente a ellos. Para
prevenir los problemas causados por las heladas, se emplean hidrantes conocidos como "columna seca," los cuales,
al cerrar las válvulas principales, permiten que el agua dentro de la columna se drene a través de una pequeña
válvula al suelo circundante, dejando el hidrante vacío.
Puntos clave:
1. Los hidrantes contra incendios constan de una columna con conexiones y válvulas.
2. Están ubicados en el exterior de los edificios y suministran agua a diferentes sistemas.
3. Los hidrantes "de columna seca" previenen daños por heladas al drenar el agua cuando se cierran las válvulas.
Hidrantes
LLas unidades de lucha contra incendios, conocidas como B.I.E., están compuestas por diversos componentes
esenciales que incluyen una toma de agua, una válvula, un racor de tipo Barcelona, un manómetro, una devanadera
o plegadora, una manguera, una lanza y un armario.
Es fundamental que la manguera esté conectada de manera permanente a la toma de agua y que cuente con una
lanza correspondiente para su uso.
Para emplear eficazmente una B.I.E., es necesario abrir el armario o romper el cristal de acceso, extender la
manguera tirando de la lanza para desenrollarla y abrir la válvula. Para facilitar esta acción, la manguera debe
doblarse por la mitad antes de ser enrollada.
Un aspecto crítico en cualquier red de agua son los racores de conexión, y en España, se sigue la normativa que
estandariza el uso de racores de tipo Barcelona.
Bocas de
incendios
equipadas
(B.I.E.)
Las instalaciones de protección contra incendios son sistemas diseñados para detectar y apagar incendios en sus
primeras etapas. Estos sistemas se componen esencialmente de una válvula de alarma y control, así como una red
de tuberías conectadas a la fuente principal de suministro de agua. En estas tuberías se encuentran rociadores o
sprinklers instalados en orificios específicos.
Un rociador es una válvula que se abre automáticamente en respuesta a la temperatura, ya sea por la fusión de un
componente o la ruptura de una ampolla termosensible. Una vez activado, el rociador libera agua que es dirigida
hacia la zona del incendio a través de un dispositivo deflector que distribuye el agua de manera parabólica.
Es importante destacar que después de extinguir el fuego, es necesario reemplazar el rociador para que el sistema
siga siendo efectivo en caso de futuros incendios. En resumen, estas instalaciones son fundamentales para la
detección temprana y la supresión eficiente de incendios.
Rociadores
automátiicos
(SPRINKLERS)
Detección Automática
El texto discute la detección de incendios, destacando las diferentes etapas de evolución de un fuego, que incluyen la ionización, el desprendimiento de humos, la
aparición de llamas y el rápido aumento de las temperaturas. Se mencionan varios tipos de detectores comunes, como los iónicos, de humos, de llamas y térmicos,
cada uno de los cuales responde a diferentes señales asociadas con el fuego.
Los detectores iónicos funcionan al variar la conductividad del aire en una cámara de ionización, mientras que los detectores de humo operan mediante células
fotoeléctricas que emiten una señal al oscurecerse el aire por humo. Por otro lado, los detectores de llamas son sensibles a la radiación infrarroja de la llama, y los
detectores térmicos se activan cuando la temperatura supera un cierto umbral.
Además de estos detectores, se mencionan sistemas de detección más avanzados, como la detección precoz o incipiente, que utiliza una red de tubos aspiradores
para identificar trazas de humo y la fuente del incendio en cuestión de segundos. También se describen los detectores interactivos, que utilizan el procesamiento
informático de datos y la inteligencia distribuida en el sistema para evaluar situaciones específicas. Todos estos dispositivos están conectados a una central de
señalización y control, que proporciona alertas ópticas y acústicas para diversas situaciones relacionadas con el fuego. Además, se destaca la integración de un
sistema manual de alarma que consiste en pulsadores que activan la alarma en la central en caso de emergencia.
Otros Sistemas Fijos de Extinción
Los sistemas de extinción de incendios constan de una fuente de agente extintor, como polvo o CO2, que generalmente se almacena en botellas. Estos agentes se
liberan automáticamente a través de canalizaciones para proteger la zona en caso de un incendio. La activación de estos sistemas puede ocurrir de varias formas:
mecánicamente mediante la rotura de un fusible que libera un contrapeso, a través de la señal emitida por un detector de incendios, o de manera manual.
En particular, los sistemas de CO2 suelen operar inundando completamente el área afectada. Por esta razón, es esencial que estos sistemas estén equipados con
alarmas que adviertan con anticipación antes de la descarga del agente extintor, permitiendo que el personal abandone la zona afectada.
Nuevas Tecnologías en los Agentes
Extintores: Sustitutos de los Halones
El aumento del interés en los impactos contaminantes de ciertos agentes extintores en las personas y el medio ambiente ha impulsado el desarrollo de alternativas
a los halones con propiedades de extinción similares. Estas alternativas se dividen en las siguientes categorías:
1. Agentes extintores gaseosos sustitutivos de los halones o agentes limpios: Estos agentes no dejan residuos después de su uso y no son conductores de
electricidad.
2. Agentes inertes: Estos agentes extinguen el fuego al reducir la concentración de oxígeno en el aire a menos del 12%. Su composición suele incluir una mezcla
de gases comunes en el aire, como nitrógeno, argón o dióxido de carbono.
3. Técnicas alternativas: Esta categoría abarca métodos que emplean nebulización de agua y aerosoles en polvo como técnicas de extinción.
4. Gases inertes: Se refiere a gases o mezclas de gases que reducen la concentración de oxígeno por debajo del nivel necesario para mantener la combustión.
Estos gases no causan daño a la capa de ozono, ya que están compuestos por gases presentes de manera natural en la atmósfera.
CONCLUSION
En conclusión, los sistemas contra incendios desempeñan un papel fundamental en la protección de vidas,
propiedades y el medio ambiente. La evolución de estos sistemas ha llevado a la creación de alternativas más
seguras y respetuosas con el entorno, como los agentes extintores sustitutivos de los halones, técnicas de
nebulización de agua y gases inertes. Estas innovaciones buscan abordar preocupaciones ambientales y de salud,
al tiempo que mantienen la eficacia en la extinción de incendios.
Es esencial reconocer la importancia de la prevención, detección y extinción temprana de incendios para reducir
sus consecuencias devastadoras. Los avances tecnológicos continúan mejorando la efectividad de los sistemas
contra incendios, lo que resalta la importancia de la inversión en la seguridad contra incendios en hogares,
edificios y lugares de trabajo. La conciencia pública y la regulación efectiva son claves para garantizar un entorno
más seguro y sostenible en lo que respecta a los sistemas contra incendios.
FUENTE
PREVENCION INCENDIOS A4 130911:Hosteleria ok a4
[Link]
cion_de_Incendios%20(1).pdf